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Fecha: 10-Ene-17 « Anterior | Siguiente » en Gays

...Y se corrió dentro de mí

l4m3d0r
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Mi intención era chupársela y tragarme su corrida, pero me puso tan cachondo que me folló a pelo y terminé suplicando que me llenara el culo de leche. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

 

Mi mujer había salido a pasar el fin de semana con unas amigas, así que tenía el campo libre para quedar con otro tío. Como me pasa cada cierto tiempo, de repente necesito comerme una polla y tragarme una corrida. Lo sé, corro riesgos, soy infiel... Pero cada cierto tiempo el cuerpo me pide convertirme en una puta y comerme una polla.

 

Así que el viernes por la noche entro en un chat de contactos gays de Madrid. La mayoría buscan lo mismo que yo, así que hay que distinguirse para que los machos se sientan atraídos y me quieran dar su leche.

 

"Busco macho que me folle la boca y la use para darse gusto. Me lo trago todo... Voy a tu casa o vienes a la mía"

 

Mi mensaje no pasa desapercibido y pronto tengo varios privados. Uno de ellos me llama más que otro... Gordo, casado, polla no muy larga pero gorda, cincuentón, velludo... Es el tipo que más me atrae. Suelen ser los más cañeros y cerdos, los que a mí me van.

 

 

Quiere que se la chupe despacio y profundo, follarme la boca y acabar en ella. Me pregunta si me lo trago todo y me gusta el semen, no quiere arcadas ni caras de asco, busca una verdadera puta que disfrute mamando y le encante la leche... Y yo lo soy.
 

Quedamos en su casa en media hora. Decido lavarme bien por si quiere que me desnude. No me imaginaba lo bien que me vino.

 

Por fin llego a su casa, nervioso. No puedo remediarlo, siempre me pongo nervioso en estos casos. Llamo al piso que me han dicho y me abren sin preguntar nada. Subo por unas escaleras en edificio bastante moderno.

 

El ascensor me recibe con los olores de la casa. Estoy más nervioso todavía cuando abro la puerta del ascensor y veo su puerta entreabierta. Paso y cierro, ahí está él. Tal y como se ha descrito, es un cincuentón con barba, buena tripa. Me recibe en calzoncillos y noto el hormigueo del deseo en mí.

 

- Ven, pasa... Vamos a la habitación y te pones cómodo.

 

Le sigo, observando su salón. Fotos de él con su mujer, olores extraños... Vamos a su cuarto, iluminado apenas por una lámpara en la mesilla.

 

Se vuelve hacia mí. Espera que actúe.

 

Me quito el abrigo y me acerco a él. Me agarra de la cara y me pregunta:

 

- ¿Te van los besos y el cerdeo?

- A mí me va lo que a ti te guste, vengo para ser tu puta.

- ¿Ah, sí?...

 
Me besa metiendo su lengua hasta el fondo. Noto su sabor y yo también meto lengua. Su barba me pincha. el besar a un hombre me pone a 100. Las lenguas se entrelazan mientras mi mano va directa a su paquete. Le sobo la polla por encima del calzoncillo. Ya está dura.

 

 

No aguanto más, me pongo de rodillas y acerco mi cara a su paquete. Muerdo un poco por encima del calzoncillo, lamo allí donde se nota que está la punta. Oigo sus supiros... Bajo el calzoncillo poco a poco y saco su polla. No me ha mentido, no es muy larga pero si es gordita. Así las prefiero, porque puedo tragármelas enteras...

 

 

La agarro con la mano y la masturbo mientras la miro con deseo...

 

 

- Me encantan las pollas así, tío...
- ¿Sí? Pues venga, cométela.

 

 

 

Miro hacia arriba y le veo mirándome, expectante... Paso la lengua por el capullo y noto su sabor. No dejo de mirarle a los ojos mientras hago círculos con mi lengua en la punta de su rabo... Y hago algo que me encanta... De repente, sin avisar, me la meto en la boca y me la trago entera, hasta la garganta, hasta que mi nariz choca con su tripa y la tengo entera, con la boca bien abierta, la lengua fuera para no tener arcadas.

