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TODORELATOS » INTERRACIAL » UNA NOCHE EN LA DISCO (MARISA) 1ª PARTE, EL MORENO
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Fecha: 09-Mar-17 « Anterior | Siguiente » en Interracial

UNA NOCHE EN LA DISCO (Marisa) 1ª parte, el moreno

quiero
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Un nuevo relato de la saga, en esta ocasion es Marisa, la que se reencuentra con el sexo, como siempre esperando vuestro comentarios y ya sabeis mi correo esta para cualquier consulta. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

UNA NOCHE EN LA DISCO

Marisa

El Mulato

                Marisa salió del restaurante bastante excitada; de todas las madres de la cena era la única que no tenía pareja, ella era una madre soltera, a los 15 años se quedó embarazada y no quiso abortar, para más desgracia el padre murió a los pocos días de un accidente de moto, tuvo la suerte que los abuelos del jefe crearon unas becas para ese tipo de contingencias, por lo que tuvo la oportunidad de estudiar y cuidar de su hija, era inteligente y decidió estudiar una carrera que le permitiera vivir en la ciudad por lo que se licenció en  logística y gestión de recursos, hacía dos años que entrara como secretaria del departamento de logística de la Central, cuando hacía dos días tanto ella como el resto de las secretarias habían sido ascendidas a la dirección de sus respectivos departamentos, lo que implicaba más trabajo, tanto ella como el resto de las madres deseaban pasarlo bien después de dos días de locura en la central, entraron en la discoteca, se sentaron en un sofá donde entraban todas pidieron y cuando el camarero trajo las bebidas, venía con una botella de  champán en una cubitera les  sirvió una copa a cada una y les indicó que era una invitación de unos caballeros de la barra, todas se giraron en la dirección  que les indicaba el camarero y vieron a dos hombres maduros que levantaban sus copas, ellas le correspondieron levantando las suyas, al cabo de un rato una  propuso ir a la barra, para darle las gracias personalmente a los dos caballeros, todas se levantaron y se encaminaron a la pista de baile que estaba cerca de la barra, algunas se pusieron a hablar y otra se dedicaron a bailar sobre la pista, Marisa se fijó en un grupo de personas que parecían que celebraban una despedida. Se acercó a ellos con curiosidad y le preguntó al chico que teníamás cerca.

                - Hola, ¿qué de despedida?

                - Hola, más bien es de llegada, acabamos de ser contratados para la dirección del nuevo hospital, permíteme que me presente, mi nombre es Antonio y seré el director de ese magnífico hospital que está levantando el jefe.

                - Yo me llamo Marisa, y también trabajo para el jefe, soy la responsable de logística de la central por lo que creo que estaremos mucho en contacto, pues cualquier envío que se haga tiene que pasar por mis manos.

Se dieron un beso de  cortesía, y continuaron bailando, a Marisa le llamaba mucho la atención su estilo de bailar, sus maneras tan masculinas, él la agarró de la cintura y comenzó a bailar  con ella, Marisa se dejaba llevar,pues se encontraba cómoda rodeada por aquellos fuertes brazos, hacía tiempo que no sentía el calor de un cuerpo masculino, además estaba excitada, por el espectáculo del restaurante  y por los acontecimientos de los últimos días, el repentino ascenso en el escalafón de la empresa, el tener un nuevo jefe mucho más joven que ella, pero con un fuerte carácter y totalmente determinado a poner sus empresas en el siglo actual, se sentía feliz, sus años de estudios, su dedicación a la empresa, el ser madre soltera, todo le imprimía un fuerte carácter, se encontraba a gusto con ese hombre, no lo conocía de nada, pero sentía  que le unía algo en especial.

                - ¿Te apetece una copa?, le dijo Antonio, yo voy a buscar una.

                - La verdad es que sí, tengo sed y la noche es joven.

                - Bueno, será joven para ti, a mí ya me empiezan a pesar los años.

                - Venga, hombre, que eres joven, que tienes 30 años.

