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Fecha: 28-Abr-13 « Anterior | Siguiente » en Gays

Endless: Cuando Sea... Donde Sea (5)

Mebarak
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Lo que pasó después de esa noche de 16 de enero de 2013 cuando Alejandro se despidió de Ángel… Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

¡Hola a todos! Aquí estoy otra vez con otro capítulo deECSDS, quienes comentaron mi capítulo anterior ya les respondí los comentarios ;)

Los dejo ya con las acciones de este capítulo, espero que les guste. 

 

***

Capítulo 4: Te Quiero.

Julio, 2013.

“ALEJANDRO: Yo también te amo

ÁNGEL: Ya me voy... adiós... Te amo

ALEJANDRO: no lo olvides... <3

Estarás ahí siempre...

Adiós Ángel...

ÁNGEL: Adiós […]...”

Me encontraba llorando en mi habitación, frente a mi computadora mientras leía nuevamente el capítulo final de mi saga de relatos “Delirios de Soledad”. Habían pasado seis meses ya de mi separación con Alejandro y aun me dolía muy al fondo de mi corazón por su ausencia, cada día que pasaba era más parecido al anterior, más largo, más duro, más gris, más triste… mássolitario.

Mis “amigos” que hice en el instituto se olvidaron completamente de mi existencia, solo me daba cuenta que se organizaban para salir a pasear a algún lugar y no me invitaban a mí, solo me tocaba ver las enormes galerías de fotos de todos juntos muy sonrientes y los comentarios como “¡Wow! Que día tan espectacular entre amigos, somos los mejores”. Se preguntarán ¿Y tus amigos del pueblo? ¿No te invitaban a salir?... creo que sí me hubiesen invitado si hubiese tenido amigos en el pueblucho ese, donde no hacían nada más que hablar a mis espaldas.

Tan solo una amiga se mantenía conmigo, nos veíamos de vez en cuando para platicar y divertirnos un rato, su nombre es Helen y se volvió una amiga sin igual en aquel tiempo, le confesé que soy gay y le conté sobre todo lo que me estaba haciendo sufrir, ella de igual manera estaba pasando por una situación un poco similar y nos volvimos ambos en nuestros confidentes.

Terminé de leer mi relato en medio de las incesantes lágrimas que salían de mis ojos, tomé un pañuelo y las sequé, luego me conecté a mi cuenta de Facebook que utilizaba para Todorelatos.com y lo primero que me encuentro destrozó completamente… era una publicación de Alejandro.

“Alejandro Suárez. Aquí estoy yo con mi novio ¿no nos vemos lindos juntos? :3”

Al pie de esta había una foto de él con su novio, muy abrazados y con los labios casi unidos en un beso, ya había perdido la cuenta de tantas fotos que había visto de ellos juntos y cada vez que veía una nueva me dolía más. Sentí un dolor enorme al fondo de mi alma al verlos, al ver que alguien más estaba al lado del chico que yo amaba con locura y desesperación. Al ver tantas fotos entendí por qué Alejandro se había enamorado tan rápido de él, el chico era muy guapo, muy alto, con un buen cuerpo, de piel blanca, ojos hermosos marrones… todo lo contrario a lo que soy yo… a la par suya yo era una mosca.

Con mucho esfuerzo logré no soltar de nuevo el llanto, aunque el dolor era muy fuerte pero lo logré, no quería volver a hacerlo, ya no, demasiado lo había hecho y era ya el momento de dejar todo eso de lado, levantar la mirada y seguir adelante.

En eso estaba, cuando del chat alguien inició conversación conmigo, me quedé atónito al ver quien era.

ALEJANDRO: Hola…

ÁNGEL: Hola Alejandro.

ALEJANDRO: ¿Cómo estás?

ÁNGEL: Respiro, camino, me muevo, hablo, pienso, siento… estoy vivo… creo que estoy bien.

ALEJANDRO: Mmm…

ÁNGEL: A ti ni te pregunto cómo estás porque la foto que acabas de publicar me lo responde todo.

ALEJANDRO: u.u perdóname.

ÁNGEL: No hay problema, en parte me alegra que estés feliz.

ALEJANDRO: Pero yo me siento mal que tú no, yo sé que te he amargado la vida.

ÁNGEL: No importa.