 

 

- Joder... - Me suelta sorprendido.

 

 

La saco de mi boca y vuelvo a metérmela enterita. Vuelve a gemir de gusto y yo vuelvo a hacerlo. Quiero darle el máximo placer y hartarme de polla.

 

- Así, pero despacio.- Me dice mientras me agarra por la nuca. Comienza a follarme la boca. Lento, pero firme, saca su rabo casi totalmente, y cuela un poco hacia adelante mientras emupja mi cabeza para metérmela hasta el fondo. No le haría falta empujarme la cabeza, yo lo haría solo, pero sé que le gusta que aprezca que me obliga.

 

 

Me tiene un rato así. Me caen una lágrima del roce de su polla contra mi garganta. Necesito descansar un poco la boca. Me separo y le masturbo mientras le miro.

 

 

- ¿Qué tal, te está gustando? ¿Quieres que te la chupe de otra forma? - Le pregunto mientras paso mis dedos pos su húmedo capullo.

 

 

- Sí, anda, desnúdate y vamos a la cama. - Le obedezco y me quito al ropa. El se quita el calzoncillo y se tumba en la cama.

 

 

Me desnudo frente a él.

 

 

- Enséñame ese culito, anda...

 

 

Sonrío porque sé que le va a gustar verme el culo, depilado, con buenos cachetes. Sé que a los tíos les vuelve locos. Decido ser una buena puta y me subo a la cama, de espaldas, a cuatro patas, mirando a la pared contraria para enseñarle bien el culo. Separo un poco las piernas y con las manos me abro las nalgas, para mostrarle mi agujero.

 

 

- ¿Así? - Le oigo suspirar y se incorpora para acercarse a mí.
- Joder, qué culito tienes tío. - Noto sus manos sobarme las nalgas, un azote, otro azote más fuerte, me pone a 100. Me separa las nalgas y yo arqueo más la espalda, para enseñárselo bien.

 

 

De repente noto que se acerca más. Dios, su lengua recorre mi ano. Gimo de placer.

 

 

- ¡Dios!... ¡Uf!... ¡Qué gusto!
- ¿Te gusta que te coma el culo?
- Dios... ¡Me encanta!

 

 

Su lengua hace círculos en mi ano, me estremezco, me retuerzo... Hace fuerza con ella y la consigue meter un poco. Me lo imagino ahí, detrás mío, con la lengua dentro... Me pongo cachondísimo y gimo como una zorra. Comienzo a masturbarme mientras sigue comiéndome el culo.

 

 

Sigue con la lengua, la siento en mi ano y escucho el ruido de chapoteo que hace. Separa su lengua y noto un dedo... Tengo el culo muy cerrado, pero consigue meter la punta del dedo sin problemas. Un escalofrío recorre mi cuerpo, desde mi ano, que se cierra alrededor del dedo.

 

 

- Madre mía... Joder... Qué gusto...

 

 

Me sigue metiendo el dedo mientras me hace la pregunta que estoy esperando...

 

 

- ¿Quieres que te folle?

 

 

Sí, joder, claro que quiero. Me muero de ganas de tener una polla dentro, de que me follen como a una puta, de que me rompan el culo bien roto... Pero soy virgen, nunca me han follado y me da miedo.

 

 

- Sí... Pero es que soy virgen y tengo el culo muy estrecho, me duele mucho...
- Tranquilo, lo hacemos despacio...
- No sé si voy a poder...
- Lo intentamos, si no puedes, me la chupas y ya...

 

 

 

Accedo. Claro que accedo. Estoy deseando ser follado de una puta vez.

 

 

Vuelve a chupar y a meter el dedo. Sigue jugando con él dentro y me mata de gusto. Me imagino lo que debe ser tener una polla dentro en vez de un dedo.

