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Fecha: 10-Dic-16 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

Aprendiendo a Amar Cap. 73

Tami22
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-Fue muy lindo el tiempo que pasamos juntas – sonrió – No me arrepiento de nada -Ni yo – la abrace – De verdad, perdoname por no ser quien necesitabas Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Todo va avanzando... A ver que les parece este nuevo capitulo...

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Saludos ;)

Capítulo 73

>>Sami<<

 Mi sueño de pequeña se estaba haciendo realidad, Juanjo estaba arrodillado frente a mí, todo desapareció y yo no podía creerlo, estaba muy emocionada tanto que tarde en reaccionar y dar mi respuesta, sin dudarlo dije que sí, que me quería casar con él, sé que no es la persona que esperaba para mi vida pero me da todo lo que necesito.

Al separarnos recordé que estaban todos nuestros amigos y comenzaron a gritar y a festejarnos, Jenny vino a abrazarme

-      Te felicito hermanita – nos miramos a los ojos – Solo quiero que seas feliz

-      Gracias Jenny – la volví a abrazar

-      ¿Cuándo piensan casarse? – pregunto Mica mientras nos abrazaba

-      Él me miro – Me gustaría que sea rápido, unos tres meses ¿Te parece bien?

-      Sí, me parece perfecto – nos dimos un beso

-      Muchas felicidades chicos – Pablo me abrazo y luego se dio la mano con mi prometido y se abrazaron – Les deseo que sean muy felices

-      Gracias amigo – Juanjo puso la mano en el hombro de Pablo – A ver cuándo vamos a tomar unas cervezas

-      Entonces yo me voy con Mati y Caro – justamente abrazaba a la esposa de Pablo

-      Qué lindo Sami, me da gusto verte tan feliz – le di un beso a Matías y luego mire a Caro sonriendo – Contas conmigo para lo que sea, ya tengo un poco de experiencia en bodas rápidas

-      Te felicito Sami – Tati me abrazo y luego a Juanjo – Espero que seas muy feliz, como te mereces

-      Gracias Tati – al abrazarla note que ni Sofí ni Tami estaban

-      Ya me voy a retirar – la morena saludos en general con la mano – Que pasen una bonita noche – me miro a mí y a Juanjo – Festejen, es un gran dia – nos sonrió y se fue

-      Abrace a mi novio y lo bese – Voy al baño amor – mire a Jenny y entendió que quería que me acompañe, al llegar fui directo al grano - ¿Tami se fue por mi respuesta?

-      ¿Por qué pensas que se fue? – ambas hicimos silencio – Yo quiero que seas feliz, si él te hace bien no dudes – no respondí nada - ¿No estas segura?

-      Casarme es mi mayor sueño, desde chica – puso sus manos en su cintura - ¿Qué?

-      Eso no es lo que te pregunte – baje la cabeza

-      Estoy muy bien con Juanjo, quiero casarme con él – respondí lo más segura posible – Volvamos, no voy a arruinar este dia tan especial

Al salir ya habían preparado otro brindis, seguimos divirtiéndonos un rato más hasta que de a poco empezaron a irse.

Cuando íbamos en el auto no dejaba de mirar el anillo, era de oro blanco y tenía un zafiro de tamaño considerable, lo toque suavemente con mi dedo, el volteo a verme y ambos sonreímos

-      Me encanta el anillo – sonrió mirando al frente - ¿Sabías que el Zafiro es mi diamante favorito?

-      No, pero nunca es malo recibir un poco de ayuda – acomodo con su mano derecha sus lentes

-      Solo los saben dos personas y estoy segura que una no te lo dijo – me miro serio – Fue Jenny – negó con su cabeza - ¿Tami?

