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TODORELATOS » LÉSBICOS » LA HISTORIA DE LA CANTANTE, UNA DAMA Y SU POETA 39
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Fecha: 13-Dic-16 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

La historia de la cantante, una dama y su poeta 39

Rc Adrii Torres
Accesos: 2.424
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 37 min. ]
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YO merecia la pena de muerte, la silla electrica!Dos gramos mas de imbecilidad y juro por Dios que fuese muerto al nacer! El dia que repartieron el defecto de Cagarla hasta su puta madre yo lo busque unas cinco veces! Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

CAPITULO FINAL!

Nunca nada sera tan bueno o malo para tener fin, asi como el universo existen miles de cosas infinitas... Las letras, sus composiciones. Aunque todo tenga un principio y un final! Recuerden hay precuelas y secuelas que le dan sentido a la actualidad, lo que leemos, vemos, sentimos, oimos, hablamos tiene razon de ser, todo es armarnos de paciencia y saber que pronto llegara! Sigamos adelante! Las huellas no se borran de las vidas que tocamos! Espero la mia quede en sus  vidas, porque en mi vida ha quedado la de ustedes!

Capitulo 39

Ok, vamos... Me dije abordando el avion. No se porque razon mi hermana era tan desmedida. Pero por lo menos era feliz. O eso nos hacia creer a todos. Llegando al lugar, la capital del Zulia, debí buscar luego como llegar al pueblo donde se encontraba, por mi mente pasaron miles de medios de transportes pero termine eligiendo quizas uno de los mas comunes para los turistas... -El bus- Horas dando brincos y escuchando la historia del lugar ya me dolia la cabeza. El sol ya se ocultaba en el occidente y yo aun no veia la hora de llegar.

 

-        -Ojeda-

Escuche decir a uno de los pocos pasajeros que habia en el auto, me puse alerta, tome mi cartera y restregué mis ojos para disimular que no habia dormido durante noches por pensar que cualquier atrosidad le pudo haber pasado a la desmedida de Alexandra. El bus me dejo en lo que me hago a la idea es un terminal -Esto si que esta horrible- Piense viendo la apariencia del lugar, no hay un techo que ampare a los pasajeros en busca de un transporte, no hay portones que cuiden los autos, ni si quiera hay un alma bondadosa que se quede a vigilar el lugar o a orientar a cualquier extranjero. Huele a orine, alcohol y cigarrillo barato, a lo lejos se escuchan los grillos y las cigarras. El lugar parece un basurero con grandes cantidades de escombro en una de sus esquinas, sin techo y solo un auto realmente viejo sin cauchos y con el parabrisas dañado. Esto si que es deplorable.

Vi un señor dormido en una de las bancas, su barba negra y su apariencia desarrapada me daba a la idea que era un mendigo. Recuerdo que en mi cartera tenia algo de comer, tome la comida y la deje a un lado del señor con un poco de agua. -Buen apetito- Y me aleje.

Segui observando a cada lugar y ni un taxi -A donde he llegado- Pregunta mi mente, por inercia camino a donde se escucha el mar, pidiendo a Dios que mi suerte mejore, el ruido de la maleta sobre la calle es muy impertinente como tomar un rayo de metal para rayar -valga la redundancia- queso y comenzar a pasar un tenedor sobre el, como el tipico sonido de una charrasca pero mas fuerte, siento que podre morir en cualquier momento del susto. Los bombillos de los postes estan reventados, como si les hubiesen lanzado miles de piedras. Mis ojos brillan al ver unos pequeños jugando con los tipicos juegos para niños, esos pirotécnicos, las cebollitas. Sonrei al verlos tan emotivos.  -Ya diciembre se respiraba- Entonces comprendí que iba por buen camino, mis pies dolian pero llegue a una casa grande de esas de la epoca colonial. Y deduje era la del alcalde.

Por lo menos tenia una ubicación, Solo hasta entonces pense en llamar a Alexandra.

-        Hermana. -Contesta ella con ese animo poco particular. Se que esta feliz.

-        Ya llegue Alex Estoy frente la casa del alcalde -le digo viendo para todos lados-

-        Rodrigo es el alcalde -Me dice ella, y entonces recuerdo que el gordo ya tomo su cargo politico.- pasare por ti en 30 minutos -Dice ella con ese acento español que yo ni en mi vida pude tomar.

-        Te esperare justo aquí.

Tranco la llamada y guardo el celular. Toco la puerta y abre un hombre grande y fuerte, un poco bronceado, y a sus espaldas una pequeña niña. La pequeña me sonrie y yo le sonrio al hombre -No me recuerdas- Pregunta mi mente otra vez.

-        Soy Claudia Medina -El se rasca un poco la cabeza y luego levanta mi rostro- Si, sigo siendo yo.

-        Cuanto has cambiado. -Me estrecha fuerte frente a su pecho, como dandome la bienvenida- Que haces por aquí?

-        Alex esta aquí -Le digo con una sonrisa mientras me deja pasar-

-        Alexandra? No que estaba en España?

-        Volvio hace 3 semanas y a tenido un accidente automovilistico que le ha partido una pierna -Le explico sentandome en una de las sillas del bonito comedor-

-        Como que accidente? -me dice el alarmado-

-        No te puedo dar mas detalles porque ni yo misma se, estoy aquí por eso. Alejandra esta realmente preocupada por ella -Suspiro profundo y veo a todos lados, la casa es realmente hermosa- Por qué si la casa la mantienes tan hermosa todo a las afuera es así? -pregunto realmente intrigada-

-        Es una historia complicada. -Y toma asiento en el sofa- Alex la escribio en una de sus columnas. -El se levanta de su comodo asiento y se dirige a una de las repisas de madera que se encuentran al fondo del gran salon- Toma lee. No es muy larga pero si es precisa con lo que ocurrio.

-        Alex me salvo -Dice la pequeña abrazandose fuerte a su padre, mientras yo veo el pequeño diario con un subrayado amarillo que resalta la historia  “Mi felicidad la encontré después de la frontera.”

Me acomodo en la silla y dejo la cartera sobre la mesa, retirandome el abrigo de poliester de mi torso lo coloco sobre el espaldar de una de las sillas en la mesa, me cruzo de piernas, y Rodrigo se levanta.

