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Fecha: 12-May-17 « Anterior | Siguiente » en No Consentido

La taberna 1ª Parte

elguardian
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Como una joven viuda se ve sometida por poder deshacer un contrato de alquiler Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
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Ana era una joven viuda de 36 años que regentaba una taberna de un pequeño pueblo.Tras la muerte inesperada de su marido la taberna se habia venido a menos y Ana acumulaba ya dos meses de retraso en el alquiler.La opcion de escapar de aquella miserable vida era conseguir pasar un año mas para cumplir el contrato que habia firmado años atras con su marido y que ahora tenia que afrontar en solitario.Ana tenia un niño de 10 años que cuidaba una vieja tia suya y al que apenas podia ver ni casi mantener.Amenazada por los servicios sociales de no volver a verlo pasaba los dias metida en la taberna para al menos cumplir con el alquiler mensual dado que si el dueño decidia desahuciarla tendria que pagar todo lo que restaba de año y le quitarian a su hijo en cuestion de dias.Por varias veces había intentado convencer al dueño de que la dejase marchar sin afrontar el total de la deuda o incluso irsela pagando a plazos pero él no había accedido.

Ana era una mujer imponente de 1,77 de altura,con unas marcadas caderas y un tremendo culo respingón.Unos pechos redondos,grandes y puntiagudos,tremendas piernas y melena negra.Ya no sabia que hacer para atraer algún cliente ya que las visitas al bar eran cada vez más reducidas limitandose la mayoria de los días a cuatro viejos babosos aburridos de estar en casa que se pasaban la tarde jugándose la pensión a las cartas con el dueño del local que pasaba por alli todas las tardes como medida de presión.

Aquella tarde Ana estaba realmente sensual.Eran sus últimos cartuchos de esperanza para que alguna inesperada visita hiciese correr la voz y ganase asi algunos clientes que pasasen al menos a verla por su insinuación.Llevaba una camisa gris sin sujetador que hacía ver claramente el bamboleo de sus pechos cada vez que se movia por la barra del bar.Una falda de vuelo por la altura de las rodillas que se mecia suavemente con el contoneo de sus caderas.

Las horas pasaban despacio aburrida mirando la tele y ordenando una y otra vez las botellas para pasar el tiempo.Al fondo en una mesa el dueño del local Don Marcial con tres amigos mas jugaba a las cartas como de costumbre.Eran cuatro señores del pueblo que pasaba de los 65 años.de vez en cuando pedian una ronda de copas para recrear su vista con los meneos de Ana que sentia como cada tarde los viejos baboseaban mirándola haciendo que se sintiese cada vez peor y sin encontrar ninguna via de escape.

Aquella tarde de invierno ya anochecida algo cambió.Sin venir a cuento don Marcial parecia algo crispado y le habló a Ana desde la mesa

-Ana,bonita,¿por qué no te sientas con nosotros a jugar a las cartas?dijo don Marcial

Ella se sorprendió por la invitación tan extraña ya que nunca hablaban mas que para pedir las rondas.

-Lo siento señores,dijo Ana,se que ustedes hacen apuestas en sus partidas y yo no puedo jugar lo que no tengo.

-¿Te gustaria apostar lo que queda de contrato?Si ganas podrás irte de una vez con tú hijo y perderás de vista este pueblo de mala muerte.

Ana sintió como su corazón se agitaba a cada instante.

Pero don Marcial,¿que puedo ofrecer yo para apostar?,¿las consumiciones quizás?Es poco lo que me tienen que abonar en comparacion con lo que ustedes se juegan.

-Mira cariño,dijo don Marcial,te lo voy a poner muy fácil.Cada mano de poker que ganes te restaré un mes de alquiler gratuito hasta completar los que te quedan,lo pondré por escrito,y podrás largarte sin abonar nada.Sin embargo cada mano de cartas que pierdas tendrás que hacer lo que te pida el ganador de dicha mano.Tú decides

Ana comenzó a intuir por donde iban los tiros y pudo comprobar como las mejillas de los cuatro vijos babosos se encendian presas de la excitación.

No estaba del todo segura de lo que podia hacer pero tampoco tenia más opciones,el rostro de su pequeño aparecia en su mente y le daba fuerzas para continuar.

-De acuerdo,acepto,dijo ana convencida de que por fin podria escapar y al menos podria rebajar los 12 meses de alquiler que aún le quedaban.

Repartieron cartas y rellenaron sus copas,los cinco estaban en absoluto silencio,Ana con la mirada clavada en las cartas y los viejos con las suyas clavadas en ella.

Increiblemente un trio de sietes hizo que Ana e llevase la primera mano haciendo que una sensación de alivio recorriese su cuerpo y su mente.

-Bien jugado Anita dijo don Marcial,once más y quedarás libre de rentas.Si al final no eres mala jugando al poker.Quizás fuese un fallo apostar el alquiler.

Ana ya no sabia si aquello era un señuelo para continuar o si realmente don Marcial empezaba a estar arrepentido de poder perder tanto dinero.

-Reparto yo,dijo Ana temiendo que el viejo se echase atrás.

La mano de ana no era mala,bebio un poco de agua,y revisó de nuevo sus cartas.Una pareja de 5 hacia presagiar que en el cambio de cartas pudiese entrar otro trio.No fue asi y esta vez fue Matias el que se llevó la mano.