                - Ya me gustaría, pero los 46 estánmás que cumplidos.

                - Pues no se notan, estás atlético y bien cuidado.

                - Gracias, la verdad que un poco de ejercicio hago.

                - En cambio yo con 20 y estoy un poco rellenita.

                - Pues yo te calculaba 17, ya estaba pensando que si hubiera un policía, me detendría por corrupción de menores, iba a pedirte una bebida sin alcohol.

                - Qué zalamero eres, a mí me gustaría tener los 17, y saber lo que sé ahora.

Ambos llegaron a la barra, él pidió un gingtonic y ella un cubalibre, mientras el camarero les servía, Marisa miró cómo Begoña se marchaba con los dos maduros que invitaron al  champán, vio como uno de los maduros le tocaba el culo y como Begoña no protestaba, eso la excitó aun más, deseaba ponerse en su lugar, pero de repente se dio cuenta que tenía al lado a un hombre guapo, maduro, culto y con ganas de fiesta, y ella estaba dispuesta a disfrutar de la noche.

                - Antonio, permíteme la franqueza de la pregunta, ¿estás casado?

                - No, estoy divorciado, mi ex mujer no soportaba tantos viajes, tantas conferencias y se divorció, y ahora cosas de la vida, me he hecho nómada, no tengo intención ninguna de moverme de aquí y  menos después de conocer a una mujer tan guapa como tú, salvo que me digas que estás casada, pues en ese caso me retiraría con elegancia.

                - Qué caballeroso eres, pero no es necesario que te retires, soy madre soltera, tuve a mi hija muy joven y el padre murió al poco de quedar embarazada, desde entonces no he tenido tiempo para los hombres, hasta hoy  en que he decidido soltarme la melena y disfrutar un poco de la vida.

                - ¿Eso que acabas de decir es una invitación?

                - Tómatelo como quieras, yo solo digo que hoy estoy contenta y con ganas de marcha.

                - Joder,Marisa que directa eres, pero a mí me gusta jugar un poco, hacer las cosas un poco excitantes, si tú quieres podemos pasarlo bien, pero con calma, comprendo que tanto tiempo sin sexo te tenga caliente, pero si me sigues  y lo hacemos según mis reglas te aseguro que disfrutaremos los dos.

                - Bueno, Antonio, lo haremos a tu manera, lo que no te garantizo es que sea capaz de aguantar tanto tiempo, pero la idea de hacer las  cosas despacio me excita, a partir de este momento me pongo en tus manos.

                - Bien, lo primero es  conocernos un poco mejor, ¿qué te parece si nos sentamos y charlamos un rato?

                - Me parece perfecto, así mientras hablamos te meteré mano.

Antonio estaba un poco alucinado con la decisión de Marisa, hacía 10 minutos que se conocían y ya quería meterle mano, conocía a muchas mujeres aceleradas, pero creía que esta se llevaba la palma, decidió seguirle el juego durante un rato, pero tenía claro que todo se desarrollaría según sus normas, para eso era muy exigente, además desde que empezó con las obras del nuevo hospital no tenía tiempo ni para él.

                - Bien, por aquella esquina miré un sitio perfecto para charlar, está alejado de la música y tiene algo de intimidad.

                - Pillín, ya lo tenías planeado, lo único que estabas esperando que te entrara una mujer desesperada como  yo, para llevar a cabo tu maquiavélico plan, eso me gusta, los hombres que saben lo que quieren y como lo quieren.

                - Para un poco, Marisa, que me tienes flipando, ya no sé por donde entrarte, hagamos las cosas a mi manera y verás como lo pasamos bien.

                - Vale, pero te repito que si lo que me ofreces no me gusta, me voy, soy muy exigente en todo.

                - No te preocupes , estoy seguro que lo pasaremos bien.

Antonio iba delante, apartaba a la gente con delicadeza, pedía paso con educación y caminaba con decisión, Marisa se fijó en su cuerpo, tenía una espalda ancha y un culo bonito, lo tenía duro, ella lo miraba con deseo.

