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Fecha: 08-Oct-14 « Anterior | Siguiente » en Textos educativos

Mejora tus relatos eróticos

Edith Aretzaesh
Accesos: 5.450
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Tiempo estimado de lectura: [ 31 min. ]
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Guía, consejos, detalles y puntos importantes que todo escritor de relatos eróticos debe tener en cuenta. Mejoremos la calidad de nuestros escritos Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Antes de comenzar, aclaro que estoy a la mitad de la carrera. Apenas comencé el quinto semestre de Ciencias De La Comunicación, me enfoco en las áreas de Periodismo, Humanidades, Ciencias Políticas, Historia y Antropología. Aún con el cincuenta por ciento de mis estudios profesionales, sé de lo que va todo esto.

¿Te atreves a leer este tutorial, ponerte en mis manos y confiar en que la información es correcta?

Redacto estas líneas dirigiéndome al género masculino, apegándome a la costumbre (el escritor, el lector, el personaje etc). No es culpa mía que los fariseos que controlan la RAE no se pongan a trabajar para desarrollar una versión más moderna y no sexista de nuestro bello idioma.  A muchas de nosotras nos llega a chocar esta situación, pero no podemos cambiarla desde nuestra trinchera.

Me siento motivada a compartirles este tutorial porque he notado muchos defectos de redacción y efecto dentro de los relatos de TR. Estos errores se transmiten de relato en relato, se contagian como enfermedades porque unos escritores aprenden de otros y pueden llegar a copiar ciertos movimientos, manejo de escenas o de personajes.

Que nadie se sienta señalado. Cada quien tiene sus propios estudios. He conocido gente de aquí que destaca en Derecho, Medicina, Mecatrónica o Contabilidad. Lo que sucede es que no en todas las carreras te enseñan a redactar relatos.

¿He puesto “escritores”?

Sí. Y lo hice con toda intención. Aquí comenzamos.

Primero y principal. Somos escritores.

Cualquier persona que se sienta ante la computadora, abre un procesador de textos y escribe una historia medianamente comprensible puede considerarse escritora o escritor. No lo he dicho yo, si sientes que necesitas permiso de alguien que sepa sobre este tema, te recomiendo que leas el libro “Mientras escribo”, de Stephen king. Él lo explica mucho mejor.

Personalmente, me gustaría que el Webmaster de TR tomara en cuenta este detalle y ordenara las cosas para que quienes subimos relatos aquí seamos llamados “Escritores”, no autores.

Vale, entremos en materia.

Demasiados lectores se quejan en los comentarios sobre algunos relatos. Les parecen aburridos, muy largos, poco imaginativos o incluso “copiados” de otros argumentos. Filtrando a los que sólo comentan por comentar y desperdician su tiempo jodiendo al prójimo, reconozcamos humildemente que a veces hay un fondo de verdad en todo esto. Hay muchos relatos que deberían revisarse, corregirse y volver a ingresarse en la Web; recomendaría hacer esto a muchos de los compañeros escritores, pero no señalaré nombres.

Desde la primaria nos enseñan que toda historia se compone de Inicio, Núcleo o Nudo y Desenlace. Hasta aquí creo que todos sabemos lo mismo.

Bien, tienes una muy buena idea para escribir un relato erótico, pero te falta cierta habilidad. Comencemos por esta base de parvulario.

INICIO

Aquí presentamos a los personajes, su entorno y motivaciones. Puede ser el profesor que mira con morbo a sus alumnas, la monja que cierto día descubre que sus compañeras de convento se reúnen secretamente para tener relaciones sexuales, la chica que se excita al ver que su perro copula con la perra del vecino o la madre que descubre la relación incestuosa de sus hijos.

En el Inicio describiremos a los personajes. Los aspectos exteriores deben mostrarse claros, bien definidos y resaltando los puntos más importantes. Todo ello en el espacio de palabras más breve y conciso posible.

Las motivaciones son quizá más importantes que las descripciones externas. ¿Por qué tu personaje descubre que quiere tener sexo con su propio hijo? ¡Qué empuja al maduro cincuentón a querer violar a la novia de su nieto? ¿Cómo reaccionará el Friki ante las burlas del equipo de porristas?

Las motivaciones son el “qué y el porqué”.

En el inicio debemos señalar también el entorno del personaje. ¿Cómo es su trabajo? ¿Cómo se lleva con sus familiares o vecinos? ¿Qué siente cuando los amigos miran a su novia con morbo?

El inicio del relato nos presenta las reglas del juego. Aquí muestras al lector a los protagonistas de tu historia, el universo particular en que se desenvuelven y las  emociones, sentimientos, reflexiones y acontecimientos fuertes que los impulsan a ser y actuar.

Esta sección inicial del relato debe ser corta, casi telegráfica. Si el protagonista tiene una vida muy complicada y sientes que los acontecimientos previos a tu historia son muy importantes, no omitas estos datos. Sé breve, pero no destruyas tu idea, porque esto sería traicionarte a ti mismo. Puedes hacer algo así:

“Desde pequeña fui testigo de los malos tratos que mi padrastro daba a mi madre. A pesar de ser una mujer hermosa, Pedro no dejaba de humillarla, especialmente cuando había amistades o familiares presentes”.

Aquí hay un entorno, una historia de muchos años y una primera descripción de uno de los personajes, todo ello en pocas palabras.

