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Fecha: 12-May-17 « Anterior | Siguiente » en No Consentido

Calentura y perversión en los suburbios

Roger David
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Tiempo estimado de lectura: [ 118 min. ]
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Relato ficticio. Saludos RD Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Calentura y perversión en los suburbios

--¡Ella baila sola!, ¡Siempre la hace igual!, ¡No sé a qué viene a la Disco  si no le gusta bailar con ningún tipo! ¡Está muy buena la hembra esa! ¿Deseas un trago nena? ¡¡Esta hemrita si que es llamativa corporalmente por Dios!! ¡Esa zorra es de lo más estirada! ¡Dame tu número de teléfono! ¡¡Es muy altanera y creída!! ¿A qué te dedicas guapa? ¿Cuál es tu nombre preciosa? ¡Que cuerpazo que te gastas mami! ¡¡¿Me dejó hablando solo… que se cree?!!

Abril quien era una preciosa chica de 20 años muy bien puestos en su cuerpo repasaba en su mente todo lo que ella escuchaba cuando en la pista de baile y entre todas las luces de la discoteca se daba a bailar sola por varios minutos a diferencia de la gran mayoría de otros jóvenes que bailaban en parejas, eso la entretenía mucho y sabía también de las incontables miradas masculinas y deseosas que se posaban en su bien moldeada figura por cada sugerente movimiento que ella hacía.

A la vivaz chica le gustaba saber del poder que tenía sobre los hombres gracias a los portentosos atributos físicos que Dios le había dado. Machos de todas las edades eran los que intentaban jugársela en los momentos en que ella se daba a bailar esas insinuantes melodías reggetoneras y de cumbias que aún están a la moda, pero ella los rechazaba a todos, incluso a algunos ni los miraba, simplemente dejaba de mover sus apetitosas formas y se retiraba a otra parte de la pista para que no la siguieran molestando.

Aparte de lo anterior la llamativa joven solo en muy pocas ocasiones aceptaba un par de tragos en la barra del aquel céntrico antro bailable al cual frecuentaba, siempre y cuando el hombre que la invitase fuese bien parecido y que este estuviese a su altura, y si se cumplían estos dos importantes requisitos recién ahí la chica se daba a mantener con ellos algún tipo  conversación, esto lo hacía solo para agradecer el cumplido, pero nada de hacer compromisos con nadie, tampoco dar su número de celular a algún aparecido, y menos aceptaba que otro osado gentleman se ofreciera acompañarla en la salida del local con el pretexto de ir a dejarla a su casa.

Este era el actuar de Abril, una chica de posición muy bien acomodada quien a esas horas de la madrugada, 3:10 aproximadamente, abandonaba la céntrica discoteca en la cual estuvo bailando desde pasada la media noche.

La imagen de aquella joven preciosidad resaltaba en la iluminada vereda donde muchas parejas de jóvenes, y de otras de todas las edades esperan el taxi colectivo para irse a sus hogares después de haber estado horas bailando y pasándolo bien en aquel conocido centro nocturno que desde la noche del jueves hasta la del sábado recibía a todo tipo de personas de distintos estratos sociales, los dos únicos requisitos para quien quisiese entrar al local de entretención nocturna era el de tener muchas ganas de bailar y de pasarla bien.

Abril es de largos cabellos castaños claros y ojos verdes, esa noche lleva puesto un ajustado mini vestido de color blanco un poco escotado (pero solo un poquito), claro que no tan corto que digamos, este le llegaba hasta un poco más debajo de la mitad de sus suaves y bien torneados muslos, calzaba además una pequeñitas zapatillas de taco alto con correas también blancas, que la hacían ver más hembra de lo que ya era, solo por sus delicados rasgos faciales se podía adivinar que la chica recién tenía 20 años de edad, incluso representaba un  par de años menos, solo era un pequeño rictus de altivez mezclado a lo mejor con otra pequeña porción de arrogancia en su rostro que cualquiera que la viera un poco más detenidamente podría adivinar lo altanera y creída que era ella realmente, esto al estar ella al tanto de lo muy buena que estaba corporalmente, y también por su elevada condición social al ser hija de padres adinerados.

Abril una vez que salió de la discoteca se sintió sofocada por el gentío que se aglomeraba en casi toda la vereda, ya estaba desando llegar lo más rápidamente a su casa y largarse a dormir hasta bien tarde rogando que sus padres no la fuesen a despertar para ir a la misa dominical, su última semana en la Universidad había sido con una carga tremendamente pesada, pero a pesar de su apuro por descansar ella de igual forma lo haría como era su costumbre, caminaría un par de cuadras para alejarse de la chusma y tomaría un taxi una vez que estos ya no fueran tan llenos de gente pelada.

Tras 10 minutos por lo menos de haber caminado y estando ya a varias cuadras de la discoteca la jovial fémina esperaba algo de locomoción en un solitario paradero apenas iluminado, la madrugada ya era fresca y estaba cayendo algo de sereno, Abril inconscientemente sobaba sus despejados hombros con los ante brazos cruzando su cuerpo, la chica  deseaba que apareciera un taxi lo más pronto posible, tenía frio, además que en su trayecto fue acosada por varios grupos de hombres que le ofrecían invitarla a seguir pasándolo bien en otros tipos de locales, a los cuales ellas ni siquiera le dirigió la mirada por lo que solo atinó a seguir caminando más rápidamente, también vio a varios otros vomitando apoyados en los semáforos o en alguna pared debido al exceso de ingesta de alcohol, claro que todo esto que ella veía era normal en sus nocturnas salidas sabatinas.

Fueron otros 15 minutos adicionales en que estuvo esperando que pasara algún taxi desocupado, en esos solitarios momentos se arrepentía del berrinche que la había hecho a su padre en su último cumpleaños debido al regalo por parte de él, ella esperaba un carro 4x4 y de última generación y no ese cacharro compacto que le habían regalado con el cual no iba a poder pavonearse delante de sus amistades, el pobre viejo al notar el descontento por parte de su hija tuvo que devolverlo a la concesionaria ya que en las dos semanas que estuvo el vehículo en la casa su hija no se molestó ni siquiera en pedirle las llaves, simplemente se pedía un radio taxi y se iba para la universidad.

En eso pensaba Abril hasta que desde el precario paradero en donde estaba esperando locomoción con alivio divisó un taxi colectivo, en consecuencia supo que su espera por fin llegaba a término ya que el automóvil de vidrios oscuramente polarizados que se acercaba a lenta velocidad traía el letrero de “Libre” encendido, sin pensársela le hizo señas para que este se detuviera.

--¿¡Pasa por la calle Santa Fe!? -preguntó la joven por la ventanilla al conductor antes de subirse.

--¡Claro que si chiquilla!, ¡súbele!, ¡súbele que está haciendo frio! –el conductor del vehículo cayó en cuenta en el acto que la joven se la estaba pensando en abordar el vehículo. Mientras espera la respuesta por parte de esta el hombre se esforzaba desde su posición para poder mirar más detenidamente las impresionantes formas de su figura tal como la había visto desde lejos los 4 últimos sábados.

Abril también observó para sus adentros que el conductor era un tipo delgado de unos 45 a 50 años por lo menos con cara alargada, de bigotes y con una pequeña barba de chivo plomiza, además de ojeroso su rostro era demacrado, pero esto no le importó mucho y decidió abordar el automóvil, fue ahí cuando se percató que las puertas traseras estaban aseguradas y que no podía abrirlas, junto con ello vio que la puerta del copiloto estaba siendo abierta por el mismo conductor.

--¡Hey preciosa…! ¡Voy con más pasajeros en los asientos de atrás, súbete y ocupa el asiento del copiloto!, -escuchó Abril desde afuera del carro.

Algo hizo dudar a la chica, ese hombre flaco de aspecto cabrío y desaseado no le daba buena espina, estaba pensando en despacharlo para esperar otro móvil, y cuando se inclinó en la puerta para decirle que no gracias y que esperaría otro taxi, fue este mismo quien le siguió hablando:

--Vamos nena… ¿te subes o no te subes?, mira que estas gentes también quieren llegar a casa, ya es muy tarde.

Eso ultimo hizo que Abril volviera a mirar las calles poco iluminadas, en donde otra vez caía en cuenta de lo desoladas que estaban estas, y que quizás cuanto tiempo pasaría en que otro vehículo de transporte volviera a aparecer, teniendo bien en claro que ya prácticamente era día domingo, así que ya sin meditarlo más decidió subirse al vehículo.

Con el carro ya puesto en marcha la chica sintió el agradable calor de la calefacción del vehículo, junto con ello abrió su pequeño bolso de mano para buscar algo de dinero y cancelar su pasaje con tanta mala suerte que solo tenía billetes grandes.

--Lo siento señor no tengo cambio…, -le dijo extendiéndole un billete de alto valor, ahora al verlo más de cerca la chica se daba cuenta que ese hombre aparte de tener facciones animalescas tenía también el semblante de ser un verdadero drogadicto, por lo que sintió algo de temor.

El hombre de edad ya madura, flaco y con barba de chivo se lo recibió bruscamente casi arrebatándoselo de su manita, y se lo guardó en el bolsillo de su chaqueta poniendo atención de lo muy delicada que se veía esa mano al momento de estar entregándole el dinero, luego de mirar también de reojo esas soberanas piernotas que estaban cruzadas una sobre la otra solo a centímetros de su asiento, a pesar de lo que sus ojos veían con mal sana admiración este solo se dedicó a seguir conduciendo imaginando como se vería la chica con ellas abiertas.

Abril por su parte al notar que el conductor no tenía ninguna intención de darle el cambio pensó que se lo daría una vez que llegaran a destino, pero lamentablemente para ella eso no iba a suceder, porque cuando la desprevenida joven terminaba de correr el cierre de su bolso, sintió que alguien por detrás de ella la tomaba firmemente desde sus desnudos brazos haciendo que los pusiera por atrás del asiento al mismo tiempo de sentirse inmovilizada de manos al haber sido esposada, acto seguido y en menos de dos segundos sus horrorizados ojos verdes quedaron puestos hacia el techo del automóvil, ya que alguien había reclinado su asiento hacia atrás haciéndola quedar recostada.

En ese mismo instante el conductor detuvo el carro y aprovechando el estado de shock en que se encontraba la bella víctima de él y de sus dos compinches procedió en forma rápida a ponerle en sus tobillos un sello de esos que le ponen a los contenedores aduaneros antes de subirlos a los barcos, esto con el único objetivo de ahora inmovilizar de piernas a la joven evitándole la opción de que esta quisiera ponerse a patalear, terminado aquello y con Abril ahora completamente inmovilizada y con una venda en sus ojos haciendo movimientos convulsivos, el hombre flaco con cara y barba de chivo con una extraña sonrisa en su rostro puso de nuevo el carro en movimiento y rápidamente tomó la autopista que los llevaría a la periferia de la ciudad, en tanto al interior del vehículo los tres delincuentes ya se empezaban a deleitar ocular y morbosamente en las magníficas formas femeninas que ya estaban prestos a degustar lo antes posible.

La aterrorizada Abril mientras estaba en la oscuridad absoluta debido a la venda en sus ojos no podía ni siquiera gritar, el profundo pánico que estaba experimentando la ahogaba, tanto el pulso de sus sienes como los latidos de su corazón parecían estar sincronizados ya que estos le latían desbocadamente, y así lo sentía en su interior la muy asustada chica por lo que en ese estado solo se daba a esperar que era lo que le iba a ocurrir, ella ya presentía que lo que le deparaba no era nada bueno.

Por otro lado los delincuentes también ya se daban a lo suyo, y por lo que los oídos de la joven escucharon esta supo cuáles eran las viles e insanas intenciones de aquellos hombres, fue el flaco con cara de chivo quien mientras conducía inicio esa traumática conversación.

--¿¡Qué fue lo que les dije compañeros!? ¿¡Valió la pena esperar más de tres horas por esta hembra!? -junto con decir eso y aprovechando la recta del camino por el cual conducía, con toda la propiedad del mundo posó una de sus flacuchas y heladas manos con uñas largas en uno de los suaves y soberanos muslos de la chica, este lo sintió tibio y de una suavidad máxima e infinita.

Cuando Abril sintió la mano de un hombre extraño posarse en una de sus piernas y que este comenzaba a sobársela pesadamente comprendió a ciencia cierta lo que era realmente el significado de la palabra violación, solo sus muslos se movían levemente en señal de rechazo ya que aún estaba ahogada del habla, pero más espantada quedó al escuchar a los dos desconocidos que estaban en los asientos traseros ya que con lo que dijeron supo abiertamente que era lo que ellos le iban a hacer.

--Tenías razón Chivo, esta perra está realmente exquisita, así que apúrale, yo nunca me he cogido a mujer alguna con semejante cuerpo y tan bonita de cara, y menos en estos 5 últimos años que estuvimos en la cárcel… apenas lleguemos al edificio me la pienso estar violando por lo menos unos 30 minutos.

--ps… nosotros estamos en igual condición que tú gordo asqueroso, que te hace pensar que serás tú el primero que se la meta, -contestó el segundo acompañante de los asientos de atrás que también era de complexión corpulenta al igual que su compañero de asiento.

Con semejante conversación entre los hombres desconocidos la chica no sabía si gritar o simplemente ponerse a llorar, solo la agitada respiración de su pecho podría dar a conocer su alarmante estado de pánico, aun así la conversación entre los tres desconocidos continuaba:

--Entonces… ¿quién le irá primero a la puta esta?, -dijo ahora el que estaba atrás de Abril.

En eso el chivato quien conducía fue el que puso las cosas en orden adentro de aquel vehículo:

--Yo fui el de la idea y el que la escogió, por lo tanto seré yo quien la pruebe de los primero, y ya déjense de pendejadas, si se lo estaremos haciendo por varios días seguidos, cada uno de nosotros tendrá la oportunidad de probarle el orificio que quiera y cuantas veces quiera…

Solo con esa pequeña conversación entre los tres delincuentes la chica sintió ganas de orinarse entera, en fracciones de segundos pasaron las imágenes de sus padres cuando le llamaban la atención por salir sola y de noche, cuantas veces le dijeron que no llegara tan tarde a la casa, que se cuidara, que llamara a su padre para que él mandara a recogerla en donde se encontrase, pero ella solo se limitaba a dar respuestas altaneras e insolentes hacia sus progenitores haciéndoles ver que ella ya era mayor de edad y que sabía cuidarse sola. Aun así la asustada joven sacó algo de valor y se dio a hablarles:

--¿¡Q… que!? ¿¡Qué es lo que están diciendo!? ¿¡Quienes son Ustedes¡?, -les consultó con un hilillo de voz y moviendo su cabeza al estar desorientada y sin saber a quién le hablaba, solo recordaba al hombre delgado y con barba de chivato.

--¡¡Jajajajaaaa!! ¡¡Jajajaja!!, ¡¡jajajajaaaa!! -las risotadas de los tres viejos hampones eran estrepitosas y por un momento fue lo único que tuvo por respuesta la escandalizada chiquilla, en eso fue el conductor a quien ella recordaba quien le confirmaba su triste realidad:

--Ps… ya la escuchaste zorrita, solo en un ratito más te vamos a estar culeando, o sea… te convertiremos en nuestra personal perra caliente, ¡¡¡jajajajaaaa!!! -volvían a reír mirándose entre ellos los muy miserables al mismo tiempo en que el flaco seguía recorriéndole las piernas con su mano libre, se las acariciaba en forma desesperada, de una pasándose a la otra.

--¡¡¡Nooooo…!!! ¡¡¡Yo no me dejareeee…!!! ¡¡¡Suéltemeeeee!!! ¡¡¡Suéltenme ahora mismo  o los denunciaré!!! -junto con lo último Abril inicio una serie de movimientos para intentar liberarse, su jadeante cuerpo parecía estar convulsionando, pero esto era en vano, la tenían perfectamente inmovilizada.

--¡¡Jajajajaaaa!! ¡¡Jajajaja!!, ¡¡jajajajaaaa!! -volvía a reír y a celebrar el trio de maleantes por la fiera actitud de la chica.

El viejo delincuente que estaba atrás de Abril junto con retirarle la venda de los ojos rápidamente pasó su mano por delante de los senos de la chica y puso un gran cuchillo carnicero en su cuello, para en forma infame y pastosa ponerle en conocimiento cuál sería su triste destino después de que ellos se aburrieran de cogérsela, con mirada asesina la miró a sus cristalinos y asustados ojos verdes.

--Escucha fresa estúpida, tu no vas a denunciar a nadie, ¿y sabes porque?, porque nosotros recién llevamos solo un poco más de dos meses fuera de la cárcel y no estamos dispuestos a volver a caer, estuvimos casi 5 años dándole por el culo solo a maricones de poca monta, es por eso que este viejo flaco con cara de chivo te escogió entre muchas para que seas nuestra muñeca inflable el tiempo que nos mantengamos escondidos, y luego de eso si es que te muestras cooperadora quizás te dejaremos ir, pero si te pones altanera y nos das problemas mientras te la estemos metiendo… al terminar contigo simplemente te mataremos, ¿lo has entendido?

La chica desde su posición veía en forma invertida la cara de ese siniestro y viejo hombre que le hablaba no atinando a decir nada, solo se daba a pensar en lo que había escuchado, es decir que… ¿si ella no cooperaba en su propia violación la iban a matar?

El hombre flaco quien sabía que aún faltaba un buen tramo para llegar a su destino se daba a mirar a la chica mientras era amenazada por uno de sus amigos, el también deseaba que la hembrita esa se mostrara cooperadora cuando se la estuviesen cogiendo y al notar que esta no daba señales de querer cooperarles de entremedio de sus ropas sacó un gran revolver calibre 38 y se lo puso en la cien, todo esto siempre estando atento en la conducción, Abril quedó petrificada sintiendo el helado acero que estaba puesto en su frente, ahora era el flaco del revolver quien le hablaba:

--Vamos Zorra, mi amigo aquí te está haciendo unas preguntitas, ¿vas a cooperar o no vas a cooperar cuando ya te tengamos encuerada?, -junto con decir eso ultimo con el dedo pulgar accionó el martillo del arma hasta que este hizo click, es decir al más leve movimiento del vehículo el revolver se podría disparar arrebatándole la vida a la chica, ella en el acto y en pos de su propia integridad asintió con su cabeza en forma afirmativamente neurótica, sus ojos y su boquita estaban completamente abiertos mientras asentía.

El sudoroso flaco viendo la respuesta de la joven retiró el arma de su cabeza volviendo a guardársela en su cintura.

--Buena decisión chica, muy buena decisión…, -le contestó en forma de amenaza y riendo vilmente mientras volvía su mirada al camino, acto seguido el delincuente del cuchillo otra vez le ponía la venda en los ojos a la traumada joven.

Pasados unos 20 minutos de eso ultimo el automóvil ya estaba aparcado en cierto lugar de la periferia capitalina, más precisamente habían tomado un camino de servicio sin iluminación hasta llegar a un viejo edificio en construcción el cual estaba abandonado, los delincuentes tras detenerse en ese lugar y esconder el vehículo en las partes traseras de la abandonada edificación procedieron a descender y junto con ellos también sacaron entre tirones a su joven víctima.

