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Fecha: 29-Nov-16 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

Aprendiendo a Amar Cap. 68

Tami22
Accesos: 3.730
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Tiempo estimado de lectura: [ 22 min. ]
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-¿No tenes sueño? – ahora yo negaba – Veni acá – Sami golpeo la cama y me acosté a su lado, a pesar de que fue raro que me lo pida no dude en hacerlo – Quedate conmigo – sonreí y ella puso su cabeza en mi pecho – Que dia tan raro Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

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Saludos ;)

Capítulo 68

>>Tami<<

No podía creer lo que estaba escuchando, no dejaba de mirar a Sami, ella me observaba asustada, quería hablar pero no salía ni una palabra de mi boca

-      Tami, por favor decime algo – su voz me hizo reaccionar y me levante del sillón

-      Empecé a caminar por toda mi oficina - ¿Por qué me estas contando esto a mí? Tenes a Jenny o a Bella – comencé a recriminarle - No, yo no quiero escuchar esto

-      Perdón, lo hice por lo que tuvimos – puse mi mano en la frente y ella se puso de pie – Creí que podía hablar con vos – fue hacia la puerta

-      No, espera – se volteo y me miro – Si, podes hablar conmigo – camino hacia mí – Hay Sami, ¿Por qué conmigo?

-      No te preocupes, me voy – la agarre de las manos – No quiero que estés mal por esto

-      No te vayas – la lleve a que nos sentemos nuevamente - ¿Qué hacemos? ¿Vamos a comprar un test de embarazo?

-      No – levanto su voz – No quiero saber si estoy o no, ya me enterare

-      La mire entrecerrando mis ojos - ¿Queres saberlo cuando estés a punto de parir o qué?

-      Tami, no estoy preparara para ser madre – se tapó la cara con sus manos – Lo amo mucho a Juanjo pero no quiero ser mamá

-      Te hubieras cuidado Samanta – ambas estábamos agarrándonos la cabeza – Vámonos, no quiero estar hablando de esto en la oficina – me puse de pie – Vamos a mi casa

-      Pero tenemos mucho trabajo – la agarre de la mano y jale para que venga hacia la puerta

-      ¿Queres que alguien escuche lo que estamos hablando? – negó con su cabeza y con cara de susto – Entonces vamos – salimos y camine hasta la recepción – Luz, cancela todo lo que tenga para hoy, si alguien pregunta por mi decile que me viste salir pero no dije a donde

-      De acuerdo Tami, ahora mismo llamo a los clientes – le sonreí

Bajamos hasta el estacionamiento, le di un casco y yo me puse otro, subimos y fui hasta mi casa. Ni bien llegamos guarde la moto en la cochera, una vez en la sala ella se sentó y yo fui a buscar a la cocina un vaso con agua, regrese y se lo entregue, tomo un trago y lo dejo sobre la mesa centro

-      Tenes que hablar con Juanjo – negó

-      No, quiero que nadie lo sepa – me agarro de las manos – No quiero que se entere nadie de esto

-      Hay Sami ¿Por qué yo? – bajo su cabeza y soltó mis manos

Nos quedamos en silencio unos minutos, me puse a pensar en un posible embarazo y eso me destruyo, puedo aceptar su relación con Juanjo y que se vaya a vivir con él, pero no un bebe, no estoy preparada para verla siendo mamá, sentí ganas de llorar, me tape la cara y trate de calmarme, sentía un nudo en la garganta, me levante y busque en la cocina una botella de vodka que me había regalado Sofí, la abrí y tome un buen trago, regrese a la sala y ella se me quedo mirando al ver que tenía la botella en la mano, le pregunte si tenía hambre y me dijo que sí.

Me fui a la cocina, busque en el refrigerador acelga, pele unas papas y las corte junto con calabaza, todo lo puse a hervir junto con unas zanahorias cuando termine Sami entro a la cocina, se paró frente a mi

-      Gracias Tami – me abrazo – No solo por esto si no porque el otro día hablaste con Bella

-      No me agradezcas, te dije que iba a ayudarte en lo que pudiera – asintió - ¿Por qué esperaste tanto? – me miro sin entender – Me refiero que tenes un mes de atraso

-      No me di cuenta, ayer mire el calendario en el que anoto las fechas de mi periodo y vi que el mes pasado no me vino, tengo demasiadas cosas en la cabeza  y se me paso

-      ¿Te paso alguna vez antes? – nos sentamos una frente a la otra en las sillas

-      Cuando tuve el accidente me paso pero si no siempre fui puntual

-      No te entiendo Sami, decís que no queres ser mamá pero no te cuidas – se lamentó - ¿En que estabas pensando?

