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Fecha: 01-Sep-16 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

La historia de la cantante la dama y su poeta XI

Rc Adrii Torres
Accesos: 2.137
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Tiempo estimado de lectura: [ 14 min. ]
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Mi cámara que no dudo ni por un segundo capturarla. -Una hermosa mujer con una ropa desgastada y llena de tierra- con algunas manchas de barro en su rostro, me era imposible dejarla de ver, de cierta forma me gustaba verla así... Eso la hacia ver sencilla, humana, entregada, perfecta... Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

CAPITULO XI

Estaba ahogada en mis pensamientos ordenando como seria el primer reportaje que tendría que enviar a Caracas lo antes posibles, las fotos los comentarios, hasta que un cálido tacto destruyo el alboroto que en mi existía para llenarlo de calma y tranquilidad. 

El campero ha llegado, es hora de irnos. -vi la hora en mi reloj 6:56PM- 

El que? -pregunte extrañada- 

El campero. 

Ah, ya... El transporte. -ella asintió y me dio la espalda para marcharse pero no sé porque algo dentro de mí sintió la necesidad de disculparse por lo que había ocurrido pero ignore ese sentimiento- 

Me monte en el campero como le decía ella. Me encantaba su parte trasera, sentir esa libertad, mi cámara en mano iba captando el rostro de cada uno de los doctores mientras ellos hablaban de su día yo solo me preocupaba por salir rápido de ese lugar. La farsa no me gustaba sabia que lo único que nos mantenía allí era la ilusión de ayudar a esas personas de alguna u otra forma. 

Llegamos por fin al pueblo, fui la ultima en bajarse ya que el señor calvo y gordo el cual poco después me entere que se llamaba Misael me llevo a la casa de Rodrigo. 

  • Gracias señor Misael. -dije ya en la puerta de la casa del gordo- 
  • Día fuerte, no? 
  • Si, no se imagina cuanto.
  • Ha ocurrido algo?
  • Si, -Dije bajando la mirada un tanto molesta- me he desmayado, quisieron hacerme unos exámenes, no busco lastima, quiero terminar de ayudar a esos pequeños seres dolidos, aturdidos por la desgracia, joder- me lleve la mano derecha a la frente- no ha sido fácil estar ahí –refiriendo al pequeño pueblo- sin que mis ovarios no se subieran a mis amígdalas. Ostias, se necesita mucha ayuda, os mereceis todos lo mejor del mundo, luego de ello podre marcharme en paz. – finalice un poco dolida- 
  • La Doctora Del Castillo es muy buena, lleva tan solo 3 días aquí y ya se ha ganado el cariño de todos. Dele la oportunidad, ella sabe lo que hace. 
  • Gracias. Solo intentare mantenerme centrada en mi trabajo para evitar momentos como el que ya ha ocurrido. 

Me despedí del Señor calvito y empezó a tocar el timbre, paso media hora y Rodrigo aun no abría, recordé mi celular el cual había apagado, lo encendí y le llame directamente. 

_Rodrigo? 

_Si el habla. 

_Es Alexandra, donde estas? Ya estoy fuera de tu residencia y créeme no quiero seguir esperando. 

_Amor perdóname, he salido de urgencia por mi madre a las afuera, llegare en un par de horas. 

_te entiendo, esta bien, te espero. 

_gracias, eres la mejor! 

_Dale saludos a tu madre de mi parte y dile a Georgina que use protector. 

_Que... Cómo? 

_hasta luego 

Tranque la llamada y empecé a caminar por aquel pueblito, de tanto caminar llegue a la plazoleta -como le decía yo la del “Tamal”- me senté en una banca que no dejaba verse por la vegetación de dos grandes arboles. Realmente estaba exhausta necesitada de una buena cama.. Mi teléfono empezó a vibrar desde mi bolsillo lo revise y tenia varios mensajes. 

