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Fecha: 19-Ago-16 « Anterior | Siguiente » en Hetero: General

Una depliacion rocambolesca

Sincahonda
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Al hacerme una depilacion para una operacion provoca una situacion rocambolesca Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

El martes fui al urólogo, no es que tenga ningún problema, es que me voy a hacer una vasectomía, y era la primera cita requerida para la operación, no es que sea una operación complicada, según el doctor en el mismo día estaba fuera del hospital, me pregunto si estaba seguro ya que tengo 30 y soy joven, pero estoy bastante seguro, también me indico que el día de la operación tenía que ir depilado.

Salí de la consulta y empecé a mirar cual era la mejor forma de depilarse según los foros de internet, había varias maneras, algunas que por tiempo no podría ser como es el láser y otras que te aseguraban picor y algún que otro corte como la maquinilla, así que finalmente me decante por la cera.

Llegue a casa y busqué el teléfono del centro de belleza de mi barrio, nunca había estado en un sitio de estos, llamé para informarme, me dijeron el precio y me dieron hora, y viendo que era barato, decidí hacerme más partes del cuerpo, las piernas, el inter-glúteo y los abdominales.

Nunca me había depilado, no es que sea un hombre con mucho pelo, pero la verdad me animo la idea, ya que tenía que ir, quería ver como quedaba, estoy en forma, ya que hago bastante ejercicio, y aprovechando que viene el verano pues me anime a hacer un cambio de imagen ya que estaba.

Llegue al centro a eso de las cinco, estaba atendido por madre e hija, me atendió la hija, era una chica muy simpática, tendría 20 años, me dio de alta en su sistema de usuarios, me recomendó cremas para después, y me informó de todos los tipos de tratamientos que daba, la verdad es que no la atendí mucho, afirmaba a cada cosa que decía mientras me fije en ella, era una preciosidad la verdad, era castaña clara, con unos ojos grandes y verdes, una sonrisa bonita y permanente en la cara, se le intuían unos grandes pechos a través de la bata blanca que llevaba puesta, además de una figura esbelta. Cuando terminó de hablar me dio el folleto y me dijo que pasase a la sala para recibir el tratamiento.

Entré en la sala que estaba vacía, era una sala común con una camilla en el centro, me desnudé y doble la ropa que dejé en una silla que estaba en el rincón, me tumbe en la camilla que estaba fría, me puse una toalla sobre mis partes nobles y espere. No paso apenas 2 minutos cuando entro la madre, la madre también era joven, es posible que se quedase embarazada a los 16, porque aparentaba tener 30 años largos, no creo que llegase a los 40, era como su hija, aunque con la apariencia de alguien más mayor.

Laura- Hola, soy Laura, y soy la que te voy a aplicar la cera, ¿Estas cómodo?

Jorge-Si, aunque es la primera vez.

Laura- ¿Y cómo es que te has animado?

Jorge- Bueno, voy a realizarme una vasectomía, y el médico me ha dicho que tengo que ir depilado en “esa” zona, y ya que estaba me apetecía probar.

Laura- ¿Una vasectomía? Eres muy joven…

Jorge- Todo el mundo me lo dice, pero yo lo tengo claro.

Laura- Bueno, siendo así me parece perfecto, ¿Por dónde quieres empezar?

Jorge- Como no sé si soportaré el dolor, prefiero empezar por “esa” zona que es la que necesito por si me arrepiento.

Laura- Pues empezamos.

Cogió la toalla, la levantó y la hizo a un lado, se quedó algo asombrada por el tamaño, la tengo bastante grande, nunca me la he medido pero rondará los 24 cm. Se dio la vuelta y trajo la cera, justo antes de aplicarla agarré fuerte la camilla, me la untó por la zona que estaba encima del pene, estaba caliente, la dejó un rato que para mí fue una eternidad y tiró.

¡Cómo dolió!, y lo peor es que sin tiempo para recuperarme ya me estaba volviendo a untar en otra zona próxima, no gritaba pero me salieron un par de lágrimas de los ojos. Cuando ni me había recuperado, zas, otro tirón, ¡Madre mía!, no sabía si sería capaz de aguantar mucho más.

Se me caían las lágrimas, cuando la chica me hizo las ingles, los testículos y el tronco del pene no sabía cómo no logre gritar.

Jorge- Duele muchísimo.

Laura- Ya lo sé, ¿quieres que te dé crema?

