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Fecha: 11-Jul-15 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

A donde vayas

ATENEA
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Tiempo estimado de lectura: [ 133 min. ]
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Una historia especial Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

A DONDE VAYAS... IRE CONTIGO

 

Autora: FF Morgan

 

Enero 1993, siete treinta de la mañana, el calor encerrado en el pequeño cuarto adormilaba los sentidos, se estiro intentando despertar, los párpados le pesaban una enormidad, froto sus ojos con fuerza pero nada parecía funcionar, no tenía ánimos de levantarse, a duras penas se sentó en la pequeña cama, “Otro día...” murmuró aletargada “Otro hermoso y maldito día, de mi maldita y aburrida vida, se levantó con su usual desgano de la mañana entrando al cuarto de baño “Bien supongo que una ducha me hará despertar o por lo menos me reparará un poco... este calor de mierda nos va a matar a todos un día de estos ¿No crees?” Sonrió de mala gana “Cada día que pasa estas peor mujer... ahora te ha dado por hacerte preguntas a ti misma en voz alta... y lo peor, es que ni tu puedes responderte... ¿será cierto que estoy enloqueciendo como todos dicen?... ¡Que va... todo el mundo habla solo!” se decía mientras el agua corría por su húmedo y acalorado cuerpo “Esto se siente bien... como te decía todo el mundo habla solo, así es que ¿por qué te preocupas por lo que los otros piensen de ti?... porque tengo que convivir a diario con los que creen que estoy loca, además el problema no es hablar sola, el problema es las cosas que ocurren en mi loca mente... los sueños que me atormentan... si pudiera saber que significan...” salió de la ducha secando su cuerpo, su cabello, nunca le tomaba mucho tiempo arreglarse, jamás se maquillaba, un poco de crema humectante era suficiente, busco un pantalón suelto, hacía mucho calor para ir con jeans, una remera ancha y se vistió, dudo entre zapatillas o sandalias, opto por las sandalias iban mejor con el calor “Ahora a desayunar” se dijo, encendiendo un cigarrillo, aspiro una honda bocanada de humo, inundando con él sus pulmones, una tos seca la sacudió durante unos segundos “Este tipo de desayuno te va a matar pronto” aseguro riendo “Que más da... todos tenemos que morir de algo” tomo su mochila guardando en ella algunas de sus cosas y salió del departamento rumbo a su trabajo.

Ally Prucyl, Ap para sus amigos, era una mujer de treinta y cuatro años, contextura mediana, un metro sesenta y cuatro centímetros de estatura, tez blanca, demasiado para su gusto, un blanco transparente, tanto que se podían verse sus venas a través de su piel, cabello largo y oscuro, ojos café claros, unos días más claros que otros, muchos creían que los tenia verdes, ella jamás discutía eso con nadie, si dicen que son verdes... son verdes, si dicen que son café claros... son café claros, no era partidaria de discutir por pequeñeces, si se enfrascaba en una discusión tenía que ser por algo que realmente valiese la pena, sino, se mantenía al margen, siempre estaba de buen humor, salvo este último tiempo, los sueños que tenía la estaban volviendo loca, dormía poco... por ende estaba agotada, irritable y molesta, cada vez que respondía mal o discutía con alguien, se irritaba aún más consigo misma, no le gustaba ser así, Ap tenía un corazón enorme, lleno de amor para repartir, siempre luchando por causas perdidas para los demás, por los pobres y desvalidos, no poseía bienes materiales, excepto los mínimos para subsistir, todo el dinero que ganaba, que no era mucho, lo repartía entre quienes más lo necesitaban, vivía sola en un pequeño departamento en la localidad de Adrogue, provincia de Buenos Aires, el departamento se lo prestaba una amiga a la que le sobraba el dinero, tenía una hermana menor que estaba casada, Ap Amaba a su hermanita Clara como a nadie en esta vida, el resto de su familia disperso por el mundo, Inglaterra, Francia, Italia, España, Grecia... Grecia... siempre había deseado conocer Grecia, no entendía bien por qué, pero ese lugar la llamaba, lo malo era que hacer ese viaje implicaba tener dinero, apenas si le alcanzaba para comer y vestirse, ni hablar de hacer un viaje, por eso solo se dedicaba a soñar y leer, cada vez que leía sobre la Grecia antigua, sentía que ella conocía esos lugares, pasaba horas soñando con verdes parajes, con armaduras, caballos, dioses y con un guerrero... no, no era un guerrero... una guerrera... no lo tenía muy claro, solo eran imágenes borrosas de un pasado que probablemente solo estuviese en su loca mente, trabajaba en un centro de ayuda juvenil, con jóvenes drogadictos, amaba su trabajo, pasaba la mayor parte de su tiempo en él, solo iba a su casa a dormir, últimamente eso le costaba una enormidad. Poseía un don especial con los animales y las personas, la querían apenas la conocían, nunca supo porque pasaba eso, pero sucedía y era una bendición en su labor, no tenía problemas para llegar a los jóvenes, a sus muchachos como ella los llamaba, tenía amigos de fierro, esos que jamás te abandonan, los que te aman con todo lo que tienes, lo bueno, pero sobre todo lo malo, le gustaba la pintura, escultura, artesanía, cantaba hermoso, con sentimiento, poseía una voz profunda, grave y melodiosa, pero lo que más le gustaba, era escribir y narrar historias, siempre encontraba tiempo para hacerlo, era una forma de desahogarse, de sacar todo lo que tenía almacenado en su mente, solía contárselas a sus amigos, cada vez que se reunían estos le pedían que narrase alguna historia, siempre había una nueva, disfrutaba haciéndolo, cada narración era coronada por un estallido de aplausos, sentía que había nacido haciendo eso... tenía todo para ser feliz, pero no lo era del todo, sentía que algo le faltaba... solo que no sabía que... su vida amorosa siempre había sido un desastre, en su juventud anduvo con casi todos sus compañeros de curso, algo no funcionaba bien en esas relaciones, a los veintitrés años, se dio cuenta de que sentía diferente al resto de sus amigas mujeres, era gay, la gustaban las mujeres, entro en una crisis de angustia depresiva que la llevó al punto, de casi desaparecer por no comer, no quería aceptar que era diferente “Yo soy normal” se decía una y otra vez “Yo no soy una...” le costaba pronunciar la palabra, le parecía horrible, Sany, su mejor amiga la ayudo con eso

- Lesbiana – le decía - esa es la palabra tan horrible Lesbiana, lesbiana – Le explico que no era un monstruo por ser diferente, que no era una degenerada o psicópata, que a ella no le importaba si era lesbiana, que ella y su esposo Fabián la querían por lo que ella era y no, por con quien se acostara, eso daba lo mismo – Hay miles de personas como tú en este mundo, no eres la única – Eso la ayudo a aceptarse tal y como era, a entender que no había nada malo en ella como creía al principio. Sany fue la primer mujer que la beso en los labios, no fue un beso de amantes, fue un beso de amor, amor de amigas, de allí en adelante lo adoptaron como saludo, cada vez que se veían se saludaban con un “piquito” como ellas lo llamaban, Fabián se unió a la idea y adopto el saludo junto a ellas. Ap conocía a Fabián desde que fueron juntos al colegio secundario, más de veinte años atrás, él siempre la había amado, pero ella solo podía verlo con ojos de amistad, cuando Faby, así lo llamaban, fue a la universidad, conoció a Sany, esta, estaba celosa de Ap al principio aún sin conocerla, cuando por fin sus caminos se cruzaron, supo que no podía dejar de amarla, Ap era una persona maravillosa, de esas que una ama sin proponérselo, desde entonces los tres no habían vuelto a separarse. Ap había conocido varias mujeres, nada serio de verdad, dos relaciones marcaron su vida, la primera que duró siete años, fue buena, Claudia era una gran mujer, leal, honesta, trabajadora, fiel, podría haber durado para siempre, si Ap realmente la hubiese amado, solo que eso no sucedió, la quería profundamente, aun hoy la seguía queriendo, si se lo pidiesen, daría su vida por ella, Claudia lo valía, después de terminar continuaron siendo buenas amigas, Claudia vivía ahora con otra persona, Ap las visitaba con frecuencia, al igual que Sany, Kyra, la pareja de Claudia, sentía celos de ella en un principio, ahora realmente la consideraba su amiga, le habían pedido que se fuera a vivir con ellas. La segunda relación fue caótica, creyó estar enamorada, todos sus amigos le decían que no le convenía, que no era para ella, que la estaba usando y cosas como esas, pero estaba ciega y no escuchaba razones, cuando la dejó volvió a deprimirse, pero se levantó rápido, no estaba enamorada, lo cierto es que jamás se había enamorado de alguien. Sus ojos, siempre que conocía a alguien miraba en sus ojos, como buscando un algo, que no sabía que era y que hasta el día de hoy no lograba encontrar, tiempo después dejo de buscar, prefería estar sola, estaba cansada de intentarlo una y otra vez sin éxito, por eso decidió que estar sola era la mejor opción, llevaba tres años sin nadie a su lado, había ocasiones en las que se sentía sola, sobre todo cuando asistía a reuniones donde todos estaban en parejas, era en los momentos cuando ese vacío, que había sentido durante toda su vida, se acentuaba aún más, intentaba convencerse que no necesitaba a nadie, tenía muchas personas que la amaban, con eso era suficiente, pero en el fondo de su alma, sabía que no lo era, que ese vacío seguiría estando allí, se había resignado a vivir de ese modo, la idea de vivir con Claudia y Kyra parecía ser la solución a sus problemas emocionales, no estaría sola, las noches no serían tan difíciles de soportar, dejó de pensarlo y acepto, esta sería la última noche en el departamento, mañana se mudaría con sus amigas a una gran casa con jardín, árboles frutales, flores, hasta una piscina, un hermoso cuarto con amplias ventanas que daban al jardín, ni siquiera tenía que llevar la cama, el cuarto tenía todo lo necesario, más de lo que ella estaba acostumbrada, sus amigas habían trasladado las pocas pertenencias más queridas, sus libros, sus pinturas, sus escritos, la gran cantidad de obsequios que le daban sus muchachos cuando abandonaban el centro de rehabilitación, solo faltaba su ropa y esa la llevaría consigo, mudarse tenía todas las ventajas que necesitaba, hasta podía ir caminando a su trabajo, que más podía pedir... ¡sabía que podía pedir!, pero no deseaba pensar en ello.

Estaba en su oficina, sentada a su escritorio, mejor dicho recostada en su escritorio tratando de permanecer despierta, había sido un día agotador, entre sesiones y reuniones toda su energía se esfumo, ahora no encontraba las fuerzas ni siquiera para irse a su casa, permanecía sumida en ese letargo cuando la puerta se abrió

- ¿Aún aquí? – Pregunto una voz de hombre, levantó la cabeza y abriendo un ojo murmuro algo inteligible - ¿Así de mal estamos? – Dijo el joven riendo mientras tomaba asiento frente a ella, un leve gruñido fue su respuesta - ¿Piensas dormir aquí... o prefieres que te lleve a tu casa? 

- Humm

- ¿Eso es un sí, duermo aquí o sí me llevas a casa? – Bromeó, ella levanto la cabeza echándola hacia atrás, luego observó al joven con ojos a medio abrir

- ¿Qué demonios haces aquí un viernes por la noche Rafael... acaso no tienes vida social? – el joven rió

- Mira quién habla... ¿Cuántas citas has tenido en el último mes Ap?

- Déjame ver... – haciéndose la que contaba con los ojos cerrados – esa no fue una cita... contando a.. – Golpeo la mesa con las dos manos en señal de haber terminado - ...Son cero...ninguna... ¿Contento? - simuló una sonrisa - ¿Y tú?

- Tres o cuatro... – movió la cabeza de arriba abajo – nada serio – Tomó la mano de Ap entre las suyas con gran afecto - ¿Por qué te escondes Ap?, eres una mujer increíble, hermosa... divertida, ¿Sabes cuantas personas darían lo que fuera por estar contigo mujer?

- Lo sé Rafa... lo sé... – fue su triste respuesta – el problema es que... de entre todas esas personas de las que me hablas no hay ninguna con la que yo quiera estar

- ¿Por qué?

- Porque ninguna tiene lo que yo necesito

- ¿Y que necesitas Ap?

- Ni siquiera yo lo sé Rafa... – Suspiró hondo, desesperada – Ni siquiera yo sé que necesito... lo he intentado, de verdad, pero no funciona... ese vació continua estando aquí... – Lloró angustiada golpeándose el pecho con una mano -... aquí... y no se va... nunca se va – se tapó la boca ahogando otro sollozo, limpió sus lágrimas con brusquedad – Lo siento... soy una tonta, no debo llorar... es solo que a veces esto me sobrepasa – Dijo haciendo el típico ruido al respirar por la nariz cuando se llora -...no me hagas caso, estaré bien... siempre ,lo estoy ¿o no? – Pregunto con mirada triste

- Ese es el problema amiga mía... siempre estás bien para los demás, pero no para ti... ¿cuánto tiempo crees que podrás soportarlo Ap? – Acarició sus manos con un gesto cálido

- ¡Hey... no te pongas trágico...! ¿Has sabido de alguien que haya muerto por algo así? – Intentó sonar divertida

- ¡Sí!... tu Ap... veo como día a día mueres un poco más... – se notaba la tristeza en sus ojos al hablar – Y si me importa... porque te quiero y lo sabes, eres una gran amiga y me duele ver cómo te marchitas... como tus ojos pierden el brillo, como tu sonrisa se apaga, te estas convirtiendo en una sombra de la verdadera Ap y no me gusta eso... – Ap apretó las manos del joven con ternura

- Gracias amigo por preocuparte tanto... ese tipo de cosas son las que me ayudan a mantenerme viva, a no perder mi esencia, no me moriré... no dejaré de ser yo... lo prometo... pero debes entender que no tengo ni las ganas, ni las fuerzas para seguir intentando encontrar a esa persona que me complete, tengo treinta y cuatro años Rafa... he pasado más de la mitad de mi vida en esa búsqueda, he salido con tantas personas que ni siquiera recuerdo sus nombres, ya no estoy en edad de andar con una y con otra, no quiero eso para mí... no quiero decir con esto que me he cerrado al amor... tengo mi puerta abierta de par en par amigo, de par en par...

- Eso espero Ap... – Le indicó la salida - ¿Te apetece tomar un café con un viejo amigo? – invitó mientras salían del lugar

- No... – El joven hizo un gesto de decepción, Ap sonrió abrazándolo – Me apetece tomar un café con mi joven amigo- subieron al coche de Rafa riendo.

“Es mi última noche acá” pensaba recostada en la cama con los ojos cerrados “Mañana mi vida será distinta, no extrañare este lugar para nada” recordó la conversación con Rafa, era un buen chico, ojalá encontrase una mujer que lo hiciese feliz, merecía ser feliz “¿Y tú que... acaso no mereces serlo? ¡Oh sí... todo el mundo merece serlo!, es solo que algunas personas nunca lo logran, quizá ese es mi destino, tratar de dar alegría a quienes me rodean, solo eso, no sacas nada con luchar en contra de lo que está escrito... total sabes que cuando te mueras, no iras al Tártaro sino a los Campos Elíseos... ja, ja, ja ¿por qué no dije Cielo e Infierno” se rascó la cabeza confundida “debo estar leyendo mucho, a veces digo cosas de las que ni siquiera tengo conciencia... Por Hades que debo... ¿Hades?... Oh sí... cada día estas peor, vamos Ap debes descansar esta mente tuya que galopa veloz cual Argo... Oh Oh... ¿Qué es Argo?” apoyó los codos de espalda en la cama “No recuerdo haber leído eso en ninguna parte... Hades y lo demás si... pero Argo...” volvió a recostarse asombrada “Debe ser el café... debí haber tomado mate... eso es, no más café antes de dormir” los ojos comenzaron a cerrárseles lentamente, hasta que el sueño la venció. De pronto se vio corriendo bajo la lluvia, llevaba una extraña espada consigo, buscaba algo o a alguien, lloraba pero no entendía porque lo hacía, estaba desesperada, sentía que la angustia oprimía su pecho, pero por que... de pronto su mirada se encontró con un cuerpo colgado y mutilado, una mujer sin cabeza, la sensación de angustia creció hasta hacerse insoportable, las lágrimas no paraban de rodar por sus mejillas, no podía controlarlo, la desesperación la estaba sofocando, le costaba respirar... “No... No... Noooooo” gritó sentándose en la cama cubierta de sudor y lágrimas “No... no...” seguía repitiendo una y otra vez mientras sollozaba, se levantó de golpe, tropezando con la mesita de luz que rodó estrepitosamente “Mierda, mierda” gritó con todas sus fuerzas “Mierda... mierda...” dijo tomándose el pie lastimado “¿Qué carajo me está pasando? Oh dios...” se sentó en el suelo abrazándose a sus rodillas y lloró, durante largos e interminables minutos solo lloró, hasta quedarse dormida.

- Hey Ap... Tienes un aspecto terrible – Saludo Claudia - ¿qué hiciste anoche? – Pregunto preocupada

- Llorar... llorar como una tonta – resopló molesta dejándose caer en un cómodo sillón

- ¿Dormiste algo? – Pregunto Kyra ofreciéndole una taza de café

- Casi nada... – respondió tomando un largo sorbo del brebaje – ¡Puaj...! – Se quejó asqueada – ¡Esto tiene azúcar Kyra!

- Lo siento... – Se disculpó risueña cambiando los tazones - ...ese era el mío

- ¿Recién llego y ya me quieres matar? – acuso divertida

- Así que no dormiste mucho... ¿Otra vez las pesadillas? – Habló Claudia sabiendo la respuesta, pero con la secreta esperanza de que esta vez estuviese equivocada

- ¡Aja...! – Asintió moviendo la cabeza de arriba abajo con un dejo de infinito cansancio

- ¿Lo mismo de siempre... batallas, soldados romanos y cosas así?

- No... esta vez fue diferente... caminaba bajo la lluvia con una extraña espada, de pronto vi el cuerpo de una mujer... le habían cortado la cabeza... yo debo haberla conocido, porque el dolor y la angustia que sentí al verlo fue terrible, como si me arrancaran un pedazo de mi alma... desperté gritando y llorando - Tomo su cabeza con ambas manos en señal de desesperación - ...fue tan real... aún siento la angustia en mi pecho - Claudia la abrazo sentándose a su lado

- Debes ir a un médico Ap... no puedes seguir así... quizá puedan ayudarte

- No estoy loca... – Lloró angustiada

- Lo sabemos... no estoy diciendo que lo estés... quizá estas cansada de tanto trabajar, estrés... o depresión como siempre

- Ap - Intervino Kyra – Claudia tiene razón... no puedes seguir así... no estás loca, pero si continuas durmiendo apenas, comiendo apenas, trabajando como bestia... ¿Cuánto tiempo crees que tardaras en enloquecer de verdad?... quizá esto sea una advertencia, una señal para que hagas un alto en tu vida... para que te preocupes más de ti misma - Se levantó y tomándola de la mano la llevó a su cuarto – Ahora descansa un poco que falta te hace... estas hecha una piltrafa humana, te avisaré cuando esté listo el almuerzo ¿Ok?

- Ok – Aceptó agradecida recostándose en la cómoda cama, no supo cómo se durmió.

- No puede seguir así – Mirando preocupada a Claudia quien preparaba el almuerzo – Tenemos que hacer algo... – La voz de Kyra reflejaba angustia, Sany había llegado minutos antes, tomaba café en silencio con la vista perdida – ¡No soporto verla así... se está haciendo mierda poco a poco...! ¿Vieron sus ojeras?... me angustia tanto... – Ahogó un sollozo – Se ve tan frágil... tan indefensa... parece que en cualquier momento se va a quebrar...

- No sé qué podemos hacer – Dijo Claudia abrazándola fuerte – No quiere ir al médico... quizá...

- No necesita un médico – Corto Sany molesta – Ha visto cientos de psicólogos, psiquiatras... no pueden ayudarla porque no está loca... algo pasa en su cabeza... pero no es locura... ¿Acaso no entienden?

- ¿Entender qué? – Preguntó Claudia molesta – ¿Que tiene sueños que ella cree que son reales...? ¿Qué recuerda cosas de sus vidas pasadas?... ¡vamos...! – Dijo levantando el tono de sus voz – Dime Sany... con una mano en el corazón... ¿tú crees en todo eso... y tu Kyra, crees que sea real? ¿Lo creen... de verdad lo creen? - Casi grito esto último, sus amigas bajaron la mirada sin responder, suspiro cansada - ...por supuesto que no lo creen... nadie en su sano juicio puede creer algo tan loco como eso... – Continuo cocinando, el silencio se apodero del lugar durante largo rato, de pronto un grito angustiado proveniente del cuarto de Ap las hizo correr desesperadas

- ¡Noooooo...! – La encontraron sentada en la cama, su rostro bañado en lágrimas, el sudor corría a mares por su cuerpo, la mirada perdida en sus desorbitados ojos, aferrada a las sábanas con sus músculos tensos – ¡Nooo... Nooo...! – Sany la abrazó con miedo

- Tranquila... fue solo un sueño... tranquila... – Nunca la habían visto en ese estado, su cuerpo dejo de temblar poco a poco

- Es suficiente - Gritó Claudia visiblemente alterada – Kyra... llama al médico... dile que venga... ¡ahora! – Subrayó la última palabra con énfasis – No puedes seguir así ¿Oyes?, no me importa si quieres o no, vas a ver a un médico... – Ap intentó protestar, pero los ojos de su amiga le dijeren que sería mejor hacer lo que decía.

El doctor salió del cuarto cerrando la puerta tras de sí, las tres mujeres lo observaron ansiosas

- Le di algo para dormir – Hablo calmadamente

- ¿Cómo esta doctor? – Preguntaron tres voces suplicantes, el anciano meneo la cabeza preocupado

- Necesita descansar... está en un estado de tensión muy grande... ¿locura? – Pregunto, un respingo triple lo hizo sonreír – Quizá mis distinguidos colegas dirían que si inmediatamente... yo no lo creo – Un suspiro de alivio inundo el cuarto – No hay rasgos de locura... ¿agotamiento?, si y mucho... debe descansar, relajarse, cambiar de aire le haría bien... quizá un viaje, lugares nuevos...

