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Fecha: 11-Nov-16 « Anterior | Siguiente » en Gays

El ultimo año - capitulo 1

George
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El ultimo año – Destino capitulo 1

/////Oscar/////

    Estaba frente a ese edificio, el que me había sido mi colegio desde primer grado, de primaria, volvería una vez más a caminar esos pasillos, los cuales me conocía como la palma de mi mano, podría cruzarlos con los ojos cerrados sin equivocar ni un paso, de todas maneras este sería mi ultimo primer día, ya después de estos nueve mese que vienen no volveré a pisar este lugar. No mal entienda, me gusta ha sido este colegio que ha visto lo mejor y lo peor de mi, y si las paredes hablaran contarían historia tras historia de los días que yo estuve aquí mismo.

    Los profesores los conocía a todos me habían dado clases desde siempre, y no había persona en esta institución que no me conociera, no es por alardear ni nada, pero soy bastante popular. Pero bueno me presento, mucho gusto soy Oscar, tengo dieciséis años, en diciembre cumplo los diecisiete, mido un metro ochenta soy de piel bronceada cabello y ojos castaños, y bueno tengo un buen cuerpo desde siempre me gustan los deportes, he sido toda mi vida alguien hiperactivo y los deportes han sido la mejor forma para quemar toda esa energía en mi  que parece inagotable.

    Ya había entrado al colegio y sin decir mentiras me sentía sumamente nervioso es una extraña sensación el saber que algo a lo que estas tan acostumbrado está por terminar, y que después tienes que comenzar algo nuevo y tal vez más aterrador. Que hare después de graduarme pues sencillo la universidad y estudiar psicología, esa es mi carrera, me di cuenta de eso cuando hace dos años mi madre murió en un accidente de tránsito, no podía superar el shock de haberla perdido así que mi padre me mando con una psicóloga quien me ayudo demasiado, desde ese momento supe que eso era lo que quería hacer por el resto de mi vida, ser como esas psicóloga y ayudar a otros chicos como yo que ha pasado por momentos difíciles, traumas incluso.

    Yo seguía pensando en mis cosas, me dirigía a la cafetería para comprar algo de comer antes de que comenzara la primera clase que según mi horaria era biología, hasta que un fuerte abrazo – que más que un abrazo parecía un juego de el rey de la montaña pues casi me hace caer al suelo – me saca de mi propio mundo.

    -Hola Osqui. – me decía Katy mi mejor amiga de toda la vida, una chica casi de mi estatura, el cabello negro azabache, piel muy blanca y los ojos de un verde profundo, una chica lista y con muchas ganas de joderle la vida a todo el mundo, claro ella se controla ya ha tenido muchos citatorios, por peleas, gritos, desacato a los profesores, y una que otra travesura, pues la mayoría me he tenido que ver en la situación de sacarla y ocultar la evidencia, cuando era una niña mocosa la llamaba terremoto, un apodo algo raro para una niña pero es que ella se lo ganaba y con honores.

    -Hola Terry, - así le digo para abreviar el apodo, y queda más como un nombre, soy el único que le dice así, bueno yo y nuestro mejor amigo Marcos, si alguien más lo hace, créanme esa persona lo lamentara el resto de su vida – ¿Cómo te fueron en las vacaciones? – le pregunte indicándoles que se bajara de encima mío.

    -Pues Francia es hermoso, París aun mas divino, y los franceses, para morirse. – típico no puede ir a un lugar sin que sus hormonas la dominen.

    -Y tu cuéntame, quiero todo con lujo de detalles, a donde fuiste que hiciste, con quien te viste, le montantes cachos a la oxigenada de tu novia, porque si fue así, te lo prometo mi virginidad es tuya.

    -Katherin… - le decía yo con mi cara de poker. – Yo amo a Estrella no le haría esas cosas a ella.

    -Ahí amigo, tú y tu insensata fidelidad a una chica que no se lo merece, llevas dos años y medio con ella y no te aburres de sus cuentos, por favor ni siquiera tu…- se detuvo y bajo la mirada, ya sabía que era lo que iba a decir que ni siquiera a mi mamá le agradaba, y es la verdad, cuando mi madre conoció a mi actual novia, ella – a solas por supuesto – me dijo que no le agradaba – mi madre siempre tan sincera y sin pelos en la lengua – y que ella no era la persona indicada para salir conmigo. Al principio lo atribuí a ese viejo refrán de que ninguna mujer es suficiente para un hijo a los ojos de una madre. Pero con el tiempo, se empezó a sumar, mi hermano, mis amigos, y en una ocasión hasta mi padre, pero la verdad no me importa, la amo y es lo que quiero que más da.