ALEJANDRO: No me siento a gusto sabiendo que tú aún sufres.

ÁNGEL: Olvídalo. Oye tu novio es muy guapo.

ALEJANDRO: Sí, lo es, me encanta su cabello :3 . Además es muy virtuoso, cocina muy bien.

Al leer yo sus palabras recordé que yo no sabía cocinar para nada, me sentí peor, se había encontrado al mejor partido de seguro.

ÁNGEL: ¡Wow! Qué bueno.

ALEJANDRO: Estudió en un muy buen colegio y habla el francés perfecto.

Se me vino a la mente que a duras penas hablo mi idioma nato y un poco y mal pronunciado inglés.

ÁNGEL: Fascinante jejeje.

ALEJANDRO: También practica Tai Chi y Yoga, es muy tranquilo y divertido. ¡Es genial! Al igual que sus amigos, ya hemos salido juntos varias veces.

Recordé que muchas veces había sido víctima de cuando perdía yo la calma y tenía mis estúpidos ataques de celos hacia él; por como hablaba al referirse a él podía notar que ya estaba muy enamorado. Me sentía terrible y al parecer él muy pendejo no lo había notado.

ÁNGEL: Mmm ya.

Creo que en ese momento al fin entendió que con sus palabras sobre las grandes virtudes de su novio me estaba haciendo sentir de lo peor.

ALEJANDRO: Perdón, perdón, perdón, perdón no era mi intención hacerte sentir mal.

ÁNGEL: No, no te molestes, no me moriré de la decepción.

ALEJANDRO: Angelito me siento mal por ti.

ÁNGEL: No, no te sientas mal por mí, estoy y estaré bien.

ALEJANDRO: ¡No! Yo sé que no lo estás, sé que aún lloras por mí.

ÁNGEL: Sí, pero igual no te preocupes.

ALEJANDRO: Ángel… yo… ¡Mierda! Yo aún siento cariño por ti, pero solo eso, cariño, por eso me preocupas.

Leer de ese mensaje fue como golpear con un martillo a mi frágil corazón de cristal, quería ser resistente al dolor pero con eso no podría por mucho que lo intentara; o sea… me tenía… ¿cariño? ¿Solo eso?

ÁNGEL: ¿Cariño?

ÁLEJANDRO: Sí, mucho cariño…

ÁNGEL: ¿Y amor?

ALEJANDRO: No… ya no… o lo sé, estoy muy confundido al respecto :(

ÁNGEL: Para mí por como hablas de él, todo tu amor para mí se acabó y ya es para él.

ALEJANDRO: u.u

ÁNGEL: Como dice Shakira: Pero digo la verdad y hasta un ciego lo puede ver

ALEJANDRO: Angelito perdóname por lo que te he hecho sufrir, pero que ya no lo hagas, que busques a alguien a quien puedas amar.

ÁNGEL: Lo dices con tanta facilidad, ponte en mis zapatos y sabrás cuando fáciles de asimilar tus palabras son para mí.

ALEJANDRO: Es que tú puedes hacerlo, eres lindo. Vamos inténtalo, me preocupa que estés así.

Nuevamente volvimos a la cantaleta de que no se preocupara por mí que no se tomara tantas molestias y cortesías conmigo, que estaría bien.

[…]

ÁNGEL: Tú sabes que por ti daría todo lo que tengo y me iría a un país comunista… si tu vienes conmigo claro, y limaría mis uñas para que no te lastimen y perdería estas libras de más y aprendería a jugar fútbol…

ALEJANDRO: No sé qué decirte :(.

ÁNGEL: Haría todo eso si sirviera para que volviéramos… :/ pero como no será así, sé que no volverías conmigo… no.

ALEJANDRO: Angelito ya, no sigas, esto te hará mucho daño.

ÁNGEL: Ya te dije que no te preocupes por mí, si no te importó salir con él al día siguiente de nuestra despedida muchos menos te tengo que importar ahora.

ALEJANDRO: ¡Ya! ¡Lo siento por eso! Pero ya no quiero verte hablar así :(

ÁNGEL: Pues ya no lo harás porque a partir de hoy no sabrás nada más sobre mí.