                Llegaron a una esquina, ambos se sentaron,apoyaron sus copas en la mesa y comenzaron a charlar.

                - Bien, antes de comenzar a liarnos, ¿por qué no nos conocemos un poco más?, empiezo yo, soy médico, pero ejerzo muy  poco, me especializo más en la dirección y la coordinación de grandes hospitales y no es por modestia, pero soy uno de los mejores del mundo, estaba trabajando en otro continente cuando un día me llamó el jefe y me propuso dejar todo y embarcarme en esta nueva aventura, el jefe me dio carta blanca, puedo hacer el hospital a mi gusto, pero con vistas al futuro, atendería una población de 500.000 habitantes, y por eso está tan alejado de momento, pero si se cumplen los planes, dentro de 5 años tendremos que construir el segundo, pues él tiene grandes planes para la ciudad, y aquí me tienes liado todo el día y parte de  la noche, pues tenemos que acabar en un tiempo muy breve, te puedo asegurar que es mi trabajo más intenso, pero me gusta, el verlo desde el principio y a mi gusto me  excita, cuando esté terminado será el mejor hospital del mundo con los mejores especialistas, justo hoy en esta fiesta están algunos de los mejores que heconvencido, pero no te los presentaré ahora, si tal vez más adelante los conocerás, ahora te toca a ti.

                - Verás, lo mío es menos prosaico, nací en la ciudad, tuve mi hija a los quince años, su padre murió estando yo recién embarazada y si no fuera por las becas y las ayudas de los abuelos del jefe hoy mi vida sería un desastre, pero con su ayuda estudié duro, pude criar a mi hija y entrar a trabajar como secretaria de logística de la Central, que si no lo sabes es el centro de coordinación de toda la maquinaria del conglomerado de empresas, desde aquí se gestionan todas las cosas que tienen que ver con las fábricas, nuevas infraestructuras y “Hospitales” que existan o existirán en todas las ciudades donde el jefe tiene fábricas, como entenderás es un trabajo duro y difícil, pues antes de  que el jefe tomara las riendas ya éramos grandes, pero ahora con las nuevas obras  y los cambios que está realizando el trabajo es titánico, hace unos días el jefe despidió a los inútiles de los antiguos jefes de departamentos y nos puso a nosotras  las secretarias a dirigir los distintos departamentos, todas tenemos títulos superiores y doctorados, a mí me toca la logística, el almacenaje y la distribución de todos los pedidos, por lo que todo lo que pidas para el  nuevo hospital pasa por mi departamento, y te aseguro que con la cantidad de cambios no damos abasto, entre las obras y que nos mudamos a una nueva zona, estamos que trinamos, es por eso que necesito desahogarme físicamente.

Marisa se acercó a él, acercó sus labios a los de Antonio y lo besó, él reaccionó aceptando el beso y abrió su boca, se juntaron sus lenguas y debía ser por la tensión acumulada del trabajo se empezaron a acariciar  con frenesí, ella buscaba su sexo y él sus pechos, pero al segundo Antonio se separóde Marisa.

                - Verás, Marisa, tenemos mucha tensión sexual acumulada y creo que si seguimos así, acabaremos follando aquí mismo, te propongo una cosa, nos vamos a mi despacho cerca de la obra, pues tengo un pequeño apartamento, tomamos una copa y luego lo que surja.

                - Tienes razón, estaba a punto de empezar a desnudarte y follarte aquí mismo.

                - Bien, quedamos fuera, yo me despido de los amigos y tú, supongo que arás lo mismo.

                - Bien, nos vemos fuera.

Marisa caminó hacia la pista, en ella vio a Josefa y Concha bailar con unas chicas, se acercó a ellas.

Concha, me voy, estoy un poco cansada, además, creo que ligué y me apetece probar cosas nuevas, estos días de trabajo me tienen un poco estresada, necesito un desahogo, vosotras tenéis a vuestras parejas, pero yo hace tiempo que no tengo un desahogo.