_El sol se encuentra brillando en su mayor esplendor pero sin ti parece llover a mares. Atte.: Dana. –Esa chavala si que no se valoraba como mujer, sabiendo que no me importaba en lo mas minimo, mantenía la fe de que en mi existiese en algun momento aquello a lo que todos llamaban amor.- 

_Estas bien? Espero que si! Me ha dado un pequeño mareo y quise saber de ti, se que si estuvieras aquí me hubieras molestado con el embarazo y mi sobrepeso. Atte.: Kelly –Sin duda alguna amaba a mi mejor amiga-

_La vida nos brinda cada oportunidad, espero aproveches esta en su totalidad, te adoro, muchos éxitos. Atte.: Tu padre –Si alguien se había preocupado por mi alguna vez, era ese hombre al que en su momento llame papá, lo amaba, aunque jamás pude pasar tanto tiempo a su lado, el dinero lo demandaba mucho mas que el amor a la familia, sus decisiones jamás fueron las mejores, pero a pesar de todo ello, lo seguía amando, el seguía siendo mi padre.

_Aunque no te vea tanto, seguirás siendo mi hija, por lo menos antes tenia el consuelo de que estabas aquí, ahora solo me queda el recuerdo de quien eres para mí, te ama. Atte.: Tu madre. -Anaís Do' Santos, la odiaba? Quizás aun no había llegado a ese punto, pero estaba tan cerca para dejarla de querer que solo me faltaba ver un poco mas su rostro para decir que no me importaba lo que le ocurriese, solo de la boca para afuera-

_Ya llegaste? Mucho calor? Llueve mucho? Aquí todo esta solitario y callado, me haces falta niña. Atte.: Claudia –Mi heteroflexible hermana, cuanto la amaba, pero solo ella se engañaba al pensar que no le gustaba su amiga y fiel estilista. No podía negarlo, Araselis era toda una elegancia de mujer, ella había sido mia mucho antes de si quiera ser un pensamiento de Clau.

_Cuídate de las vampiresas, te amo aunque poco te vea, mi hermanita mayor. Atte.: Pandora. – Panderetea, le pedia a Dios cuidara la vida de mi hermana, para que mis padres reaccionaran con la educación que le impartían, y le depositaran un  poco mas de amor, en vez de comodidad.

_Mi mami dice que tanta agua y galletas me hicieron mal, pero estoy seguro que es porque te extraño, cuídate tía! Atte.: Bryan –Como no sentir a ese pequeño mi pequeño, sus años eran una cana mas para mi melenuda cabellera, mas que su política tia, era como quien dice un segundo padre-

_Sos una suertuda, ya en media España se está hablando de vos. Espero mi queridísima hermana me espereis pronto, os iré a verte en un abrir y cerrar de ojos, no os libraras tan fácilmente de mi. Me tengo que ir, soy la próxima en el micrófono, os Amo pequeña gigante, a vos son letras a mí las cuerdas para la hermosa canción que entona mi corazón de la manera mas armoniosa por amor a vos. Atte.: Alejandra –Ese ultimo mensaje creo un pequeño nudo en mi garganta. Mi gemela, el complemento de mi patética existencia, donde se suponía que reposaba mi paz era un magnifica cantante y compositora, la extrañaba tanto, manteníamos una relación de hermanas un poco diferente, asi como cuando solo te alejas por enfrascarte en tus asuntos pero no dejas de querer a tu ex. Mientras le piensas, le extrañas y teniengas rotundamente aceptar que es asi. Algo muy similar nos ocurria.-

...

Cuando bajé del campero las luces tenues del parque se mezclaban con la poca lumbre que aun quedaba del atardecer. De nuevo este tonto pueblito se las arreglaba para darme alguna clase de recompensa luego de la fuerte jornada. La rutina parecía no detenerse y por la calle que rodeaba al parque pasaban activamente motocicletas y automóviles, este era un pueblito con bastante movimiento! Con capas de sudor y polvo encima, en vez de optar por ir a mi habitación elegí buscar una de las bancas del parque y allí me senté. 