-      Siempre nos cuidamos, dos o tres veces no lo hemos hecho – bajo su mirada

-      Sabes que con una vez es más que suficiente – asintió – Vayamos a comprar un test de embarazo, saquémonos la duda

-      No Tami, me muero si da positivo – la abrace

-       Está bien, trata de relajarte, en un ratito ya está la sopa – puso cara de asco – Tenes que alimentarte bien

-      No estoy enferma – me miro seria

-      Podes estar embarazada y tenes que comer bien – se cruzó de brazos – Anda a lavarte las manos y veni a comer

Cuando ya estuvo la sopa lista le serví un plato y ella a regañadientes la tomo, después de eso le pedí que volviéramos a la empresa ella dijo que no quería pero le prometí que pensaría una idea para escaparnos y buscar una solución a todo esto. La deje a una cuadra así entrabamos por separado, subí rápido a mi oficina y trate de trabajar pero no podía concentrarme, hice todo a un lado y cruce mis brazos sobre el escritorio y apoye mi frente sobre ellos, sentía mucha angustia, no quiero que Sami sea mamá, aun es todo muy pronto para verla ser madre con alguien más, sé que estoy con Tati y me encanta pero todavía no puedo tragar esta noticia.

Después de mucho pensar agarre mi celular y llame a Sami, no respondió a la primera llamada pero contesto rápidamente la segunda

-      Sami, decile a Juanjo que te vas de viaje con tus papas, yo voy a decir que conseguí un cliente fuera de la ciudad – me agarre la cabeza

-      Dame un minuto que voy al baño – escuche los pasos y una puerta cerrarse – Listo, no puedo decir eso, están mis suegros en mi casa

-      Bueno, anda a tu casa – respondí molesta

-      No, tenes razón, necesito solucionarlo – suspiro – Te veo a las 6.30 pm en tu casa

-      Está bien, te veo al rato – colgué y deje mi celular sobre mi Mac que estaba cerrada

-      La puerta se abrió – Amor, ¿Dónde estabas? – Tati se sentó frente a mi

-      Fui a comer – me miro extrañada – Es que fui a casa, quería buscar unas cosas, aproveche y comí allá

-      Está bien – me sonrió - ¿Queres que hagamos algo hoy?

-      Surgió un cliente, es fuera de la ciudad y voy a ir a verlo – me sentí mal por mentirle pero le prometí a Sami que la ayudaría

-      Qué bueno mi amor ¿A qué hora te vas? – camino hacia mí y se sentó en mis piernas

-      En cuanto salga de la empresa, guarde un poco de ropa en mi bolso – me dio un beso – Te llamo en cuanto llego allá

-      Me parece bien – volvió a besarme - ¿A qué ciudad vas?

-      Pense unos pocos segundos y solté la primer ciudad que se me vino a la cabeza – Córdoba, es cordobés el señor

-      Hablan muy bonito los cordobeses – sonreí nerviosa – Bueno, me voy a reunir con Malik y Jenny, espero un besos de despedida antes de irte

-      Claro, paso por tu oficina a las 6 pm – me abrazo  

-      Te amo mi amor – me dio un cortito beso

-      Yo también te amo Tati – sonrió y se fue

Odio mentirle a Tati, sé que no estaría de acuerdo en que sea yo quien ayude a Sami pero no puedo darle la espalda. Espere nerviosa a que se haga el horario de salida y en cuanto el reloj marco las 6 de la tarde fui a despedirme de Tati y baje hasta el estacionamiento, me subí a mi moto y conduje rápidamente hasta mi casa. Pocos minutos después sonó el timbre, abrí la puerta, mire hacia afuera y vi que dejo el auto en la puerta de la cochera, agarre el control y abrí el portón

-      Anda a meterlo – la rete, se bajó los lentes de sol y me miro seria – Por favor Sami

Cuando lo hizo entramos a mi casa, le dije que dejaría las luces apagadas por si alguien pasaba y ella se rio

-      Estas exagerando un poco ¿No te parece? – la mire – Perdón, estoy nerviosa

-      No vamos a hacer nada malo, solo pensar cómo solucionar esto - puse mi mano en su pancita - Pero les mentimos a nuestras parejas y no quiero arriesgarnos a que se den cuenta que estamos acá – note que su abdomen estaba ejercitado - ¿Estas yendo al gimnasio?