Todas las que le escucharon se echaron a reír.

                - Bueno chicas, os dejo, que mi Romeo está esperándome en la puerta, otro día os contaré.

Marisa llegó al ropero, cogió su ropa y salió, de frente a Antonio, se acercó a él.

                - Bueno aquí estoy, tengo el coche aquí cerca, ¿cómo hacemos?

                - Bien, verás, yo aun no compré coche, como prácticamente vivo en la obra no tuve tiempo a comprármelo, estaba pensando en pedir un taxi para ir al apartamento.

                - Tranquilo, vamos en mi coche nuevo, cortesía de la empresa, lo raro es que tú aun no tengas.

                - No, si tener lo tengo en el concesionario, pero no tengo tiempo de ir por él.

Los dos charlaban mientras buscaban el coche de Marisa.

                - Creo que lo dejé por aquí, sí,míralo ahí está, es chulo ¿a que sí?

                - Escogiste un SUV, y bonito, la verdad que este coche es más para familias, pero no me pega contigo.

                - Sí, pero te olvidas que soy madre y tengo que cargar con muchas cosas cuando viajamos, y con mi cargo tengo que desplazarme últimamente a muchas obras y este coche es el ideal para eso.

                - Mujer, que no era una crítica.

                - Ya, pero es que los deportivos tampoco me gustan, se me hacen muy bajos y demasiado rápidos.

                - A mí tampoco me gustan los deportivos, pero la verdad que no séqué coche elegir, aunque la idea de tener que moverme por la obra me convence, pues decidido, cogeré un todoterreno.

                - Venga, sube, vayamos a tu apartamento, tomemos una copa y charlemos un rato para conocernos un poco más, por cierto me gusta tu torso tan curtido, se nota que eres un hombre que no aguanta mucho en el despacho. Además el color de tu piel me excita y con ello no quiero ser racista.

                - No te preocupes, el ser negro es una ventaja para mí, se me ve a la legua y la gente trabaja más rápido, además con este color de piel ligo un montón. Ejemplo claro tú misma, si no tuviera la piel morena, te fijarías en mí.

                - Claro que me fijaría, eres sumamente guapo, atlético y tienes buena conversación,  ¿qué coño digo?, la verdad es que me fijé en ti por el color de tu piel, jamás me acosté con un negro y eso me da mucho morbo.

Marisa arrancó el coche y estuvieron conduciendo por espacio de una hora, la verdad que todas las obras nuevas estaban bastante alejadas de la ciudad, pero el jefe decía que tenía que ser así,  pues la ciudad crecería muy rápido y lo que nos parece alejado ahora dentro de unos años será casi el centro de la ciudad, de hecho según lo que publicaba la prensa el nuevo hospital se quedará pequeño en 10 años y ya se hacían planes para construir otros en los otros tres puntos cardinales para que no pille por sorpresa a las autoridades, además el jefe ponía los terrenos y aportaba el dinero, junto al nuevo hospital se estaban levantando dos construcciones más, a una le llamaban la clínica y a la otra la academia, ambas iban más avanzadas que  la obra del hospital, pero el jefe quería que se inauguraran lo antes posible.

Además las nuevas autopistas, las nuevas vías de las lanzaderas y toda la infraestructura que acompañaba a tan vasta obra trabajaba a ritmo frenético, de hecho conforme avanzaban por la vieja carretera se miraba a una cantidad de trabajadores en las distintas obras, el jefe decidió  que se trabajara en turnos de 6 horas las 24 horas y todos los días de la semana, tenía prisa por tener lo más pronto posible todo funcionando.

                - Joder, cuanta gente  trabajando, de donde sale.

