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Fecha: 30-Dic-16 « Anterior | Siguiente » en Gays

El último año - La enemiga de todos capitulo 11

George
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Tiempo estimado de lectura: [ 22 min. ]
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Los enemigos so esenciales, nos ayudan a crecer, pueden ser de todos los tipos pero no podemos vivir sin ellos.. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

/////Alejandro/////

Desde esa noche no he salido de mi cuarto, afortunadamente, tengo un baño aquí, y mi madre siempre me trae la comida, aun no le he dicho nada, no le he contado que fue lo que paso, y tampoco quiero hablar de eso. Aun esas palabras corren por mi mente como en una maratón y siento como si usaran zapatos deportivos que tienen cuchillos en vez de suelas, en los últimos cuatro días ni siquiera he podido dormir bien, siempre que cierro los ojos aparezco en el auditorio en medio de todos y cada uno repitiendo que soy el hijo de un asesino.

Ahora, no tengo idea de cómo ver a Oscar a la cara, y entiendo que él ya sabía, lo que no entiendo, es como puede verme a la cara sin ver al hombre que mato a su madre, porque la verdad cada vez que me miro al espejo solo veo al hombre que mato a mi hermana, al que no supo ser un padre, ni un esposo, al que huyo y no fue capaz de enfrentar sus problemas como un verdadero hombre, eso es lo que yo veo, y lo odio. Lo odio, con todo mi ser, porque extraño a mi hermana, extraño hablar con ella, extraño los años en que ella y yo jugábamos juntos. Recuerdo cuando le dije que soy gay, desde ese día no había un solo momento en que no habláramos de chicos, o de quien nos gustaba, con tan solo tres años menos que yo, era más lista y madura que muchas niñas de su edad.

Éramos tan unidos, inseparables, y cada vez que pienso en ella, siento que nunca le dije lo importante que era para mí, que era mi mejor amiga, que era más que mi hermana, y ahora nunca podre decírselo, ahora solo me quedan recuerdos, que solo son más dolorosos con el paso de los años.

Escuche como tocaban a mi puerta: - Adelante ma...está abierta.

Mi madre entro, estaba vestida, muy hermosa, su cabello negro le caía a un lado elegantemente, en el cuello llevaba amarrada una especie de mascada color rojo cereza, una blusa blanca, un saco gris azulado, con unos pantalones de igual tono que se le pegaban al cuerpo y terminaban en un corte recto, sus labios pintados de un color rojo más tenue que el de la mascada, y zapatos de tacones negro, se veía muy hermosa. Solo pensé en que así se hubiera visto mi hermana, si hubiera podido llegar a la edad de mi madre.

-Como sigues? – fue todo lo que dijo mi madre, desde el umbral de mi habitación, me veía con esa mirada de madre impotente que sentía que no podía hacer nada por su hijo y odiaba no tener el poder de derribar todos los males de universo para proteger a su progenie.

-Igual, que ayer, y que el día anterior, y así.

Mi madre, entro a mi cuarto, y se sentó en la orilla de mi cama, tan cerca de mí como pudo y me acaricio el rostro, su tacto era reconfortante, suave y delicado, igual que el amor, que ella me siente.

-Pamela y Rafael estuvieron hoy aquí.

Me levante de inmediato, fue tan rápido que ni yo mismo estuve enteramente consciente de lo que ocurría, solo una cosa pasaba por mi mente.

-Ellos...?

-Sí, me contaron todo lo que paso. – qué rayos por que le contaron a mi madre. – Cariño no te molestes con ellos, yo insistí, tu no me habías dicho nada, has estado tan deprimido y no has querido salir de estas cuatro paredes por nada del mundo, me estaba preocupando.

-A qué hora vinieron?

-A las tres, tú estabas dormido, pensé en despertarte, pero luego se me ocurrió que era el momento para saber lo ocurrido.

-Mamá, yo... - no podía mirarla a la cara.

-Hijo no quiero que cargues con esa culpa. Tú no eres responsable de nada, y si hay un culpable, es ese hombre que por desgracia tienes de padre, sé que no debería hablar así de él, pero tú y yo hemos padecido sus errores, y abusos. Pero quiero de verdad deseo, que no te ates a lo que paso ese día, tú no eres responsable de nada.

