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TODORELATOS » LÉSBICOS » LA HISTORIA DE LA CANTANTE, UNA DAMA Y SU POETA 25
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Fecha: 01-Oct-16 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

La historia de la cantante, una dama y su poeta 25

Rc Adrii Torres
Accesos: 2.477
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 26 min. ]
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Era una mierda, me repetía despacio…. Ella tan hermosa y perfecta y yo? No la merecía. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Capitulo 25

-       -Os veis hermosa... Fuera de vuestras prendas sois hermosa en todo vuestro esplendor... -Le dije con voz suave- Muy torpe quizas pero hermosa a fin de cuentas- Volvi a reir al recordarla casi caer- Vaya Como sigue vuestro tobillo, estoy segura mucho mejor soy la cura para todos vuestros males

-       - Ya mucho mejor. - El dolor seguia ahi pero parecia no molestar lo suficiente. Me preguntaba si cuando todo esto finalizara iba a empezar a doler. - Gracias por los halagos... El vestido esta realmente precioso. - Replique dandome un vistazo al espejo.

-       -Jamas lo use, odio los colores pasteles pero a vos le van bien. -Te van mas que bien- Quedaros con el vestido, aqui os tenes unas zapatillas. -dije abriendo una gabeta pequeña sacando las zapatillas.- Son el conjunto completo -Sonrei al verla tan hermosa ALGO ME ESTA PASANDO CON VOS... Volvi a gritar mentalmente. -Vamos, el auto espera por nosotras... Nuestro desvelo recien comienza -Dije besando su mano y encaminandonos fuera del barco

-       No era incomodo caminar con estas zapatillas, aun cuando era un calzado relajado hacia doler un poco mi tobillo. - Pfffff.... Duele.... murmuré mientras hacía esfuerzo para no hacer movimientos bruscos. Afortunadamente llegamos prontamente al auto, y despues que Alexandra me abriera la puerta del pasajero al lado del conductor pude descansar.

-       Hace mucho cuando pasaba mis vacaciones de verano, solia ir a una panaderia de algun amigo de mi padre -Dije abrochandome el cinturon- Preparan los mejores Croissant del mundo o por lo menos mi paladar los ama. -La observe colocando el auto en marcha- Te va bien ir alla?

-       Una panadería? - tanto mi mente como mi boca preguntaron lo mismo. Solo en ese momento recordé mi estomago, por algún motivo sentía hambre. No podía ser malo aquello de darse una pasadita por lugar donde hicieran ricos croissants. - Hummm suena bien... y si hay cupcakes podemos probar uno?- dije suplicándole como si fuera una niña.

-       -Mis favoritos son los de chocolate... Nada como ellos, si Salvattore esta yo misma te preparare vuestro anhelado cupcakes... Se que te gustaran tanto como yo... Eres buena en la cocina? -pregunte juguetona acelerando un poco el auto tomando la avenida principal.-

-       No me va nada mal... - Respondi un poco tensa por la velocidad que tomaba el auto. Era realmente necesario acelerar a una velocidad de vértigo? - Al menos no se quema el agua hirviendo... - Respondi tensa cuando se paso un semaforo en rojo. Hay Dios...

-       La velocidad siempre habia sido mi amiga, conducia desde los 13 años, era normal para mi ir a 170 KM/H en una autopista desolada, jamas existio un limite en mi, ni si quiera los semaforos podian conmigo...Tranquila -le dije a ella al tomar la palanca y rosar su mano dadome cuenta de su tension, poco a poco empece a bajar la velocidad sin perder un ritmo continuo- Quizas seais la mejor neumonologa pero sois la mas grande cobarde que puede existir... Son solo 160 por hora.

-       Cerre los ojos en el tercer semáforo el rojo. Solo sentí el claxon de los autos que pasaban en la perspectiva de mi oido. Sus palabras me hicieron abochornar. - Cuanto??? 160!! - Exclamé dando un vistazo al velocímetro. No mentia. - Ay no... si....! Soy cobarde!! Por favor ten cuidado si?? - Le dije muy tensionada.

-       -No os matere... Me gustas tambien -girando el auto estacionandolo de una forma perfecta con una vuelta de 150 grados sobre el eje de las llantas traseras haciendo mas presion y con el freno de mano abajo quede estacionada perfecta frente a las afuera de la panaderia- Cobarde os he dicho ya, menos mal hemos llegado, sino quien os soportaria mordiendo vuestras uñas. Soy la mejor tras el volante -dije bajandome del carro y abriendo la puerta del copiloto.

-       QUE YO TE.... Perdi la respiracion con el giro para volverla a recuperar afanada cuando el auto freno. Aun respiraba agitada cuando vi que mi puerta se abrió - Miré impavida a Alexandra. - Gracias... - Sali del auto tratando de disimular todo el susto que tenia. Un momento. De nuevo. Habia dicho "Me gustas tambien"?