“Por desgracia, estos momentos amargos tuvieron un efecto negativo en mi desarrollo. Crecí asumiendo que el lugar de la mujer dentro del matrimonio era el de sirvienta, sumisa,  blanco de burlas y animal de carga. En fin, desde mi perspectiva adolescente, llegué a creer que nuestro papel dentro del hogar era el de “saco de boxeo” listo para recibir golpes físicos y el de WC emocional, siempre preparado para que el marido descargara en nosotras toda la mierda de su alma”.

Aquí se detalla un poco más el entorno y los factores que influyen en el comportamiento del personaje. El lector comprende y empatiza con lo que le estamos exponiendo. Al mencionar “el puto de vista adolescente” sugerimos que la protagonista ha madurado más allá del pensamiento inicial.

“Nuestra vida cambió drásticamente cuando, en una de las golpizas que mi padrastro acostumbraba dar a mi madre, ella cayó por las escaleras y tuvo que ser hospitalizada.”

Me reservé este punto para aclararlo bien. Esto es lo que llamaremos un “detonador”, un acontecimiento clave que cambia el rumbo de lo que tenemos expuesto y abre la puerta al siguiente hito dentro de nuestro relato.

Obviamente, descripciones, presentaciones de personajes por nombre, locaciones y demás elementos de entorno deben estar consignados en el Inicio. Vuelvo a decirlo, debemos ser breves en las descripciones, sin dejar nada de lado, pero siempre concisos. Al buen lector, pocas palabras.

NÚCLEO O NUDO

Aclaremos algo. Los relatos correspondientes a otros géneros pueden o no funcionar como sugiero aquí. En el relato erótico estamos escribiendo para excitar al lector. No vendemos un melodrama, no luchamos contra conspiraciones que abarcan páginas y más páginas de explicación ni redactamos legajos contables. Naturalmente, no debemos olvidarnos del entorno, las emociones, el físico particular de los personajes y sus motivaciones, pero hay que tener en cuenta el principal objetivo de nuestro relato. Buscamos excitarnos, buscamos despertar emociones y deseos sexuales en nosotros como escritores y en los demás como lectores.

En el relato erótico, el Nudo ya debe mostrar el sexo explícito que estamos buscando.

“Me estremecí aterrorizada cuando Pedro derribó la puerta del baño. No podía imaginar que sería capaz de dañar la casa con tal de conseguir lo que tanto había deseado. Mi padrastro me miró fijamente, con los ojos inyectados en alcohol, y desgarró su camisa mientras avanzaba hacia mí.

—¡Se fue la mierda mayor, pero dejó a la putita apestando mi casa! —bramó mientras liberaba el cinturón de las trabillas de sus jeans—. ¡Arrodíllate ante mí, pendeja, y tal vez no te pegue mucho!

Temblé aterrorizada. Me sentí ridícula así, desnuda y expuesta como estaba. Mi única alternativa era ceder o sufriría graves daños corporales. De cualquier modo, mi mala suerte estaba echada.”

En este pasaje vemos claramente la pauta de acción/reacción, otra acción, otra reacción. Es muy importante resaltar las emociones, los símiles y, de vez en cuando, alguna descripción, pero estos elementos deben ser breves y apenas pincelados. Siendo un relato corto, no hace falta decir a cada línea que la protagonista es una rubia de cuerpo constituido por extraordinarias formas, que los personajes son de clase media porque el padrastro trabaja como obrero en la ensambladora de autos o que la protagonista acaba de reprobar dos asignaturas en la Facu porque le han negado el acceso a Internet. Estas descripciones son válidas siempre que se efectúen con el fin de distinguir a los personajes cuando interactúan, ya que la repetición de nombres, cuando son varios actores, puede ser molesta.

Por ejemplo:

“—Te toca perder una prenda —señaló el obrero.

La estudiante miró con sorna a la rubia mientras esta se incorporaba para liberar sus pechos del sujetador. Claudia podía haber reprobado dos asignaturas, pero era experta en estas partidas de póker.”

En vez de decir Fulana 1, Fulana 2 y Fulano una y otra vez, compaginamos las descripciones que debimos exponer en el principio. Digamos que estamos dando uno o dos apodos a cada personaje, evitando las repeticiones incómodas.

Lo importante del Nudo es que abre el momento sexual y lo presenta en toda su gloria.

Habiendo llegado a este punto, muchísimos relatos de TR se estancan. Hay historias donde el escritor se ha esmerado en mostrarnos los elementos necesarios y que, al momento de tener a los personajes ya desnudos y dispuestos a la acción, destruyen el relato, traicionan el argumento y decepcionan al lector que los ha acompañado durante varios párrafos.

Un mal ejemplo sería algo así:

Me sentía muy excitada. Mi novio nos contemplaba desde el sofá, mientras se masturbaba lentamente. Carlos, Ernesto y mi padre mostraban ante mí sus imponentes vergas.

Caí de rodillas ante ellos y sostuve mis tetas desde abajo para enseñárselas. Después apoyé mis manos sobre la alfombra, quedando en cuatro patas para comenzar a recibirlos.

Me penetraron de uno en uno, primero fue mi padre, que después de arrancarme un orgasmo se corrió en mi interior. Luego me follaron los demás, resoplando en cada turno.

Fue una experiencia deliciosa que jamás olvidaré. ¡FIN DEL RELATO!”

No señalo a nadie, pero más de la mitad de los relatos de TR funcionan así. Un buen inicio, una buena entrada al Nudo y, de repente, el escritor se asusta de lo que está haciendo y termina en pocos párrafos  lo que hubiera podido ser una orgía bestial.