La conversación se cortó porque él ya no me respondió, en mi mente quedaban resonando esas últimas palabras que le había dicho, en ese instante más que nunca estaba decidido a separarme de todo lo que me unía a él y ser libre de todo el dolor que me había causado con nuestra separación. Luego de unos minutos me respondió:

ALEJANDRO: Si ya no quieres saber de mí es tú decisión, yo la respeto.

ÁNGEL: Pues sí, hoy rompo todo lazo que me una a ti.

ALEJANDRO: :(

ÁNGEL: Adiós para siempre Alejandro, para ti ya estoy muerto…

No esperé a que me respondiera y en unos segundos desactivé esa cuenta de Facebook, de una manera descortés por no despedirme de todos los buenos amigos que había hecho mediante esta. Pronto me fui a mi cuenta habitual y lo eliminé de mi lista de amigos, fui a mi correo electrónico y borré todos los suyos de la bandeja de entrada, eliminé mi cuenta de todorelatos.com porque no pensaba volver a escribir o leer algo en esta, luego entré a la carpeta en mi memoria USB donde tenía guardado todos los capítulos de “Delirios de Soledad”, la saga de relatos que escribí en su honor, y me dispuse a borrarlos… pero… algo dentro de mi evitó que lo hiciera y los dejé guardados por ahí.

 Que no se molestara ya Alejandro, yo no moriría de la decepción, le prometí a él y a mí mismo que nunca lloraría otra vez por él, que no se sintiera mal, yo estaría bien aunque me costase un mundo; que no se preocupara más por mí, ya podía irse con su novio a donde se les venga en gana, a mí ya no me importaría.

Me conecté a, mi ahora única, cuenta de Facebook y empecé a ver unas fotos viejas en mis álbumes; así pasé como por una hora cuando me dispuse a desconectarme pero algo lo evitó, fue un mensaje del chat.

CARLOS DUARTE: Hola :)

Al ver el que era él me sorprendí mucho, teníamos mucho tiempo de no hablar, casi ocho meses.

ADRIÁN ÁLVAREZ: ¡Hola Carlos! Tanto tiempo sin saber de ti jejeje.

CARLOS: Sí jejeje ¿Cómo estás?

ADRIÁN: Más o menos :/ ¿Tú?

CARLOS: Bien, gracias jejeje ¿Qué sucede?

ADRIÁN: Ya sabes, el amor como siempre haciéndome trizas :P

CARLOS: ¿Qué viste haciendo ahora a Rodrigo?

ADRIÁN: No, ya no es por Rodrigo, es por otro.

CARLOS: Qué mal :(

ADRIÁN: Supieras todo lo que me ha pasado :/

CARLOS: :/

ADRIÁN: Pero hablemos mejor de otra cosa ¿Tú qué tal con tu novio Jefferson?

CARLOS: Uuuh… hace bastante terminamos pero luego volví con Óscar.

ADRIÁN: Ah bueno jejeje

CARLOS: Pero ayer terminamos :(

Continuamos hablando sobre el tema y otros hasta altas horas de la noche, hacer esto me sirvió para despejar mi mente un rato, me reí de los chismes y las anécdotas chistosas con sus ex novios que me contó él. Increíblemente logré tener un rato de paz luego de tanto Alejandro en mi cabeza y lo más extraño de todo era que había sido gracias al idiota y presumido de mi amigo Carlos.

[…]

ADRIÁN: Jejeje ok, bueno, me iré a dormir, hablamos mañana.

CARLOS: ¿Te gustaría salir mañana?

Me quedé extrañado por la propuesta, esperaba una propuesta para salir de parte de cualquier persona menos de él. Bueno, no me haría mal salir, todo lo contrario, así que me llamó la atención de buena forma la idea.

ADRIÁN: ¿A dónde?

CARLOS: A San Salvador… es que con el grupo coreográfico participaremos en un certamen y no sé, como tú me dices que tus amigos te han olvidado y estás pasando por un mal rato tal vez te sirva para que te diviertas un poco… ¿Qué dices?

Me dijo un muy buen argumento, me convenció y decidí aceptar.

ADRIÁN: Sí :D está bien. ¿A dónde nos vemos?

Me explicó dónde nos encontraríamos para irnos juntos a la capital ya que él y yo éramos de pueblos distintos jejeje esa es la ventaja de vivir en un país pequeño, se llega y se regresa de la capital en menos de un día, siendo un poco más exacto el pueblo donde vivía estaba a hora y media de San Salvador.