     La primera clase comenzó y como era de esperarse Marcos llego tarde, pero como siempre a los profesores no le importa él es el primero de la clase, más bien es el primero en todo, es más alto que yo, tiene mejor cuerpo que yo, es pelón pero eso no le quita nada, más bien todas la chicas del salón, no del colegio mueren por él, su marrón su rostro de niño bueno, gran intelecto, y capacidad deportiva, él era el espécimen perfecto, bueno lo es, y eso me hizo odiarlo al principio de conocerlo. Nos conocimos en primero de secundaria, y al principio tanta perfección me sentó de la patada, después como a mitad del año el se acerco a mí al principio no quise, pues estar cerca de él me producía urticaria, pero se esforzó en que quería ser mi amigo, y con el paso del tiempo me convenció, después de primer año me confesó que era porque le gustaba Katherin y que al principio me uso como excusa para estar cerca de ella, pero que con el tiempo el termine cayendo muy bien, no me importo mucho la verdad sospechaba algo así, el problema era y quiero recalcar que sigue siendo, y es que Terry lo ha rechazando como cuatro veces, eso contando con que no lo haya rechazado en vacaciones, pues no dudo que se lo haya pedido por facebook, whatsapp, twitter, y correo.

    -Tarde como siempre, eh? – se sentó a mi lado como siempre en cada clase.

    -Hay cosas que nunca van a cambiar, recuérdalo. Y donde esta…? – busco con la mirada hasta que la encontró unos cuantos asientos mas al fondo con una compañera, conversando y riendo. Se vieron y él le lanzo una sonrisa y un beso, ella solo reviro los ojos. Lo ignoro y siguió con su conversación. – aunque pensándolo mejor, espero que algunas cosas si cambien.

    -Algún día te dará el sí.

    -En serio lo crees?

    -No, pero la esperanza es lo último que se pierde, o eso dicen. – dije mientras me reia y él me daba un golpe en el brazo.

/////Alejandro/////

    Estaba llegando súper tarde y era mi primer día en mi nuevo colegio, era mi último año de bachillerato y me tuve cambiar de colegio, no me quejo desde que mi madre consiguió que un juez legalizara el divorcio con mi padre, ha habido muchos cambios, casa nueva, nuevos vecinos y si nuevo colegio, con nuevos compañeros, y nuevos profesores y los mismos dolores de cabeza, pero este mi año, ya después de esto me iré a la universidad y estudiare Física, si se que dirán que es aburrida esa materia y peor sería estudiarla, pero desde siempre me ha gustado se me casi toda la biografía de Einstein, y es que es uno de mis ídolos, un genio en todo el sentido de la palabra un verdadero visionario, y muy adelantado a su época, y a mi encantaría poder continuar con algunos de las teorías que él no pudo completar, y no lo hizo porque no pudiera, es que bueno el era humano y como todos ser viviente murió, y pues el tiempo no le alcanzo pero yo quiero seguir con sus ideales, un sueño loco pero la locura no hay que sufrirla hay que disfrutarla.

    Bueno me presentare, soy Alejandro, tengo diecisiete años, pronto cumpliré los dieciocho, alto mido casi uno ochenta, soy de piel blanca sin llegar a ser pálido, me gusta el futbol por lo cual tengo muy buen cuerpo, soy de pelo negro y ojos marrón oscuro, nada que envidiarle a otros. Se preguntara por sigo en el bachillerato cuando debería esta graduado, y es porque hace dos años mi familia tuvo un grave accidente de tránsito y estuve hospitalizado un largo tiempo, mi madre,  y padre no sufrieron heridas grabes en cambio mi hermana y yo sí, solo que ella no consigue sobrevivir. Es curioso ella y yo si llevábamos el cinturón de seguridad puesto ese día, y fuimos los más afectados. Creo que ese fue el detonante que alerto a mi madre de que era tiempo de acabar la relación con mi padre, fue un proceso largo pues él no quería darle el divorcio y todo ese tiempo solo le decía a mi madre que la muerte de mi hermana era su culpa, y se consumió en la bebida y la miseria, cuando le dieron los papeles a mi madres que la desligaban por completo de mi padre, no dude ni un segundo cuando me dijo que nos fuéramos, los dos juntos a comenzar una nueva vida.

