como al rozar torpemente sus senos, sentí una extraña sensación tal fue que hasta estremecí, joder como explicaros… fue como un latigazo, un escalofrió que recorrió todo mi cuerpo, sintiéndolo recorrer desde mi nuca hasta en mis tobillos.
Caminando por la playa, llegando casi al espigón, recuerdo que escuchamos una mezcla de jadeos, gritos y susurros, dejándonos intrigados teniendo la tentación de ir a averiguar de que coño era...
Quedo deslumbrado, una maravillosa mujer, la mamá, vestida todo de negra, su blusa ajustada mostrando un endiosado bustos, falda plisada a media pierna, suelta y que con la brisa se movía diciendo, mírenme, vean lo que escondo…
En eso siento que se estremece y vibra sepultando su cabeza en el asiento y sus uñas se incrustan en mis carnes, consumamos juntos, muy agitados abrazados, besándonos y deseando que no se terminara ese momento
Esta serie de relatos surgió a partir de que un amable lector me escribió para hacerme algunos comentarios acerca de mis relatos eróticos publicados en esta página.