-       Venid, he visto a Salvatore al final -ella tomo mi mano y con cuidado caminamos juntas, pasando por el recinto de la panaderia salude con un gesto en mi mano a las cajeras y el personal que atendia con algo de pesadez la barra, pasando con atrevimiento llegamos al lado de produccion, justo donde estaba Salvattore-

-       -Salvattore, amico mio ... Buona notte, -lo abrace fuerte soltando a Estefania y a su vez presentandola- Lei è Estefania -Sonrei mientras Sal la saludaba con el tipico saludo español-

-       -Alessandra, figlia quanto tempo, Piacere Estefania... il benvenuto a mio modesto affariDijo el con entusiasmo saludándonos, Salvattore era un hombre tan humilde en toda la extensión de la palabra, sin duda alguna, para mi se había vuelto todo un ejemplo.

-       -Molti, io sono venuto per il magnifico cornetti -dije alegre, hacia años habia pasado algunos meses en Italia el idioma lo usaba para seducir con elegancia-

-       -Siamo già in procinto di partire -me senti algo mal al escuchar eso... Pero eso solo duro dos segundos mientras Sal tomo mi mano y coloco unas llaves en ellas- Essi rimanerecome a casa

-        Italiano? El acento de Salvattore era bastante cantado, parecia de Sicilia o algo asi. Habia mucho tiempo que no hablaba italiano, pero recordaba algunas cosas. - Grazie per la vostra gentilezza - Respondi con una enorme sonrisa. El señor me agradaba.

-       -Sarà un piacere per ricordare i vecchi tempi. -le dije a Salvattore recordando el verano que pase en la bota del mundo con el fui la panadera estrella- Buona notte mio caro Salvatore

-       -Buona notte belle donne -dijo saliendo de la panaderia, en cuestion de minutos todo quedo en silencio y solo nos encontrabamos Estefania y yo.

-       - Comencé a mirar los maravillosos pastelillos, galletas, cupcakes y demas que estaban expuestos en la vitrina. - Mira que lindo!!!! - Se trataba de un cupcake que tenia encima un osito. - No te parece precioso? Como hacen esas cosas? - Mire despues las decoraciones de los pasteles y me emocione. - Ay no... mira ese!! Y... ese....!! - Tomé la mano de Alexandra y la traje hasta uno en particular. - No te parece la cosa mas preciosa? - Le pregunte con la vista puesta en el pastel multicolor.

-       -Esa es la bandera que representa el orgullo Gay -le dije viendola sonreir, ella estaba tan ensimismada en el pastel que.. Por que no darle una tajada? Con gracia y malicia llene su rostro de pastel y sali corriendo por toda la panaderia viendola a ella comerse y limpiarse el rostro con los dedos que luego pasaba por su lengua- Ja, es hermoso el pastel y mas aun en vuestro rostro....

-       - Alexandra!!! - Dije me senti llena de pastel, sin embargo el sabor era delicioso. Terminé probando con mis dedos el pastel que tenia en la cara. - Muy graciosa.... - Ella apenas se reia. - Ven aca!!! - Tome un pedazo del pastel y se lo lancé, pero ella lo esquivo. - Aishhhhh.... ven!!! - Corri tras de ella pero intento poner entre nosotras una mesa. - No seas cobarde!! tu!! Ven!! - Intente alcanzarla por un lado y no pude, hasta que luego de hacer una finta logre untarle de pastel la cara. - Tu tambien mereces una probadita!!!!

-       Rayos! -dije sintiendo el sabor del chocolate en mis labios. El mismo que con mi dedo indice unte en los suyos- Quisiera probarlo de esta manera -Le dije tomandola con suavidad de sus caderas y acercandola a mi, comiendo y besando sus labios... - Si asi, os aceptare todas las probaditas que queras darme...

-       - Como era que me tomaba asi de la nada y yo me dejaba!! ESTEFANIA ALARMA!!! TE ESTAS ENAMORANDO... - Siempre te gustan los modos ditintos de hacer las cosas no...? - Susurré viendola toda embarrada de pastel . -Te ves graciosa... - Dije acariciandole la mejilla llena de chocolate. En mis dedos quedo un poco de dulce y lo puse en sus labios. - Te voy a enseñar un poquito mas de calma... - Tome su cara y pase mi lengua por su labio lleno de chocolate. - Hummm... esta bueno... - Susurre muy cerca a su boca, luego la bese con calma asegurandome de robar todo el chocolate. - Ya veo que es lo que te gusta de este modo.... -

-       -Me gusta el chocolate.... Si eso me gusta -dije buscando recomponerme, sus besos habian hecho fallar mis piernas- Vamos hacer croissants! Quiero mostrarte que soy la mujer perfecta para ti -ok CORRIGE RAPIDO- Quiero mostrarte que hay una panadera perfecta en mi... SI, si eso -busque creerme la mentira y afinzarme de ella-

-       Entendi mal lo que entendi? Ella rapidamente corrigió pero en mi cabeza aquello quedo sonando. No pudo ser un error... SIIIII!!!!... Espera. Calma Estefania, mucha calma. No aceleres las cosas... solo. Mira que pasa. - Croissants? - Claro... Croissants, recien hechos....PFFF. - Me aleje de ella y busque un par de delantales. - Ponte esto, debemos lucir como panaderas profesionales. - Le dije pasandole uno de ellos.