-      Si, en el viaje a España – volví a mirar el anillo – Sé que son muy amigas, diría que tenes una conexión especial con ella como la que tenes con Jenny así que aproveche para conseguir un poco de información

-      ¿Qué más te dijo? – pregunte pensando que a lo mejor le conto sobre nuestra relación

-      Que te encantan los ositos de gomita, que queres tener una casa con un gran jardín para plantar varios árboles y ponerle listones de colores, que desde chicas soñaban con ir a Italia juntas – me volteo a ver – Realmente te conoce bien, me hablo mucho de vos

-      Ya veo – baje la mirada, sentía un nudo en la garganta y buscaba la manera de disimularlo

Por suerte llegamos a casa, estaciono en la cochera del edificio y subimos tomados de la mano, al entrar él se me quedo mirando, se sacó los lentes y los dejo sobre el mueble de la pantalla, a paso firme vino hacia mí, me cargo y entre besos me llevo a nuestro cuarto para hacer el amor por varias horas.

>>Tami<<

Cuando menos me di cuenta estaba en el rio, busque la banca en la que siempre nos sentábamos ella y yo cuando veníamos acá, me senté y comencé a respirar profundamente, estaba demasiado agitada. No podía creer que ella haya aceptado, sé que es mi culpa que esto haya pasado, yo fui quien la perdió hace dos años atrás y la seguí perdiendo cada dia hasta hoy. Me agarre la cabeza y solté mis lágrimas, mire al cielo rogándole a Dios que todo fuera un ml sueño o que ella se arrepienta y apareciera detrás mío, me dijera que me amaba y que me proponga intentarlo de nuevo. Una mano se posó en mi hombro izquierdo, sonreí y me voltee rápido y me lleve la desilusión de que la pequeña rubia me miraba con mucha tristeza y tomando aire

-      Tami, tenes varios meses para recuperarla – me dijo agitada y se sentó

-      No Sofí, ya no tiene sentido, se va a casar, yo ya perdí mi oportunidad – me levante y camine hasta la barda que separa el rio del camino – Acepto casarse con él, lo ama y quiere su vida a su lado – recordé mis conversaciones con Sami – Ella siempre quiso dos hijos y él se los va a dar – nuevamente comencé a llorar

-      No hagas tanto drama – un poco más recuperada se levantó – Si vas a y hablas con ella te vas a dar cuenta de que ella siente lo mismo por vos, Juanjo es como un Tati para ella, solo le da estabilidad y la ha hecho madurar, esa madurez que necesitaba cuando estaba con vos al igual que vos con Tati

-      No, ya está Sofí – baje la mirada

-      Sentí las manos de ella agarrar mi rostro, me hizo mirarla a los ojos y me hablo muy seria – No corrí casi 2 km para escuchar tus lamentos y que te resignes – bajo sus manos a mis hombros – Reacciona – me sacudió –Anda a tu casa y habla con Tati, ella no se merece sufrir, aclárale tu sentir, contale lo que paso en la capilla - agarre mi celular y vi que tenía cinco llamadas perdidas de Tatiana – Se quedó muy preocupada, no sabía ni donde irte a buscar

-      No quiero hacerle mal – guarde el celular en mi bolsillo - ¿Realmente crees que tenga sentido luchar por Sami?

-      Decímelo vos – la mire no entendiendo – Corriste más de veinte cuadras solo porque no soportas la idea de que se case con alguien que no seas vos – asentí – Anda a tu casa – busco en el bolsillo de su pantalón algo y luego estiro su mano – Tomate un taxi

-      Vamos, que nos lleve primero al salón para que te deje ahí – me tomo de la mano y caminamos hasta la avenida, después de varios minutos paramos un taxi y nos subimos, no tardamos en llegar, antes de bajarse me abrazo

-      Habla con tu corazón, se sincera con Tati – me dio un beso y espere a que entrara al salón

Le indique mi dirección, el señor manejaba con mucha calma y yo iba mirando por la ventana. Casi media hora después llegamos a mi casa, le pague y me baje, toque el timbre y Tati me abrió la puerta, nos quedamos mirando unos segundo y entre en silencio

-      ¿Las chicas? – ambas nos sentamos en la sala

-      Están durmiendo – respondió con mucha calma - ¿A dónde fuiste? – la mire sin saber por dónde comenzar – Sé que te afecto lo de Sami

-      De eso debemos hablar Tati – asintió – Hace un mes, cuando Naty aún estaba en terapia fui a la capilla de la clínica, rece un poco y le pedí a Dios que me enseñara porque me sentía incompleta a pesar de tener todo – ella me observaba tranquila – En ese momento apareció Sami

-      A partir de ahí comenzaste a estar distinta – asentí - ¿Por qué no me lo dijiste?