Jorge- Si por favor, a ver si me alivia un poco.

Cogió un bote de crema que vació en la zona y empezó a restregármelo, yo solté un gemido de alivio mientras cerraba los ojos, ella lo esparció por toda la zona de las inglés y la zona testicular, cuando terminó no sé qué me paso por la cabeza que la dije que no parase mientras la agarraba del brazo.

Laura- Este no es un sitio de esos.

Jorge- Lo siento, ya sé que no lo es, es solo que nunca algo me dolió tanto y he sentido tanto alivio con la crema, perdóname.

Ella me miro al paquete, como me lo miró cuando me quito la toalla, se quitó el guante y me agarró el tronco flácido.

Laura- Esto no debe de salir de aquí.

Yo alucinaba, no era mi intención, pero ella se agachó y se metió entero mi miembro flácido en la boca, lo impregnaba de saliva mientras entre crecía en su garganta, vi cómo según se me ponía dura iba saliendo de su boca, hasta que ya una vez en su máximo esplendor solo le entraba la mitad, en este momento empezó a bajar y subir con la cabeza, mientras que con su mano sujetaba la base de mi verga y la empezó a pajear, me apretaba con sus labios fuertemente, estaba siendo una mamada increíble, no pude aguantar mucho y acabé descargando en su boca.

Laura- ¿Te ha gustado?

Jorge- Ha sido increíble, te juro que no te había pedido esto, yo solo venía a por la depilación.

Laura- Ya lo sé, la verdad es que me gustaría quedar contigo en otra ocasión, si es que quieres.

Jorge- Por supuesto, voy hasta algo indispuesto como ya sabes, pero si te parece te llamo la semana que viene y quedamos para cenar.

Laura- Espero que así sea.

Terminó la sesión con más dolor, pero con el teléfono de Laura bajo el bolsillo, pude charlar con Laura más tranquilamente, la mujer era pura vida, me estuvo contando que se quedó preñada a los 15 y que del padre nunca más se supo, que había sacado ella sola a su hija adelante sin un padre, que había sido algo duro pero que ahora quería recuperar el tiempo perdido en su juventud, una vez entró el siguiente cliente me despedí de Laura y de su hija y me fui a casa dolorido.

Pasó dos días y me operaron, cuando llegue a casa la llame, al principio estuvimos algo cortados, luego le conté lo de mi operación y la cosa mejoró bastante, cuando nos despedimos me di cuenta que estuve hablando con ella durante 2 horas.

La llamaba cada día, nos conocimos prácticamente a través del teléfono, a mí me daba vergüenza decirla de quedar un día, solo nos vimos una vez, que quitando la parte dolorosa había sido mágica y no sabía si quería romper ese momento.

Pasada una semana fue ella la que rompió la iniciativa:

Laura- ¿Te apetecería venir a mi casa a cenar?, he hecho un curso de sushi y se me da genial.

Jorge- ¡Perfecto!, yo llevo el vino, ¿Quedamos a las 8?

Laura- Si es buena hora, aquí te espero.

Compré un albariño, que pegaba con el pescado, volví a casa, me duché, me puse mi mejor colonia, me acicalé todo lo que pude, quería impresionarla, y salí para su casa media hora antes, quería ser puntual, y casar la mejor impresión, estaba nervioso, esa chica me gustaba de verdad y quería que todo saliese bien, también tenía miedo, quitando el día de la depilación llevaría 4 o 5 meses sin tener sexo y no sabía lo que me iba a deparar la noche.

Cuando llegué a su casa me abrió su hija, que estaba en pijama, me invitó a pasar, y me acompaño al salón.

Jorge- ¿Te vas a quedar a cenar?

Gema- No, ahora me iba a duchar, y luego he quedado con unas amigas, pero como mi madre ha tenido que salir porque le faltaba no sé qué, me ha dicho que te esperase.

Jorge- Bueno te puedes ir arreglando si quieres, yo puedo esperar aquí no pasa nada.

Gema- ¡Gracias!

Se marchó por el pasillo hacia la ducha, mientras yo me puse la tele para hacer más amena mi espera, estuve haciendo zapping, cuando apareció Gema en el salón con una toalla como única prenda de vestir, yo me quedé alucinado con la belleza de la chica, esta cruzo el salón hacia la terraza para coger alguna prenda del tendedero, yo no pude apartar la mirada.

