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Fecha: 17-Nov-16 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

Aprendiendo a amar Cap. 62

Tami22
Accesos: 3.796
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Tiempo estimado de lectura: [ 22 min. ]
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-Ya te engaño a vos Sami, ¿Por qué no se lo va a hacer también a Tati? – ambas volteamos a ver a Bella con cara molesta y ella siguió caminando – Tamara ¿Nos quedamos en tu oficina o en la mía? Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Espero les guste este nuevo capitulo!!!

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Saludos ;)

Capítulo 62

>>Sami<<

Hoy se cumple una semana desde que estoy viviendo con Bella, todos los días aprendo algo nuevo al lado de ella, me enseñó a barrer, a pasar el trapo al piso, de a poco me está enseñando a cocinar. Compramos muebles a nuestro gusto y pintamos las paredes según los consejos de Mica, mis padres aún no habían venido porque querían que nos visitaran cuando la casa este totalmente decorada y esta noche habíamos organizado una cena.

Bella estaba muy nerviosa por conocer a mis padres, después de bañarse se cambió de ropa unas cuatros veces y se puso varias veces perfume porque se le olvidaba haberlo hecho. El timbre sonó y ella de forma automática se puso de pie y yo fui a abrir la puerta, mis padres me abrazaron y varias veces me dijeron que me extrañaban y luego los hice pasar, ambos se pararon frente a mi compañera de casa y la veían serios

-      Buenas noches Señor y Señora Marín – saludo tartamudeando

-      Buenas noches – mi padre estiro la mano, luego me miro y volvió su mirada a Bella – Podes decirme José

-      Señora me hace muy mayor, soy Nelly – le dio un beso en la mejilla y ambas sonrieron - ¿Cocinaron juntas? – Bella y mi madre se fueron a la cocina

-      Gracias papá – lo abrace – Sentate a la mesa, en unos minutos servimos la comida

-      Me estaba yendo y me detuvo mi padre – Sami – camine unos pasos hacia él – Traje este vino – le sonreí y lleve la botella hacia la cocina

Cuando entre a la cocina note que Isabella a pesar de los nervios hablaba con mi madre y le explicaba como había condimentado la carne y se daban algunos tips para cocinar, destape la botella de vino y le a mi madre que fuera a llevar el vino y se sentara para que terminemos con la comida, con una sincera sonrisa acepto y salió de la cocina

-      Hey, tranquila – agarre la manos de Bella que temblaban y estaban frías – No son tan malos – se rio nerviosa – Tal vez esto ayude a relajarte – la agarre de la cintura, la traje hacia mí y bese sus labios – Puedo recompensarte esta noche si todo sale bien

-      Mira que te tomo la palabra – apretó una de mis nalgas

Entre risas agarramos las bandejas, fuimos a la mesa, corte la carne y luego serví en los platos, mi padre había servido vino en las copas y comenzamos a comer, mi madre no dejaba de halagar la comida. La cena fue muy agradable, ambos trataron muy bien a mi compañera y eso me relajo mucho.

Después de una rica taza de café mis papas recorrieron la casa y luego se despidieron ya que al otro dia teníamos que trabajar. En cuanto cerré la puerta me di vuelta y salte sobre Bella, mis piernas rodearon su cintura y entre besos nos fuimos a mi cuarto y pasamos una pasional noche.

A la mañana siguiente nos dimos una ducha, me puse una blusa color marfil que dejaba ver mis hombros, una falda rosada y unos zapatos altos color nut, nos fuimos a la empresa, saludamos a mamá Carmen y nos fuimos a la oficina, Tami iba a trabajar desde nuestra oficina ya que aún tenía que ver algunos proyectos con Bella.

Yo estaba en mi escritorio enviando unos correos, Marcelo estaba en el estudio y ellas estaban en el escritorio frente al mío, de reojo las veía y estaban muy concentradas, varias veces vi que Bella miraba mis piernas y eso me hacia sonreír.

Cerca del mediodía Isabella se fue al baño, Tami seguía redactando algo en su computadora

-      Ayer mis padres fueron a mi casa y conocieron a Bella – ella aparto la vista de la laptop y me miro – Fue una noche muy agradable

-      Me da mucho gusto Sami – sonrió - ¿Hablaste con ella?