- ¿Se lo dijo a ella doctor? – Quiso saber Claudia – Nosotros se lo hemos dicho un millón de veces... pero no nos hace caso

- Se lo dije... le dije que de continuar a este ritmo, loca o no, terminaría internada en el psiquiátrico... espero que haya comprendido que no es una broma, su mente está muy frágil, de la cordura a la locura, hay un hilo muy fino que puede romperse en cualquier momento... aquí está la receta estas píldoras le ayudarán a relajarse y dormir mejor – Miró a las jóvenes interrogante - ¿Le extiendo una licencia médica?

- ¡Sí! – Respondió Claudia – Va a descansar lo quiera o no, nosotras nos encargaremos de eso... ¿verdad?

- ¡Sí! – Aseguro Kyra – Tiene que descansar aunque sea a la fuerza

- Bien – Termino el doctor – Aquí está todo lo necesario, cualquier cosa me llaman... no importa la hora que sea

- Gracias doctor – Respondió Claudia acompañándolo a la puerta, regresó sentándose al lado de Kyra, las tres se miraron durante un largo rato

- ¿Qué haremos? – Preguntó Sany caminando de un lado a otro - ¿Qué carajo podemos hacer? – Casi gritó histérica

- Lo primero es tranquilizarnos – Conminó Claudia resuelta – poniéndonos nerviosas no sacaremos nada ¿está claro? – Advirtió desafiante, Sany se dejó caer a un sillón presa de la desesperación, levantándose segundos más tarde y gritando

- No sacamos nada con estar sentadas como pelotudas...

- ¿Y qué carajo piensas hacer...? – Interrogó Claudia - ¿Salir corriendo como loca?

- Prefiero eso a seguir sentada aquí sin hacer nada – Habían alzado el tono de voz poco a poco, iniciando una discusión acalorada

- Entonces ándate a la mierda... pero no nos jodás a nosotras

- ¿Quién eres tú para mandarme a la mierda? – Gritaban a todo pulmón

- ¿Por qué no haces algo útil y te callas de una vez por todas... ¡Tarada! – A estas alturas parecía que se iban a matar

- ¡Basta! – Grito Kyra parándose entre las dos separándolas - ¿Qué creen que hacen?, ¿así la vamos a ayudar?... ¡No lo creo!, así no vamos a ayudar a nadie, ¿Por qué no dejan de actuar como dos pendejas estúpidas y se comportan como las adultas que son? – Silencio total, Sany esbozó una tenue sonrisa, Claudia seguía con el ceño fruncido - ¿Por qué no nos calmamos y encontramos juntas una solución? – Las miró con ternura – Sugiero que nos juntemos esta noche y hablemos con más tranquilidad, por ahora todas necesitamos descansar...¿Ok?

- Ok – dijo Sany - ...lo siento Claudia – Se disculpó 

- Yo también lo siento – Murmuro bajito, Sany se retiró.

Ap durmió todo el día sin mostrar señales de inquietud, la dejaron descansar, se juntaron esa noche para ver que podían hacer, se barajaron muchas posibilidades de acción a seguir, ninguna parecía ser la solución al problema, tan enfrascadas estaban en eso que no notaron la presencia de Ap

- ¿No creen que yo debería estar presente si se está discutiendo sobre mi futuro? – Interrumpió molesta, tres pares de ojos la miraron asombradas, disculpándose todas a la vez – Ok, Ok – Cortó Ap – No entendí nada de lo que dijeron... pero supongo que todo ese bla bla fue una disculpa – Sonrió sentándose entre Kyra y Sany, se sirvió un vaso de gaseosa y lo bebió hasta el fondo, encendió un cigarrillo y aspiró el humo echándose hacia atrás en el sillón, miró a sus amigas una a una – Bien... –Exclamo - ¿Qué solución encontraron para mi vida? – Soltó estas palabras en un tono sarcástico – Vamos... – Continuo - ¿Quiero saber que piensan hacer con la pobrecita y loca de Ap?

- ¡Eso no es justo! – Protestó Kyra dolida – y tú lo sabes... te amamos y nos preocupamos por ti... eso es todo... y no te hagas la víctima porque tú sabes bien que no estás loca – Ap bajó la cabeza avergonzada 

- ¡Lo sé...! ¡Lo siento!, sé que solo hacen esto para ayudarme, no para joderme, sé que con mi actitud no ayudo mucho... pero yo estaré bien, de verdad lo estaré – Miró a sus amigas con ojos tristes – No sé qué pasa en mi cabeza... pero sé que no estoy loca, sé que hay algo más... pretendo averiguar que es, no sé cómo... pero, debo hacerlo si no quiero terminar internada en un hospicio

- Tienes que descansar – Rogó Kyra

- Y lo haré... prometido

- Él medico te dio licencia por veinte días – Contó Claudia

- Ok... tomaré la licencia – No con muchas ganas – los veinte días, haré todo lo que me gusta, no trabajaré... ¿contentas? – Un coro de sí le respondió.

 

Paso una semana tranquila, se levantaba tarde, escribía, pintaba, hacía ejercicio, se quedaba hasta entrada la noche con sus amigas conversando y riendo, dormía relativamente bien producto de las pastillas, sus extraños sueños continuaban atormentándola, pero podía manejarlos sin tener que despertar gritando como loca. Estaban las tres almorzando junto a la piscina

- ¡Tenemos una buena noticia que darte...! – Hablo Claudia, mirando con complicidad a Kyra, Ap sonrió intrigada – te va a encantar... – Pasaron unos segundos, Ap la miraba esperando que continuara hablando

- Bueno – Protesto luego de un rato - ¿Qué noticia es esa? Ya me estoy poniendo nerviosa

- ¡Nos vamos de viaje! – Contó Kyra

- ¿De viaje?... ¿a dónde van?

- Adonde vamos... – Corrigió Claudia

- ¿Vamos? – Sonó asombrada - ¿Quiénes vamos?

- Nosotras tres, Sany y Faby – Respondió Kyra, Ap se sorprendió bastante por la noticia

- ¿Y se puede saber a dónde vamos?

- Adivina... – La desafió Claudia

- Humm... no lo sé... dame una pista – Pidió risueña

- Te mueres de ganas por conocer ese lugar – Dijo Kyra, Ap abrió enormemente los ojos

- No me digan que... – Se tapó la boca con asombro – No puede ser...

- Si – Respondieron a coro

- ¿Sí? – Parecía no creerlo

- Si... – Dijo Claudia – Nos vamos a Grecia querida amiga... por fin vas a conocer ese lugar que tanto te maravilla

- ¿Nos vamos a Grecia...? no puede ser... ¿Pero cómo?... eso cuesta mucho dinero... yo no tengo ni un penique

- No tienes que preocuparte por eso – La tranquilizo Kyra – nosotras costearemos tu viaje

- ¿De dónde sacaron el dinero?

- Hemos ahorrado durante un tiempo – Explico Claudia – Kyra recibió un dinero de su madre... bastante dinero de mi suegra, ja, ja, ja, no hemos tenido una luna de miel... – Miró a su pareja emocionada – y nos la merecemos

- Así es que aprovecharemos este viaje, para nuestra luna de miel y para que tu conozcas Grecia – Continuo diciendo Kyra – Sany y Faby también tienen unos ahorros y se prendieron al viaje felices... los cinco la vamos a pasar genial en Grecia... ¿Qué te parece? – Ap no sabía que responder, la sola idea de conocer aquel país la maravillaba, era el gran sueño de su vida, pero se sentía incómoda de que sus amigas tuviesen que gastar su dinero en ella – ¡Hey Ap...! el dinero no es problema, así que no te enredes con ese tema... tenemos más que suficiente para divertirnos de lo lindo... y no se te ocurra pensar siquiera que nos molesta gastarlo en ti... queremos compartir esto contigo... ¿somos amigas o no?, las amigas se regalan cosas... piensa que esto es nuestro regalo... – Abrazó a su compungida amiga – ¡Te amamos de verdad...! queremos verte bien, si podemos hacer algo, lo que sea para ayudarte a conseguirlo, lo haremos sin dudarlo, ¿Acaso tu no harías lo mismo por nosotras?

- Claro que lo haría... – Habló emocionada, comenzando a dar saltos de alegría - ¡Nos vamos a Grecia! – Gritaba – ¡Nos vamos a Grecia...! – La pareja se miró feliz, hacía mucho que no la veían tan entusiasmada con algo - ¿Cuándo nos vamos? – Interrogo ansiosa

- El próximo lunes – Respondió Claudia

- Pero eso es dentro de... ¡Es pasado mañana! – Grito eufórica - ¡no tengo nada preparado...! – Se quedó paralizada - ¿Qué va a pasar con mi trabajo? – Recordó preocupada - ¡No puedo dejarlo así como así!

- Todo está arreglado querida... – La tranquilizo Kyra

- ¿Cómo así?

- El doctor te dio una nueva licencia por un mes más... – Río burlona – Según su diagnóstico... “estás de internarte en un manicomio querida...” así es que necesitas cambiar de aire, la licencia ya fue dejada en tu trabajo... tienes todo preparado, la ropa guardada en tu mochila... avisamos a tu hermana, viene mañana a despedirse de todos, haremos un asadito para decirle chau a la Argentina por un tiempo... invitamos a Rafa, espero que te guste la idea, tienes el pasaporte al día... ¿qué más?

- Por lo visto tenían esto planeado desde hace tiempo – Intento que su molestia fuera real, pero no lo consiguió, estaba tan feliz que no podía disimularlo, abrazo a sus amigas una y otra vez hasta casi ahogarlas.

Todos se reunieron el día domingo a cenar, estuvieron riendo y charlando hasta muy tarde.

- Cariño... – Hablo con suavidad Clara – Quiero que té cuides mucho, sabes que te amo... eres mi hermana y mi mejor amiga... quiero que disfrutes este viaje como nunca... vas a conocer lugares y personas increíbles, no debes preocuparte por nada ni por nadie... todos aquí estaremos bien, extrañándote pero bien. Solo debes preocuparte por ti... ya es hora de que lo hagas... vive hermanita... vive este viaje a concho... - La miro con ternura y un dejo de tristeza – solo espero que vuelvas a nosotros...

- Claro que volveré tonta – Abrazo a Clara - ¿Por qué crees que no lo haré? 

- No lo sé... quizá en esas tierras lejanas encuentres lo que tanto has buscado en tu vida... quizá ese vacío que has sentido siempre... se llene de golpe y no regreses a mí... es una posibilidad hermanita... – Ap bajo la vista apenada – no estés triste cariño... si no regresas porque encontraste lo que tanto buscabas, porque llenaste ese vacío... el solo hecho de saberlo me hará la persona más feliz de este mundo... siempre he deseado que seas feliz... siempre he creído que si existe alguien en este mundo loco que merezca ser feliz... ese alguien eres tu... nadie lo merece más que tú, si tu felicidad está lejos de aquí... bienvenida sea – La beso con ternura – Siempre estaremos juntas... aun en la distancia... siempre estaré contigo... solo cuídate mucho ¿sí?

- Lo prometo hermanita hermosa... me cuidaré mucho, no me preocupare por nada – Se abrazaron durante largo rato – ¡Te amo...!

- ¡Y yo a ti...! ¡Hasta volver a vernos...! – Se quedó sentada con los ojos húmedos de lágrimas mientras su pequeña hermana se despedía de los demás, Rafa se sentó a su lado abrazándola

- ¿Estas bien amiga? 

- Lo estoy... gracias por preguntar – Seco sus lágrimas mientras su hermana se perdía de vista – No la dejes sola Rafa... te lo pido como un gran favor...

- Nunca... – La miro a los ojos – Te extrañare...

- Y yo a ti... pero será poco el tiempo que estaremos separados amigo mío – El joven sonrió acariciando el cabello de su amiga – Igual te extrañare... pero deseo que disfrutes cada momento... que sea intenso y ojalá... – Le guiño un ojo cómplice – encuentres a ese alguien especial que tenga eso que ni tu sabes que es... – Se unieron en un abrazo intenso – ¡Buen viaje... y no olvides nunca que aquí te amamos más de lo que tú puedes pensar!.

Partieron el lunes temprano, el vuelo era en primera clase, Ap estaba fascinada, fue un viaje placentero, sin contratiempos, Ap no pego un ojo durante todo el trayecto, no paraba de hablar, se dedicó a contar historias, cientos de ellas, a quienes querían escucharla, como las contaba tan bien, no le faltaba público para ello, entre los pasajero iba un joven, que quedo muy impresionado con ella, apenas tuvo oportunidad se acercó para hablarle

- Hola... – Saludo tímidamente

- Hola – Respondió cordialmente Ap

- Cuentas muy buenas historias

- ¿Te gustaron?

- ¡Mucho... eres excelente narrándolas!

- Gracias

- ¿No has pensado en escribirlas?

- Lo hago... escribo todo el tiempo...

- Sabes... yo escribo guiones para la televisión

- ¡Qué bien!

- Me gusta mi trabajo – La miro pensativo - ¿No has pensado en dedicarte a algo así alguna vez?

- No... – Rió – Eso no es para mí... 

- ¿Por qué?

- No lo sé... solo que no creo que sirva para eso... es todo

- Yo creo que sí... tus historias son fantásticas... mientras narrabas la pelea de los romanos con los griegos... realmente pude verla... me transporte a ese lugar... fue como si yo hubiese estado allí... es extraño... sentí hasta el sonido de las espadas chocando unas con otras... sería un buen guión de televisión... ¿De dónde sacas las ideas?

- No vas a creerme...

- Pruébame...

- Son sueños que tengo

- ¿Sueños?

- Si... sueños, son tan reales... siento que he vivido cada una de las cosas que cuento – Lo miro curiosa para ver su reacción, el joven permaneció impasible

- Yo sentí lo mismo al oírte contar esas historias – Dijo asombrado, Ap sonrió – soy Tony Rowson – Saludo extendiendo su mano hacia ella

- Ally Prucyl... Ap para los amigos

- Gusto en conocerte Ap

- Lo mismo digo Tony... – Se dieron la mano afectuosamente, una sensación extraña los invadió... era como si se conocieran desde siempre, como si hubiesen compartido muchas cosas de la vida juntos – Es raro – Comento Ap – siento como si ya te conociera de hace siglos... debes creer que estoy loca – Se disculpó 

- No – Corto Tony – no te disculpes, a mí me sucedió lo mismo, como si te conociera desde siempre... es muy extraño – La observo unos segundos - ¿Te dice algo el nombre de Gabrielle? 

- No... – Contesto pensativa – no me dice nada... ¿por qué lo preguntas?

- No lo sé... cuando te di la mano... fue lo primero que vino a mi mente

- Es extraño – Medito un momento -...¿A dónde viajas?

- Grecia...

- Yo también

- Que casualidad...

- ¿Por qué a Grecia? – Pregunto intrigada

- ¿Por qué vas tú?

- Es el sueño de mi vida... siempre lo he deseado, desde pequeña... es como... como sí...

- ¿Cómo si hubieses vivido allí en el pasado? – Termino la frase por ella

- ¡Así es!... ¿A ti...?

- Me pasa lo mismo... no tengo sueños como los tuyos, pero siento que pertenezco a ese lugar, que tuve una vida feliz, llena de emociones... creo que busco sentir ese tipo de sensaciones nuevamente.

Ap presento a Tony con sus amigos, decidieron que al llegar a Grecia viajarían juntos, los demás al ver a su amiga tan emocionada con la idea, no se opusieron a ello, todo con tal de mantenerla tan contenta como parecía estar en ese momento. Cuando el avión aterrizó en la cuidad de Atenas, Ap sintió una opresión en el pecho, una extraña sensación, una mezcla de emoción, angustia, alegría... tantos sentimientos encontrados se agolparon dentro de sus ser, que no pudo evitar soltar el llanto, la dejaron llorar sin hacer preguntas, no era el momento de hacerlo. 

Luego de un largo rato en trámites de aduana y pasaportes, por fin pudieron salir a la cuidad, los ojos de Ap tenían un brillo diferente, semejaba a un niño pequeño, asombrado de todo, maravillado de todo, se alojaron en un hotel céntrico, esa noche salieron a cenar, recorrieron varios lugares hasta que decidieron entrar a un restaurante muy antiguo, el lugar cautivo a Ap de inmediato, era pequeño, cálido, una gran chimenea de piedra con leños encendidos que crepitaban calentando el lugar, muebles rústicos de madera antigua, era el lugar perfecto. Mientras cenaban y reían se les acerco un joven griego llamado Dimitri, quien se unió al grupo pues hablaba bastante bien el castellano

- Dime – Quiso saber Ap - ¿Aún queda algo de la Grecia antigua... de antes de Cristo?

- Si... aún quedan vestigios de esos tiempos – Respondió Dimitri

- ¿Templos? – Sonó ansiosa - ¿De los dioses griegos...?

- Si... – Le sonrió – No todos los que quisiéramos, pero quedan algunos, otros están casi en ruinas... la gente ya no respeta nuestra historia

- Eso es lo que deseo conocer – Suspiro Ap – ¡Me muero por ver esos lugares!

- Pero no han visto nada de la cuidad... – Comento el joven – Existen lugares hermosos para divertirse

- ¿Son muy viejos? – Pregunto Tony

- No... pero

- No queremos eso – Fue su respuesta

- Dimitri – Explico Claudia – Ap desea conectarse con la Grecia antigua... con la historia de este país... no queremos ver lo moderno, eso lo podemos ver en cualquier parte del mundo

- Bien... existen muchos lugares así, algunos son solo ruinas, pero pueden visitarlos todos

- ¿Tú los conoces? – Pregunto Sany

- Algunos de ellos... – Rió el joven – no todos están en esta ciudad, ganas no me faltan... pero solo con las ganas no se viaja

- ¿Te gustaría venir con nosotros? – Invito Faby, el joven abrió los ojos asombrado

- ¿Yo?

- Así es... ¿porque no? – Fueron las palabras de Claudia

- No tengo mucho dinero... – Se excusó incomodo

- Eso no es problema... – Kyra miró a su compañera - ¿Verdad?

- ¡Claro que no! – La respuesta de Claudia no se hizo esperar – solo debes tener el tiempo y las ganas de hacerlo

- ¡Claro que deseo hacerlo!... dioses seria ¡Genial!

- ¿Estás trabajando? – Interrogo Tony

- Si... pero trabajo con mi padre y él me dará unos días sin problemas... espero...

- Esta echo – Afirmo Sany – Ve a hablar con él – Le entrego la dirección del hotel – mañana nos encontramos a las diez de la mañana en punto – El joven salió volando del restaurante – Bárbaro... acabamos de encontrar un guía y traductor... ¿qué les parece?

- ¡Estupendo! – Respondió Kyra mirando a Ap - ¿Qué dices Ap?

- Me parece bien... - No sonó muy convencida

- Pero...

- No... no hay peros amigos... yo les agradezco todo lo que hacen por mí... es solo que... – Todos la miraron expectantes – es una locura... no me hagan caso 

- ¡Vamos mujer! – La amonesto Claudia – Dilo de una vez... estamos acostumbrados a tus locuras, ¿crees que algo que nos digas nos sorprenderá?

- ¿Podemos hacer este viaje a pie? – Pregunto abochornada

- ¡Que! – Dijeron a coro

- Bueno ya saben... caminando de un lugar a otro... llevamos los sacos de dormir... paramos en el camino... hacemos una fogata junto a un lago... – Cerró los ojos elevando el rostro al cielo – dormimos bajo las estrellas... sería maravilloso... – suspiro hondamente

- ¿Por qué a pie Ap? – Quiso saber Faby a quien no le agradaba mucho la idea de caminar

- Porque creo que alguna vez... – Los miro avergonzada – recorrí estos mismos caminos a pie... no estaba sola... sé que suena tonto pero... me gustaría hacerlo así... lo lamento – Se disculpó incómoda – sé que ya han hecho mucho por mí...

- ¡Hey! – Comento Kyra – Lo que Ap quiere... lo consigue... – Ap dio un respingo en su asiento

- ¿Qué dijiste? – Pregunto angustiada

- Lo que Ap quiere... lo consigue, ¿por qué? – Ap miro con asombro a Tony

- Es que me pareció haber oído eso antes... solo que no con ese nombre

- ¿Gabrielle? – Pregunto Tony

- Sí... Gabrielle...

- No voy a preguntar – Exclamo Claudia – prefiero no saber de qué diablos están hablando

A las diez en punto Dimitri los esperaba en la entrada del hotel con su mochila al hombro

- Hola – Saludo al grupo entusiasmado

- Hola – Respondieron todos

- Hay algo que debes saber antes de partir en este viaje – Comento Claudia al joven

- Haremos el viaje a pie... ¿verdad? – La interrumpió

- ¿Cómo lo sabes? – Pregunto Faby sorprendido tanto como los demás

- Anoche tuve un sueño extraño... – Contó el joven - no me lo van a creer... - Meneo la cabeza de un lado a otro sonriendo con extrañeza – soñé con... je, je, je... Afrodita... – Los miro esperando su reacción, nadie se inmuto – ella me dijo que haríamos este viaje a pie... traje mi saco de dormir... – Carraspeo - ¿no creen que este loco? 

- No... – Aseguro Claudia – lo cierto es que yo ya estoy creyendo que algo muy extraño ocurre aquí... – Ap sonrió complacida

- ¿Soñaste con Afrodita? – Dijo tomando al joven de un brazo y saliendo del lugar - ¿qué otra cosa te dijo?

- Hablo de un gran dolor en ti... de un vacío... algo de tu alma gemela, no entendí muy bien... y lo del viaje

- ¿Algo más?