                - Verás, los abuelos del jefe eran muy previsores y a 50 kilómetros de aquí construyeron una ciudad paralela para alojar a 100.000 personas, si todo sigue al ritmo que va esa nueva se integrará en la actual ciudad cuando estén acabadas las primeras obras, la Clínica, la Academia, el Hospital, La nueva Central y todas las nuevas sedes de las fábricas que están en el centro o los alrededores más cercanos de la ciudad, pero eso ya lo sabes tú, pues creo que la nueva Central será el primer edificio en abrirse, pues lo empezaron a construir los abuelos del jefe.

                - Sí, será una construcción inmensa, muy funcional y claro, el jefe es amante de las nuevas tecnologías, de las fuentes renovables y de la energía limpia y al igual que todas las obras va a toda velocidad, lo que pasa que esta la empezaron los abuelos hace unos 5 años y ahora el jefe le está dando los últimos toques, calculo que a finales de este año o sea dentro de diez meses estemos ya trabajando todos los de la Central.

                - Sí, por lo que me dicen estáaunmás lejos que nuestro hospital.

                - Sí, está a casi tres horas en coche, pero las infraestructuras ya casi están acabadas, para el mes se inaugura la súper autopista y dentro de dos la línea de trenes lanzaderas desde la estación provisional que está a las afueras de la ciudad, pues el jefe quiere construir una estación nueva en la vieja central, con líneas subterráneas,  quedará precioso en el vestíbulo de la central hay una maqueta gigante de todo lo que el jefe quiere hacer en la ciudad e impone, tiene una visión de futuro que con que se construya la mitad y todo salga como lo planea, esta ciudad será una de las mejores ciudades del mundo para vivir.

Los dos seguían hablando mientras avanzaban por una vieja carretera y miraban a las máquinas trabajar bajo la luz de potentes focos,  al cabo de una hora llegaron a un especie de aparcamiento vacío, Antonio le indicó un pequeño edificio situado en una esquina, le marcó con el dedo una plaza de garaje con un letrero que ponía, “Director hospital”, Marisa aparcó su coche en la plaza y los dos bajaron.

                - No es necesario que cierres el coche, esta zona estásúper protegida, pues en ese edificio trabajan los arquitectos. Los ingenieros y todas las personas con algún cargo que tenga que ver  con las obras, vamos que hay están guardados los secretos de las obras, todos los que trabajamos en ese edificio hemos firmado un contrato de no revelación de secretos con unas condiciones leoninas, pero la paga y sobre todo el futuro que nos ofrece el jefe merece la pena.

                - Nosotras también, creo que todas las personas más cercanas al jefe hemos firmado algún tipo de contrato de ese tipo, de hecho existen cosas que no te puedo contar igual que tú a mí.

Ambos caminaban por el aparcamiento, cuando se le acercó un coche con las luces encendidas y las sirenas puestas, de él se bajaron dos miembros de la seguridad, los saludaron con educación, le pidieron a Antonio su identificación y a Marisa algún documento que la identificara, Marisa le enseñó su pase de la central, los dos hombres hablaron entre ellos y  con la central de seguridad, recibieron orden de dejarlos pasar, les saludaron de nuevo deseándoles buenas noches, los dos le devolvieron el saludo y los hombres volvieron a entrar en el coche y se marcharon por donde vinieron.

                - Como ves, las medidas de seguridad son extremas, te aseguro que aparte de nuestra documentación,  con cámaras térmicas nos reconocieron para ver si llevábamos armas o cualquier otra cosa que pusiera en peligro las obras,  Luna, la jefa de seguridad, desde que está el jefe y empezaron está obsesionada con la seguridad, solo hablé con ella una vez y a veces da miedo, dice que su trabajo es que todo funcione correctamente y que la seguridad de las personas y los bienes del conglomerado estén a salvo.