-       -Un delantal? -rei sublimente, colocandome el delantal y camiando hacia el horno a encenderlo sacando detras de este unas camisas de panadero...

-       - Me rei mucho cuando vi que se puso la enorme camisa de panadero. - Ok Alexandra... no creo que ese sea el ultimo grito de la moda... pero si te parece.... - Terminé de asegurarme el delantal. - Prefiero esto.

-       -Ahora si... Oh no -Soinrei con malicia, tomando un bol con harina de trigo y vaciandoselo en la cabeza- Ahora si, pareceis una panadera decretada- Rei huyendo ante su vil revancha...

-       - Justo cuando mas me sentia feliz de iniciar a preparar los croissants, senti una nube de polvo caer sobre mi. - MEDINA!!!!!! - Ella apenas se reia de mi. - Sabes que? - Le puse una enorme sonrisa. - La venganza.... es un plato que se sirve frio... sabias eso? - Disimuladamente tomé un par de huevos en mis manos y me le acerqué. - Con que muy traviesita... - Ella dio pasos hacia atras hasta dar contra la pared. Me acerqué hasta sus labios y susurre casi tocandolos - La proxima... puede ser peor. - Y estrellé los huevos contra su cabeza. Esta vez fui yo quien salio corriendo.

-       -JO DER -grite riendo mientras limpiaba los reciduos de huevos de mi cabello, con mi mayor paciencia fui al fregador y me lave, luego de un buen rato todo se quedo en silencio, este era el momento... Me dirigí tranquilamente al panel electrico y apague las luces. De pronto escuche el grito leve que buscaba y pude localizar que Estefania estaba tras el Horno. Siempre en las panaderias hay una escalera enorme que te permite subirte al horno, en momentos de limpieza, y Con un poco de suerte me monte arriba de este y desde una altura promedio le vacie un tobo de masa cuajada dulce... la misma que usaria para los croissant quizas ya no hicieramos nada, pero agradecia saber que ella tenia el dulce sabor de mi venganza en su piel.-Ahora a envolver -dije bajandome del horno con poco cuidado y empezando a envolverla en envo-plast ese plastico transparente con el que solia cubrir la masa para que creciera- Lo que es igual no es trampa. -la escuche riendo, y con la luz tenue que emitia el horno la vi parecer un burrito amarrado. Por una fuerza ligada a su risa no la pude envolver completa como quise, pero sus manos quedaron atadas bajo el plastico como lo desee- Una Estefania lista para servir. -Y me aleje nuevamente, en medio de risas, esto era una locura, parecíamos unas niñas pequeñas haciendo esto-

-       - Intente mover mis manos lo mas que pude pero fue imposible. Estaba atada de manos y tan empegotada de dulce que no sabia si preocuparme por el montón de cosas que tenía encima o por estar absolutamente indefensa con una díablilla como Alexandra Medina. - Ahora que hago.... - Pense tanteando la mesa del hornero, de la mejor forma que podía con una mano que había quedado un poco mas libre. Finalmente encontré un cuchillo y rasgue parcialmente el plástico. - Alexandra!! Me rindo! No puedo moverme... Esta oscuro... Y hace frío..... - Susurre fingiendo angustia.... Al tanteo de mis dedos senti un recipiente a un lado del cuchillo mi olfato me ayudo a divisar que estaba lleno de leche. - Sonreí. - Alex.... Ven si? No seas malita.....

-       -Empece hacer memoria de cada cosa que podria estar en la panaderia... Azucar, harina, leche, chocolate, las maquinas... la masa la mantequilla... BINGO, la MANTEQUILLA- Si tia quedaos tranquila que ya ire por vos... --Tome mucha mantequilla buscando la manera de hacer menos ruido y quitandome mis prendas superficiales, la chamarra y la blusa me coloque a la perfeccion la camisa del panadero, asegure bien mi delantal y en mis pies descalsos luego de haberme retirado el calzado les coloque papel anti-resbalante. Con la mantequilla que habia conseguido enmantequille varios lugares por donde sabria que ella pasaria.- Ok aqui voy -dije tomando un poco de harina y guardandola en mis bolsillos, me sentia una panadera guerrera en silencio encendi las luces y por una de las rendijas de la puerta vi a Estefania con un pote de leche en las manos, ella caminaba sigilosa tal como un malechor en busca de algo- Buscabas a alguien - le susurre muy despacio haciendola caer con el pote de leche- Joder si estaba muy dura la masa solo me fueseis dicho yo me hubiese encargado de ello, no era necesario vaciarse la  leche encima ahora necesitais mas harina- y le cumpli el favor, lanzandole un poco mas de harina de esa que llevaba en los bolsillos de la bata... La risa tan excitante que se produjo en mi fue la misma que me hizo caer encima de ella-