-      Porque no le di la atención que debía – estaba nerviosa, no quería lastimarla y sé que con esta conversación lo podía hacer

-      Mira, voy a serte sincera y agradecería que también lo fueras vos – asentí -  Siempre supe que Sami estaría entre nosotras y te juro que puedo vivir con eso pero no puedo seguir engañándome y atándote a tener una relación conmigo cuando no es lo que realmente queres – suspiro - ¿Queres estar con ella? – pregunto temerosa

-      Sí, quiero estar con ella – respondí segura

-      Se puso de pie y dio una vuelta por la sala, regreso a sentarse en el mismo lugar – Se casa en tres meses, lucha por ese amor que sentís y que todos sabemos que ella también siente

-      Me puse de pie y me arrodille frente a ella - ¿Cómo podes decirme algo así?

-      Te amo Tami, sé que por más que te baje la luna nunca alcanzara para sacarla de tu mente – una lagrima iba deslizándose por su mejilla – Quiero que seas feliz, eso es lo que más feliz me va a hacer a mí – me tomo de las manos – Solo te pido que no te alejes de mí, que no me saques de tu vida, yo no voy a interferir pero no quiero no saber más de vos

-      Siempre pero siempre vas a ser mi amiga, yo no quiero alejarme de vos, me hiciste ser quien soy, gracias a vos soy esto y te valoro muchísimo – nos abrazamos – Perdón por todo, nunca te mentí – nos separamos y la mire a los ojos - Realmente te amo, pero no es el mismo amor que vos me das y no puedo seguir estando en una relación con vos si no te doy lo que realmente mereces

-      Vos y Samanta son dos estúpidas – la voz de mi hermana nos hizo voltear – Tardaste dos años en darte cuenta de que la amas y queres estar con ella

-      Están hechas la una para la otra – Bella miro a Tati – Sin ofender Tati

-      No te preocupes, sé que es cierto – la mire a la hermosa morena – Lucha por ella Tami, todavía estas a tiempo

-      Las tres me miraban – Lo voy a hacer – volví a mirar a Tati – Realmente sos increíble, la persona que se gane tu corazón se gana el mayor premio en la vida

-      ¿Vas a volver a tu casa? – me pregunto con una tristeza notable en su rostro

-      No quiero incomodarte – ambas nos pusimos de pie – Pero vamos a vernos todos los días, podemos tomarnos algunas cervezas y claro está que sos la mejor compañera para hacer ejercicio así que o vengo a usar tu gimnasio o nos anotamos en uno – sonrió – Gracias por todo Tati – la abrace

-      No me agradezcas, solo se feliz – le di un beso en la mejilla – Solo hay un problema – la mire esperando que me diga cual – Solo hay dos cuartos, en uno están tu hermana y su novia – escuchamos las risas de las nombradas – Y en el otro duermo yo

-      ¿Ya tan pronto me queres echar? – negó con su cabeza – Es broma, puedo dormir con vos o en el sillón

-      Dormí conmigo – bajo su mirada y jamás me había dado tanta ternura

-      Si, vamos a la cama – la abrace y las cuatro fuimos en dirección a los cuartos

Ella se metió al baño a cambiarse mientras yo lo hacía en el dormitorio, al salir espere que se acostara y lo hice yo también, se quedó acostada boca arriba mirando el techo

-      Veni acá – ella me miro y sin dudarlo se acostó poniendo su cabeza en mi pecho – Buenas noches Tati

-      Se estiro sobre mí para apagar la lámpara, cuando estaba volviendo a la posición en la que estaba se detuvo frente a mi rostro, miro mis labios y me beso, lo hizo con dulzura y demostrándome todo el amor que siente por mí, se lo correspondí, cerré mis ojos y me deje llevar por sus labios y su lengua, al separarnos me miro a los ojos – Buenas noches Tami

Se acostó nuevamente dejando su cabeza en mi pecho, casi al mismo tiempo ambas suspiramos, cerré mis ojos, no quería pensar en Sami, solo quería disfrutar esta última noche con Tati.