Antonio le abrió la puerta del pequeño edificio donde tenía su apartamento y entraron en un ascensor, sacó unas llaves la introdujo en la ranura del segundo piso y el ascensor arrancó, al abrirse las puertas entraron directamente en un recibidor discretamente decorado con unas láminas del cuerpo humano, y unas cuantas revistas de medicina, Antonio le indicó que pasara al salón, ella se tiró en el primer sofá que encontró, se  quitó los zapatos y se desabotonó la blusa que llevaba puesta, dejando al descubierto un mini sujetador que a duras penas le escondía unos pechos proporcionados con su cuerpo, ella estiró los brazos hacia atrás soltando el broche del sujetador y quitándoselo, dejando libre sus pechos, Antonio alucinaba,tenía ganas de abrazarla,penetrarla y acariciarla, pero sabía que ella hacía tiempo que no tenía a un hombre, por lo que se decidió ir despacio, se acercó a ella, se sentó a su lado y suavemente empezó a acariciarle los pechos, ella se irguió, buscaba la boca de Antonio, deseaba sentir unos labios sobre los suyos, ambos se besaron con pasión, notaba que los dos lo deseaban, ella empezó a descender con su brazo por la espalda de Antonio, este estaba excitado.

                - Marisa, vamos más despacio, que al igual que tú hace tiempo que no me acuesto con una mujer, y tengo miedo a llegar al orgasmo sin tocarte, me tienes en una  constante erección desde que te vi en la discoteca, y no sé cuánto podré aguantar.

                - No sigas, por favor deja de hablar y abrázame, deseo ser rodeada por tus fuertes brazos, sentirme protegida y deseada, hace tanto tiempo que no sé lo que es sentir un orgasmo por las caricias de otra persona que yo tampoco sé cuánto aguantaré, pero tenemos toda la noche para los dos, o sea que no nos preocupemos de eso y bésame, bésame todo el cuerpo.

Mientras hablaban, ambos  se estaban desnudando, tiraban las prendas de ropa, no se detenían a ver donde caían ni como, solo deseaban ser poseídos por el placer, sentirse amados, ser felices, cuando ambos se quedaron desnudos fue Antonio quien se acercó a Marisa, la tomó entre sus brazos, la levantó del suelo, ella rodeó su cuello con sus brazos, él la sujetó por las nalgas y de un solo golpe la penetró.

                - Marisa, no aguanto más, deseaba penetrarte, sentirme dentro de ti.

                - ¡Oh¡ cariño, no pares sigue bombeando lléname de ti, tienes una verga inmensa, creo que me vas a destrozar, pero reviéntame, no soporto más sin ser follada, no pares, creo que me voy a correr, ooooooooooooooo, mi amor no pares, deseo ser follada como una zorra, reviéntame el coño ahora, después del primer orgasmo descansaremos.

                Marisa se tensó, se corrió de una forma animal, llevaba mucho tiempo sin sentir esa sensación de placer, su cuerpo se dejó llevar, sus gemidos eran fuertes, si no estuvieran solos, todo el vecindario se enteraría de su orgasmo.

                - Grita. Dijo Antonio, no pares de gritar, que yo también me vengo, mi cuerpo desea correrse dentro de ti, lo desea con locura.

Y él también se corrió, en un orgasmo intenso, se vació dentro de ella, lo deseaba, hacía tiempo  que no se corría con tanta furia, pero es que el cuerpo de Marisa le atraía, sentía que eran uno solo, los dos se dejaron caer en el sofá aun unidos por sus sexos, se relajaron, él no quería salir de dentro de ella, estaba cómodo, se encontraba a gusto y ella tampoco hacía mucho por separarse de ese miembro tan grande y gordo que la llenaba

                - Cariño, descansemos de este primer asalto, quédate quieto un rato y después llévame a tu cama, allí quiero que me folles con calma, con tranquilidad, deseo un polvo calmado, disfrutar de cada centímetro de nuestro cuerpo.