-       - Aun riendo cayo sobre mi y sobre la cantidad de mezclas locas que ella me había lanzado.... - Ahora si que parezco un pastel ..... - ella siguió riendo hasta que se choco con mis ojos. - Sabias que estas muy, muy, muy loca Alexandra Medina? - Le dije desde mi posición sin poder evitar sentirme animada por su expresión aun divertida. Acaricie su mejilla dejándole en la cara un poco de todo lo que me había untado.

-       -Entonces sereis mi pastel porque no os quiero compartir... -Bese sus labios sin poder resistirme a no hacerlo, sin poder ocultar la sensacion tan grata que me producia estar con ella. Ella parecia un enorme dulce, un dulce que sin duda alguna yo fuese querido comer de no haber sido por mi cordura que me rescato en el mejor momento- Estef -dije separando nuestros labios - Al fondo esta el baño, id a cambiaros, te podeis duchar yo mientras en esta tranquilidad ire preparando los croissants y vuestro magnifico cupcake.

-       - Si..... Me... Iré a cambiar. - De nuevo las cosas se estaban pasando de control. Ella buscaba mi boca y yo no se la negaba, era indescriptible ese momento cada momento en sus labios. De algún modo me las arregle para limpiar lo mejor que pude la ropa, que aún tenía cualesquier tipo de cosa. Tome una de las enormes camisas de panadero y me fui a la ducha. Ya allí descubrí de modo más tangible de todo lo que estaba envuelta, en verdad era un pastelillo caminante. Luego de salir de la ducha, ya mas limpia, tome el mismo jean despreocupado y me puse la camisa. Un rico aroma comenzó a sentirse. - Hummmm.... Que rico huele... - Dije llegando a su lado ya mas limpia.

-       -Croaissants de Mantequilla, este de Chocolate, aqui un pequeño brownie de chocolate doble con un toque amargo -suspire frofundo como nerviosa señalando lo ultimo de la bandeja- y este es tu Cupcake de fresa caramelizada con una cubierta de malvavisco y un barnizado de chocolate con algunas letras en tailandes... Me... Gus... Tas -le señale cada parte cada objeto cada cosa que habia preparado en el tiempo que ella estuvo ausente quizas el ponque no merecia tanto, pero se que me estaba gustando, ese mujer me enloquecia jamas habia deseado tanto un beso como alguna ves desee el de ella

-       - Ella había preparado muchas cosas en muy poco tiempo, estaba maravillada. Los croissants, el brownie y finalmente el cupcake. Al ver el pequeño pastelillo reconocí de enseguida los caracteres en Tailandés.... me gustas.....Y de inmediato mis ojos se fueron hacia ella, que me miraba expectante - La verdad es que....... - Me acerque y me quede mirándola a los ojos, así como siempre lo hacia. Ella era la única persona que me inspiraba sincerarme de ese modo. - Tu también me gustas.... - Acerque mi frente contra la suya. - Y mucho.... - Y la bese. Vaya costumbre la que estábamos teniendo, Cada momento no finalizaba si no terminábamos besándonos intensamente, y no me molestaba. Finalmente cuando el aire pidió su espacio entre nosotras y en nuestros pulmones nos separamos. Sin dejar de tenerla junto a mi, tome el cupcake y lo probé. - Hummmmmm... Que rico.... - luego le ofrecí a ella el pastelillo para que le diera una mordida. - Gracias por este día Alexandra..... -

-       -Hagamos algo, no me pidais... Nunca JAMAS -hice un gesto exagerado con mis manos negando- las gracias de nada, no os estoy haciendo un favor solo estoy disfrutando con vos el momento de la mejor manera. - Sonrei sintiendome algo indefensa- Me alegra te haya gustado, eso demuestra que aun no pierdo el toque artistico en la cocina.

-        Hay Alexandra.... - Suspiré con el pecho lleno de cierta emocion. - Hasta en momentos como estos aparece tu ego y te hace ver tan.... - Sonrei. - Linda.... - Ella solto una risita- No volvere a repetir eso... puedes acostumbrarte a que me gusten ciertas cosas... - Dije de modo jugueton.