-      ¿Sobre qué? – me puse de pie y camine hasta su escritorio

-      Bueno, no sé si abras cambiado de parecer pero no querías nada serio – asentí – Puede que ella mal interprete esa cena como una presentación formal

-      No hable con ella porque aún no sé qué quiero – escribió algo en una hoja y luego volvió a verme – Estoy bien como estoy, no quiero ponerme limites, voy a disfrutar este mes que Juanjo no está para decidir

-      ¿Lo extrañas? – se puso de pie, rodeo el escritorio y quedamos una al lado de la otra mirando hacia la puerta

-      Sí, mucho pero estoy disfrutando mucho también – la puerta se abrió – Me voy con Marcelo a ver los planos

-      ¿Todo bien? – Isabella me pregunto y nos miró a ambas

-      Todo muy bien – sonreí y entre al estudio

El moreno de cabello rizado estaba sentado en uno de los sillones, se veía pensativo y con la mirada perdida, me senté a su lado y el sonrió

-      ¿Qué pasa? – negó – Te veías muy ido

-      Estaba pensando, este cliente nos dio vía libre para la construcción de su casa y quiero sorprenderlo – me puse de pie y mire el plano – Le envié unas imágenes a Juancho y me dio varias ideas pero no sé cómo pasarlas al papeles – saco e lápiz detrás de su oreja – Esta habitación acá no me convence pero él dice que puede servir mucho para darle conexión a las otras habitaciones

-      Sería una buena idea pero debemos analizarlo bien – lo mire y el asentía sin dejar de mirar el plano – El living podría ser todo esto de acá con un gran ventanal de este lado para que tenga buena iluminación – marcaba con mi dedo

-      Sos una genia – beso mi cabeza – Eso me gusta muchísimo –

-      Sonó mi celular, mire el número y no lo reconocía – ¿Hola?

-      ¿Sami? Soy Natalia – se la escuchaba muy alegre - ¿Puedo verte?

-      Hola Naty, estoy en el trabajo pero sí, me gustaría verte – mi compañero me miro y sonrió – Podemos encontrarnos en el bar que está cerca de la Uni ¿Qué te parece?

-      Genial – exclamo – Me avisas cuando estés llegando, estoy viviendo cerca de ahí

-      Corte y Marcelo se reía - ¿Otra pretendiente?

-      Le di un empujoncito – No, es la hermana de Tami, la chica con la que me acosté antes de conocer a Bella ¿Recordas? – afirmo con su cabeza sorprendido – Me quiere ver pero no se para que

-      ¿Pensas llevártela a la cama? – solté una carcajada ante su pregunta – Bueno, estas disfrutando tu soltería y no le debes nada a tu ex, podes hacerlo si quisieras

-      Tengo suficiente con Bella y Juanjo – recordé la gran discusión de la boda – Todavía me siento mal por lo que paso y como se dieron las cosas

-      Relajate, Tami no estaba con vos y vos no sabías que era su hermana – baje la mirada – A parte cumpliste el sueño de muchas personas, estar con unas hermanitas – ambos nos reímos

-      ¿Cuándo vas a superar a Romina? – note la tristeza en sus ojos – Ella no te valoro, fuiste el hombre ideal y no le importo, se acostó con su mejor amigo

-      Hay una chica que me gustó mucho, creo que es amiga de la jefa – pense unos segundos y no sabía quién podía ser – Tatiana estaba con una chica un poquito gordita y de cabello colorado

-      ¿Paola? – grite y él se asustó – Es muy bonita, te voy a conseguir su número, dejame ir a hablar con Tati – negó – No me digas que tenes miedo

-      No, solo que no se si corresponde, es amiga de la jefa – me encogí de hombros – Esta bien, anda

Al salir note que Isabella estaba un poco molesta y Tami se había cambiado de escritorio, preferí no preguntar qué pasaba, aún seguían bastantes molestas desde que se golpearon así que no quise encender la mecha, sonreí levemente y Tami me miro, creo que esperaba que dijera algo pero abrí la puerta y me fui. Subí la escalera, Laura y Luz hablaban muy animadas en la recepción pero al verme me observaron, les hice señas para que no se preocupen y fui hasta la oficina de Tatiana, golpee y su voz me dio autorización para entrar

-      Sami – se sacó sus lentes - ¿Está todo bien abajo?

-      Si, bueno andan un poco molestas pero creo que lo sobrellevan bien – asintió – Vengo para hablarte de algo personal

-      Decime – con su mano me hizo gestos para que me sentara y eso hice

-      Quería pedirte el teléfono de Pao – me observo extrañada – Claro, si no tenes inconveniente

-      No tengo problema pero ¿Puedo saber para qué? – cerro su computadora y miro la hora - ¿Queres comer conmigo?

