Desde hace tiempo me dan mucho morbo los osos, y he querido hacerles un homenaje con este relato. Camioneros, sudor y mucho calor. Para leer con tranquilidad...
Continuación de Darío y Esteban (que aconsejo que te leas antes), donde descubrimos a un nuevo personaje y un inesperado placer prohibido para Darío. Que os corráis a gusto.