- No recuerdo muy claramente el sueño – Intento concentrarse pensando – no recuerdo más... lo siento

- ¡Quizá luego recuerdes algo más! – Lo tranquilizo – por ahora emprenderemos este histórico viaje... ¡En marcha! – Grito feliz – te seguimos Dimitri

Visitaron varios lugares históricos, quedando maravillados con ellos, pero fue un antiguo edificio, casi en ruinas que más llamo la atención de Ap, era un lugar inmenso, con grandes corredores, un enorme patio adornado por varias fuentes, un pequeño anfiteatro que se conservaba en excelente estado.

- Este edificio es hermoso... ¿Qué era antes? – Quiso saber Kyra, Dimitri no alcanzo a responder, Ap se adelantó 

- La antigua Academia para Bardos de Atenas... creo – Dijo extrañada consigo misma

- ¿Cómo lo sabes? – Era Faby quien preguntaba asombrado, esta los observo a todos un poco confundida

- Solo lo sé... – Sonaba aturdida, se rasco la cabeza incomoda, algunas imágenes habían pasado por su mente, ella contando una historia en ese anfiteatro... un grupo de jóvenes que al parecer eran sus amigos... un concurso de Bardos

- ¿Qué son los Bardos? – Volvió a preguntar Faby

- Contadores de historias de la antigua Grecia – Respondió el joven griego – escritores, poetas... pero sobre todo narradores de historias, ese era su oficio... por aquí pasaron grandes de la historia de mi país... solo los mejores estudiaron en esta Academia

- El bardo ciego – Murmuro Ap sonriendo

- ¿Quién es el bardo ciego? – Esta vez el de la pregunta fue Tony

- ¡Homero! – Respondieron Ap y el joven al mismo tiempo

- ¿Homero era ciego? 

- ¡No Tony! – Explico Ap riendo – le decían así porque cerraba sus ojos al contar sus historias

- Sabes mucho de nuestra historia Ap... quizá más que los propios griegos – Sonrió complacido el joven griego

- Ha leído mucho – Explico Kyra

- He leído mucho... – En un susurro que solo Tony pudo escuchar agrego – no solo eso... yo estuve aquí y lo conocí... – Tony apoyo su mano en el hombro de ella, hablándole al oído

- Sé que eso es verdad Ap... Lo sé – La joven le agradeció con la mirada.

Tras haber caminado durante todo el día de un lugar a otro, por fin dejaron atrás la gran ciudad, tomaron un camino alternativo de tierra, por donde casi no pasaba nadie

- Hay un lago cerca de aquí – Contó Dimitri – podríamos pasar allí la noche si les parece bien

- Eso sería maravilloso – Exclamo Ap en un suspiro

- Oigan – Advirtió Faby sarcásticamente, viendo que nadie se oponía a la idea de pasar la noche a la intemperie – ...por casualidad alguno de ustedes ha notado que estamos ¡En invierno! – Casi grito esto último - ¡Y es probable que amanezcamos congelados!... ¿qué pasa si llueve... que haremos? ¿Lo han pensado?

- Vamos querido – Lo calmo Sany – los inviernos aquí no son tan fríos... tenemos mucha leña alrededor, haremos una fogata... mira que hermosa está la luna... y las estrellas... ¿Crees que lloverá Dimitri?

- No lo creo – Respondió – ...no por ahora

- Vamos Faby – Suplico Ap con cara de niña buena haciendo un puchero – Mira la noche... es perfecta... dormiremos todos juntos para darnos calor... pescaremos algo en el lago... por favor... por favor – Faby no pudo negarse ante la súplica de su amiga, Ap siempre lograba convencerlo de cualquier cosa, a pesar de sus treinta y cuatro años, tenía la apariencia de una niña indefensa y cuando ponía esa carita tan inocente, no podía decirle que no, Sany sonrió sabiendo que su esposo cedería ante esa típica mirada de su amiga, ella tampoco podía resistírsele, lo cierto es que nadie en el grupo podía decirle que no, a alguna petición, ni siquiera Tony que recién la conocía, este sentía una ternura inusual por ella cada vez que la miraba, caminaría sobre carbones encendidos si se lo pidiese

- Ok, Ok... pasaremos aquí la noche... ¿siempre te sales con la tuya he? – Ap lo abrazo riendo

- Siempre... – comento Sany imitándola en la sonrisa

- Oh si... – Protesto Claudia - ¡Siempre logra lo que quiere! – Ap le sonrió seductoramente

Prepararon el campamento, Kyra recolecto la leña, Claudia encendió la fogata, Dimitri pesco algunos peces en el lago, Ap se dedicó a cocinar mientras lo hacía cantaba alegremente.

- Da gusto verla así ¿verdad? – Dijo Claudia a Sany mientras la observaban de lejos sentadas frente a ella

- Así es... – Sonrió – así es como quisiera verla siempre... alegre... pero con esa alegría que le sale del alma... ¡mírala... esta radiante...!

- ¡Si! – Contesto Sany – es como si de ella saliera una luz... como si brillase

- Ilumina todo el lugar con su presencia... – Los ojos de Claudia miraban a Ap con intenso amor

- ¿Aun la amas verdad? – Pregunto en voz baja, Claudia suspiro sonriendo melancólicamente

- Nunca voy a amar a nadie en mi vida tanto como a ella Sany...

- ¿Y Kyra?

- Amo a Kyra... mucho... pero Ap es... ese gran amor que solo se tiene una vez en la vida... y que jamás se puede olvidar – Miro a Sany fijamente - ¿Y tú?

- ¿Yo? – Pregunto incomoda 

- Sí... ¿tú qué?

- Yo... – Sonrió apenas – siento lo mismo... amo a Faby... pero Ap es... no lo sé, no sé qué me pasa con ella Claudia... nunca lo he sabido bien... no me gustan las mujeres, eso lo tengo claro... solo amo a Ap

- ¿Por qué nunca se lo has dicho?

- Porque es mi amiga... y yo soy solo su amiga... sé que me ama... pero solo como amiga... nunca voy a arruinar eso entre nosotras... me basta con tenerla cerca de mí... además soy feliz con mi esposo... quiero que Ap sea feliz, es todo lo que quiero, así como sé, que es lo mismo que quieres tú, lo quiere Faby que la ama tanto como nosotras... – Claudia sonrió abiertamente - ¿De qué te ríes?

- Creo que a Kyra le sucede lo mismo... es extraño todo esto

- ¿Por qué?

- A todos nos une lo mismo... nuestro amor por esa niña-mujer que tenemos allí – La señalo con la cabeza – nunca deja de sorprenderme ese poder que tiene con la gente... esa capacidad de hacerse amar con solo ser ella... sin ningún esfuerzo de su parte... mira a ese que se nos agregó - Señalo a Tony – apenas la conoce y ya haría lo que fuese por ella...

- Es verdad – Asintió Sany – tiene ese algo que hace que una la ame... que una quiera protegerla... cuidarla... a veces me pregunto si será realmente de este mundo como nosotros...

- Quizá solo este a préstamo aquí... – Recalco Claudia – por eso debemos disfrutarla al máximo... quizá sea un regalo de dios... que debemos cuidar mientras este con nosotras...

- ¡Es un regalo de dios! – Interrumpió Kyra sentándose al lado de su pareja y abrazándola - ...el regalo más hermoso que pudo habernos dado... – Miro a sus amigas sonriendo - ¿Acaso han visto a alguien más que brille como ella lo hace? ¿No verdad? – Ambas asintieron con la cabeza, ella sonrió – pues... nuestra misión es no dejar que esa luz se apague como lo estaba haciendo... debemos hacer lo que sea necesario para que brille cada vez más – Claudia la abrazo con ternura

- Gracias – Le susurró al oído

- ¡Hey! – Protesto Kyra – recuerda que yo también la amo... y mucho

- Lo sé amor... lo sé – La beso dulcemente

- ¡Qué horror! – Protesto Sany tapándose los ojos en son de broma - ¡Dos mujeres besándose! – Tratando de simular estar histérica - ¿A dónde va a llegar este mundo? – Las tres rieron de muy buenas ganas

- ¡La cena esta lista! – Llamo Ap -¡A cenar! – Todos se sentaron alrededor de la fogata, Ap sirvió los platos

- Humm... - Se saboreó Dimitri – ¡Esto esta delicioso!

- ¡Así es! – Comento Kyra – Ap es una fantástica cocinera... hace maravillas de cualquier cosa – La joven aludida sonrió moviendo la cabeza de un lado a otro

- Exagera como siempre – En son de disculpa

- ¡No!... de verdad esto está muy bueno – Dijo Tony con la boca llena acercándole a Ap el plato vacío - ¿Me das más por favor?

Terminaron de cenar un rato después, Dimitri y Claudia se encargaron de mantener la fogata encendida, Ap lavo los trastos de cocina y los demás prepararon todo para dormir, una vez terminada su labor, Ap se sentó a orillas del lago a mirar las estrellas, se sentía tan a gusto en ese lugar, cerró los ojos y suspiro profundo, de pronto una imagen de ella sentada frente a un lago con algo así como una vara en las manos esperando... algo o alguien que saliera de él “¿Cómo alguien podría salir de un lago?” pensó para sí, movió la cabeza tratando de apartar esas locas ideas, continuo disfrutando del paisaje, otra imagen difusa, una mujer de cabello negro azabache emergiendo del agua con un pez en cada mano, no podía distinguir su rostro, pero ella la conocía bien, otra imagen nadando junto a ella, desnudas en un hermoso lago, riendo juntas, otra entrando al lago, junto a esta misteriosa mujer llegando al fondo y cayendo juntas en algo así como otro mundo “El Tártaro” pensó.

- Dimitri – Llamo en voz alta

- ¿Sí? – Contesto el joven que yacía recostado observando el cielo

- ¿Según las leyendas... como se llegaba al Tártaro?

- Según las leyendas... existe un lago en especial, no todos lo conocen, uno debe entrar en él hasta las profundidades, allí encontrara la entrada al Tártaro... claro que es solo una leyenda ¿por qué?

- Solo deseaba corroborar algo... gracias – Continuo en silencio observando el cielo – pero no es solo una leyenda – Dijo para sí - ...yo he estado allí... lo sé, lo siento... pero no sé con quién... ni porque – Volvió a cerrar los ojos con fuerza, de pronto unas palabras vinieron a su memoria “¿Ves lo calmada que esta la superficie del agua... esa fui yo durante un tiempo... y luego... el agua se revuelve, se agita... en eso me convertí... pero la piedra sigue allí abajo... no es parte del lago...”

- ¿Recordando? – Interrumpió Tony sentándose a su lado

- Así es... – Respondió bajito

- ¿Algo en particular?

- Imágenes en mi mente... difusas... palabras que alguien me dijo alguna vez... pero no sé quién... esto me desespera – Se tomó la cabeza con las dos manos, Tony rió en voz baja - ¿Qué sucede?

- Hace un momento recordé algo demasiado estúpido para ser cierto...

- ¿Qué cosa? – Pregunto divertida por la expresión en la cara de su amigo

- ¡Es demasiado tonto...! – Protesto él

- ¡Dale... dime que fue! – Insistió

- Un lago como este... era de día... estaba con dos mujeres... yo me creía hombre mono... comía insectos y porquerías... ¡qué asco Aj! – Hizo un gesto de desagrado con la boca, Ap soltó una carcajada

- ¿Cómo eran las mujeres? – Quiso saber intrigada

- Una era pequeña y rubia... la otra alta, pelo negro, largo... je, je, je...

- ¿Qué..? – Rió sin saber porque la joven

- La morena emergió del lago con dos peces uno en cada mano... 

- ¿Metidos uno en cada mano?

- ¿Cómo lo sabes? – Visiblemente asombrado la miro

- ¡También la vi! – Fue su respuesta

- ¿La viste?... esto es extraño ¿no crees?

- No lo sé... quizá por eso sentimos que nos conocemos desde siempre... quizá yo era la mujer rubia y pequeña de tu visión... sé que no era la morena

- Es probable... – Asintió abrazándola, Ap recostó su cabeza sobre el hombro de su amigo, permanecieron así por largo rato, luego se fueron a dormir, una vez metida en su saco Ap le hablo a Tony mirando las estrellas

- Mira... esas de allí parecen un pez... ¿cuál es la estrella del norte?

- No lo sé... – Respondió este casi dormido

- Hasta mañana Tony...

- Hasta... mañana... Gabrielle – Ap se incorporó de un salto, Tony dormía, pero la había llamado Gabrielle

- Tony... Tony... – Susurro para no despertar a los demás, no obtuvo respuesta, estaba dormido - ¿Por qué me habrá llamado así? – Pensó recostándose nuevamente, momentos más tarde se quedó dormida, tuvo un sueño extraño, un bosque... flechas cayendo a sus pies... mujeres vestidas de forma extraña, ella tratando de salvar a una que estaba tirada en el suelo, algo sobre derecho de casta... ella era una princesa amazona...

El desayuno estaba listo cuando despertó, tenía hambre y devoro todo lo que le sirvieron, guardaron sus cosas y emprendieron nuevamente el camino, le contó su sueño a Tony y le pregunto porque la había llamado Gabrielle, este le dijo que no tenía la menor idea de lo que hablaba, no recordaba haber hecho algo así, caminaron cerca de dos horas en silencio.

- Cerca de aquí hay un templo en honor a Afrodita – Comento Dimitri – iremos a verlo si les parece

Nadie se opuso, llegaron media hora más tarde al lugar, estaba semi destruido, pero aun así, conservaba su atractivo, Dimitri comenzó a contar la historia del lugar, mientras el joven hablaba, Ap creyó ver a alguien a lo lejos, detrás de unas columnas, se separó del grupo para ir a investigar de quien se trataba, se acercó despacio al lugar, pero no encontró a nadie “Debo estar imaginando cosas” pensó, dio media vuelta para regresar con sus amigos, cuando se topó a boca de jarro con una mujer rubia, hermosa... muy hermosa, vestida de color rosa y encajes, la mujer le sonreía amigablemente

- Hola – La saludo un tanto confundida

- Hola pequeña... – Saludo familiarmente la rubia

- ¿Pequeña? – Exclamo risueña Ap - ¿Te sientes bien?

- Perfectamente – Aseguró arreglando su cabello con un gesto coqueto

- ¿Quién eres? – Quiso saber Ap

- ¿No me recuerdas?

- ¿Debería...?

- Pues sí... tú y yo... somos amigas 

- ¡Lo siento! – Dijo preocupada – Jamás te he visto en mi vida...

- ¡No en esta querida...!

- ¿A qué te refieres... en cual entonces...? – Las voces de sus amigos llamándola la distrajeron un instante - ¡Aquí estoy! – Grito mirando hacia donde estaban ellos, al voltear la cabeza la rubia ya no estaba - ¿Dónde estás? ¿Dónde te fuiste? – Llamo en voz alta, miro de un lado a otro, pero no pudo hallarla - Ahora si estas en problemas Ap – Se dijo – imaginas personas y lo que es peor aún... hablas con ellas – Una voz le susurró al oído “Nos volveremos a ver... Gabrielle... cuídate de Ares” – Y ahí va nuevamente – Volvió a decirse – otra vez ese nombre... ¿por qué no me lo puedo quitar de la cabezota? Gabrielle... Gabrielle... la bardo de... Potedia... ¿yo dije eso...? ¡Oh Oh...! estoy en problemas serios – Llego donde estaban sus amigos

- ¿Dónde estabas? – Pregunto Claudia

- Por ahí... mirando el lugar – Contestó nerviosa

- Vamos – Sugirió Kyra – continuemos con nuestro camino... – El día estaba gris, amenazaba con llover, Dimitri camino junto a ella

- Esta noche no podremos dormir a la intemperie Ap... Lloverá... deberemos buscar una posada para alojarnos allí

- ¿Hay alguna aldea cerca?

- Si... una cerca de aquí... unos kilómetros más y llegaremos 

- Dimitri...

- Dime Ap

- ¿Existe algún pueblo que se llame Potedia?

- Sí... un pueblo pequeño al sur

- ¿Lo conoces?

- Solo lo que he leído sobre él... un lugar tranquilo, con gente pacífica, hogar de Bardos y juglares... ¿cómo sabes de él? Apenas si aparece en el mapa 

- Te sorprendería todo lo que sé de Grecia Dimitri...

- ¿Tanto has leído?

- ¡Aunque no lo creas... muchas de las cosas que sé... ni siquiera sé que las sé...!

- No comprendo lo que quieres decir – Se disculpó el joven

- Es algo así como tu sueño con Afrodita...

- ¿Cómo mi sueño con Afrodita?

- ¡Justamente! – Afirmo – es como eso... – Miro profundamente a los ojos del joven - ¿cómo era Afrodita en tu sueño?

- Hermosa... rubia... coqueta...un tanto tonta creo...

- ¿Vestida de rosa con encajes?

- ¡Sí...! – Afirmo - ¿También soñaste con ella? – Quiso saber muy interesado

- No... Pero la vi... 

- ¿La viste?

- Si... en el templo que dejamos atrás, es más... hable con ella – Contó orgullosa

- Oye – Dijo risueño el joven - ¿Tú no estás loca por casualidad verdad?

- Espero que no Dimitri... espero que no... ¿En tu sueño ella menciono algún nombre?

- Humm... – Pensativo – creo que si dijo algún nombre...

- ¿Recuerdas cuál?

- Déjame ver – Paso su mano por la cabeza – algo como Gabrielle... Joxer...

- ¿Joxer? – Pregunto intrigada

- Aja... y no recuerdo otro, lo lamento...

- No importa... fuiste de gran ayuda amigo mío... de gran ayuda

- Para eso estoy aquí... para ayudarte en lo que sea necesario... - Ap sonrió extrañada.

El anochecer llego casi al mismo tiempo en el que entraban a la pequeña aldea, por donde parecía que los años modernos jamás habían pasado.

- ¡Guau! – Exclamo Faby – ¡Esto es increíble!

- ¡Oh... sí que lo es! – Balbuceo Claudia –...yo pensé que ya no existían lugares como este

- Existen más de los que crees Claudia – Comento Dimitri

- Esto es como regresar al pasado – Dijo Sany

- ¡Así es! – Hablo Ap maravillada – solo faltan las carretas y los caballos para estar en la Grecia antigua antes de Cristo...

- Bueno querida amiga... si miras bien... te darás cuenta que estamos en la Grecia antigua, esta aldea es una réplica exacta de lo que era en la antigüedad... es turística y vive de eso... observa a la gente como va vestida – Señalo un grupo de niños que jugaban con una pelota de trapo, vestidos como aldeanos de los tiempos antiguos, llegaron al centro de la aldea, había una gran estatua de una mujer, una guerrera de pelo largo, luchando contra tres soldados romanos, no se le veía la cara, Ap quedo absorta observando la estatua de la guerrera – Ustedes – Pidió Dimitri – busquen la posada para pasar la noche... yo me quedo con Ap, luego los alcanzamos – Los demás partieron excepto Tony que permaneció cerca de ellos oculto, observándolos, no sabía porque pero de pronto había notado algo extraño en la mirada del joven, algo que lo dejo intranquilo, Ap continuaba hipnotizada por la estatua

- ¿Quién es ella? – Pregunto ansiosa

- ¿Ella? – Dimitri sonrió de un modo extraño - ... Es la destructora de naciones... la mejor guerrera que existió en toda la historia de la humanidad... había fuego en sus ojos en cada batalla... solo el mencionar su nombre, hacía temblar al guerrero más despiadado... Atila era un niño de pecho a su lado... destruyó ciudades enteras por el puro placer de conquistar... “La señora de la guerra” – Vociferó elevando los brazos al cielo - ...¡Xena! – Grito con una voz ronca y profunda

- ¡La princesa guerrera! – Exclamo sorprendida Ap, mirando perpleja al joven que tenía el rostro transfigurado 

- Ah si... – Dijo volviendo a adoptar su expresión normal – también se la conoció por ese nombre... – Se notaba la molestia en su voz - ... pero en el fondo... nunca dejo de ser la destructora de naciones... era algo que llevaba en su espíritu... su lado oscuro... ¡Era hermoso! – Ap lo miró incrédula

- ¿Cómo puede ser hermosa la maldad Dimitri? – Su tono de voz denotaba rabia - ¿cómo puede ser hermoso matar?

- Tú no entiendes...

- ¡No! – Grito con rabia - ...no entiendo... no entiendo como alguien puede disfrutar de algo así...

- ¿Tu no cambias nunca verdad? – Dijo mirándola con lastima – siempre buena... siempre ayudando a los demás... hablando del amor...

- No te entiendo... ¿de dónde me conoces para hablar así de mí? – Dimitri hizo un gesto de rabia con la cara

- ¿El nombre de Xena no te dice nada... niña tonta?

- ¡Hey...! – Amenazó Tony poniéndose frente al joven - ¡Cuidado como le hablas! ¿Oíste? – Amenazo

- Lo siento... – Se disculpó pareciendo aturdido - ...no sé qué me sucedió – Tony lo miro con desconfianza

- Está bien Dimitri – Lo tranquilizo Ap tomándolo de un brazo - ... a mí también me están ocurriendo cosas extrañas que no sé explicar muy bien... quizá te suceda lo mismo

- Es probable que sea eso... mejor vamos en busca de los demás – Dijo caminando hacia la posada, Tony tomo a Ap de un brazo, dejando que el joven se adelantara

- Ap... Esto no me gusta nada – Advirtió preocupado

- ¿Qué cosa?

- Él... tiene algo extraño Ap... No confío en él...

- Oh Tony... no seas tan paranoico... es solo un joven confundido... yo también lo estoy... y tú lo estás

- No lo sé Ap... No sé si el este confundido como nosotros... tu y yo estamos aquí buscando respuestas... el está buscando algo más... ¡y no sé qué es!

 

Ap quedo encantada con la posada, era tal y como siempre había imaginado que sería en la antigüedad, todo era como ella lo recordaba en su mente, las mesas, la barra, la escalera, la posadera, era increíble, comieron hasta hartarse, bebieron cerveza casera hasta que se les fue a la cabeza, hablaron y rieron hasta muy entrada la noche, finalmente se fueron a dormir, Ap no podía sacarse de la cabeza el nombre de Xena, la princesa guerrera, sentía que conocía ese nombre, el pronunciarlo hacía que su corazón desbordara de alegría, de amor, de emoción, nunca se había sentido así en toda su vida, algo tan simple como un nombre, le hacía sentir un millón de cosas en su alma, recostada en su cama se preguntaba “Xena... Xena... ¿Quién demonios eres...? ¿Quién demonios soy yo...” estaba comenzando a dormirse cuando oyó una voz muy familiar para ella, cálida, envolvente y sumamente triste “Gabrielle... eres lo mejor que le ha pasado a mi vida...” “Te amo Xena...” se oyó decir a sí misma mientras el sueño la vencía.