-Tú lo sabías?

-Saber qué? Que Oscar es el hijo de la mujer que murió por ese accidente. – era una linda forma de decirlo, "accidente" cuando la verdad es que era un homicidio, mi padre es un homicida, y no importa que tanto quiera pintarlo mi madre la realidad es como es y punto. – Cuando lo vi por primera vez, se me hizo bastante familiar, pero no recordaba de donde. Hasta que...

-Hasta que te conté sobre nuestra cita, y lo de su madre.

-Sí, fue en ese momento que lo recordé, al principio me pareció raro, he incluso pensé que quería lastimarte o algo, pero con el paso de los días, y con lo que me contaron tus amigos supe, que él de verdad te...

-No lo digas, no digas eso.

-Que no diga que cosa? Que él te quiere, pues es la verdad Alejandro, él lo hace.

-Como podría querer a alguien que es hijo de la persona que mato a su madre. Como podría hacer eso. Dime mamá?

-Creo que la prueba está en que el no quiso incomodarte ni que te alejaras diciéndote la verdad, en que quería tomarse su tiempo, y que quiere estar contigo.

-Cómo estas tan segura de eso.

Mi madre me miro por un largo rato y luego metió su mano en su saco, al sacarla llevaba algo en ella, me tendió un sobre de papel blanco, donde por un lado tenía escrito, a mano y bolígrafo. "Para: Alejandro. Por favor léelo, y espero que me escribas Oscar." Gire de inmediato el sobre para abrirlo pero me di cuenta que ya estaba abierto, alce mi mirada y observe a mi madre interrogativamente.

-En mi defensa estaba muy preocupada por ti, así que pensé que como tu madre era mi deber saber que decía antes de dártela. Y para serte sincera no me arrepiento de haberlo hecho, porque todo lo que dice hay es verdaderamente hermoso. Hijo quiero que me prometas algo, no quiero que vuelvas a cargar con los pecados ajenos, nunca más, lo que hizo tu padre, no tiene perdón, destruyo a dos familias, y un día la justicia, ya sea terrenal o divina, lo alcanzara, y pagara todo el daño que ha hecho, pero tú no debes ni tienes que cargar con eso. Sabes, Sara estaría ahora recriminándote, siempre odio verte triste.

-Que crees que haría ella.

-Creo que te sacaría a patadas de esta cama y te lanzaría a la calle, para que fueras a ver a Oscar, como tu madre no voy a hacer eso, pero como tu amiga, te diré que tengo muchas ganas de hacerlo.

Me reí, tenia días que no me reía de esa manera, mi madre y yo hemos formado una gran unión, todo lo que hemos vivido, el perder a mi hermana fue tan fuerte y doloroso que nos unimos más que nunca. Estos eran el tipo de momentos por los que Sara seria inmensamente feliz.

-Bueno te dejo para que leas esa carta a solas, yo tengo que salir.

-Sobre eso ma... a donde tan elegante?

-Bueno, es que tu madre tiene una cita.

-Y quien es el afortunado, que tendrá el honor de tu presencia.

-Se llama Gustavo, y es el jefe del departamento de contaduría en la empresa. Me invito a cenar y a bailar, así que mi vida no me esperes despierto.

Me dio un beso en la frente, y se fue tan elegantemente como entro. Después de eso me quede completamente solo en mi casa. Lo primero que hice fue prender mi celular, grave error pues este se puso lentísimo, por las decenas de correos, whatsapp, textos, mensajes en el Messenger de facebook que me llegaron al momento de encender el aparato, el mundo pedía a gritos que me reportara, lo puse en silencio y me senté en el mueble de mi casa saque las dos hojas que estaban en el sobre. Todo estaba escrito a mano, Oscar tiene una letra muy linda y que escribiera todo a mano era tierno.

Hola, no sé si estarás leyendo esto, espero que sí. Primero quiero pedirte perdón, fue una mala idea ocultarte la verdad sobre mi madre, no tuve que hacerlo, sé que eso te tomo por sorpresa, y la verdad nunca pensé que Estrella haría algo como eso.