-       -A mi me gusta el chocolate por eso me comere esto -dije tomado el pastelillo y mordiendolo- Si, amo el chocolate - Mi mirada paso de estar en el pastelillo a verla a ella y clavarse en sus ojos verdes- Teneis una miranda intensa, se que es porque os pongo algo nerviosa pero que mas da, soy asi... Tan perfectamente imperfecta que mi imperfeccion os enloquese- Cada suspiro me trancaba la respiracion Estefania estaba logrando ciertos yo no se que en mi que me parecian mensajes subliminales de cupido-

-       Tus poemas son locos Medina…- Le dije robándole una pequeña mordida del pastel. - Pero igual son lindos. - Tome el brownie de chocolate y le di también una mordida. Esta asombrosamente rico. - Wow…. este esta también muy rico, quieres probar? - Partí un pedacito. - Abre la boca…. - Ella me miro como si aquello fuera infantil- Abre la boca o no te daré. - Ella abrio la boca y puse el pedacito de brownie en ella. - Buena niña. - Me acerque y le di un beso en la mejilla.

-       -Senti cierto no se que en mi estomago, NADIE jamas me habia enseñado el avioncito o darme un beso o a recibir un premio solo por cumplir lo que me daban, lo unico que me enseñaron a recibir era odio dolor y sufrimiento y por ley eso era lo unico que sabia dar. -No me trateis como una cria, que ya no lo soy -dije tratando de recuperar la compostura- Aunque podriamos sentarnos a comer, mi pancita pide a gritos algo de amor cariño y de este exquisito manjar- dije refiriendome al Croissants- ve llevando esto sobre la mesa del pastelero, yo traere cafe... -tomando camino a la barra de la panaderia me detuve observandola fijamente buscando leerla- Tomais cafe?

-       No muy oscuro y sin azucar... - Sonrei con cierto dejo de orgullo calculando que se concentraba de nuevo en mis ojos. Te gustan verdad Alex? Gracias mama por haberme heredado tu color de ojos!! - Si no vuelves rapido voy a comerme todos estos ricos croissants. - Le dije buscando dos sillas, una para ella y otra para mi- Humm veamos esto... - Parti un cachito del croissant y me lo comi. - Que buena eres en esto!! No... mejor no te digo porque despues se te alza el ego de nuevo... - Susurré para mi mientras tomaba asiento.

-       Odio el cafe y ella toma cafe para soñolientos... Bah -dije para mi encendiendo la maquina del cafetin- Ella toma un marron.-  recorde claramente la voz de mi jefe con su desperfecto español, en la bota del mundo cuando pedian los cafes... -Alessandra, ved bien, el cafe se prepara de muchas formas, pero si tomais los 8 primeros segundos de cafe podreis preparar la mezcla perfecta de este.-habian distintos tipos, Y uno para cada gusto... El tetero, El con leche, El marron claro, El marron oscuro, El cafe pa' borracho, El pal que esta amanecio, El negrito, Y el NEGRO! AFF! Muchos cafes que memorice y aprendi hacer.

Existían otros que llevaban algunos ingredientes extras, y sabían deliciosos. Mientras calculaba cuanto cafe necesitaria el punto exacto batí la leche, ese sonidito fastidioso de la maquina me molestaba y acababa con mi poca cordura. Luego de calcular la primera rallita del vaso servi la leche con suficiente crema, y PERFECTO, al colocar el removedor en el centro del vaso se quedo alli, sin moverse, eso era un buen cafe... Varias sonrisas me gane al preparar un cafe de esa manera... Cuando termine el cafe para Estefania. Lo coloque sobre una bandeja y camino de nuevo al area de produccion tome de la nevera un choco de esos de los envases de carton, que los pequeños acostumbran a llevar a la escuela. Lista y con la bebida emprendi el viaje adentro... Llegando vi a estefania saborear algo encantada como si comiese un pedacito de cielo -Veo que os ha gustado la comida -hable dejando el cafe sobre la mesa- Cafe caliente para ti, y chocolate frio para mi.

-       - Ya iba tomando el croissant completo cuando Alexandra volvio. Ella siempre entraba en los momentos que yo menos necesitaba. Esperaba terminarme esa pieza antes de que ella volviera, pero no, tuvo que volver para darse cuenta de cuanto disfrutaba lo que habia hecho. - Esta rico, en verdad. - Tome el cafe y lo probe. - Este tambien esta rico... gracias!! - Agradeci probando las dos cosas juntas, era una delicia.

-       -Que os dije hace un momento? -le pregunte algo fastidiada ya. por su agradecimiento a todo- Hey, si solo queda uno! Pero... -Calle en seco observando el croissants fue en solo cuestion de segundos que ambas saltamos a la mesa buscando la pieza, con un poco de suerte y agilidad logre tomarla- No mereceis esto, es muy delicioso para vos, y mas aun si lo he preparado yo. -dije aspirando profundo su delicioso olor- Si en definitiva no mereceis esto -estuve a punto de morderlo pero su puchero me detuvo- Oh, jamas crei en eso... Debeis intentar mejores tecnicas para merecer esto.

-       - Hice un gestito de suplica mientras que ella fingia darle una modida al croissant. - Nooo... dame un pedacito... no seas mala Alex, si? - Me acerqué a ella pero se dio vuelta. - Aisshhhh pero que mala eres Medina, no me quieres dar un pedacito. - No hubo resultado. - Bien... que debo hacer para que me des un pedacito al menos? - Dije sintiendo aun el olor del croissant caliente.