    Y ahí me encontraba yo, en la dirección dando explicaciones del porque había llegado tan tarde ese día, y reconfortante es que yo no era el único que llegaba tarde, había un chico de piel negra, que ciertamente tenía un cuerpo y una carita para morirse, claro no sin antes disfrutar de todo eso, le eche un ojo analítico, y aunque esta buenísimo solo me llamaba la atención como un follamigo y no como una pareja seria, no era precisamente mi tipo para relaciones a largo plazo, o por lo menos así no lo veía yo.

    -Siempre llegando tarde Marcos, cuando aprenderás a ser puntual. – le decía la secretaria de la directora.

    -Lo siento señorita Sandra, me quede dormido, pero puedo irme a mi clase cierto, para no perder valiosas explicaciones. – la secretaria lo vio algo dudosa, pero el solo sonrió y lo miro con esa miradita de niño bueno que no rompe ni un plato. Luego ella sonrió lo observo, y le tendió un papel.

    -Pero que no se repita, estamos?

    -Estamos. – tomo el papel y se fue, hay que ver que si eres atractivo y sabes jugar tus cartas el mundo se pone a tu pies.

    -Ya se puede ir a su clase joven Sandoval, y ya sabe que en esta institución no toleramos la impuntualidad bajo ninguna circunstancia.

    El chico, que era de mi misma altura aparentemente con el pelo rubio, ojos azules claros y con un físico envidiable, y de admirar solo veía a la directora con total desinterés, tomo el papel que le tendía la secretaria, y empezó a dar marcha a su clase no sin antes mirarme como con desprecio, no sé qué diablos se traía este chico pero si creía que con esa mirada me iba a intimidar se equivocaba de personaje, se me defender y muy bien.

    -Tú eres el siguiente?

    -Ah cómo? – diablos me habían agarrado absorto en mi mundo odio cuando pasa eso.

    -Sí, pero él también es un nuevo estudiante, señora Minerva. – con que el rubio es nuevo, interesante.

    -Y mas nadie ha llegado tarde hoy?

    -No más nadie señora Minerva – decía esto en una voz un poco más aguda porque le estaba mintiendo a su jefa.

    -Como tengo más cosas que hacer, que andar dando charlas sobre puntualidad, te irás solo con una advertencia, si vuelves a llegar tarde, pasaras una semana entera de castigo. Entendido?

    -Si directora.

    La secretaria me dio el papel, y me fui en busca de mi primera clase que según mi horario era biología, estaba en el primer piso así que no me tardaría mucho en llegar, subí por las escaleras, no me gustan mucho los ascensores y en menos de lo esperado ya estaba en frente del salón, abrí la puerta…

    -Otro más que llega tarde. – dijo una mujer joven pero que se veía que ya tenía sus años encima.

    -Este…en la dirección me dieron esto. – le tendí el papel.

    -Sí, está bien solo busque asiento y atienda a la clase señor…

    -Arevalo. Alejandro Arevalo.

/////Oscar/////

    Al poco rato de haber llegado Marc, llego un chico rubio que supe inmediatamente que era nuevo, pues nunca lo había visto, se sentó hasta los últimos puestos, sin decir nada ni saludar a nadie, y a los pocos minutos llego alguien más…

    -Otro más que llega tarde. – dijo la profesa Marta, de todos los profesores ella era la más compresiva y pocas veces se molestaba, pero cuando lo hacía daba hasta miedo.

    -Este…en la dirección me dieron esto. – dijo el chico bastante inocente, eso la verdad me causo risa, aunque por laguna razón él se me hacia familiar no sé bien de donde.

    -Sí, está bien solo busque asiento y atienda a la clase señor…

    -Arevalo. Alejandro Arevalo.

   La clase siguió sin tantos contra tiempos, con excepción de que mi mente y mis ojos solo se centraban en Alejandro, era un chico normal, cuerpo atlético, cabello oscuro, ojos de un tono marrón oscuro que no se diferenciaba bien de la pupila, pero me seguía pareciendo familiar, y había algo más, una sensación rara pero no la podía identificar.

    El timbre sonó la primera clase se había acabado, y teníamos diez minutos antes de que comenzara la siguiente.

    -Y que opinan de los nuevos, el rubio no está nada mal. – decía Terry.

    -La pregunta no es que opinamos de los nuevos, la pregunta es cuando dejaras de hacerte la ruda y me dirás que si quieres ser mi novia. – seguía Marc

    -Dios! las decenas de veces que te rechace por whatsapp no te fueron suficientes. Marquitos, te quiero, pero solo como amigo. Y como tu amiga debo decírtelo, nadie sale de la snapezone.