Cuando te vi por primera vez en el colegio, me resultaste tan familiar, que no pude dejar de observarte, quería saber dónde te había visto. No fue sino hasta el día en que me besaste que lo recordé, recordé donde te había visto, y el por qué recordarlo era tan importante para mí. Luego quería preguntarte saber que había pasado después porque sé que nunca encerraron al culpable, pero entre más te veía más quedaba encantado por ti, y cuando quedamos atrapados en el armario, me di cuenta que sentía muchas cosas por ti, y besarte en ese momento fue lo mejor que me había pasado en toda mi vida.

Aquel día en el parque cuando me entere de lo que había pasado con tu hermana, y tu hablaste con Thalia sobre cómo te sentías por la familia que se vio involucrada en el accidente, tome la decisión de no contarte la verdad porque no quería que te alejaras, quería tenerte conmigo. Si quería contarte, sabía que tarde o temprano te enterarías, y quería que fuera por mí, no por terceros, o en frente de todo el colegio, pero creo que fue muy tarde, debí decirte la verdad desde el principio, perdóname por favor.

Pero quiero que sepas que tú no eres culpable de nada, tú no ibas conduciendo ese auto, tú al igual que yo eres una víctima. No sé, porque siento esto hacia ti, tal vez todo es obra de alguien que le gusta jugar con las circunstancia, pero lo que si se es que te quiero demasiado Alejandro, quiero estar contigo, quiero que seas mi novio, y no quiero perderte, eres un chico asombroso que vino a mi vida para hacerla mejor, más radiante, y más animada, no me importa el pasado, lo que haya ocurrido, eso no es algo por lo cual nosotros debamos atormentarnos, quizás tu hermana y mi madre se confabularon para hacer que nos conozcamos, no lo sé, me gusta pensar que así ha sido desde que entraste a la clase de biología ese primer día de clases. Créeme nunca pensé que me enamoraría de otro hombre y mira, aquí estoy escribiéndole una carta a un hombre por el cual me estoy empezando a desvivir, y quiero que siga siendo así, te quiero Alejandro Arevalo, y quiero que seas mi novio, quiero que mi familia te conozca, y aunque no sé como vayan a reaccionar, estoy bastante seguro, de que lo aceptaran y con el tiempo nos apoyaran, pero necesito, que tu estés a mi lado, necesito que tú quieras luchar junto conmigo, te necesito Alex.

Tuyo Oscar Miguel Méndez Lara.

En toda mi vida nunca nadie me había escrito una carta, y menos una como esta, cual voy a atesorare por el resto de mi vida, él de verdad me quiere, y yo a él. Me levante y tome mi teléfono para ver como seguía, ya estaba normal no le entraban más mensajes, en total habían alrededor de cincuenta mensajes. Abrí su ventana de chat en Whatsapp y escribí.

Yo: quieres venir?

Tan solo tardo un minuto en responder el mensaje, imagino que no tendría el teléfono con él.

Oscar: en menos de media hora estoy allá. Puedo quedarme a dormir?

Yo: si, mamá no tendrá ningún problema, aunque solo a dormir. Ok?

Oscar: ok guapo. Voy para allá.

Deje el teléfono en la sala, luego vi todo a mí alrededor y me di cuenta del desastre que tenía, no podía recibir a Oscar en este desastre. Comencé a limpiar, a acomodar todo lo que tenía regado en el piso, en especial en mi habitación donde parecía que vivía el demonio de Tasmania. Me tomo aproximadamente unos veinte minutos limpiar todo a la velocidad de un rayo, y tan puntual como siempre le timbre sonó, no tenia que preguntar quién era, lo sabia solo presione el botón de abrir y me quede frente a la puerta a esperar que el tocara para abrirle, lo único que tenia puesto, era un short que no me llegaba ni a las rodillas, no traía franela, ni nada que cubriera mi torso, pero al tratarse de Oscar no me importo. Tocaron la puerta.