--Sáquenle la venda, ya no es necesario que la tenga puesta, la puta esta no tiene la más mínima idea donde tiene puesta la zorra en estos momentos, jajá…, -ordenó el desgastado hombre flaco, fue el gordo del cuchillo quien en el acto le retiró la venda de los ojos a la confundida chica.

Lo primero que vio Abril una vez que le sacaron la venda de los ojos, fue una absoluta oscuridad, hasta que en forma gradual y aun no creyendo que eso que le estaba sucediendo fuese real pudo darse cuenta que estaban a las afueras de un gran edificio abandonado. La joven estaba muerta de miedo, todo estaba muy oscuro, por lo que apenas pudo ver quiénes eran sus tres captores.

En la penumbra Abril vio que el viejo flaco con cara y barba de chivo la miraba con una sonrisa casi demoniaca, el segundo era un hombre de rasgos faciales muy toscos, canoso y de pelo enmarañado, este era alto y corpulento además de gastarse una notoria panza que daba fe de lo muy bueno que debía ser para comer y de beber, y el tercero que también era un hombre viejo, era moreno, calvo, tan feo y gordo como sus dos asquerosos amigos, ambos debían promediar entre los 55 años, según calculaba inconscientemente la muy asustada y desesperada chiquilla, ya que ella presentía que sería en esa vieja edificación abandonada en donde ellos pensaban flagelarla según los había escuchado.

Abril asustada y todo pensó en escapar de aquel terrorífico lugar pero en el acto cayó en cuenta que no podría dar ni tres saltos antes de caerse debido al sello que tenía puesto a la altura de sus tobillos, ni mencionar que una vez que estuvo fuera del carro uno de los hombres le había vuelto a poner las esposas.

--Y bien, yo ya cumplí con mi parte de nuestro plan, ahora quiero ver si ustedes cumplieron con la suya, -fue lo primero que habló el chivo tras pegarle una buena repasada a la joven hembra que él había captado tras un mes de cacería.

--Lo tenemos todo preparado según lo acordado chivito amigo mío, tenemos que adentrarnos en el edificio y subir unas pocas escaleras, escogimos la planta alta más alejada, aunque estamos seguros que nadie nos interrumpirá estemos el tiempo que estemos. –Era el hombre calvo y gordo quien daba el reporte.

--Pues si es así… ¿¡que esperamos!? si miren nada más la preciosura de mujer con la que vamos a celebrar nuestro segundo mes en libertad, jajajaja,

--Si, esta potranca está realmente muy buena… y debe coger muy rico…

Dicho eso ultimo por el hombre gordo, calvo y de labios muy gruesos, el flaco con cara de satánico cabrío tomó a la aterrada chica empuñando firmemente  su mini vestido blanco en la altura de sus senos atrayéndola hacia él, luego acercó su cara a la de ella y le habló amenazantemente para que le comprendiera a la primera, su nariz de chivo casi tocaba la perfecta y respingona nariz de la horrorizada chiquilla:

--Escúchame bien zorra asquerosa, ahorita te vamos a sacar las esposas y el seguro que te pusimos en los pies para que nos acompañes a una parte que tenemos preparada para ti, pero si haces el menor intento de escaparte o nos das problemas te juro que te dispararemos a las piernas y una vez que caigas al suelo le diré a mi amigo Gus que te meta su cuchillo carnicero hasta el fondo de la concha y que luego de revolver tus viseras te raje de un solo movimiento hasta la altura de las tetas… ¿¡estamos claros perra!?

En su alterado estado de conmoción la aterrada chica solo se dio a asentir con sus ojos cristalizados por el terror que sintió al imaginarse a ella siendo abierta con un cuchillo, en eso sintió como el hombre de pelo enmarañado, el tal Gus, procedía a sacarle las esposas y cortar con el famoso cuchillo el sello de sus tobillos.

Abril quien se encontraba espantada  hasta mas no poder, y una vez que se sintió liberada de pies y manos por el momento no pudo dejar de observar que esos tres hombres que la retenían iban cargados con enormes mochilas en sus espaldas, estas las habían sacado del portamaletas del automóvil, el hombre chivo aparte de su mochila se había apropiado de su bolso de mano, y los otros dos aparte del cargamento en sus espaldas llevaban cada uno un gran bolso negro que se notaban algo pesados, el hombre calvo también llevaba una linterna de alto alcance, más parecían un grupo de felices exploradores dispuestos a acampar que tres violadores y una bella víctima.

El flaco con el hombre de pelo enmarañado tomaron a la asustada chica cada uno de un brazo de ella y comenzaron a arrastrarla hacia una de las entradas de la antigua edificación a medias construida, la joven otra vez caía en pánico al ya saber lo que le esperaba una vez que la tuvieran en esa planta alta a la cual se habían referido.

--¡No…! ¡¡No por favor…!! ¡¡Se los ruego!! ¡¡No me hagan dañoooo!! -les exigía una aterrada Abril mirando nerviosamente a la cara de cada uno de sus captores mientras la arrastraban.

--Ps… no te lo haremos nada malo perra, siempre y cuando tu no nos des motivos, además que tú ya dijiste que te portarías muy bien con nosotros tres, ¿acaso ya  no lo recuerdas?, -la chica supo en ese mismo instante que era este, el del pelo enmarañado quien le había puesto la cuchilla en el cuello cuando la traían en el carro, lo sacó por  su pastosa voz y su pelo enmarañado el cual ella había visto muy cerca de su cara.

--¡Por favor don Chivo…! ¡No me vayan a violar…! ¡No me violen…! ¡¡Sniffssss!!, -le rogaba ahora la joven al más flaco de los delincuentes, por la forma en que ellos hablaban algo le indicaba que ese hombre de apariencia desgatada era el de mayor jerarquía en aquel trio de hampones.

--¡Déjate de pendejadas estúpidaaa!, -el chivo le habló en forma golpeada elevándola hacia él siempre agarrada de un brazo, luego cara  a cara se dio a seguir diciéndole como serían las cosas mientras la tuvieran con ellos, --¡Ya te dijimos que te vamos a coger toda putaaaa…!, además que con ese cuerpo que te gastas, con ese culo y con estas tetas no nos vas a salir con que eres una perra virgen porque no te la vamos a creer, si en la discoteca esa te movías mejor que una puta barata del cualquier burdel de cuarta categoría, así que ya no sigas fingiendo y apróntate a pasarlo bien con nosotros.

Entre fuertes jalones en sus brazos lograron hacerla bajar por un terraplén de escombros en el cual la joven se quebró uno de sus tacos, este iba prendido de una pequeña tela de pegamento que lo unía con su zapatilla, de un momento a otro ya se habían internado en las tenebrosas oscuridades del edificio y solo eran guiados por la fuerte luz de la linterna del gordo calvo, la alterada mente de Abril le indicaba a ella misma que esos tres hombres la habían estado vigilando desde antes de que ella saliera de la discoteca, ya que uno de ellos claramente le acababa de decir que la vieron bailando.

Abril con todo lo anterior en su mente en forma espantada avanzaba con los tres hombres en una oscuridad espantosa y lúgubre, por la luz de la linterna que llevaba el gordo calvo sabía que avanzaban por un espaciado con sólidos y altos pilares de cemento, a la horrorizada chica le daba la sensación que aquellos gigantes postes de hormigón la miraban maliciosamente a sabiendas de lo que le iba a suceder, ya que los viejos caminaban aceleradamente.

La asustada joven notaba claramente que los tres degenerados estaban muy ansiosos por llegar pronto a la famosa planta alta abandonada, a la vez que notaba también en su infructuoso avance que el piso  de cemento estaba lleno de erosiones y baches por lo que a cada momento tropezaba al grado de casi caerse, y eran sus dos captores que la arrastraban de sus brazos los que la incorporaban, sumándose a esto el mal estado de una de sus zapatillas.

En aquella situación Abril ya se sabía perdida y estaba horrorizada, todo aquello le resultaba de lo más terrorífico y tétrico, ahora la hacían avanzar por un largo y angosto pasillo de cemento el cual parecía no tener final, todo era humedad en el aire, y mientras más avanzaban le parecía sentir que el ambiente también se ponía más frio, montones de basura y ratones muertos era lo que alcanzaba a ver la chica gracias a la linterna del gordo asqueroso mientras seguía siendo arrastrada hacia el infierno, el eco de sus pasos, el eco de los jadeos que hacían los dos hombres más gordos, o cuando uno de ellos tosía, todo ello le hacían erizar la piel sobre todo en la línea central de su espalda, preguntándose que qué era lo que ella hacía ahí con esos tres miserables desconocidos siendo que a esas horas ella ya debería estar en la seguridad de su hogar y durmiendo como una santa en su confortable habitación.

Al contrario de los pensamientos de Abril los tres facinerosos parecían estar muy seguros de lo que estaban haciendo, sobre todo el de la linterna que de vez en cuando alumbraba unas escaleras que bajaban y que con toda seguridad debían conducir a alguno de los sótanos de aquel edificio abandonado, pero el avance continuaba.

Hasta que por fin el cuarteto comenzaba a subir por unas deterioradas escaleras de concreto que también parecían no tener final para la chica, y una vez terminado el ascenso y tras haber avanzado otra no menor cantidad de metros laberinticos Abril se percató que por fin habían llegado al lugar escogido por los hombres.

Aun cuando la joven se sabía bien sujeta de ambos brazos vio como el viejo obeso y pelón dejaba la mochila y su linterna en el suelo, luego de eso se dirigió a uno de los rincones de aquel sórdido y oscuro espaciado de cemento en donde se agachó poniéndose a trabajar en algo que parecían ser cables, hasta que de pronto la escandalizada chica casi se desmayó de horror al ver nítidamente todo aquel lugar.

Eran por lo menos 10 reflectores con trípodes de alta luminosidad amarillenta y alógena los que alumbraron aquella guarida de delincuentes en donde la tenían metida, estos alumbraban hacia el centro del gran espaciado formando el perímetro en el cual ellos se encontraban, había una mesa desocupada, también vio que en aquel dantesco lugar existían tres viejos sillones y un par de sillas, pero la que le hicieron crispar todos los vellitos de su cuerpo debido al pavor fue ver otros 4 reflectores apuntando hacia un mismo lugar, estos formaban un cuadrado de 4 x 4 metros, y al medio de ese cuadrado había una especie de gran camilla metálica con correas de cuero fuertemente iluminada desde sus 4 esquinas que parecía estar esperándola a ella, y la verdad de todo eso era que Abril no estaba tan equivocada, ya que solo a un par de metros de donde estaba la camilla habían 3 focos más, estos apuntaban un mugriento colchón que estaba puesto en el suelo en uno de los rincones de aquel gran espaciado de cemento tan fuertemente iluminado por los tres reflectores como el camastro antes señalado.

La imagen de todo aquel infame lugar parecía ser un set para realizar películas pornográficas de bajo presupuesto, y así mismo lo estaba pensando la aterrada Abril al recordar ciertas y esporádicas imágenes vistas en internet, pero de lo que si estaba segura era que tanto la camilla metálica con el vetusto colchón puesto en el suelo algo iban a tener que ver con ella.

Dicho y hecho, cuando las miradas de los maleantes que sujetaban a la petrificada joven dieron con aquellos dos infames cuadrados bien iluminados que dos de ellos prepararon especialmente para algo, arrastraron a la asustada fémina hasta ese sector y la arrojaron en primera instancia sobre la pulguienta colchoneta.

La chica cayó de bruces sobre aquella usada e inservible inmundicia. Sin reaccionar a nada y sintiéndose por primera vez en su vida de lo más humillada Abril fue testigo de cómo el hombre de pelo enmarañado rápidamente le puso una ajustada correa de perro en su cuello la cual estaba enganchada a una gruesa cadena que nacía incrustada de uno de los muros, su largo estaba calculado para que quien la tuviese puesta no pudiera ir mas allá de los límites del colchón en donde la dejaron.

La atractiva joven, encadenada y todo estaba totalmente sucumbida por un pánico nunca antes sentido, poco a poco se fue incorporando sin saber qué hacer ni a cómo reaccionar, solo se mantuvo tendida de lado sobre el desagradable lecho en el cual la habían arrojado en donde tanteando con sus manos la correa en su cuello con repugnancia sintió que aquel inmundo colchón en donde la arrojaron estaba fuertemente hediondo a meados y llenos de manchas que parecían ser mierda seca como si alguien alguna vez se hubiera restregado el culo en este después de cagar, era realmente asqueroso, pero lamentablemente para la desdichada joven este pequeño cuadrado también fuertemente iluminado sería parte de su hábitat natural por una buena cantidad de días de acuerdo a lo planificado por el trio de delincuentes.

Abril quien aún estaba tendida en el pringoso y algo húmedo colchón no daba crédito de la situación que estaba viviendo, con sus muslos doblados y con ambas manitas apoyadas en aquel colchón pasado a orina y a perro mojado solo se daba a mirar a las tres siluetas detrás de los reflectores que la iluminaban a ella completamente, la pobrecita ni se imaginaba las vejaciones que esos tres hombres tenían preparadas para ella.

En tanto el trio de maleantes, a sabiendas que esa hembra ya no se les podía escapar al haberla dejado encadenada como a una verdadera perra en uno de los rincones de aquel gran espaciado, se retiraron estos hacia la mesa para darse a vaciar una de sus mochilas, de esta sacaron botellas de licor barato, cervezas enlatadas, varias cajetillas de cigarro, picadillos y otros, mientras lo hacían se daban a comentar de lo muy rica que estaba la putita que se habían ganado, de cómo la pondrían y de todo el semen que ella les iba a exprimir una vez que ya le agarrara el gusto a la cosa.

Una vez que se bebieron una cerveza cada uno, y como para coronar aquel inicio con características de banquete sexual no encontraron nada mejor que drogarse.

--Buen trabajo muchachos, prepararon muy bien nuestro nuevo escondite, además que tendremos una muy buena entretención en los días que nos quedemos aquí, -mientras le hablaba a sus amigos, el viejo con cara de chivo se daba a tirar varias líneas blancas sobre la mesa.

--Te lo dije Chivo, este pelón desgraciado sí que sabe de estas cosas, ni yo mismo me la creí cuando me llevó a ese manicomio para comprarle esa camilla metálica a un conocido suyo, -el hombrón de pelos desmadejados junto con hablarle al flaco se mandó dos líneas directamente de la mesa, una por cada ñata.

La exaltada Abril veía a medias desde su ubicación a los tres hombres debido a la fuerte luz que tenía delante de ella no importando hacia donde mirara, aun así se daba cuenta que esos tres rufianes se estaban drogando antes de ultrajarla, lo sabía por la forma en que estos se metían algo por las narices según sus movimientos pero no podía escuchar lo que hablaban.

La respiración de la tremenda chica raptada era más que acelerada y lo hacía por su boca, de sus preciosos ojos verdes corrían sendos ríos de lágrimas algo negras gracias al maquillaje corrido de sus ojos y debido también al terror absoluto que estaba sintiendo por lo que le iba a suceder.

Mientras tanto en el sector de la mesa los delincuentes seguían con su plática:

--Y el colchón… ¿de donde lo sacaron?, -preguntó el chivo quien también se mandó un buen jalón junto al viejo moreno y calvo, este último le contestó:

--ps… venía de regalo junto con la camilla…, -el gordo y moreno delincuente junto con responderle  al flaco se tapaba con el dedo índice una de sus fosas nasales y con la otra esnifaba profundamente intentando con esto que nada de la droga inhalada se perdiera.

--Tú también hiciste un muy buen trabajo con la mocosa esa, -el del pelo desmadejado aportaba lo último abriendo una botella de aguardiente para luego de hablarles mandarse un buen trago directamente desde la misma botella.

--Está bien yegua ¿verdad?, además de ser bien bonita de cara, ya me la imagino como se debe ver chupando una verga, ¡jajaja! -el chivo recibió la botella de su amigo y también bebió de esta, luego de limpiarse con la manga de su desgastada chamarra de mezclilla continuó explicándoles con orgullo, --Pero si se los dije, ¿para qué íbamos a ocupar una puta vieja de carnes sueltas y marchitas?, si estas hembras jóvenes y de cuerpos endiablados que se las dan de remilgadas prácticamente se andan regalando en las noches cuando salen solas, solo había que saber buscar.

--Ps… yo ya quiero verla totalmente encueradota… que tal si ya comenzamos a darle…, -dijo el gordo pelón mientras bebía de otra botella que el mismo había abierto.

--Tranquilo compañero, antes de hacerle cualquier cosa quiero que primero juguemos un rato con ella, así será más sublime al momento en que probemos cuál es su verdadero sabor, jejejee, -diciendo esto último el chivo se fue en dirección a la colchoneta donde se encontraba la asustada muchacha, el rostro de aquel malvado hombre denotaba esa característica y maléfica sonrisa que tienen esos animales, en el acto fue seguido por sus dos secuaces hasta que llegaron junto a la colchoneta.

--¡Ponte de pie y quítate el vestido para nosotros puta…! y hazlo bailando y meneándote bien calentonamente… tal como lo hacías en el antro ese al cual gustas de ir a meterte para levantar vergas a destajo, ¡¡jajajaaa!! -le ordenó el chivo en forma entre burlona y autoritaria a la vez que miraba a sus amigos con sus risotadas y esperando que Abril se sacara su ajustado mini vestido.

Pero la chica no atinaba a nada, el miedo y el asco por todo lo que veía se habían apoderado de su mente no dejándola reaccionar, pero con más espanto aun vio la delgada figura del hombre con cara de chivo quien después de la orden se venía acercando a ella con cara de cabreado, este se había aburrido de esperar a que la chica reaccionara:

--¡A ver si desde ahora me entiendes a la primera cuando yo te hable putilla mal parida!

El chivo una vez que estuvo parado ante ella simplemente la tomó férreamente de sus castaños cabellos y dolorosamente la hizo ponerse de pie con sus manos empuñadas, el sonido de la cadena enganchada en el canino collar de su cuello fue la música de fondo de aquel singular espectáculo,  para luego y sin darle previo aviso:

--¡¡¡Plaffffff!!!, -retumbó con eco en aquel gran espaciado de cemento el fuerte y severo tortazo que recibió en su atractiva cara la hermosa Abril quien otra vez se vio tirada en el asqueroso colchón, obviamente los sonidos de la cadena también hacían lo suyo. Su rostro le ardió como si la estuviesen quemando con una plancha incandescente debido al fuerte palmetazo, y en el preciso momento en que pensaba ponerse llorar otra vez sintió que la jalaban dolorosamente de los cabellos obligándola a ponerse de pie para recibir otra fuerte cachetada al otro lado de su rostro, pero esta vez el chivo la tenía bien sujeta de su pelo evitando que esta se fuera a tierra nuevamente, luego se dio a poner las cartas sobre la mesa, lo hizo casi gritándole en su asustado rostro de niña bien:

--¡¡No me obligues a seguir pegándote perra…!! ¡¡¡Ahora dime…!!! ¿¡¡Entenderás a la primera cuando cualquiera de nosotros tres te ordene hacer algo!!?