[…]

ÁNGEL: Ok, entonces estaré ahí a las 08:00 AM. Te veo mañana ;)

CARLOS: Vale jejeje.

ÁNGEL: Adiós… :)

CARLOS: Adiós :*

Me desconecté y me dormí pronto, después de tantas largas noches con sueños turbados logré tener un sueño placentero.

Al día siguiente me levanté temprano y me alisté para salir, me puse unos jeans gastados azules que me quedaban ajustados, una camisa negra y mis zapatos blanco con negro; les avisé a mis padres que saldría con un amigo, ellos no pusieron objeción a esto, desayuné y salí de mi casa a tomar el autobús. Llegué al lugar acordado diez minutos antes de la hora acordada, justo a las 08:00 AM pasaron en una camioneta negra él y algunos de sus amigos que también pertenecían al grupo coreográfico.

Me presentó a todos los que en el auto iban, entre ellos Maura, a la cual me presentó como su mejor amiga con la cual congenié muy rápido por ser ella muy amistosa y amable, todo el camino nos fuimos platicando los tres sobre cómo sería la competencia a la cual iban a participar. Llegamos en menos de una hora al Centro de Ferias y Convenciones en el corazón de San Salvador, ahí sería el evento.

Empezó el concurso a las diez de la mañana, el ambiente se puso muy de fiesta cuando empezó a sonar a todo volumen la música y se presentó en el escenario el primer grupo coreográfico, escuchar la buena música me puso de muy buen humor e hizo olvidar mis tristezas, tenía mucho tiempo de no sentirme así; de esa manera pasaron horas y horas entre tantas presentaciones, unas espectaculares y otras que no mucho pero tenían lo suyo.

Casi a las ocho de la noche el evento terminó dejando como ganadores a un grupo que lo hizo espectacularmente genial, el grupo de Carlos quedó en tercer lugar gracias a que hicieron una participación fuera de lo común, a comparación de los otros, al bailar ritmos como tango y quebradita; me quedé con la boca abierta al ver a Carlos bailar este último género, estuvo fenomenal con las cargadas que le hizo a una chica del grupo.

Después de la premiación salimos todos en grupo hacia un centro comercial donde fuimos a comer pizza y helados.

- ¡Wow! Carlos todavía estoy atónito por la forma en que bailaste le quebradita, fue impresionante – le decía mientras estábamos en una mesa todos juntos comiendo pizza.

- Jejeje no es para tanto – dijo fingiendo modestia.

- Te despediste de una manera espectacular amigo – expresaba Maura.

- ¿Despediste? – cuestioné lo que acababa de escuchar cuando…

- ¡Carloooooos! – le llamaban algunos de los chicos del grupo.

Él se paró de la mesa y se fue hacia donde ellos estaban, dejándonos a Maura y a mí solos; ella era muy agradable y comenzó a preguntarme sobre mi vida, gustos musicales, intereses… en fin, cosas triviales.

Se nos llegó la hora de regresar de la capital hacia nuestras casas, me dirigí junto con Maura hacia la camioneta negra pero cuando subiría a esta, Carlos me detuvo:

- Le pedí prestada la motocicleta a Luis Mario para irte a dejar a tu casa – dijo serio – porque si te vas en la camioneta te van a dejar donde te recogimos y es muy peligroso que esperes autobús a esta hora ahí.

                Me pareció un acto muy amable de su parte, cada vez el idiota de Carlos me estaba sorprendiendo más, solo Dios sabía que mosca le había picado o que había tomado que de un día para otro había cambiado drástica y afortunadamente para bien. Tenía razón con lo que me dijo y no podía rechazar su amabilidad dado que raramente era así.

- Ok, vamos – respondí.

                Nos fuimos donde estaba la motocicleta, era de color azul oscuro y tenía aspecto de estar nueva, no daré detalles de cómo era porque no sé nada de motos, solo sé que tiene un par de rudas, motor, un asiento, un tanque para la gasolina y una pata para mantenerla en pie.

- Toma – me dijo dándome uno de los cascos, me lo acomodé en la cabeza mientras él hacía lo mismo, ambos ya listos estábamos, él se montó– vamos Adrián, sube.