-        Volvere en un momento-

Asiento para que sepa que no tengo problema con ello y comienzo a leer.

-        Cuantas veces hemos perdido lo que mas amamos?

-Ese comienza siendo el enunciado dela columna periodistica-

“Mi dolor fue quien me impulso a luchar para encontrar la verdad en su mirar” A.M

Esas frases de mi hermana tan simples y practicas que te hacen recorrer mil emociones en el alma-

Comenzó mi peor pesadilla el dia 15 del mes de Abril me encontraba jugando con la luz de mi alma cuando senti una llamada, fui a dentro para saber quien era luego de unos 7 minutos de conversación volvi a fuera y ya mi hija no estaba... Alli comenzo mi peor pesadilla.

Una nota sobre sus juguetes “Ella corre la suerte que dicte la muerte”

Los siguientes días fueron meses que llegaron y dolian mas con mas, mi pequeña hija sola en un lugar donde ni yo mismo podria llegar. Mi pecho dolia, y cada vez eran mas dinero.. Dinero que no tenia ya y debia conseguir.

“Donde acudir?” Los fondos del estado me ayudaron mi cargo politico me impulso muy bien para conseguir mantener a mi pequeña viva, desfalcos y trueques sucios eran testigos del pequeño hilo que mantenia a mi pequeña en ese universo paralelo de dolor y sufrimiento.

Llego medio año pasado su cumpleaños, su risa seguia retumbando en mi cabeza y sus frases cortas y hermosas “Papi te amo” Todo me dolia, y cada vez eran mas fuertes mis heridas, mi pequeña no estaba y yo cada mañana despertando con el pecho acelerado sin querer escuchar esas palabras “Tu hija murio.”

Cuando mas vulnerable estaba alguien abofeteo mi dolor y me pisoteo estando tirado vulnerable en el suelo del mismo infierno, pateo mis genitales y escupio mi rostro y me mostro el otro lado de la moneda que no me habia atrevido a ver. “No eres el unico que sufre” Eso lo entendí a la mala, con las peores palabras en el mejor momento, dejando literalmente de luchar, perdiendo la cabeza entre lagrimas olvide a mi hija, olvide la perdida, y me acostumbre a vivir con el pecho vacio buscando salvar a quienes estaban alli y un dia habian luchado conmigo.

Dos semanas mas tarde llego de nuevo una de esas llamadas. Eran las 3:48 AM de un dia lunes, no lo olvido... “En quince minutos te espero en el terminal” una voz ronca y cansada, lejana y tardia. No estaba durmiendo, no podia conciliar el sueño esa noche, mi pecho latia fuerte y se abatía con cada recuerdo, me costo un poco reaccionar pero asi mismo me levante, me coloque uno de esos monos deportivos y una chaqueta no habia tiempo, sali en cholas y con las llaves de mi camioneta en mano, no estoy seguro de haber cerrado la puerta, la noche estaba fria y aborde mi auto. Maneje lo mas rapido que me lo permitio este y llegue en cuestion de segundos, baje acelerado y me encontre con un hombre golpeado y casi muerto que sostenia la mano de una niña “Lucero” Murmure con lagrimas en mis mejillas, corri lo mas fuerte que pude y el hombre se empezo alejar, con su maltrecho caminar callo un par de veces al suelo, otros dos hombres lo esperaban a lo lejos, no quise saber nada de eso. Solo queria abrazarme a mi pequeña y no soltarla jamas queria que supiera que estaria para ella y por ella luchando siempre “Te amo hija, perdoname... Perdoname mi princesa. Perdona todo el daño que te he hecho, el daño que permití que te hicieran” mi pequeña no me dijo nada, solo me abrazo muy fuerte y asi supe que mi felicidad estaba con ella. Que si ella se iba yo moriria, desde ese dia prometi cambiar, no para mi. Porque se que yo no valgo nada, sino cambiar por y para mi hija, la luz de mis ojos, mi mayor orgullo.

Haria cosas buenas para la gente buena y pondría en su lugar a la gente mala. Ya las cosas volvian a sus caudales... Una semana despues mi alma estaba inmensamente feliz y mi pequeña en terapia todo volvía a la normalidad.

Sus ojos claros brillaban cada que me veia y mi corazon brincaba de alegria al saber que ella estaba allí amandome, aceptandome como su padre... Como su amigo.

Mi felicidad la encontre en la frontera, una frontera mas alla de la vida y la muerte, del odio y la luz, la felicidad la encontre en su mirada, la frontera de mi alma y su corazon, ese que seguia latiendo fuerte y me mantiene fuerte ahora.

Ahora lucho por mi pequeña por mi hija, por su vida, por su amor.

La frontera me reto a romper los paradigmas en mi y a dar muerto mas alla de lo que nunca crei.

Termine de leer con algunas lagrimas corriendo por mi rostro las que seque velozmente. “Cuanto habria sufrido Rodrigo por la perdida de su pequeña, cuanto habria sufrido el pueblo por la escasez de su tierra”

Pensaba mil cosas que en su momento hubiesen sido. Acariciando mi cabellera rojisa escuche una sutil risita que se me hizo familiar, un acento poco peculiar y fuertes sonidos en la puerta. Rodrigo se acelera y abre con afan, escucho que entran varias personas y él las recibe con alegria, la pequeña sale al encuentro de la visita y yo me levanto rapidamente para saludar a quien sea que haya llegado. En ese momento veo a una mujer con una apariencia noble, pero elegante. Tomada de la mano con alguien que reconozco enseguida, pero que es sostenida por una muleta. Mi sonrisa se vuelve grande y doy un paso adelante. La mujer que sujeta su mano se acerca a mi y por fin nos saludamos como debemos hacerlo.

-        Cuanto os he extrañado -Le digo abrazandola muy fuerte- estais muy hermosa -Le susurro a su oido, siento como se sonroja.

-        Eres una tonta. Me tenias muy preocupada -Me responde ella alejandose de mi y limpiando sus lagrimas-

-        No lloreis hermana -acaricio su mejilla limpiando sus lagrimas, mientras ella me observa con ternura y ese poco de dolor, se que le duele verme lastimada-

-        Me hiciste mucha falta desmedida -Rio por su comentario, hace mucho no escuchaba ese apodo- Ahora no seas maleducada presentame a mi cuñada -Dice ella con esa iniciativa implacable de la familia.