La horrorizada y paralizada chica simplemente se dio a asentir rápidamente con su cabeza, la expresión de su rostro era de espanto, en eso sintió como fue el mismo viejo flaco quien la dio vuelta y le bajó el cierre de su vestido por la parte de su espalda para luego ser él quien a fuertes tirones se lo bajaba con ambas manos hasta hacerlo pasar por su cintura y luego por sus amplias caderas hasta que finalmente el ajustado vestido blanco cayó al suelo, Abril aún estaba doliente de los dos severos tortazos en su cara por eso no hizo ni el menor intento de oponerse a que aquel desconocido la despojara de sus ropas, su alto nivel de altanería tan característico en ella por ahora no existía.

La chica otra vez quedó de frente a su inminente violador ya que fue el mismo quien la giró con brusquedad, Abril como bien ya se dijo estaba aterrada y ahora solo protegida con su pequeña y ajustada ropa íntima de color blanco, ni siquiera fue consciente que los otros dos hombres estaban junto a ellos al borde la mugrienta colchoneta, cada uno bebía licor directamente de la botella que tenían en sus manos mientras se la devoraban morbosamente con sus ojos abiertos como platos.

--¡Vamos a ver si aprendiste en esta primera lección perra…!, -le volvió a decir el flaco a su joven víctima, este también la repasaba con morbosa fascinación, --Ahora quiero que te desnudes frente a mis ojos, ¡¡¡Hazlo!!! -le gritó retrocediendo unos pasos para ver de mejor forma el sabroso espectáculo que la chica iba a comenzar a brindarles.

Abril obedeció al instante y muerta de miedo, por lo que comenzó llevando sus dos temblorosas manos a su espalda destrabando el sujetador y retirándolo, una vez que lo hizo el flaco estiró su mano exigiendo aquel trofeo, y la chica a sabiendas de no tener más opción se lo entregó con sus manitas tiritonas, estaba muerta de vergüenza y de miedo.

El chivo oteó y miró la prenda, luego de eso le entregó el fino sostén al gordo pelón quien en el acto se dio a olerlo para luego pasárselo a su otro compañero, pero ellos estaban expectantes al delicioso y forzado streptist que la asustada joven estaba realizando.

--¡¡Continúa!! -le exigió el chivo a la joven claramente exigiéndole que ahora siguiera con sus diminutos calzoncitos.

Abril a quien le temblaba todo su cuerpo ya sin pensárselo por temor a que otra vez le pegaran cerró fuertemente sus ojos y llevó sus dos manitas a la altura de sus caderas, a sabiendas que ya no le quedaba de otra comenzó a bajarse torpemente su tanguita blanca antes las obscenas miradas y sonrisas de calentura de los tres viejos delincuentes, una vez que las llevaba a la altura de sus hermosas rodillas la íntima prenda finalmente cayó a sus pies aun calzados en sus zapatillas con correas, la chica se las retiró soltando delicadamente las pequeñas hebillas, primero una y luego la otra quedando descalza, acto seguido levantó una pierna y después la otra hasta que finalmente sus aromáticos calzoncitos salieron desprendidos, los tomó con una de sus aun temblorosas manos y al levantarse se los extendió al flaco quien la esperaba también con su mugrienta mano extendida.

Los tres hombres de un momento a otro empezaron a aplaudir mirándola y comiéndosela al tenerla completamente desnuda y solo para ellos, la joven estaba buenísima y nerviosamente se daba a arreglar sus cabellos castaños sin ni siquiera saber porque lo hacía, solo se daba a mirar a cualquier parte de ese grisáceo espaciado con sus ojos visiblemente llorosos, a los tres hombres su blanca y suave piel los iba hechizando en forma gradual mientras caminaban alrededor de ella como verdaderos depredadores, observaron además que en ella (en su nívea piel) resaltaban tres pequeños y femeninos tatuajes, el primero estaba en la parte de atrás de uno de sus hombros que era la imagen de la Hello Kitty.

El segundo tatuaje se ubicaba muy cerca de su vagina que estaba sombreada por un precioso y pequeño triangulo de sedosos pelos castaños y encrespaditos los cuales parecían estar finamente bordados a su suave piel vaginal, la pequeña figurita de un delfín azul lucía en lado izquierdo de su bajo vientre y solo un poquito más arriba del nacimiento de sus finos vellitos íntimos recientemente descritos.

Y el tercer tatuaje decía “A B R I L” con letras góticas, este no era tan pequeñito como los dos anteriores, aunque tampoco era escandaloso, este lo tenía ubicado justo al finalizar su espina dorsal un poquito más debajo y corrido al lado derecho de los dos hoyitos que se le formaban al término de su cintura y en la parte de su espalda, más precisamente en plena anca, es decir en esa femenina parte en que los machos gustan de aferrarse con sus manos cuando a una hembra la tienen puesta en 4 patas mientras se la cogen.

Con todo lo anterior los delincuentes no se aburrían de seguir comiéndosela, también le miraban sus senos con unos pequeñitos pezones rosados, sus redondos y generosos pechos tenían el tamaño apropiado para chuparlos y manosearlos todo lo que ellos quisieran, según veían, los tres la rodeaban aun sin atreverse a tocarla y se turnaban para oler con ansias de adictos a la cocaína los pequeños calzoncitos blancos de los cuales ellos eran poseedores.

Pero eso no era todo, los tres quedaron cautivados con un pequeño y hermoso piercing incrustado en su ombliguito, este parecía estar hecho de algún material fino y caro por el brillo que destellaba con la fuerte luz alógena que alumbraba en su totalidad aquel magnifico cuerpazo, su trasero estaba muy bien hechito, ideal para su anatomía, ni grande ni chico, sencillamente perfecto, aunque para ser justos con ella habría que reconocer que la hembrita igual la podríamos encasillar como culona debido a lo bien parado y amplio que lo tenía por efectos naturales.

Fue el del pelo canoso y desmadejado quien rompió el hielo y sacó de aquel trance erótico a sus dos compañeros.

--¡¡Esta puta está hecha para embutirle litros de mocos adentro de la zorra…!! ¡¡¡Yo ya me la quiero coger…!!! -les bufó a sus amigos con desesperación al mismo tiempo que se empinaba la botella de aguardiente en el hocico chorreándole su fuerte y barato contenido desde su bocota hasta la pera, sus ojos estaban como huevos fritos por la forma en que se comía el cuerpo desnudo de Abril, la recorría con estos una y otra vez de pies a cabeza.

--¡Pues yo opino lo mismo!, ¡¿qué tal si comenzamos a darle ahorita mismo?! –volvió a repetir el pelón que también estaba más que ansioso por cogérsela.

--¡Tranquilos par de cerdos!, lo haremos tal cual como lo planeamos, además que cuando llegue ese momento yo seré el primero en hacérselo, Jejeje, antes tenemos que conocerla, saber quién es la mujer a la cual le vamos a meter nuestras vergas, mejor amarrémosla a la camilla para así poder saborear ocularmente este cuerpecito rico antes de poseerla.

Abril quien cada vez se espantaba mas al estar escuchando semejantes intenciones, de un momento para otro se vio desenganchada de la cadena y arrastrada hacia el lugar donde estaba el camastro metálico en donde rápidamente se encontró tendida en este, la habían levantado entre los tres hombres hasta lograr dejarla acostada, sus débiles movimientos de resistencia no le sirvieron de nada para evitarlo, obviamente que en su cuello aún mantenía puesto su nuevo collar de perra ya que solo la habían desenganchado de la cadena, sus dos brazos fueron subidos hasta la altura de su cabeza y sentía en su propia piel como las 6 callosas manos entre obscenos manoseos hacia su cuerpo la hacían abrirse y flectarse de piernas mientras se daban a amarrar y afianzar correas, hasta que de pronto otra vez se sintió inmovilizada.

En forma aun incrédula y sin saber que mierda estaba ocurriendo a duras penas pudo notar que los tres hombres que la habían secuestrado ubicaban sus sillones muy cerca de la camilla en donde ella estaba exhibiéndose crudamente y en forma forzada.

Los dos delincuentes mayores en forma casi desesperada simplemente se comenzaron a quitar la ropa hasta quedarse en calzoncillos, ninguno de ellos le quitó sus ojos de encima mientras se empelotaban, luego de eso se sentaron cada uno en un sillón y comenzaron a masturbarse lentamente por encima de sus roídos calzoncillos a la vez que seguían bebiendo licor y mirándola de la forma más obscena imaginable, en eso llegó el chivo a acompañarlos quien había ido a buscar el pequeño bolso de la joven.

Ante esto la primera reacción de Abril fue de taparse la cara y cerrar sus piernas para no mostrarles nada de lo de ella, pero fue ahí cuando recién cayó en cuenta en forma más clara de lo que le había hecho aquel trio de chulos ya que no podía mover ningún centímetro de sus extremidades y menos de su curvilínea complexión central, al girar su rostro pudo ver que estaba amarrada a la camilla metálica con sus brazos puestos en cruz desde sus muñecas, luego de mirar en reiteradas ocasiones a ambos extremos de donde estaba  acostada de espaldas quiso patalear  lo que tampoco pudo conseguir ya que ahora con más espanto que antes al levantar ligeramente su cabeza se vio a ella completamente desnuda como la habían dejado solo hace un rato, y que sus piernas estaban abiertas al máximo, bien flexionadas y recogidas, unidas sus pantorrillas con la parte posterior de sus bellos muslos con las mismas correas que sujetaban sus brazos, estas al igual que las otras estaba bien aseguradas con hebillas.

En la parte de sus rodillas Abril vio con novedoso horror que a estas las rodeaba una cinta negra de un material muy parecido al velcro y que de unas argollas de la cinta negra nacían unas cadenas que en forma tirante terminaban en alguna parte en la lateral de la camilla en que la tenían acostada, por lo que supo que esto era para mantenerla forzosamente bien abierta y recogida de piernas y férreamente inmovilizada para que no las pudiera cerrar en lo más mínimo, también se percató de la existencia de un nuevo y quinto foco ubicado a los pies de donde estaba ella tendida y que este nuevo reflector apuntaba con su fuerte luz directamente y muy cerca de su abertura vaginal, su pelvis, y hacia el resto de su cuerpo iluminándolo todo.

La asustada Abril en su desesperación una y otra vez le ordenaba a su mente que todo eso fuese una horrible pesadilla, pero a medida que pasaban los minutos poco a poco comenzaba a asumir su traumática realidad.

Desnuda como estaba y engrillada a una especie de camilla que alguna vez fue usada en un sanatorio para extraños tratamientos en enfermos mentales la angustiada chica ya sin más se puso a llorar, ríos de lágrimas caían desde sus hermosos ojos verdes surcándole su hermoso rostro.

--¿¡P… porque me hacen e… es… estooooo…!? ¡¡¡Snifsssss!!!, -fue lo único que pudo decir en forma temerosa y con voz quebrada a quien la escuchara, sus sollozos también se hacían escuchar, desde su posición solo podía ver los 5 focos alógenos que la encandilaban.

--Ya te lo dijimos… ¡“A-b-r-i-l”! Jejeje, ¿así te llamas verdad?, te tenemos aquí porque vamos a estar cogiéndote por varios días…, -la chica con horror recibió tal respuesta fijándose además que el viejo quien le hablaba recargó su voz al momento de decir su nombre, y supo por la voz que era el hombre con cara de chivo quien lo mencionaba, pero también parte de su preocupación fue porque este la estaba llamando por su propio nombre.

--¿¡C… Cómo… como sabe mi nombre!? -le preguntó luego de tomar aire y mirando en distintas direcciones, la fuerte luz de los focos la cegaban no permitiéndole ver donde estaba el delincuente. El cuerpo de la chica hacía leves movimientos musculares intentando mover sus extremidades para taparse sus partes pudorosas al saberse desnuda delante de los tres desconocidos, pero todo era en vano, estaba meticulosamente bien amarrada y encadenada haciendo imposible cualquier intento de movimiento, su curvilíneo cuerpo desnudo estaba bien iluminado por los 5 focos que rodeaban la camilla y forzosamente a la disposición de cualquiera de esos tres rufianes, pero la aborrecible voz del jefe de los maleantes continuaba:

--Abril S. S., estudiante de medicina… domiciliada en la calle Santa Fe sin número, Mmmmm… debe ser bien grande la parcela en donde viven tus papis putita, -le decía la voz del flacuchento quien en esos momentos se entretenía revisando el bolso de Abril como al mismo tiempo leía sus documentos de identificación.

--¡¡¿ABRIL?!! ¿Así se llama en realidad esta potranca?, ¡¡¡Ohhhh…!!! ¡¡¡Con tan solo escucharlo casi haces que me corra…!!!, -le bufaba al Chivo el de los pelos desmadejados a la misma vez que se apretaba la verga afuera de los calzoncillos, este había sacado todas sus fuerzas de contención para no eyacular en el aire ya que era verdad, el nombre de la chica la habían calentado aún más de lo que ya estaba.

La mente humana es de lo más misteriosa, desde que estos tres perversos delincuentes habían raptado a Abril el único sentimiento que ella había sentido fue el del terror en todos sus niveles, ahora sabiéndose perdida y viendo a medias a través de la fuerte luz de los reflectores como ese hombre con cara de chulo se daba a revisar sus cosas personales y con los otros dos masajeándose sus inmundas masculinidades a costas de ella una profunda ira invadió todo su ser, por lo que en forma refleja inclinó su cuello para mirar al viejo chivato y a las 2 obesas figuras de sus amigotes en donde se dio a increparlos y a amenazarlos con lo que les ocurriría si no la liberaban inmediatamente:

--¡Escúchenme trio de enfermos mentales!, yo no sé quiénes son Ustedes y tampoco sé que es lo que pretenden al tenerme en estas condiciones, pero ya déjense de idioteces y libérenme ahora mismo… ¡¿Me escucharon?! ¡¡Háganlo!! ¡¡¡Ahora!!!, -les increpó con sus hermosos ojos verdes casi saliéndoseles de sus orbitas.

Los tres hombres se miraron incrédulos y con sonrisas de asombro, ya que ninguno de ellos esperaba aquella reacción por parte de la atractiva chica, pero fue otra vez el Chivo quien se dio a contestarle con voz serena pero firme:

--¡Lo único que pretendemos es culearte una y otra vez pedazo de puta!, -le contestó con autoridad la voz de hombre, -¿quién te tendría amarrada desnuda solo para mirarte y nada más?, ¿acaso crees que es por pura casualidad que estés encuerada y con estos otros dos socios casi en pelotas masajeándose las vergas a costillas tuyas?, ¡¡¡jajajjaaaa!!! Tú sí que eres estúpida… ¡¡¡jajajaaa!!!

Pero la joven hembrita ya no estaba para platicas ni diplomacias, su altanero temperamento de niña fresa y segura de si misma ya le hacían notar al hombre que le hablaba quién realmente era ella, pero en el fondo este era el último recurso que estaba ocupando una muy asustada Abril para impedir que sucediera lo que ya casi era un hecho inminente.

--¡Suéltame ahora mismo pedazo de idiota, o te juro que los abogados de mi padre te van a…

--¡¡Los abogados de tu papi no te servirán de nada estúpida!! ¡¡Más bien dicho tú ya no tienes nada…!! -se le adelantó en decir otra vez el Chivato.

-¡¡Claro que me servirán…!! -refutó ella intentando mirar al chivo y a los otros dos viejos, la envalentonada joven lo hacía con su cabeza inclinada a duras penas, intentando mover sus extremidades, pero estos movimientos eran casi nulos, debido a las gruesas correas de cuero en sus muñecas y en sus piernas, su triangulo vaginal jaspeadamente café resaltaba de lo más nítido en la blancura de su cuerpo al estar ella tan escandalosamente abierta de piernas producto de sus ataduras.

--¡Que no te servirán de nada zorra…! ¡Y es más…! ¡Tú ya no tendrás la opción de recurrir a nadie…!, -le recalcó otra vez el delincuente.

--¿¡Qué!? ¿¡Q… Qué me dice…!? -la femenina voz de la chica otra vez mostraba algo de temor y el Chivo así lo notaba.

--¡Escúchame con atención perra mal criada…!, -la altanera chica vio como la desnuda y ajada complexión superior del delincuente se paraba a los pies de la camilla, dio gracias a Dios que por ahora este aún mantenía sus pantalones puestos, en tanto esa detestable y grave voz con la cual ya se estaba familiarizando continuaba poniéndole las cosas en claro: --Desde hoy tu eres de nuestra propiedad y harás todo lo que se te ordene, sin preguntar ni tampoco pensar si quieres o no quieres hacerlo, simplemente lo harás porque nosotros te lo ordenamos…

La chica luego de digerir semejantes locuras en forma neurótica se dio a contestarle mientras lo miraba con sus ojos aún muy abiertos:

--¿¡Qué estupideces más grandes me estás diciendo enfermo de mierda!? ¿¡Quién te crees que eres!? ¿¡Acaso no sabes con la persona que te estas metiendo…!?

--¡Claro que lo sé perra!, ¡si te estuve siguiendo un mes entero!, ¡y sé también lo estirada y agrandada que eres!, ¡es por eso que te escogí!, ¡a ver si después que te dejemos bien violada te quedaran ganas de seguir siendo creída y altanera!, ¡¡jajajaaa!!

La joven aun pensaba que con su posición social y el dinero de sus padres ella esta vez también saldría ganadora, por lo que le contestó de la misma forma que antes.

--¡¡Que me sueltes imbécil!! ¡¡Mi padre te pudrirá en la cárcel!! ¡Si me tocan un solo pelo… les juro que mi familia los pudrirá en la cárcel! ¡¡A los tres…!!

Tras un breve silencio en donde la alterada joven respiraba agitadamente ahora con su cabeza apoyada otra vez en la camilla y con su vista puesta fijamente en el oscuro techo que apenas lograba divisar otra vez lo volvió a escuchar:

--Ya no puta, tu tiempo ya pasó, el dinero de tu papi no te salvara de esta, y te tocaremos todos los pelos que nosotros queramos, sobre todos los de tu concha, jajaja, lo mejor para ti es que desde ya te vayas olvidando de él y de toda tu familia, mientras más rápido lo aceptes mejor será para ti, ¡Je!

--¿¡Q… Que… Qué me está diciendo!? -la cara de la desnuda hembrita era de asombro y de locura al mismo tiempo  debido a lo último que estaba escuchando.

--Lo que escuchas perra, tú ya no tienes nada, ni dinero, ni tampoco familiares, lo único que ahora tienes en este mundo es a nosotros tres, ¡¡¡Jajajaaa!!! -Abril otra vez se estaba asustando por todo lo que le estaba diciendo el hombre con cara de chivo desnutrido, este continuaba, --desde ahora y por varios días, tu único mundo serán estas 4 paredes de cemento, ese hediondo colchón que tú ya viste y esa fría cama metálica en donde te pusimos y en la cual nos turnaremos para violarte, la verdad es que tú ya no eres nadie, solo serás una cosa de carne la cual ocuparemos todas las veces que nos plazca, ¡¡jajajajaaaa…!!