-      Si, así hablamos tranquilas – nos pusimos de pie

Fuimos en su auto a un restaurant un poco alejado de la empresa, mientras esperábamos que nos traigan nuestros pedidos le conté que a Marcelo le gustaba Paola, ella no paraba de reírse me propuso un plan mejor, que ambas los invitáramos a cenar pero que en realidad cenaran ellos y se conozcan, su idea me encanto y le dije que yo me encarga de reservar el lugar. Luego nos pusimos a conversar sobre cómo iban las cosas entre Isabella y Tamara, ambas coincidimos que no se van a llevar nunca bien pero que por lo menos van a poder convivir dentro del trabajo

-      ¿Cómo van? ¿Aún siguen distanciadas? – me miro sin entender – Hace una semana estuve hablando con Tami y me conto que se habían distanciado

-      Si, todavía no me ha dicho nada – bajo su cabeza – No soy celosa pero veo que pasa demasiado tiempo con Luz, se divierten y a cada rato las veo hablando

-      Mira lo que sos – levanto su mirada y me miro a los ojos – Sos preciosa, no te hagas la cabeza

-      Sí, tengo que dejar de pensar tanto – le hizo señas al mozo para que nos traiga la cuenta, al verme sacar mi billetera del bolso me detuvo – Yo pago, no te preocupes

Después de varios intentos la deje pagar y nos fuimos a la empresa, subimos y precisamente Tami hablaba con Luz en la puerta de su oficina, mire a Tati que las veía bastante seria, sentimos que alguien se paró detrás nuestro

-      Ya te engaño a vos Sami, ¿Por qué no se lo va a hacer también a Tati? – ambas volteamos a ver a Bella con cara molesta y ella siguió caminando – Tamara ¿Nos quedamos en tu oficina o en la mía?

-      Se acercó a Bella – Quiero quedarme acá, estoy más cómoda – volteo a ver a Luz que se estaba sentando en la recepción y luego nos miró a nosotras – Hola chicas

-      Ambas saludamos con la mano y Tati se fue a su oficina - ¿Vas a bajar Bella o te quedas acá?

-      Me quedo, tengo que seguir compartiendo mi tiempo con ella – la señalo y Tami puso mala cara – No te enojes, solo que me fastidia verte todos los días

-      Ya Bella, no creo que se trate de hablarse así cuando les dijeron que tenían que pasar tiempo juntas – la mire molesta – Me voy que tengo que terminar para las 6 pm porque luego voy a salir

-      ¿A dónde vas? – me increpo

-      No es tu problema donde voy – note que Tami sonrió – Te cuento cuando llegue a casa

-      Bueno despedite de mí – no dije nada, solo la mire – Dame un beso – volteo hacia un lado su cara y señalo su mejilla, me acerque y cuando la iba a besar la giro y nos dimos un beso en la boca – Adiós hermosa, portate bien

Baje rápidamente las escaleras y seguí trabajando junto con Marcelo, por suerte se me paso rápido la hora, me despedí de mi compañero y cuando me subí al auto le avise a Naty que estaba yendo para el bar.

Casi media hora después estaba sentada esperándola, la vi entrar, se la veía contenta y más guapa que antes, tenía puesto un pantalón tres cuartos blanco, una remera de tirantes azul clarito, unos Converse blancos, el cabello recogido y cuando estuvo cerca mío pude oler su perfume 212 de Carolina Herrera, se sentó frente a mi

-      Hola Sami – hablo con una enorme sonrisa - ¿Cómo estás?

-      Bien, con muchísimo trabajo y ¿Vos? – pregunte esperando que me contara que había pasado con Mariano después de lo de la boda

-      ¿Cómo me sienta la soltería? – abrí mis ojos sin poder creer lo que escuche – Después de cuatro años de relación me dejo porque no pudo resistir que me haya acostado con una mujer

-      ¿Cómo paso eso? – dije sin entender

-      En la fiesta escucho que me había acostado con vos y al dia siguiente fue a pedir la anulación del casamiento – lo decía sonriendo - ¿Sabes que es lo mejor? – negué – Que me siento esplendida

-      Bueno, si te sentís bien entonces es bueno – asintió - ¿Por qué no me llamaste en todo este tiempo?