Me puse un poco nervioso, mi corazón se acelero, no lo había visto en días, no le había contestado ningún mensaje ni llamada, principalmente porque mi teléfono lo mantuve apagado todo el tiempo. Abrí cuidadosamente la puerta como si un animal salvaje fuera a estar del otro lado, y muy alejado de la realidad no estaba, puesto que inmediatamente la puerta estuvo abierta, el se lanzo a mí y comenzó a besarme, sus labios colisionaron con los míos, yo quede impactado, pero mi cuerpo lo deseaba, mi boca estaba pidiendo a gritos ese contacto, como si él fuera la única cosa que me quitara la sed, solo me deje llevar y cerré mis ojos, puse mis manos alrededor de su cintura, y él hacía lo mismo conmigo, pero mientras él tenía una franela que lo cubría, yo no contaba con eso, y con sus manos repasaba todo mi torso desnudo, cubría cada centímetro de mi espalda, de arriba abajo, no se olvidaba de mi retaguardia y también la tocaba, "al aparecer no soy el único que estaba deseoso de que llegara este momento." Luego sus manos se dirigieron hasta mi abdomen, tocando cada uno de mis marcados abdominales, por el deporte, subieron lenta y cuidadosamente hasta mi pecho donde me masajeaba como con desespero subiendo por mis hombros a mi cuello pegándome más a él, escuche como la puerta se cerraba de un portazo, había sido él quien la cerro con su pie. No me resistí y le quite esa molesta franela que tenia encima, y así nos deshicimos de la parte superior de su ropa, donde su musculoso cuerpo también quedo expuesto y mis manos empezaron a recorrer todo ese torso, lo duro de su espalda, lo fuerte de sus abdominales, no pude contenerme y deslice mis manos en la parte delantera de su pantalón, tenía su miembro duro y a reventar, el mío tampoco quedaba atrás estábamos en el clímax de la situación, donde él metió sus manos por debajo de mi short, y empezó a masajearme mis glúteos, lo más cerca que he estado del sexo en mi vida ha sido con videos pornográficos, pero que el hiciera todo eso me estaba llevando a una nueva dimensión.

Empecé a desabrochar su correa, y también metí mis manos para sentir la piel de su miembro, se sentía dura y caliente, me embriagaba esa sensación y sin dudarlo lo apreté, y él como reflejo me apretó mis nalgas, los dos gemimos, dentro de nuestro beso, el cual nos estaba dejando sin aire, pero no parecía importarnos, estábamos en nuestro pedazo de cielo...hasta que un sonido nos devolvió a la tierra, y nos separamos.

-Fue el tuyo o el mío? – pregunto.

-El tuyo.

Su teléfono seguía sonando el su bolsillo, estaba tan anonadado que no se percataba de cual teléfono era si el mío o el de él. Tomo su celular, miro la pantalla y contesto.

-Papá, que ocurre. – lo mire estaba sin franela, y su cuerpo se veía tan hermoso, sus músculos como se marcaban mas cuando flexionaba su brazo. – Estoy en casa de un amigo - ... - le dije a él que te avisara, que me iba a quedar a dormir aquí. Si papá tranquilo que la madre de mi amigo es muy buena persona - ... - no te preocupes y créeme cuando te digo que estoy en excelentes manos. – decía mientras me miraba y sonreía pícaramente. – Esta bien, también te amo, buenas noches.

Al colgar, reviso por un momento su teléfono, y creo que se puso a contestar un mensaje, no podía dejar de verlo su cuerpo, era perfecto, tenía todo en su lugar creo que no podía pedir más, el chico que me quiere, de verdad lo hace.

-Porque en vez de mirar no vienes y tocas. – no me había fijado que él me devolvía la mirada.

-No sería correcto aun no somos novios. – dije a manera de juego.

-Eso no pareció importarte hace un momento. – decía mientras se acercaba a mí y rozaba su mano con la mía haciéndome sentir electricidad por todo mi cuerpo.

-No era plenamente consciente de lo que hacía.

-Entonces aceptarías ser mi novio?

Solo lo bese, dudo mucho que se necesitaran palabras para expresar ese gran "SI" que he tenido guardado desde hace bastante tiempo.

-Debemos hablar. – fue todo lo que le dije.

Camine hasta la sala y me senté en el sofá más grande de todos cruce mis piernas y palmee el cojín para que el también viniera conmigo. Tomó su franela que yacía en el suelo, y para mi pesar, se la coloco, yo hubiera preferido que se quedara como estaba.

-Primero que nada, gracias por la carta, fue muy linda.

-Me costó algo escribirla nunca lo había hecho.

-Enserio?