    Ok, no pude aguantar y me carcajee, eso fue un rechazo nivel Harry Potter, y definitivamente si Marcos no desistía con eso, era porque de verdad estaba enamorado. No seguí prestándoles atención porque mi vista fue interrumpida por la más gloriosa de las visiones, mi novia.

    -Hola mi bebito. – Así me decía Estrella como llego a ponerme ese apodo ni idea, pero si a ella le gustaba decirme así, quién era yo para impedírselo.

    -Hola mi amor, ¿Por qué llegas tan tarde?

    -Porque sabes que no me gusta mucho la biología, y decide que no importaba si me saltaba esa clase.

    Estrella se fijo en mis amigos y los fue saludando, primero a Marcos, y luego a Terry, esta ultima fingió estar súper alegre de ver a mi novia, pero cuando esta se dio la espalda para verme, empezó a hacer gestos de que solo le daban ganas de vomitar, yo solo la ignore.

/////Alejandro/////

    En el salón pude ver al chico moreno, que se salió con la suya en la oficina de la directora, y al rubio indiferente, más un grupo de chicos y chicas que se veían bastante simpáticos, pero me llamo la atención uno en especial, estaba sentado justo al lado del moreno, de pelo y ojos castaños, muy lindo y sencillo por así decirlo, no me gustan mucho los chicos que son de exagerada belleza, como el rubio, está muy lindo y todo lo demás pero simplemente no es mi tipo, en cambio ese chico, atrajo mi mirada en el segundo en el que voltee a ver al resto del salón, las facciones de su rostro simples pero hermosas.

    Aunque soy bien parecido, según amigos y mi madre, nunca he tenido pareja, ni mujeres porque no me gustan, ni hombres porque nunca he tenido el valor de arriesgarme por un chico, mi madre si sabe que soy gay, se lo dije hace un año, antes la única persona que sabía que me gustan los chicos era mi hermana, quien me prometió nunca decirlo a menos que yo se lo permitiera, y así fue, ella era mi mejor amiga, y luego de su muerte, prometí que se lo diría a mi madre, y así lo hice tarde pero lo hice, ella me acepta y me apoya, incluso me ha hecho sitas a ciegas con hijos de amigas de ella que también son gays, y aunque son divertidas ninguno de esos chicos me inspira ese sentimiento de querer luchar por alguien, no creo que este sea la diferencia, pero de que el chico esta lindo, pues si que lo está.

    -Quieres que te ayude a encontrar tu siguiente clase? – decía un chico al lado mío, no sé cuando se puso hay, pero le agradecí la ayuda, la secretaria fue quien me dio las indicaciones de cómo iba a llegar a mi primera clases, pero de ahí en adelante no sabía nada.

    -Gracias, la verdad ando algo perdido. Alejandro mucho gusto. – le tendí la mano.

    -Rafael, un placer. – me estrecho la mano, Rafael era más bajo que yo, quizás mediría entre un metro sesenta y cinco y uno setenta, de cabello lacio y castaño oscuro ojos color miel y delgado pero bien formado, no tenia músculos pero se veía bien. – ven sígueme que tienes el mismo horario que yo, y la clase de ingles esta en planta baja.

    Nos fuimos por las mismas escaleras por las que subí, al pie de estas estaba una chica con expresión seria cabello trenzado ropa algo retro y mascaba chicle de una manera sutil e interesante, Rafael me la presento como su mejor amiga Pamela.

    Mientras la saludaba y antes de empezar a andar a la siguiente clase, sentí como si alguien me estuviera observando, así que sin pensarlo, por instinto me volví a ver, y era ese chico de ojos castaños, me miraba a mí era inconfundible, su miraba me examinaba como si fueran rayos X, eso me hizo erizar la piel, era extraño, y por alguna razón me gusto esa mirada, no sé porque me miraba así de esa manera tan intensa, pero me gusto.

    -Oscar, ese es su nombre.

    -Ah? – otra vez atrapado en mi mundo, debo mejorar eso. Era Rafael quien me hablaba, mientras me indicaba que bajáramos.

    -A quien veías es a Oscar, por si te daba curiosidad saber quién es, aunque es un idiota debo decirte.

    -Idiota en qué sentido?

    -En que se cree mejor que los demás.

Espero que el primer capítulo les guste, estaré publicando semanalmente, así que cada siete días les tendré un nuevo capítulo, me disculpo si antes no lo mencione se me había olvidado. Espero que con esto quieran saber más sobre esta historia, sus personajes y como todo se irá desarrollando. Besos y hasta la próxima semana. No se olviden de comentar y valorar.



© George

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