 

El día amaneció lluvioso y gris como el alma de Ap, los recuerdos de su vida pasada habían regresado durante la noche, ya sabía quién era, quien había sido, cada momento recordaba más y más cosas, se había levantado muy temprano, algo inusual en ella, estaba parada frente a la estatua de Xena, llorando cuando sus amigos la encontraron mojada hasta los huesos, temblando más de angustia que de frío.

- Ap cariño... ¿qué sucede? – Pregunto Claudia abrazándola con fuerza, Kyra corrió a buscar una manta para abrigarla

- Ap... ¿Qué tienes? – Se oyó la voz de Sany - ¿Por qué lloras? 

- ¡Vamos a llevarla adentro! – sugirió Faby tomándola en sus brazos mientras Kyra la cubría con la manta, la deposito sobre la cama y salió para que sus amigas le pudiesen cambiar ropa, Ap no cesaba de llorar

- Tranquila... tranquila... – Intentaban calmarla, luego de un largo rato comenzó a tranquilizarse, respirando profundamente una y otra vea, hasta recuperar el habla

- ¿Dónde están los chicos? – Interrogó aun ahogada

- Tony y Faby están esperando afuera cariño... no hemos visto a Dimitri aun – Le hablo suavemente Sany - ¿Quieres que entren? – Ap asintió con un movimiento de cabeza, sus amigos entraron de inmediato, todos la observaban preocupados, Ap trago saliva, suspiro hondo mirándolos durante unos segundos

- ¿Qué sucede Ap? – Rogó Claudia angustiada

- ¡Ya sé lo que me sucede amigos...! – Su mirada tenía un millón de años de tristeza acumulada – ¡no sé qué pensarán de mí...! sé que creen que no estoy muy bien... pero ahora sé que me pasa... ahora sé quién soy...

- Siempre has sabido quien eres Ap – La reprendió Faby dulcemente

- Mejor dicho... sé quién fui alguna vez...

- ¡Oh no Ap...! ¿Otra vez con eso? – Protestó Kyra

- ¡Déjala hablar! – Corto Claudia con delicadeza

- Pero Claudia... esto es una locura

- No Kyra... ya no creo que lo sea... hay cosas que no entendemos, pero no por eso dejan de ser ciertas... quizá no hay explicación... pero existen

- ¿Tú crees eso?

- Lo creo ahora... hay cosas que se asoman a mi mente y no puedo explicar de dónde salen... imágenes extrañas que me son increíblemente familiares... lo creo ahora – Miro a Ap con ternura – Continua por favor... – Pidió amablemente

- En esta vida soy Ap... y ustedes, mis amigos y les doy las gracias por ello... ahora recuerdo quien fui antes... mucho tiempo antes... ahora sé él porque de este vacío que he llevado dentro de mí siempre... – Hizo una pausa refregándose los ojos con una mano - ... mi nombre es Gabrielle... la bardo de Potedia... allí nací, una pequeña aldea como esta, siempre fui diferente al resto de las personas de la villa, siempre quise conocer el mundo, luchar por los inocentes, contar historias, solo fueron sueños hasta el día, en que ella apareció en mi vida... una mujer extraordinaria... una guerrera majestuosa... quería redimirse de su oscuro pasado haciendo el bien... ella me salvo... la seguí sin pensarlo dos veces... deje a mi familia y fui tras ella, costo un largo tiempo para que me aceptara a su lado , pero lo hizo... me acepto, juntas vivimos cosas increíbles para la mayoría de los mortales, buenas y malas... tristes y alegres... la ame como jamás he amado a nadie... ¡era mi árbol en el bosque... mi otra mitad... mi alma gemela...! ¡Compartimos tantas vidas juntas...! ¡Tanto odio... tanto amor...! ella salvo mi alma – Sonrió triste

- ¿Qué paso con ella? – Pregunto Sany

- Murió decapitada... en Japón...

- Ese era tu sueño... – La consoló Claudia acariciando el cabello y la cabeza de su frágil amiga

- ¡Así es... ese era mi sueño...! no sé cuántas vidas he vivido desde entonces... pero sé que jamás la he vuelto a encontrar... – Las lágrimas rodaron por sus mejillas, temblaba su voz - ... necesito encontrarla... – Ahogo un sollozo desesperado cubriendo su cara con las manos - ¡...la amo tanto...! – Todos tenían los ojos empañados en lágrimas, Tony lloraba profundamente, mirando con infinito amor a Ap, se arrodillo a su lado

- Gabrielle... – Le susurro – Ap respondió tiernamente

- Hola Joxer... ha pasado mucho tiempo

- Mucho... Gabrielle... – Se abrazaron llorando juntos, los demás observaban emocionados por ese extraño reencuentro entre amigos después de miles de años sin verse

- ¡Hey Ap!... Tú si sabes conservar a tus amigos en el tiempo – Bromeo Faby enjugándose las lágrimas con la mano – supongo que con nosotros es lo mismo – Todos rieron ante este comentario, luego de un gran silencio los ánimos estaban más calmados. Ap termino de contar toda la historia que había podido recordar, una vez concluido su relato volvió a hacerse un largo silencio, ya no habían escépticos en el cuarto, hablaron durante toda la tarde, recordando cada vez más cosas vividas, uno a uno comenzó a recobrar la conciencia perdida en el tiempo y que no sabían que existía en sus memorias, era como si Ap hubiese abierto una llave y el agua no dejaba de correr, logrando inundarse con sus vidas pasadas, Faby había sido Iolaus, Claudia Pérdicas, Sany Ephiny, Kyra Eva, los recuerdos volvían a ellos con tanta facilidad, rieron y lloraron juntos

- Bien... – Dijo Claudia poniendo la nota de orden entre ellos como sucedía siempre - ¿Qué haremos ahora que sabemos todo esto?... – Miro hacia todos lados inquieta - ¿Y dónde demonios esta Dimitri? – La puerta se abrió de golpe

- ¡Aquí estoy! – Entro el joven sonriendo - ¿Me buscaban?

- ¡Ares...! – Gimió Ap sonriendo con desagrado

- Hola Gabrielle... – Saludo el dios de la guerra adoptando su auténtica forma, miro al grupo con una sonrisa burlona - ¿Cómo está el séquito de seguidores de la rubia tonta? – Soltó una enorme carcajada que hizo temblar el cuarto

- ¿Qué quieres Ares...? – Gruño Ap

- Lo mismo de siempre Gabrielle... Ap... o como sea... quiero a Xena... – La miro con desprecio – ...y aunque me desagrade, tú eres la única forma de encontrarla...

- ¿Qué te hace pensar que te ayudare Ares?

- ¡Me lo debes! – Grito arrogante

- ¡No te debo un carajo! – Protesto furiosa

- ¿Quién crees que te hizo recordar tu vida pasada? – Dijo con sorna

- ¿Tu?

- ¡Por supuesto que fui yo! ¿Quién más?

- ¿Y porque no buscaste a Xena en vez de buscarme a mí?

- ¿Qué crees que he hecho durante siglos... idiota? – Preso de la furia elevo la voz - ¡La he buscado por cielo mar y tierra... y nada...!, vidas tras vidas... y nada, es como si Xena nunca hubiese existido... Fue cuando decidí buscarte a ti... siempre fuiste su... debilidad... muy a mi pesar, no sé qué veía en ti... – Se paseó por el cuarto con actitud superior – me costó dar contigo... querida... me estaba dando por vencido... cuando escuche una interesante conversación mientras pasaba por Escocia... – Hizo una mueca burlona

- Tus primas – Afirmo Claudia

- Así es... tus queridas primitas... las oí por casualidad, una de esas noches de insomnio que suelo padecer... me divierto oyendo las conversaciones de mujeres que viven solas... sin un hombre a su lado... je, je... – Hizo un gesto con las manos – pero volviendo a lo nuestro... hablaban de alguien especial... de grandes cualidades... bondad... amor... ternura y toda esa sarta de tonterías que siempre te han caracterizado, luego de un rato supe que podías ser tu... cuando te vi – La miro con lastima – ...no tuve ninguna duda querida... allí comenzó mi trabajo, despertar poco a poco tus recuerdos... no es bueno despertarlos de golpe... el resto ya lo conocen – Dijo despectivo elevando sus manos mientras reía - ¡...Ah sí...! yo te puse la idea de venir a Grecia – Se dirigió a Claudia – sabía que si tú lo decidías... todos los demás te seguirían sin dudarlo – Miro a Tony con asco – ¿y tú...? no sé qué demonios haces aquí tonto... parece que al activar la memoria de la rubia, active la tuya... – Apoyo sus manos en los hombros de Ap, caminando a su alrededor seductivamente – ...pensé que al llegar aquí recordarías todo de inmediato... pero no fue así... por eso apareció Dimitri en sus vidas – Adopto la forma del joven haciendo una reverencia, al levantarse era Ares nuevamente – él podría traerte a este lugar para que recordaras todo pronto

- ¿Esta aldea...? – Cuestiono Ap

- ¡Es real! – Aseguro burlón – solo agregue la estatua de Xena... todo lo demás es tal y como lo vez

- ¿Y la rubia que vi en el templo de Afrodita? – Ares frunció el ceño molesto haciendo una mueca de desagrado con la boca

- ¡Ya hable con mí... querida hermana... no interferirá más!

- Entonces... era ella – Suspiro Ap mirando al dios de la guerra con tristeza, sonrió con desgano - ...no puedo ayudarte Ares... no sé cómo encontrar a Xena – Sus ojos se humedecieron – desde su muerte en Japón... no he vuelto a encontrarla en otra vida – Las lágrimas escaparon de sus ojos - ...parece que mi destino es no volver a reunirme con ella nunca más... – Ares la miro frustrado

- ¡Demonios! – Grito furioso - ...pensé que al menos tu sabrías como encontrarla... he esperado siglos para verla y... – Apretó los puños con intensa ira – creí que se estaba escondiendo de mí... – Con desprecio miro a Ap que continuaba llorando – ¡Sigues siendo un estorbo inútil...! – Le grito mientras desaparecía 

- No le hagas caso – La consoló Tony

- Siempre ha estado celoso de ti... – Argumento Faby – para él eres un estorbo, porque Xena te prefirió a ti en vez de haberlo elegido a el – Ap le dio una mirada interrogante

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Bueno... Ares ha estado siempre enamorado de Xena... y ella lo rechazaba por ti... por la relación que tenían ustedes dos... – Ap esbozo una tímida sonrisa

- ¿Ustedes creen que Xena y yo... éramos pareja?

- ¡Sí! – Fue la respuesta a coro, Ap río negando con la cabeza

- ¡Error! – Explico – Xena y yo solo éramos amigas...

- ¡Vamos Ap! – Dijo burlón Tony – Soy yo... Joxer... yo las vi juntas... vi cómo se miraban...

- Y yo soy su hija – Protesto Kyra – conozco a mi madre... y te conozco a ti... se amaban

- ¡Por supuesto que nos amábamos... y muchísimo...! – Los miró abochornada – no puedo negar que mi amor por Xena era... más que amor de amigas, pero... aparte de del beso que nos dimos cuando estaba en el cuerpo de Autolycus y el que me dio para despertarme del anillo de fuego... no hubo nada más entre nosotras

- ¡No puedo creerlo! – Exclamo Claudia

- ¡Pero es la verdad...! no porque yo no hubiese querido.. Que va.. Yo soñaba con ser algo más que su amiga... pero ella no parecía darse cuenta de eso y si alguna vez lo noto... no dijo nada al respecto

- Ella no quería arruinar la amistad que las unía – Comento Sany – prefería continuar a tu lado como tu amiga – Ap rió

- ¿Quieres decir que sentía lo mismo que sentía yo... y al igual que yo prefirió callar?

- Así es – Fue la respuesta de Sany

- Pues no lo creo Sany... – Dijo con un dejo de molestia Ap

- ¿Por qué no lo crees?

- ¡Porque Xena tuvo muchos amores en su vida...! 

- Y tú te casaste con Pérdicas – Le recordó Faby

- ¡Pero eso fue distinto...! – Protestó incómoda

- ¿Por qué fue distinto? – Quiso saber interesada Claudia que se sintió afectada, Ap se revolvió en su asiento visiblemente avergonzada

- Claudia yo... ame mucho a Pérdicas... pero de una forma distinta... me case porque... – Resoplo fuerte con la boca y la miro angustiada - ...porque... sabía que Xena no me amaba como yo a ella... tú si me amabas y yo te quería mucho... pensé que sería bueno compartir la vida con alguien... lo siento, no debí hacerlo... por mi culpa te mataron... si no me hubiese casado contigo, quizá hubieses podido tener una vida feliz con alguien que te amara como tú lo merecías... perdóname...

- ¿La historia se repite verdad? – Le hablo Claudia sentándose a su lado – pero eso ya paso querida mía... no té culpes por nada, ahora, en esta vida soy feliz – Miro a Kyra quien le sonrió

- Gracias... – Dijo Ap en un susurro

- ¿Qué haremos ahora? – Interrogo Tony

- ¡Los destinos pueden darnos una respuesta! – Recordó Faby

- Pero ya no debe existir el templo de los destinos – Murmuro apesadumbrada Sany

- Los destinos tenían un templo que estaba escondido entre las montañas del Norte, lo recuerdo una vez fui con Hércules, el paisaje ha cambiado un poco desde la última vez que anduve por aquí, pero creo que puedo encontrar el camino sin problemas, quizá el templo aun exista

- ¡Esperemos que si...! – Dijo Ap angustiada

- Estamos lejos de la civilización... podemos arrendar unos caballos... si salimos al amanecer, llegaríamos pasado mañana al medio día, contando con descansar durante la noche – Dijo Faby, los demás estuvieron de acuerdo, se fueron a dormir luego de comer algo. Partieron al amanecer, viajaron durante todo el día, Faby se manejó muy bien en el camino, a pesar de los cambios en miles de años, no tuvo problemas en ubicarse, pasaron la noche en un claro que encontraron entre las montañas, al amanecer siguiente reanudaron la marcha, al medio día llegaron al lugar en donde debía estar el templo, pero no encontraron nada, se dividieron en grupos para buscar por los alrededores, pero fue inútil, se sentaron a comer decepcionados, ahora sí que no tenían idea que hacer, ni a donde ir, comieron en silencio sin esperanza, de pronto Tony exclamo

- ¿Por qué no llamamos a Afrodita... ella es tu amiga o no?

- ¡Es cierto! – Casi grito Ap, cerrando suavemente los ojos murmuro bajito – Afrodita... Afrodita... ven por favor... te necesito – No alcanzo a terminar de hablar cuando en un destello rosado apareció la diosa en todo su esplendor - ¡Afrodita! – Grito Ap

- ¡Gabrielle! – Saludo la diosa - ¿Ya me recordaste querida amiga?

- ¡Oh sí...! – Corrió a abrazarla con cariño – ¡Qué alegría volver a verte amiga mía!

- Sigues siendo tan sentimental como siempre queridita... – Rió la diosa - ¿necesitas mi ayuda verdad?

- Si Dita... queremos ver a los destinos... si aún existen... necesito encontrar a...

- ¡Xena... lo sé, lo sé...! oye... han pasado siglos ¿y aun estas enamorada de esa guerrera? – Ap se ruborizo bajando la vista –...veo que así es... bueno, bueno... tienes suerte Gaby... aún existe el templo, solo que lo mantenemos oculto para evitar que lo destruyan, nadie puede encontrarlo a no ser que nosotros lo deseemos – Sonrió coqueta, tomando a su amiga de la mano – ¡Tómense todos de las manos! – Ordeno amablemente - ¿Listos? – El grupo asintió - ¡Nos vamos! – Desaparecieron en un resplandor, aparecieron dentro del templo de los destinos - ... cuando necesiten volver... solo me llaman – Exclamo desapareciendo nuevamente, el lugar estaba parcialmente iluminado por lámparas de aceite, Ap se acercó al altar despacio, de pronto todo se oscureció, desde el altar emergieron las figuras de tres mujeres, una niña, una joven y una anciana, Ap sonrió tímida

- ¡Quiero saber...! – Balbuceo un tanto asustada – como puedo...

- ¡Quieres encontrar a Xena...! - Interrumpió la niña

- Si... por favor – Suplico Ap – quiero encontrar a Xena, ¿sabes cómo puedo lograrlo?

- El alma de Xena está atrapada en el mundo de los muertos – Contó la joven – por eso no ha podido reunirse contigo en ninguna otra vida

- ¿Por qué está atrapada? – Quiso saber angustiada

- Una de las razones, es que no era su hora de morir... ella provoco su muerte – Ap trato de intervenir - ...no importa la causa por lo que la haya hecho... la provoco igual, no alcanzo a redimirse...

- Pero lo hizo para salvar cuarenta mil almas – Protesto Ap

- Pero debió haber regresado a la vida después de eso – Acoto la anciana

- Pero... las almas estarían condenadas para siempre – Volvió a protestar

- Eso no es cierto – Dijo la niña – las almas se salvaron al morir Yodoshi

- Pero Akimi dijo...

- ¡Las engaño!– Se oyó la voz de la joven 

- ¿Por qué? – Interrogo angustiada al borde del llanto

- Por celos...

- ¿Celos?

- Así es celos de ti

- ¿De mí?

- ¡Sí! – Hablo la anciana – ella se dio cuenta que tu alma y el alma de la guerrera estaban destinadas a estar juntas por toda la eternidad... quería a Xena para ella, no pudo olvidar el tiempo en que fueron amantes

- ¿Qué? – Grito Ap realmente sorprendida

- Hay mucho que no sabes de tu guerrera – Sonrió la niña

- Ella no hablaba mucho de su pasado... – Se disculpó

- ¿Y Lao Ma? – Pregunto Tony - ¿También fue su amante? 

- ¿Tu qué crees? – Dijo la joven risueña, Ap abrió enorme la boca llena de asombro

- ¡Parece que la vida amorosa de mi madre, fue más movida de lo que pensábamos! – Protesto molesta Kyra – ¡y la muy estúpida nunca se atrevió a decirte a ti lo que sentía!

- ¡Cuidado como hablas de tú madre! – La reprendió Sany 

- ¡Ups! Lo siento... – Se disculpó 

- ¡Además no quiero que sigan insistiendo con eso! – Dejo claro Ap molesta – Xena solo me quería como una hermana... no me importa cuántas amantes haya tenido en su vida... solo somos amigas... ¿está claro? – Todos pusieron cara de “sí” cuando realmente nadie lo creía, pero no deseaban contrariar a una furibunda Ap, sabían que cuando ella se enojaba, aunque no fuese muy a menudo, podría arder Troya – ¡No me miren así! – Amenazo con rabia – sé lo que están pensando... los conozco bien... – Sany sonrió disimuladamente

- ¡Basta de esta discusión tonta! – Interrumpió Claudia disimulando una sonrisa – no vinimos a saber de la vida amorosa de Xena... ¿podríamos escuchar a los destinos por favor? – Pidió divertida

- Como ya dijimos... – Continuo la anciana – Xena y Akimi eran amantes, esta jamás pudo dejar de pensar en ella, cuando te vio... supo que había perdido a Xena para siempre, tenía la esperanza de recuperarla, pero supo que no podía luchar contra el amor que Xena sentía por ti... por eso invento lo de las almas... cuando tu moriste, Xena intento reencarnar en otro cuerpo... pero no pudo hacerlo

- ¿Por qué? – Pregunto Ap

- Akimi obtuvo ayuda de una chaman muy poderosa para retener el alma de Xena en el mundo de los muertos, para no permitirle volver a encontrarse contigo

- ¡Alti! – Gimió Ap

- ¡Alti! – Afirmo la niña –...ella y Akimi la mantienen prisionera en el mundo de los muertos... Xena no se da cuenta de lo que sucede... no recuerda nada de lo que fue a tu lado... cree ciegamente en la bondad de Akimi

- ¿Qué podemos hacer? – Pregunto Tony

- La única forma de liberar el alma de Xena es viajar al mundo espiritual... pero es un viaje muy peligroso... – Advirtió la joven

- Ya lo he hecho antes – Contó Ap –...creo que aún recuerdo cómo hacerlo... – Su rostro se tensó 

- ¿Qué pasa? – Pregunto Faby

- ¡Sucede que ya ha luchado con Alti! – Respondió la niña - ...y ha perdido ante su gran poder

- ¡Así es! – Contó angustiada Ap – ella es muy poderosa, no imaginan cuanto... casi morí la vez que luche con ella por salvar el alma de Eva...

- ¿Tienes miedo? – Quiso saber la anciana - ¿...miedo de morir?

- ¡No! – Segura de su respuesta – no me importaría morir si con eso salvo el alma de Xena... daría mi vida por ella... pero... sé que con Alti tengo muy pocas oportunidades...

- ¿Y si vamos todos? – Comento Sany

- No serviría de nada... – Respondió la niña – ustedes la ayudarán más desde aquí, dándole su fuerza

- Pero puedes conseguir ayuda – Sugirió la anciana – ...alguien más poderosa que Alti... su espíritu se encuentra en los Campos Elíseos... ya no necesita reencarnarse nunca más... quizá esté interesada en ayudarte...

- ¿Quién es? – Pregunto Kyra

- ¡Lao Ma! – Respondió Ap casi en un susurro

- Lao Ma... – Repitió la niña – Afrodita puede llevarte a verla... si acepta ayudarte las posibilidades de ganarle a Alti y Akimi se incrementan visiblemente 

- ¡Lo haré! – Dijo decidida

- Mientras te vas con Afrodita, tus amigos prepararan todo para el viaje a la tierra de los muertos... una vez allí, debes conseguir que Xena te siga... si no lo hace... su alma quedara atrapada para siempre en ese lugar... solo tú puedes lograrlo... recuerda que si mueres en el mundo de los muertos, no podrás volver a la vida... – Ap asintió preocupada, llamo a Afrodita, la diosa apareció sonriendo

- Dita...