-A Estrella nunca le gustaron mucho esas cosas, así que no era habitual hacerlas. – sentí que un ladrillo me golpeo al escuchar ese nombre. Nunca pensé conocer a alguien que fuera tan perverso, no puedo creer que Oscar haya estado con alguien así.

-Perdón por salir así del auditorio, me sentí muy abrumado por todo lo que estaba pasando, y es que...

-No tienes que disculparte. – me decía tomando me de las manos. – Todo paso muy rápido, las fotos de Terry y Pam, las de los recortes de periódico, la madre de Terry, las personas murmurando...todo eso hubiera abrumado a cualquiera, no te sientas mal, Estrella es la única responsable.

-Como fue que se entero.

-Supongo que te reconoció igual que yo, por aquel tiempo nuestra relación tenía poco más de medio año, y ella me acompaño varia veces a ver a mi mamá. El resto me imagino que lo consiguió por internet.

-Y lo de Katherin...

-Llámala Terry, ella dio su permiso para que le dijeras así. – sonreí, ya estaba enterado que solo un selecto grupo de personas tenían derecho de llamarla Terry, me sentí privilegiado por eso, nada mejor que ganar un nuevo y fiel amigo. – Según Pamela ella ya tenía esas fotos y las había amenazado con eso, si intentaban separarme de ella.

-Pero ni Pam, ni Terry hicieron nada, tú decidiste dejarla. Una cosa es que me ataque a mí, pero...

-A Estrella no le importa, para ella todos son sus enemigos, y yo el trofeo que quiere ganar, eso lo dejo muy claro el día en que termine con ella.

-Y ahora que va a pasar? Que haremos, porque ella no se quedara tranquila al ver que ahora somos novios.

-No, no lo hará, pero de todas maneras mientras estemos juntos, podremos contra todo.

-Y que paso con Terry, que han sabido sobre ella.

-Nada, le he escrito pero no responde, la he llamado por todos los medio, y nunca logro dar con ella, e ir a su casa es un caso perdido.

-Y Pam?

-Ella quería ir hasta su casa, estaba convencida de que si iba podría ayudar a Terry pero, entre Rafael y yo la convencimos de que era una mala idea.

-Quien diría que ella y Pamela...

-Creo que para todos fue una sorpresa, aunque creo que ellas querían que el mundo se enterara a su manera. Pero Estrella tenía otros planes.

-Ahora debemos cuidarnos las espaldas o qué?

-No lo creo, solo andar con cuidado, y no meternos con ella, lo que hizo fue horrible, pero no creo que sea capaz de algo peor.

-No es que quiera empezar una discusión sobre tu ex, pero por lo que me han contado es una mujer de la que hay que cuidarse.

-Ella si es algo vengativa, pero no una maniática. – decía mi novio con bastante inseguridad en sus palabras, cosa que realmente no me tranquilizo. Me gusta ver mucho investigation discovery, y si algo he aprendido de todo eso, es que las personas como Estrella siempre llevan todo a los extremos, más allá de lo que todos podemos creer o siquiera imaginar. Él se dio cuenta de mi expresión, y sonrió acercándose a mí para darme un suave y tranquilizador beso. – No permitiré que nada malo te pase. De acuerdo?

-De acuerdo.

El resto de la noche la pasamos mirando la tele, yo me quede con mi short y le preste uno a él para que estuviera cómodo, le había pasado un mensaje a mi madre para que estuviera al tanto de que su yerno estaba en la casa, y como lo supuse no puso objeción alguna, solo me dijo que tuviéramos cuidado con lo que hacíamos, y que en dicho caso usáramos condón. Mi madre es bastante liberal y en parte eso es bueno, pero a veces sus comentarios me incomodaban mucho, hay cosas de las que no se hablan ni siquiera con los amigos, y menos con tu madre, es incomodo y muy, pero muy personal.

Al final solo quedamos, dormidos en el sofá, frente al televisor, me desperté a eso de las tres y media de la madrugada, y lo pare a él, para que nos fuéramos a dormir más cómodamente a mi cuarto, lo lleve, y lo deje plácidamente en mi cama, arropado. Le dije que iría al baño, y después de ir, fui a ver si mi madre había llegado, y en efecto hay estaba mi madre, su ropa colgaba de un gancho para ropa, y ella profundamente dormida en su cama, me acerque y pude notar que tenía una enorme sonrisa en el resto, le di un beso en la frente, y en un muy bajito tono de voz le dije: - Buenas noches mami, te amo.