Al despertarme Tati seguía igual, estaba aferrada a mi como si no quisiera que me fuera nunca, como pude agarre mi celular que estaba en el buró, eran las 10 am, lo volví a dejar donde estaba, acaricie el cabello de la morena y ella abrió los ojos, se separó de mí y sonrió

-      Hoy empieza el plan reconquista – se levantó de la cama

-      Hey – la tome de la mano – No te hagas esto, no te hagas la dura – bajo su cabeza – Hoy no voy a hacer nada, solo llevare mis cosas a mi casa

-      No hace falta que te vayas – la hice sentarse conmigo en la cama

-      Si preciosa, no quiero causarte más daño – me abrazo con fuerza – Te prometo que te voy a venir a molestar y te voy a hacer todas las mañanas tu café – comenzó a reírse – En eso nunca nadie va a ser mejor que yo

-      En nada nadie será mejor que vos – me hizo sonrojar

-      Yo vi como mirabas varias veces a Malik – abrió su boca sorprendida – Viste, no soy tonta – se empezó a reír y le comencé a hacer cosquillas – Con que te gusta el árabe

-      Es bonito pero no quiero nada con nadie – me detuve – Sabia que dejarías de hacerme cosquillas – nos reímos y estuvimos bromeando algunos minutos más.

Nos fuimos a bañar, ella en el baño de su cuarto y yo en el de afuera, al salir me vestí dentro del closet, luego fui a saludar a mi hermana y mi cuñada, estaban acostadas mimándose y al verme se detuvieron

-      Menos mal que no las encontré haciendo cochinadas – Natalia se puso colorada y Bella se empezó a reír – En la tarde nos vamos para mi casa

-      Tami – mi cuñada se acercó – Me gustaría que me dejes llevármela a casa, quiero poder cuidarla y pasar más tiempo con ella aunque debo volver al trabajo

-      Marcelo te está reemplazando, por eso no te hagas problema – sonrió agradeciendo – Si Naty quiere irse con vos no hay problema

-      Ambas volteamos a ver a la aludida – Me dan miedo mirándome así – no quitamos la vista de ella – Si, me quiero ir con Bella

-      Muy bien, las llevo antes de empezar a llevar cosas a casa – mi hermana se puso de pie y comenzaron a ordenar el cuarto – Voy a hacer el desayuno

Fui a la cocina y prepare café y un té para Natalia, hice tostadas y para cuando todas llegaron ya estaba la mesa servida. Después de desayunar fui a guardar mi ropa, Tati estuvo ayudándome y para cuando termine lleve a las chicas a su casa, les dije que me llamaran por cualquier cosa que necesiten y regrese a casa de la morena.

Tati me ayudo a ir metiendo las bolsas y cajas en mi auto, al subir la última bolsa se me quedo mirando

-      Fue muy lindo el tiempo que pasamos juntas – sonrió – No me arrepiento de nada

-      Ni yo – la abrace – De verdad, perdoname por no ser quien necesitabas

-      No me pidas perdón, yo sabía que esto podía llegar a pasar y a pesar de eso me arriesgue a estar con vos – baje la cabeza – No, jamás bajes la cabeza, siempre la cabeza en alto, hacele frente a todo – acaricio mi mejilla – No estoy triste, me siento muy tranquila porque acabamos de la mejor manera, me fuiste sincera y yo lo fui con vos, mejor no podía ser

-      En serio, si te hubiera conocido antes de toda esta locura no dudaría ni un segundo en estar con vos el resto de mi vida – me dio un empujoncito – No te cierres, si te gusta el árabe haceselo saber, seguro explote de alegría – hicimos silencio ante mi metáfora y luego comenzamos a reír – Fue sin ánimos de ofender