No nos engañemos. LO QUE COMO LECTORES BUSCAMOS EN ESTOS RELATOS ES EL SEXO POR ESCRITO.

Llegamos al momento ansiado, cuando el profesor está a punto de penetrar a la alumna, cuando la chica está lista para ser penetrada por su Pastor Alemán, cuando la madre y la hija descubren que les mola el sexo lésbico y el escritor traiciona a su propio argumento derribando cuanto ha construido resumiéndolo todo.

Otros géneros literarios no eróticos pueden funcionar así, pero, en el relato erótico, esta es la parte del Nudo donde tenemos que pensar en lo que queríamos plasmar. Aquí deben ir los jadeos, el sudor, los líquidos, las secuencias, los orgasmos y la fricción. Este es el hito que todo lector está buscando alcanzar. No me cansaré de repetirlo porque es donde más se caen los relatos de TR. Tenemos que aprender a aprovechar bien los recursos que hemos creado. Si hemos presentado a una chica con todas las ganas de marcha y a tres hombres dispuestos a todo, debemos cumplir con los lectores y mostrarles esa marcha y ese todo. Tres hombres y una mujer, imagínense lo que puede pasar. Si un único hombre y una única mujer pueden darse una follada bestial, con más razón lo haría un grupo de personas.

Si vamos a escribir relatos de sexo PONGAMOS SEXO, LUJURIA, MORBO, DEPRAVACIÓN Y TODO EL PESO HORMONAL EN ELLOS.

Recordemos que hay miles (no exagero) de posiciones sexuales que se pueden practicar. Recordemos que un hombre saludable y normal puede eyacular entre seis y ocho veces en una sola noche. Recordemos que una mujer libre de ataduras psicológicas y físicamente saludable puede llegar a perder la cuenta de sus orgasmos. Pero, sobre todo, recordemos que estamos escribiendo un relato erótico y todo este sexo debe quedar registrado paso a paso, punto por punto, con pelos y señales. Siempre será preferible mostrar una historia de noventa minutos de puro y duro sexo bien descrito que una de cinco minutos donde todo viene resumido. Para esos resúmenes desabridos tenemos la televisión o los libros de editorial.

“Me besó mientras desabotonaba mi blusa. Un calor se esparció por todo mi cuerpo. Mientras acariciaba mis pechos imaginé el tremendo placer que mi amante me brindaría en breve y, afortunadamente, no me equivoqué.” (FIN DE LA ESCENA ERÓTICA Y PASAMOS A LO SIGUIENTE).

Amigo escritor, atrévete a extenderte. Atrévete a narrar los hechos que deseas. No te reprimas en los momentos más importantes. Todos hemos sido lectores y, al menos yo, me siento frustrada cuando comienzo a humedecerme con acciones y situaciones calientes y me cortan el rollo resumiendo una noche de sexo con tres párrafos. Esto casi suena a que el escritor se siente disminuido o se arrepiente de lo que ha escrito.

Uno de mis profesores nos explicó el semestre pasado la diferencia entre un relato y un resumen de sucesos. El primero narra acontecimientos en un orden y respeta la línea de causa y efecto. El segundo sólo enumera los acontecimientos de refilón.

Primer ejemplo de un pasaje ardiente:

“De mi vagina surgían hilillos de flujo que escurrían por mis muslos (descripción gráfica con connotaciones de deseo). Mis hermanos me miraban fijamente mientras masajeaban sus vergas (acción, reacciones y emociones de los otros participantes). Alex me abrazó poniendo su erección entre mis muslos para frotar mi coño; me estremecí frotando mis endurecidos pezones contra el vello de su torso (acción e interacción de dos personajes). Mauricio, no queriendo quedarse atrás, me abrazó por la espalda y encajó su verga entre mis piernas (acción de tercer personaje). Mis rodillas temblaron cuando ellos comenzaron a menear sus cuerpos. Los genitales de los tres hermanos se encontraban juntos en la región más secreta de mi anatomía (conclusión cachonda).”

Segundo ejemplo de un párrafo ardiente, intercalando ambientación exótica o fuera de lo común:

“Acababa de correrme, pero las ansias de gozar seguían carcomiéndome (rememora incidente anterior y da pie a nuevas acciones). Mi hijo extendió la capa de su padre sobre el lecho, su boca conservaba aún los restos de mi flujo vaginal (muestra un fetiche del hijo y rememora el cunnilingus anterior). Tomó la Corona Real del soporte en que mi marido la había dejado y se la puso (de una pincelada vemos un primer plano del carácter del hijo que quiere derrocar al padre, no sólo en lo político, sino también en la vida de su madre). Caminó hasta donde yo estaba y me obligó a sentarme sobre la capa. Se meneó la verga a un palmo de mi rostro (carácter de ambos personajes, él dominante y ella sumisa).

—Mi Lady —me reverenció en tono de burla—, cuando acabemos con “el viejo”, yo gobernaré el reino usando esta Corona. Para gobernar tu vida sexual, no necesito más que mi cetro de carne (burla que resume la situación, hasta aquí ya tenemos pincelados varios aspectos. Es un relato filial, no consentido y puede tener algo de dominación. Las frases del personaje resumen la situación familiar y política del reino).