Él permaneció dentro de ella hasta que su miembro se contrajo totalmente la tomó entre sus brazos, la llevó a su habitación, la posó con calma en la cama, y la contempló totalmente, tenía un cuerpo perfecto, escultural, claro era mucho más joven que él, le debía de llevar por lo menos diez años, él estaba mirándolo con ojos de pasión, ella lo observaba con amor, se sentía cómoda delante de aquel hombre maduro, se sentía a gusto, le encantaba su contacto, desde el primer instante que lo vio en la discoteca decidió que esa noche se acostaría con él, que su periodo de descanso de hombres terminaría esa misma noche y con ese hombre que ahora la contemplaba, deseaba que la penetrara de nuevo, pero antes deseaba disfrutarlo, acariciar y ser acariciada por ese hombre negro de tez que tenía delante, deseaba atraerlo hacia ella, se puso de rodillas en la cama, lo atrajo hacia él, le agarró el pene y se lo llevó a la boca, comenzó a mamarle la polla, primero lentamente como si fuera un helado, le lamía el glande, le metía la punta de la lengua en el orificio de su pene, quería follarle la polla con su lengua, penetrarla como si fuera un coño, él la sujetó por la  cabeza y comenzó a marcarle el ritmo de lamamada, ella a partir de ese instante se dejó llevar, deseaba  que él le marcara el ritmo, notaba como esa polla crecía dentro de su boca, como entraba y salía de ella, la lamía, agrandaba los carrillos para poder metérsela toda.

Era cierto, la polla de los negros era más grande y ancha que las normales, se sentía llena, deseaba metérsela más en la boca, sentirla toda dentro, abarcarla con su labios, ensalivarla.

                - Cariño, no pares, sigue chupándomela, no te detengas, creo que vas a conseguir que me corra otra vez dentro de ti, pero esta vez en tu boca, sigue no pares, o que placer me das, siento un placer que hacía tiempo que no sentía, tienes una lengua fantástica para lamer, unos labios carnosos para abarcar toda mi polla, creo que si lo intento te entrará toda.

 La sujetó por la cabeza y le metió toda la polla en la boca, ella creía que se ahogaba, que no podría respirar, pero su boca parecía la de una serpiente, se dilataba para recibir ese pedazo de polla, notaba como le tocaba la campañilla, pero no la soltaba, la deseaba dentro de su boca, quería que se corriera, deseaba beber sus zumos, tragarse todo su semen, no podía hablar, pero agarrándole de las nalgas le obligó a que la penetrara más, quería morir asfixiada con esa dura polla dentro de su boca, él hizo un último esfuerzo y reventó dentro de ella, vació su polla en su boca, ella desesperada para que no se le escapara ninguna gota comenzó a succionar como si fuera una manguera que chupa el agua, lo absorbía, quería que la polla le llegara hasta el estómago, quería sentirla lo más dentro de ella y con un esfuerzo supremo terminó de tragársela toda mientras se bebía su semen.

                - Dios, Marisa me estás dejando seco, en mi vida me han chupado la polla como lo estás haciendo tú, noto como te bebes todo mi semen, como me bebes todo, me estás secando, cuando acabes te voy a comer toda, quiero beberme tus flujos, beberte entera, deseo penetrarte de nuevo, sentir mi polla de nuevo dentro de tu coño, ese coño tan excelso, eres una verdadera puta del sexo, joder, me secas, me tienes alucinado con tu  capacidad para tragarte toda mi polla.

Él comenzó a relajarse de nuevo, su miembro comenzaba a disminuir, pero ella lo deseaba tener de nuevo gordo y fuerte dentro de su boca, por lo que comenzó a chupársela de nuevo.

                - Cariño, para un poco.

Y con un esfuerzo se sacó la polla de la boca de ella, le miró a los ojos como suplicándole un descanso, pero ella le agarró de nuevo la polla y comenzó a masturbarlo, se notaba que hacía tiempo que no tenía una verga en sus manos y menos una tan grande, le costaba abarcarla con una sola mano y eso que estaba ya un poco flácida.

                - Antonio, la quiero otra vez dura, quiero sentirla otra vez en mi boca, ver cómo me ahogas con ella.

                - Marisa, creo que me estoy enamorando de ti.

                - Yo ya estoy enamorada desde el momento en que te vi.

CONTINUARÁ

 

               

                


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