Por algún motivo me sentí triste, impotente. Ese sentimiento lo conocía muy bien, era algo que no había aprendido a superar a pesar de todo. La realidad me golpeaba con fuerza, la impotencia de tener tantas ganas de ayudar y hacer tan poco me mataba todos los días. Era algo con lo que tenia que convivir, una cosa que mis tutores me decían que iría superando con el tiempo, pero que en mí seguía latente, a veces era tan fuerte que me destruía, otras veces era apenas perceptible.  

Me incliné apoyando los codos contra mis rodillas y luego deje descansar la frente sobre mis manos. Cumplí el ritual y comencé a llorar como una niña. La gente de ese pueblito, la cara enferma de esa periodista, Alexandra... Sofía. Mi niña… Había mugre en mis manos y froté mis ojos casi haciendo barro en mis manos.  

En ese momento busqué mi maltrecha billetera y saqué la foto de mi hija. Esa también era parte del ritual. Justo en ese momento era cuando recordaba que mi juramento hipocrático solo cobraba sentido cuando entendía que mi hija desde donde estuviera solo estaría orgullosa de mi si lograba hacer bien mi trabajo, salvando cuantas vidas fuera posible salvar, devolviendo la salud a cuantos pudiera, librando a tantos como me fuera posible del mismo destino que la había apartado de mi. 

Solo así me calmaba.  

El ritual terminaba cuando guardaba la foto y terminaba limpiándome la cara animándome de nuevo a seguir adelante. Y esa vez no fue la excepción. Miré mis manos, y ya las lagrimas habían transformado el mugre en capas de mugre que se entremezclaban. 

...

Fue el sol quien dio fin al día comenzando la noche, había plaga -Esos minuciosos zancudos que no ves pero sientes en cualquier parte de tu cuerpo succionando tu sangre- mis piernas eran un campo abierto al que ellos entraron a experimentar y les sentía bastante... Al cabo de un rato, estaba harta de espantar a la especie asesina voladora, así que emprendí mi marcha, aun tenía muchas cosas por hacer así que me levante de la banca desgastada llena de muchos remaches, haber si Rodrigo estaba en casa. En eso comencé a caminar despacio y lento. Me dolía el pecho, estaba realmente cansada, mi mente era bombardeada con cada imagen de esas personas, quería ayudarlas a como diera lugar, quería hacer algo por ellas su sonrisa se estaba volviendo mi mayor impulso. En eso estaba atravesando la plazoleta del cuando mi mirada se desvío tras el lente de mi cámara que no dudo ni por un segundo capturarla. -Una hermosa mujer con una ropa desgastada y llena de tierra- con algunas manchas de barro en su rostro, me era imposible dejarla de ver, de cierta forma me gustaba verla así... Eso la hacia ver sencilla, humana, entregada, perfecta ante las tomas ocultas de mi cámara. Se que no lo noto pero la vi levantarse como si algo le doliese. Mi orgullo y frivolidad fue mas fuerte que lo que pude haber sentido en ese momento, por eso tomamos caminos diferentes perdiéndonos entre la noche

 

Acaso alguien me había visto? Miré para todos los lados y mi poco orgullo estaba intacto. Suspiré de la manera mas onda posible y me puse de pié. Sentí como varios de mis huesos crujieron, y desde luego, las partes mas adoloridas de mi cuerpo volvieron a doler. De seguro tenia varias ampollas en los pies, y necesitaba algún tipo de analgésico para calmar el dolor, irónicamente no tenía ninguno, después de que durante todo el día había contado con cajas enteras para repartir en la misión con Médicos Sin Fronteras. Luego de mirar para varios lados, finalmente divisé una farmacia. 