Dicho esto me tomó por las orejas, retorciéndolas para obligarme a abrir la boca (acción). No podía gritar, pues, si los guardias apostados a la puerta escucharan algo fuera de lo común, entrarían sin dilación (posible reacción, explicando el porqué no se ejecuta). Entonces el secreto de mi pasadizo quedaría revelado. No podía permitir que mi marido se enterara de mis escapadas nocturnas o que sospechara que había algo entre nuestro hijo y yo (vista panorámica de los conflictos de la protagonista). Durante siglos, las cabezas de innumerables reinas habían terminado exhibidas sobre picas en la Plaza Mayor por menos que eso (posibles consecuencias en caso de no ceder).

Abrí la boca y lamí el glande del príncipe heredero (acción conjunta de ambos personajes). Cesó la tortura de sus manos en mis orejas, pero la saña de mi primogénito se transfirió a su pelvis (dos reacciones simultáneas). Con un golpe de riñón deslizó la mitad de su virilidad entre mis labios (acción que cierra el párrafo y abre expectativas para continuar. Esto es “crear un enganche narrativo”).

—¡Anda, mi puta madre, atrévete a morderme la verga! —exigió burlándose de mí— ¡Atrévete a destruir la herramienta que en un futuro podría engendrar un nuevo aspirante al trono! ¡Atrévete, cabrona, para que le expliques a mi padre que su hijo es mucho más viril que él! ¡Menudo reyezuelo está hecho, conquista comarcas, es dueño de villas y haciendas y dispone de las vidas de todos sus súbditos, pero no tiene los cojones para darle verga a su mujer! (las palabras y actitudes del personaje demuestran su carácter. Ya no es necesario decir “que el príncipe es déspota, odia y envidia a su padre, desea a su madre y es capaz de someterla con tal de tener sexo con ella. Todo esto debió quedar claro en el Inicio del relato).

Mi hijo se había agachado para estirar los brazos y estrujarme los pezones mientras hablaba (coreografía. Es muy importante informar al lector sobre lo que hacen los personajes con sus cuerpos, lo que sienten y lo que les va pasando. Recuerda que hay manos, bocas, sexos e innumerables posibilidades). Me dolían sus palabras, pero tenía que concederle la razón en todo lo que estaba diciendo (reacción al diálogo del hijo). Si no hubiera sido tan rudo, quizá yo misma habría acudido a su lecho (cierre reflexivo, en estos relatos es bueno hacerlos con ciertas connotaciones de morbo).”

Otro ejemplo más terrenal:

“Toda mi piel ardía al calor del deseo (resume estado físico). Cambié de posición para acomodarme en cuatro patas sobre la cama y arqueé la espalda imitando la postura de una gata en celo (coreografía de preparación a lo que sigue más un símil). Mi hermano se arrodilló detrás de mí y separó mis nalgas para contemplar el ano y la vagina que yo le ofrendaba gustosa (acción/reacción a lo que ha hecho el otro personaje. Se aprecian connotaciones de aceptación gustosa).

Puso la punta de su miembro por la entrada de mi coño y empujó unos pocos centímetros (primera acción). El glande entró dándome mucho placer (primera reacción). Hizo girar su pene en la sensible región del vestíbulo vulvar (segunda acción, nótese que hay que conocer el mapa erógeno para saber “dónde pulsar”). La lubricación de su saliva y mis jugos sexuales producía un morboso chapoteo (NUNCA, ni en relatos ni en la vida real, te atrevas a tocar con los dedos o con el pene  una vagina que no esté lubricada, es muy molesto, sobre todo si se llega a rozar el clítoris). Cuando creí que me penetraría, empujó su virilidad hacia abajo con brusquedad, desclavando el glande. Remató la maniobra volviendo a alzar su hombría para golpear suavemente mi clítoris juego erótico previo al coito).

Gemí de placer. Odio las comparaciones, pero, al lado de mi novio, mi hermano era un auténtico maestro del sexo (revelación enfocada a las nuevas experiencias. Esto tiende un puente entre el lector y la psicología del personaje). Repitió el juego de penetrarme un poco, desacoplarse de golpe y pegar sobre mi botón del placer con su verga (es válido resumir porque ya hemos explicado antes lo que está sucediendo. No debes abusar del resumen llegado el momento de las escenas sexuales, lo hago en este punto sólo porque el pasaje que sigue es aún mejor). Después volvió a la posición de ataque, con la verga apuntando a mi entrada del placer (acción de preparación). Tomándome por las caderas empujó despacio, saboreando y dándome a sentir la ansiada penetración (concluye el párrafo con lo que todos esperábamos, a la vez que abre la puerta al nuevo pasaje).

Me gustó la postura y expresé mi agrado con un largo gemido de placer (acción de suspirar y reacción de sentir placer, todo en uno). Su glande fue abriéndose paso, despertando en mi interior señales y puntos erógenos que, o nunca habían sido tocados, o no habían sido bien atendidos (acción más acción más anécdota comparativa que muestra al lector una mirada al pasado de la protagonista). Le pedí que esperara un poco al sentir que su hombría llegaba hasta donde acostumbraba penetrarme mi novio (acción más reflexión o constatación de un hecho).

Haciendo equilibrio con una mano, dirigí la otra a mi zona genital pasándola entre mis muslos (coreografía/acción). Comprobé con sorpresa que mi hermano apenas si me había clavado dos tercios de su hombría (constatación de un hecho. Favorecemos el morbo cuando damos efectos o mostramos el modo en que los personajes evolucionan dentro de la trama). Aproveché la maniobra para sostener sus cojones y apretarlos un poco (acción).

