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Fecha: 28-Oct-16 « Anterior | Siguiente » en Intercambios

Las terapias de mi esposa.

Long Horns
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Tiempo estimado de lectura: [ 17 min. ]
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Después de conocer a Gilberto mi esposa está dispuesta a darle sus "terapias" Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Al despertar por la mañana después de la cogida que le metieron a mi esposa entre Toño y Gilberto, mi esposa Gaby estába muy arrepentida y apenada. ¡Huuyy Papi!! que pena tengo con Toño y su amigo, pues en la primera noche que lo conozco acabo cogiendo con él, que van a pensar de mí...

No te preocupes de nada pues ya sabíamos cuales eran sus intenciones, además que ayudó bastante la botella de champaña que te tomaste. Creeo que Toño te convenció para que cogieras con Gil. Por cierto le diste una muy buena “terapia”. Jejeje. (Mi esposa me besaba con cariño) Cuenta como fue…

Toño empezó en la cocina a meter mano por debajo de mi falda cuando estaba preparando los sándwichs, me bajó la tanga se hincó atrás de mi y me empezó a besuquear la parte baja de mis nalgas dándome unos lengüetasos en mi rajita, él me quería coger en ese momento pero le recordé que no les había llevado sus cubas, de inmediato las sirvíó y se las llevó a la sala, cuando regresó se sacó su verga para darme una cogida muy fuerte y rápida, mientras lo hacíamos me pedía que me cogiera a su amigo, cuando le dije excitada que sí me lo cogía, se empezó a venir muy fuerte dentro de mi, cuando terminó se subió los pantalones y regresó con ustedes, yo fuí al baño a asearme rápidamente. Para ese momento yo estaba muy caliente con ganas de más, pensando en coger con Gil.

Y ¿que tal con Gil?... Parece que te gustó coger con él.

¡Ayy Papi!!... la verdad me gustó mucho, tiene una cosota muy rica sentía como me abría su verga mi vagina, como me empujaba por dentro mis entrañas, cuando yo lo apretaba con mis músculos vaginales él me daba unos piquetes tremendos en mi matríz, me oprimía muy rico mis pechos y besa con fuego, nunca me imaginé que me entrara todo su palote, me sacó mucha lechita tu viste todo lo que me salía pensé que me estaba haciendo pipí. Además me pareció que es muy cool. ¿a tí como te cayó?...

La verdad es que me cayó muy bien, es muy simpático y educado, por cierto me dió las gracias por la "terapia" que le diste, me preguntó si podía venir por otra sesión, pues se sentía mucho mejor. Jajaja.

¿Que te parece tu esposa Papi?... ¿Estás contento con todo lo que ha pasado?...

Me estóy acostumbrando a mis nuevos "adornitos" que me has puesto en la frente, pero es súper excitánte ver a la mujer que amas y deseas como coge con otro cabrón, eso me calienta muchísimo y sobre todo esta última vez en que los dos te daban una super cogida al mismo tiempo, parecía que estaba soñando viendo a mi esposa como actriz porno en medio de dos cabrones y uno de ellos con una vergota de película. Los comentarios guarros de Toño cuando le decía a Gil que eres muy puta y que te gusta mucho la verga, me prendieron todavía más. La verdad cierro mis ojos y pasa en mi mente la película de como te estában cogiendo este par de cabrones. (La mano de Gaby me acariciaba la verga)

Uff Papi… ya ni me digas, que ¡estoy a punto de venirme! ¿Me coges?... Ya no aguanto más y por lo que se ve tu también estás listo, mi panochita todavía tiene lechita de Gil.

Nos dimos una cogida tremenda aprovechando que nuestros hijos seguían en casa de la hermana de mi mujer. Los gritos de Gaby eran muy fuertes, pues desde que le metí la pija me recibió con un orgasmo muy intenso se le convulcionaban las nalgas, tenía sus ojos cerrados y mi verga todo el tiempo al fondo de su coñito, no era dificil de imaginar que su mente estaba pensando en la verga de Gilberto, me daba mucho morbo, pues en ese momento yo me sentía Gilberto y sentía todo lo que mi mujer le podía dar y hacer a otro cabrón, mi calentura crecía más pues abría sus piernas completamente y las subía al aire para que yo la penetrara lo más adentro posible, le pellizcaba sus pezones con fuerza y ella estallaba con otro orgasmo muy fuerte, ¡haagghh que rico me estás cogiendo!!... se movía en círculos con el estoque clavado hasta los huevos, trenzados en un interminable beso de fuego. Cerré mis ojos y pasó de nuevo la imagen por mi mente de mi esposa cogiendo con los dos, me empecé a correr como adolescente en primavera mientras ella me acompañaba con otro orgasmo.