-      Asintió y quite mi mano – No quiero estar embarazada

-      No te adelantes, voy a comprar un test de embarazo – negó – Sami, ¿Porque queres sufrir tanto?

-      Porque tengo miedo Tami – la agarre de la mano y fuimos al cuarto de invitados – No sé qué voy a hacer si da positivo

-      Para empezar hablar con Juanjo y luego juntos vivirán una etapa hermosa en una pareja – mis propias palabras fueron como una patada en el estomago

-      Tami, ¿Si estas consciente de que llevamos tres meses de relación? – asentí – Todavía nos seguimos conociendo, no sabe muchas cosas de mi como yo no sé muchas cosas de él

-      Van a tener tiempo para todo eso, él seguramente este encantando de ser papá junto con vos – no aguante más y me puse a llorar – No puedo consolarte Sami, perdón pero no puedo

Salí rápidamente hacia mi cuarto, cerré la puerta y me acosté en mi cama, abrace mi almohada y deje salir mis lágrimas, por momentos sentía que me ahogaba de tanto llorar, me senté en la cama y trate de respirar profundamente, necesitaba calmarme pero no lo conseguía, volví a acostarme y cerré mis ojos.

No sé cuánto tiempo paso, mire la hora en mi celular y eran las 12 de la noche, le envié un mensaje a Tati

Tami~

~~~Amor, estoy en el hotel, mañana me reúno temprano y en la tarde regreso a Buenos Aires… Te amo, que pases buena noche

Pocos minutos después llego su respuesta

Tati~

~~~Estoy ansiosa por que regreses… Te amo mucho, descansa para estar 100% en tu reunión

Deje el celular en mi mesa de noche, me levante y busque en mi closet ropa de dormir y me vestí, recordé que Sami no tenía nada de ropa y le lleve unas prendas para que duerma mas cómoda, golpee la puerta

-      Pasa Tami – abrí la puerta y estaba sentada - ¿Estas bien?

-      Me senté a los pies de la cama y le entregue la ropa – No, pero si vos sos feliz eso me da mucho gusto

-      Estiro su mano y la tome, me jalo y me senté a su lado – No quiero un bebe, en este momento eso no me da felicidad – sus ojos se llenaron de lágrimas – A penas aprendí a lavar platos, si me enfermo voy al médico porque me da terror tener algo grave por más que sea una gripe – me miro a los ojos – Imaginarme cambiando un pañal o pasar mis noches sin dormir porque el bebe llora me da pánico – paso sus manos por sus ojos – Nunca busque un bebe porque eso no estaba en mi mente para este momento

-      Tal vez estamos adelantándonos – acaricie su carita – Voy ahora mismo a comprar un test

-      Por favor – susurro y me abrazo – No quiero saber la respuesta pero no puedo seguir sufriendo

-      ¿Qué te parece si haces la prueba y yo te digo si es positivo o negativo? – asintió, me paré y caminé hacia la puerta – Regreso en un ratito

Tomé las llaves de la casa, salí sin encender las luces y caminé hacia una farmacia que está a dos cuadras y está abierta las 24 hs. Busqué pruebas de embarazo y tomé una de caja rosa que me llamó la atención, suspiré y fui a la caja, una agradable mujer de aproximadamente 50 años me miró sonriendo como si fuera para mí y le regresé el gesto un poco fingido, me lo dio en una bolsa negra, le pague, le agradecí y me fui directo a la casa.

Entre y cerré con llave la puerta, camine hacia el cuarto, Sami al verme entrar se puso de pie, saque la cajita rectangular y se la mostré

-      Mejor hagámoslo en la mañana – empezó a caminar por la habitación

-      Vamos Sami, hacetela ahora si no ninguna de las dos va a poder dormir – se la entregue y ella la tomo – Vamos a mi cuarto

Entramos a mi habitación, ella me miraba desde la puerta del baño y le sonreí para animarla a que lo haga, cuando entro comencé a morderme las uñas, salió, se sentó a mi lado y en silencio esperamos unos minutos. Mire mi celular y me levante de la cama, ella me tomo de la mano

-      No vayas a mirarlo – me arrodille frente a ella – Siento que me voy a morir ahora mismo