- Ya lo sé, ya lo sé... no tienes que explicármelo niña... toma mi mano y vámonos – Desaparecieron en un instante volviendo a aparecer en los Campos Elíseos – Llámame cuando quieras volver – Se esfumó en un destello

- ¡Espera Dita...! – Grito - ¿Cómo encuentro a Lao Ma?

- Solo piensa en ella niña... – Se oyó la voz de la diosa en el aire

- Pero no la conozco... – Se lamentó - ... solo piensa en ella... – se dijo, cerró los ojos y pensó en Lao Ma, recordó lo que Xena le había contado de ella, cuando la conoció, imaginó su cara durante largos minutos

- ¿Me buscabas? – Ap se sobresaltó ante esa voz

- ¿Lao Ma? – Pregunto vacilante

- Si – Respondió sonriendo dulcemente, Ap la observo maravillada

- ¡Dioses...! ¡Es más hermosa de lo que me imagine! – Pensó

- ¡Gracias! – Dijo Lao Ma haciendo una reverencia

- ¿Cómo...?

- Puedo leer tu mente, sé lo que piensas... 

- ¿Sabes porque estoy aquí?

- Por Xena... quieres mi ayuda para liberar su alma

- Así es...

- ¿Por qué crees que te ayudare? – Ap la miro afligida sin saber que debía responder

- No sé si me ayudaras... solo espero que lo hagas... te suplico que me ayudes por favor – Rogó llorando

- ¿Estas dispuesta a renunciar a ella para liberar su alma?

- ¿Renunciar a ella...? – Balbuceo sin comprender

- Eso dije... ¿estas dispuesta a pasar la eternidad sin Xena... para que su alma quede libre?

- ¡Si! – Con voz quebrada por la angustia – si su alma queda libre... estoy dispuesta a lo que sea... cualquier cosa por ella...

- ¿Entonces tu amor es verdadero?

- ¡Con toda la fuerza de mi alma!... nunca he amado a nadie tanto como a ella... nunca amare a alguien tanto como a ella... jamás... – Lao Ma sonrió complacida

- Sé de qué hablas pequeña...

- ¿Lo sabes?

- Yo también la amo, tal y como lo haces tú... – Ap se mostró incómoda – pero sé que ella te ama a ti... no tengo intenciones de quitártela como Akimi... no soy así... te ayudare, ve tranquila, cuando hayas entrado a la tierra de los muertos me encontrare contigo pequeña... confía en mi... – Acarició dulcemente el rostro de la joven, Afrodita la llevo nuevamente al templo de los destinos, sus amigos la miraron ansiosos por saber cómo le había ido

- ¡Ella me ayudará...! – Contó complacida –...es... realmente maravillosa, tiene una belleza que viene desde dentro de su alma... no puedo describir lo hermosa que es...

- ¡Bien, bien! – Cortó Claudia – luego hablaremos de esa Lao Ma, ahora a trabajar... tenemos todo preparado para tu viaje, los destinos sugirieron que Sany y Kyra te acompañaran, Sany por ser amazona, conoce esto de la tierra de los muertos y conoció bien a Xena, Kyra por ser su hija... te puede ayudar a convencerla de volver contigo... Xena puede reconocerla, Akimi y Alti la han hecho olvidar su vida junto a ustedes, recuerden que ellas la conocieron cuando era la destructora de naciones, cuando su lado oscuro era el que la gobernaba... por suerte tienes a Lao Ma, ella también pertenece a esa época de la guerrera, fue capaz de llegar a Xena, de tocar su alma... puede hacerlo ahora... – Dijo todo con una rapidez impresionante

- Ap – Hablo Faby tomando la mano de su amiga – los destinos dijeron que quizá el alma de Xena...

- ¿Qué pasa ahora con el alma de Xena? – Pregunto esperando cualquier cosa

- ...Que como ella conoció a Lao Ma antes que a ti... quizá la siga a ella... si esto sucede... no podrás estar con ella... su alma permanecerá junto a la de Lao Ma – Puso su otra mano sobre la de su amigo resignada

- Si el alma de mi guerrera queda libre... no me importará que se quede con Lao Ma... Lao Ma la ama y la hará feliz

- ¿Y tú? – Pregunto Tony

- Si ella está bien, para mí es suficiente... la amo para que sea feliz... no importa que no lo sea conmigo

- Ahora viene la parte difícil para ti Ap – Dijo Claudia – tienes que salir a cazar algún animal... ya no existen los ciervos... quizá puedas encontrar un conejo o una liebre... – La cara de Ap se llenó de angustia – sé que no has matado jamás a un ser viviente cariño... pero debes hacerlo

- ¿No existe otra forma...? – Pidió suplicante – no sé si podré matar a un animalito indefenso...

- ¡A mí no me miren! – Advirtió Kyra levantando los brazos en señal de querer quedar fuera del asunto

- ¡Yo lo haré! – Dijo Sany no muy convencida

- ¡No! – La detuvo Ap resignada – Es mi deber... lo haré yo... – Salió mientras tomaba un arco y flechas que habían preparado para la ocasión

Lo único que encontró fue una liebre, con todo el dolor de su alma, le dio muerte al pequeño animalito, se arrodillo a su lado, pidiendo perdón por el sacrificio, comenzó el ritual descuerando al animal, para hacer un sombrero con su piel, danzo unos minutos junto al inerte cuerpo, volvió al templo con el sombrero en la cabeza, cuando entro Faby la abrazo con ternura, sabían que para ella había sido algo muy difícil hacer eso, Ap amaba a todos los animales, pero su amor por Xena era aún mayor que todos sus ideales, como siempre lo había sido.

El ritual comenzó, la sangre de la liebre fue vertida en un cuenco, junto con la de Ap, Sany y Kyra, Claudia también se incluyó en el ritual para mantener el contacto con Ap, juntaron sus manos mezclando su sangre, una vez que el brebaje estuvo listo, Claudia las marco una a una en la frente y bebieron de él, comenzaron a danzar hasta caer inconscientes y entrar al mundo de los muertos.

 

Despertaron en un paraje árido, rocoso, sin vida, nada más parecía existir aparte de ellas, Ap miro de un lado a otro extrañada

- Esto no es como yo lo recuerdo – Musito - ¿Dónde está Lao Ma... dijo que la encontraría aquí?

- No lo sé... – Respondió Sany estirándose – no veo nada excepto nosotras

- Allá se ve algo como... humo - Señalo Kyra – podríamos ver que es...

- Buena idea – Dijo Ap – vamos a ver – Comenzaron a caminar en dirección al oeste, por donde se veía el humo, caminaron durante mucho tiempo, pero el humo continuaba estando tan lejos como antes, Ap se sentó sobre una roca exhausta – esto es extraño... parece que mientras más caminamos, el humo se aleja más de nosotras

- ¿Y si nunca estuvo ahí? – Se preguntó Sany

- Quieres decir... que es producto de nuestra imaginación – Interrogo Kyra

- Puede ser... ¿qué crees tú Ap? 

- Tienes razón... – Levantándose decidida – ¡eso no está allí... nos está alejando!, debemos volver sobre nuestros pasos – Kyra hizo un gesto de cansancio por tener que volver a caminar tantos kilómetros nuevamente, pero Ap decidía que hacer y ella la seguiría aunque no estuviese de acuerdo, regresaron en silencio, el cansancio era notorio, pero ninguna se quejaba

- Quizá Lao Ma se arrepintió... - Murmuro Ap secándose el sudor de la frente – no se nos ocurrió traer agua...

- Agua fresca... – Se quejó Kyra cerrando sus ojos mientras caminaba apenas – daría lo que fuera por un poco de ella – paso sus dedos por sus resecos labios

- ¡Cuidado con lo que aquí deseas! – Advirtió una voz a sus espaldas, las tres se volvieron asustadas

- ¡Lao Ma! – Grito Ap corriendo a abrazarla feliz – pensé que no vendrías... – Lao Ma le acaricio la cabeza con dulzura mientras la mantenía abrazada

- ¿Siempre eres tan afectuosa pequeña? – Pregunto Lao Ma asombrada por la espontaneidad de Ap

- ¡Oh, sí que lo es...! – Rió Sany – ella quiere a todo el mundo...

- Eso muestra que tienes un alma pura... – Ap se apartó avergonzada

- Lo siento... – Se disculpó

- ¡Nunca te disculpes por sentir así...! ahora me explico que fue lo que vio Xena en ti...

- Ellas son mis amigas... – Presento – Sany y Kyra – Lao Ma hizo una pequeña reverencia es señal de saludo

- ¡Ephiny...! reina amazona y... – Miro a los ojos de Kyra – ¡Eva...! la hija de Xena... es un placer conocerlas – Saludo sin quitar la vista de Kyra

- ¿Qué? – Interrogo Kyra incomoda por la insistente mirada

- Lo que dije antes... cuidado con lo que deseas aquí... puede ser muy peligroso

- ¿Por desear agua? – Preguntó incrédula

- Porque dijiste “Daría lo que fuera por un poco” ... y lo que fuera podría ser tu alma – Kyra la miro afligida – Alti es muy poderosa, se aprovecha de cualquier debilidad... no debemos darle armas para que nos ataque... intentará ponernos una en contra de otra... lo primero que debemos tener claro es que necesitamos confiar en cada una, no importa lo que vean, lo que oigan... – Cerro sus ojos y el paraje cambio de estéril a un verde maravilloso, lleno de vida, plantas, árboles, flores, animales, hermoso, cálido, pacifico, les indico que se sentaran con un gesto suave, se sentaron alrededor de un mantel cubierto de exquisitos manjares y bebidas, Kyra pudo saciar su sed, una vez terminado el improvisado banquete, Lao Ma continuo hablando – Si alguien tiene algo guardado que no le ha dicho a las demás... este es el momento de hacerlo... secretos, dudas, miedos... lo que sea debe decirse ahora... – Se miraron durante unos segundos inquietas

- Ap – Se atrevió Sany nerviosa – yo... siempre te he amado

- ¡Yo también! – Respondió Ap con una sonrisa inocente, Sany no pudo reprimir el impulso de acariciar su mejilla con ternura

- ¡Eres tan hermosa...! – Dijo emocionada – siempre he envidiado a Xena... – Los ojos de Ap se abrieron de asombro – así es... cuando murió Solan y llegaste sola a la villa amazona, con todo tu dolor... – Bajo la mirada llena de vergüenza – en el fondo de mi corazón me alegre de que ya no estuvieras con ella... pensé que podrías olvidarla y que yo tendría una oportunidad contigo... – Ap comenzó a llorar en silencio – lo siento, pero es la verdad... cuando terminaste tu relación con Claudia, no pude evitar sentir alivio... sabía que no tenía oportunidad contigo, pero siempre mantuve la esperanza... ahora que vamos a buscar a Xena, sé que no puedo esperar nada...

- ¿Nada? – Pregunto serena Lao Ma

- Bueno... quizá esperar que Xena se valla contigo y no con Ap, pero... – Tomo la mano de su amiga – esta vez... desde el fondo de mi corazón... y es verdad lo que te digo, espero que logres estar con ella... te amo... pero así como tu dijiste hace un rato... te amo para que seas feliz, ahora lo entiendo... créeme Ap... Quiero que seas feliz

- Claro que te creo Sany – Le dijo emocionada – gracias por amarme tanto... y perdona por no corresponderte de la misma manera... – Se abrazaron durante un largo instante

- ¿Eva? – Invitó Lao Ma

- Nada que no sepan todas – Dijo levantando los hombros – Ap sabe que al principio estuve celosa de ella... pero luego no pude evitar amarla, también estuve celosa del amor que mi madre sentía por ti durante un tiempo, pero luego me di cuenta, que mi madre era feliz a tu lado... sigo pensando que fue una tonta al no decirte nunca... – Hizo una mueca divertida con la cara – lo que tú dices que no sentía por ti... – Ap la miro con ojos asesinos, Kyra sonrió disimuladamente, al igual que Sany, Lao Ma se unió a la sonrisa - ¿Y tú Ap?- pregunto haciéndose la tonta

- ¡Tengo miedo...!– Miro a Lao Ma – de ti... de lo que significaste para Xena... no puedo negarlo... pero no me importa si se queda a tu lado, estaré triste y me sentiré sola, pero si ella es feliz habrá valido la pena cualquier sacrificio... – Se dibujó una sonrisa triste en su rostro – ¡también estoy furiosa con Xena...!

- ¿Por dejarte sola? – Pregunto Kyra

- ¡Porque no pensó en lo que yo sentiría al estar sin ella... no le importó...! me salvo tantas veces de morir, desafiando al destino, a los dioses y a mi propio deseo, porque no quería perderme, no quería que la dejara... sin embargo yo tuve que entender sus razones, siempre tuve que entender sus razones... durante toda nuestra vida juntas... – El llanto y el desconsuelo se apoderaron de ella – renuncie a todo por ella... mi familia, mi hija... la amaba ¿saben?, Sé que no era buena, pero era mi hija, deje mi camino por ella... después de Pérdicas no hubo nadie en mi vida, la dedique por completo a Xena... me convertí en una guerrera por ella... – Suspiro hondo como deseando tragarse todo su dolor – Hubo tantas veces en las que me trato como si yo no existiera... como si yo solo le molestara, me rompía el corazón cada vez que buscaba a alguien más... Ulises, Marco Antonio, Lucifer... Ares... maldito sea Ares, siempre tentándola... y yo seguía allí, haciendo todo lo que ella quería que hiciera, sin discutir, no importaba si me gustaba o no... a veces la sentía tan cerca, sentía que me amaba más que a nada en este mundo... y otras tan lejos de mí, como esa vez que se fue a China por una promesa hecha a ti – Miro a Lao Ma – dejo todo lo que habíamos construido por ti... y la traicioné... por celos... ¡La odie!... ¡Oh dioses como la odie!... cuando quedo embarazada me sentí traicionada nuevamente, pase interminables noches pensando con quien se había acostado... hasta que llegaste... – Le sonrió a Kyra – ¡eras tan hermosa...! siempre te amé, pero también sentí celos, cuando me golpeo en la cabeza con el Chakram para salvarte, la herida me llego al corazón... desee morir, pero como siempre la perdone, deseaba tanto que me amara... estar a su lado, nada más me importaba – Se enjugó las lágrimas con ambas manos – ¡sigo furiosa con ella...! hubo momentos en los que desee que ella estuviese en mi lugar, para que pudiese sentir en carne propia lo que yo sentía cada vez que me trataba mal, cada vez que me hería, lo que yo sentí al quedarme sin ella... pero con todo eso – Sonrío dulcemente entre lágrimas – no cambiaría un solo día de nuestra vida juntas... eso no es verdad, borraría el día de su muerte para poder llegar a envejecer a su lado, pero el resto no... porque fui feliz con mi guerrera, con todo lo malo, ¡fui feliz solo con estar a su lado!, con verla sonreír ... con las veces que me dijo te amo... – Suspiró nuevamente profundo – eso es todo lo que siento... – Sus amigas la abrazaron emocionadas

- Ahora es mi turno – Comento Lao Ma – ...ame a Xena como jamás ame a nadie... no puedo negar que me sentí tentada a tenerla nuevamente para mí... por unos momentos lo pensé... al recordar el tiempo que vivimos juntas, pero no puedo hacer algo como eso, porque sé que el alma de Xena no me pertenece, te pertenece a ti Gabrielle... están destinadas a estar juntas, no puedo ir contra eso, por el gran amor que le tengo a Xena, debo respetar el destino... te ayudaré, créeme, ayudare a que se reencuentren nuevamente... no debes temer, en mi tienes una amiga... confía en mi – Le sonrió con calidez, Ap la abrazo agradecida

- Confío en ti – Susurro, Lao MA tomo el rostro de Ap entre sus manos y viéndola a los ojos, deposito un suave beso en sus labios - ¿y eso... porque fue? – Pregunto ruborizada

- Por ser tan dulce...

- Gracias...

- Es hora de partir – Ordeno Lao Ma levantándose – tómense de las manos y cierren sus ojos – Hicieron lo que les pidió y se encontraron en un lugar extraño para ellas, nunca habían visto algo así, era como el mundo hecho en borrador, en blanco y negro, difuso, sin terminaciones, con partes borrosas, casas, arboles extraños, nada muy definido, solo ellas y diferentes puertas, muchas puertas, miles de puertas, grandes, pequeñas, altas, bajas, de todo tipo de puertas

- ¿Qué es esto? – Pregunto Sany extrañada

- Una de estas puertas nos llevara al mundo en donde se encuentra atrapada el alma de Xena – Contesto Lao Ma

- Sí, ¿pero cuál de ellas? – Dijo sarcástica Kyra – ¡hay miles...! ¿Cómo sabremos cual es la correcta?

- Debemos sentir al alma de la guerrera... Gabrielle es la que la puede sentir con más fuerzas

- ¿Yo? ¿Y si me equivoco? – Dijo aterrorizada

- Tenemos tres oportunidades... podemos equivocarnos en dos de esas puertas, si nos equivocamos en la tercera, quedaremos atrapadas allí para siempre

- ¡Fantástico! – Bromeo Ap – ¿Tienes alguna buena noticia para darme?

- Podemos hacerlo Gabrielle... Alti intentará engañarnos, pero entre todas podemos lograrlo, juntas sentiremos el alma de Xena, yo conozco su oscuridad y ustedes su luz, podemos lograrlo... yo confío en ustedes, confío en ti... ¿confías en mí? – Ap asintió asustada – ¡bien...! tocaremos las puertas, cierren sus ojos y traten de sentir, veremos qué pasa. Comenzaron a tocar las puertas una a una

- Siento algo aquí – Comento Kyra

- ¡No! – Aseguro Lao Ma – ¡no es Xena!

- ¿Segura?

- No... solo creo que no lo es – Continuaron con su labor

- Lao Ma... – Interrumpió Ap – aquí siento algo muy fuerte

- También yo – Dijo Sany

- ¿Lo intentamos aquí? – Quiso saber Kyra

- ¡Estoy aterrada Lao Ma! – Explico Ap - ¿y si nos equivocamos?

- Tenemos dos opciones más – La tranquilizo la mujer oriental

- Bien – Dijo Ap serenándose – aquí vamos – Abrió la puerta y entraron a un cuarto completamente oscuro, ni una sola luz

- ¿Están bien? – Averiguó Sany – no logro ver nada

- Tampoco yo – Dijo Kyra – pero estoy bien

- No se separen – Advirtió Lao Ma, comenzó a brillar una luz cada vez con más intensidad, tanta que no les permitía tener los ojos abiertos, intentaban mirar pero no podían lograrlo, hubo un gran resplandor, como un estallido de luz y cada quien apareció en un mundo diferente.

Lao Ma se encontró en una habitación, frente a Xena y Akimi, quienes retozaban en una mullida cama, completamente desnudas, tocándose y besándose mientras Alti las observaba, Lao Ma sonrió levemente

- Siempre te ha gustado observar... – Le dijo a la chaman que sonrió diabólicamente

- ¿Te gusta lo que ves? – Pregunto cínica - ¿quisieras estar allí? – Lao Ma rió divertida, Alti se retorció de la rabia

- Yo he estado ahí Alti – Respondió serena, mirándola directamente a los ojos – he estado con ella... la diferencia es que yo nunca la he obligado a estar conmigo... lo hizo por propia decisión... no como ahora, mira su cara Alti... no sabe ni siquiera quien es... yo no tengo que hechizar a una mujer para que este conmigo, si eres feliz teniendo a Xena de esa forma... solo puedo sentir lastima por ti...

- ¡No necesito tu lástima!– Vociferó histérica, enviando una bola de fuego que salió de su mano hacia Lao Ma, esta solo se movió unos milímetros evitando que la bola la tocara y sonrió dulcemente

- ¿Eso es todo lo que puedes hacer?... me decepcionas Alti... esperaba mucho más de ti y de tu pequeña aprendiz de arpía... – Akimi salto de la cama sobre Lao Ma, quien detuvo el ataque de la joven estirando su brazo derecho frente a su pecho, con la palma de la mano hacia delante, la joven se estrelló contra un muro invisible, saliendo disparada hacia atrás, deteniéndose en una de las paredes del cuarto y rodando por el piso, Lao Ma se acercó a la guerrera que parecía en trance, Xena le sonrió sensualmente intentando seducirla, Lao Ma acaricio una mejilla de la guerrera con infinita ternura – Esto no funciona Alti... – Hablo sin quitar la vista de Xena, de pronto el rostro de la guerrera ensombreció apareciendo un dejo de maldad en su mirada, chispeante por el odio, con un rápido movimiento sujeto el brazo de Lao Ma doblándolo hacia su espalda, quedando parada detrás de la mujer oriental, que no hizo nada para soltarse, solo mirar a Alti con la misma serenidad de siempre, en la mano derecha de Xena apareció un cuchillo que puso en el cuello de Lao Ma, quien ni se inmuto, continuo sosteniendo la mirada de la chaman, con un leve movimiento de su brazo izquierdo, Lao Ma detuvo otro ataque de Akimi que se había levantado saltando sobre ella, nuevamente se estrelló en una pared

- ¡Oh Lao Ma... – Musito a su oído la guerrera – como te he extrañado... ¿me has extrañado tú?