-       -Debeis demostrar que sos merecedora del exquisito croissant... -Tome un sorbo de choco y me acerque a ella...- Esto vale, demuestra cuanto vale... -Sonrei esperando conocer un poco mas, saber de que era capaz la doctora cuando se proponia algo asi fuese solo un pedazo de ojaldre con chocolate

-       - Alcé una ceja... - Con que de nuevo aca tenemos un pequeño reto, no. - Me acerqué a ella mirando la manera de arrebatarle el pedazo de croissant pero no parecia viable. - Bien.... Acá vamos. - Puse mis brazos alrededor de su cuello. - Supongo que no es suficiente. - Ella nego con la cabeza. - Muy bien... - Me acerqué a su boca. - A mi tambien me gusta el chocolate. - Me acerqué a sus labios y la bese sintiendo el sabor del chocolate frio en mi lengua. Me separé un momento de sus labios y saboree un poco mis labios. - Humm estuvo rico... - Pero no me detuve ahi, ya habiendola distraido, tomé el croissant de su mano y lo puse a un lado y volvi a besarla. No me importaba ya el dichoso pedazo de harina, yo queria seguir ahi, asi.

-       -No supe que pensar ni que sentir estabamos alli, solo nosotras, esa faceta de ella no la sabia pero cuando la senti me fue imposible no aceptarla, tomandola por las caderas me abandone a su beso ya no era cuestion de un ojaldre sino cuestion de deseo poco a poco la mesa del panadero quedo vacia, las cosas fueron a estrellar contra el piso, de nuevo una pequeña mecha entre nosotras se encendia... De nuevo una pequeña chispa hacia quemar nuestro ser.

La tome fuerte por sus muslos e inverti nuestras posiciones colocándola a ella sobre la mesa. Asi nos besábamos, con deseo, como si fuésemos solo unas mocosas con ganas de desvirgarnos. Como si jamás fuésemos sabido lo que era el deseo, asi con miedo y pasión. Su lengua no ledaba tregua a mi boca, mientras sus dientes mordisqueaban mis labios, lo admito estaba mas que excitada, la veía en esas cortas pausas que hacia para recuperar el oxigenos su mirada me daba la luz verde para introducirme en su cuerpo, sus piernas rodeaban mi cadera fuertemente acercándonos.

-       - Justo en ese momento senti una vibracion en el pantalon. De seguro el telefono habia sonado varias veces pero yo no lo habia atendido por obvios motivos. Tuve que separarme de Alexandra unos momentos para ver la pantalla del aparato. "Langley" - OH POR DIOS... LA CENA!! LO HABIA OLVIDADO..... - Miré el rostro de Alexandra y de seguro penso que yo interrumpiria aquel momento. - No es nada importante.... - Ella me mostro su enorme sonrisa. - Sabes que? Puedes comerte el ultimo pedacito... lo mereces. -

-       Vuestra expresion ha mostrado preocupacion, es mejor dejar esto aqui... -Volvi a colocarme de pie y tome el Croissant -Ten, preparere otros, nadie os asegura que volvais a probar los que he hecho hoy –

Por que coño tenia que ser asi? Tan radical en todo lo que hacia… Para mi no había escala de grises, o era negro o era blanco. Había luz u oscuridad! Pero noooooo! Yo no podía aceptar eso! Ella estaba dejando de lado quizás algo importante por estar conmigo y yo solo la desplazaba, no podía creer cuan basura podía ser, se suponía que me gustaba, vaya manera de demostrarlo.

Con esas palabras crueles, me dirigi a los baños quitandome la ropa, dandome una ducha, busque el agua fria pero solo consegui la calidez de las aguas marabinas... Luego de aproximadamente una hora bajo el agua sali. Llena de mis ideas, un tanto molesta. No pude ver su mirada triste cuando me di la vuelta molesta, actuaba como una estúpida mocosa de pañales, cuando en realidad era una mujer de 28 años queriendo a otra mujer que la quería.

-       No eres mia- Me repeti negando con la cabeza- Esto lo ha confirmado- Su expresion preocupada y luego confiada, sabia lo que era eso- Hay algo mas- no sabia que hacer, pero me senti como una persona cruel al verla a ella dormir sobre algunos sacos de harina formando bien una cama improvisada.

Era una mierda, me repetía despacio…. Ella tan hermosa y perfecta y yo? No la merecía.