Terminamos agotados, y empapados de sudor. Que le comento a Gaby que buena cogida le diste a Gil... Ha... ¿la de anoche?... No mi amor la que le acabas de dar... Jejeje. ¿No te entiendo?... Sí ahora le acabas de quemar un polvote a Gil. ¿A poco no estabas pensando en él?... Apenada y con una sonrisa tipo la Mona Lisa me respondió; pues la verdad sí, pero no te enojes fue sin querer ofenderte. No te preocupes si me excitó mucho sentir lo que le puedes hacer a otro. ¿Me entiendes?... Pues creeo que sí te entiendo pero me da pena aceptarlo. Jajaja.

El lunes en la oficina entró Toño a mi privado y me preguntó: ¿Como está Gaby?... Que pregunta tan pendeja te hice si sé que está buenísima, mejor te pregunto; ¿como te cayó Gilberto?... Muy bien, es bastante simpático pero creo que le cayó mejor a mi esposa... Jejeje. Pinche Toño como se te ocurre llevar a un tipo con esa vergota, creo que tu y yo estamos descalificados. Jajaja. Pues a Gaby le fascinó.

Me comentaba Toño: Gilberto se quedó muy impresionado con Gaby, y tú le caíste muy bien, dice que son un matrimonio maravilloso y feliz que se les nota tan solo con hablar con ustedes,  que Gaby es una gran mujer, la perfecta ama de casa pues tiene todo muy ordenado en su casa, y por la noche es la mujer más caliente del mundo, además está buenísima. ¿Tú crees que Gaby quiera hacerlo con Gil de nuevo?...

Pues mejor pregunta si lo quiere volver a hacer con nosotros, quedó gratamente impresionada con la verga de Gilberto... Jajaja. Tu viste que cogida se dieron y como se le salía a chorros la leche a mi mujer. Me acuerdo y se me para el pito, pues yo ya lo tengo bien duro me respondió Antonio, y que tal si nos vemos el miércoles por la noche pues aguantar hasta el sábado esta difícil ¿no?... ¿Cómo crees?... Si hay que trabajar al día siguiente los hijos van a la escuela. ¿Le puedo dar el teléfono de tu casa a Gil?... Quiere hablar con ustedes. Bueno pues dáselo a ver si no me crecen más los cuernos. Jejeje. Toño me respondió enérgicamente; pero eso no es ponerte el cuerno, pues tú lo sabes estás presente y participas del agasajo, si fuera a escondidas de ti pues entonces sí te estaría poniendo el cuerno. 

A ver Toño; ¿si estuvieses casado me permitirías coger con tu esposa?... Viendo el caso de ustedes como se llevan de bien, y si tuviera una esposa como es Gaby de seguro que sí te daba chance de coger con ella. Es más por ahí tengo una novia que está bastante bien, si quieres te la presento para que te la cojas, pero la verdad coge mejor y más sabroso tu esposa. Jejeje

Para el miércoles por la tarde ya había llamado Gilberto a mi esposa. Gaby me llamó al trabajo para contarme como estuvo la plática. ¡Papi me llamó Gil!!... estuvimos platicando de muchas cosas, me dijo que quedó muy impresionado por nuestra forma de llevar nuestro matrimonio, que le gustaría mucho que le diera otra “terapia” que hasta la depresión se le estaba quitando. Jajaja. Quiere venir hoy en la noche a saludarnos. ¿Que te parece?... ¿Le digo que sí?...

¿Pues si tu quieres? Invitalo pero dile que llegue temprano para no desvelarnos mucho.

Ok Papi ahora le llamo, ¡muchas gracias mi amor!!...

Maldito morbo, otra vez el pito me reventaba mientras seguía trabajando en la oficina, obviamente me hice el que no sabía nada para que Toño no se apareciera por casa. Saliendo de la oficina compré unos bocadillos y una botella de Brandy y me fuí a casa. Para ese momento Gaby ya había acostado a nuestros hijos, estaba radiante y muy bien maquillada. Hola mi amor que guapa estás; tuve que hacer una pregunta tonta; ¿Va a venir Gilberto?... ¡Sí Papi!!! No debe de tardar. Y ¿los niños?.. Ya los acosté, ve a checar si ya se durmieron.