A pesar de la última risotada burlesca del viejo con cara de Chivo, Abril al creer escuchar la pesada respiración de este y de la seriedad en que le hablaba nuevamente ya se comenzaba a espantar, aun así igual intentó mantener esta última postura y no volver a quebrarse como al principio cuando la tomaron desprevenida en el taxi.

--¡Ni se les ocurra tocarme!, ¡¡ni se les ocurra violarme!!, ¡¡¡porque les juro que soy capaz de matarlos…!!!, -les gritó aun mirando fijamente el alto cielo de cemento y con su respiración visiblemente agitada, su vientre y sus senos brillaban al desnudo y más aún por la exagerada luz de los 5 focos que la apuntaban, estos, sus pechos y estomago subían y bajaban aceleradamente producto del miedo, en su mente solo imperaban las imágenes de sus padres, esta era la primera vez que ella admitía que los necesitaba y que los amaba, sentimientos que ella en muy pocas ocasiones dejaba notar.

--¡Eso lo veremos puta...! –le aclaró el Chivo en forma terminante.

Junto con decir lo último el Chivo bajó el interruptor de los focos y se dejó ver más claramente ante aquella fantástica hembra que tenían inmovilizada en una especie de gran cama de fierro, Abril aparte de verlo a él también vio a los otros dos maleantes que bebían y se manoseaban su miembros visiblemente parados al estarle mirando fijamente su íntima fisura vaginal la cual ella se las mostraba crudamente y en todo esplendor debido a la posición en que la habían dejado amarrada y abierta de piernas.

La asustada chica al ver al flacuchento y asqueroso hombre de aspecto cabrío quien se encontraba con la parte superior de su cuerpo desnudo sintió unas profundas ganas de vomitar al imaginárselo encima de su cuerpo,  por ahora daba gracias a Dios que ese despojo de hombre aun conservara puestos sus descoloridos jeans.

-Yo… yo a Usted no lo conozco… por favor ya termine con todo esto y libéreme, le juro que si lo hace no le diré nada a nadie…, -le dijo tras su breve análisis, su blanco y estilizado cuerpo  aun hacía movimientos de querer taparse si es que pudiera hacerlo mientras le hablaba.

-¡Nooooo…!, -el chivo junto con negarse a la demanda de la joven ahora estaba parado a un lado de su poderosa y curvilínea anatomía expuesta, y ella veía como este le miraba e inspeccionaba todas sus formas sobre todo poniendo especial atención en su vagina con el mayor descaro del mundo, situación que otra vez la hizo explotar de rabia e impotencia.

-¿¡Y quien te crees que eres pobre muerto de hambre para tenerme atada…?!, -le dijo con profundo asco al tenerlo tan cerca de lo de ella y a sabiendas de la forma en que este la miraba, sumándole que se sabía sin nada de ropa y con este mismo mirándole la parte más íntima de su persona, parte de su cuerpo que ella solo le había mostrado a un único hombre en la vida y que actualmente era su novio, pero ahora había un segundo, un tercero y un cuarto a los cuales se la mostraba de la forma más nítida y escandalosa de cómo se la mostró alguna vez al primero, claro que esto último lo hacía muy en contra de su voluntad.

Abril no alcanzó a terminar de decir todo lo que quería, ya que sintió una sudada mano posarse en uno de sus senos, con su carita de porcelana pero ahora llena de asco vio como aquel viejo drogadicto con cara de animal con los ojos cerrados se daba a palparle uno de sus promontorios de suave carne.

El ajado rostro del viejo Chivo era pura excitación al estar palpando esa teta algo grande, suave y esponjosa para el tacto, la sentía durita entre sus dedos, había esperado tantas semanas por un momento como este que hasta se sentía bendecido.

La joven hembra quien debido a un sinfín de emociones en estos últimos minutos como que le había perdido el miedo a ese asqueroso sujeto por lo que no lo dudó para escupirle en su cara a modo de hacerle ver el rechazo y repulsión que ella sentía hacia su persona al estarla abusivamente tocando sin su consentimiento, el femenino escupo dio en plena cara del delincuente quien aún no se la creía que por fin él, Renato Vargas, aleas “El Chivo” estaba tocando el suave cuerpo de una joven hembrita que en condiciones normales él nunca tendría ni la más mínima oportunidad siquiera de hablarle, y así ya lo había comprobado en una ocasión.

Tras el femenino escupo de la chica el desgarbado hombre simplemente se llevó sus huesudos dedos a la cara y con estos escurrió la saliva de Abril hasta su boca haciéndola escurrir por toda su lengua morada para después tragársela.

--¡Mmmmm…! ¡Tus babas me saben dulcecita perraaaa!, ¿me podrías escupir de nuevo putita…?, pero ahora intenta apuntar directamente a mi boca, jeje.

Abril quien no esperaba una reacción como esa por parte del delincuente le contestó en el acto:

-¡¡Ándate a la mierda cerdo asqueroso!! ¡Ni te imaginas de los problemas que tendrás si llegas a hacerme algo!, ¡¡lo juro…!! -le gritó con enojo y escandalo al estar siendo tocada por ese mugriento tipejo, pero El Chivo continuaba con su inspección corporal, ahora desde su ombliguito para abajo.

--¿¡Y que es lo que tenemos aquí…!? -le vociferó otra vez el maleante a modo de pregunta acercando su cara a una femenina pelvis bien matizada con finos pelitos castaños, estos eran claritos por sus bordes pero a medida que se iban acercando a la rayita central de aquella ajustada vagina estos pelitos se iban volviendo cada vez más cargados al café oscuro, aquel triangulo sí que era hermoso, el Chivo ya estaba casi babeando al darse cuenta de esos detalles.

--¡¡Ni se te ocurra tocarme ahí…!! -le exclamó otra vez Abril con más escándalo que antes e intentando levantar su cabeza. Desde su posición la chica solo veía sus dos bellos muslos bien abiertos y recogidos brillando a la luz de los focos ya que uno de los otros delincuentes los había vuelto a encender, ahí supo que el casi desnutrido drogadicto con cara de animal le podría ver hasta el alma si él así lo quisiese, y para colmo este ya lo estaba haciendo.

Pero la exaltada orden que le dio la chica al delincuente, a este último le sonó como la más dulce de las invitaciones:

--Claro que lo tocaré, -le contestó el chivo con su boca babeante, y no quitando su ahora resquebrajada mirada de aquella preciosa grieta de carne bien iluminada en donde posó su mano en pleno centro de esta.

Aquella hermosa curvatura triangular y jaspeada con atractivos pelitos de color café la sentía de una suavidad nunca antes sentida, ya que la comparaba con las muchas conchas que anteriormente el había probado, todas ellas pobladas con grotescos enjambres de pelos tiesos, gruesos y hediondos, las cuales contrastaban en un 100% de esta nueva entrada de amor que él ya estaba presto a probar de todas las forma existentes.

Y al contrario del extasiado estado del delincuente la espantada chica intentaba revolverse entera al sentir esa reseca mano de uñas largas y negras por la mugre hurgando en su parte más íntima, pero para el chivato esos leves movimientos de rechazo no le eran nada, si él lo hubiese querido le hubiera metido hasta tres dedos en un solo movimiento, y ella no hubiese podido evitarlo, pero ya habría tiempo para esos menesteres pensó luego de habérsela palpado a gusto y todo lo que quiso.

El maleante luego de un rato y ya habiendo retirado la mano de su vagina llevándosela a la nariz la volvió a mirar fijamente a sus asustados ojos verdes para seguir notificándole en forma aprovechada, --¡¡es más…, yo te tocaré todo lo que quiera porque es para lo único que sirves desde ahora!!, jajaja… ¿¡acaso eres burra que no entiendes!?, ¡tú eres de nuestra propiedad perra mal criada…!, ¿¡me escuchaste bien!?, ¡¡Eres nuestra!!

Con todo lo anterior Abril había pasado de su normal y altanero estado psicológico a otro de susto e incredulidad, su mente aun no digería del todo lo que le estaba sucediendo, ese asqueroso delincuente la había tocado la parte más íntima de su cuerpo y mientras este le hablaba lo último el muy puerco se daba a olerse la mano con la que la había sobado, aun así y ya casi no importándole estar encuerada y que el delincuente la estuviese mirando en su total desnudez, le contestó:

--¿A… acaso no pensaron que cuando se den cuenta que no llegué a la casa de mis padres… ellos o mi novio no se pondrán a buscarme?, ¿o que llamarán a la policía, y que mi foto aparecerá en todos los periódicos?

--Claro que lo pensamos estúpida, por lo mismo ya no volverás mas con ellos, una vez que nos cansemos de ti ahí recién la pensaremos que haremos contigo, lo más seguro es que terminarás muerta y enterrada en uno de los sótanos de este edificio, con el hijo de cualquiera de nosotros tres bien metido adentro de tu pucha… ¡Ja!

Abril escuchó eso último con escándalo, ¿¡¡se la iban a violar y embarazar, para después matarla y enterrarla en ese viejo edificio abandonado!!? -pensó ahora con profundo horror.

--¡Nooo…! ¡Eso no es verdad! U… Us… Ustedes no me harán eso… están mintiendo… eso… ¡eso… es mentira!.

--Me da lo mismo si crees o no, -le dijo el miserable ahora con su ansiosa mirada otra vez recorriéndola entera, --la situación aquí es que tú ahora solo eres mía y de nadie más, aquí ya no mandas zorra asquerosa, solo eres mía, ¿escuchaste? ¡Miaaa!, y cuando termine contigo te cederé a mis amigos y ahí serás de ellos, y luego repetiremos otra vez mas, ¡¡y luego otra más… y luego más…!! ¡¡¡Jajajjaaaa!!!

--¡Yo…! ¡Yo nunca seré de ninguno de ustedes!, ¿¡me oyen!? -Abril le contestó al Chivo en el acto, ahora con su cara desfigurada de pavor al imaginarse a ella siendo de aquellos tres hombres en el ámbito sexual, y como estos pretendían deshacerse de ella según decían.

--Si lo serás putilla… pero no solo serás nuestro juguete sexual, también serás  nuestra cosa de carne para fornicar, nuestro interno escupidero de semen, serás nuestra perra caliente, la harás de muñeca inflable todo el tiempo que nosotros queramos… ¡¡jajajajaaaa!! ¡¡¡Jajajajajaaaaa!!!, -terminó de notificarle con otras escalofriantes risotadas.

La Abril a estas alturas sí que ya estaba aterrada, su situación y al estar desnuda poco a poco le hicieron ir poniéndose temerosa nuevamente, todo lo que le decía el delincuente ese era demencialmente increíble, una verdadera pesadilla, ¿pero si era una pesadilla?, ¿¡Por qué diablos no se despertaba!?

Hasta que cuando la aterrorizada chica ya no supo que más pensar quiso apelar a la diplomacia:

--S… Se… Señor, ya basta, yo no sé qué motivos les he dado para que me tengan así, pero… pero esto no es justo…, snifsss, -sollozó una vez que terminó su oración, se sentía perdida.

--¡Ya no hay vuelta atrás puta!, pero si quieres saberlo el único motivo del porque te tenemos aquí es por la sencilla razón de que estas realmente muy buena, jaja, y por tarada, ¿cómo se te ocurre andar sola y de noche hasta tan tarde?, -le contestó el vil maleante, --es más y para que no te queden dudas de lo que ya te dije que te íbamos a hacer… ¡¡mira!!, -le gritó este una vez que se dirigió a un par de metros de donde estaba tendida desnuda la hermosa chica.

Abril una vez que giró su cabeza llevó su asustada mirada al lugar en donde se fue a parar el maleante, en el suelo de cemento vio que su mini vestido blanco, su sostén, su pequeña tanga, su cartera con todos sus documentos de identificación, sus adicionales tarjetas de crédito que su padre le había sacado, y sus otros efectos personales estaban todos amontonados en el piso, seguidamente vio como el Chivo roseaba encima de estos un líquido que seguramente era combustible por el fuerte olor que llegaba a sus narices.

--¡Esas son mis cosas! ¡Es… es mi ropa…! ¿¡Qué está haciendo!? -le preguntó con incredulidad.

--¡”Eran…” tus últimas cosas perraaaa!, -le aclaró el Chivo con mirada aborrecible.

--¿¡A qué se refiere con eso de eran mis últimas cosas!? -este flacuchento de mierda está mojando toda mi ropa y mis cosas, luego… ¿con que ropas me podré ir a mi casa?, -pensaba  vagamente la joven aun no estando convencida de todo lo que le habían dicho sobre su futuro.

--¡¡Que ya no lo serán más…!! ¿¡Lo entiendes o no!? además que ya no necesitarás ropa, he decidido que en todos estos días en que te estemos ocupando estarás completamente encuerada, tu piel será tu única protección desde ahora putilla, las perras como tú no se deben arropar, así que ándate acostumbrando, ¡¡jajajjaaaa!! -el excitado maleante continuaba roseando las cosas de Abril con combustible ante la incrédula mirada de ella.

--¡T… Tú estás locooooo!, -le dijo ahora entrecortadamente y con sus hermosos ojos verdes llenos de lágrimas, el pavor otra vez comenzaba a tomar posesión de su altanero temperamento, --Ya… ya verás que nada de esto te resultará…, -le dijo finalmente.

--Aprovecha de decir todas las estupideces que quieras so puta, ya que en solo un rato más tendrás tu boquita de zorra ocupada por largas horas en otros menesteres, -diciéndole esto último el insano maleante se agarró la verga apretadamente sobre su pantalón y se la movió, cosa que la chica entendiera bien en lo que ella iba a tener ocupada su boca por largas horas, luego de eso sencillamente prendió un fosforo y lo arrojó a las ultimas pertenencias de Abril.

La situación para la hembrita era demencial, mientras ella veía con espanto como sus pertenencias y su ropa ardían en una improvisada fogata se daba a pensar que por el curso de los acontecimientos esos hombres no le estaban mintiendo.

En el fondo Abril, a pesar de esa escaramuza altanera con la que había intentado enfrentar al trio de delincuentes, estaba tan asustada que ya ni siquiera era consciente de estar tal como Dios la había mandado a este mundo ante la lasciva mirada de ellos, no entendía nada de lo que estaba ocurriendo, fue en eso en que se percató que el Chivo quien otra vez estaba devuelta junto a la camilla, este nuevamente inspeccionaba cada centímetro de su bello cuerpo al desnudo mientras sus cosas ardían en la improvisada pira.

Abril otra vez cegada por la fuerte luz alógena por instantes se sentía aturdida, con sus ojos llenos de lágrimas nublándole la visión se daba a sentir la pesada respiración del maleante Renato Vargas, un ex convicto, incluso hasta podía sentir en su vagina las fuertes exhalaciones de este quien nuevamente estaba  mirándosela a plenitud, por ahora solo sabía que se encontraba a su merced.

Como ya se dijo sus dos muñecas se encontraban atadas a esa especie de camastro metálico formando una cruz, con sus relucientes piernas bien abiertas y recogidas, totalmente inmovilizada por unas correas de cuero y otras de velcro, seguramente para no lastimarla, mientras unas grasientas manos que parecían ser de lija ya comenzaban a pasearse sutilmente por sus muslos.

La asustada chica, otrora altanera y engreída empezó a revolverse y encabritarse, pero todo era en vano estaba muy bien inmovilizada como ya se dijo, mientras que las manos que la sobaban por cada segundo que pasaban lo hacían con más fuerza produciéndole nauseas.

--¡Quietecita perra asquerosa…! -le dijo la infame voz del criminal ahora ubicado atrás de su nuca y con sus manos jugando con sus tetas, amasándoselas y apretándoselas, por lo que la joven hembra en el acto se quedó quieta mientras todo el resto de su cuerpo ya se estremecía de pavor debido a lo que con toda seguridad le iba a empezar a suceder desde ahora.

Abril era una joven muy bella a sus 20 años, de largos cabellos castaños, de piel blanca y suavemente bronceada, con un cuerpo de sugerentes formas femeninas que en esos momentos estaba desprotegido por completo, en ese mismo minuto la chica ya no podía ni hablar, ahora casi adivinando de lo que iba a hacer el hombre Chivo con ella solo se daba a mirarlo invertidamente con sus ojos húmedos, a la vez que intentaba de decirle algo, pero sus palabras eran totalmente inteligibles debido a un nerviosismo y miedo nunca antes sentido.

Esta era la primera vez en la vida en que Abril se sintió sola y vulnerable ante la presencia de un hombre, un asqueroso delincuente que la tenía inmovilizada y abierta, con ella completamente desnuda y ahora mirándolo muy temblorosa, la fuerte luz alógena de los focos la iluminaban entera.

El viejo y flaco delincuente de un momento a otro le soltó sus suaves pechos y se ubicó a un lado de ella también mirándola fijamente, al mismo tiempo en que ella lo miraba con sus ojos verdes llenos de emociones escalofriantes, fue ese el momento en que el ansioso criminal con cara de Chivo sin ya nada más que esperar se desabrochó los pantalones, y luego de bajar lentamente el cierre de estos los dejó caer junto con sus calzoncillos, todo esto ante la temerosa y asqueada mirada de Abril quien debido al pavor era incapaz de mover su cabeza en sentido contrario para no seguir mirando semejante asquerosidad.

Con lo anterior la aturdida fémina al fin daba crédito de su cruda realidad, se la iban a violar.

Desde su posición y estando al borde de los vómitos recién ponía atención en los detalles del primero de tres que la flagelarían, vio un asqueroso y flacuchento cuerpo lleno de lunares de carne, algunos rojos y otros negros, sus tetillas eran caídas y de estas salían gruesos pelos algo canosos, pero lo que la espantó al grado de ya ponerse a llorar fue verle un grueso y largo miembro viril colgándole y haciendo pulsaciones como de querer pararse, ese asqueroso y grueso aparato, según la asustada mente de Abril, contrastaba en un 100% al resto del cuerpo de aquel miserable hombre.

Era evidente que la asustada y joven hembrita era testigo de cómo esa repugnante verga de un hombre que la doblaba con creces en edad, recién salido de la cárcel, feo y flaco se estaba comenzando a parar y que de esta salían gruesos goterones de un líquido trasparente que caía verga abajo. Ella hasta ese momento solo había tenido relaciones sexuales con su novio, pero las había tenido en muy pocas ocasiones y acostados en una cama tapándose con las cobijas, algo muy distinto a lo que ya estaba a punto de experimentar a la fuerza.

Por su parte el Chivo solo se daba a contemplarla comiéndosela ocularmente y con esa maléfica sonrisilla tan característica en esos animales, sus más febriles fantasías de siempre estaban a punto de hacerse realidad, el delincuente literalmente ya estaba hambriento de hembra, pero no de cualquiera sino solamente de ella.