Gema- Menos mal que llevo la toalla ¿eh?

Jorge- Perdona, no quería mirar.

Me sentí algo avergonzado, ella sonrió y se fue a la cocina, se apoyó en la barra americana y se estiró para coger algo, dejando al descubierto ese precioso culo, volví a quedarme hipnotizado y lo que es peor, con una erección de caballo, ella se dio la vuelta y me vio.

Gema- Mira al que no quería mirar.

Jorge- Lo has hecho aposta.

Gema- Claro, para ver tu reacción y ya veo como ha sido.- Dijo señalando a mi entre pierna.

Jorge- Bueno es una reacción involuntaria, reitero mis disculpas.- Estaba jugando conmigo.

Gema- Ya veo, ¿y si hago esto?

Dejó caer la toalla y se quedó completamente desnuda, era perfecta, tenía unos pechos grandes, pero no enormes, con unos pezones rosados preciosos, era esbelta, con unas buenas curvas, yo la contemple callado.

Gema- No tenemos mucho tiempo, te espero en el cuarto de mi madre.

Menuda niña, yo tenía una cita con su madre y la tía estaba jugando conmigo de mala manera, yo estaba que me subía por las paredes, y no razonaba bien, pero me dije que se la tenía que devolver, no sabía cómo pero lo haría, ya que en esos momentos no podía pensar en otra cosa que en su culo desapareciendo por el pasillo.

Me levanté y me dirigí al cuarto que tenía la luz encendida, allí estaba ella tumbada en la cama, desnuda y mojada por la ducha, con su sonrisa en la cara, me tumbe a su lado y la besé, mientras la acariciaba con mi mano, ella se pegó a mí y me metió la mano en el pantalón.

Gema- Te he dicho que no tenemos mucho tiempo.- dijo mientras me bajaba los pantalones y los calzoncillos hasta la rodilla. – ¡Dios mío! , mi madre no exageraba…

Se agachó y me la empezó a chupar, se metió todo lo que pudo en la boca, luego se la sacó y me escupió en el capullo, sin soltar la polla de su mano se puso a cuatro patas, me obligo a ponerme detrás de ella con ese movimiento y dirigió mi verga a su coño. Yo se la metí de golpe, ella pegó un chillido, pero cuando empezó mi vaivén lo cambio por gemidos.

Ella acompañaba mis acometidas mientras se masturbaba, yo amasaba sus nalgas mientras me la follaba con violencia, ella gemía muchísimo, frotaba su clítoris con fuerza, yo no pude aguantar mucho más, menos mal que noté como le temblaban las piernas, la penetré un par de veces más hasta descargar dentro de ella mientras se movía entre espasmos.

Gema- Te has corrido dentro, ¿Estás loco?

Jorge-Tranquila tengo echa la vasectomía.- La dije mientras se escuchó al otro lado de la casa la puerta abrirse, era su madre.

Gema- Mierda, nos va a pillar.

Jorge- Escóndete debajo de la cama.

Ella se metió debajo de la cama, yo me subí los pantalones y me puse a mirar las fotos de la habitación cuando entro ella.

Laura- ¡Anda! ¿Qué haces aquí?, ¿y mi hija?

Jorge- Me ha enseñado la casa, me quedé mirando las fotos mientras ella se marchaba, me ha dicho que había quedado con unas amigas, te la has tenido que cruzar.

Laura- Bueno, esta niña que descortés es, ¡se va a enterar!

Jorge-No te enfades con ella, por cierto, estás guapísima.

Laura- Tu también, anda dame dos besos.

Me acerqué a ella y la di un beso en la boca, ella lo aceptó de buena gana metiéndome la lengua hasta la campanilla y agarrándome de la cintura, mientras nos besábamos pensé que sería bastante divertido devolverle la jugada a Gema.

Jorge- No he podido dejar de pensar en ti

Laura- ¿Así?, ¿tan buena impresión te cause?

Jorge- Claro que sí, que te parece si dejamos la cena para dentro de un rato.

Laura- No veo porqué no.

Me acerqué a ella y la volví a besar mientras la subía la blusa, nos separamos mientras se la quitaba y dejaba al descubierto sus pechos, eran igual que los de Gema, un poco más caídos por la edad, pero igual de perfectos, ella empezó a desabrocharme la camisa, mientras yo la desabrochaba la falda provocando que esta cayese a sus pies.