-        Faltaba menos -digo observando a Estefania y estirandole mi mano para que se acerque a mi, ella lo hace y yo la beso sutilmente entre la union de sus dedos con sus nudillos. Rodrigo rie por lo bajo mientras observa espectante toda la escena que esta por ocurrir- Claudia -Observe directamente a mi hermana- Rodrigo- Luego lo observe a el- he aquí luego de mucho dolor, les presento no solo a una mujer, ni a un ser, les presento a un angel... A esta dama bajada de una nube parecida a un pedacito de cielo del cual deseas comer para ser feliz. Hermana, amigo os presento a la mujer de mi vida, a mi bella dama, les presento con orgullo y felicidad a mi novia Estefania Del Castillo. Mi amada. -Concluí besando la mejilla de Estef-

-        Alex! Tu si que sabe como hacer que a uno se le ponga la cara como un tomate...-Dijo ella sonrojada- Gusto en saludarlos...

-        Bienvenida a la familia. -Dijo Rodrigo abriendo sus brazos para acobijarla.

-        Hey, no toque mucho que no es mercancia de almacen -Le reproche juguetona apartandolo de Estef-

-        No le hagas caso Estefania. Mi hermana suele ser asi de tosca -Dijo Claudia acercandose a ella y besando sus mejilla con un abrazo calido- Bienvenida. Si has ablandado este sancocho de pato es porque eres la indicada -La carcajada retumbo en toda la habitación por lo folklorico de sus palabras-

-        Ustedes son muy amables, gracias por recibirme asi, en verdad lo agradezco. -Dijo Estef, notaba esa singularidad de su verguenza-

-        Amor... -Tome su mano nuevamente para que supiera que todo estaba bien- Te amo, asi que ignora a estos no felices, que envidian nuestro amor -La abrace con un mal movimiento y ambas caimos sobre el sofa- Comodidad Express -murmure acomodandome a su lado... Allí comence a darme cuenta que estaba siendo muy feliz.

-        Dios Alex! Y yo preocupada por ti... -Claudia se sento frente a nosotras mientras Rodrigo entre un bostezo se despidio de nosotras-

-        Chicas quedan es su hogar, yo estoy realmente cansado, arriba encontraran 3 habitaciones libres, Clauida puedes tomar la que esta al lado de la de Lucero, La feliz pareja puede tomar la que esta en el ala oeste de la casa, donde casi nadie va, ya saben por si florecen las -Y volvio a bostezar- Buenas noches preciosas- Asi el tonto de Rodrigo se fue mientras Claudia Estefania y Yo manteniamos una conversacion bastante grata.

Al cabo de unos minutos muy largos llamados horas, estaba exhausta. Así que decidí irme a dormir.

-        Amor voy a dormir, estoy muy cansada, la pierna me duele un poco -Bese sus labios os espero en la cama.- Le sonrei acariciando su mejilla, luego observe a Claudia- Buenas noches hermana – Me levante del sillon y la abrace muy fuerte.- Descansa, mañana iremos por la hamburguesa que mi mujer no me dejo comer hoy. -rei por ello y con la buena energia subi las escaleras con cuidado llegando a la habitación quedando rendida apenas al tocar el colchon.

Alex se marcho y nos dejo a ambas en la sala, Estefania me veia como temerosa yo todo lo contrario me sentia feliz por mi hermana.

-          Entonces Estefania que me puedes contar de ti? -Sonrei cruzandome de piernas frente a ella- o de la relacion que llevas con mi hermana? Veo que han sido buenas estas tres semanas la tienes inmensamente feliz -esa sutilidad para insinuar algo era unica entre nosotras- Muy feliz para tener una pierna lesionada.

-          Recorde el motivo por el que Alexandra se habia lesionado y no quise mencionar detalles... A cambio de ellos, se me salio un enorme suspiro. - Ella es la persona que mas amo... - Sonrei rconociendo esa verdad en mi. - Es ellla quien me ha hecho feliz. - Ya comenzaba a sonrojarme.

-          Y se ve que ella te ama a ti... -sonrei con naturalidad- tranquila no tienes porque apenarte de nada, estamos en familia -levante el vaso de agua y le di un sorbo mas- Eres mi cuñada -se me escapo una pequeña risita por ello- lamento eso, es que de todas Alex es la que menos esperaba sentara cabeza, pero ya vez, cada ocho tiene su nueve.

-          Sonrei con aquello de sentar cabeza. - Por que no creias que Alex lo hiciera? - Pregunte con curiosidad. - Por otro lado... se siente bien que me llames cuñada. - Mi sonrisa se hizo mas evidente "cuñada"!! Queria gritarlo de emocion.

-          Mi hermana no es que sea una perita en dulce pero es bue persona y merece ser feliz, y si contigo a encontrado felicidad, vale darte la oportunidad y abrirte un espacio en nuestra familia. -Suspire profundo sinriendo cierto sentimiento en mi- Y como han ido las cosas con eso de los celos? Ninguna otra chica te ha tirado la onda -No estaba de mas ser formala pero en ocaciones tanta formalidad aburria

-          Alcé una ceja. - Los celos? - Mi curiosidad comenzo a aumentar, por que habria de sentirlos? Recorde mi pequeña escena con aquella chica. Aun me causaba cierta indignacion. - No me gusta sentir celos, pero cuando las cosas son muy evidentes, es dificil disimular. -Hice una pausa. - hasta el momento Alexandra solo ha procurado mostrarme que me ama, y quiero confiar en ella.

-          Con ella nunca sabes que esperar, no creas que te hablo mal de mi hermana, me refiero a ti... No hay ninguna pretendienta o pretendiente por alli que despierte ciertos celos en mi hermana? -Alex quisas fuese muy delicada y libre pero se comportaba igual que una leona a la hora de defender sus cachorros. Sonrei viendo la expresion de Estefania algo me decia que si habia alguien por allí.- A ver cuñada lo has pensado mucho, quien le esta haciendo competencia a mi hermana?