-Bien Matias,tu hablas dijo don Marcial que era quien llevaba la voz cantante.

_Quiero que se desabroche un botón de la camisa.

-De acuerdo dijo don Marcial.Ya has oido Ana.

Ella vio claro las intenciones de los viejos que ya sospechaba pero le echo valor y sin dudarlo se desabrochó el primero de los cinco botones.

La siguiente mano volvió a ser mala y Andrés fue el encargado de mandar que se desabrochara el siguiente botón.

Los pechos de Ana comenzaban a dibujarse desnudos en el escote de su camisa y cada vez que movia sus manos para ver las cartas los rostros de los viejos se encendian y sus ojos brillaban como si tuviesen 20 años.

Por fin una buena mano consiguió que Ana ya solo tuviese 10 meses pendientes lo que le dio algo de aliento.Sabia que sus posibilidades eran limitadas ya que jugaba contra cuatro pero ya habia conseguido más que en todo un mes de trabajo.

Tocó perder otra mano y esta vez fue don Marcial el que ya no se andubo con contemplaciones.

-Desabrochate todos los botones.

Lo hizo temblorosa,y los viejos comenzaron a retorcerse inquietos en su sillas.Aun estando con la camisa puesta sus pechos se veian casi completament desnudos.

-Ya me parecia a mi que no llevabas sujetador,dijp don Marcial mirando a sus compinches.vaya buenas tetas que tienes guapa.

La siguiente mano empezaba a complicarsele todo a Ana

Andrés fue el encargado de pedir.

-Quítate la camisa nena.

Ana se rezago un poco pero dejo que su camisa cayese deslizandose por la espalda.

-Que pedazo de hembra dijo Andrés.

Trás el subidón anterior Ana pudo ganar otra mano empezando ya a darle igual el desenlace.Los viejos empezaban a frotar sus polla debajo de las mesas y pese a eso Ana estaba medianamente tranquila ya que confiaba en que aquellas pollas poca juerga podian ofrecer.

Volvió a tocar perder y esta vez Julio que ganaba su primera mano pidió impaciente tocar aquellas tetas puntiagudas.

Don Marcial se rio por la impaciencia del amigo y le dijo:

Todas tuyas Julito,sobalas bien que hace mucho que no ves nada parecido.

Ana se echó la silla hacia atrás para dejarse hacer.Julio se levantó dejando ver un buen bulto en sus viejos pantalones de tela.Comenzó suave a apretar aquellas magnificas tetas y con la lengua empezó a babar aquellos pezones que se habían puesto grandes y duros haciendo que Ana sintiese una mezcla de excitacion y repulsa por las babas de aquel viejo que seguia lamiendo como si nunca hubiese tocado unas tetas.Las meneaba haciendoselas botar mientras el resto observaban deseosos ganar otra mano.

-Ya vale,dijo Ana que empezaba a sentirse sucia.Sigamos

-Te ha entrado la prisa,dijo don Marcial,se ve que te ha entrado el miedo jajaja

Otra mano nefasta para nuestra chica y esta vez era Carlos el que ganaba pidiendole que se quitara la falda.

Las tremendas caderas de Ana quedaron al descubierto acompañadas de unas preciosas bragas de encaje y unas medias negras que hacian resaltar su maravillosas piernas.

Carlos no pudo aguantar más y se bajó los pantalones comenzando a tocarse su polla tremendamente gorda pero sin lograr empalmarse del todo por su ya avanzada edad.Ana pudo verlo con claridad y rezaba para que aquel pollon no se consiguiese levantar jamas mientras veia como su glande comenzaba a brillar empapado de líquido preseminal.

Otra derrota nuevamente hacia presagiar lo peor y don Marcial comenzó por no tener compasión.

-Quiero que nos enseñes como la chupas,dijo.No creo que  hayas olvidado como se hacia recalcó mientras comenzaba a sonreir bajando los pantalones.

Ana dejó escapar unas tímidas lágrimas y se puso de cuclillas delante de don Marcial.Todos la miraban atentos viendo como Ana comenzaba a succionar aquella flacida polla que no parecia muy grande.Don Marcial cerró los ojos y comenzó a suspiarar.

-Ufff que bien lo haces zorra,que manera de mamar.Se nota que tienes ganas de irte de aqui.

Ana cerraba los ojos y poco a poco notaba como la polla de don Marcial comenzaba timidamente a crecer y babarse en su boca.Mientrás tanto los otros tres hombres comenzaban a no contenerse y se tocaban sus pollas atentos a cada movimiento de cabeza de la chica.Julio se levantó aprovechando que Ana tenia los ojos cerrados y comenzó a apretar sus tetas con decisión lo que hizo que ella soltase un manotazo para apartar aquellas sudorosas manos de su cuerpo y provocando el enfado de don Marcial.

-¡Siéntate estupido! gritó don Marcial.El que se salte el turno se va para casa amenazó.

Ana se sentó temblorosa en su silla y comenzó a llorar.Sabia que el precio empezaba a ser demasiado alto.

Arreglemos esto usted y yo le dijo a don Marcial,ellos no pintan nada en todo esto.Ya me han visto desnuda y ya se la he chupado,dejémoslo aqui por favor.Podemos llegar usted y yo a un acuerdo.

Continuará 


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