Hasta que ya no pudiéndose aguantar más de tanta tentación el Chivo  se inclinó sobre ella para comenzar a lamerle su rostro con desesperación a la misma vez que otra vez posaba su flacuchenta mano en su vagina para comenzar a masturbarla suavemente pero sin su consentimiento, todo esto ante los sonoros sollozos de la pobre Abril que ya no sabía ni que pensar por lo traumático que estaba viviendo.

En tanto los otros dos delincuente solo se daban a pajearse levemente por sobre sus calzoncillos, fumaban y bebían a destajo mirando todo ese ardiente tramite que hacía el Chivo antes de cogérsela, en sus testículos ya se acumulaban sendas cantidades de caliente semen, semen que solo en un rato más verterían con toda seguridad al interior del sublime cuerpo de la atrayente chica que habían secuestrado.

La joven llorando y todo forcejeó intentando liberarse, pero al Chivo ni le importaba como tampoco  se inmutaba, él sabía que la que iba a ser su mujer tenía nulas posibilidades de liberarse, solo se daba a lengüetear sus lágrimas y tragárselas a la misma vez que sobajeaba todo lo que podía.

Los lengüeteos en el bello rostro de Abril junto a los desesperados manoseos ahora por todo su cuerpo se sucedieron tras largos y angustiantes 10 minutos por lo menos, su vagina era la que más recibía de estas calientes y deshonestas atenciones, en donde ella obligatoriamente yacía completamente inmóvil sobre la fría cama de fierro aguantándolo y sin poder hacer nada al respecto, en forma completamente aterrada no paraba de mirarlo mientras  el maleante ahora también se daba a mirarla con sus ojos cargados de deseo de ella sin parar de manosearla.

De pronto una perversa sonrisa se dibujó en los labios del viejo Renato, la chica quien de pronto llevó su verdosa mirada a la poderosa erección que mantenía este cayó en estado de pánico, el oscuro falo ahora estaba bien parado y listo para pasar al asalto según ella veía en forma chocante, eran por lo menos 25 centímetros de carne gruesa y nudosa lo que sus temerosos ojos estaban viendo, muy distinta a la única que ella conocía, la joven estaba desesperada sin saber qué hacer, esta era ña segunda vez su vida que presenciaba un miembro masculino, el primero lo recordaba del porte de uno de sus dedos medios, o un poco más largo y grueso quizás, que contrataba en un 100% de este otro que era de tan chocantes características, sobre todo por esas llamativas venas azuladas y verdosas que latían aceleradamente, vio también que en la base de esa larga masa de carne existía una gran y espesa mata de pelos gruesos entre canosos, y que debajo de esta colgaban dos bolas cubiertas de piel bien arrugada que eran sus testículos.

Abril tras su rápido análisis lentamente fue subiendo su mirada para encontrarse con la del maleante, este la miraba con cara y sonrisa de chivo pervertido a la vez que se iba agarrando la verga comenzado a pajeársela ante sus asustados ojos presintiendo que el estado de aquel esperpento era de excitación total.

Fue ahí que la horrorizada joven estuvo segura que aquel asqueroso hombre en cualquier momento se la iba a empezar a violar por lo que empezó a gritar desesperada pidiendo ayuda, pero nadie acudía a rescatarla mientras el delincuente a la misma vez que sonreía maliciosamente este se iba subiendo a la cama metálica para quedar hincado sobre la parte superior de su cuerpo, y con su herramienta puesta justo al medio de sus esponjosos senos, los gritos de la chica retumbaban por todo el aislado edificio:

--¡¡Socorroooooo…!! ¡¡Auxilioooooo…!! ¡¡¡Por favorrrrr… ayudaaaaaaaaaaa!!! ¡¡¡Me van a violarrrrrrrrrrrrr…!!! -la hembra bufaba todo lo anterior con bullicioso escándalo y desviando su mirada hacia cualquier parte de aquel iluminado espaciado de cemento a sabiendas que la cosa del Chivo posada en sus pechos estaba también muy cerca de su rostro.

--¡¡Jajajajaaaa!! ¡¡Grita todo lo que quieras putaaaa…!! ¡¡¡No sabes cuánto esperé por verte asustada y pidiendo clemencia… jajajjaaaa!!! ¡¡¡Solo con eso ya estoy recaliente y que me corrooooo!!! ¡¡¡Jajajajaaaa!!! –junto con soltarle semejantes palabrotas el asqueroso delincuente ya sin esperar más agarró una teta en cada una de sus manos y las apretó contra su miembro magreándoselas y al mismo tiempo masturbándose la verga con ellas, sus dos dedos pulgares jugaban circularmente con sus pequeños pezones, la suavidad sentida en sus manos sumado a las exquisitas sensaciones que esa misma sedosidad le dieron a su erecta herramienta le crearon un sinfín de placenteros electrochoques que atacaron su sistema neurológico, esto casi lo hicieron eyacular en el acto y en la misma cara de la maniatada joven Diosa que él mismo había escogido entre muchas, por lo que cerrando sus ojos enérgicamente tuvo que sacar todas las fuerzas de contención y voluntad que pudo para no expeler su ardiente semen en el aire y así hacer más duradera aun aquella afiebrada amanecida que recién comenzaba, ya eran casi las 5:30 de la madrugada.

--¡¡¡Ayudaaaaaa…!!! ¡¡¡Que alguien me ayudeeeeeeeeeeeeee!!!, -la chica en forma desesperada continuaba gritando y pidiendo auxilio a la misma vez que intentaba mover sus extremidades cosa que no lograba, pero sus fuertes alaridos de auxilio solamente se perdían en el eco de aquel viejo edificio abandonado.

Aquel espectáculo de sexo, o porno en vivo que estaban comenzando a observar los compinches del chivo era de primera.

--¡No te desgastes perra! y guarda fuerzas para cuando ya estemos culeando como solo un macho y una hembra lo hacen!, ¡jajá!, -le dijo el maleante burlonamente ahora más recuperado y ya literalmente masturbándose la verga con aquel enajenante par de tetas que también aprovechaba de apretar y masajear causándole dolor a su dueña, --Haz de saber que aquí nadie va a escuchar tus berrinches de puta buscona, ¡¡¡jajajajaaaa…!!! -Reía y seguía masturbándose con litros de babas en su bocota, las tetas de la joven las sentía gloriosas amasando su verga.

Cuando la desesperada y atractiva joven supo que nadie la iba a ayudar empezó a suplicarle entre llantos:

--¡Por favor don Chivoooo! ¡¡Snifsss!! ¡¡No me haga daño…!! ¡¡¡Sniffssss…!!! -Abril lo llamaba de esa forma ya que desde que la habían raptado escuchó que así lo llamaban sus amigotes.

--¡¡Así te deseaba escuchar perraaaa…!! ¡¡No sabes cuantas noches desde que te encontré desee verte así!! ¿¡Recuerdas esas noches en la discoteca en que te las dabas de puta remilgada e inalcanzable mientras meneabas el culo no dejando que nadie se te acercara!? ¿¡Lo recuerdas zorra!?

Abril se lo quedó mirando con sus ojos bien abiertos intentando ordenar las ideas por todo eso que estaba escuchando, sus lágrimas no brotaban de brotar de estos:

--¡Yo… yo… es que no sé…! ¡No sé…! –la chica alterada como estaba no sabía que contestar, pero igual ya caía en cuenta que ese hombre sabía de su altanero comportamiento en sus noches de baile.

--¡Ps… si puta pendeja!, yo fui uno de los tantos que te sacó a bailar en esa discoteca que frecuentas, pero ni siquiera te tomaste la molestia de mirarme, simplemente me dejaste plantado como un imbécil, -El desgastado hombre no paraba de apretarle los senos contra su verga al grado de causarle dolor a la chica, pero para ella en esos momentos esto era un mal menor, en tanto el maleante continuaba con su extraña explicación:

--En un principio íbamos a traernos una puta barata para culeárnosla, esas son más fáciles ya que cuando desaparecen nadie hace preguntas, pero desde aquel día que te vi dándotelas de musa de las altas esferas solo porque te cargas un buen culo y este par de tetas, fue cuando les di la idea a mis compañeros, y mira todas las cosas que me hiciste hacer para poder estar cerca tuyo, hasta que por fin llegó el día en que te puedo hablar directamente a la cara, ¡jajajjaaaa!

Abril quien miraba al delincuente con cara de espanto imaginó toda aquella historia que le bufaba desde encima de su cuerpo, este en ningún momento le soltó las tetas mientras se masturbaba la verga con ellas, fue ese el momento en que la chica recién entendió los reales motivos del porque la habían escogido a ella, por lo que se dio a solicitarle su perdón.

--¡Le… le juro que no tenía ninguna mala intención al bailar sola! ¡¡Snifsss…!! ¡¡Solo perdóneme si es que eso le molestó!! –le exclamó de pronto buscando de alguna forma su perdón.

-¡Yo no te perdono putaaaaa…! -una vez dicho esto último el maleante entre caliente y aireado inhalo aire arrugando su nariz con fuerzas y directamente desde lo más profundo de sus pulmones le estampó un sendo escupitajo negro y medio verdoso el cual impactó en pleno rostro de la bella y humillada Abril –¡¡Tomaaaa…!! ¡¡Srffssss!!, -se sintió al momento de escupirla con odio en su rostro, ¡¡¡Srffssss!!! ¡¡¡Srffssss!!! –se escucharon un segundo y tercer escupo, uno en la frente y el otro en su ojo derecho.

--¡¡Escúchame perraaaaa…!! -le seguía diciendo su enojado captor después de escupirla, a la misma vez que ahora con su verga tiesa tomada con su mano le hacía despaciosos círculos en uno de sus rosados pezones, --si tú te portas bien conmigo aquí nadie te hará padecer mientras te estén violando, y me encargaré además de que no sufras cuando llegue tu último momento…

La asustada Abril lo escuchaba con los amarillentos y flemáticos gargajos aun escurriéndole por el cutis de su rostro, su expresión detrás de los chorreantes escupos era de terror, ahora sí que estaba completamente asustada ya que el vetusto viejo con cara de chivo le estaba diciendo abiertamente que después de que se aburrieran de ella se la iban a despachar, en tanto el delincuente le seguía hablando:

--Solo debes aceptar que en todos estos días en que te estemos ocupando tú serás meramente solo una cosa para coger…

--¿¡Qué… Que me está diciendo!? -la joven no lograba ordenar las ideas en su mente, preguntándose que cual sería el objetivo de ella dejarse coger sumisamente si cuando se aburrieran de ella simplemente la matarían, eso no tenía sentido.

--¡Escúchame bien puta engreída!... la verdad es que a mí no me gustaría hacerte daño, pero no nos queda de otra, ya quemamos tu ropa y todas tus cosas, además que si te dejáramos ir una vez que nos saciemos con tu cuerpo tú te irías corriendo a contarle cosas a los abogados de tu papi y a la poli, y eso a nosotros no nos conviene para nada, -mientras el Chivo le explicaba todo eso a la joven ella veía desde muy cerca como el miembro de este se resbalaba por entre medio de sus pechos incluso con ese redondo y plomizo glande llegándole muy cerca a sus labios, en tanto el maleante seguía parlamentando:

--Es solo que en un ratito más te voy a estar violando bien rico, como solo una perra como tú se merece, jejejejee, o lo otro podría ser que tu desde ya te dejaras a hacer de todo, eso sería más fácil para ti, incluso hasta puedo cambiar de opinión si tú me convences para ello moviéndote bien rico cada vez que te toque conmigo, ¿¡Qué dices!? ¿¡Te atreves a hacerme gozar como a un condenado para salvar tus pellejos!?

Esa conversación le causó nauseas a la pobre chica quien se sentía tan impotente como aterrada, aun así la propuesta de ese viejo con rictus animalesco no la convencía para nada, y al contrario, solo sentía repulsión por cada palabra de este:

--¡¡Nooooooooo…!! ¡¡¡Usted no me va hacer nadaaaa…!!! ¿¡Me escuchó!? ¡¡Nadaaaa!!, -le volvió a gritar Abril con hilillos de lágrimas de color negro producto del rímel corrido gracias a los recientes escupitajos.

--¡Sí que te voy a hacer de todo perra engreída!  ¡Te la voy a meter toda!, ¡te voy a coger por la concha y por el culo!, ya te dije que lo vamos a pasar muy bien en estos días, que conste que te había dado una oportunidad, ¡¡jajá!!

Una vez que le dijo lo anterior el Chivo se inclinó sobre la hembra, corriendo su ajado cuerpo y apoyando su verga en su plano estómago quedando el duro y plomizo glande posado sobre el piercing de la chica, luego y casi en el acto agarró su rostro con una de sus partidas manos de delincuente presionando con fuerza en sus mejillas, y luego de limpiarle la cara con su otra mano la obligó a besarlo en los labios.

Abril recibió esa caliente lengua con repulsión, en su suave barbilla sentía las incomodas cosquillas que le producían la barba de chivato de aquel asqueroso y viejo sujeto, a la vez que sentía el peso de la dura verga encima de su vientre, nunca en su vida se imaginó que un hombre de características físicas tan desnutridas la iba a besar a la fuerza y tan efusivamente, y menos que este sería un ex convicto, en tanto el sofocante y opresivo besuqueo continuaba con el aprovechado hombre quien tenía toda su bocota abierta comiéndole la de ella, ambas bocas estaban bien pegadas una a la otra, los rojos labios de la chica estaba perdidos al interior de las hediondas fauces del violador, este mismo estaba como desesperado repasándole con su caliente lengüeta todas sus blancas piezas dentales, su paladar y por sobre todo, repasándole esa suave y fresca lengüita que luchaba ferozmente por esquivar la suya, el Chivo estaba ensalzado tragando ese fresco aliento que le robaba a la desesperada Abril.

Después de un asfixiante beso robado el delincuente otra vez comenzó a lamerle el rostro y a acariciarla, jugueteando además con sus ya resbalosas tetas, estas habían quedado bañadas de sus mismas exudaciones venéreas.

--¡Noooooo…! ¡Sniffssss! ¡Por favooor…! ¡Dejemeeee…! -suplicaba Abril entre sollozos después del asfixiante beso con lengua, pero el Chivo no le hacía caso, y más aún, parecía que las súplicas de la hembrita lo excitaban más, por lo que continuó jugando con ella como si fuera una muñeca, --Por favor don Chivo si esto se trata de dinero le juro que mi papá con gusto va a…

--¡¡Cállate puta…!! ¡¡Esto no se trata de dinero!! -el maleante quien es esos momentos estaba cómodamente empotrado sobre el expuesto cuerpo de la chica pero aun sin metérsela quedó mirando a su compinche de pelos enmarañados y le habló, --¡Hey Gus…! ¡Muéstrale a la pendeja para que se deje de hablar estupideces!

Rápidamente el corpulento y obeso hombre dejó de masturbarse y fue a buscar los dos bolsos negros y la otra mochila que no habían desocupado, una vez que ya estuvo junto a la camilla los abrió y le mostró el contenido a la desesperada hembrita, Abril mientras aguantaba el desesperado magreo a sus tetas por parte del hombre que tenía encima de ella vio que tanto los dos bolsos deportivos como la mochila estaban repletos de fajos de billetes del valor más alto, en eso cuando el Chivo se convenció de que la joven ya había visto lo suficiente le hizo señas a su compinche para que este volviera a su lugar y se dio a aclararle a la hembra:

--Ya lo viste zorrita, y para que le vayas sabiendo nosotros somos asaltantes, nos cargamos 5 bancos en un solo mes, en el último de ellos nos vimos en la obligación de despacharnos a dos de los guardias que se las dieron de súper héroes… es por eso que con mayor razón ahora debemos estar escondidos por un buen tiempo ya que no queremos volver a caer en la cárcel, la vez anterior fuimos traicionados por un pendejo que lo apretó la poli, pero ya nos encargamos de él, ahora tenemos suficiente dinero para vivir sin hacer nada de aquí hasta que nos muramos, jajaja, así que gracias por el ofrecimiento, pero no queremos tu dinero, de ti queremos otra cosa, ¿lo entiendes ahora verdad… mi putita adinerada?

Abril simplemente se puso a llorar en silencio y con sus ojos bien apretados aguantando los tibios besos en su cuello y en sus hombros que el hombre nuevamente comenzó a darle, el fuerte aliento a licor barato y a caries podridas desde hace rato que lo tenía impregnado en sus fosas nasales, prometiéndose que ella prefería morir antes de mantener relaciones sexuales consentidas con un sujeto tan miserable y de tan baja calaña, pensaba además que esa dura verga que resbalosamente se movía en su estómago mientras la besuqueaban en cualquier momento se la meterían al estar ella con las piernas flexionadas y tan bien abiertas y recogidas.

Fue en eso que la absorta chica en forma expectante vio como el desnudo maleante luego de bajarse de la camilla y de dejar de lamerla fue a buscar a la silla donde estuvo antes una botella de plástico con un extraño liquido amarillento en su interior y que este comenzaba a sacarle la tapa mientras venía de regreso.

--¿¡Q… Que es eso!? ¿¡Qué me va a h… ha… hacer!? -le preguntó la joven ya casi infartada por temor a lo desconocido, todo le indicaba que ese asqueroso hombre la iba a rociar con ácido. Su cuerpo temblaba de terror.

--¡Tranquila zorra!, esto solo es un aceite muy parecido a ese que uno le pone a las ensaladas, jajá, lo compré en un sex-shop, no sabes cuánto fantaseé con una situación como esta en todos estos días y contigo como protagonista, ja

El maleante, tal como se lo dijo, fue derramando el aceite desde la misma botella en el exuberante cuerpo de Abril, junto con ello lo desparramaba con sus propias manos por toda la suave piel que tenía disponible, una buena parte del aceite lo vació sobre los turgentes pechos de la asustada joven, sobándoselos y amasándoselos una cantidad indeterminada de veces dejándoselos muy resbalosos y brillantes, disfrutando a la vez del excitante fulgor que esas tetas iban adquiriendo al grado de verse en ellas el fuerte reflejo de los focos alógenos.

La segunda parte de la botella fue a dar en la parte que se encuentra desde el ombligo para abajo, sobre todo por su vagina que fue la otra parte del cuerpo de la bella Abril que recibió varios minutos de aceitosos sobajeos por parte del salido delincuente, este le echaba el aceite desde la misma boca de la botella solo a escasos centímetros de su rayita jaspeada de café, para junto con ello hacer desquiciantes círculos con sus dedos en aquellos tiernos pliegues vaginales que también brillaban gracias al ungüento y a la fuerte luz alógena.

En resumen el viejo Chivo no dejó un solo centímetro de su curvilíneo cuerpo sin aceitar y tocar.