Unos minutos después llegó Gilberto con un ramo de rosas para Gaby, y una botella de Cava me saludó muy efusivamente con un fuerte abrazo, enseguida corrió hacia Gaby; la escanió de arriba a abajo y le dijo que guapa estás dandole dos besos en las mejillas le exclamába; que rico hueles me fascina tu perfume, mientras mi esposa le agradecía el ramo de rosas que le llevó yo metí la botella de Cava al congelador, mientras los dos conversaban en la sala. Al verles juntos el pito se me paró, creo que todos andábamos igual pues en los Jeens de Gil se le apreciaba el paquete como si usara traje de torero, y de seguro que mi esposa tenía la tanga que se le exprimía.

Me fui a la cocina a preparar unas cubas y a traer los bocadillos, seguían conversando alegremente los ojos de los dos destellaban con un brillo muy especial. Regresé con los tragos y los canapés a la sala y Gaby aprovecho para ir a buscar un florero para acomodar las rosas. Después de conversar un poco con Gil le pregunte si le había dicho algo a Toño de que iba a venir. Me respondió que Toño no sabía nada. OK entonces yo no le voy a comentar nada para evitar celos. (Gaby solo oía atentamente) Vienes por tu “terapia” ¿verdad?... Pues si ustedes están de acuerdo yo con todo gusto vengo dispuesto a todo lo que ustedes manden, la verdad les agradezco profundamente toda su hospitalidad... Jejeje

Brindamos a fondo por los tres, mi mujer acomodaba las flores en la mesa de centro dándole a Gil un buen show de sus nalgas, pues su vestidito subía hasta que sus muslos quedaban de fuera de sus medias y se le veían los broches del liguero. Los ojos se le pusieron de plato cuando Gaby se agachó con sus piernas rectas, y nos dio un show de su yoyito que forman los labios de su coñito con la tela de la tanga,  luego la coqueta de mi mujer se sentó en sus piernas en lo que fui a la cocina a rellenar los vasos. Cuando regresé la mano de Gilberto estaba perdida bajo el vestido de Gaby y la mano de mi mujer acariciaba el bultote del pantalón, estaban trenzados en un beso de lujuria. Me acerque a ellos y le empecé a desabrochar el vestido, mi esposa se puso de pie y me dio un beso de fuego mientras se lo sacaba luciendo un juego de lencería de infarto en color negro. Uff... ¡se veía como modelo!! Giraba para que tuviera una buena vista de su cuerpo, Gil la barría con su vista y se asomaba por todos lados,  se puso de pié para abrazarla estrujando las nalgas de mi sufrida mujercita. 

Yo me uní al abrazo por la parte de atrás de mi señora haciéndola sándwich entre los dos, ella disimuladamente nos acariciaba las vergas por arriba de los pantalones, mientras le metíamos un faje a cuatro manos por todo su cuerpo, su respiración se aceleraba y empezaba a gemir en voz baja, le desabroche su diminuto sostén de inmediato Gil le mamaba las tetas y le pellizcaba los pezones mientras mi esposa le desabrochaba la camisa y los pantalones, en ese momento yo me quitaba toda la ropa ya que nadie me hacía caso.

Cuando regresé con ellos mi amigo ya le había quitado la panty acariciando con su mano la panocha de mi esposa. Gaby le pelaba lentamente el glande de su tranca mientras me exclamaba; ¡La tiene bien grande!! ¿Verdad Papi?... Gil se hincó y estaba pegado a su depilada panochita, dándole una mamada como si fuera becerro. Yo la volvía abrazar por detrás acariciando sus pechos mientras nos dábamos un beso de lujuria, mi verga la acomodé por abajo de sus nalgas con el fin de rozar el culito de mi esposa, de pronto sentí unos lengüetazos en mi verga pues mi amigo en su idilio estaba tan caliente que no le importaba nada nos seguía mamando a los dos, Gaby tenía un orgasmo en la boca de Gil, y yo estaba a punto de explotar pues me produjo un morbo terrible los roces de su lengua en mi verga.