 

 

Se separa de nuevo y noto como se pone de rodillas. Noto su polla por el agujero, su glande resbalando a lo largo de la raja de mi culo, provocándome un escalofrío de gusto. Pero me entonces me doy cuenta de algo...

 

 

- Tío... Espera... ¿Tienes condones?
- No, no tengo. ¿Tú?

 

 

Me devuelve la pregunta mientras siegue con su polla en mi ano, haciendo un poquito de presión. La siento ahí, a punto de empezar a entrar. Dios, qué gusto... Me la va a meter...

 

 

- Joder, no, no tengo... Dios... Me tienes cachondo perdido... Buf!... ¿Quieres a pelo? - Le pregunto. Lo sé, es peligroso, no debo, estoy casado... Joder, no, no debo, pero tengo su polla ahí, me va a follar.
- Sí, no te preocupes que te lo echo fuera.

 

 

Está hecho, me va a follar a pelo. Sé que no debería... Pero me pongo más cachondo aún.

 

 

- Sí... Métemela a pelo... Estrénamelo tú. - Le digo, totalmente convertido en una zorra que se entrega a su macho.

 

 

Le noto excitadísimo, sé que lo que le he dicho le ha puesto más cachondo. Empuja un poco y noto que me entra algo de polla. Me duele mucho, pero esta vez quiero que me follen, no quiero que sea como las otras veces, que me quedo a medias. Me duela lo que me duela, me la voy a meter.

 

 

Aguanto el dolor y le digo que espere un minuto... Empujo un poquito hacia atrás y me entra otro trocito de su polla. Duele, me está partiendo el culo, pero quiero más... Empujo otro poco, el dolor me obliga a echarme un poquito hacia adelante. Me agarra de las caderas y vuelve a meter otro poco.

 

 

Y así empieza a follarme, sacándola y volviendo a meterla. Cada empujón me mete dentro un poco más de polla. Duele, pero mi deseo es mayor.

 

 

- Ya la tienes toda dentro, tío. - Me avisa, aunque no hace falta. Noto todo mi culo lleno de polla. Me está follando, sin condón, que le dará más gusto. Soy su puta, totalmente.

 

 

Aumenta el ritmo y la fuerza a medida que mi culo se dilata y acostumbra. Empiezo a sentir placer físico además de mental. Ahora sí, ahora su polla me está dando gusto de verdad.

 

 

No quiero tocarme, porque sé que me corro al instante, aún sin estar empalmado. Le oigo jadear, preguntándome si me gusta.

 

 

- Dios, sí, qué polla tienes, cabrón... Así, rómpeme el culo, es tuyo...

 

 

Noto sus jadeos aumentar. Sé que está a punto de correrse...

 

 

- No la saques, por favor, córrete dentro, lléname el culo, por favor, quiero la leche dentro...

 

 

Grita, me embiste, me folla sin miramientos, le da igual hacerme daño, soy un puto maricón y le da igual, mi culo es para darle placer. Dos embestidas fuertes casi me tiran de la cama.

 

 

Se está corriendo, está echando su leche dentro de mi culo, noto los espasmos de su polla dentro, casi noto los chorros de leche llenándome...

 

 

Me corro. No me hace falta tocarme. Suelto chorros de leche como en mi vida...

 

 

Terminamos... Me tumbo y él cae encima mío, sin sacar su polla de dentro de mí

 

 

- Joder, tío... - No puede ni hablar. Me imagino el gusto que le ha dado llenarme y no tener que parar para sacarla.

 

 

La saca poco a poco y me duele el ano cuando lo hace. Me dice de ir al baño a lavarnos.

 

 

Noto el culo extraño, dolorido... Un poco de leche me escurre del agujero...

 

 

- Vamos a la ducha, si quieres. - Sí, claro que quiero. A la ducha, pero luego no pienso irme. Ya te he dado el culo... Pero no pienso irme sin probar tu leche....



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