- Mucho Xena... – Susurro sosteniendo la mirada de Alti

- Siempre he deseado cortarte el cuello – Dijo riendo la guerrera

- ¡Hazlo entonces Xena!... ¿qué esperas...? – Pregunto con su sonrisa serena que la caracterizaba, la guerrera enfurecida trato de apretar el cuchillo contra la garganta de la mujer sin poder lograrlo, por más que lo intentaba, había una fuerza que no se lo permitía, luchaba contra esa fuerza, pero no lograba vencerla, de pronto no supo cómo, el cuchillo que tenía en su mano salió volando hacia la chaman, que apenas si pudo esquivarlo, con un movimiento casi imperceptible, Lao Ma tomo a Xena del mismo modo en que la había sostenido a ella, una esfera luminosa las cubrió completamente, protegiéndolas de los ataques de Alti y Akimi que ya se había recuperado – Xena... - Susurro a su oído – tienes que luchar contra ellas... busca la luz que tienes dentro de ti... saca la oscuridad que te envuelve... recuerda guerrera... recuerda todo lo bueno que hiciste – Xena luchaba por soltarse – recuerda a cuanta gente salvaste... recuerda la bondad... el amor... recuerda a Gabrielle...

- ¡Gabrielle...! – Balbuceo la guerrera quedándose quieta un momento con la vista perdida – ¡Gabrielle...! – Los ataques de las dos mujeres eran cada vez más fuertes, Lao Ma no podía sostener la esfera por más tiempo, soltó a la guerrera empujándola con fuerza hacia las dos mujeres, haciendo que las tres rodaran por el suelo

- ¡Nos volveremos a encontrar Alti...! – Amenazo antes de desaparecer

- ¡No lo dudes! – Grito la chaman furiosa – ¡La perrita de Xena pagara por esto! – Murmuro entre dientes

- Solo si yo lo permito... – Dijo la voz de Lao Ma

Sany caminaba por un frondoso bosque cuando vio a Ap sentada en un viejo tronco caído sollozando desconsolada, corrió a su lado presurosa

- Ap... Cariño, ¿qué sucede? – La abrazo para darle consuelo

- Xena... – Volvió a sollozar – Xena mato a Kyra...

- ¿Qué? – Grito sorprendida

- Ella la mato... yo intente detenerla – Mostró una gran herida de espada en su brazo izquierdo que aun sangraba –...pero no pude... – Volvió a estallar en llanto – trate de decirle que era Eva... no me escucho... Xena ya no es la misma Sany, la oscuridad se apodero de ella por completo – Sany rompió un trozo de su blusa y vendo la herida de su amiga, choqueada aun por la noticia – ahora viene tras de mi Sany... quiere matarme...

- Tranquila cariño... no podrá hacerlo... yo te protegeré... buscaremos la forma de hacerla entender... todo saldrá bien cariño... ya lo veras – Abrazo con fuerza a su amiga, con el rostro lleno de angustia, las lágrimas corrían por sus mejillas - ¿Dónde está Lao Ma?

- Creo que ella nos mintió Sany... cuando Xena apareció, Lao Ma se esfumó dejándonos solas a Kyra y a mí

- Debe haber tenido un motivo para ello – Trato de tranquilizarla

- Lo tiene... – Dijo dolida – quiere a Xena para ella... todo lo que me dijo fue mentira... ¿qué vamos a hacer Sany? – Pregunto con ojos desorbitados

- Buscaremos la forma de salir de aquí Ap... – De pronto apareció ante ellas Lao Ma – ¡Lao Ma! – Exclamo aliviada - ¿en dónde estabas? – Lao Ma la miro indiferente – Xena mato a Kyra... – Dijo angustiada –...y quiere matar a Ap

- Lo sé... – Murmuro cínicamente

- ¿Por qué lo permitiste?

- ¿Y por qué no? – Dijo burlona – ella era un estorbo en mi camino... Xena debía matarla para poder afianzar aún más su lado oscuro... que mejor que la gran guerrera matando a su propia hija – Rió desenfrenadamente – ahora quitárselas a Alti y a su aprendiz será cosa de niños – Volvió a reír del mismo modo, se hizo a un lado para dar paso a la guerrera sosteniendo una espada ensangrentada en sus manos, con una mueca de satisfacción en su rostro, la mirada perdida, Ap se refugió tras Sany temblando de miedo

- ¡Nos va a matar! – Grito horrorizada

- Tranquila Ap – Intento calmarla, recordó que si imaginaba algo en este mundo, podía obtenerlo, cerró los ojos y una espada apareció en su mano derecha - ¡Detente Xena! – Advirtió temblando - no permitiré que la mates ¿oyes? – La guerrera continuo acercándose mientras sonreía maliciosamente

- ¡Ve Xena... cumple con tu destino... acaba con ellas! – Invitaba Lao Ma – Mátala – Grito

- Xena... no lo hagas – Rogó Sany deteniendo el golpe de la espada de Xena, pateándola en el estómago, la guerrera se dobló de dolor

- ¡Sany!– Grito Ap – debes matarla...

- ¡Ap! – Protesto Sany

- ¡Debes matarlas a las dos...! – Suplico con ojos llorosos – es la única forma de salvarnos... ¡mátalas! – Grito - ¡Mátalas! – Sany miro a los ojos de su amiga con furia

- ¡Tú no eres Ap! – Respondió tirando lejos la espada

- Sany... soy yo – Dijo Ap acercándose mucho a ella – soy yo... – Pego su cuerpo contra el de Sany, acarició su rostro con suavidad – siénteme... – Murmuro a su oído – Sany cerró los ojos confundida, sentía tan cerca de su amada amiga, tocándola de esa forma que la hacía perder la compostura 

- No hagas eso Ap – Pidió

- Vamos Sany... siempre has querido que lo haga... allí esta Xena, ella se interpone entre las dos – La beso salvajemente – Mátalas Sany... hazlo por mí... así estaremos juntas tú y yo... mátalas... ¡hazlo ahora! – Ordeno, Sany empujó con fuerza a Ap tirándola lejos de ella

- ¡Tú no eres Ap! – Vocifero – ¡No sé quién Tártaros eres... pero no eres Ap...! Ella jamás me pediría que matase a alguien... eres estúpida si crees que puedes suplantarla, no le llegas ni a los talones... yo conozco a Ap y conozco a Lao Ma – Cerro los ojos con fuerza – Lao Ma... creo en ti – Murmuro – creo en ti Lao Ma – Una mano se posó en su hombro por su espalda – Bienvenida Lao Ma... – Dijo sin mirar, la falsa Lao Ma recobro su verdadera forma

- ¡Hola Alti! – Saludo Lao Ma, la chaman echo chispas por los ojos, Akimi apareció en lugar de Ap sonriendo dulcemente con cara de inocencia, Sany la miro con asco, limpiándose la boca furiosa, Xena continuaba en el suelo con la mirada perdida – Fallaste nuevamente... – Rió – estás perdiendo tu toque...

- Eso lo veremos Lao Ma – Dijo segura de sí misma – aun me quedan dos... y disfrutare destruyendo el alma de la perrita de Xena... es tan buena... tan confiada – Dijo con sarcasmo – me encantara quedarme con su alma, la disfrutare... no imaginas cuanto

- Si la tocas te matare – Grito Sany intentando ir contra la chaman, Lao Ma la retuvo con fuerza

- ¿Me mataras? – Carcajeo – disfrutare torturando a tu amiguita... haré con ella lo que tú nunca has podido hacer – Continuo hablando con sorna

- ¡Maldita! – Grito Sany

- Calma... – La tranquilizo Lao Ma – no le sigas el juego... eso es lo que ella quiere, se alimenta de nuestra rabia y de nuestros miedos... busca la paz en tu corazón Ephiny... si la encuentras no podrá lastimarte

- Ella no quiere ayudar a tu amiga Ephiny – Dijo Akimi con su cara de niña buena – si la sigues serás la responsable de la muerte de Gabrielle – Sany cerró los ojos y pensó en su amiga, en su sonrisa, en su mirada, la alegría inundo su corazón, se sintió tranquila, relajada

- ¡Gabrielle será mía! – Dijo Alti – yo la poseeré para siempre

- Solo si te lo permitimos – Contesto Sany con una sonrisa calmada en su rostro, tomo la mano de Lao Ma y desaparecieron del lugar.

Kyra entró sigilosamente a una aldea amazona que parecía desierta, a lo lejos escucho cantos y gritos, se acercó despacio siguiendo las voces, las amazonas se encontraban reunidas en el centro de la aldea, parecía que se llevaba a cabo una ceremonia, observo atenta durante unos instantes, había una mujer atada a un tronco, no podía ver bien quien era, estaba herida, sangraba copiosamente, un grupo de amazonas danzaban a su alrededor, gritándole, golpeándola, sentada al trono, la reina de las amazonas cubierta por su máscara, la danza se detuvo, la reina se levantó y todas hicieron una reverencia, Kyra se acercó aún más para tener mejor vista, horrorizada descubrió que la mujer del tronco era Xena, estaba inconsciente por haber recibido tantos golpes, la sangre le salía por la nariz y por la boca, la cara de Kyra se desfiguro por la angustia y la rabia

- ¡Es hora del juicio de la reina! – Anunció una guerrera joven, la aldea estallo en gritos y alabanzas hacia la monarca, esta hizo una señal y todas guardaron silencio, se echó hacia atrás la máscara dejando al descubierto su rostro, la sorpresa de Kyra al descubrir que la reina era su amiga Sany fue enorme

- Han presentado ante mí esta mujer – Señalo a Xena pausadamente – acusada de múltiples crímenes contra la nación amazona y contra el mundo... Xena, la destructora de naciones, Xena... la sanguinaria... el consejo la encontró culpable de todos los crímenes de los que se le acusa... por lo tanto, como reina de las amazonas, debo dictar mi sentencia... y mi sentencia es... ¡La muerte por descuartizamiento! – Grito eufórica, entre los alaridos de júbilo de las mujeres, Kyra escucho un grito diferente

- ¡NOOOO...! – Buscó entre la multitud hasta encontrar a la dueña de la voz, era su amiga Ap, dos amazonas la sujetaban por ambos brazos, mientras ella luchaba por soltarse - ¡Nooo! – Sollozaba angustiada – Sany... por favor... no lo hagas... por favor... te lo suplico... ¡Xenaaaa...! por favor no le hagas daño... – Sacaron a la guerrera del tronco y la ataron por sus extremidades a cuatro caballos, junto a cada animal se situó una guerrera cargando un látigo, esperando la orden de la reina, Sany levanto su brazo para dar la orden de proceder, en ese mismo instante Kyra saltó por sobre las cabezas de las amazonas que rodeaban a Xena, cayendo junto al cuerpo de la inconsciente guerrera, detrás de Ap apareció Lao Ma, quien se deshizo de las dos mujeres que la sujetaban, con gran habilidad, tomo a Ap por la parte delantera del cuello con una mano y la levanto en el aire

- ¡Suelta a Xena... o ella muere aquí mismo! – Amenazo, Sany apretó los dientes con rabia, mirándola desafiante

- ¡Arqueras! – Ordeno, de inmediato una veintena de amazonas se dispuso a disparar sobre Lao Ma y Kyra, que permanecía sin saber qué hacer, Lao Ma la miro y dos espadas aparecieron en sus manos, al tiempo que apretaba el cuello de Ap, haciéndola emitir un quejido lastimero

- ¡Tenemos un dilema Ephiny! – Dijo la oriental serena – tu matas a Xena... y yo mato a tu amiguita... ambas perdemos... ahora la pregunta es... ¿Quién pierde más? – Una extraña sonrisa se dibujó en su rostro, Kyra de dos saltos corto las cuerdas que ataban a la guerrera, dejándola libre y ayudándola a levantarse - ¡Oh, Oh...! – Bromeo dulce – Las cosas cambiaron Ephiny... ahora yo tengo el control – había sarcasmo en su voz – Dile a tus guerreras que bajen sus arcos o tu pequeña... – apretó más el cuello de Ap quien volvió a quejarse cada vez más ahogada – ¡Se muere! – Sany hizo un gesto con la mano y las guerreras bajaron los arcos

- ¡Ahora libérala! – Ordeno Sany

- ¡Tu no me dices que hacer...! trae aquí a Xena... – Pidió a Kyra, la cual ayudó a la guerrera a llegar al lado de Lao Ma - ¿Cómo se encuentra? – Quiso saber preocupada

- Esta herida... pero nada grave – Respondió Kyra desorientada por la situación, Xena se puso de pie quejándose aun de dolor, la sangre se había detenido, miro a Sany con ira en los ojos, con un veloz movimiento lanzo su chakram contra la reina, Kyra apenas tuvo tiempo de reaccionar, desviando con la punta de la espada la dirección del chakram que terminó por incrustarse en un poste

- ¿Qué crees que haces? – Grito Xena furiosa lanzándole un puñetazo que pudo esquivar apenas - ¡Esa perra quería matarme y tú la salvaste! – Volvió a atacarla, pero evito con habilidad los golpes de Xena

- ¡Basta! – Ordeno Lao Ma

- Ya tienes a Xena... ahora deja libre a Ap – Pidió más calmada Sany, Lao Ma volvió a sonreír de modo extraño, Kyra sintió miedo de esa sonrisa, tanto que se erizaron los pelos de su nuca 

- ¡Mátala de una vez! – Exigió Xena riendo– ya no la necesitamos 

- ¡Madre! – Grito Kyra, Xena la observo extrañada

- ¿Quién es esta loca que me llama madre? – Rió nuevamente – vamos Lao Ma... mátala de una buena vez y nos vamos de aquí – Se pegó seductoramente al cuerpo de Lao Ma – quiero estar a solas contigo...

- Ya habrá tiempo de eso preciosa... – La tranquilizo – ahora tengo algo que hacer

- Por favor... libérala – Suplico Sany

- Eso me gusta más... – Rió con fuerzas Lao Ma – suplica por su vida... ¡vamos¡ ¡arrodíllate y suplica por su vida! – Ap ya casi no podía respirar, miro a Kyra con una súplica en los ojos

- Lao Ma – Pidió Kyra nerviosa – suelta a Ap... Deja de actuar...

- ¿Quién actúa? – Pregunto burlona

- No puedes matarla... 

- ¿Quién me detendrá... Tú... La perra de Roma, o esa estúpida, remedo de reina amazona... – Kyra con un rápido movimiento golpeo a Lao Ma en el estómago, haciendo que soltara a Ap, esta cayó al suelo tosiendo, desesperada por recobrar el aire que le faltaba a sus pulmones, masajeando su adolorido cuello, Xena golpeo a Kyra en la cara haciéndola caer, de un salto tomo a Ap aplicándole los puntos de presión en la garganta

- ¡Xena...! – Grito Kyra corriendo a su lado, Ap no podía respirar, Sany se arrodillo junto a ella llorando, una daga apareció en la mano derecha de Kyra, Lao Ma se acercó desafiante

- Sabes cuál es el ritual – Dijo sarcástica – los treinta segundos y todo eso... ¿quieres a tu amiguita viva? – Kyra asintió con lágrimas en los ojos – usa la daga... y mata a Ephiny...

- ¿Qué? – Pregunto desconcertada

- ¡Mátala y ella vivirá! – Aseguro Xena

- ¡Madre! – Suplico Kyra – ella es Gabrielle... ¿permitirás que muera? – Una vez más Xena pareció salir del trance por unos segundos al oír el nombre de la bardo – yo soy Eva... tu hija... – Los ojos de Xena se iluminaron por unos segundos, llenándose de ternura

- Se te acaba el tiempo – Grito Lao Ma, la guerrera volvió a entrar en trance, Kyra miró a sus amigas desesperada, no podía matar a Sany y no quería que Ap muriese

- Bien – Pensó – no puedo salvar a una sin perder a la otra, si salvo a Ap y Sany muere... Ap no me lo perdonaría jamás... si alguien ha de morir aquí... seré yo –Tomo la daga y la dirigió a su corazón decidida a quitarse la vida -... Lo siento... – Musito, segundos antes que la daga tocara su pecho, una mano detuvo la suya

- ¡Eres una cobarde! – Grito Alti golpeándola con furia, la sangre saltó de su boca, mientras caía hacia atrás, se levantó con dificultad, la aldea había desaparecido, sus amigas habían desaparecido, solo estaban Xena, Alti y Akimi – no puedes matar a tus amigas... pero sí puedes quitarte la vida... ¡Eres patética! – Otro golpe que la hizo volar diez metros hacia atrás estrellándose en el suelo - ¡es toda tuya Xena! – Susurro la chaman

- ¡Déjamela a mí! – Protesto Akimi

- ¡NO! – Grito, suavizando luego el tono de su voz – esto es algo que le corresponde hacer a ella – Akimi la miro decepcionada, Alti se acercó a ella, pasando el dorso de su mano por la cara de la joven le susurro – esto mantendrá latente su lado oscuro... querida mía... Lao Ma logró despertar un sentimiento en ella... no podemos darnos el lujo de perder a Xena por un capricho tuyo... ¿verdad? - Akimi aparto la cara de la mano de Alti con brusquedad – vamos – Continuo la chaman abrazándola provocativamente – sabes que tengo razón... lo sabes

- ¡Esta bien! – Acepto de malas ganas - ¡Encárgate de ella Xena! – Ordeno molesta - ¡Ahora! – La guerrera se acercó blandiendo su espada, apunto con ella el pecho de Kyra mientras esta temblaba

- ¡Madre no lo hagas...! madre... – Suplico – soy yo Eva... tu hija... te amo madre... la guerrera la observa detenidamente

- ¿Eva? – Pregunto confundida - ¿Eva...?

- ¡Mátala! – Grito Alti sobresaltándola, volvió a entrar en trance, levanto la espada y la empujo con fuerza hacia el pecho de Kyra, que cerró los ojos esperando el golpe fatal, la espada de la guerrera voló de sus manos antes de dar en el blanco, Xena salió disparada hacia atrás, Lao Ma y Sany, levantaron a una asombrada Kyra, que respiraba nuevamente

- ¿Estas bien? – Averiguo Sany

- ¡Cuándo mi corazón vuelva a latir te lo respondo!

- ¡Vamos! – Apuro Lao Ma – tenemos que encontrar a Ap lo más pronto posible... Alti está furiosa – Se tomaron de las manos y desaparecieron.

Ap se encontró al interior de un magnifico palacio, ostentosamente adornado, entro en un salón completamente iluminado, en el centro del cuarto una gran piscina con agua caliente, no supo cómo se encontró dentro de la piscina, el agua era relajante, burbujeaba masajeando suavemente su cuerpo desnudo, se dejó llevar por la exquisita sensación, suspiro hondo sumergiéndose por completo en la piscina, momentos más tarde emergió respirando con fuerza, mientras el agua corría por su cara, abrió los ojos lentamente, se sentía bien el estar allí... un par de ojos azules la miraban fijamente

- Xena... – Musito emocionada - ¿Eres tu...? – Ni una palabra salió de la boca de la guerrera, había algo extraño en su mirada, no era como la recordaba, no lograba verse reflejada en esos ojos que tanto amaba, estaban vacíos, sin vida, perdidos quien sabe dónde – Xena... – Volvió a susurrar – soy yo... ¿me recuerdas? – Ni un cambio en la guerrera – soy Gabrielle... tu mejor amiga... tu compañera... – Bajo la vista angustiada, unas lágrimas rodaron por sus mejillas, cuando volvió a levantar la vista, encontró la cara de Alti frente a ella - ¡Oh Dioses! – Grito asustada echándose instintivamente hacia atrás

- ¡Hola Gabrielle! – Saludo la chaman – volvemos a vernos... en mi territorio, ¿recuerdas la última vez que nos encontramos?... ¡Claro que lo recuerdas – Rió estrepitosamente, Akimi apareció tras Alti

- ¡Hola Gabrielle! – Saludo dulcemente – tiempo sin vernos... tiempo que he disfrutado con tu guerrera... Humm – Exclamo cerrando los ojos excitada – no tienes idea de lo fantástica que es como amante...

- No... no tengo idea – Respondió calmada

- ¡Qué pena niña...! – Dijo Alti sonriendo Xena es una amante maravillosa... te hace tocar el cielo... – Ap la miró interrogante

- ¿Conoces el cielo Alti? – Hablo con sarcasmo recibiendo una bofetada como respuesta, tomo su barbilla con la mano moviendo la boca de un lado a otro para acomodar su mandíbula tras el golpe – veo que la respuesta es negativa – Dijo sonriendo, ahora fue Akimi quien la golpea de igual forma, sacudió la cabeza para despejarse – supongo que tú tampoco lo conoces... – Dijo en un quejido – hubiese sido suficiente con un no – Su cara mostró una sonrisa burlona, otro golpe de Alti – parece que estar en este lugar, les ha quitado el sentido del humor – Bromeo

- ¡Veamos si tu sentido del humor sigue intacto después de que veas esto – Amenazó Akimi, Ap se encontró de golpe atada a una silla frente a una gran cama, recostada en ella se encontraba la princesa guerrera en todo su esplendor, totalmente desnuda, magnífica, sensual, Ap trago saliva maravillada

- ¡Había olvidado lo hermosa que es! – Musito, de pronto la figura de Ulises se acercó a la guerrera, Ap intento cerrar los ojos para no ver el espectáculo pero no pudo hacerlo, trato de voltear la cabeza hacia un costado y tampoco pudo

- No puedes perderte la función – Rió Alti – eres la invitada de honor querida... – Ap vio como Xena hacia el amor con Ulises y con cada una de las personas por las cuales había sentido celos de la guerrera, se sentía asqueada, con ganas de vomitar, su estomago estaba revuelto, hacia enormes esfuerzos por no llorar – Xena tubo muchos amantes Gabrielle... ¿qué me dices de ti?... ¡Una noche de sexo en toda tu vida!, mientras Xena disfrutaba al máximo

- Yo nunca tuve sexo Alti

- ¿Y con Pérdicas que fue?

- Hacer el amor...

- ¡Llamas hacer el amor, el estar con alguien, pensando en otra persona niña...? – Ap apretó los puños con fuerza – porque cuando estaba sobre ti... ¿no imaginabas acaso que estabas con Xena? – Lanzo una fuerte carcajada – yo hago el amor con Xena todas las noches Gabrielle 

- ¡Tú no haces el amor con nadie! ¡Nunca has hecho el amor con nadie, porque no sabes que es el amor! ¡Nunca lo conociste! ¡Nunca lo conocerás!

- Tú tampoco lo has hecho nunca... – Dijo Akimi con lástima –...ni una sola vez en tu tonta vida... siempre esperando que Xena te viera, que se fijara en ti, pero Xena no lo hizo... busco alivio en otros brazos que no fueron los tuyos... ¿qué se siente ser ignorada por la persona que amas?