-      No te voy a mentir que me sentí muy mal varias semanas pero entendí que era lo mejor, soy joven y tengo mucho por vivir – me guiño el ojo – As que pense en llamarte y aparte tenemos que ir a inscribirnos a la universidad esta semana

-      ¿Esta semana? – mire en mi celular la fecha – Cierto ya es 20 de enero, esta es la última semana para la inscripción

-      Si, ¿Qué te parece si vamos mañana? – afirme – Tenemos que ir temprano, puedo pasar a buscarte por tu trabajo y de ahí nos vamos

Seguimos hablando y tomando algunas cervezas hasta casi las 10 pm, luego de eso la lleve hasta su casa, ya no vivía en la casa que compartía con su novia, alquilaba un pequeño departamento cerca de la universidad, le pase la dirección de la empresa y al otro dia a las 11 de la mañana pasaría a buscarme.

Cuando llegue a casa estaba todo apagado, fui al cuarto de Bella y no estaba así que me fui al mío, en la cama había una notita de ella que me decía que había salido a tomar algo con sus amigas, que si estaba despierta pasaba a darme mi beso de buenas noches, deje la nota en mi mesita de luz y me reí, me puse mi pijama y me acosté, trate de esperarla pero el cansancio no me dejo tener más tiempo los ojos abiertos y me dormí.

>>Tami<<

Como el dia anterior tenía que ir a trabajar a la oficina de Bella pero antes fui a mi oficina a buscar mis cosas y a dejar mi bolso, cuando salí me encontré con Luz que estaba llegando

-      Hola Tami – nos saludamos con un beso en la mejilla - ¿Tenes que bajar otra vez?

-      Sí, tengo que seguir trabajando con Isabella – voltee hacia la escalera y en ese momento subía Tati – Hola

-      Buenos días – nos saludó a ambas y camino hacia su oficina

-      Mi amor ¿Vamos a comer juntas hoy? – me pregunto luz y asentí con la cabeza

-      Tamara – la voz fuerte de Tatiana me asusto – Veni a mi oficina

-      Te veo más tarde Luz – me sonrió y entramos ambas a su oficina - ¿Qué paso?

-      ¿Mi amor? – me reí - ¿De qué te reis? – me miraba seria – Explícame así nos reímos juntas

-      Estas celosa – puse mis manos en su cintura y ella las quito – Es su forma de hablar

-      No estoy celosa, solo que... – hizo silencio

-      Solo que ¿Qué? – ella negó – Decime Tati ¿Qué pasa?

-      No quiero que te enamores de alguien más – bajo su mirada

-      Eso no va a pasar – tome con mis manos su rostro – Me gustas vos

-      Pero no estás conmigo – en ese momento entendí que no quería estar más distanciada de ella – Yo me estoy muriendo por besarte, todos los días me contenga

-      ¿Puedo ir a tu casa a hablar esta noche? – asintió mirando al piso – No estés mal – bese su mejilla – Te veo después

Baje y ya Isabella estaba ahí, suspire y me senté a su lado, por suerte tenía que seguir redactando un contrato así que no tendríamos que hablar en lo absoluto, Sami y Marcelo estaban trabajando en el estudio y eso así que ella hiciera ciertos comentarios para molestarme.

A las 11 am golpearon la puerta, Bella fue a abrir y no podía creer quien estaba entrando

-      ¿En qué puedo ayudarte? – Isabella le pregunto con una sonrisa en sus labios

-      Estoy buscando a Sami – volteo y al verme se quedó igual que yo – Creo que me confundí de oficina

-      Naty – Samanta regreso del estudio y la fue a saludar – Se me fue el tiempo con tanto trabajo – agarro su bolso - ¿Vamos?

-      ¿Te vas Sami? – Isabella se veía celosa – Hay mucho trabajo por hacer

-      Solo es un rato, me voy a inscribir a la universidad

Se fueron y el clima en la oficina era un asco, Bella con sus celos y yo con la bronca de ver a mi hermana, al mismo tiempo golpeamos el escritorio y dijimos que necesitábamos tomarnos un descanso, ella se fue con Marcelo y yo me fui a la oficina de Pablo a contarle lo que había pasado

-      No puedo creer que la haya hecho venir a la empresa sabiendo que estoy yo – Pablo me seguía con la mirada ya que yo caminaba por toda su oficina – Te juro que tuve tantas ganas de matarla en ese instante que la vi

-      Sami no sabía que estarías en su oficina – me detuve y lo mire – Bueno, me refiero a que a veces trabajan en tu oficina o en la sala de reuniones, en su oficina puede hacer lo que quiera

-      Sí, pero sabía que yo estaba ahí – negó – Por lo menos me hubiera dicho para no tener que verla