-      Tranquila, estoy con vos – nos pusimos de pie y me abrazo – Ahora vengo

Entre al baño, camine nerviosa hasta el frasquito donde estaba la prueba, iba a agarrarla pero me detuve, di una vuelta por el baño y regrese al frasquito, tome la prueba y la mire, todo lo que sufrí en estas horas se hizo realidad, había dos rayitas, una lagrima cayo por mi mejilla

-      No, no, no – la deje sobre el lavamanos – No puede ser – lo decía en un susurro

Tenía que salir, si no lo hacía Sami entraría, agarre la prueba y abrí la puerta, Sami se puso de pie y me miraba atenta, no sabía cómo decirlo pero la expresión en mi rostro le dio la respuesta

-      No, es imposible – se agarró la cabeza y vino hacia mí – Dame eso – agarro la prueba de mi mano y la miro – Esto está mal – la revoleo contra la pared – No puede ser – se puso a llorar desconsoladamente y me abrazo – Vayamos a comprar más, la debo haber hecho mal

-      Trataba de consolarla pero yo lloraba casi tan intensamente como ella y acariciaba su espalda – Esas pruebas casi nunca fallan pero si te quedas tranquila de esa manera voy a buscar mas

-      Voy con vos, no quiero estar sola – se puso su abrigo sobre la ropa de dormir

Ahora las dos íbamos hacia la farmacia, fuimos a la estantería donde estabas los test y ella agarro de todas las marcas que había, cuando fuimos a la caja la señora nos miraba sorprendida

-      ¿Hay posibilidades de que fallen estas cosas? – Sami le hablo a la farmacéutica señalando las cajitas

-      Es muy raro que fallen, tienen una efectividad del 97% - respondió y nos miró a ambas - ¿Para quién son?

-      Sami bajo la mirada – Son para mí, dio positivo pero no puede ser

-      Yo te recomendaría que fueras a hacerte un análisis de sangre pero si dio positivo es muy difícil que este equivocada la prueba – miro la pantalla de su computadora – Son $1, 094 – entregue mi tarjeta de débito y la señora al finalizar me entrego la tarjeta junto con el ticket

-      Muchas gracias – la señora y yo sonreímos y salí junto con Sami

Regresamos a casa, fuimos rápido hacia mi cuarto y ella entro al baño, casi diez minutos después salió, se sentó a mi lado y volvimos a esperar los largos minutos que indicaban las cajas. Cuando ya podíamos ver los resultados entramos ambas al baño, había varios frasquitos con todas las pruebas que habíamos comprado, comencé a ver una a una, la primera dio negativo y ella suspiro, el resto siguió dando negativo y ella comenzó a saltar de alegría, cuando terminamos salto sobre mí y me abrazo

-      No estoy embarazada – me miro y yo estaba seria - ¿Qué pasa?

-      Una dio positivo – se separó de mi – Deberíamos ir mañana temprano a un laboratorio y que te hagan un análisis de sangre

-      Tami, ¿Sabes que con tus palabras podes tirar a la basura el entusiasmo de la otra persona? – asentí encogiéndome de hombros – Mañana temprano vamos

Salimos y la acompañe al cuarto donde ella dormiría, se acostó y después de desearle buenas noches me fui, entre a la cocina y me serví un vaso de leche, a pesar de todos los resultados negativos había uno que no me dejaba en paz, sé que no debo estar así pero no puedo evitarlo, aunque estoy un poco más relajada no tengo sueño y sé que se me hará muy larga la noche, deje el vaso en la mesada y camine hacia mi cuarto, iba a entrar pero me detuve y di los pocos pasos que me separaban del cuarto de Sami, abrí la puerta

-      ¿Necesitas algo? – negó – Bueno, voy a tratar dormir

-      ¿No tenes sueño? – ahora yo negaba – Veni acá –  Sami golpeo la cama y me acosté a su lado, a pesar de que fue raro que me lo pida no dude en hacerlo – Quedate conmigo – sonreí y ella puso su cabeza en mi pecho – Que dia tan raro

-      Demasiado raro – suspire – Amaba cuando te acostabas así – se dio vuelta y me miro – Sé que ya te lo dije mil veces pero realmente me siento mal por como terminaron las cosas entre nosotras, admito que hice todo mal, jamás pense en serte infiel pero tantos celos y que Tati me confesara que gustaba de mi me confundió, debí hablarlo con vos, sé que la semana anterior a que te accidentes te trate mal y me arrepiento de haberlo hecho – puso su mano sobre mi boca

-      Ya no digas mas Tami, sé que nunca quisiste lastimarme, se lo que hay acá adentro – puso su mano sobre mi pecho – Sos buena persona, terminamos mal porque ambas hicimos todo mal – nos miramos a los ojos – Nunca voy a dejar de amarte y por todo lo que hiciste por mí me demuestra que vos tampoco – asentí – ¿Sabes cuál fue mi primer deseo en mi cumpleaños número catorce?