Acto seguido me subí a la moto tal como me lo había indicado, me coloqué obviamente tras de él y poniendo mis manos cautelosamente en su cintura para sostenerme en el trayecto. Él notó seguramente mi pudor por la forma en que lo había tomado y se volvió a verme.

- Agárrate bien, en confianza – me dijo.

Bueno, él lo había dicho ya, tomé más confianza y lo así con un poco más de fuerza y seguridad; encendió la máquina y nos pusimos en marcha, a nuestras espaldas pude escuchar como las camionetas con los otros chicos también lo hacían. No me sentía muy a gusto en el medio y la forma en que íbamos, íbamos a toda velocidad… debo confesar que nunca me han gustado las motocicletas pero esa vez me tuve que resignar todo por llegar a casa con bien y mucho menos  me gusta la velocidad, me pone nervioso.

Luego de un poco menos de una hora y media de camino, llegamos a mi pueblo el cual estaba ya completamente a oscuras, le di indicaciones a Carlos de donde estaba mi casa, él condujo hacia esta y en menos de lo imaginado ya estábamos estacionados frente a mi casa, bajo el frondoso y vivaz árbol de almendras de la fachada de esta. Me bajé de la moto, me desajusté el casco y me lo quité dándoselo a él, lo tomó y lo sujetó en la parte trasera de esta.

- ¿No sabía que vives tan cerca de donde vive mi tío Néstor? – me dijo haciéndome recordar que había descubierto hace unos meses que ese señor, esposo de una amiga de mi mamá, era su tío.

- Sí, a solo dos cuadras – le respondí.

- Que bien, ya sé dónde vives – me guiñó el ojo derecho, me pareció extraño de su parte ese gesto.

- Eh… muchas gracias – le dije.

- Para eso estamos los amigos – se quitó su casco.

- Jejeje…

- Yo estoy cansadísimo – expresó y se dirigió hacia la base del tronco del árbol y se sentó sobre una roca grande que estaba ahí – ven, siéntate.

- Sí me imagino – me acerqué y me senté a su lado.

- Y… ¿Cómo la pasaste?

- Pésimo, tus amigos me caen de la patada – él me miró sorprendido, yo solo carcajeé – es broma, la pasé excelente.

- Jajaja me alegra – dijo – por un momento pensé que aún mis amigos aun te parecían todos unos arrogantes… bueno, uno que otro sí lo es jejeje.

Pasamos un rato hablando de la competencia y de las presentaciones y aproveché el momento para preguntarle algo que me había puesto a pensar desde que lo escuché:

- Oye Carlos ¿Por qué Maura dijo que te despediste de una manera espectacular?

- Es porque… – dio un suspiro – ya no podré seguir con el grupo, esta fue mi última participación.

Me sorprendió mucho la noticia, no me imaginaba que el día en que el “gran” Carlos Duarte se retirara de las pistas de baile.

- Y ¿Por qué? – inquirí.

- Porque al igual que tú iniciaré la universidad muy pronto y no me quedará tiempo para ir a ensayos y a concursos como el de hoy.

- Mmm ya comprendo.

- Extrañaré mucho bailar – triste aludía – pero bueno, cambiemos de tema.

- Ok.

- ¿No me contarás de quién te enamoraste ahora?

- Ehm… – no quería recordar nada sobre ese tema – no…

- Vamos Adri… – insistía – cuéntame o es que… ¿Lo conozco? ¿Es algún amigo que tenemos en común?

- No, para nada – contesté – solo que es un tema sensible aún para mí…

- Ok, te entiendo – se resignó.

- Te prometo algún día te contaré todo mi rollo jejeje – él solo sonrió al yo decirle esto – ¿Tú estás enamorado ahora?

- Sinceramente… no – espetó – aunque no te niego que me empiezo a sentir atraído por alguien…

- ¿Sí? ¿Quién es ese alguien? Si se puede saber claro está.

- Tú.

Mi impresión fue colosal y de seguro la mostré en mi cara que fue un poema a causa de esta. Carlos se echó a reír al verme con esa expresión facial.

- Es broma idiota – se volvía a reír – me hubiese jajaja gustado tomarte una foto para que jajaja vieses la cara que pusiste jajaja.

- Chistosito el niño – le di un golpe en la cabeza.

- ¡Auch! – Se quejó –Haré como tú y no te diré por quien me estoy empezando a sentir atraído.