-          Competencia? - En mi corazon la respuesta era muy clara. No habia nadie que le hiciera competencia a Alexandra Medina. Estaba demasiado enamorada como para imaginarme sintiendo algo por alguien mas. Pero a mi mente lo primero que llego fue el recuerdo de Lawan. Desde luego que Alexandra y yo sabiamos que Lawan tramaba algo contra ella o contra mi.- No hay nadie que pueda ganar en mi corazon ni en mi mente... - Dije con seguridad. - La persona que quiera acercarse a mi debera saber que le puedo dar solo amistad, porque mi amor es de Alex.-

-          -Me agradaba la forma de seguridad que mostraba Estefania a la hora de hablar del amor que sentia por Alexandra -Que piensas de lo que dira tu familia o la nuestra respecto su relación? -Quizas me estaba inmiscuyendo en asuntos que no me correspondian, pero no se porque deseaba saber que esta felicidad de mi hermana fuese real, creo que nadie jamas a tenido que vivir el dolor de una hermana como el suyo propio, verla llegar a casa borracha y oliendo a sexo solo porque el amor le fallo de la peor manera.

-          Suspire por aquello de mi familia. Hace tiempo que sabia que en los temas de mis relaciones no podia ni contar con mi madre ni con mi padre. - Mi familia.... quiza no es un problema... Yo solo espero que al menos ustedes sepan que si estoy en el camino de Alex es para hacerla feliz y que no haria nada que la hiciera sentir contrario a eso. -

-          -Eso que significaba? No tenia familia o quizas si? Que mas daba, la chica parecia buena persona -Ya te has ganado a dos medinas, faltan unas pocas mas, aunque las otras no importan si Alex te ama estoy segura el resto le valdra madres -Estefania solto una risita por lo bajo- Y dime a que te dedicas cuñada? -le pregunte con una sonrisa mientras soltaba mi cabello el dolor de cabeza aun seguia punzante-

-          Soy medico, mi especialidad entre otras cosas es la cirugia pulmonar y la neumologia... - Respondi con orgullo. - A veces participo en misiones de Medicos sin fronteras, me gusta mucho.. Y solo eso .- Para mi era algo simple.

 

-          -Sonrei de gran forma- Eres medico -mas que como pregunta fue confirmacion directa- Quien lo diria, una poeta y una doctora. Y Alex tanto que odia las medicinas, por cierto como has hecho que tome el tratamiento? Nunca le ha gustado seguir recipes medicos.

-          Tratamiento? - Pregunte con curiosidad. - Alexandra no me ha hablado nada de ello. - Estuve buscando en mi memoria algun momento en el Alexandra tomara pastillas o algo por el estilo. A mi mente vinieron los primeros contactos que tuve con ella. Se le notaba enferma. Tendria que ver algo eso? Comence a preocuparme.

-          Si claro por la pierna... tiene un yeso, y me ha comentado que se a fracturado. Que creias que era? -rei- Me pregunto como se habra lastimado? Tienes alguna idea de ello? -le pregunte con gran curiosidad-

-          No me gustaba el giro que estaban tomando las cosas. Tendria que explicarle que la fractura habia sido culpa de Lawan. - Fue un accidente automovilistico... un conductor imprudente, Alexandra vio que venia y me quiso ayudar y se lastimo.  En cuanto al tratamiento, no espero que Alex se tome las medicinas, pero si le duele, le recomendare algunas... como lo hice una vez

-          Es muy extraño que en un lugar como este ocurran accidentes como esos de forma inhospita, no te parece? -Eso si que me daba una muy muy mala espina- Aquí todo luce realmente tranquilo, no imagino un accidente a ese grado, debio haber sido alguien muy imprudente, pudo haber sido peor.

-          Claro que si... pero lo importate es que Alexandra este bien ya y dentro de poco la vere no se..... buscando lanzarse desde un avion... - Solte una risita.

-          -rei por su comentario- Preparate probablemte se quiera lanzar contigo, en españa tiene el primer lugar por paracaidismo, fue la entrenadora de un equipo noruego en uno de sus tantos viajes, asi que no te sorprendas si algun dia te lleva a una de sus aventuras por los aires. Esa niña nacio del viento.

-          No creas que no lo se. - Sonrei. - Ya me ha tocado una que otra aventurilla a su lado. - Me encogi de hombros. - Y pues, que vengan las que tengan que venir, porque pienso acompañar a Alex en todas sus ocurrencias.

-          Me alegra su amor. Y se que lo que sientes es verdadero, tus ojos brillan al hablar de Alexandra, no imagino su mundo sin ti. Son la una para la otra -en eso me puse de pie y la vi fijamente- me permites darte un abrazo cuñada?

-          La conversacion siguio haciendose extensa apesar de que tenia varias noches durmiendo solo horas, conocer a Estefania no se me hacia ni tan mal plan

Luego que terminamos de hablar la Medina y yo, cada quien tomo caminos opuestos a las habitaciones, Alex ya dormia y se veia hermosa, aunque me desmotivaba un poco su pierna herida, ella sin duda alguna sabia como lucir un yeso.

Esa noche aunque lo quise no pude dormir, Los recuerdos, quizas la culpa por no haber confrontado a Lawan, el recuerdo de Sophia en esta epoca, todo me tenia bastante adormecida de sentimientos. Alex descansaba tranquila mientras yo contemplaba la pantalla de mi celular, la cual comenzo a iluminarse, era un mensaje de Langley.

-        Recuerdas que hace dos años a luz de luna nos tomaron esta fotografia.

Ahi estaba la foto... Eramos ambas abrazadas, ella se veia feliz, y yo ni hablar, Lawan era quizas una de mis mejores amigas, en algun momento llegue a imaginarla como la mujer de mi futuro, en casa, abrazadas. Pero ella no veia ese mismo futuro, o quizas si.

 

-        QUISIERA HABLÁSEMOS.

 

Este era un nuevo mensaje, observaba de reojo a Alexandra, la cual dormia tranquila, y suspire, cuanto amaba a esta mujer, y le pedia a Dios no perderla a ella, a todo el mundo menos a ella.

 

-        DEJAME ARREGLAR LAS COSAS.

 

Lawan era una mujer acostumbrada a jamas perder y ahora que yo le negaba una oportunidad de seguro estaba enfadada.

 

-        QUIERO DEJAR TODO LIBRE, MAÑANA ME IRE Y NO QUIERO OCURRA IGUAL QUE AQUELLA VEZ AL PARTIR DE TAILANDIA.