Despues de pasar por la farmacia y comprar algunos analgésicos, medicinas básicas  de primeros auxilios y algunos parchecitos protectores para las ampollas, volví a la posada. Ya en mi habitación lo primero que hice fue quitarme el calzado y los calcetines. La situación era tal como lo temía, tenia varias ampollas en la planta de los pies, algunas reventadas parcialmente, otras aun sin reventar. Con la promesa de tratar estas lesiones luego de la ducha, me retiré la ropa y fui bajo la regadera. El agua estaba tan fría, pero tenia tanto dolor en el cuerpo que solo me quedé ahí durante largo rato dejando que el chorro de agua cayera.  

Hice lo mejor que pude con las capas de mugre usando el jabón y tras otro largo rato bajo el chorro de agua salí del cuarto de baño. Volviendo de nuevo a las ampollas de mis pies, tan solo reventé las que formaban como pequeñas bombitas en la planta del pie y luego aplique algunos parchecitos para protegerlas de modo que la piel no se destrozara aun mas. 

Sin haber comido nada, exhausta, y solamente con la toalla puesta, me dejé caer sobre la cama. Mañana seria otro día. 

...

Eran las 9 de la noche y aun seguía en las calles! Maldita suerte... Rodrigo ya no me atendía, marcaba y apenas repicaba mandaba a buzón! -COÑO! PUTA MADRE! QUE ESTA MIERDA NO ME PUEDE ESTAR PASANDO A MI- hablaba enfurecida con un cigarrillo en los labios, parada a las afuera de la casa de Rodrigo. Las calles ya estaban desoladas, mi cuerpo exhausto sin soportar nada más, mi animo por el suelo, mi estomago que no dejaba de gritar que tenia hambre, mis pies me dolían con cada paso, y la desgraciada plaga que no daba tregua a mis piernas, para colmo el cielo mostraba los claros signos de que se aproximaba una tormenta bestial.

Sentía que mi vesícula reventaría en cualquier momento, ya estaba cansada de estar allí, decidí alejarme de la puerta e inspeccionar el lugar. Tenia que haber otra entrada a esa casa! -Bingo!- Dije viendo una ventana en el primer piso entreabierta, esa era mi opción de plan B, que comenzaba a poner en marcha. Subí el cierre de la chaqueta hasta mi cuello y acomode bien mi maletín a mi torso y me destine a subir por la columna de apoyo las enredaderas eran realmente muy buenas. Me afianzaban como la mejor escalera (Gracias papá por todos los deportes extremos que me dejaste practicar), luego de un par de minutos ya estaba en el cuarto. La casa era grande 2 pisos, 5 habitaciones, 4 baños, la hermosa cocina, un  recibidor, la sala de estar, el estudio, salón de TV, Una alberca -UNA ALBERCA- A mi  amigo el alcalde le estaba yendo muy bien, podría decir que hasta excelente. Pero, por qué Rodrigo siendo el alcalde todo estaba tan mal en el pueblo? No quería creer lo que mi mente me decía así que solo lo ignore y fui a buscar mi habitación no sin antes robar algunas cosas de su alacena, me prepare un mega sándwich y volví al cuarto, saque mi pijama de unicornios -era bien infantil- Después de la ducha y un reconfortante masaje en mis pies me dispuse a comer. 11:59 PM decidí ser molesta y llamar a Caracas.

_Hola? -Su voz de sueño era inconfundible-

_Estabas dormida? -pregunte apenada-

_Para ti no. Como estas? Ya comiste? -sentía como intentaba mantener sus sentidos alerta-

_No empieces bombardeándome de preguntas. Recién escale a casa Rodrigo! -dije dándole una mordida a mi sándwich

_Como que escalar?

_Rodrigo salió temprano y estas son las horas donde no ha llegado. Así que con mi hermoso y exquisito humor escale hasta una ventana que estaba entreabierta.

_Ese vegete. -Note un tono de ira- Como te fue hoy?

_ Me desmaye, tuve una discusión con dos doctores, entreviste a 2 familias grabe una que otra cosita tome unas fotos. De hecho si te conectas te veo por la Webcam y te envío la información para que mañana este impreso en Caracas.