Pero la incrédula mente de Abril pensaba que aun existían los milagros, ella se negaba a creer que todo eso que le estaba ocurriendo era real:

-¡Don Chivo! ¡Por favorrrrr…! ¡Le juro que mi papá le dará todo el dinero que Usted pid…

Pero el caliente maleante después de dejar todas sus formas bien brillantes otra vez le valió lo que ofrecía la chica, ya que sin previo aviso este le tomó sus castaños cabellos y los olfateó con devoción, después otra vez pasó la lengua por su rostro, luego por su cuello y bajó por sus suaves hombros, devorando y sintiendo todo lo de ella hasta llegar otra vez a sus tetas pero ahora con sus ardientes labios sedientos de mujer, las cuales chupó y devoró con entusiasmo mientras se las sobaba y apretaba con pasión desmedida, y una vez que este ya se sintió satisfecho enderezó su cuerpo dándole otra orden a sus secuaces:

--¡Oye Pete…! ¡Agarra mi celular nuevo y tráemelo!, ¡quiero tomarle unos buenos videos a esta furcia así tal como está!, ¡¡jajajaja!! ¡Quiero guardar unos recuerdos de ella para cuando nos larguemos del país!, ¡¡jejejee…!! -le dijo el Chivo al delincuente calvo y moreno.

Obviamente el celular nuevo al que se refería el Chivo era el moderno teléfono de Abril, una vez que el tal Pete le entregó el celular al flacuchento este último se dio unos buenos minutos a grabar el desnudo y expuesto cuerpo de la chica, sobre todo tomando varios primeros planos de su brillante vagina con su delfín azul adornándola, y también de los pelitos café oscuros de esta, también de sus relucientes tetas, de sus muslos flexionados, de su carita asustada mirando a la cámara sin atreverse a hablar nada, hasta que cuando por fin se dio por satisfecho le devolvió el teléfono  a su par de amigos quienes en el acto se dieron a mirar los videos y comentarlos.

En tanto en la camilla el viejo de nombre Renato otra vez se había subido a esta y se daba a succionarle una y otra vez esas suaves y duras chichotas alternándoselas a su propio gusto tras mirárselas con sus ojos bien abiertos sin decidirse a cual succionar a continuación, luego de eso este fue bajando su ajado cuerpo por  esa extraña cama metálica con forma de mesa que era muy parecida a las que existen en la morgue, para después de soltarle las chiches ir desplazándose  por aquel curvilíneo cuerpo hasta lograr ubicarse de rodillas a los pies de la asustada chica que aún no atinaba a decir nada.

La ardiente mirada del Chivo ya se encontraba solo a centímetros de aquella irresistible vagina objeto de sus deseos, el tajito de Abril lo veía bien pequeñito y ajustado escondido tímidamente tras ese suave enjambre de pendejitos café oscuros, imágenes que en forma automática le hacía pulsar la verga por la ansiedad de metérsela por ahí, se notaba tan ajustada y delicada como todo lo de ella, sumándole a que la forzosa forma en que ella mantenía sus muslos completamente abiertos en 180 grados, esta se entreabría levemente mostrándole una rosada carne interior brillante por el efecto de la fuerte luz de los 5 focos que la apuntaban más con el aceite en que la habían ungido, hasta que el maleante con nuevos litros de babas formándose en su bocota la miró a su bello rostro asustado para vociferarle:

-¡Ahora si pendeja!, ¡ahora sí que vamos a probar tu verdadero sabor y de que estás hecha!, ¡¡Jejeje…!! ¡¡¡Ustedes dos… a chuparle las tetas y todo lo que quieran, que yo me encargo de comerle la concha a lengüetazos…!!! ¡¡¡Jajajajaaaa…!!! -le vociferó el maleante a sus dos calientes compinches para en el acto inclinar su rostro hacia aquella hermosa hendidura que parecía estar llamándolo hasta que simplemente se la comió, la misma situación con sus dos desnudos compañeros ya que estos de un segundo a otro se vieron parados uno en cada borde del camastro metálico a la vez que la manoseaban entera mientras le comían las tetas, lamiéndoselas y apretándoselas con desesperación.

Por otra parte y en versión opuesta al excitante estado de los tres maleantes, lo único que estaba experimentando Abril en forma chocante era el sentir de un sinfín de lenguas, babas y manos que no se cansaban de probarla asquerosamente, de un momento a otro la espantada chica llevó su mirada hacia más debajo de su cuerpo en donde vio las tres cabezas de los maleantes, uno sumido al medio de sus muslos abiertos repasando y devorándole su vagina sintiendo como la lengua de este traspasaba los límites de sus tiernos pliegues vaginales, mientras que los otros dos se encargaban de sus inflamados pechos, creyendo que literalmente estos se la estaban comiendo, la asquerosa imagen que veían sus ojos la llevaron a sentirse digna de la mejor escena a lo Walking Dead en pleno apocalipsis zombi.

-¡¡Aaaahhhhhhh!! -gimió de asco e impotencia la joven a la misma vez que empezaba a mover sus caderas con el único afán de liberarse de aquel trio de rufianes que ya comenzaban a abusarla, pero las tirantes correas de velcro aseguradas con cadenas en sus muslos recogidos la mantenían bien abierta e inmovilizada, sus brazos abiertos en cruz tampoco se movieron ante su reacción.

En tanto y mientras que la chica a duras penas se resistía la lengua del viejo Renato aleas el Chivo se iba adentrando cada vez más al interior de aquella dulce vagina probándola toda, mientras que las tibias y rasposas lenguas de los otros dos vejetes no se cansaban de lamerle su estómago, sus senos, hasta sus lampiñas axilas expuestas recibieron una no menor cantidad de lamidas que los viejos degustaron de la misma forma en que hubiesen estado sorbiendo caviar, todo lo de ella estaba siendo probado en aquellos febriles y traumáticos momentos.

Abril estaba en un alarmante estado de shock. Sus sentimientos eran de culpa por no haber sabido defenderse de aquel asqueroso ataque, esto mezclándose con sus miedos y su rabia le provocaron una sensación de humillación que jamás había sentido.

A la par del lamentable estado psicológico de la joven el desgastado maleante apodado el Chivo continuaba lamiendo y succionándole su frágil hendidura dándose a probar todos sus sabores íntimos, con uno de sus brazos rodeándole uno de sus firmes muslos llegaba con su mano justo a la zona de la pelvis posándola en ella en donde con sus dos huesudos dedos se daba a intentar de abrirle su puchita para probarla aún más rico, extrañándose de cómo aquella exquisita conchita a pesar de estar aceitada se negaba a abrirse fácilmente, por lo mismo no podía dejar de devorársela en forma hambrienta poniéndole audibles y sendos lengüetazos entre lamidas y chupeteos, además de hacer leves intervalos para ponerse a alabarla del exquisito sabor que tenía ella:

--¡¡¡Ahhhhhh…!!! ¡¡¡Mmmmmm…!!! ¡¡¡Tenía tantas ganas de chuparte tu pequeña ranura de carne que ni te imaginas!!! ¡¡¡Srpsssssss!!!, -volvía a relamer y sorber el hambriento delincuente, los plomizos pelos de su barba de chivo y los del contorno de su bocota se enredaban y se entremezclaban con los de ella mientras se la zampaba con glotonería, luego se separaba con su boca chorreante de salivas y otros liquidas extraños para seguir elogiándola:

--¡¡¡Tienes un sabor de lo más rico aquí abajo…!! ¡¡¡Srppssss!!! -mientras el delincuente le decía esas desvergonzadas palabrotas a la joven mujer que habían raptado sus dos amigos no se separaban de sus tetas las cuales succionaban con fuerza, pero el Chivo ante semejante bacanal sentía que su verga crecía y se envaraba aún más por la ansiedad de probar las carnes interiores de la chica, en tanto a ella el único efecto que le causaban las palabras de aquel hombre bajo los efectos de las drogas era el de casi enloquecerla de repulsión.

--¡¡¡Noooooo!!! ¡¡¡Ya salganseee!!! ¡¡¡No me hagan esooooooo…!!, -Abril entre medio de sus gritos hacía infructuosos movimientos con su cuerpo intentando retirar su vagina de la boca del delincuente y para que los otros dos también se le salieran, pero no podía, estaba bien asegurada con las correas y sentía como esas tres ásperas lenguas no menguaban en sus intensos lametones, sobretodo la que estaba al medio de sus piernotas abiertas que se le introducía bien adentro de su vagina.

--¡¡¡Dime que deseas la vergaaaa…!!! ¡¡¡Jajajajaaaa!!! -le pedía el delincuente para luego seguir comiéndose aquella deliciosa panochita que se notaba con muy pocos kilómetros recorridos, y sintiendo como su dueña le movía su pelvis en retirada de sus labios, esto último al delincuente en forma errónea le daba la sensación que a ella le gustaba, claro que sabía que sus deliciosos movimientos eran todo lo contrario.

--¡¡¡Nooooo!!! ¡¡¡Yo no deseo ninguna cosaaaa…!!! ¡¡¡Snifsssss…!!! ¡¡¡Por favor… que alguien me ayudeeeee…!!! ¡¡¡Snifsssss!!! -la joven simplemente se largó a llorar de pavor por lo que irremediablemente le iba a suceder.

--¡¡¡Eso puta!!! ¡¡¡Esoooo!!!, ¡¡¡me encanta que hasta llores de miedo porque te van a meter una buena tranca por tu remilgada concha de niña fresa!!! ¡¡¡Jajajjaaaa!!! -el delincuente cuando comenzó a vociferarle todo esto le hizo señas a sus dos compinches para que se retiraran, y luego que lo hicieron este simplemente comenzó a acomodarse sobre su curvilíneo cuerpo con decidida intención de ya comenzar a cogérsela, y la chica así también lo supo.

El maleante en tanto siguió con su discurso a la vez que metía su mano entre medio de ambos cuerpos para apuntar su verga en la entrada de la aceitosa vagina, --¡¡¡Quiero escucharte gritar que no deseas culear conmigo!!! ¡¡¡Jajajaja!!! ¡¡¡Si lo dices de esa forma puede que cambie de opinión y no te la meta, pero si no lo haces te la voy a meter de una hasta rompértela!!! ¡¡¡Vamos!!! ¡¡¡Pídeme por favor para que no te culee!!!

Abril con ojos de espanto sintió como el ardiente glande de ese asqueroso hombre se posaba en la entrada de su desprotegida y expuesta vagina, recordando nítidamente lo grande y cabezón que era ese asqueroso aparato, ella sabía que las últimas palabras del repulsivo maleante solo eran patrañas de su parte, pero en aquellos desesperantes momentos cualquier cosa por muy estúpida que pareciera y que esta en algo le sirviera para salvarla de su violación ella no la pensaría para ocuparla, por lo que no se demoró mucho para darle en el gusto al vil tipejo:

--¡¡¡Noooo!!! ¡¡¡N… No por fa… favor…!!! ¡¡¡Snifffss…!!! ¡¡¡No me lo ha… hagaaaa…!!! ¡¡¡Se… se… se lo su… suplico!!! ¡¡¡Sniffssss!!!

El ya más que caliente y degenerado delincuente estaba muy bien acomodado, a este solo le bastaría con empujar firmemente y se la materia entera debido a lo aceitada que estaba la chica, pero él deseaba seguir escuchándole suplicar, así que entre medio de ahora húmedos besuqueos en su cuello, en la parte de atrás de sus oídos, y también en sus hombros le iba diciendo:

--¡¡¡Noooo!!! ¡¡¡No me convences para nada pendeja!!! ¡¡¡Así lo único que me das a entender es que estas desesperada porque te metan una buena verga!!! dilo como yo te dije, o yo no respondo, -le decía sin dejar de relamer por todas las zonas ya mencionadas, sobre todo cerca de sus oídos.

Abril a la vez que lo escuchaba veía esa fea cara de chivo muy cerca de la de ella, lo miraba en forma espantada, esa lengua morada no se cansaba de repasarla acercándose de a momentos muy peligrosamente a su boca pensando que este de un momento a otro la volvería a besar a la fuerza con esa asquerosa lengüeta y esos amarillentos y roídos dientes pequeños, con todo esto la joven con más espanto aun sentía como esa piltrafa humana hacía leves compresiones con su dura verga amenazándola de en cualquier momento partirla en dos, así que otra vez comenzaba a suplicarle pero esta vez intentado hacerlo de la forma que el delincuente deseaba:

--¡¡Por favor don Chi… Chi… Chivoooo!! ¡¡¡No… No… me c… cu… culée…!!! ¡¡¡Sniffssss…!!! ¡¡¡Por favor no me cu… culée!!! ¡¡¡Sniffssss!!!, -le soltó Abril de una al infame delincuente que la estaba obligando a hablar ese tipo de vilezas.

--¡De ahora en adelante…! ¿¡Prometes portarte bien y no andar meneando el culo en las discotecas…!? -La chica solo se daba a sollozar mientras escuchaba las infamias del acalorado maleante, pero este deseaba seguir escuchando leperadas desde los rojos labios de su joven víctima, --¡¡¡Vamos putaaaa…!!! ¡¡¡Dilo, o te culio orita mismo…!!!

--¡¡Siiii…!! ¡¡¡Sniffssss…!!! ¡¡Se lo jurooo…!! ¡¡Se… Seré muy bu… buena y ya no iré más a la discoteca!! ¡¡¡Sniffssss…!!! ¡¡¡Ya nunca más andaré me… me… meneando el c… cu… culo…!!! ¡¡¡Sniffssss…!!! ¡¡¡Pero por favor no me culée…!!! ¡¡¡Sniffssss…!!!

--¡¡Jajá…!! ¡¡Buen intento perra asquerosa!! ¡¡Aun así no me convenciste para nada, así que ya déjate de lloriqueos baratos… orita mismo te la voy a embutir entera…!!! ¡¡¡Jajajaaa…!!! -fue en eso que viejo con cara de Chivo otra vez miró hacia donde estaban sus amigos, estos otra vez estaban sentados en los sillones masajeándose fervorosamente sus trancas mientras ya iban para la tercera botella de aguardiente:

--Oigan... par de pajeros, que cualquiera de Ustedes dos grabe con el celular la cara de mi nueva novia cuando se la mande a guardar toditita, ¡¡¡jajajajaaaa!!!

Fue el obeso Gus quien en el acto soltó su verga y se dirigió hacia el camastro metálico con celular en mano, la aplicación de la cámara de video ya estaba seleccionada y grabando, en ella ya se reflejaba el asustado rostro de la joven esperando ser violada.

--Vamos Chivo métesela de una vez por todas, a la puta esta se le nota en la cara que ella quiere ser bien violada, jajajaaa, -animaba el obeso Gus a su jefe el Chivo con el celular grabando la cara de la chica.

La espantada Abril quien estaba a la espera de ser violada ahora no podía quitar su espantada vista de aquel chocante y obeso cuerpo rollizo del tal Gus, el hombre era totalmente peludo, aparte de su panza de elefante, el amorfo sujeto tenía tres grandes rollos de carne justo bajo de su ombligo que lo rodeaban entero, en la parte de su masculinidad se veía un espeso enjambre de pelos muy negros en donde no se veía ninguna verga, era como si aquel hombre no tuviese masculinidad, de pronto diviso entre medio de aquellos impúdicos pelos encrespados la cabeza de algo redondo y grueso que chorreaba una gran cantidad de líquidos venéreos, la chica no pudo evitar con horror el imaginarse a ese tremendo y peludo animal encima de ella y con este intentando meterle su asquerosidad adentro de su vagina, y si es que lo lograba.

--¡¡Escúchame bien perra altanera…!! –Abril rápidamente subió su mirada a la cara del hombre que estaba montado sobre ella, el Chivo le hablaba a la desdichada joven con expresión depravada a la vez que con sus dos mugrientas manos le despejaba su rostro de sus cabellos, --¡Ahorita estoy solo a segundos de cogerte, y a punta de vergazos te voy a quitar ese rictus de puta engreída que tienes en tu cara y que se niega a desaparecer…! ¡Desde ese momento solo serás mi putita…! ¡¡Te convertiré en un perra muy caliente…!! ¡¿Entiendes?!, ¡¡¡jajajaja!!! -reía el desquiciado maleante, mientras que Abril solo se daba a escuchar todas las  barbaridades que este le hablaba.

--¡¡Noooo…!! ¡¡¡Sniffssss…!!! ¡¡¡Yo no seré nada de eso que Usted dice…!!! ¡¡¡Sniffssss…!!! ¡¡¡E… e… eso… eso j… ja… jamás…!!! ¡¡¡Sniffssss…!!!

El viejo Renato estando muy bien montado sobre el cuerpo ofrecido de su joven víctima, con tan solo escuchar lo último dicho por la chica entre medio de sus lloriqueos volvió a meter su mano por al medio de ambos cuerpos, se agarró la verga que estaba tan dura y caliente como un fierro incandescente y la volvió a acomodar en la apretada vagina de Abril a quien hasta ese día solo se la habían pisado en un par de ocasiones.

La iluminada imagen de ambos cuerpos que estaban en la antesala de una abusiva copulación era totalmente contrastantes, era el de un asqueroso hombre viejo con cara de Chivo que rondaba los 50 años, muy delgado y de oscuros pellejos caídos producto del abuso de drogas, del alcohol y de una muy mala alimentación, contra el vigoroso y muy bien moldeado cuerpo de una saludable chica de recién 20 años de edad que por razones abusivas por parte del maleante que estaba a punto de violársela y sus dos amigos ella se encontraba literalmente abierta y ofrecida para recibirlo. El decidido delincuente ya la ponía en conocimiento:

--¡¡¡Ahí te voy Abril… vas a recibir mi verga…!!! -el delincuente se concentró y cerró sus ojos, sintiendo además como los tiernos pliegues vaginales de la que iba a ser su mujer le daban la bienvenida a su hedionda herramienta desaseada, para luego simplemente empujar hacia adentro.

--¡¡¡NOOOooooo…

El fuerte grito Abril fue acallado de un momento a otro quedándose con su rostro desfigurado por el horror, ya que al momento de gritar sintió con impotencia como se fue tragando y sintiendo los 25 centímetros de verga que aquel hombre desconocido le fue metiendo.

El abultado y aceitoso glande fue el primero en hacer contacto con sus rosadas carnes interiores, luego y con algo de esfuerzo por parte del sulfurado maleante este logró hacer deslizar hacia el interior de la chica una buena parte del grueso tronco, para finalmente mientras la joven se contorsionaba  débilmente en son de rechazo el delincuente con un brutal movimiento de empalamiento terminó por perforarla hasta la misma base de su tranca quedándose pegado a ella y ondulando despaciosamente, el audible quejido de aguante que mandó la chica una vez que sintió la mortal estocada en su vientre fue como música de los Dioses para los tres delincuentes, todos estos interesantes detalles en su lindo rostro fueron grabados por el gordo Gus.

En forma literal el Chivo la estaba sintiendo toda, así lo demostraba la gran cantidad de babas que caían de su boca abierta y que iban a dar directamente a la atractiva carita de Abril quien es esos momentos estaba con los ojos fuertemente cerrados y respirando aceleradamente por su boca deseando la muerte al estar sintiendo las aceleradas palpitaciones de la gruesa verga de un maleante cualquiera al interior de su cuerpo, ella aun intentaba realizar leves movimientos de escapatoria con la parte central de su juvenil anatomía, cosa que no iba a ocurrir.