 

Senti cierta espina de dolor, esa vez Lawan se habia marchado una noche oscura mientras nos recomponíamos un poco para luego comenzar a trabajar. Al despertar dos horas despues, no habia nada, ni una nota, ni un mensaje, me entere luego por el hospital que ella se habia ido arrastrada por su padre, por la obsesión de que su hija no tuviese contacto con personas de bajos recursos.

 

-        RECORDEMOS A SI SEA SOLO POR UNA VEZ MAS, LAS BUENAS AMIGAS QUE UN DIA FUIMOS EN TAILANDIA, EN ESE HERMOSO LUGAR DONDE NOS CONOCIMOS.

Suspire y vi por el balcon como reventaban las olas contra el malecon, se veia todo tan hermoso, parecia de fantasia, no me podia creer que a personas como yo, tambien le pasaran cosas como estas, ahi estaba Alexandra mi amada, mi musa... Sonrei, mi musa, la habia nombrado asi, ya que era ella quien me inspiraba cada dia a levantarme, era ella quien me inspiraba aseguir adelante, a tomar un bisturi, colocarme la vata, el estetoscopio y salir a los consultorios.

Amaba inmensamente a esa mujer.

De pronto en medio de mi ensimismamiento sono mi celular, atendi rapidamente para no despertar a Alexandra.

 

-        ESTEFANIA?

-        Que quieres Langley?

-        QUIERO ARREGLEMOS LAS COSAS, JAMAS ME DISTE SI QUIERA UNA OPORTUNIDAD DE SABER QUE OCURRIA, PORQUE ME DESPLAZASTE. ME FUI UNA VEZ SIN DARTE EXPLICACIONES, LO SE, PERO AHORA QUE HE VENIDO POR TI, SIENTO QUE ME IRE CON LA MISMA SENSACION DE ESA NOCHE, SIN TENER RESPUESTAS.

-        Lawan.

-        POR FAVOR ESTEFANIA, SIENTO MEREZCO UNA ULTIMA OPORTUNIDAD.

 

Ahi estaba actuando mi sentido de culpa, ella habia sido una excelente colega conmigo. Una gran amiga, pense por un segundo en las cosas buenas que habia hecho Lawan por mi, todo me remontaba a que no podia ser tan cruel, pero de nuevo pensaba en cuantas cosas habia hecho para oponerse a mi relacion con Alexandra. Aunque de cierta forma tenia razon, yo no le habia dicho que Alexandra existia. O que no tenia una relacion. De nuevo me sentia en una encrucijada.

 

-        ESTEFANIA... ESTEFANIA.

 

Lawan esperaba mi respuesta, que debia decirle?

 

-        Esta bien Lawan.

 

Suspire sin ganas. Porque!!!! YO NO QUERIA VERLA!

 

-        MANDARE A ERIC POR TI MAÑANA POR LA TARDE EN LA PLAZA.

-        En la plazoleta.

-        ESTEFANIA, CONFIA SI QUIERA UN POCO EN MI, SI QUIERES PUEDES VENIR CON LA...

-        Lawan.

-        A LAS CINCO ESTARA UNO DE MIS AUTOS ESPERANDOTE.

-        Hasta mañana Langley.

 

En que me habia metido, de nuevo habia sido condescendiente.

Deje el celular sobre la mesita de noche, me quite los zapatos y busque la manera de acomodarme sobre la cama. Debia descansar, el dia siguiente seria el ultimo dia de ese año.

 

Desperte y Alexandra aun dormia, cuando vi la hora en el reloj despertador eran las 11am. Me sorprendi, pero luego recorde que habian algunas pastillas que la hacian dormir por mucho mas tiempo.

Me levante con cuidado pero aun asi fue intento fallido, ella desperto.

 

-        A donde vas amor?

-        Mi musa -me acerque y la cubri mejor con la frazada, estaba haciendo algo de frio- Descansa ire por algo de ropa al hotel, comprare unas cosas luego vendre a despedir el año a tu lado mi vida.

-        Esta bien amor, quieres te acompañe -dijo ella, literalmente seguia dormida-

-        No Alex, quedate aqui... Descansa, volvere por la tarde.

 

Asi me coloque el calzado y sali de la habitacion.

 

No se porque no le dije que me veria con Lawan, aunque no queria ella debia saber, luego le llamaria para que pasara por mi. Me calme un poco el pensamiento con esa promesa en mente. Baje las escaleras y la casa estaba sola, solo habia una pequeña nota en la puerta “Estamos de compras de ultimo momento!” Ellos si que eran amables.

Sin mas sali directo al hotel donde aun reposaba su perfume, tome solo un par de cosas, los analgesicos de Alexandra, que aunque ella no quisiera yo se los seguiria dando, un cambio de ropa extra, y todo para que Alex se sintiese comoda, estando en el hotel aproveche la ducha que estaba sola, para dignarme a dar un baño bastante largo y comodo, no tenia la preocupacion de que Alexandra me necesitase o que tenga que salir rapidamente a ver como se encuentra, podia dedicarme a mi, asi lo hice, coloque un poco de esencia de lavanda en la bañera y deje que se llenara, ahi deje reposar mi cuerpo por un rato largo. Decidi escuchar un poco de musica. Se sentia tan bien estar asi, por un segundo me olvide del mundo, de Alex, del hospital, incluso hasta del compromiso que tenia con Lawan.

 

Luego de un rato mi piel ya se veia arrugada, cuando estuve conforme sali, desfilando en bata de baño por toda la pieza, decidi vestirme de manera para despedir el año, algo que Alexandra dijera “Estoy enamorada de ti” Si ella estaba feliz con detalles minimos yo me sentiria feliz con eso.

 

Eran las 4 cuando cai en cuenta del reloj, debia cumplir, despues de todo la palabra eran una de las pocas cosas que me quedaban aun.

Al termianar sali con la pequeña mochila colgada en mi hombro, tome la acera principal que en una enorme linea recta luego dos cuadras a la izquierda me llevarian a casa del alcalde, saliendo del hotel paso frente a mi la camioneta verde, recorde que Alex me habia dicho era la del Alcalde-

 

-        Estefania. -El sonrio.

-        Alcalde. Buenas tardes.

-        Rodrigo, llamame, Rodrigo. Vas a la casa?

-        Aun no. Debo pasar hacer algunas cosas. Tengo que llevarle ropa a Alex.