Entonces me separé de mi mujer, Gilberto se sentó en el sillón y mi esposa se hincó sobre él para centrarse su vergota en el coño, pero estaba demasiado larga así que se tuvo que poner en cuclillas para poder guiar el glande en su cuevita, una vez dentro se hincó para subir y bajar a toda velocidad retorciendo sus nalgas, los labios rojos del coñito parecían que van a reventar se aferraban con todo al palo de Gil que le estrujaba y le abría las nalgas acariciando con la punta de sus dedos su culito. Es alucinante ver a tu esposa cogiendo en esa forma con otro cabrón, parecía una estrella del cine porno pues tenía puesto su liguero negro con sus medias lo que le hacía ver más apetitosas sus nalgas blancas. 

Le vino otro orgasmo que la cimbró, no se pudo mover solo grito jadeando ¡no sé qué me haces pero me estoy viniendo mucho hhaagghh!!! Le brotaban líquidos de su puchita como si fuera orina pero es otro fluido, quedó como desmayada gritando con la punta de la verga clavada en la matriz. Uff... yo estaba a centímetros de la acción, que cogida le estaba metiendo a mi esposa. Gilberto se empezó a mover cada vez más rápido, mi esposa jadeaba y gritaba; ¡que rico me estás cogiendo aaay uuufff!!! Gilberto jadeaba con un sonido ronco se quedó inmóvil empujando toda su verga al fondo de su coñito y se empezó a correr a borbotones, mientras se tragaba los pezones de Gaby. ¡Qué caliente está tu lechita me quema muy rico hhaaaagghh!! Trenzaban sus lenguas y jadeaban.

Yo esperaba mi turno ansioso pues me urgía cogerme a mi mujer, estaba con el morbo a tope con todo lo que había visto, al fin se le salió la tranca de Gil escurriendo muchos jugos,  ella se puso de pié y de inmediato me abrazó y me besó con fuego, yo la empecé a recostar en la alfombra se la empecé a meter. El más grande de los morbos que un marido puede experimentar es la sensación del coño abierto y lubricado de leche ajena como a cien grados de temperatura, es delicioso sentir el semen del otro mojando tu verga son como burbujas de champaña acariciándote todo tu miembro, si ya la tienes súper dura al sentir la leche del otro te lo convierte de acero.

Mi esposa movía cadenciosamente sus nalgas, tenía una cara de felicidad extrema y me besaba con mucha ternura, yo disfrutaba intensamente de la panocha de mi mujer pues la sentía caliente y sabrosa como nunca antes, me faltaban manos para acariciarla por todos lados cuando podía le pellizcaba sus pezones, en eso le vino un orgasmo muy fuerte que la cimbraba toda y gritó; ¿me estoy viniendo mucho haaggh!!  Y se dejó de mover yo se la empuje hasta el fondo y sentía como me oprimían la verga sus músculos vaginales en combinación con el cosquilleo que me hacía la leche de Gil y los besos de fuego con mucho amor que nos dábamos, pues me empecé a venir a lo bestia no paraba de aventar leche.

Me giré a un lado y nos quedamos descansando en la alfombra, Gilberto no le perdía detalle al cuerpo de mi señora pues materialmente se la comía con los ojos mientras nos exclamaba; que bárbaros: Son lo máximo se ve que se quieren muchísimo, y con el debido respeto que forma de coger tienes condenada Gabriela, lo haces muy erótico y muy rico eres muy sensual, además estás preciosa. Gaby se ponía de pie en ese momento y Gil le ayudaba abrazándola, le acariciaba las tetas y las nalgas, la besaba en la boca, mi mujer se disculpaba diciendo que se iba al baño a asearse pues de su puchita salía bastante leche. 

Me limpiaba con una servilleta mi herramienta pues estaba empapada de tres leches, mientras escuchaba las alabanzas que le echaba Gilberto; Gaby coge riquísimo está buenísima y que nalgas tan ricas tiene te juro que me ha dejado impactado pues la verdad yo estaba muy decepcionado de las mujeres pues pensaba que todo se mueve por dinero e interés y la verdad he visto el amor que se tienen y estoy impresionado.

Nos pusimos los calzones pues me sentía incómodo el estar viendo el vergón de Gilberto, pues no deja uno de hacer comparaciones y la verdad uno se acompleja. Fuimos a la cocina y descorchamos la botella de Cava y serví tres copas. Gaby entraba con su bata puesta le di su copa brindamos, nos cayó riquísima la copa pues estábamos muy sedientos les rellené sus copas, y nos sentamos en la mesa de la cocina a comer los bocadillos y a platicar como si fuéramos amigos de toda la vida.