-       Ni siquiera me dejo hablar y tras solo decir esas pocas palabras me dejo ahí.... - Lawan..... Voy a matarte.... - Murmure sintiendo un poco culpable, para que había aceptado salir con ella si de hecho no tenía ningún deseo de ir? Quizá solo por cumplir. - Por que tienes que ser tan precipitada en todo.... - Murmure un tanto aburrida, allí, solitaria. - Y ahora que se supone que voy a hacer? - mire para todos lados y había un enorme desorden. Limpie el lugar lo mejor que pude recogiendo el polvo, los restos de masa dulce, huevos y demás que Alexandra y yo nos habíamos lanzado. Ya había pasado cierto tiempo y ella no bajaba, se había disgustado? Suspire. Mire hacia una pequeña bodega bien organizada y vi unos sacos de harina enormes. - Hummm... Quiza.... - Después de organizarlos, el resultado pareció similar a una especie de colchón, que no dude en probar. - vaya.... Si que esta cómodo.... - El cansancio vino de golpe y me hizo cerrar los ojos. - Alex..... - fue lo ultimo que murmure antes de perder la noción de todo.

Despues de colocarme mi ropa interior Calvin Klein, para cubrirme primero, solo fui capaz de ponerme los pantalones entallados y buscando un par de sabanas, con las que cubrían el pan que tendían en las tablas para que creciera, llegue a su cama improvisada... -Ostias, no teniais porque -Reproche en vos baja cubriendola con las sabanas. De pronto me senti cansada, y vi la hora 3:02 AM- Joder, con vos el tiempo vuela y se me escapa de las manos -un sutil suspiro se escapo de mi, desviando la mirada al lugar, las cosas estaban recogidas, el monton de harina y masa ya no era decoracion de piso y los trastos estaban en su sitio. - Si luego de que causaras mis molestias arreglaras las cosas todo entre nosotras seria diferente Estefania- Suspire nuevamente. Me senti algo sofocada asi que sali un momento y me fue imposible no encender un cigarrillo. Mientras el humo se disipaba recoste mi pie sobre la pared y tome el celular una llamada entrante. No queria hablar pero quizas seria importante.

-       -Bueno...

-       -Hasta que por fin...

-       -Ale -dije ahogándome con humo del cigarrillo-

-       -No te preocupes no quiero explicaciones, se que estas con Estefania.

-       -Como lo sabes.? -pregunte atonita, ni si quiera yo creia que estaba con ella-

-       -Soy tu hermana, tu complemento.

-       -Ale lamento dejarte sola. Con ella las cosas son distintas siempre quiero terminar el momento pero se presenta oportunidad de otras cosas y no puedo.

-       -Supe que se rio porque escuche por lo bajo el sonidito- Como estas? -pregunto como intentanto buscar respuestas obvias-

-       Fumando, resistiendome al conjuro de cupido.

-       Eso os hace daño.

-       No importa, nada importa. He de morir y no tengo quien me ame, solo la soledad de mi grandisimo ego sera la unica que me acurruque en las llamas del infierno.

-       No digais semejantes barbaridades.

-       Ale, te vere dentro de poco, lamento ausentarme, lo recompensare lo prometo.

-       Traeme pastel, tengo grandes antojos del mus de parchita.

-       Mi pulga si come, solo por ella os complacere.

-       Os amo cuidaros.

-       Os amo mas.

Y asi me despedi de mi hermana y avente el cigarrillo a medio fumar al suelo, disparando el humo a las afuera entre de nuevo a la bodega, no antes sin lavarme los dientes borrando un poco el olor a nicotina de mi. Apague de nuevo las luces y Buscando desde mi perspectiva el mejor lugar para acostarme asi lo hice justo al lado de ella sintiendo solo en cuestion de segundos su cuerpo abrazarse al mio, desprendiendome de mi ira y acobijandome en su encanto. Despues de abandonarme con Morfeo desperte sintiendo mis fuerzas renovadas, me sorprendio que la panaderia aun estuviese sola, pero eso lo olvide apenas vi a Estefania durmiendo sobre mi pecho -Oh Dios mio, no me tortureis asi- Dije susurrando - Que hermosa sos, cuanto quisiese fueseis para mi- Recogi un mechon de su cabello negro y detalle mejor su rostro, fue hasta entonces que divise un pequeño lunar transparente en sus cejas, justo en el lado izquierdo en la linea final de estas... Detalle cada expresion y gesto que hizo al dormir hasta esas respiraciones cortas y pausadas, largas y rapidas que solemos hacer mientras dormimos, esas tambien las disfrute. Sus labios, su nariz, sus orejas y pomulos... perfile cada detalle de su rostro sintiendola amandola- Cuanto quisiera estar contigo siempre - trague grueso al sentir un pequeño golpe contrayendo mi pecho -Eres perfecta mereces amor, comprencion, felicidad... -Una lagrimita se desplazo desde mi pupila a su cabello el cual bese- Siento algo por ti, pero no aceptare que esto... Eres muy valiosa para sufrir por mi. -Entonces recoste mi cabeza del saco de harina y la senti moverse. me reincorpore velozmente y la vi despertar, su rostro lleno de pesadez sus brazos abrazando mi torso y el bostezo auditivo que se escapaba para retumbar en cada lugar de la bodega...