 

El se ofrecio a llevar el bolso, no dude en que lo hiciera habian medicamentos los cuales Alexandra debia tomar a las 5. senti cierto recelo en el estomago. Cuando llegue a la plazoleta. Me estaba arrepintiendo por completo de ir a ver a Lawan, de hecho cuando estuve frente al negocio de don Rafael, tome mi celular ya estaba marcando el numero de Alexandra, debia contarle toda la verdad sino la culpa me comeria por dentro.

 

Por un segundo me distraje del movil y me perdi en las personas que caminaban alegres, me imagine un futuro Alex y yo tomadas de la mano caminando rumbo a nuestra casa. Una mujer que conocia bien estaba sentada en una de las maltrechas bancas, tuve que restregar mis ojos una y otra vez para darme que cuenta que no era nadie mas que Alexandra, mi Alexandra, sentada en una de esas bancas haciendo risitas con la una rubia, a pesar de tener mala memoria para muchas cosas los rostros no los olvidaba, y ese rostro ya lo habia visto. Segui observando la escena la cual hizo que la misma indignacion del dia anterior me recorriera por completo. Ah! Claro!!!! Como olvidarlo! Ella era la doctora de los pasillos que Manuel me habia presentado. Mi instinto esa vez me dijo que ella y Alex habian tenido un deslis y ahora esa reunion, las risitas. Veia como la rubia esa le tomaba las manos a Alexandra, ella ni se inmutaba en detenerla!

 

La llamada habia entrado a buzon, sin percatarme solo pronunciaba la escena que veia, estaba indignada, solo hasta esta mañana me decia que me amaba y ahora? Estaba ahi con otra! Todos los malos recuerdos vinieron de golpe a mi.

 

¿Que podia reclamarle? Mas bien reclamarme a mi misma por ser tan estupida.... Y haberme enamorado. - No.... no puede ser... por qué de ella.... No pude haberme enamorado.... - Entre mas lo decia, mas me dolia.... -

Si una vez ya la habia visto, esta vez era solo una confirmacion de ese momento tan amargo para mi. Cuando el claxon de la camioneta de Langley llego por mi, no dude en subirme. Estaba dolida. Quizas Lawan no era la mejor de mis amigas, pero cuando la necesite ella estuvo ahi. Ella siempre me habia sido sincera.

 

-        QUE BUENO ES VERTE -dijo ella con esa sonrisa la cual desde el primer momento siempre habia estado. Me abrazo muy fuerte, yo no pude responder el abrazo- COMO ESTAS?

-        Bien, gracias.

-        PERO VEN POR AQUI, QUIERO ESTES COMODA.

 

La casa de Lawan era muy linda y mucho mejor que otras que habia visto en toda mi estadia en ese lugar.

 

-        DESEAS TOMAR ALGO? -pregunto atenta-

-        Un vaso con agua.

-        SOLO AGUA? -ella me vio extrañada- QUE TE PARECE UNA COPA DE CHAMPAÑA. DESPUES DE TODO SERA NUESTRA DESPEDIDA.

 

Solo asenti con la cabeza, ella tenia todo preparado, hacia mucho no tomaba esa champaña, era de tailandia, la misma que dieron en el coctel de fin de año en MSF. Ese si que era un buen recuerdo.

 

-        ESTAS A GUSTO?

 

Me pregunto a segunda copa de champaña.

 

-        Si. Gracias Lawan, y de que queria hablarme. -le pregunte sintiendome un poco mareada.

Estefania habia salido temprano y estas eran las horas donde no habia vuelto! Rodrigo me habia dicho que la vio saliendo del hotel temprano, aja pero eso no explicaba porque aun no habia llegado, decidi salir a buscarla, me arregle con la ropa que ella me envio, tome mis analgesicos la muleta, asi sali a buscar a la mujer de mi vida. Llegando a la plazoleta del tamal, un niño engendro del demonio por poco me hace caer al pasarme la bicicleta sobre el pie. Senti que la vida se me partio, el hueso dolia, mi pierna dolia! Maldicion si segui asi nunca me recuperaria, cogeando me sente sobre una infeliz banca que estaba ocupada en una extremo de ella por una mujer, tenia que ver como estaba la pierna, dolia.

-        Alexandra? -escuche alguien dijo mi nombre.

-        Hoy no, mañana si. -dije concentrada en mi pierna, se veia algo morada superficialmente donde terminaba el yeso, eso no era bueno.

-        Alexandra esta bien.? -escuche que persistio.

-        Joder, hoy no, mañana si.

-        Alexandra -su tacto frio me obligo a verla

-        Martha -Dije con lagrimas en los ojos.

-        Que te ha pasado? -Ella enseguida se intereso por mi pierna.

-        Nada grave. -dije restandole importancia.

-        Soy medica, Alexandra asi que por favor.

-        Por favor nada Martha. Estoy -respire profundo ahi venia de nuevo una oleada enorme de dolor.-

-        Dejame ver esa pierna -ella subio mi pierna y la coloco sobre su pierna, asi comenzo a observar los cuidados que le estaba dando.- Alex -dijo con voz de reproche – Debes cuidarte -

Deje de escucharla cuando mi mirada se encimismo en las hojas secas que comenzaban a caer, era como si el tiempo no transcurriera, imagine a Estefania a mi lado en un mañana con un niño, quizas dos. Una casa alejada de los suburbios. Cosas bellas pasaron por mi mente adormeciendome del dolor, la imagen de Estefania dejandose llevar para saltar al lago de Maracaibo, mi sonrisa se fue tornando mas grande, o la noche donde intencionalmente deje que el carro quedase atascado para poder quedarme ahi en medio de la nada con ella. No fue facil hacerlo pero me la jugue por ella, quizas con un par de asuntos extras, pero nada como esa primera vez que escuche de sus labios carnosos y rosados un “Te Amo” definitivamente esa mujer si que habia sabido mover sus fichas, aun en medio de dolor y una de mis antiguas amantes solo podia pensar en ella.

Desperte de mi vida perfecta porque Martha tomo mis manos.

-        Alex debes verte con un especialista pronto.

-        Tranquila Martha, estoy con la mejor especialista.

-        Estefania es buena en pulmones, no en piernas fracturadas.

-        Hasta ahora he estado bien con sus cuidados.