—¡Hasta el fondo, Mauricio! —grité enronquecida—. ¡Dámela toda, por favor, no aguanto más! (el diálogo es interacción)

Mi petición fue escuchada. De un solo tirón terminó por introducirme todo su ariete (preparación más acción). No era un telescopio, pero me hizo ver las estrellas (reacción más símil).

Iniciamos un vaivén lento (acción global). Él adelantaba su abdomen al tiempo que yo lanzaba las caderas en busca de la penetración mientras su verga profundizaba hasta el fondo de mi coño (acción combinada con coreografía). Yo apretaba sus testículos con la mano cuando mis nalgas impactaban con su cuerpo y le ofrecía una serie de contracciones vaginales como intentado exprimir la virilidad incestuosa que me hacía gozar (acción y coreografía que complementan lo expuesto antes. Recuerda que las chicas no sólo damos placer externo, algunas sabemos cómo hacer gozar al hombre dentro de nosotras).

La habitación olía a sexo (ambientación. Si fuera una película, la cámara mostraría una toma abierta y presentaría la escenografía completa). La cabeza me daba vueltas mientras el placer se agolpaba en mi interior y me anunciaba el clímax (acción más promesa del nuevo hito). Aceleramos nuestros movimientos y tuve que doblar el brazo que me sostenía para apoyar la cabeza, con este cambio mi trasero quedó aún más expuesto a los deseos de mi hermano (Coreografía encaminada al siguiente paso).

Como mi mano seguía aferrada a sus testículos, mi muñeca rozaba mi clítoris en todo momento, dándome un placer adicional (acción de la muñeca más reacción del placer). Mi flujo vaginal corría desde mi intimidad, mojaba mi antebrazo y mis muslos (la lubricación es el medio para justificar este placer, no me cansaré de enfatizar que debes vigilar todos los cabos sueltos).

Apoyé la cabeza sobre mi frente para mirar hacia mi sexo (coreografía previa al detonante). Mis tetas se bamboleaban al ritmo de la follada (acción). El espectáculo de nuestros genitales siendo bien aprovechados terminó por dispararme el orgasmo (reacción).

Grité, gemí, me sacudí y sentí descargas de placer que recorrían mi cuerpo entero, naciendo de mi sexo, esparciéndose por mis nervios y llegando a mi cerebro (acción. El lector ha esperado llegar a este punto y merece sentirse acompañado por la protagonista. Es posible que haya estado masturbándose y que esperara este preciso instante para correrse. Como escritor, NO PUEDES DECEPCIONARLO; este es uno de sus premios por haberte acompañado durante todo el relato). Él lanzó la pelvis hacia delante con mucha fuerza y me acompañó en el clímax más sublime que jamás hubiera experimentado (acción, reacción y coreografía. Aquí comprobamos que nuestros personajes están conectados y lo que pasa con una no le es indiferente al otro). Apreté sus cojones con fuerza mientras se corría en mi interior.”

NOTA. Imagíname a mí, desnuda en mi habitación mientras mis padres creen que estoy durmiendo. Bajo el cobertor tengo el portátil encendido y leo tu relato. Me toco, me penetro con un par de dedos y me voy humedeciendo. Llego al momento donde están los hermanos listos para follar y me encuentro con algo así:

“Me puse en cuatro patas sobre la cama. Mi hermano se puso detrás de mí. Hizo como que me penetraba pero sólo jugó con mis partes. Finalmente mela metió y me gustó mucho más que como lo hacía mi novio. Le agarré las pelotas, nos estuvimos moviendo y nos corrimos juntos. Fue una experiencia muy rica que espero repetir pronto.

Fin del relato.

¡Me cortas el rollo por completo!

Apenas me estoy tocando y tú ya mataste la ilusión.

Redactar esta clase  de relatos es seducir, es jugar con los elementos que tienes a tu alcance. Redactar los relatos eróticos es hacer el amor con la literatura, con tus personajes y transmitir esas vibraciones de placer a los lectores.

¿Habrá quien se queje de que quedó muy largo?

Sí, y también quien se queje de los impuestos, e la contaminación, del cambio climático y la burocracia. Ni modo. Lo que pido es que no me dejes colgada con el calentón.

Amigo escritor, por favor, ya no seas tacaño ni egoísta. Si la protagonista va a follar con todo el equipo de fútbol de la escuela, tu deber es describir lo que hace con cada uno de ellos, con dos, con tres y con todos al mismo tiempo.

El desenlace o final de nuestro relato es, en el género que nos ocupa, la parte más sencilla.

Aquí sí cabe resumir. El lector ha obtenido lo que quería ver y sólo espera un cierre lógico que acomode las fichas en orden para devolverlas al estuche. Sólo un consejo. Ya no pongas “fue una experiencia”, hay miles de relatos que terminan con esas palabras y esto rompe con el efecto que hemos desarrollado. Lo mejor para cerrar un relato de estos es difuminarlo o concluirlo en un acontecimiento o comentario que oriente a los personajes al enfrentamiento de su nueva realidad de “después del aquelarre”.

Ya dividimos el relato en tres partes, ahora profundicemos en los elementos que lo impulsarán.

DESCRIPCIÓN

Tenemos personajes y estos cuentan con cuerpos físicos. Hay que describirlos, la primera vez debemos ser claros en lo que queremos proyectar, pero no por ello hay que abusar de la retórica.