-      ¿Cuál? – pregunte sin apartar mi mirada de ella

-      Que siempre estés en mi vida y sé que ese sueño esta cumplido por que por más que nos pasen mil cosas siempre terminamos juntándonos de alguna manera – sonreímos – A pesar de que ambas tomamos distintos caminos me hace feliz saber que sos feliz – volvió a acostarse sobre mi pecho – Solo quiero pedirte que no te vayas de mi vida

-      Acaricie de cabeza – Jamás me voy a ir de tu vida Sami

Por primera vez habíamos hablado realmente con el corazón, fue una muy linda conversación, ambas nos dijimos lo que realmente sentimos y eso era lo más importante de todo. Cerré los ojos, respire profundamente y el aroma de su cabello me invadió dándome la calma que necesitaba para poder dormirme.

A la mañana siguiente abrí mis ojos y Sami seguía abrazándome, me levante de la cama lo más despacio posible y fui a comprar facturas (pan dulce), luego prepare unos ricos café con leche, puse todo en una bandeja y entre al cuarto, apoye las cosas sobre el buró

-      Sami – acaricie su rostro – Despertate, te traje el desayuno

-      Se despertó y me miro, mi corazón se aceleró al ver sus hermosos ojos color miel, volteo a ver el buró – Que rico – froto sus ojos y se sentó

Nos quedamos un rato en la cama desayunando y conversando sobre a qué laboratorio podíamos ir.

Ella se entró a bañar, le di ropa interior inferior que tenía sin estrenar y se puso la ropa que tenía el dia anterior ya que después regresaríamos al mundo real. Yo también me bañe, me vestí y nos subimos a mi moto.

Llegamos a un laboratorio bastante alejado, solicitamos un análisis de sangre y nos hicieron esperar unos minutos. Cuando hicieron entrar a Sami ella me pidió que también entrara. Una mujer de mala cara clavo una jeringa en su brazo y la lleno con su sangre, le dio un trozo de algodón y Sami lo puso sobre el piquete y salimos, me acerque a la recepción y le pedí a la joven que atendía que el resultado lo tuvieran para hoy mismo, que no me importaba lo que tuviera que pagar, ella sonrió y se fue.

Me senté con Sami y para distraernos nos pusimos a jugar uno de los juegos que me había descargado en mi IPhone

-      No me gustan para nada estos celulares – la mire negando y sonriendo – Soy muy Sony

-      Me reí – Lo sé – ella saco su celular - ¿Tenes juegos?

-      No, pero tengo una aplicación en la que puedo diseñar una casa – la abrió y me dio su teléfono – Hace la casa de tus sueños

Con ayuda de ella hicimos el plano de la casa y la decoramos juntas, nos reímos bastante de las cosas tontas que yo elegía para ponerle, Sami las terminaba cambiando porque decía que no combinaba y cuando terminamos pudimos verlo en 3D y había quedado muy bella

-      Esto lo voy a guardar, quedo muy bien – sonrió – Tal vez te robe la idea para cuando decida hacer mi casa

-      Es mi idea, deberías pagarme derechos de autor – se rio a carcajadas, me dio gusto verla así después de todo el estrés que pasamos

Ya habían pasado dos horas desde que hicimos el análisis, una señorita se acercó a nosotras y nos pusimos de pie, nos entregó el sobre

-      Como ven está totalmente sellado – Sami me lo entrego – Espero que el resultado que hay en el interior sea el deseado – se dio vuelta y se fue

-      ¿Queres verlo acá o nos vamos? – le quise dar el sobre pero no lo agarro

-      Acá, ya no aguanto más la espera – asentí, abrí el sobre y comencé a leer - ¿Qué dice?

-      La mire a los ojos – Es negativo – nos abrazamos, cualquier persona se pondría triste al leer este resultado pero nosotras no, sentimos muchísima felicidad

-      Tengo la duda de por qué la prueba dio positivo pero eso ya lo veré con mi ginecólogo – asentí – Muchas gracias por estar a mi lado en toda esta locura

-      No me gradezcas Sami, voy a apoyarte en todo lo que necesites – le sonreí

-      Necesito que me ayudes en algo mas – la mire esperando que me dijera – Guarda esto, no quiero tenerlo y mucho menos que pueda verlo Juanjo

-      No te preocupes – lo doble y lo guarde en mi bolsillo – ¿Vamos a la empresa?