-        Conmigo estarias mejor Alexandra.

-        Dejemos esta conversacion hasta aqui Martha -me solte de sus manos- Estoy bien con ella, y pretendo seguir asi. Se que ella no haria nada que no fuese para bien. Con vuestro permiso, o si queres mejor, no, no me deis permiso.

Con cuidado baje mi pierna de la suya, de nuevo al apoyo de la muleta me comence a alejar, que le pasaba a todas las mujeres? Ahora faltaba que la lista de sujetas que en algun momento me coji, salieran del mas alla a reclamarme porque ahora estaba siendo feliz.

Segui caminando hasta llegar al puesto del sr Rafael, era un abasto bastante decente, por lo menos vendia alcohol. Decidi comprar unas cuantas botellas. Brandy, coñac, una botella de vino tinto chileno y para darle un toque final otra botella de brandy. Habia que estar preparado. Fue hasta entonces que mi celular comenzo a vibrar dentro de mi pantalon.

-BUSCANDO RED-

Maldito servicio movistar, porque me habia afiliado a él? Si solia fallar en todos lados, nada como Movilnet “La señal que nos une” -sonrei al recordar el eslogan-

-Movistar-

Mostro por fin la desgraciada pantalla del aparato.

Una llamada perdida. Un mensaje de voz.

Mensaje de voz? Eso era extraño, tenia cierto tiempo no recibia mensajes de voz.

“Como es posible? Alexandra con esa tipa! Como se llama? La doctora que me presento Manuel!

Si una vez ya la habia visto con ella, esta vez era solo una confirmación de ese momento tan amargo para mi.”

MALDITA SEA!!! Estefania!

Donde diablos estaba? Porque saco sus propias conclusiones!? CLARO! Era obvio, el dia anterior habia visto como una desconocida besaba a su novia y ahora veia a una conocida coqueteandole descaradamente a su novia y esta no hacia nada!

YO merecia la pena de muerte, la silla electrica! Mas imbecil y juro por Dios que fuese muerto al nacer! El dia que repartieron el defecto de Cagarla hasta su puta madre yo lo busque unas cinco veces!

Decidi calmarme y pagar los licores que ya habia comprado, tenia que buscar a Estefania, el pueblo para mi fortuna era pequeño, no habia muchos lugares donde podia estar.

El hotel? Descartado, ya habia pasado por ahi.

El hospital? Llame a uno de sus colegas, me dijo que no habia pasado por ahi desde hacia algun tiempo.

En que otro misero lugar podia estar Estefania? DONDE! DONDE!

Respire profundo, sali del pequeño establecimiento del sr Rafael. Estaba algo desesperada, llame a Rodrigo para saber si Estef se habia dirigido hasta la casa, pero no! Ahi no estaba.

Respire dandome cuenta que asi no la conseguiria, me resigne y fui a sentarme sobre una maltrecha banca. Debia relajarme, estaba comenzando a sentir mucho dolor en la pierna, pense en destapar una de las botellas y darle un trago; pero no era correcto. Tome el celular y volvi a llamarle...

Repico una, dos, tres, perdi la cuenta –

Hola te has comunicado con Estefania Del Castillo, en estos momentos no te puedo atender, por favor dejame un mensaje despues del tono con tus datos y asi te devolvere la llamada luego”

Estefania, Estefania, esta mujer me volveria loca. De nuevo volvi a escuchar su mensaje de voz, senti que la habia defraudado.

-        Srita Alexandra...

-        Señor Misael. -lo salude sin animo.

-        Se encuentra bien? -solo asenti- Hace un rato vi a la doctorcita en una camioneta negra.

-        En una camioneta negra? -mis sentidos se despertaron automaticamente.

-        Si, iba acompañada. -fingi saber-

-        Ah! Si, ella de seguro fue hacer visita medica señor Misael, bueno tengo que dejarlo.

-        Gusta la lleve a donde estaba la doctorcita -Quise negarme, pero visto mis condiciones, no pude hacerlo, estaba doliendo mucho la pierna y llevaba cuatro botellas de alcohol.

-        Si, se lo agradeceria mucho señor Misael.

Asi lo hizo el amable hombre, lo queria y estimaba mucho pero justo ahora mi sangre hervia a una manera de la cual no podia negarlo. Antes de bajar del carro le deje la botella de vino. Como un pequeño presente.

-        Gracias señor Misael.

-        Desea la espere señorita? -dijo el amable-

-        -vi la hora en mi reloj- son las nueve señor Misael, ya todos estan camino a casa, haga usted igual, saludeme a su familia, - le dije antes de salir del auto.-

 En frente de la casa, no sabia que hacer, tampoco sabia a donde ir, ya que la casa estaba suficientemenete alejada del pueblo, esperar que saliera Estefania no estaba entre mis planes, lo que menos queria era perder la compostura, entrar buscandola para traerla arrastrada por las greñas, aunque si estaba con esa perra bien que se lo merecia. De pronto salio una mujer bien parecida de la casa esa.

-        Que haces aqui Alexandra?

-        -Intente reconocerla pero no, no hubo respuestas-

-        No me conoces, pero tu no deberias estar aqui -deje las botellas sobre la acera-

-        Estefania donde esta? -Yo sabia muy bien que queria-

-        Eso no es algo que tu tengas que saber. -respondio ella a secas, juro que en otra clase de circunstacias le fuese volado la cara-

-        Por favor... Dime donde esta. -Mi tono de voz fue mas de suplica que de cualquier otra cosa-

-        No -me acerque a ella retandola, atrayendola con la mirada, le decia que si fuese otra Alexandra le haria el amor ahi mismo, porque me excitaba verla como se mordia los labios- Por... favor...

-        -Ella tartamudeo- No estoy aqui para seducirte, solo dime donde consigo a Estefania.

-        Primer piso segunda puerta.

-        Gracias.

Entrando a la casa vi algunas cosas de Estefania en la sala de estar, senti colera recorrerme la vida. Como no? Si tan solo un par de semanas atras me habia dicho que Lawan no le importaba! NO le importaban, o que debia hacerme a la idea que un no, era un si?

Lawan me hablaba, y no escuchaba lo que decia solo pensaba en Alexandra y su contacto con esa mujer.

 

-        OTRA COPA?