- ¡Dímelo tú! – Grito con una mueca de lastima en su rostro - ¿Qué se siente tener que obligar a Xena a acostarse contigo? – Un puñetazo en la cara que le partió el labio inferior la hizo guardar silencio, la guerrera se acercó a Akimi abrazándola por la espalda y besando su cuello, Ap sentía el pecho oprimido por la desesperación, quería correr de allí, escapar, no soportaba más ver a la persona que amaba tanto en brazos de otros

- ¡Esa no es Xena! – Dijo en voz alta

- ¡Oh... sí que lo es! – Aseguro Akimi besándola en la boca, la guerrera respondió el beso con lascivia 

- ¡No!... – Aseguro Ap – esa no es la Xena que yo conozco... no es la Xena que yo amo... no importa lo que digan, no importa lo que vea, esa no es mi Xena... – Cerro los ojos sin ninguna dificultad – esta vez no ganaras Alti... ya no soy la niñita tonta con la que luchaste alguna vez en el pasado... he crecido... durante siglos, ya no me vencerás tan fácilmente – Soltó las amarras que la ataban, se levantó y camino decidida hacia la puerta – no tienes poder sobre mi... ninguna de las dos lo tiene, yo soy dueña de mi mente – Se detuvo antes de cruzar la puerta, mirando sobre su hombro sonrió – intenta detenerme ahora...

- ¿Te vas tan pronto? – Susurro una voz frente a ella, giró la cabeza sorprendida

- Xena... – Exclamo asombrada, la guerrera estaba parada ante ella, casi podía tocar su hermoso cuerpo desnudo

- ¡Recién comienzo a divertirme...! – Dijo la guerrera acercando su cara ante la de Ap – ...y ya te vas... – Una dulce sonrisa asomo en la cara de Xena, Ap se sintió desfallecer, tenerla tan cerca, se veía tan hermosa, tan dulce, la guerrera la tomo en sus brazos por la cintura, sintió que flotaba en el aire mientras giraba en esos brazos fuertes y cálidos – ...quédate conmigo... – Susurro Xena besando su cuello despacio – tu y yo... juntas, así como ahora – Mordió el lóbulo de su oreja, Ap se estremeció – para siempre... solo quédate conmigo...

- Xena... – Gimió con excitación y desconsuelo – no... hagas esto... por favor

- Vamos preciosa... quédate conmigo... podemos pasarla muy bien... si tú lo quieres – Paso sus dedos por los labios de una ansiosa bardo al borde del colapso, Ap se debatía entre el deseo y el miedo, las ganas de besar a la guerrera la estaban enloqueciendo, le costaba poder pensar con claridad – sé que me deseas... lo siento, tu cuerpo entero me lo dice... yo también te deseo... – La estrecho fuerte apegándola aún más a su cuerpo – podemos pasar un buen rato juntas... – Ap aparto los ojos de Xena con infinito pesar

- ¡Suéltame por favor! – Suplico

- Vamos... sé que quieres esto...

- Xena... no quiero esto... no así...

- ¡Oh!... la pequeña es romántica – Rió la guerrera - ¿qué necesitas... flores, velas... música...?

- Amor Xena... – Corto decepcionada – porque yo te amo... Te amo Xena... – Intento mirar en la profundidad de esos ojos azules, una chispa de luz cruzo por ellos

- ¿Gabrielle...? - Pregunto la guerrera - ¿Eres tú...?

- Si Xena... soy yo, ¿me recuerdas? – Xena la soltó confundida, Ap la tomo de un brazo - ¿Me recuerdas? ¡Xena mírame! – Pidió, la guerrera se volvió hacia ella, pero ya no era la misma

- No te recuerda niña tonta – Dijo Alti tomándola por los hombros y remeciéndola, la empujo hacia atrás siendo sujetada por Akimi

- ¡Me gustas! – Dijo Akimi acariciando su cuerpo de arriba abajo

- ¡Quítame las manos de encima, maldita maniática! – Ordeno Ap

- Uuy... ¿toda esa rabia conmigo porque te quite a Xena? – Pregunto riendo con cinismo

- ¿Quitarme a Xena? – Ap la miro con desprecio – Tú no me has quitado nada 

- ¿Y todas las noches que he pasado con ella que son?

- ¡Has pasado las noches con alguien... pero no con Xena!, ¡Eso no es Xena...! Ustedes dos – Las miro con asco – me dan lástima... son patéticas... la única forma de tener a su lado a alguien a quien dicen querer es obligándola – Una sonrisa triunfal asomo a su cara – Aun sin hacer el amor con ella, estuvo a mi lado...yo no la obligue... no necesite obligarla... ¿qué opinan de eso? – Río con sorna, Akimi lanzo un golpe directo a la cara de Ap, esta lo esquivó con un rápido movimiento de su cuerpo – Ups... casi – Bromeo desafiante, guiñándole un ojo, Akimi respondió con una patada, la esquivo saltando hacia atrás, girando su cuerpo en el aire – estuvo cerca pero... ¡fallaste! – Rió, Alti apareció por atrás de Ap e intentó sujetarla por la espalda, Ap alcanzó a escabullirse, agachándose rápido y golpeando con el codo la entrepierna de la chaman, haciendo que se retorciera de dolor - ¡Uuy! ¿Eso dolió... verdad? – Pregunto con cinismo – lo siento...

- Veremos si esquivas esto – Grito Alti – mientras arrojaba una bola de fuego hacia Ap

- ¡Diablos! – Pensó Ap – ahora si estoy en problemas... – En ese preciso instante se corporizó Lao Ma a su lado, levantando su mano con la palma hacia delante, detuvo el ataque

- ¡Que gusto verte! – Saludo Ap

- ¡Vámonos de aquí! – Ordenó Lao Ma, poniéndole la otra mano en el hombro, desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos.

Volvieron a juntarse las cuatro en el lugar donde habían comenzado, con cientos de puertas frente a ellas

- ¿Están todas bien? – Preguntó Ap preocupada, todas asintieron

- ¿Y tú? – Quiso saber Lao Ma

- Un poco agitada... bastante agitada diría yo... - La miró con una sonrisa – bueno... más que agitada... je, je... – Cerro los ojos recordando a Xena desnuda frente a ella y movió la cabeza intentando apartar la imagen de su mente – ...la tentación fue muy, muy grande – Se quejó desesperada – ...no imaginan cuán grande... ¿Han visto a Xena desnuda?, tu no me respondas Lao Ma – Dijo burlona, suspiro profundamente - ¡Oh dioses... creo que una ducha fría me vendría muy bien en estos momentos... – Todas rieron ante este último comentario

- ¡Lo manejaste bien! – La felicito Lao Ma

- ¿Acaso estabas viéndome?

- Así es...

- ¿Y por qué no interviniste antes? – Quiso saber un poco molesta

- Porque era tu batalla y podías manejarla... además tenías que llegar a Xena... y lo lograste... ella te reconoció

- ¿Es eso verdad? – Pregunto Kyra

- Creo que sí... – Respondió Ap con tristeza – por unos segundos... creo que supo... quien era yo

- ¡Eso es perfecto! – Continuo Lao Ma – ahora debemos dar con la puerta correcta. Gabrielle... – Dijo tomándola de las manos – esta vez tenemos que lograrlo... no podemos permitirnos otra equivocación... no estoy segura de poder resistir por mucho más tiempo... esta vez Eva casi se quita la vida... apenas si llegue a tiempo para salvarla... y tú... – Hablo mirando a Ap – no creo que puedas resistir muchas veces más, el asedio sexual de Xena... – Ap se sonrojó – todas estuvimos junto a Xena... pudimos sentirla, ahora unamos nuestras fuerzas, para poder encontrar la puerta correcta, no piensen... solo sientan su esencia... juntas podemos lograrlo – Las tranquilizó con una de sus sonrisas – en marcha... – Horas más tarde el cansancio era evidente, Kyra se sentó un momento, moviendo su adolorido cuello de un lado a otro, Ap se echó el pelo hacia atrás mientras se quejaba, Sany bostezó estirándose

- Debemos continuar... – Pidió Lao Ma – no podemos detenernos ahora...

 

Mientras en el templo de los destinos

- ¡Ha pasado demasiado tiempo! – Protesto Tony – debemos hacerlas volver

- ¡No...! – Intervino Claudia – demos darles más tiempo... – Afrodita apareció de pronto

- Ares sospecha algo... – Contó preocupada – estuvo haciéndome muchas preguntas

- ¿Qué le dijiste? – Quiso saber Faby

- ¿Decirle...? – Rió sensual - ¿qué puede saber una rubia tonta... como yo? – Pregunto ingenua – dense prisa... no podré engañarlo por mucho más tiempo... – Advirtió desapareciendo

- ¡Vamos Ap! – Oró Claudia – pueden lograrlo... – Cerro los ojos con fuerza – pueden lograrlo...

 

Continuaban tocando una a una las puertas sin ningún resultado, de pronto las cuatro se miraron satisfechas

- ¡Aquí hay algo! – Dijo Ap

- ¡Sí!... siento lo mismo... – Comento Kyra – se concentraron durante unos segundos y todas al unísono exclamaron

- ¡Aquí esta Xena!

- ¡Adelante! – Ordenó Lao Ma – Ap abrió la puerta, entraron en un cuarto de color azul, parecía que se encontraban en el espacio, lleno de estrellas, cada paso que daban era como si pisaran sobre nubes de algodón

- ¡Esto es hermoso! – Comento Ap

- No dirás lo mismo cuando veas... esto – Aseguro Sany horrorizada señalando un gran cubo de cristal

- ¡Dioses! – Gritó Ap cayendo de rodillas – ¡Xena...! ¿Qué te han hecho? – La guerrera estaba encadenada de pies y manos dentro del cubo, sus párpados cosidos a sus cejas no le permitían pestañear, de su cabello colgaban grandes esferas de metal que la obligaban a tener la cabeza echada hacia atrás, la vista fija en el cielo del cubo, por donde pasaban escenas de su vida como señora de la guerra, obligada a verlas una y otra vez, su cuerpo lacerado por entero, cada herida que le hacían en las escenas que veía, aparecía en su cuerpo, sangraba copiosamente - ¡Xena...! –Volvió a gritar - ¿Me oyes Xena...?

- No puede oírte Gabrielle – Intento calmarla Lao Ma – no está allí... mira... – Mostró pasando su mano por el cubo, atravesándolo con facilidad – es solo una imagen 

- ¡Un holograma! – Expreso Sany sorprendida

- ¡Debemos encontrarla! – Gimió Ap – está sufriendo mucho... – Lao Ma cerro sus ojos por unos segundos – por allí... - Señaló con la mano – ese es el camino, vamos... – Apuraron el paso, el lugar comenzó a cambiar de color mientras avanzaban, hasta llegar a ser un angosto pasillo rojo oscuro

- ¿Todavía encuentras hermosos esto? – Pregunto Sany en tono de broma

- ¡Un poco...! – Respondió con una sonrisa – el rojo es uno de mis colores favoritos... – Al final del pasillo otra puerta – ...ya me da miedo abrirla... – Susurro girando la perilla, en el centro del cuarto oscuro, una luz iluminaba a la verdadera guerrera colgada de igual forma que en el holograma, Ap se cubrió la cara con angustia, luego miro a Xena con compasión, Alti y Akimi aparecieron al lado de la guerrera con una gran sonrisa en sus rostros - ¡Malditas... malditas...! – Grito descontrolada, Lao Ma la abrazo con ternura – debemos liberarla... debemos sacarla de allí... – Dijo estallando en sollozos desesperados

- Oh... eso no podrá ser rubia tonta...

- ¡Te matare si es necesario! – Grito iracunda

- ¡Hazlo...! – Carcajeo con fuerza – 

- ¡Solo Xena puede liberarse de las cadenas que la atan... – Comento Akimi – solo ella... nadie más puede hacerlo, y ella ya no tiene las fuerzas para hacerlo... su alma esta seca... – Rió desenfrenada – no queda nada de la “Princesa guerrera”, la Xena que conociste ya no existe... ahora en nuestra... para siempre – La risa de ambas mujeres retumbó en la habitación

- Acérquense – Pidió bajito Lao Ma – Gabrielle... haz que recuerde quien era... tu puedes... nosotras nos encargaremos de esas dos brujas, tú debes tratar de liberarla, hazlo pronto... – Ap corrió al lado de Xena, mientras las otras tres se pararon frente a Alti y Akimi, protegiendo a su amiga de los brutales ataques de ambas mujeres que arremetieron con todas sus fuerzas y armas, evitaban sus golpes con destreza uno a uno, Lao Ma evitaba que Alti se apoderara de sus mentes. Ap se acercó a Xena acariciándola con infinita ternura, tratando de hacerla sentir todo el amor que guardaba en su corazón para con ella, cuanto la amaba

- Xena... – Hablo bajito – tienes que recordar... hemos vivido tanto juntas... recuerda Anphipolis, a Lyceus tu hermano... te amaba tanto como tú a él... ¿recuerdas?, Tu madre Xena... Cyrene, ella también te amaba... salvó tu vida... – Acarició una mejilla de la princesa, beso su frente con dificultad, beso sus mejillas con ternura –...el día que me rescataste en Potedia... fue él más feliz de mi vida... cuanto té vi no pude evitar amarte... eres tan valiente... siempre te admire... eres la mejor guerrera del mundo... ¿recuerdas cuando desperté a los titanes? – Dijo intentando sonreír - ¿y el día en que te enfrentaste sola al ejército Persa...?, ¿Recuerdas lo que me dijiste...? “Hasta en la muerte Gabrielle... siempre estaré contigo” – Su voz se quebró en sollozos - ¿recuerdas cuando pensé que había muerto y me enfrente a Talmadeus y todo su ejército para recuperar tu cuerpo...?, Era tu deseo y yo debía cumplirlo... – El otro lado del cuarto parecía un campo de batalla, volaban espadas, flechas, cuchillos y bolas de fuego, sus amigas se defendían con maestría ayudadas por la fuerza mental de Lao Ma – ...Xena... te amo... daría mi vida por ti, he esperado siglos para volver a verte y aquí estas mi amor... Xena... tu puedes salir de allí... recuerda cuando luchabas, recuerda tu fuerza... me salvaste la vida tantas veces... ¿recuerdas a Solan... tu hijo, a Eva... nuestra hija... luchaste tanto para salvarla de los dioses... para salvarla de Alti... – La guerrera comenzó a agitarse inquieta, Ap volvió a acariciar sus mejillas, su pelo, beso sus labios - ¿recuerdas cuando me besaste para liberarme del anillo de fuego que me tenía prisionera?, Allí también habías perdido la memoria pero recordaste... aun siento el sabor de tus labios en los míos, Xena... princesa guerrera, piensa en toda la gente que salvaste... ¿recuerdas cuando nos crucificaron...? me dijiste que era lo mejor de tu vida... tú eres lo mejor de mi vida... estas en la tierra de los muertos Xena, tu alma está atrapada... – La agitación de la guerrera se hizo cada vez más evidente, comenzó a tirar de las cadenas – Xena siempre te he amado... siempre guerrera mía... no te dejaré sola en este maldito lugar, me quedare contigo, por toda la eternidad si es necesario, estamos destinadas a estar juntas... nuestras almas están unidas por el mandí y si tu quedas atrapada aquí, yo no me iré sin ti... estaré contigo siempre, te amo Xena... te amo más que a nada y más que a nadie en todas las vidas que he vivido...

- Gabrielle... – Se oyó un gemido de la boca de la guerrera – Té... amo... Gabrielle... – las lágrimas cayeron de sus ojos, Ap la abrazó con fuerza

- Xena... te amo tanto... – Sollozo

- ¡Apártate! – Ordeno con dificultad la guerrera suspirando hondamente emitió su típico grito de guerra y cortó las cadenas que la ataban, entre un resplandor de luz sus párpados se despegaron, parpadeó varias veces para recuperar la visión, se irguió imponente ante una emocionada Ap que llorando de gozo se abrazó a su cuerpo, feliz de tenerla de vuelta, Xena la miró con ojos desbordantes de amor – Te he extrañado... – Murmuro extasiada – te he extrañado tanto...

- Y yo a ti Xena... no sabes cuánto – Dijo tomando entre sus manos la cara de la guerrera que le sonreía con dulzura, Xena hizo lo mismo con ella, mientras sus ojos gritaban el amor que sentía por esa hermosa mujercita, que había logrado derribar todas sus barreras, arrancándola del lado oscuro que la mantenía prisionera

- ¡Ya era hora! – Grito Lao Ma interrumpiendo el mágico reencuentro 

- ¿Lao Ma? – Pregunto asombrada la guerrera -¿qué...?

- ¡Luego te explico Xena! – Corto la oriental – ahora tenemos otros problemas... – dijo señalando a Alti y Akimi, que estaban acabando con la resistencia de sus dos amigas, la guerrera cerro sus ojos haciendo aparecer en sus manos su chakram y su espada, lanzo el chakram con fuerza, la chaman alcanzo a esquivarlo, Akimi no corrió la misma suerte, el chakram de Xena le rebano el cuello de un solo golpe, haciendo que su sangre saltara sin control, cayendo de rodillas, intento tapar su herida con ambas manos

- Xena... – Alcanzo a decir antes de exhalar el último suspiro – Xe... – Cayó muerta a los pies de Kyra, Alti lanzó una daga contra Ap, Xena la detuvo con su mano esbozando una sonrisa maléfica

- Alti... – Pronunció lentamente – te he dicho en más de una ocasión... que la dejes en paz... no permitiré que la dañes nunca más... no permitiré que dañes a nadie nunca más... – Alti miro a la guerrera a los ojos intentando penetrar en su mente, Lao Ma cerro los suyos para evitarlo - ¡NO! – Ordeno Xena - ¡No intervengas!, Esta vez acabare con ella de una vez por todas... – Xena miro a Alti luchando de mente a mente, las demás miraban sorprendidas el inusual duelo que se llevaba a cabo entre las dos mujeres, Alti comenzó a temblar, Xena se mantenía firme, a la chaman le costaba mantener la calma, hacía notables esfuerzos para tenerse en pie, un hilo de sangre asomó en su nariz, las venas de su frente y cuello se hincharon, otro hilo de sangre corrió por sus orejas, Xena tomo la mano de Ap acercándola a su cuerpo, Ap se pegó a la guerrera con fuerza, mientras esta mantenía la vista fija en la chaman, Alti cayó de rodillas, comenzó a sangran por la boca, los ojos enrojecidos, las venas a punto de Reventar, con un chillido de dolor, la chaman cayó al suelo revolcándose de dolor, la sangre corría por todo su cuerpo, hasta quedar inerte, sin vida, Xena relajó cada músculo de su cuerpo jadeante, Ap la sostuvo para que no cayera al suelo, lentamente comenzó a recuperarse, respirando entre cortadamente, cuando su respiración se normalizó pregunto - ¿Están todas bien?

- Yo si - Dijo Sany, dejando caer pesadamente su cuerpo sobre el piso de la habitación – adolorida... pero bien

- Yo también... – Murmuro Kyra sentándose al lado de Sany sonriendo, Lao Ma dio a entender que se encontraba bien con una reverencia típica de ella, acercándose a Ap pregunto con ternura

- ¿Gabrielle... te encuentras bien?

- ¡Muy bien Lao Ma... – Respondió mirando a Xena – mejor que nunca...

- ¡Esa es la mejor noticia que nos has dado en mucho tiempo Ap! – Dijo Kyra riendo 

- ¿Ap?... – Se extrañó la guerrera – Gabrielle... ¿por qué te llaman Ap...?, ¿Alguien puede explicarme que Tártaros sucede? – Exigió imponente

- ¡Tranquila guerrera...! – La calmo Ap – tranquila... – Lao Ma fue la encargada de explicar todo lo sucedido a Xena, que no cabía en sí de asombro, al concluir su narración, Xena abrazó a Ap, besándola en la cabeza angustiada

- Lo siento... lo siento tanto... ¿podrás perdonarme algún día por haber sido tan tonta y haberte dejado sola? – Suplico con lágrimas en los ojos

- ¡Ya te perdoné Xena...! – Susurro con ojos de felicidad, Kyra y Sany habían susurrado las mismas palabras junto con Ap, esta las miro asombrada - ¿cómo sabían lo que diría?

- Porque siempre me perdonas... – Contesto abrumada la guerrera – siempre lo haces, aún después de tantos siglos... sigues perdonándome...

- ¡Sí madre...!, pasaron miles de años y continua haciéndolo... – Protesto molesta

- ¿Por qué estás molesta Eva? – Quiso saber la guerrera extrañada

- ¡Por qué tu continuas lastimándola madre! - Elevó el tono de su voz - ¿Por qué no te decides y la haces feliz de una vez por todas? – Le reprocho – ¿No te das cuenta que solo depende de ti hacerla feliz?

- Kyra... por favor – Pidió Ap incómoda

- ¡NO! – Continuó está realmente enojada – basta ya de sufrir Ap... No lo mereces

- ¿Tan mala he sido... he? – Pregunto la guerrera mirando a la bardo con tristeza

- ¡No Xena! – Aseguró Ap – yo he sido feliz contigo... de verdad – Sus ojos brillaron al mirar a la guerrera, Xena miro a su hija arrepentida y murmuro

- ¡Quiero que ella sea feliz Eva!

- ¡Entonces dile de una vez por todas que la amas... que no puedes vivir sin ella!

- ¡Se lo he dicho muchas veces! – Se defendió molesta

- ¡NO COMO AMIGA MADRE! – Grito Kyra fuera de sí, dándole una palmada en la frente a una sorprendida guerrera, bajo el tono de voz, casi en un susurro - ¡dile lo que realmente sientes por ella...!