- Ok, como tú quieras – dije.

- ¿Qué hora es?

Saqué mi celular y vi que eran pasadas las 11:00 PM.

- ¡Joder! Son las 11:24 PM – dije parándome – Bueno, me voy ya para adentro, me espera un sermón tremendo – expresé irónico.

- Ya es tarde, lo siento – hizo lo mismo que yo – si quieres entro contigo y les explico a tus padres el porqué de nuestra tardanza.

- No, no te molestes, no es necesario, sabré manejar la situación – sonreí, me acerqué a él y le di un abrazo cariñoso para despedirme – ten cuidado en el camino, buenas noches – le susurré al oído.

- Buenas noches a ti también – me respondió.

Deshicimos el abrazo que nos estábamos dando y me dispuse a entrar a mi casa, solo unos pasos había dado cuando escuché que alguien me llamaba por mi nombre por lo cual me detuve.

- Adrián – la voz provenía a mis espaldas, era Carlos obviamente – espera…

- Sí… ¿Qué pasa? – me aproximé a donde él estaba con la moto.

No sé cómo pero de repente sentí unos algo caliente en mi mejilla derecha… mi amigo me estaba dando un beso. Me quedé quieto de la impresión por lo que estaba haciendo, o sea, ¿Carlos? ¿Mi idiota, antipático, presumido y rompecorazones amigo me acababa de dar un beso en la mejilla? ¿Qué le pasaba? ¿Sería que estaba enfermo o quizás era el sereno de la noche?

No hice nada más que dejar que me diera ese pequeño beso, sus labios eran cálidos, lentamente alejó de mí su cara y nos vimos a los ojos mientras la luna era la única que nos daba un poco de luz. Me puse muy nervioso al nuestras miradas encontrarse, solo reaccioné dándole yo un beso igual en su mejilla, al yo terminar mi beso me dijo:

- Hoy sí, ya me voy, pasa buenas noches… te quiero.

- yo también, buenas noches.

Carlos tomó la moto, la encendió haciendo rugir su motor y la puso a andar, viendo yo así como se alejaba y se perdía en la oscuridad de la noche. Di un gran suspiro al entender cuan bonito día había pasado, había olvidado por completo a todo lo que me había hecho daño en todo este tiempo, me sentía tan bien y mucho mejor al saber que Carlos había sido un grande y buen amigo conmigo ese día. Me di la vuelta para entrar a casa cuando vi que en esta se encendían las luces y la puerta era abierta por mi mamá.

- ¡Ángel Adrián Álvarez Guerrero! ¿Qué son estas horas para llegar? – Decía con cara molesta, tras ella venía mi papá – nos tenías preocupados.

- Lo siento mamá – respondí suplicante pero no pude avisarles antes porque me quedé sin batería del celular.

Luego de esto se me vino un pequeño sermón por parte de ella, no es que sea una madre agobiante como muchas pero se preocupaba mucho por mí y no era muy común que yo saliese y regresase tan tarde sin avisar. No pasó a más y me fui a mi habitación directo a mi cama para dormir, estaba cansado pero la había pasado muy bien y me intrigaba un poco la forma en que mi amigo se había comportado, había sido tan diferente a como lo es normalmente y además esas muestras afectivas raras en él… no quise darle más vueltas al tema.

Inconscientemente a mi mente vino quien había estado ausente todo el día, sí, Alejandro… sentí ganas de llorar al recordarlo… pero… no… había prometido ya no volver a derramar una lágrima más por él… ¡Ya no! De ese día en adelante, mi mente inició el proceso de borrar su nombre y todo lo que había sido mi vida junto a él.

***

Ahí estuvo ya el cuarto capítulo, espero les haya gustado, sé que no ha habido sexo desde el primer capítulo pero no se preocupen ya habrá otra vez, no se impacienten jejeje. Por favor valórenlo y/o coméntenlo les estaré agradecidísimo por eso. Si ustedes quieren estar un poco más informados sobre el avance de este relato pueden escribirme a mi correo angredstar@gmail.com o agregarme en Facebook dándole click al enlace que aparece acá en esta cuenta.

 

Saludos y bendiciones desde el pulgarcito de América, El Salvador.

 

Atte. Ángelo S. Mebarak



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