-       Al abrir mis ojos la suave cercanía con Alexandra me hizo sobresaltar. Como había llegado ella junto a mi? Es decir…. Solo sonrei. Otra vez habiamos pasado la noche juntas. Por alguna motivo ese había sido un maravilloso descanso y me sentía renovada. Bostecé con cierto regocijo interno, Alexandra parecio divertida con mi manera de exponerle al mundo mis órganos internos al bostezar. - Perdona…!! - Un tanto sonrojada pensé en la manera de agradecerle los bonitos momentos del día anterior. - Quédate aquí, quieres? - Me le acerqué y le di un beso en la comisura de los labios, luego me reincorporé y fui hasta el baño para refrescarme la cara. Ya en la cocina busqué huevos y algunos otros ingredientes, y desde luego, busqué una pasta de chocolate amargo. A mi mente vino la manera en que mi madre hacia el chocolate. Leche, un par de astillas de canela, y la pasta, todo en el fuego. Luego hice los huevos revueltos con algunas otras cositas mas. Busqué algunos platos y servi huevos revueltos "a la Estefania”, un par de panecillos, algo de chocolate batido espumosito y desde luego un poco del jugo que había exprimido de unas enormes y maravillosas naranjas de la enorme nevera. - Con esto será suficiente. - Luego de darme un par de miradas al espejo en el baño, tome una charola y lo puse todo y lo llevé a la bodega. - Alexandra…. traje el desayuno…espero te guste. - Su cara de sorpresa fue preciosa.

-       Oh que rico -dije frotando mis manos sentandome en posicion de indio sobre la improvisada cama- Chocolate por las mañanas, habeis pasado la prueba -le dije con tan solo tener el olor del chocolate en mi- Rico -le di una probada a los huevos revueltos los cuales no acostumbraba a comer, por que ni me gustaban – Os digo un secreto? Son los primeros que como con tanto regocijo, Como los llamais? -pregunte señalando los huevos revueltos, mientras me decidia a tomar un sorbo de chocolate creando un bigote espumoso alrededor de mi labio superior

-       .- Senti felicidad de ver que le habia gustado lo que habia preparado. - Los he llamado "Huevos revueltos a la Estef" - Sonrei entendiendo de plano que mi nombre no hacia juego con el tema gourmet. - La verdad tiene de todo un poco, yo solo agregaba ingredientes y probaba si sabia rico. - Me encogi de hombros. - Hay mucha cosita en una panaderia. - Ella me escuchaba con atencion mientras seguia comiendo. El bigote de chocolate seguia poniendose mas grueso en su labio. - Mira como comes, pareces una nena... - Sonrei acercandome a ella, luego tome la servilleta de la bandeja... BESALA, BESALA, BESALA... Me mordí el labio conteniendome... BESALA!! TONTA!! Aisssshhhhh NOOOOO... - Creo que falta un poco mas aqui.... - Me acerqué un poco y justo en ese momento ella giró y nuestras bocas volvieron a juntarse. - Por cierto... Buenos dias... - Sonrei sonrojada. POR QUE CUANDO QUIERO NO PUEDO Y CUANDO PUEDO NO QUIERO??? Aishhh Estefania....

-       Para la proxima sin tanto papeleo directo aqui es mejor -dije señalando mis labios con el tenedor- Comer asi es rico, me hace sentir feliz y comienzo el dia maravilloso, habeis preparado hasta jugo? El acido es mi favorito -acote dandole un sorbo al jugo- Hey come, dejad de verme tanto, ve que tenemos tanto trabajo para hoy. -en ese momento vi el reloj y como una señal sono un telefono- El mio no es, lo apague para evitar molestias. -Ella observo la pantalla con fastidio sin querer contestar- con confianza, seguire disfrutando el gourmet desayuno a la Estef.

-       Lawan me había marcado no se cuantas veces a mi teléfono. Unas diez veces había visto la noche anterior, hoy eran quince. Yo no quería estar con ella, quería estar aquí, con Alexandra, viéndola comer, como volvía una y otras vez a llenarse la boca de chocolate. Me sentía feliz. Tomé el teléfono y lo apagué. No era necesario. Alexandra de nuevo tenia ese enorme bigote de chocolate. - No es papeleo, es solo que la gente se limpia con la servilleta, pero ya que insistes…- En un momento en que puso el tenedor en el plato, le tome el rostro y busque con mis labios el suyo lleno de chocolate tibio. Y no aguanté, terminé besandola de nuevo, abusando de mi propia tensión, de esas ganas que tenia de besarla una y otras vez, o incluso de dejar que ella lo hiciera. Pero mi manera de besar era muy distinta a la suya, yo prefería el tacto, la lentitud, sentir con candor el momento, y así se lo hice sentir. - Listo… - Dije viéndola, ella pareció mirarme durante un segundo. Que paso por tu mente Alexandra Medina?

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