-      Yo voy a ir a mi casa, no sería lógico que llegara a la oficina – asentí y me abrazo – Una cosa mas

-      Me reí – No abuses – se sonrojo y yo sonreí – Decime

-      ¿Me llevas a tu casa para poder regresar con mi auto? – la agarre de la mano y la lleve a mi moto

Llegamos a casa y nos abrazamos una vez más, nos despedimos y prometimos no decirle nada a nadie. Ella subió a su auto y yo a mi moto, partimos en distintas direcciones.

Al entrar al estacionamiento de la empresa deje mi moto, subí a mi oficina, me senté en mi silla y suspire, fue demasiado estrés para un solo dia, sabía que esto no se podía poner peor. No hice nada, solo acto de presencia.

Al salir de mi oficina para regresar a casa me encontré en la sala de espera a Jenny, Sofí y Tati

-      Hey – Sofí me abrazo - ¿Cómo te fue con el cliente?

-      Me quede pensando hasta que recordé que había puesto la excusa del cliente – Bien, pero no se quedó muy convencido

-      Bueno, esperemos que si se de – respondió Jenny mientras me saludaba

-      Te extrañe mi amor – Tati me abrazo y luego beso mis labios – Seguramente llame en unos días después de convencerse

-      ¿Vamos a tu casa amor? – asintió – Nos vemos el lunes chicas

Tome de la mano a mi novia, cuando llegamos al estacionamiento ella se subió a su auto y yo a mi moto, la vi irse y saque el resultado que estaba en mi pantalón, lo guarde en mi bolso, encendí la moto y me dirigí a su casa.

Cuando llegue Tati no me dijo nada, vino directo a besarme y me llevo a su cuarto, me sentía muy cansada pero necesitaba sus caricias e hicimos el amor toda la tarde. Nos levantamos porque nuestros estómagos nos pedían alimento, ella fue a cocinar y yo me fui a dar una ducha. Tati me había dejado ropa de ella en su cama, me vestí y al salir vi que mi novia me miraba fijamente

-      ¿Todo bien? – le pregunte un poco asustada por su cara

-      Sonó tu celular, lo busque en tu bolso y encontré esto – saco el resultado y un escalofrió recorrió mi cuerpo - ¿Me podes explicar?

-      Sabes leer, sabes lo que es – conteste nerviosa

-      No me tomes el pelo Tami – se acercó a mí – Tiene fecha de hoy ¿Qué haces vos con esto?

-      No fui a ver a ningún cliente – puso su mano en la frente – Estuve con Sami desde ayer, estaba demasiado mal porque no le venía y me pidió ayuda

-      ¿Por qué a vos? – levanto un poco su tono de voz – Tiene muchas amigas

-      No se Tati pero no podía darle la espalda – le quite el resultado de las manos, lo guarde en mi bolso y luego tome sus manos – No pasó nada, solo le hice compañía

-      ¿Durmieron juntas? – negué – Yo confió en vos, sé que no me sos infiel pero con estas cosas ¿Cómo hago para seguir confiando?

-      Mi amor, ella me pidió que no le dijera a nadie, también le mintió a Juanjo – sabía que tenía razón en estar molesta así que era mejor decirle todo – Tenia un mes de atraso, me vino a contar y le hice compañía en lo que se enteraba si estaba embarazada o no

-      ¿No pasó nada? – me miro a los ojos y mantuve mi mirada en la suya para que vea que le respondía con la verdad

-      Nada de nada mi amor – puse mis manos en su cintura – Solo la apoye en este momento

-      Te creo – rodeo mi cuello con sus brazos - ¿Esta bien ella?

-      Si, ahora está más tranquila – le di un beso y el timbre de su casa nos interrumpió - ¿Esperas a alguien?

-      No – miro su cuerpo que aún seguía solo con su ropa interior – Me voy a poner algo de ropa ¿Podes abrir la puerta?

Le sonreí y la vi irse, camine hacia la puerta y abrí, un hombre y una mujer me miraban seriamente

-      ¿Quién sos vos? Y ¿Dónde está mi hija? – me dijo la mujer, mire al hombre que también me observaba esperando una respuesta y yo no sabía ni que decir…


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