Una pareja resuelve el problema de sus amigos convirtiéndose en strippers por una noche. La seguridad de los grandes pechos de ella y el estilizado cuerpo de el, nos son suficientes para garantizar un final profesional
A ellos les encantaba ser voyeurs y a nosotros exhibirnos. Era como haber encontrado nuestro príncipe azul o nuestra bella durmiente. Esta vez nos presentan unos amigos que se llevan una alegría.
Dos parejas, una exhibicionista y otra voyeur. Complemento perfecto. Cuerpos aptos para ello. Mentes abiertas para desembocare en algo de sexo.
Un par de grandes tetas, cuatro ojos mirando el desenlace de cada situación. Morbo. Ver y dejarse ver.
Es, exactamente, la carta que escribí a mi amigo Carlos sobre los que nos paso en nuestro viaje a Tarifa. Cuento la aventura con una señora de grandes pechos y la rubia cachonda que nos dejaron disfrutar de sus cuerpo.
Os voy a contar un cuento. uno que me narró mi amiga natalia, hoy desaparecida de la red, y que he decidido relatar como ella me lo conto. y dice que le sucedió algo asi:...
A Lola le gusto la idea, le encantaba exhibirse y aprovechar una ocasión así, delante de unos señoritos que se creían perfectos, con sus mujeres escuálidas y monisimas, mas le alentaba a mostrarse en ropa interior. Estaba muy segura de su abundante t...
La elegancia con la que las enormes tetas de mi mujer lucían erguidas, provocando con irreverencia al abuelo y mi pose canalla con los brazos en jarra sonriendo a la señora, nos indujo a dar el siguiente paso.
No es el titulo de una película, es un poco de sexo inesperado; un regalo para unos huéspedes que no esperan que el servicio de habitaciones, se quede desnudo frente a ellos y les deje utilizarlos.
Ir de despacho en despacho, desnuda, abierta a cualquier petición. Otro favor mas, otra penetración, o tal vez no. A este le gusta mas deleitarse con mis granes pechos, a aquel solo se la chupo, ¿y tu? ¿que quieres en tu despacho?
Diez años después y por circunstancias del destino, volvemos a estar desnudos delante de las parejas de maduros. Solo que esta vez son mas viejos y no se conformaran solo con tocarnos.
Hoy en día, después de tanto tiempo, me sigo preguntando cómo accedimos a mostrarnos desnudos delante de un grupo de gente madura y nos dejamos hacer de todo.
Era un plato excepcional. Solo habría que calentarlo un poco para que estuviera a punto. La jugosa salsa blanca se repartía por toda la superficie. Vaya bocado
Nunca lo habíamos hecho con gente de otra raza y resulto divertido. A los japoneses les encantan las mujeres de tetas grandes y lo pudimos comprobar en el atracon que se dieron con las de mi mujer.
¿Qué es un desfile erótico? ¿Quién lo organiza? ¿Con que motivos? ¿A que se ven sometidos los participantes? Aunque parezca increíble existen. Lo vais a descubrir en esta historia donde mi mujer y yo somos los protagonistas de esta morbosa pasarela.
Solo tenía que masturbarse entre mis pechos, eso era lo previsto. Pero tener esa polla dura como el hierro entre mis tetas me puso muy cachonda y, lo que era solo una paja, acabo siendo un extraño juego sexual entre tres.
Desenlace de la orgia de los cuatro amigos con dos jovencitas y yo misma. Donde me convierto en el centro de atención por lo extraordinario de mis grandes melones.