Gaby se deshacía en atenciones con Gilberto y conmigo, luego la plática se fue girando a temas sexuales donde Gil nos platicaba de su ex esposa, que parecía toda una adolescente que nunca maduró y solo le gustaba andar con sus amigas, no hacer nada de casa ni atenderme a mi, siempre estaba en casa de sus padres y se burlaba de mi, me llamaba “el burro” cuando teníamos relaciones no me dejaba meterla toda se quejaba si se me pasaba un poco más, me decía que la lastimaba y solo le quería hacer daño, era muy frustrante la relación con ella. Así que terminamos y me refugié con un buen amigo que le notaba alguna tendencia gay pero nunca había pasado nada, en una borrachera tremenda que nos pusimos cuando me di cuenta me estaba mamando la verga con muchas ganas, lo dejé pues me agradaba la mamada que me estaba dando, luego que me pone su pito en la boca, por experimentar más las copas y la calentura pues yo también se la mamé y ¡acabamos los dos en un 69!!...

Después de esa sesión con él vinieron otras, con las copas y las drogas me agradaban pero había cosas que no me gustaban, pues me pedía que me lo cogiera por el culo y es bastante desagradable un culo peludo de caballero no me gustaba pero por la amistad le cumplía sus caprichos, mi mente se fue trastornando no sabía si ya era gay pues también me gustaban las mujeres. Le platiqué a Toño lo que me estaba ocurriendo y me quería llevar con las putas, pero tampoco me atrevía a realizar esa aventura. Me cambié a un departamento sumamente pequeño y la soledad me empezó a pegar me deprimí falte al trabajo varios días y me despidieron, en fin la estaba pasando muy mal... Toño me habló maravillas de ustedes me dijo; platica con ellos para que los conozcas, te pueden orientar bastante y son de mente abierta no se espantan de nada, cuéntales tus problemas. Bueno y aquí estoy con mi “terapeuta” Gaby.

Mi mujer se puso de pie y le besó una mejilla, empezó a levantar los platos sucios y llevarlos al fregadero, yo servía unas cubas de brandy para Gil y para mí, a mi esposa le volví a rellenar su copa con Cava, en una de las vueltas de mi mujer por más trastos Gil le acarició las nalgas, mi esposa giró hacia él y lo besó con ternura en su boca, mientras él le abría la bata y le acariciaba los pezones el beso cambiaba de intensidad pues estaban trenzando las lenguas, una mano de mi amigo le acariciaba toda la panochita de mi amor. A mí se me puso dura la pinga tan solo de mirar cómo se estaban morreando los dos pues mi esposa tenía una mano dentro del bóxer de él. 

Nos fuimos de nuevo a la sala, ahí tenemos sillones o una mullida alfombra, pues en la parte alta nuestra recámara queda junto la recámara de nuestros hijos y no queremos que despierten. Gaby se quitó la bata y quedó totalmente desnuda luciendo su cuerpo a plenitud, luego se inclinó y le bajo el bóxer a Gilberto y le empezó a dar una mamada muy intensa, mientras yo le acariciaba las nalgas y la rajita, le puse abundante saliva al dedo medio se lo rozaba en el culito metiendo la punta de mi falange.

Mi esposa gemía con la boca llena de verga, me veía mostrándome como su lengua lujuriosa corría por la verga de Gil. Gaby de plano se hincó con las piernas separadas para darme más acceso a su panocha pues le rozaba con mi glande la entrada de su vagina se la empecé a meter en su ardiente coñito, ella seguía mamando como nunca esa vergota mientras yo la retaba. A ver... trágala toda… ella hacía su mejor esfuerzo pero le faltaban como siete centímetros y le venía una arcada. No, no muy mal te la tienes que tragar toda. Mientras le dejaba la verga encajada hasta el fondo. Gilberto reía y mi mujer me decía; a ver... trágala tú... No ni madres, ni que fuera traga sables del circo. Jajaja. Mi mujer hacía su mejor esfuerzo mamando con todo cada vez se metía más a su boca, hasta que en un acto de máxima putería se la metió completa traspasando su garganta el glande y un buen pedazo más, los pelos de Gil chocaron con su boca. Waaoowww... Ahora si se la comió completita.