A la mañana siguiente desperté solo en mi cama, me levante y mire a todos lados para ver si lo encontraba en alguna esquina de mi habitación, y al no hacerlo pensé que tal vez todo lo ocurrido ayer había sido solo un sueño. Fui hasta el baño que se encontraba en mi cuarto, y cepille mis dientes mientras recapitulaba cada suceso del día anterior, y cada momento me convencía de que era imposible que hubiera sido un sueño, el largo e intenso beso, lo firme y sexy de su cuerpo, su miembro ardiendo en mi mano, todo esas sanciones aun las conservaba. Salí del baño y en ese momento fue cuando lo vi, un par de pantalones que no eran míos, eso solo significaba que eran de él y que nada había sido un sueño.

Abrí la puerta de mi habitación que daba al pasillo, y escuche las risas de las dos personas más importantes en mi vida, salí de ahí entusiasmado, por verlos a ambos, y cuando por fin llegue, Oscar estaba sentado en el comedor junto con mi madre, ambos hablando y riendo, verlo así me hizo feliz, pues Oscar es mi primer novio y que a mi madre le caiga tan bien es en definitiva la mejor cosa que pudiera pasar me acerque a donde estaban ellos.

-Buenos días.

-Buenos días mi cielo. – se levanto mi madre y me dio un abrazo y un beso en la frente. – déjame y te busco algo de café. – dijo y desapareció en la cocina.

-Buenos días mi amor. – dije mientras me inclinaba y le daba un beso a mi novio, el alzaba su rostro y me correspondía, el gesto. Me senté a su lado. – Cómo dormiste?

-Pues mejor imposible. Y tú?

-Genial.

-Aquí tiene mi cielito. – me daba mi madre mi café, mientras retomaba su puesto.

La mañana fue sumamente tranquila, mi madre, mi novio, y yo estuvimos hablando de varias cosas, mi madre preguntado le a Oscar que era lo que quiera estudiar en la universidad, que esperaba del futuro, y ese tipo de cosas, y claro Oscar respondió a cada pregunta con mucha seguridad, y mi madre se veía complacida, pues tengo un novio que sabe lo que quiere y a donde ir a buscarlo.

-Y esta cafetería. – le decía yo a Oscar que me había llevado a una cafetería bastante grande, y muy bonita tenia por nombre "Café la médium."

Al entrar se podía percibir un ambiente relajado, el olor de café, negro, exprés, el con leche, y todo los demás se mezclaban de una manera exquisita en el ambiente, el piso era de cerámicas blancas y negras a modo de tablero de ajedrez, las mesas todas de madera con elegantes manteles blancos, el techo tenia candelabros, que podían alumbrar todo el lugar, pero a esa hora del día estaba apagados, puesto que los enormes ventanales, hacían entrar gran cantidad de luz natural. Oscar estuvo por un rato mirando a los lados, y por fin dio con lo que buscaba pues me hizo mirar. Al fondo de la cafetería había una mesa como para diez personas donde se encontraban todos nuestros amigos, bueno casi todos, faltaba Terry, no dudamos en ir hasta allá.

-Como están amigos. – les decía mientras los saludaba a todos y me sentaba al lado de mi chico.

-Bien cariño, y tú? – era Pam, ella la mayoría del tiempo parece una mujer muy ruda y áspera, pero cuando la conocías te dabas cuenta de que es alguien con un gran corazón.

-Bien Pam, pero y tú? Qué ha pasado con lo de Terry? – se quedo callada y bajo la mirada.

-Nada de nada, no tenemos comunicación alguna con ella y lo hemos intentado de todo. – era Marcos, quien al ver que Pam no contestaba lo hizo por ella, y creo que nuestra amiga se lo agradeció enormemente.

-Ya veo, y seguirá estudiando con nosotros?

-No sabemos, intente preguntarle a uno de los profesores, pero no saben nada, ninguno de sus padres ha ido, ni a retirar documentos, ni a hablar de lo sucedido. – hablo Rafael.

-Y de Estrella que saben?