Estando el vil hombre profundamente clavado en ese soberbio cuerpazo de hembra, este se quedó estáticamente enterrado en su vagina disfrutando de los movimientos de rechazo que hacía ella y que a él se le hacían de los más gratificantes para la sensibilidad de su verga incrustada, ambos cuerpos estaban fuertemente iluminados desde todos los ángulos gracias a los 5 focos, mientras el gordo Gus no paraba de grabar la violación desde distintos puntos alrededor del camastro metálico, sobre todo del desfalleciente rostro de la infeliz chica en el momento en que se la fueron metiendo.

Por su parte Abril sufría psicológica y físicamente de aquel abusivo acople sexual en el cual la mantenían y en donde ella también era principal protagonista junto al viejo delincuente ensartado en su cuerpo, y no tan solo eso, además de estar dolorosamente sintiendo las chocantes fricciones de carnes en aquel momento en que después que le metieron la verga debía también estar aguantándola mientras esta no paraba de palpitar aceleradamente al interior de su vientre.

En cambio el hombre con aspecto de Chivo estaba con sus ojos vidriosos y con su boca completamente abierta, este continuaba  babeándose sin darse cuenta de ello con su vista puesta en un punto indeterminado de aquel espaciado de cemento, estaba sintiendo muy rico, su tranca en ese preciso momento estaba siendo abrazada exquisita y tibiamente por la panochita de semejante muchacha, aquella joven y núbil entrada femenina de vez en cuando pero en forma continua para el momento le daba una serie de deliciosos apretones vaginales regalándole al delincuente unas sensaciones tan deliciosas como gratificantemente indescriptibles, claro que esas contracciones que disfrutaba el muy miserable se debía a la serie de movimientos que hacia la desdichada joven con la única intención de que este se le saliera, situación que no lograba ya que la verga estaba profundamente enterrada, y el dueño de esta así ya lo comenzaba a gritar a los 4 vientos:

--¡¡Ohhhh…!! ¡¡¡Argggggggggghhhh…!!! ¡¡¡Siento que en cualquier momento me voy a correrrrrrrrrr…!!! ¡¡¡Arrrrgggggggggghhhh…!!!  ¡¡¡Q… que… r… ri… ri… cooooo!!! -era lo que bufaba el Chivo ahora con su cabeza levantada aullando como un lobo en luna llena sin siquiera sacar un centímetro su verga de aquella apretada vagina que según él se la estaba succionando más hacia adentro.

Una vez de haber gritado esto último el enloquecido delincuente en forma desesperada la agarró de su carita buscando con su boca la de ella, al maleante ni le importaba que la chica estuviese llorando perdidamente, este junto con estarla besando abusivamente solo sacaba fuerzas de contención para no correrse tan luego, hasta que de un momento a otro y ya sin pensársela más sencillamente se la comenzó a coger tanto como él lo había estado deseando.

El viejo maleante Renato la penetraba lento pero firme, se movía de atrás y adelante sin parar en ningún momento, y Abril simplemente se dejaba coger por él sin poder hacer nada para impedirlo, también estaba siendo besada a la fuerza de una forma de lo más asquerosa, con la lengua del hombre con cara de Chivo bien metida adentro de su dulce boquita intentándole traspasar hasta más allá de su garganta con lujuriosa impaciencia según sentía ella.

Mientras el intenso besuqueo forzado continuaba sin ánimos de parar por parte del asqueroso delincuente, este mismo pasó sus dos manos por debajo de las suaves nalgas de su víctima para que por cada feroz arremetida que le pegaba empujarla hacia arriba y hacia su verga con firmeza con la sola intención de sentirla más a plenitud, en tanto los sonidos de los tornillos y tuercas del camastro metálico por falta de aceite se unían a los sufridos gemidos de aguante de la chica que escapaban por entremedio de ambas bocas unidas, sumados a los apretados chapoteos de la verga por cada vez que se hundía en el ajustado coño de la joven violada.

El percudido vejestorio con cara y barba de Chivo que en su mente se repetía una y otra vez: “¡Me la estoy culeando…! ¡¡Me la estoy culeando…!!” había comenzado a acelerar su mete y saca, haciendo que el vaivén de los sudorosos cuerpos acoplados cada vez fuera más morboso, su cachambrosa mente le repetía una y otra vez que por fin ya se la estaba cogiendo.

En tanto lo anterior desde los femeninos y sensuales labios de la atractiva joven abusada salían audiblemente gemidos desfallecientes por todo lo que le estaba ocurriendo, estos se entre mezclaban con resoplidos y jadeos que hacía su violador quien ya la ensartaba en forma impecable bien montado sobre su cuerpo.

Al desesperado viejo Renato mientras disfrutaba al máximo todas esas exquisitas sensaciones que le otorgaba su verga gracias a la estrecha vagina de la joven, a este le faltaban manos para recorrerla y manosearla a su total antojo, ahora mientras la taladraba con fuerzas desmedidas también se daba a sobajearle las tetas, los minutos corrían y él los estaba disfrutando al máximo.

Mientras que la vejada chica por cada firme estocada que él le ponía sus gemidos de rechazo y de dolor eran más fuertes aun, al sentirse tan usada y ultrajada por un miserable delincuente que nunca jamás había visto antes en su vida, ella sentía que ese hombre prácticamente le estaba destrozando la vagina con su endurecido pene:

--¡¡¡Ahhhhhh…!!! ¡¡¡Sniffssss!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!! –Por cado sollozo o exclamación debido a las firmes puñaladas de carne la adolorida chica mandaba un audible grito de dolor, --¡¡¡Noooooo…!!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!! ¡¡¡Sniffssss!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡N… No me lo haga tan… tan… fuerteeeee…!!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!! ¡¡¡Sniffssss!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡¡No tan fuerteeeee…!!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡¡Ohhhhh…!!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!! ¡¡¡¡Me… me… dueleeeee…!!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡Sniffssss!!! ¡¡¡¡Mmmmmfssssss…!!!! –gemía, gritaba y lloraba Abril con sus hermosas piernas forzosamente bien abiertas para el beneplácito del desesperado delincuente que se movía sobre su cuerpo metiéndole la verga con energías y lo más profundo que podía.

--¡¡¿¿Te gusta putaaaaa??!! -la resquebrajada cara del sudado viejo Renato detrás de su barba de chivo expresaba autentica calentura cuando se dejaba caer hacia ella y le hacía esa infame pregunta.

--¡¡N… Noooooo…!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡S… Sniffssss!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡N… No me gustaaaa!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡No me gustaaaa!!!! ¡¡¡Ohhhh…!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!! --¡¡¡Ahhhhhh…!!!  ¡¡¡Snifffsssssssss!!!  ¡¡¡¡Mmmmmfssssss…!!!! -se quejaba y lloraba más copiosamente la desventurada chiquilla mientras sentía las feroces estocadas con las que le castigaban su adolorida conchita.

Aun así y ante los sonoros sollozos de la joven el delincuente quien estaba de lo más empotrado y clavándose en su curvilínea complexión se daba a cogérsela reciamente y en forma acompasada, su ajado cuerpo de carnes sueltas no cejaba en arremeter y probar con su verga esa saludable y bien ponderada figura femenina.

La valiente Abril tuvo que soportar por largos minutos la flagelación de su cuerpo, ahora estando ella con sus ojos cerrados y con lágrimas ya secas en su rostro se daba a sentir y aguantar la dura verga del maleante enterrándose hasta su misma matriz, abundantes cantidades de jugos íntimos de ella y del viejo con cara de chivo chorreaban por ambos bordes internos de sus muslos, esto solo por efectos naturales por parte de ella, y el viejo Renato quien ya se daba cuenta de eso ultimo y que su verga ya entraba y salía libremente por aquella ajustada entrada de amor quiso obtener más acción por parte de su atractiva compañera de coito:

--¡Oye putitaaaa…! ¡Mmmmmm…! ¡Creo sentir que tu pucha ya ha aceptado a mi verga adentro suyo! ¡¡Sientelaaaa…!! –le dijo al mismo tiempo que le mandó un fuerte empujón hacia adelante logrando que a la chica se le elevaran sus caderas unos buenos centímetros del camastro junto con robarle otro débil alarido de dolor, luego de eso continuo moviéndose arriba de ella a la misma vez que continuaba hablándole:  --¿¡Sientes la verga cómo se desliza dentro tuyo…!? ¡Dime si no es una verdadera delicia…! ¡¡Ohhhhh…!!, -gimió de calentura el hombre chivo con su cara alargada hacia los cielos, lo hizo como si de verdad estuviera berreando como lo hacen esos animales, luego de recomponerse de aquella exquisita sensación en su verga este le siguió hablando mientras sentía como su gran aparato parecía derretirse en los intensos calores interiores de aquella exquisita vagina: --¡¿Q… Qué tal si ya comienzas a moverte y terminamos esto como verdaderamente un hombre y una mujer lo hacen…?! ¡¡¡Argghhhhhhh que… que… ricoooooo…!!!, -junto con decirle semejantes disparates el viejo se la metía lo más profundo que podía y ahondaba al interior de ella, lo hizo por cada frase que emitió ante su enajenante solicitud.

Pero la chica por su parte quien ya no lloraba, solo lo miró despreciativamente para después llevar su triste mirada hacia uno de sus desnudos hombros con su cuerpo jadeando levemente por la acción que ejercían sobre este, el ardiente y viejo delincuente seguía meneándose arriba de ella a la misma vez que se daba a seguir alabándola y burlándose de ella:

--¡Vamos cosita ricaaaaa… ya no te hagas la estirada…! ¡Si prácticamente ya nos estamos reproduciendo ambos… jejejee! –el muy miserable le hablaba muy cerca de su cara y lamiéndole su cutis, sus apuntalamientos otra vez eran más acompasados pero firmes del mismo modo, mientras le vociferaba: --¡¿Qué tal si antes que eyacule dentro de ti te meneas bien rico y nos empeñamos a hacer un hijo los dos juntos?! ¡¿Te gustaría… te gustaría quedar preñada a la primera?! ¡¡¡Jajaja!!! Así una vez que nazca nuestro hijo le pondríamos por nombre Enero, Febrero a Marzo en honor a ti, ¡¡¡jajajajaaaa!!! ¡¡¡El que tú escojas ricura…!!! ¡¡¡Jajajajaaaa!!! ¡¡¡Tomaaaa…!!! -le dijo al momento de otra vez echarse con la verga bien adentro de ella.

Pero el casi desnutrido maleante veía que aquella remilgada joven de cabellos castaños y de ojos verdes solo lo ignoraba mientras el no paraba de cogérsela, esto más lo calentaban y sabía que estaba en condiciones de estar cogiéndosela todo lo que él quisiera, tanto por el efecto de las drogas, como por sus intensos deseos de ella, pero él quería sentirla más, deseaba experimentar en su afiebrada verga como serían las sensaciones en esta si ella le brindara unos buenos meneos sexuales, pero fue la misma chica quien con su negativa y el espanto sentido por lo último que le dijo este sobre eso de que ambos tuvieran un hijo inconscientemente le dio la clave para obligarla a que se mostrara más cooperadora:

--¡¡¡Noooo…!!! ¡¡¡N… Ni se le o… ocurra acabar d… dentro de m…mí…!!! ¡¡¡C… Cu… Cuando lo h… ha… haga solo sa… salgaseee…!!! -Abril quien en su mente armó la figura de aquella terrible concepción que solicitaba el maleante cayó en un estado de escándalo total, ella no podía permitirse quedar embarazada de un delincuente que por primera vez veía, y menos permitir esa fecundación de este con ella siendo que estaba totalmente drogado, pero el maleante seguía con sus odiosas solicitudes:

--Mmmm… sería espectacular correrme adentro tuyo preciosura, tu cuerpo es digno de correrse adentro de él todo lo que uno quiera, jejejee, hasta ahora estoy dispuesto  a hacerlo… pero también puedo acceder a esta última solicitud tuya… pero con una sola condición…

El viejo le había volteado la cara a la chica para que ella lo mirara cuando este le hablaba, el rostro de Abril era de expectación al estar escuchando semejante tanda de estupideces por parte del hombre que la violaba, aun así el miedo que le causaba quedar embarazada de cualquiera de esos tres granujas superaba con creces a todo el miedo que ya había sentido en el trascurso de aquella desdichada noche de juergas:

--¡¿C… Cuál?! -le consultó de una y aguantando la humillación de mirarlo cuando este ponía cara de placer en los momentos que ahondaba su verga en ella.

--Que te empieces a mover al mismo ritmo en que te cojo, si lo haces bien te prometo que cuando esté a punto de correrme me saldré de ti y echaré mis mocos sobre tu estomago…

La chica con solo escucharlo comenzó a hacer pucheritos con su boquita como si se fuese a largar a llorar nuevamente, y así también lo demostraron sus ojos los cuales se le bañaron en lágrimas, pero el asqueroso delincuente a quien no le importaba todo eso solo seguía aserruchando contra ella a la espera de su respuesta:

--N… No… Nooooo… no creo poder hacerloooo…, -le contestó con un hilillo de voz y con sus ojos cerrados demostrando su pesar.

--Vamos ricura… yo sé que tú si puedes hacerlo… solo imagina que estas bailando en la discoteca, si allá podías menear el culo bien rico, ¡¿porque aquí no?! ¡¿Acaso deseas quedar embarazada de mi o de alguno de mis amigos?!

Abril sintió como ese asqueroso y flacuchento hombre se la dejaba clavada entera mientras detenía sus movimientos, claramente este estaba descansando para después seguir dándole, lo vio sacarse el sudor de su cara con uno de sus antebrazos mientras esperaba que ella le respondiera algo:

--¿P… por… por qué me hace estoooo…? ¿A… acaso ya no ha tenido suficiente…?

--Claro que no mi puta agrandada… ya te dije que estarás varios días con nosotros…, -el delincuente lentamente ya comenzaba a moverse junto con ir hablándole: --días en los cuales te vamos a estar dando verga por largas horas así como ahora, Ohhhh que rico se siente estoooo…, -le dijo mientras le hablaba, --es decir… esto recién está comenzando… vamos no seas malita… solo mueve tu panochita junto con mi verga…

La chica miró de soslayo a los otros dos delincuentes quienes la miraban con cara de idiotas al mismo tiempo en que se despescuezaban la verga aun por encima de sus calzoncillos, imaginándose a ella teniendo relaciones con esos dos obesos hombres, de sus ojos otra vez caían abundantes cúmulos de lágrimas, sin mencionar que la gran vergota del chivo otra vez no paraba de entrar y salir de dentro de ella, en eso viejo delincuente que la violaba seguía intentando lograr sacar algún beneficio corporal por parte de ella:

--Vamos putita… ya déjate de tonterías… mira, si te meneas bien rico y haces que me corra como un condenado te prometo que lo haré afuera de tu cuerpo y haré también que esos dos no se corran dentro tuyo… sin mencionar que si me tratas como tu macho mientras te toque coger conmigo no permitiré que nadie te haga algo malo… ¿entiendes lo que te digo verdad?

Abril claramente recordó que ese trio de maleantes le había dicho que luego de que la usaran simplemente se la despacharían, la ultrajada joven con todo lo vivido ya hasta casi se le había olvidado esa parte, por lo que la deshonesta propuesta cada vez se le hacía más interesante a pesar de la forma en que lo estaba viviendo, así que impulsada por miles de motivaciones se dio a firmar esa espeluznante tregua que le esteban proponiendo:

--E… eso… ultimo… E… so ul…timo que dijoooo… ¿Me… me… lo prometeeee…?

--¡¡¡Prometido cosita ricaaaaa…!!! ¡¡¡Claro que sí!!! Jejeje, -se apresuró en sellar el acuerdo el impaciente maleante ya deseando sentir esos femeninos movimientos con los que la atractiva chica se estaba comprometiendo, además de seguir vociferándole: --¡¡Ya quiero sentir esos besitos ricos que debes dar con tu lengüita rica moviéndose resbalosamente con la de uno!!, ¡jejejejee!

Abril desde debajo de su cuerpo solo lo miraba, el viejo flaco con cara de chivo era tan re feo que ella aun no sabía si sería capaz de dejarse coger y con ella moviéndose para hacer que este se corra, pero no le quedaba de otra, fue ahí cuando le contestó:

--Lo… lo… intentaré… pero… pero yo nunca he sido buena para fingir…

El maleante ya estaba casi desesperado, en esos momentos lo único que deseaba sentir en su vida eran los movimientos que haría aquella preciosa chica según se estaban poniendo de acuerdo:

--¡¡Da lo mismo putilla…!! ¡¡Tú solo muévete y gime como si lo estuvieras gozando…!! ¡¡Mientras más rápido te menees cuando ya estés culeando conmigo más pronto me deslecharas…!! ¡¡¡Jajajajaaaa!!! -al salido maleante le encantaba hablarle vulgarmente mientras se la cogía, y que ella le contestara como si de verdad estuviesen hablando normalmente, solo eso, lo estaban calentando en demasía.

--Ha… haré lo posibleeee…, -le dijo una muy avergonzada y traumada Abril a la misma vez que tragaba saliva, ese extraño acuerdo en el cual se estaba comprometiendo se le hacía casi diabólico.

--¡¡Bien…!! ¡¡Ahora solo muévete bien rico hasta que logres hacer que me corraaa!! ¡Jejejeje…! ¡Vamos! ¡¿Qué esperas para hacerlo?!

Junto con escuchar esto último la chica adentró sus carnosos labios y cerró sus ojos en señal de su auténtico bochorno, para luego intentar separar y recoger sus muslos uno del otro un tanto más de los que ya los tenía por efecto de sus amarras, una vez que lo hizo comenzó a menear sus vagina algo despacio, no al mismo vaivén en que le metían la verga:

--¿Así… Así esta biennnn…? -le consultó con voz quedita para saber si al hombre le gustaba la forma en que ella se estaba moviendo.

--¡¡¡Guaaaaaaaaaaaa…!!! ¡¡¡Q… Que… Que gusto que me das zorraaaaaaaaa…!!! ¡¡¡Pero hazlo más rapidooooo…!!! -el viejo drogadicto de cara alargada tuvo que retorcer hasta sus blancas y fofas nalgas para no correrse cuando sintió los tímidos movimientos de la nena, este sentía como ella intentaba atraparle la verga con su tibia almejita.

Abril quien poco a poco iba cayendo en ese escandaloso e impúdico convenio le tuvo que hacer caso a la piltrafa de hombre con el cual ya comenzaba a aparearse, esto solamente en pos de su integridad y para que no la fueran a preñar, sus caderas y cintura ya aceleraban un poco más intentado buscar el mismo ritmo en que se la cogían según le habían demandado.

--¿Y… y a… ahora… es… es… está bien a… a… así?, -le consultó aun con los ojos cerrados, ella no quería verle la cara de satisfacción con ella ayudándole a que este sintiera más placer de lo ya había estado sintiendo con sus femeninos movimientos.