“Fernando era alto, moreno claro y llevaba el pelo casi al rape. Su cuerpo, marcado por horas e gimnasio, lucía buena musculatura. Si era cierta la relación que, según algunos, existe entre el tamaño de las manos y el tamaño de la verga de los hombres, yo suponía que estaba bien dotado”

Aquí ya pinté un personaje. En lo futuro puedes referirte a él como “el moreno”, “el musculoso” (si quieres distinguirlo de su amigo barrigón), “el de casquete corto” (refiriéndote a su corte de pelo) o, simplemente, por su nombre, pero sin abusar. Si tiene alguna cualidad psíquica que lo caracterice, también puedes usarla. “El Cara Dura”, “el bromista”, “el engreído”, etc.

Tratándose de relatos con tiempo estimado de lectura de veinte minutos, no es necesaria más descripción.

ACCIÓN

Iniciamos mostrando al lector las reglas del juego. Dices quién es quién dentro de tu historia, en qué mundo se mueven tus personajes y cómo son. Deben actuar de acuerdo a lo que has pensado para ellos. Recuerda siempre, acción y reacción, causa y efecto. No dejes cabos sueltos en este sentido, sobre todo cuando escribas el pasaje sexual.

LÉXICO

No a todas las mujeres nos gusta que se nos llame “putas” o “golfas”.  Elykner nunca nos ha ofendido al hacer el amor, pero me molesta cuando algún baboso me dice esas cosas en la calle. He chateado con varias conocidas de Internet y hasta ahora no conozco a ninguna chica que se sienta cómoda con  esa clase de lenguaje y tratamiento.

En este sentido no nos rige ninguna censura. En teoría, podemos ser tan soeces como queramos, pero recuerda que el exceso de vulgaridad lastima la narración. Puedes elegir usar o no las palabras mal sonantes, pero lo adecuado sería no abusar de ellas. Cuando te refieras a algún grupo étnico, religioso o a cualquier orientación sexual, procura NO OFENDER ni discriminar. Todos somos humanos y todos valemos igual. Recuerda que, según los estudios del genoma humano, TODOS SOMOS NEGROS Y TODOS VENIMOS DE ÁFRICA, independientemente del color de piel, ojos y cabello. Si alguien se siente excluido de esta clasificación, entonces está renunciando a que se le considere un ser humano.

Otros puntos a tener en cuenta. Los signos de exclamación son para uso exclusivo de los diálogos, es incorrecto usarlos en los pasajes donde trabajas la voz del narrador, aún siendo en primera persona.

Se ve muy mal el uso de diminutivos. Destruyes el efecto de morbo cuando dices “mi coñito”, “mi anito”, “mis tetitas” (¿Por qué ningún hombre dice “mi verguita”, “mi penecito”, “mis testiculitos”?)

Es horrible ver las onomatopeyas que algunos llegan a poner en sus relatos. Evita los “AAAAAAAAAHHHHHHHH”,  “MMMHHHH” Y “OOOHHHH”. Busca palabras que describan los sonidos, no trates de escribirlos.

Ten cuidado con los localismos. En España, “polla” significa verga, en México hay una bebida que se prepara con vino Jerez y también se llama “polla”, tengo entendido que en Sudamérica le llaman “polla” a un premio de la Lotería o algo parecido. Algunos españoles llaman “Chichi” a la vagina. En México se le dice “chichis” o “chichies” a los senos. En España, “paja” es masturbación, e incluso existe el verbo “pajear” (YO te pajeo, TÚ disfrutas, Él se muere de envidia, NOSOTROS nos divertimos, VOSOTROS nos miráis, USTEDES me desean, ELLOS follan conmigo hasta que el colchón aguante). En México, “paja” es el heno que comen los caballos.

Por contraparte, en España “chaqueta" es una prenda de vestir. En México, “chaqueta” es lo mismo que “paja” en España, incluso tenemos el verbo “chaquetear”, que se conjuga (y disfruta) igual que “pajear”.

No digo que dejemos de usar los localismos, pero hay que hacerlo con cuidado. Hay palabras como “cayampa” (¿O era “cayampita”?) que a mí no me suenan de nada.

Vigila bien tus signos de puntuación. En redacción, los puntos suspensivos están cayendo en desuso. Los diálogos deben marcarse con la raya correspondiente “—”, no con comillas. El uso de comillas para definir los diálogos pertenece a idiomas extranjeros, no al castellano.

Procura separar tus párrafos con un espacio de ENTER, de lo contrario, el cuerpo del relato se ve apelmazado. Es cierto que los libros impresos vienen sin este espacio, pero es porque las editoriales economizan papel de esta forma. De cualquier modo, los libros impresos vienen generalmente con sangría en cada uno de sus párrafos, esto aligera el efecto de apelotonamiento.

Cuida tu ortografía. Utiliza el corrector de textos de tu procesador. Sé que es una porquería, pero ayuda un poco. Infórmate sobre tildes diacríticas y el uso correcto de la coma; en Internet hay mucha información al respecto.

Respeta tiempos verbales. Si estás escribiendo en pasado (fuimos, hice, ganó), no saltes al presente (me abraza, me besa, me folla, se corre).

Cuenta bien a tus personajes. He notado que muchos escritores de TR aumentan un actor a sus escenas y dicen algo como “fuimos con mi novio” cuando deberían decir “Fui (Yo) con mi novio”.

ENTORNO

Juega con el entorno para darle sabor al relato. En vez de presentar la clásica playa nudista puedes imaginar una serie de circunstancias y relaciones humanas que desnuden a tus personajes para darles pie a disfrutar del sexo.