- ¡Eva! – Protesto Xena

- ¡Madre! – Desafió Kyra – te has enfrentado a miles de ejércitos y ahora... ¿tienes miedo de decirle al amor de tu vida que quieres que sea tu mujer? – Grito la pregunta a todo pulmón, a Ap se le subieron los colores al rostro, la guerrera también se ruborizo, Sany y Lao Ma sonrieron disimuladamente, Kyra miro a Xena desafiante, la guerrera bajo la cabeza y sonrió divertida, le hacía gracia ver cuán decidida podía ser su hija sí se lo proponía, tomó las manos de Ap entre las suyas, mirándola a los ojos y sonriendo nerviosa balbuceo

- ¡Gabrielle... que... querrías... compartir... – Tragó saliva con dificultad – tus vidas conmigo... todas las que nos toque vivir... como mí... compañera, no solo mi amiga... como mi... pareja, mi mujer...? – Ap casi no podía respirar, estaba oyendo lo que siempre había deseado oír de la boca de su amada amiga, la emoción que sentía no la dejaba hablar - ¿qué... dices? – Suplicó temerosa la guerrera, Ap se abrazó a ella, escondiendo la cara en el pecho de Xena, ahogando un emotivo sollozo, murmuro bajito

- ¡Te amo Xena... con toda mi alma... nada me hará más feliz que ser tuya... para siempre

- ¡POR FIN! – Gritaron todas, Kyra y Sany se abalanzaron sobre la pareja riendo, mientras Lao Ma las observaba con rostro sombrío

- ¿Qué sucede Lao Ma? – Interrogó la guerrera al notar la expresión de su amiga – no tienes buena cara... ¿algo té molesta? – Se acercó a ella sin soltar la mano de su bardo, la mujer bajo la cabeza con tristeza

- ¡No quisiera ser yo quien les dé esta noticia... – Suspiro, mirando a Ap con intensa pena

- Pero... – Insistió la guerrera

- Pero debo hacerlo... – Trato de sonar gentil – aun cuando tu alma este libre Xena... no podrán estar juntas en esta vida... ¿Lo sabes verdad? – La guerrera asintió con dolor – Tu continuas muerta... y Gabrielle está viva...

- ¡Lo suponía...! – Dijo acariciando la cabeza de Ap, haciendo esfuerzos por no llorar

- ¡Deben esperar hasta la próxima vida para reencontrarse!

- ¡No! – Grito Ap desesperada - ¡No quiero dejarte Xena... no ahora que sé que me amas como yo a ti – Se aferró al cuerpo de su amada – yo me quedo aquí... contigo... vuelvan ustedes... no dejaré a Xena, no quiero vivir sin ti... – Suplico Ap – no otra vez...

- Si decides quedarte Gabrielle... – Explico Lao Ma – lo único que lograrás será condenar tu alma para siempre y ¡Jamás! ¿Oyes?... ¡Jamás estarán juntas de nuevo – Los ojos de Ap buscaron los de su guerrera, Xena le sonrió besando su frente

- ¡Debes irte Gabrielle! – Pidió tratando de mantenerse serena

- ¡No Xena... no me pidas eso...

- ¡Escucha! – Pidió

- ¡No! Por favor... quiero estar contigo... – Rogó Ap

- ¡Yo también quiero estar contigo...! – Beso sus ojos – Te amo y lo sabes bien... pero si te quedas por propia voluntad... no podremos estar juntas ¡nunca más!... ¿quieres eso? – Pregunto - ¿lo quieres...?

- ¡No! – Respondió exaltada – por supuesto que no quiero eso... solo quiero estar contigo...

- ¡Entonces debes irte amor... quiero que estemos juntas, de verdad lo quiero... pero no solo por un rato... quiero estar contigo para siempre... por todas las vidas que nos toque vivir! – Ap se abrazó a ella desesperada, estallando en angustiosos lamentos – eres mi vida... te amo... te prometo que estaremos juntas... yo te esperare hasta que llegue tu hora... te esperare cariño... te lo prometo

- ¿Lo prometes? – Pregunto entre sollozos

- ¡Lo prometo, lo prometo...! – Tomo el rostro de Ap entre sus manos, viéndola a los ojos le sonrió - ¡Te amo Gabrielle! – Una tenue sonrisa asomo en el rostro de la angustiada joven, Xena acercó su boca a la de la bardo besando esos labios que tanto deseaba, con infinita suavidad, con profundo amor, cuando sus labios se separaron, ambas exhalaron un suspiro - ¡Dioses! – Gimió la guerrera – esto es lo más delicioso que me ha pasado... nada se compara a besar tu boca... sabiendo que me amas tanto como yo a ti – Ap sonrió

- ¡Por otro beso como este... guerrera mía... vale la pena esperar una eternidad si fuese necesario – Sany se limpió unas lágrimas que corrían por su cara, Xena se despidió de sus amigas, debía partir con Lao Ma

- ¡Gabrielle... cuidare bien a tu guerrera hasta que se encuentren nuevamente! – Dijo Lao Ma besándola suavemente en los labios

- ¡Cuidado con lo que haces! – Amenazo Xena, apartándola suavemente de su alma gemela – esos labios... solo yo puedo besarlos – Dijo demostrándolo con otro dulce beso – nos encontraremos pronto... amor mío... – Xena y Lao Ma desaparecieron, las tres amigas se tomaron de las manos aun llorando

- ¡Claudia! – Pidió mentalmente Ap – ayúdanos a volver...

 

Despertaron entumidas en el templo de las destinos, sentían que una aplanadora les había pasado por encima, se sentaron recobrando poco a poco la fuerza y la conciencia, sus amigos les sirvieron café para que se recuperaran más rápido, tomaron el brebaje en silencio, Ap tenía la mirada triste y perdida, Sany y Kyra pusieron a los demás al tanto de lo sucedido.

- ¡No es justo! – Protesto Claudia con furia e infinito dolor - ¿Nunca va a ser feliz en esta vida?

- ¡Por lo menos me queda ese consuelo! – Río el dios de la guerra apareciendo de improviso - ¡Si yo no tengo a Xena... ella tampoco la tendrá! ¡Nos veremos en la próxima vida... rubia tonta! – Guiñándole un ojo desapareció

- ¡Nunca nos libraremos de él...! - Murmuró apesadumbrada Ap, negando con la cabeza, suspiro mientras tomaba un sorbo de café, miro a sus amigos tratando de sonreír - ¿Por qué esas caras largas?, Todo salió bien... ¿verdad? – Pregunto levantándose – Xena está libre... – Ahora sí, una real sonrisa que le iluminó el rostro se instaló en ella – eso hace que todo... todo valga la pena...

- ¿Qué pasa contigo ahora Ap? – Quiso saber Faby

- ¡Voy a continuar con mi vida como hasta ahora... rodeada de la gente que me ama... y a quienes amo... cuando llegue el momento... partiré a encontrarme con ella – Elevo la vista al cielo – espérame mi amor... – Pidió suavemente

- ¿Qué pasa con tu felicidad? – Pregunto Tony con pesar

- ¡Amigos míos...! – Se acercó a ellos juntándolos a todos en un abrazo en común – saber que Xena espera por mí... saber que cuando me valla ella estará allí... me basta para ser feliz

- ¡No te creo! – Protesto Claudia – todos necesitamos a alguien para ser feliz

- ¡Y yo la tengo Claudia... tengo a Xena!

- ¡Pero no está contigo!

- ¡Te equivocas... esta aquí...! – Dijo señalando su corazón – siempre ha estado, solo que ahora lo sé... – Los destinos se mostraron ante ellos nuevamente

- ¡Han logrado cumplir su misión con éxito! – Felicito la niña

- ¡Fueron muy valientes! – Sonrió la joven

- ¡Ahora deben irse! – Pidió la anciana – pero antes de hacerlo... si lo desean podemos hacer algo por ustedes

- ¿Qué cosa? – Interrogó Claudia

- Podemos borrar sus recuerdos – Explico la anciana – no sabrán quienes fueron en sus vidas pasadas

- ¿No recordare a Xena? – Pregunto Ap

- No en esta vida – Respondió la joven, Ap negó con la cabeza decidida

- ¡No quiero eso!

- Ap... quizá sea lo mejor – Trato de convencerla Sany

- No para mí Sany... saber que Xena me espera, es lo único que me mantendrá viva... saber que me ama, me ayudara a ser feliz... no importa cuánto tiempo pase para volver a encontrarla... no quiero olvidarme de ella – La miro con ojos suplicantes empapados en lágrimas - ¿Entiendes...?, si me olvido de Xena... ese vació que tenía aquí – Señalo su pecho con desesperación – volverá... y no sabré que es, la angustia estará en mi nuevamente... y no sabré porque, el vacío se fue, porque sé que estaré con ella, la angustia se fue... no puedo decidir por ustedes... pero yo no quiero perder mis recuerdos... no quiero – Todos se miraron en silencio

- ¡Bueno! – Exclamo Sany abrazando a su amiga – nunca te hemos dejado sola en nada... no vamos a hacerlo ahora ¿qué dicen ustedes? – Mirando al resto – yo voto por mantener nuestros recuerdos, el que esté de acuerdo que levante la mano... – Las manos se fueron levantando una a una, hasta el último de ellos - ¡Es unánime! – Dijo sonriendo a los destinos – gracias... pero nos quedamos con nuestros recuerdos

- ¡Así sea! – Dijo la niña

- ¡Buen viaje! – Les deseo la anciana mientras desaparecían

- ¡Afrodita! – Murmuro Ap - ¡Afrodita...!

- ¡Hola Gaby...! – Saludo la diosa apareciendo ante ella, con un mohín de tristeza en su hermoso rostro – Lo lamento tanto... 

- ¡Veo que las noticias vuelan! – Gruño Kyra de mal humor

- ¡Soy una diosa querida...! – Protesto divertida – además ella... es mi amiga... tengo que estar al tanto de su vida, de verdad lo siento... – Mirando a Ap - ¿puedo hacer algo por ti?

- ¡Sácanos de aquí Dita! – Pidió con ternura – es lo que puedes hacer por mí

- ¡Bien! – Repuso con un gesto de frustración, moviendo la cabeza hacia un costado – si eso quieres... ya conocen el ritual – Les advirtió risueña, cuando todos se hubieron tomado de las manos, los saco del templo de un tris, la oscuridad había caído en las montañas

- ¡Pasaremos aquí la noche y partiremos en la mañana... – Decidió Claudia, Sany y Kyra prepararon la comida, Tony busco la leña, Faby hizo el fuego, Afrodita se había marchado un rato antes, diciéndole a su amiga que la llamara si la necesitaba, Ap se sentó ante la cálida fogata a observar danzar las llamas, mientras el resto preparaba todo para pasar la noche en el lugar

- ¿Estás bien? – Pregunto Tony sentándose a su lado

- Sí... gracias – Respondió acariciando la mano del joven – solo recordaba algunas fogatas que compartí con Xena... me gustaba ese momento... después de cenar... ella se sentaba a afilar su espada mientras yo dejaba volar mi imaginación sobre mis pergaminos... el sonido de la piedra sobre la espada de Xena me hacía sentir muy tranquila... protegida... ella me hacía sentir segura...

- ¡Eso es hermoso! – Suspiro Tony – yo recuerdo aquellas fogatas compartidas – Dijo meneando la cabeza - ¿recuerdas cuando yo creía que Xena era una vacante? – Pregunto riendo

- ¡Sí! – Rió Ap – dijiste que no dormirías esa noche... pero te pusiste a roncar como loco – Rió con ganas - ¿y cuando tuve que pasar toda la noche despierta para evitar que tú y la princesa Ileandra, consumaran su repentino amor... ja, ja, ja? “Joxer corazón de león” ¿recuerdas?

- ¡Oh sí! – Se echó hacia atrás en una carcajada - ¿y cuando hice aparecer tres Gabrielles desnudas y las mandaste a dormir a las cuevas je, je, je?, Estabas furiosa conmigo – Recordó retorciéndose de la risa – y, y.. ¿Recuerdas la cara de Xena cuando te dijo “Tres Gabrielles desnudas”

- ¿Qué tenía en la cara? – No paraba de reír 

- ¡Oye... hasta yo que era un idiota me di cuenta del brillo en sus ojos y de la cara de deseo que puso...!

- ¿Tú crees? – Dijo risueña, Tony le hizo un gesto de por supuesto – bueno creo que tienes razón... Hey... se me acaba de ocurrir una idea

- ¿Qué cosa? – Pregunto el joven aun riendo

- Estas serían muy buenas historias para una serie de televisión...

- ¡Es cierto! – Afirmo Tony – sería una excelente idea...

- ¡Xena...! – Hablo Ap levantando las manos – Princesa guerrera...

- ¿Y por qué no Xena, princesa guerrera y Gabrielle, la bardo de Potedia?

- No... – Cerro sus ojos suspirando – Ella debe ser la protagonista... ella ha sido siempre la heroína...

- Tú la has ayudado bastante...

- Lo sé... pero ella pudo haber salido adelante sin mí... mi vida no hubiese sido la misma sin ella... debe ser la protagonista, además... si te basas en mis pergaminos... la heroína será Xena... je, je, je me salió un verso sin mayor esfuerzo

- ¿Tus pergaminos?

- Aja... sé donde puedes encontrarlos

- Podríamos ganar mucho dinero con esto... – Comento Tony

- No quiero dinero Tony... hazlo tu... yo te diré como encontrarlos, pero no quiero dinero por esto...

- ¡Bien!, conozco a alguien a quien puede interesarle la idea...

- ¡A comer! – Llamo Kyra, cenaron en silencio, Ap tenía una sonrisa instalada en la cara

- Té ves feliz – Comento Sany

- Lo estoy... estoy feliz...

- Yo no sé si lo estaría en tu lugar – Se quejó Kyra

- ¿Por qué no? – Quiso saber la bardo

- Bueno... porque... tú sabes... porque... – Balbuceó sin sentido

- ¿Por qué estoy sola?

- Sí... por eso

- Antes estuve sola y no sabía porque... ahora sé que existe alguien que me ama tanto como la amo yo... sé que algún día estaremos juntas para siempre... ¿cómo no estar feliz?

- Eres increíble... – Aseguro Claudia – pero no me debería extrañar viniendo de ti... eres la única capaz de ser feliz con algo así... yo estaría dándome de cabezazos... todos nosotros estaríamos furiosos... decepcionados... tristes a mas no poder... pero tú... siempre buscando lo bueno en todo lo que te sucede – La miro con ternura y admiración – me gustaría ser como tu...

Al día siguiente regresaron a la aldea, permanecieron allí por cinco días, fue una estancia tranquila, conocieron los alrededores, compartieron anécdotas, rieron, lloraron, hasta que decidieron continuar con su recorrido por Grecia, visitaron varias ciudades más, Ap hablaba con Afrodita de vez en cuando para saber de Xena, la diosa entristecía siempre, ante la mirada de nostalgia que tenía su amiga al hablar de la guerrera, le ofreció en ocasiones llevarla a ver a Xena, pero Ap prefirió no hacerlo, sería aún más difícil para ella si la volvía a ver, dejarla otra vez, se conformaba con saber por Dita como estaba. Esa tarde se encontraba sentada a orillas del mar Mediterráneo contemplando su inmensidad.

- Hola - Saludo la diosa apareciendo a su lado

- Hola Dita – Dijo sobresaltada – aun no me acostumbro del todo a tus apariciones tan repentinas... perdí la costumbre luego de tantos años...

- ¿Pensando?

- Recordando... – Corrigió pensativa – recordando las veces en que Xena y yo... navegamos por esta agua... recordando antiguos atardeceres como este que contemplamos juntas

- ¡No me gusta verte así!

- Estoy bien Dita... de verdad...

- A otro perro con ese hueso niña... ¡Soy la diosa del amor! ¿Recuerdas? – Ap sonrió

- ¿Cómo podría olvidarlo...? – Dijo con una mueca divertida, la diosa la observo triste y preocupada

- ¡No mereces esto querida amiga! – Pensó - ¿cómo alguien tan bueno... puede sufrir de esta forma... por amor? ¿Cómo siendo yo la diosa del amor... no puedo hacer nada por ella?... ¿Seguro que estás bien? – Pregunto en voz alta

- Segura... – Asintió acariciando el brazo de la diosa – pero... gracias por preocuparte

- ¡Bien! – Dijo echando su pelo hacia atrás con un delicado gesto – entonces... nos veremos luego – Desapareció. Ap continuó durante largo rato con la mirada perdida en el océano, el sol comenzaba a esconderse tras el horizonte, recordó ese atardecer siglos atrás en Japón y las lágrimas se escaparon de sus ojos sin poder detenerlas

- ¡Oh Xena... te amo tanto! – Susurro cerrando sus ojos

- ¡Yo también te amo a ti...! – Dijo una voz frente a ella, abrió los ojos y se encontró con los de su amada guerrera arrodillada ante ella

- ¡Xena...! – Sollozo abrazándose a su cuerpo durante un largo instante, sorprendida y maravillada pregunto - ¿Qué haces aquí?

- ¿No te alegra verme? – Pregunto con un mohín de desilusión 

- ¡Claro que sí...! – Se disculpó – me hace feliz verte... no imaginas cuan feliz me hace... pero, no entiendo... ¿cómo...? – La guerrera la observo con esos ojos azul profundo, desbordantes de amor, acarició el rostro que tanto amaba

- Afrodita hablo con Eli... – Ap la miro con cara de pregunta – dijo que no soportaba verte sufrir así... por amor... – Ap sonrió con ternura

- ¡Dita... es una gran amiga... – Una música suave a lo lejos comenzó a oírse, una pareja a lo lejos escuchaba la radio...

“... Chiquitita dime porque, tu dolor hoy te encadena, en, en tus ojos hay una sombra de gran pena... No quisiera verte así, aunque quieras disimularlo, si es que tan triste estás, para que quieres callarlo...”

La música continuó sonando, Ap murmuro

- Siempre me ha gustado esa canción...

- Quizá porque te ves reflejada en ella amor... – La acunó en sus brazos como a un bebé recién nacido, Ap se entregó a esa caricia que la hacía sentir tan segura y en paz – Gabrielle... – Susurro Xena a su oído

- Dime Xena...

- Ven conmigo... – Suplico dulcemente la guerrera

- ¿A dónde? – Dijo con voz de asombro

- ¿Acaso importa? – Interrogo Xena, Ap se perdió en esos hermosos ojos azules que eran su delirio y perdición – Eli nos permitirá estar juntas nuevamente... pero para eso tú debes venir conmigo... sin preguntas... sin porqués... solo por amor...

- Por amor... – Repitió Ap acariciando la cara de su guerrera – siempre he estado contigo Xena... siempre te he seguido, no importa a donde vayas... esta vez no será diferente... – Sonrió dichosa – ¡A donde vayas... iré contigo! – Fue su respuesta

- ¡Sabía que dirías eso...! – Sonrió la guerrera besándola con ansiedad, tomándola de la mano musito – No sueltes mi mano...

- ¡Ni sueñes que te podrás deshacer de mí guerrera... no esta vez – Se aferró a la mano de su amada con todas sus fuerzas, comenzaron a adentrarse en el mar, Ap miró hacia atrás por un segundo y en un suspiro, se despidió de sus amigos - ¡Adiós amigos míos... los amo, perdónenme por dejarlos de este modo, pero mi amor por Xena es más fuerte que todo... ¡sean felices... ¡ – Dijo en una súplica, se perdieron abrazadas entre las verdes aguas del mar Mediterráneo, mientras la música de fondo continuaba sonando

“... Chiquitita sabes muy bien, que las penas vienen y van y desaparecen... otra vez vas a bailar y serás feliz como flores que florecen... Chiquitita no hay que llorar, las estrellas brillan por ti allá en lo alto, quiero verte sonreír, para compartir... tu alegría Chiquitita...”

Al día siguiente encontraron su cuerpo sin vida a orillas del mar, parecía dormida, tranquila, con una hermosa sonrisa instalada en su cara.

- Ahora estás con ella... – Claudia alzo la mirada al cielo inundada en lágrimas, el dolor reflejado en el rostro de todos, las lágrimas de sus amigos se hicieron unas con el mar – hazla feliz guerrera... ella te ama... 

- Xena también la ama... – Respondió la voz de la diosa del amor

- ¡Lo sé... – Cayó de rodillas llorando desconsoladamente - ¡Gracias... gracias por llevársela... gracias por hacerla feliz... - Grito con todas sus fuerzas, un grito desgarrador, profundo, sentido - ¡Ap... Te amo...!

 

El avión aterrizó en Buenos Aires, llovía torrencialmente, Tony había decidido quedarse en Grecia, buscaría los pergaminos de Gabrielle como lo habían acordado, los cuatro amigos bajaron del avión, llevando en sus manos una pequeña urna que contenía los restos de su amada amiga, la hermana de Ap los esperaba en el aeropuerto, se abrazaron y lloraron juntos

- Por fin encontró la felicidad – Le contó Claudia, poniéndola al tanto de todo lo sucedido, se dirigieron de inmediato a orillas del río de la Plata, la pequeña urna fue abierta y las cenizas esparcidas en él - ¡Nos encontraremos en la próxima vida...! Guerrera y Bardo... por fin juntas...

- ¡Por fin juntas! – Exclamaron todos a la vez, permanecieron abrazados mientras otro día desaparecía tras el horizonte

 

Muchos meses más tarde, recibieron noticias de su amigo Tony, los invitaba a todos a presenciar la grabación del primer capítulo de “Xena warrior princess”. 

¡La serie fue un éxito!

Esa es la historia, triste y hermosa historia, del gran amor entre una poderosa princesa guerrera y una hermosa y dulce bardo, pero lo más entretenido de esto, es que no es solo una historia, han pasado muchos, muchos años, ya soy una anciana de noventa y cinco años, Claudia, mi compañera, me dejo hace unos meses atrás, soy la única que queda con vida, están todos esperando por mí, lo sé, lo siento cada vez con más fuerzas, han pasado muchos años y aún recuerdo como si fuera ayer, la cara sonriente de mi madre y de Gabrielle, me preguntan si creo en el amor... yo les digo “El amor verdadero, ese que traspasa todas las barreras de tiempo, de distancia, aun de La muerte misma... existe, claro que existe... y yo... soy fiel testigo de él”.

FIN

 

 


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