-      Lo sé – nos quedamos mirando – Ya anda que está empezando a oscurecer – bese su mejilla – Adiós Tami

-      Adiós Tati – me subí a mi auto y me fui

Al llegar a mi casa comencé a sacar las bolsas y las cajas, lleve las bosas de la ropa a mi cuarto, las voltee arriba de la cama y comencé a acomodar. Casi una hora después llame a Sofí y no tardó mucho en llegar. Me estuvo ayudando a poner todo en su lugar, luego fuimos hasta el supermercado, compre una despensa y algunas cervezas para poder conversar más a gusto. Una vez en casa nos sentamos en la sala

-      Hable con Tati, pense que iba a estar llorando pero se escuchaba bastante tranquila – asentí – ¿Terminaron bien?

-      Si, increíblemente me motivo para que vaya a buscar a Sami, que luchara por ella me dijo – puso cara de sorpresa – Es una gran persona

-      Si lo es – tomo un trago de su cerveza - ¿Qué vas a hacer con Sami?

-      No pense en eso – negó con su cabeza – N tuve tiempo, aclare las cosas con Tati y luego me mude

-      Juanjo no va a estar en la casa hoy – no dije nada – Iba a jugar a la pelota con sus amigas y después a comer un asado, llega tarde

-      Qué bueno que se divierta – me revoleo un cojín - ¿Qué?

-      No te hagas la estúpida, aprovecha para ir a hablar con Sami – mire hacia otro lado - ¿Vas a dejar pasar más tiempo?

-      No sé cómo explicarle lo que siento – me agarre la cabeza – Tengo mucho miedo de que me rechace

-      Con el miedo no vas a conseguir nada – me quito la cerveza de la mano – Anda a vestirte, me llevas a casa ya que vine en Uber y luego te vas a la casa de ella que no vive lejos de la mía

-      No sé su dirección – comenzó a empujarme

-      Yo te la apunto y te la marco en el GPS – asentí y fui hasta mi cuarto

Me vestí muy sencilla como siempre, arregle un poco mi cabello y al salir nos subimos a mi auto. Maneje hasta la casa de las chicas. Al estacionar bajamos y Jenny justo abrió la puerta

-      Hola hermosa – beso a su novia – Iba a ir a buscar a tu hermano – Jenny me miro - ¿Cómo estas Tami?

-      No se responder esa pregunta – se me quedo mirando – Me separe de Tati

-      Lo sé – respondió seria - ¿Qué pensas del casamiento de Sami? – no respondí nada - ¿Estás de acuerdo?

-      No, no quiero que se case – respondí mientras sentía un nudo en la garganta

-      ¿Qué mierda te pasa? – levanto un poco el tono de voz y la mire asustada – Si no queres que se case entonces hace algo

-      ¿Te dijo algo ella? – pregunte nerviosa

-      Sí, pero son cosas entre ella y yo – dio un paso hacia mí – Si la amas lucha por ella, tenes tres meses para reconquistarla

-      Lo voy a hacer – trague saliva

-      Solo te voy a decir algo – asentí esperando que me diga – Sami es mi amiga y la voy a apoyar en la decisión que tome, lo único que me importa es que sea feliz y si decide no estar con vos yo no voy a interferir – me la quede mirando – Pero si decide estar con vos voy a mover cielo, mar y tierra para que así sea

-      Gracias Jenny – negó

-      No me agradezcas, demostrale que realmente te importa, pero apurate, Juanjo va en serio – se me erizaron los bellos al escuchar eso – Anda a su casa, está sola

-      Si, para allá iba – me despedí de ambas – Nos vemos mañana

Subí a mi auto, mire el GPS, realmente no era lejos la casa de donde estaba, encendí el coche y conduje lo más calmada posible.

Mire varias veces el edificio, no había venido nunca así que dudaba, me baje del auto, Sofí me había dicho que Vivian en el cuarto piso, toque en el tablero el número cuatro y no tarde en escuchar la voz de Sami

-      ¿Quién es?