-        No Lawan, es hora de irme. Te disculpo y agradezco todo haya quedado bien entre ambas.

-        UNA MAS Y YO MISMA TE LLEVARE EN UNO DE MIS AUTOS.

-        Solo una. -le dije con la promesa de salir de ahi a verme con la descarada de Alexandra.

-        HECHO.

 

Lawan me sirvio otra burbujeante copa de champaña, esta tenia un sabor extraño, ya no era tan deliciosa como las antiguas cinco que ya habia tomado. Pero aun asi la termine de un sorbo, me senti debil al terminarla, colocandome de pie perdi el equilibrio. Solo queria estar con Alexandra.

ESTEFANIA HABIA CAIDO EN MI JUEGO... TODO HABIA SALIDO TAL CUAL EL PLAN, ELLA ERA TAN INGENUA Y TONTA. NO PODIA IRME NUEVAMENTE DE SU LADO SIN CONSEGUIR SI QUIERA UN POCO DE ELLA.

LE OFRECI UNA COPA MAS, E INSISTI PARA QUE LA TOMASE, LA PRESIONE, POR POCO LA OBLIGO, PERO NO FUE NECESARIO ELLA SOLA ACCEDIÓ, LA TOMO DE UN SORBO, SOLO DEBIA ESPERAR QUE LA DROGA QUE HABIA COLOCADO EN SU BEDIDA HICIERA EFECTO ESO TOMARIA UN PAR DE SEGUNDOS.

ESTEFANIA SE LEVANTO VI COMO SUS REFLEJOS FALLARON, DECIDI AYUDARLA.

-        VAMOS A QUE TE RECUESTES UN MOMENTO, TE VEO PALIDA.

-        Estoy bien Lawan, solo debo ir a casa con Alexandra.

-        NO ESTEFANIA, INSISTO, VEN, DESCANSA, ASEGURO ELLA NO SE ESTARA PREOCUPANDO POR TI.

ELLA NO PONDRIA MUCHO RECELO RESPECTO A ESO. SIMPLEMENTE SE DEJARIA LLEVAR. ASI FUE, LE PEDI A MIS GUARDIAS LA LLEVARAN A MI RECAMARA, MI ASISTENTE SE ENCARGARIA DE QUITARLE LA ROPA Y DEJARLA EXPUESTA PARA MI. MIENTRAS ELLOS SE ENCARGABAN DE ESO FUI AL BAR IMPROVISADO Y ME SERVI UN WHISKY, EL TRAGO PERFECTO ANTES DE COMENZAR LA MEJOR EXPERIENCIA EROTICA DE LA VIDA DE ESTEFANIA. CUANDO CONSIDERE QUE ERA PRUDENTE, ME RETIRE LOS TACONES Y LOS DEJE A UN LADO DEL BAR, FUI DESVISTIENDOME POCO A POCO HASTA LLEGAR A LA HABITACION DONDE MORABA EL CUERPO DE ESTEFANIA SEMI-DESNUDA, SE VEIA HERMOSA, ESTABA DIVINA. TANTO HABIA ESPERADO POR ESTO Y AHORA POR FIN LO CONSEGUIRIA, POR FIN LA HARIA MIA.

SU CUERPO MUCHO MAS HERMOSO DE LO QUE JAMAS ME LO FUESE IMAGINADO JAMAS, TODO ESTABA PREPARADO, LOS DISTINTOS JUGUETES QUE USARIA CON ELLA, LOS AFRODISÍACOS, AUNQUE DE MI MENTE NO SE APARTABA ERA COMO SE VERIA COMPLETAMENTE DESNUDA, ME ABALANCE SOBRE ELLA Y COMENCE A RETIRARLE LAS PRENDAS RESTANTES... SE VEIA HERMOSA, LA AMABA.

-        ASEGURO LO DISFRUTARAS TANTO COMO YO.

BE SUS LABIOS, ELLA NO RESPONDIA, SI QUIERA POCO SE MOVIA, SU FUERZA ERA CASI NULA. MI SANGRE YA ESTABA HIRVIENDO DE LAS GANAS POR HACERLA MIA.

-        Detente...

ME PIDIO CON ESE TONITO DE VOZ TAN DIMINUTO. SOLO PUDE REIR.

En buen momento me habia venido a fracturar la pierna! BUENA LA MALDITA HORA EN QUE LA PERRA ESA ME HABIA LESIONADO!

Subia las escaleras casi arrastrada, puerta uno, puerta dos, esa era, ahi estaba Estef, tenia que saber que ocurria. Cuando fui abrir la puerta escuche su voz.

-        Lawan... Lawan.

Mi alma se quebro. No dude en ver que ocurria, Lawan estaba sobre Estefania mientras le devoraba el cuello, esta la abrazaba como sino hubiese un mañana! Mi alma se quebro de nuevo, mi vida se quebro, yo mori ahi frente a esa escena la cual abandone sin ninguna pausa, me lastime mas la pierna pero ahi estaba, en las afuera de la casa, la misma mujer que me habia dicho que entrara me veia triste, pero yo no queria tristeza de nadie, yo solo queria dejar de vivir. Tome las botellas de licor y camine arrastrandome, ya habia perdido todo, no me quedaba nada, todo lo que viniese despues de eso esperaba solo a la muerte. Ni si quiera el haber perdido a Samantha me dolio tanto como el ver a Estefania en otra cama, fuese soportado la cama de cualquiera, menos la cama de esa... Ya no merecia la pena. Ni eso merecia. Lloraba amarga y desconsoladamente. Si mis pulmones no me habían matado,esto me habia robado la vida, destape una de las putas botellas de brandy y bebí una gran cantidad como intentando paralizar mis sentidos, como queriendo anestesiar lo que terminaba de ocurrir!

Las calles se comenzaron a escurrir de gente, todo quedo solo.

Una mujer enamorada, no muere cuando pierde algo de valor, o cuando se muere un familiar importante, una mujer enamorada muere cuando su contra parte, la persona que ama se aleja de su vida, le falta. Se extingue. Ahí, es cuando una mujer enamorada deja de respirar estando viva.

Estallaron los cohetes en el cielo! Reventaron las luces de colores iluminando mi rostro innundados de mucosa y lagrimas. Todo habia terminado, Estefania, mi bella dama termino acostándose con la mujer que mas habia odiado en toda mi vida.

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