Mi esposa jalaba a Gil para que se acostara de espaldas, la tenía súper tiesa de inmediato mi esposa se zafó de mí, saltó sobre Gil se acomodó el glande en su hoyito y lo cabalgaba con furia, me decía jadeando ¡mira esta si se lo traga completito!! Ven asómate para que veas ¡que rico me lo estoy cogiendo!! ¡Hhaagghh me estoy viniendooo!!! ¡Qué rico me coges! ¡Uff... métela toda Papacito!! A mí se me reventaba la verga de verlos en acción tan rico que se estaban cogiendo y besando, ¿que no hay un agujero para mí? En ese momento me estaba poniendo aceite lubricante de fresa a lo largo de mi pinga de esos que te dan calor, y mi señora se recostaba sobre Gilberto levantando un poco sus nalgas, le apliqué un chorrito en su culito y se la fui metiendo lentamente, Uff que sabroso se rozaban las vergas por dentro de mi esposa tomamos los tres un movimiento riquísimo pues cuando yo entraba Gil la sacaba y Gaby movía sus nalgas de un lado al otro, 1os tres estábamos en pleno disfrute. Los jadeos de Gaby eran muy fuertes y su orgasmo llegó de inmediato con unos gritos ¡Que me están haciendooo me vengoo!!! ¡Huyyy que rico me están cogiendooo, hhagghhggg!! Le vinieron unas punzadas en su coñito y culo las nalgas se le convulsionaban parecía que se estaba orinando pues le brotaban chorritos de leche de su coñito, para terminar como muñeca de trapo casi desmayada, poco a poco se empezó a recuperar y los movimientos iniciaban de nuevo cuando Gilberto me preguntó; ¿podemos cambiar?... Claro que sí le respondí.

 Me quité para que Gaby pudiera hacer el cambio, se giró sobre Gil le pasé el lubricante y se lo aplicaba con mucha pasión sentada sobre él, de entre sus piernas salía el vergón de mi amigo ella le ponía lubricante por todos lados haciéndole una sensual paja, por momentos parecía que la verga era de mi esposa. Uff malo cuando ya empiezas a ver a tu esposa como travesti, pues hasta ganas de hacerle una puñeta me estaban dando. Mi esposa se inclinó hacia el frente y levantó sus nalgas de inmediato Gil guiaba su tranca al culito de Gaby y lentamente se lo fue metiendo hasta la mitad. ¡A mí me faltaban ojos!! Para ver detalladamente como le iba entrando esa tranca, se la volvió a sacar y se la hundió de nuevo esta vez la tenía toda adentro, mi esposa se arqueaba hacia atrás con toda la verga adentro, se recostaba sobre Gilberto. Él se aprovechaba dándole tremendos piquetes en su culo.

Mi esposa jadeaba con todo, Gil le estrujaba con fuerza las tetas, mientras le daba otra dosis de piquetes rápidos le gritaba. ¡Qué rica estás!! ¡Qué culito tan apretado tienes!!. Mi esposa abría sus piernas ofreciéndome su coñito, de inmediato me acomodé sobre ella y se lo metí con cierta dificultad por la posición, pues me quedaba bastante alta poco a poco nos fuimos acomodando mejor nos empezamos a mover muy bien sincronizados, los roces de las vergas se sentían tremendos a través de la delgada membrana que las separaba, estábamos los tres en pleno idilio todos jadeábamos, Gaby se estremecía temblando como si tuviera frío y se empezó a venir muy fuerte todo su cuerpo temblaba,  los chisguetes de su corrida empezaron a brincar como fuente me estaba mojando los huevos y bañando a Gilberto que empezó a gritar como loco, !me estoy corriendooo!! Sentía en la panocha de mi mujer las contracciones de la verga de mi amigo vaciándose en el culito de mi mujer, de inmediato sentí que me venía soltando como siete chorros de leche caliente lo más adentro posible del coño de mi esposa.

Me separé y quedé tirado en la alfombra aturdido, a mi esposa le brotaba la leche por sus dos agujeritos y se recostaba a un lado de Gilberto que estaba hecho un batido de leches y líquidos, así nos quedamos como diez minutos, hasta que la necesidad de orinar nos levantó nos aseamos y nos vestimos. Gilberto nos daba las gracias por la “terapia” despidiéndose de mi con un fuerte abrazo y con un besote de su “teraputa” Perdón quise decir de su “terapeuta” Quedamos de no decirle nada a Antonio.

Por favor comenten si les gustó el relato, pues mi esposa arde cuando lee sus comentarios.


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