-      Soy Tami ¿Podes bajar un ratito? – respondí nerviosa

-      Estoy ocupada

-      Por favor, vayamos a tomar algo para hablar – insistí

-      Dame cinco minutos y bajo

Cruce la calle y me apoye en mi auto mirando hacia la entrada. Fueron los minutos más eternos de mi vida. Cuando levante la mirada Sami estaba cerrando el portón, cruzo la calle y se me quedo mirando

-      ¿No me vas a saludar? – sentía como mis manos temblaban

-      Hola Tami – abrí la puerta del acompañante

-      Subí, vayamos a un bar por favor – de mala gana lo hizo

Fuimos en silencio, al llegar a un bar que vi cuando iba hacia su casa estacione, nos bajamos, entramos y nos sentamos en la primera mesa libre, pedimos dos Coca-Cola, no tardaron en traerlas, tome un trago y comencé a hablar

-      Fuiste mi señal – me miraba sin entender – El dia que nos encontramos en la capilla le pedí a Dios que me diga que me faltaba para ser feliz y apareciste vos – iba a hablar pero le pedí que esperara – Tarde un mes en darme cuenta o mejor dicho dos años, pero ya no quiero estar sin vos – hice a un lado las botellas y tome su mano – Cometí el error más grande de mi vida al dejarte ir, no quiero pasar el resto de mi vida sin vos

-      Me voy a casar Tami – quito mi mano – No podes aparecerte y decirme todo esto – miro hacia todos lados - ¿Cómo sé que es cierto?

-      Me separe de Tati – me miro asombrada – Quiero luchar por vos, dame una oportunidad

-      ¿Por qué justo cuando me voy a casar me decís esto? – me reprocho – No sé si puedo darte una oportunidad, estoy bien con Juanjo

-      Me siento vacía, sos lo que necesito para realmente poder ser feliz – sonrió con ironía

-      Lamento mucho que te hayas separado de Tati por mí – tomo el último trago de su botella – Pero ¿No se te hace incoherente que justo el dia después de que me pidan matrimonio te des cuenta de que me queres en tu vida? – le hizo gestos al mozo – Tuviste todo un mes para buscarme y no lo hiciste – saco dinero del bolsillo de su pantalón – Llevame a mi casa

Se levantó y camino hacia la salida del bar, me levante y fui detrás de ella, subimos al auto, sabía que sería difícil pero fue más dura de lo que pensaba. Estacione en el mismo lugar que antes, nos bajamos y caminamos hacia el portón

-      No me vuelvas a buscar para esto Tami, decidiste ser mi amiga pero si volves a buscarme va a ser mejor dejar todo tipo de relación – busco sus llaves

La agarre de la cintura y la pegue a mi cuerpo, nos miramos a los ojos, ella no estaba poniendo resistencia así que lentamente acerque mis labios a los suyos, cerré mis ojos cuando vi que ella también lo hizo, sentí sus manos en mi cintura y correspondió mi beso, nuestros labios se rozaban al igual que nuestras lenguas, realmente era ella quien me faltaba. No se cuánto tiempo paso pero sentí sus mano poniéndose en mi pecho y empujándome, al separarnos nos quedamos mirando

-      No vuelvas a besarme – se iba a ir pero la tome de la mano – Andate Tamara

-      ¿Besarte? – asintió – Nos besamos, me lo correspondiste y fue lo más hermoso que me paso en dos años

-      Basta, no quiero que me busques ni que vuelvas a besarme – la volví a traer hacia mi

-      Este beso significa mucho para mí, me abriste la puerta a una oportunidad y juro no desaprovecharla – puse mi frente sobre la de ella – Te amo Sami, jamás deje de hacerlo

-      No hagas todo más difícil Tami – me alejo con más suavidad que la primera vez – Tengo que subir a mi casa

-      No me voy a dar por vencida – bese su mejilla – Hasta mañana mi amor

No deje que dijera nada más, cruce la calle, me subí a mi auto y con una enorme felicidad me fui a mi casa. 


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