-      Seguramente se le paso, sabes lo despistada que es – me senté frente a él – Sami no te haría eso, lo sabes

-      Lo sé, solo que no tenía ganas de verla a mi hermana – resople – Espero que no se le dé por venir muy seguido

-      Si viene es por Sami, no por vos – lo mire molesta – Tami razona, es su amiga y ella es tan dueña como vos de la empresa así que tiene derecho a traer a quien quiera

No me servía escuchar sus palabras así que me fui de nuevo hacia la oficina de los arquitectos, Isabella estaba adentro, le dije que me iba a mi oficina porque no me sentía bien, ella me dijo que no había problema y me fui, al subir me encontré con Sofí que se veía bastante enojada

-      Hey ¿Qué pasa? – me agarro de la mano y me llevo a su oficina, cerró la puerta bastante fuerte – Contame que paso

-      Jennifer, que me está haciendo escenas de celos porque voy a comer con Lau y porque anoche fuimos a tomar una cerveza  - se sentó arriba de su escritorio – No entiendo cuál es su desconfianza

-      Estamos igual, Tati esta celosa de Luz – negó con su cabeza – ¿Hablaste con ella?

-      Estuvimos discutiendo hasta las 3 de la mañana y preferí acostarme a dormir porque no da su brazo a torcer y ya estaba cansada – se la veía molesta – Le explique de mil maneras que solo salimos como amigas

-      Ella sabe que solo tenes ojos para ella pero no sé qué le pasa por la cabeza – la puerta se abrió – Hola Jenny

-      Hola Tami – las tres hicimos silencio – ¿Sofí podemos hablar?

-      Estamos en el trabajo, si queres hablar en casa con mucho gusto – Jennifer se la quedó mirando molesta – Si podes retirarte, estoy hablando sobre trabajo – se fue sin decir nada - ¿Ahora quiere hablar? Me va a terminar volviendo loca

-      Tranquila pequeña – acaricie su brazo – En cuanto salgan hablen, no les sirve de nada estar peleadas por una tontería

-      Es que Tami, se pone intensa – apretó su puño – Hasta me dijo si me había ido a una hotel a tener relaciones con ella

-      Me empecé a reír – Perdón que me ría pero es absurdo – asintió – ¿Sabes que tenes que hacer para que se le quite la duda? – hizo silencio esperando que le diga – Hoy dale una buena noche y se le va a pasar

-      Ni ganas de tener sexo tengo, estoy demasiado enojada – se puso de pie – ¿Me acompañas al baño? – atravesamos la sala de espera y entramos al baño – Te mira demasiado Luz ¿No?

-      ¿Cómo? – ella entro a un cubículo mientras yo me miraba al espejo y acomodaba mi cabello - ¿A qué te réferis?

-      Que cuando pasas se te queda viendo – al salir se puso a mi lado y lavo sus manos y me miro - ¿No te habías dado cuenta?

-      No, no creo que me mire de otra forma más que amistosa – se secó las manos con papel – Si sé que esta dudosa con su sexualidad pero a la vez le da miedo así que no creo

-      Es ciego el que no quiere ver – se rio - Con Tati ¿Cómo vas?

-      Hoy voy a ir a hablar con ella – suspire – La extraño, en todo sentido

-      Espero que hagan el amor así se te quita esa cara de amargada que te cargas – se empezó a reír

-      Íbamos de nuevo a su oficina cuando Luz me detuvo - ¿Vamos a comer?

-      Sí, tengo mucha hambre – Sofí intervino - ¿Puedo ir con ustedes verdad?

-      Sí, claro – la joven recepcionista se paró frente a Laura – En cuanto vuelvo te tomas tu hora – ambas sonrieron y nos fuimos

El almuerzo fue tranquilo y bastante divertido, Sofí no dejaba de decir cosa respecto a Tati, como si estuviera marcando territorio en lugar de mi hermosa morena.

Estuve todo el dia con Sofí, ambas necesitábamos distraernos y aproveche para contarle lo de mi hermana, ella me dijo que me calmara que seguramente había sido algo del momento.

Cuando salí me subí a mi moto y maneje hasta la casa de Tati, habíamos quedado que nos veríamos en su casa pero al llegar note que aún no estaba. Estuve esperando casi cuarenta minutos cuando su auto se detuve frente a la cochera, espere que lo metiera y cuando salió me acerque a ella

-      Hola Tami, perdón me entretuve haciendo unas cosas con Sami – sonreí y entramos a su casa - ¿De qué querías hablar?