_Dame un minuto.

_Por cierto como sigue Brayan? -Le preguntaba mientras ya tenia la portátil en mis piernas instalando el inter y encendiendo la cámara.

_Esta un poco enfermito, por lo menos ya la fiebre se le ha pasado. Pero lo veo apagado! Coño nos haces falta! -dijo enviando la video llamada. Tranque el celular y acepte dándole el ultimo mordisco a mi cena simple.

_Kelly! Me miras? Ja yo te miro! Oh rayos pareces un zombie! No, no, no, hoy tendré pesadillas!

_Cállate, hasta cuando comerás?

_Esta maldita enfermedad!

_-Bajo la mirada y luego volvió a preguntar- como es eso que te discutiste con dos doctores? Siempre tan busca pleitos!

Le conté como habían ocurrido las cosas y esa sensación que sentí luego de tomar el agua que me entrego Estefanía. Ella no dejaba de reír en algunas partes en otras se puso seria era como una madre ante un mal chiste sobre su hijo.

_No se que tenia esa bebida pero si se que me activo un poco.

_Quizás le puso algo.

_Quizás, pero no quiero me ayude,

_Por qué no dejas que te ayude?, me has dicho que su rama es la neumología

_gordis No quiero LASTIMA de NADIE! DE NADIE Estaré mas que bien ante los ojos de todos! -decía mientras cubría mi rostro con mis manos ahogando mi llanto- procurare no volver aceptar nada mas de ella, no quiero se involucre conmigo. Solo quiero terminar esto para volver con los que amo aunque sean unos días mas.

_-Ella se quedo en silencio el cual interrumpí dándole la noticia que la alegraría sin duda alguna.

_Viajare a España.

_Harás...

_Si. Quiero estar bien, aparte que aquí por los momentos todo esta bien. Ya los doctores comenzaran trabajando en el hospital por un mes, así que dentro de dos semanas me voy!

_Gracias. -dijo sonriendo enormemente-

_No agradezcas, debo molestarte un poco mas, ah que tal la información?

_Esta información es genial, ya empezare arreglando para que salga en los principales de mañana te lo envío luego de que salga, espero puedas imprimirlo.

_Estoy en la casa del alcalde. En el estudio hay una impresora.

Kelly y yo estuvimos hablando hasta las cuatro de la madrugada. Donde me despedí para que fuera a la imprenta, no sin antes prometerle que no volvería a caer en mis vicios en lo que me quedaba de estadía.

 

Algo me hizo sobresaltar. Me había quedado dormida y un ruido me había sacado de mi descanso, luego pude apreciar más claramente que llovía con fuerza ahí afuera. Mire el reloj, vaya suerte la mía, era hora de levantarse. Continúe entonces con la rutina del baño y de nuevo la elección de la ropa. No había mucho de qué preocuparse, igual en unos meses toda mi ropa estaría manchada de barro o quizá descolorida. 

Busque otros jeans, otra camiseta, mi pobre ropa interior victoria secret se echó al dolor de nuevo bajo mi postura, y luego busque algo más con que abrigarme, una chamarra gris que había traído por si era necesaria desde Tailandia y los mismos tenis de ayer. Vaya sentido de la moda!! 

Técnicamente ese sería el último día de Médicos Sin Fronteras durante el mes y yo tenía una mezcla de sentimientos encontrados. Estaba exhausta y quería que ese día terminara, quería parar ya ese ritmo loco de consultas y pequeñas tragedias, horas enteras de pie sólo con agua y algo muy básico para comer, pero al mismo tiempo, quería hacer más, quería poder algo que cambiara ese pequeño pueblito. 

Mientras me debatía entre estos pensamientos y la manera de resguardarme de la lluvia furiosa, el viejo campero llegó nuevamente.

Se reserva el derecho de autor...

Rc Adrii Torres. -Facebook-

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