Reitero, el entorno se plantea al inicio del relato y se van difuminando las explicaciones conforme la lectura avanza. Si estás tratando un entorno especial, debes tenerlo presente en todo momento. Esto no significa que debas ahogar al lector entre detalles técnicos, sólo que tú estés consciente de lo que expones.

No es lo mismo explicar el ambiente, las normas de conducta, las acciones y locaciones dentro de una nave espacial, en órbita alrededor de Tau Ceti, que en una escuela preparatoria normal, aquí en la Tierra, siglo XXI.

Para dar diversidad a tu relato, puedes crearte una lista de fantasías o habilidades sexuales que tengas, hayas cumplido o desearías realizar. Para que tu relato tenga credibilidad deben ser elementos verosímiles. Te recomendaría que no describieras acciones o posturas que no hayas practicado. Por otro lado, vigila bien la coreografía de tus personajes. Es frustrante ver que la chica se masturba con una mano, mientras que “con las otras dos” pajea a sus amigos. Hay innumerables relatos donde el hombre está acostado, la mujer lo cabalga dándole la espalda en posición horizontal y, sin que ella se agache, ambos se besan en la boca mientras él observa el bamboleo de sus tetas.

Redacta una lista de tus habilidades sexuales, con una descripción de lo que representan para ti. Te comparto la mía:

CURRÍCULUM SEXUAL DE EDITH

SEXO LÉSBICO

Dominio de todas las posturas. Gusto especial por las sirenas, los sesenta y nueves y toda la gama de tijeras.

SEXO HETEROSEXUAL

Dominio de todas las posturas y la mayoría de las prácticas. Hasta el momento, sólo con un hombre. Las prácticas no realizadas son lluvia dorada (por falta de interés), inserción de mano completa en cavidades (por falta de interés y por considerarlo riesgoso), dominación/sumisión (por considerarlo ofensivo y falto de interés).

ORGÍA LÉSBICA

En realidad, trío lésbico. Es el límite de lo que he hecho con mujeres.

TRÍOS

MHM y MMM.

FELACIÓN

Graduada con matrícula de honor.

La felación no es convertir la boca en una segunda vagina. Es una práctica donde pueden intervenir labios, lengua, mejillas, saliva, manos, cuello y cabello. En mi caso y en el de Naty, nos resulta imposible alojar en la boca un miembro mayor a los dieciocho centímetros (probado con consolador), Elykner no nos cabe entero sin provocarnos arcadas muy desagradables. Una vez lo intenté y me dolió la garganta. Se puede dar mucho placer a un hombre sin correr riesgos ni pasar malos ratos. Es mejor tener habilidad que abarcar cantidad.

CUNILINGUS

Graduada con matrícula de honor.

Es todo un arte. El objetivo es llevar a la mujer al orgasmo. En esta práctica se debe abarcar (y describir) la estimulación de entrada, labios vaginales y clítoris. Si alguien describe un cunnilingus deberá narrarlo completo, con lujo de detalles para dar efecto de verosimilitud.

SEXO ANAL

Graduada y fascinada.

El sexo anal es muy agradable cuando el hombre sabe hacerlo bien. Se requiere de mucha estimulación previa, bastante lubricación y paciencia. Si la mujer no está debidamente estimulada (nunca ha sido mi caso), puede ser doloroso, desagradable y hasta peligroso. Es un error garrafal poner en un relato cosas como que “después de un dolor insoportable comencé a sentir placer hasta que me corrí”. Afortunadamente Elyk es un experto en todos estos temas, pero he sabido, por conocidas de otro foro, que cuando el hombre no sabe hacerlo, el dolor es horrible y no se pasa en varias horas. Si vas a describirlo, tienes que tomar buena nota de las maniobras preliminares, sin resumir ni saltarte pasos.

Es repugnante que, después de una penetración anal, el pene pase a la vagina o a la boca. El varón debe lavarse los genitales perfectamente antes de cualquier otra maniobra sexual. Me dirás que en las películas porno a veces aparecen escenas donde el pene pasa de uno a otro orificio indistintamente; se trata de filmaciones ya preparadas. Por lo que sé, las mujeres se someten a enemas muy profundos para quedar bien higienizadas por detrás, de cualquier modo se corren enormes riesgos de infección vaginal. Nosotros tres hemos hecho muchísimas cosas, pero siempre con cuidado y respeto a nuestros cuerpos. Ni Naty ni yo hemos tenido jamás en la vida una infección vaginal. A propósito de las películas, la inserción de manos completas en el ano o la vagina que a veces aparece en estos filmes se realiza utilizando anestésicos muy poderosos. Las actrices o actores que practican esto corren enormes riesgos, por lo que se les paga muchísimo dinero para hacerlo. ¿Se han fijado que rara vez aparece esta práctica en las películas cutres?

DOBLE PENETRACIÓN (ANAL/VAGINAL)

Naty y yo la hemos probado con Elykner y la ayuda de consoladores. En la vida real no la conocemos con dos penes, pero imaginamos que no debe ser muy diferente. Es deliciosa, pero debe practicarse aún con más cuidado que la penetración exclusivamente anal.

DOBLE PENETRACIÓN ANAL

Ni la he practicado, ni la recomiendo. Puede provocar graves lesiones, cuidado con eso porque lo que escribimos puede ser intentado por  los lectores.