-      No quiero esperar más tiempo, quiero poder besarte todos los días, quiero poder dormir con vos, hacer el amor – su cara se ilumino – Perdón por todo lo que paso, no te voy a prometer no lastimarte, te voy a ir demostrando que no lo hare

-      Hay Tami, me haces la mujer más feliz del mundo – me abrazo fuertemente – Te amo, te amo, te amo – lleno mi cara de besos y se detuvo - ¿Podemos ir a aclarar las cosas a la cama y después cenamos?

Ambas sonreímos y tomadas de la mano fuimos a su cuarto, no espere a que cierre la puerta, la agarre de la cintura y la pegue a mi cuerpo, puse mis labios sobre los de ella y nuestras lenguas en pocos segundos se reencontraron, sentí como su piel se erizo, me dio mucha ternura, hice lo que más extrañaba, tocar su cola, le di un apretón y ella soltó una risa, de a poco levante su blusa y la quite sobre su cabeza, mis manos fueron rápidamente a desprender su sostén, deslice los tirantes por sus brazos y lo deje caer al piso, la necesitaba así que no espere más y quite su pantalón junto a su tanguita negra de encaje, cuando estuvo totalmente desnuda frente a mí la observe, la tome de la mano y la hice dar una vuelta, fuimos a la cama y ella comenzó a desnudarme, lo hacía con dulzura, con calma y mucho amor, entre caricias y besos quede en iguales condiciones que ella, me hizo acostar y recorrió todo mi cuerpo con sus labios, levante mi cabeza cuando se detuvo frente a mi sexo

-      Te extrañe chiquitín – dio un suave beso en mi clítoris que me hizo estremecer

Su boca se apodero de mi clitoris, mordí mi mano para ahogar mi grito, extrañaba mucho estar con ella y mi cuerpo se lo demostraba, sabía que no iba a resistir mucho tiempo antes de llegar a mi primer orgasmo así que me relaje y disfrute del placer que me estaba dando. Después de llegar al primero hicimos un 69, quería tener su miel en mi boca pero a la vez no quería dejar de sentirla, cuando puso su sexo sobre mi cara note lo mojada que estaba y eso que aún no la había tocado, sonreí y atrape su clítoris con mi boca, lo apreté un poco y luego comencé a succionarlo, ella por momentos se detenía para soltar fuertes gemidos, sin dejar de hacerle sexo oral la penetre, ella se incorporó, apoyo sus manos en mi abdomen y se movía para atrás y para adelante al ritmo que quería, sus gemidos eran cada vez más constantes así que ayude a que ella llegara a su liberador orgasmo. Tati se giró en la cama y abrió el cajón de su buró, sonreí al ver que saco un arnés y un dildo muy similar a un pene

-      Ponetelo, quiero que lo uses – realmente no me esperaba que me pidiera algo así

-      ¿Qué le hicieron a mi morena? – sonrió – Aunque me gusta esta Tati perversa

Se puso en la posición de perrito, al ver su cola toda para mí no dude en darle unos chupones y unas nalgadas, ella se quejó pero luego me pidió que le de otra más, lo hice y luego ella me dio el lubricante, lo rocié sobre el dildo y de a poco lo metí en su vagina, lo hacía entrar hasta la mitad y lo sacaba, en una de esas penetraciones ella empujo hacia atrás haciendo que entre todo y soltó un gran gemido, eso más el roce del juguete de goma en mi clítoris me encendieron y comencé a penetrarla a gran velocidad, la tenía agarrada de la cintura y ella tenía sus antebrazos apoyados en la cama, me pedía que lo hiciera más fuerte pero me detuve, ella se me quedo mirando pero cuando me vio acostarme boca arriba entendió lo que quería y sonrió, sostuve le juguete mientras ella se sentó sobre él y fue bajando, una vez que estaba todo adentro ella comenzó a moverse en círculos y lentamente, sus pechos se movían, mis manos no pudieron evitarlo y los agarraron, los apreté un poco fuerte, ella bajo a besarme y luego volvió a la postura en la que estaba y comenzó a cabalgarme, de a poco fue acelerando el ritmo, verla moverse tan sensualmente era demasiado excitante y fue la gloria cuando su cuerpo comenzó a sacudirse al tener el orgasmo, su cuerpo cayó a un lado mío, su cabello estaba alborotado y sobre su rostro, lo retire y comencé a besarla, me separe y me quite el juguete, lo tire al piso y abrace a mi hermosa novia. Nos quedamos un largo rato mimándonos y luego nos levantamos a preparar la cena.  


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