-Pues, yo le dije a la coordinadora que estábamos seguros de que fue ella quien hizo todo eso, pero me dijo que es una acusación muy seria de la cual no tenemos evidencias. – dijo Manuel quien miraba un pedazo de pastel que tenía en frente como si el pastel tuviera la culpa de todo.

Un mesero llego y dejo unos cuantos café con leches y unos trozos de tortas, en la mesa.

-Disculpe yo no he ordenado nada.

-Yo lo pedí para ustedes. – era Isadora quien había estado en la mesa desde que Oscar y yo llegamos pero no había dicho una palabra, más que para saludar. – Y tranquilo que por hoy la casa invita. Y por supuesto todos tendrán de ahora en adelante setenta por ciento de descuento en la cafetería.

-La cafetería es de tu familia? – dije algo asombrado.

-Es mía la verdad, aunque se hará oficial en marzo del año que viene cuando cumpla los dieciocho, mi madre me compro este y otros negocios, para que cuando yo sea mayor de edad los maneje todos.

-Y eso por qué?

-Pues su madre no es cualquier persona. – dijo Manuel. – Es Marcia Vegas, una de las empresarias más exitosas del país.

Había escuchado ese nombre, varias veces fue mencionada por mi madre, la empresa donde trabaja hace unos meses cerro un trato con la empresa de la madre de Isa, mi madre hablaba mucho de que ella era una persona muy importante en el país, y que si el trato iba bien, la empresa crecería y se expediría mucho más. Nunca pensé que ella fuera la madre de Isadora.

-Pero tú apellido.

-Por ley, no puedo quitarme el apellido de mi padre. No hasta que cumpla los dieciocho, veras mi padre no es mi persona favorita en el mundo.

-Te entiendo.

-En otras noticias, - decía Marcos, cambiando de tema. – les tenemos dos nuevas noticias que tal vez puedan animarnos a todos. La primera es que Isa y yo somos novios. – todo aplaudimos y los felicitamos, Oscar bromeo con Marc diciéndole que ya era hora de que tuviera pareja. – Y la otra noticia es...

-Cariño yo quiero decir la otra.

-Ok.

-La otra noticia es que, a partir de enero, seré su nueva compañera de clases.

Pamela, salto de su asiento y corrió hasta donde estaba su prima y la abrazo, diciendo lo emocionada que estaba de tener a su prima con ella en el colegio en esto tiempo en que se avecinaban grandes tormentas.

-Y tu madre no puso objeción. – le pregunto mi novio.

-En lo absoluto, le explique a mi madre todo lo que había pasado en la fiesta, y que quería estar con mi prima y sus amigos, que además odiaba mi otro colegio porque los chicos, son estúpidos, descerebrados, y superficiales, y me siento más cómoda entre ustedes, y que mi novio estudia en este colegio, y que yo quiero estar aquí, para ustedes, conozco a las chicas como Estrella son personas que no se detendrán en lo más mínimo hasta que todos estén a sus pies, así que entre más personas menos oportunidades tendrá.

Después de esas dos grandes noticias, nos concentramos en charlar un poco sobre trivialidades, distraernos es, y siempre será la mejor forma de cargar energías para lo que venía, sea lo que fuese eso, en definitiva Estrella no se iba a quedar de brazos cruzados, cuando vea que Oscar y yo seguimos juntos y que su plan de hacernos infelices no resulto, si pudo hacer lo que hizo y pasar desapercibida, no quiero ni imaginarme que será lo siguiente, ya le causo mucho problemas a Terry, ya puso una relación en la cuerda floja, pero para ella eso no será suficiente, algo en el fondo de mis pensamientos me decía que ella tenía algo peor preparado.

 

 

Bueno espero que hasta los momentos, esta historia siga siendo del agrado de todos... pasando a otro tema algunas personas me han escrito diciendo que han buscado mi libro pero no lo han encontrado ya saben que en una página pueden encontrar mi libro en físico y la otra lo pueden hacer en digital, ahí están los links directos, también pueden descargar gratuitamente una parte de mi libro para el deleite de su curiosidad..

https://www.smashwords.com/books/view/681674

http://www.autoreseditores.com/libro/8325/george-rivero/psiquico.html

 



© George

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