BESO NEGRO

Para nosotros es un Tour De Force. Obligado si vamos a ser penetradas por el ano. En nuestros relatos hemos descrito los procedimientos adecuados. Personalmente me fascina que me lo hagan y hacérselo a Naty. Pero hay que tener en cuenta los factores de higiene; no se lo haría a una desconocida de quien no sepa nada sobre sus hábitos de aseo personal.

CANTIDAD DE ORGASMOS FEMENINOS

Hay por TR un lector/escritor que se dedica a contar cuántos orgasmos tienen las mujeres de los relatos y señala como exagerados cuando se pasan de tres. La realidad es que todas las mujeres estamos preparadas para ser multiorgásmicas. Los factores de represión sicológica o religiosa, así como ciertos padecimientos físicos (déficit nutricional, lesiones espinales o problemas lumbares) limitan o anulan la posibilidad del orgasmo femenino. Una mujer saludable, dueña de sí misma, empoderada, que ama a su compañero/a de lecho, puede perder la cuenta de sus orgasmos.

ORGASMO MASCULINO

Hay una controversia en que si el hombre tiene o no orgasmos o que si lo que llamamos orgasmo es en realidad la eyaculación propiamente dicha. Por lo que Elyk me describe que sienten ustedes, entiendo que sí son orgasmos, aunque quizá no sea igual al femenino, eso nunca lo sabré. La cantidad de eyaculaciones en un hombre saludable, que no acostumbre consumir drogas químicas, bien alimentado, con una mentalidad enfocada al placer, enamorado y feliz por “pasarlo bien” oscila entre los seis y ocho orgasmos o eyaculaciones por noche, como quieran llamarlo. Cuando un hombre conoce las técnicas de Sexo Tántrico, los ritmos respiratorios que se utilizan en Krav Magá y ciertos deportes extremos, aumenta la cantidad y calidad de potencia sexual. La verdad que nos han ocultado es que la disfunción eréctil no tiene razón de ser, salvo casos de enfermedad extrema. Los problemas de potencia sexual se deben a la mala alimentación, el stress, el sexo rutinario con pocos alicientes y la basura mediática que nos venden los fabricantes del Viagra. Chicos, si ustedes cuidan sus cuerpos, sus cuerpos les responderán con todo el vigor sexual que ustedes quieran tener. De cualquier modo, aún cuando  un hombre careciera de pene, tiene manos, lengua, labios, nariz, y todo su cuerpo. Elyk me ha provocado orgasmos usando sólo una oreja, eso nada más para ver si era posible.

EYACULACIONES SOBRE ROSTRO, PECHOS O CUALQUIER OTRA PARTE DEL CUERPO

Naty y yo lo hemos pedido y se nos ha concedido, sin embargo no nos gustó. No es que sea desagradable, es que lo consideramos un desperdicio. Para mí, una eyaculación bien aprovechada es aquella que llega dentro de mi vagina, mi ano o mi boca. Otra cuestión es que me guste tomar el semen que me escurre y untármelo sobre los senos para que Naty lo pueda comer desde ahí (¿Apoco no les calienta imaginarlo?). Aquello de “blanca esperma resbalando por la espina dorsal” nos gusta siempre que haya sido eyaculada primero dentro de nosotras.

EYACULACIÓN FEMENINA

Algunas de nosotras tenemos la capacidad de expulsar cierto líquido a chorros cuando el orgasmo es especialmente fuerte. Este fluido sale por la uretra, pero NO ES ORINA. Es un error tremendo decir que es una meada o cosa por el estilo. Aclaro que no todas las mujeres tienen la capacidad física para hacerlo, esto no implica que sus orgasmos sean menos intensos.

Vale, ya he mencionado lo que hay que poner en un relato y cómo se debe hacer. No es, ni de lejos, todo el dominio del género erótico, pero creo que basta para ensambla buenas historias. Quisiera mencionar algunos aspectos negativos.

ACCIONES Y ELEMENTOS QUE DESTRUYEN EL RELATO SEXUAL

—Un inicio largo, tedioso y con poco contenido erótico

—Poca acción

—Mucho melodrama  en pasajes largos

—Escenas sexuales flojas, apresuradas, con poca descripción y muy escuetas.

—Cortar el relato sin haber tenido por lo menos una buena escena sexual.

—Prometer un “Continuará…” que tarda meses, años o nunca llega. Esto es una grave falta de respeto a los lectores.

—Mala coordinación entre personajes y cabos sueltos que no se resuelven o se atan mal.

—Menosprecio del escritor por sus propias fantasías.

Reitero mis intenciones. Los escritores que lean este tutorial no deben sentirse ofendidos ni agredidos por cuanto expongo aquí. Mi deseo es compartir información, no competir, desmoralizar o destruir.

Me encantaría que mejoremos la calidad de nuestros relatos. Que aprendamos a enriquecerlos, detallarlos, manejarlos y hacerlos más interesantes y mucho más eróticos.

Quisiera que en lo futuro, cuando nuevos escritores se animen a compartirnos sus historias, ustedes les señalen este tutorial si lo consideran conveniente. No se trata de darme muchas entradas a mí, se trata de ayudarnos entre todos a mejorar. Corregir los errores y desarrollar mejores maneras de escribir no sólo sirve para “el relato pajillero”; corregir es superar las deficiencias y conseguir un mejor estilo en la expresión escrita.

A todas y todos, les deseo una muy excitante exploración de sus facultades imaginativas con enfoque literario. Espero que hayan disfrutado e este tutorial y que les sea de utilidad.

¡Besos y evolución!

Edith


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© Edith Aretzaesh

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