Jorge-Eres preciosa, que suerte tengo- dije mientras la empujaba hacía la cama.

Quedó tumbada mirándome, yo me puse de rodillas y tiré de sus braguitas hacia los tobillos, la empecé a besar por los pies, fui subiendo por las piernas, los muslos, no dejaba ningún hueco sin besar, hasta que el final me detuve en su coño, estaba perfectamente depilado, su clítoris palpitaba ansioso, me acerqué y lo besé, Laura pego un suspiro, empecé a lamerle los labios muy despacio absorbiendo sus jugos, luego subí a su clítoris y me concentré en él.

Lamía y apretaba mi lengua contra su clítoris, ella apretaba mi cabeza contra su coño mientras movía su cadera, le introduje un dedo en el coño mientras que con una mano subía y le agarraba un pecho, se lo apretaba y tiraba de su pezón, empezó a tener espasmos y se corrió en mi boca mientras pegaba un gemido de placer.

Antes de empezar a desnudar a Laura pensé en terminar aquí para no castigar demasiado a Gema, pero escuchar los gemidos de Laura mientras su hija lo escuchaba debajo de la cama me la había puesto dura otra vez, así que cambié de opinión, me puse de pie y me quite los pantalones y los calzoncillos, mientras me la agarraba con la mano.

Jorge- Ven, cómemela como en la camilla.

Ella se acercó y sin dudarlo se la metió en la boca, esta vez no tenía tanta prisa y me la chupo con mucho más esmero, era increíble, era capaz de metérsela casi entera, en una ocasión se la metió entera, y con toda mi polla en su garganta saco la lengua y me lamió los huevos, era increíble, yo aumentaba mi morbo alabando su mamada en alto para que lo escuchará Gema.

Jorge- Que bien la chupas, sigue así, vas hacer que me corra en tu boca.

Laura se motivaba más, me pajeaba mientras succionaba mis testiculos, mientras me acariciaba con la mano que le sobraba.

Se levantó y se tumbó en la cama abriéndose de piernas para mí, yo me puse encima de ella introduciendo mi polla en su vagina, ella pego un gemido mientras me abrazaba con sus piernas, empecé un mete-saca frenético mientras la cama se movía entera, Laura gemía más fuerte todavía.

Me separé de ella y la dije que se pusiera a cuatro patas, ella obedeció, la agarre de las caderas y la volví a penetrar, ella como hizo su hija no hace ni 15 minutos, se empezó a masturbar fuertemente.

Laura: ¡Azótame fuerte!

Si dudarlo empecé a azotarla en el culo, se oía cada azote perfectamente, alternaba una nalga con la otra, se quedaron rojas en seguida, me metí un dedo en la boca y lo llene de saliva y se lo introduje en el ano, ella no aguanto mucho más, soltó un gemido fuerte y se dejó vencer.

Yo la recoloqué en la cama, puse su cintura en el borde de la cama, dejando su tronco en la cama y la piernas colgando por un lado, le abrí las nalgas y le introduje mi lengua en el ano, la llené de saliva todo lo que pude, luego la introduje nuevamente un dedo, según se iba dilatando la iba introduciendo más.

Jorge- Que ganas de follarte el culo.- Dije en alto para que se enterase Gema.

Laura- Fóllamelo ya, lléname.

Laura estaba desatada, puse mi capullo en la entrada de su ano y apreté, iba a hacerlo despacio pero ella hecho la cadera rápidamente hacía mí y mi polla desapareció en su culo, casi me corro en ese movimiento, aunque no tardaría mucho más, bombeé unas cuatro cinco veces y pegué un fuerte gemido descargando toda mi leche en su culo.

Me separé de ella y vi como el semen salía del ano resbalando hacía su coño, ella se levantó y me dio un beso.

Jorge- Ha sido un polvo increíble.

Laura- ¡Y que lo digas!, tenemos que repetirlo, ahora me voy a duchar, ábrete una cerveza y espérame en el salón.

Me fui al salón, no pasó ni 5 minutos cuando vi a Gema aparecer por el salón.

Gema- ¡Esta te la guardo!, eres un pervertido.

Jorge- En el fondo sabes que te ha gustado.

Agachó la cabeza, yo saqué pecho ante mi victoria hacía ella, se despidió sin rencor y me dejo solo en el salón. A los 10 minutos apareció Laura con un vestido negro impresionante, pusimos la cena y cenamos.


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