--¡¡¡Ohhhhhh… siiiiiiiiiiiiiiiii…!!! ¡¡¡¡Ohhhhhhhhhhhhhh… siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii…!!!! -bufaba el flacuchento maleante con su cara desfigurada por la calentura y disfrutándola a mil, su respiración era acelerada, y los mugrientos pellejos de su pecho que al respirar y exhalar remarcaban nítidamente sus costillas así también lo demostraban, aun así sus movimientos se volvieron más violentos que los de hace poco rato, junto a su verga que se endureció a tal grado por la aceleración de la presión sanguínea que hasta le parecía que en cualquier momento esta se le iba a reventar sin alcanzar a correrse dentro de ella tal como lo deseaba, pero a pesar de todo, este igual se daba a seguir bufando: --¿¿¡¡Te gusta… te gusta putaaaaa…!!?? ¡¡¡Arghhhhhhhhhhhhhh…!!!

La chica no sabía que contestar, ella solo se estaba moviendo por expresa petición de su violador para que este mismo no eyaculara dentro de ella, junto con haberse comprometido en que los otros dos tampoco lo hicieran. Pero el viejo con cara de chivo otra vez la presionaba para que ella fingiese que si le gustaba, este se daba cuenta que a la joven le costaba entregarse a su indecente juego de palabrotas:

--¡¡¡Vamos putaaaaa!!!  ¡¡¡Yo sé que te cuesta pero solo dilooo…!!! ¡¡¡Di que te gusta culaer conmigo…!!! ¡¡¡¡Dilooooo!!!!

Abril lo miraba espantada por las rabiosas facciones que se remarcaron en su fea cara de animal de establo desde que ella había comenzado a menearse, por lo que pensó que ese hombre en cualquier momento la iba a abofetear si es que ella no le hacía caso, sin mencionar que la verga ahora la horadaba a toda velocidad entrando y saliendo rápidamente de su encharcada vagina según estaba sintiendo, es importante señalar que a pesar del gran trabajo que hacía aquel robusto miembro masculino en la delicada intimidad de Abril al grado da haber logrado encharcársela, esto mismo aún no hacían los gratificantes efectos sensitivos en el femenino sistema nervioso de la chica.

--¡¡¡Vamos putaaaa!!! ¡¡¡Dilooooooooo…!!! -le volvía a gritar con ferocidad el maleante a la vez que la intimidaba con su mirada de drogadicto casi encima de su carita asustada.

--¡¡Siiii… siiiii… m… me… g… gustaaaaa…!! -le contestó Abril con turbación y miedo al salido vejestorio, mientras que con su cabeza mirando al cielo de aquel espaciado solo se daba a menearse tal como se lo habían ordenado.

Pero el delincuente Renato Vargas aleas el Chivo aun quería más:

--¡¡¡Dilo completo zorraaaaaaaa… quiero escucharte…!!! ¡¡¡Di que te gusta culear conmigo!!! –Junto con lo último dicho aquel despojo de hombre comenzó a cogérsela como un verdadero mal nacido sintiendo en su gruesa verga como la chica ya comenzaba a recibírsela y comprimirla en su interior cuando este se la dejaba ir completa.

Abril por su parte y muy a su pesar ya se había entregado a cumplir con su parte de aquel extraño y sulfurante acuerdo con el maleante, por lo tanto estaba realizando y gritando todas las bajezas que escuchaba por parte del hombre que se la estaba cogiendo como enajenado, esto lo hacia moviendo rápidamente su cintura de atrás para adelante:

--¡¡S… Si… Siiiiii…!! ¡¡Si… Si… me g… gus… gusta c… cu… culear con Usted…!! ¡¡¡Mmmmmfssssss…!!! -gimió la chica después de exclamar sintiéndosela entera en una que se la dejaron ir toda en su ajustada puchita, ella seguía ondulando con la verga bien embutida.

La joven quien gritaba todo eso a petición de su violador no pudo dejar de sentir un extraño gustillo en su cuerpo al momento de ir soltando cada una de aquellas lujuriosas palabras y expresiones, pero al estar ella al tanto de que la tenían amarrada, que se la estaban violando y que para rematarla el asqueroso estropajo de hombre que se lo hacía estaba totalmente drogado le daba la sensatez que necesitaba para no concentrase en esos extraños gustillos carnales que ya tímidamente se estaban haciendo notar, sin embargo sus caderas parecían indicar todo lo contrario.

Pero el viejo Chivo quien estaba totalmente ajeno del estado psicológico de la chica y de sus tímidos ímpetus femeninos solo se daba a cogérsela firmemente y a seguir arengándola a que culeara más rico de como ya estaba haciéndolo:

--¡¡¡Esoooo¡¡¡ ¡¡¡eso…!!! ¡¡¡Lo haces muy rico zorraaaa…!!! ¡¡¡Sigue gimiendo… sigue gimiendo y meneándome la conchaaaa!!! ¡¡¡Culea… Culeaaa…!!! ¡¡¡¡Cu… Culeaaaaaaaaaa…!!!! -le gritaba de la misma forma en que lo haría un descerebrado, su alargado rostro mientras le gritaba directamente a la cara era de calentura total.

Verga y vagina se movían aceleradamente buscándose una a la otra, ya casi ni importaba los motivos reales del porque se complementaban de aquella forma, el asunto era que la chica aún mantenía su resistencia y solo deseaba que aquel asqueroso hombre se le saliera de una vez por todas y vomitara su inmundicia sobre su estómago.

--¡¡Si… si…  si… si me gustaaaaa!! ¡¡No… no quiero que pare de hacermeloooo…!!!  ¡¡¡E… es… esto… es muy r… ri… ricoooooo…!!! -Abril dijo eso ultimo mirando fijamente al repugnante hombre de barba animalesca, ni ella misma se la creía de todo lo que estaba saliendo de sus labios, junto con ello la confundida chiquilla comenzó a menearse más rápidamente al grado que hasta se le desfiguraba la cara por las fuerzas y las ganas que le ponía, claro que lo hacía solo por el trato que había hecho con el maleante y no por lo que había sentido un rato antes.

--¡¡¡Eso… Esoooo…!!! ¡¡¡Así… así…!!! ¡¡¡Disfruta perraaaa…!!!

Abril quien aún mantenía en su mente la convicción de que ella estaba cooperando solo a favor de si misma semi flectaba sus poderosas piernas subiendo y bajando su cintura al mismo ritmo en que se la estaban cogiendo, las delgadas cadenas enganchas al velcro que forraban sus muslos aflojaban y se tensaban impidiendo que ella se meneara de una mejor forma, aun así le estaba poniendo todo el empeño del mundo para que ese miserable hombre se corriera lo más pronto posible

--¿¡¡¡Te gusta putitaaaa…!!!? ¿¡¡Te gusta cómo te violooooo!!??

Ella se tardaba unos buenos segundos en contestar buscando en su mente las mejores palabras para satisfacer a su violador y luego que las encontraba simplemente se las decía:

--¡Siiiii…! ¡¡¡Me… me… está violando muy…  muy ricoooooo…!!! ¡¡¡Ohhhhh…!!! ¡¡¡Ohhhhhhh…!!! -le decía y gemía con sus ojos cerrados, su hermoso rostro ya comenzaba a sudar.

--¡¡Quiero que te imagines y que me digas que yo soy tu marido… y… y que le estamos poniendo empeño para hacer un h… hi… hijoooooo…!!

Abril quien ya estaba con todo su rostro sudado y moviéndose con sus ojos fuertemente cerrados en un instante pensó en negarse a lo que el repugnante maleante le solicitaba, eso que le pedía era una insania total se decía la chica para si misma, pero el solo hecho de sentir a ese hombre con aspecto de desnutrido montado sobre su cuerpo tomándola a la fuerza y metiéndole la verga tal como lo estaba haciendo cosechando todo lo que ella tenía para darle y con las insanas ganas de hacerle un hijo, la idea finalmente terminó por confundirla, preguntándose como sería sentirse embarazada por aquella piltrafa de hombre, así que sin siquiera proponérselo y solo en fracciones de segundos de su ajustada vagina fluyó una abundante cantidad de flujos femeninos que la hicieron estremecerse entera y la animaron a darle en el gusto a ese asqueroso sujeto que la montaba como un verdadero enfermo mental:

--¡¡¡Ohhhhh!!! ¡¡¡Siiiii don Chivoooo…!!! ¡¡¡U… Us… Usted es mi ma… maridoooo… y puede preñarme todo lo que quieraaaa!!! ¡¡¡Yo… yo tendré a su hijoooooooo!!!, -la chica gritó todo eso último moviéndose más rápidamente aun: --¡¡¡¡Dejemeeee… déjeme bien e… em… embarazadaaaaa!!!! ¡¡¡Ohhhhh Diosssssssss!!!, -ese último “¡oh Dios!” por parte de la chica fue verdadero e involuntario, ya que tras el primer chorro de sus líquidos de hace un rato ahora sencillamente y aunque ella no lo deseaba su cuerpo se impuso y dijo otra cosa, este sencillamente colapso haciendo que Abril se corriera exquisitamente al ser víctima de todas esas desvergonzadas e inmorales palabrotas que la habían obligado a decir, segundos antes fue su mente la que se rehusó férreamente al orgasmo desafiando a su femenino sistema hormonal el cual ya se estaba pronunciando, pero las oleadas de placer se venían sin ánimos de devolverse, intentó por lo mismo pensar en otra cosa, todo esto fue en fracciones de segundos hasta que su afiebrada vagina ya no dio más contrayéndose al máximo apretando y exprimiéndole la verga al delincuente para luego simplemente explotar y mandar tres fuertes y abundantes chorros de líquidos femeninos que bañaron toda la extensión de aquella gratificante verga que se la cogía, la chica por más que quiso no pudo dejar de moverse y su mente ya se perdía en aquella exquisita perversión por la cual se sentía exquisitamente seducida.

En tanto el ardoroso delincuente se encontraba en otra dimensión sintiendo y experimentando todo lo que el cuerpo de la chica le proporcionaba con sus febriles movimientos, ni mencionar el gusto que había sentido en su endurecido miembro en el momento en que la joven se lo bañó con sus tres expulsiones de caldos calientes, ahora veía y sentía que la joven al pronunciar aquellas palabrotas que él le había exigido más rápidamente se refregaba la concha haciendo deleitosos movimientos de apareamiento contra su verga, mientras que Abril quien acababa de dar un paso significativo en aquella enajenante cogidota que le estaban poniendo seguía pidiéndole que la embarazaran con alaridos casi desfallecientes:

--¡¡Ohhhhhh…!! ¡¡¡Su vergaaaa…!!! ¡¡¡Su verga Don Chivoooo… préñeme con su… con su vergaaaa…!!! ¡¡¡¡Está muy r… ri… caaaaa…!!! ¡¡¡Ohhhh…!!! ¡¡¡¡Ricoooooo…!!!! ¡¡¡¡Riccccc…

El juvenil sistema nervioso de Abril fue quien tomó el control de su curvilíneo cuerpo, ya que este nuevamente la hizo estallar en otro sensacional orgasmo, tres veces superior al anterior, y justo en el momento en que su vagina iba a comenzar a soltar otras sendas cantidades de líquidos vaginales el vivaz delincuente ya no se aguantó más por las tantas bendiciones que se le ofrecían y se lanzó como un verdadero perro hambriento a lamer esa sabrosa almejita que ya estaba botando jugos como si fuese el mejor manantial de agua viva.

La chica mientras gritaba lo último y al sentir como su cuerpo otra vez se desintegraba amenazándole con llevarle la vida, vio desde su posición como aquel horrendo hombre con el cual estaba cogiendo se le salía de encima y se ubicaba hincado a los pies del camastro metálico para echarse justo al medio de sus muslos dándose a devorarle la vagina en una forma de lo más exquisita estando ella corriéndose como nunca lo había hecho, comenzando ella misma a refregarle su chorreante hendidura en la boca  y por distintas partes de su fea cara.

Abril quien estaba tendida y amarrada en aquella especie de camilla fuertemente iluminada paseaba su resbalosa vagina por todo el ajado rostro largado del delincuente rociándolo febrilmente con los tibios líquidos que ella dejaba salir de su cuerpo, y cuando sentía la rasposa lengua del delincuente penetrarle su puchita, le mandaba de tres a cuatro movimientos pélvicos, ondulando y refregándole su rajadura intima en la boca de este, el salido maleante por su parte estaba encantado con todas las puterías que hacía voluntariamente la atractiva joven.

El asqueroso hombre con cara de chivo desnutrido se dio el festín de su vida con aquella sabrosa vagina, se la estuvo chupando hasta que notó que la desfalleciente chica ya no tenía nada más para darle, por lo que rápidamente fue trepando por su femenina arquitectura forzosamente abierta de par en par hasta quedar otra vez montado sobre ese desnudo y tembloroso cuerpo para terminar besándola con la misma pasión en que lo hace un hombre enamorado.

Abril por su parte no estaba en condiciones de opinar nada, su envidiable cuerpo estaba agotado y su estado psicológico era de lo más confuso, por lo que solamente se dejaba hacer a la misma vez que correspondía el beso muy tímidamente y sintiendo otra vez en su suave estomago la dura estaca de carne del maleante lo que la llevaron a recordar que este aún no se corría.

El desnutrido delincuente aún no se la creía, por lo que solo se daba a besarla efusivamente y correrle mano por donde él lo quisiera, la chica en tanto ahora solo se mantenía quietecita en donde él podía hacerle lo que quisiera, su boca de a momentos también se apoderaba de sus tetas las cuales succionaba con cara de apasionado para después otra vez volver a esa boquita de ensueño que dulcemente le correspondía, el maleante mientras la besaba comprobaba el mismo y con una de sus manos de lo muy mojada que aún estaba la chiquilla.

--¡Ohhhh ricura…! ¡Que rica y mojada la tienes…! Se nota que tu pucha aun esta sedienta de verga, jejejejee…

--Nooooo… eso no es así…, -le contestó Abril con sus hermosos ojos verdes cerrados dándose a sentir lo que el hombre con aspecto de chivo le hacía allí abajo.

--Claro que si lo estas… Además que culeas riquísimo, -El maleante junto con estar diciéndole este tipo de cosas ya se estaba calentando nuevamente, esto solo había sido un respiro que se tomó, su verga estando posada en el suave vientre de la nena otra vez ya palpitaba de excitación y así se lo hacía saber a la chica, --Si mira nada más… la tienes toda encharcada… creo que te cogeré otra vez hasta correrme… Je…!

--Noooo don Chivooo… Usted ya me lo hizo, además que me duelen los brazos y las piernas,

--Ps hazte la idea chiquilla porque después de mi vienen mis dos amigos, ¡jajaja!

En el momento de estar diciendo eso último, tanto el maleante como la chica llevaron sus miradas hacia los sillones en donde pudieron observar que tanto el gordo Gus con el calvo Pete ambos estaban alcoholizados y en estado de semi inconciencia echados en los sillones pronunciando palabras ininteligibles.

--Jajajajaja… ese par de pendejos no saben de lo que se están perdiendo… pero mejor para nosotros, así podremos estar cogiendo todo lo que queramos… ¿qué opinas pendeja? ¿Acaso no es una maravilla que puedas seguir sintiendo solo mi verga adentro tuyo?

Abril quien sentía los dedos del delincuente acariciándole sus bellos íntimos escuchaba también como este le decía abiertamente  que él pensaba seguir violándola por un buen rato, y ella sabía que no estaba en la posición de negarse a nada, ya que si no era el hombre chivo quien se la violara sería cualquiera de los otros dos a quienes le tocaría el turno, aun así quiso parlamentar con el delincuente:

--S… señor… como ya le dije… me siento cansada, y me duelen las piernas y los brazos al estar tanto rato en la misma posición, déjeme descansar por lo menos una hora y luego me lo hace si quiere…

--¡¡Ps no!!, puede que un rato más uno de estos pendejos se despierte y va a querer culearte, así que aprovecharé el tiempo extra que me dieron y te volveré a coger, además que yo aún no me corro… mira como la tengo…

Junto con decirle lo último el flacuchento maleante hizo espacio entre ambos cuerpos en donde la exasperada chica volvió a ver ese inflamado miembro masculino el cual exudaba notorios goterones de líquidos trasparentes, fue ahí que entendió que ese hombre otra vez la iba poseer por lo que cerró sus ojos en señal de resignación.

Luego de eso el más que ansioso delincuente volvió a incorporarse en el expuesto cuerpo de la chica, tomó su verga y la apuntó en la entrada de su vagina, hasta que nuevamente se la metió sin consideraciones.

--¡¡¡Mmmmmmmffssssssssssss…!!! -gimió Abril cuando la sintió entrar de una.

El maleante casi en el acto ya empujaba con fuerzas hacia arriba intentando levantarla con su verga, solo se daba a mirar a su víctima con cara de enojado, él estaba al tanto que la chica aparte de haber estado fingiendo en un principio también se había corrido, y quería nuevamente que ella se volviera a calentar.

--¿¿!!Te gusta la verga… perraaaa!!?? -le consultó esperando que Abril le contestara de la misma forma en que lo había hecho solo hace un rato.

--¡¡¡Noooooo!!! -le contestó seguidamente la adolorida joven quien de hace rato había vuelto a sus cabales.

--Entonces finge estúpida…o acaso quieres que uno de esos dos animales te preñe cuando una vez ya estén repuestos… o a lo mejor quieres ser la madre de mi propio hijo… eso quieres?

--¡Siiiiiiiii…! ¡¡Si me gusta…!! ¡¡Métamela más fuerteeeee…!!! -le contestó a grito limpio la cabreada joven por lo odioso que era ese asqueroso maleante, por lo que este mismo le respondió pegándole brutales arremetidas.

--¡¡Arrrrggghhhhhhhhh!! ¡¡Así me gusta mi putita engreída…!! ¡¡Que sepas muy buen quien es desde ahora tu macho…!! ¡¡¡Así que tomaaaa…!!! ¡¡¡Tomaaaaa…!!! ¡¡¡Tomaaaa!!!

El Chivo comenzó a darle una serie no menor de firmes y brutales acometidas con su verga, los jugos vaginales entremezclados con los líquidos pre seminales del maleante no tardaron en aparecer y ya corrían por las brillantes nalgas de Abril posadas en la superficie de color aluminio formando un llamativo charco de estos en esa parte del camastro metálico.

--¡¡¡Esoooo…!!! ¡¡¡Eso zorraaaa…!!! ¡¡¡Mójate todo lo que quieras…!!! ¡¡¡Esto está realmente buenoooo…!!! ¡¡¡Es solo que ya es tiempo que comiences a menearte rico…!!!! ¡¡¡¡Arrrrggghhhhhhhhh!!!! ¡¡¡¡Igual que hace solo un ratoooo!!!! ¡¡¡¡Jajajaja!!!!, -le bufaba el percudido maleante ya que ahora deseaba sentir los exquisitos movimientos de acople que la chica hacía, y el bien lo sabía.

Si bien Abril en un principio de este segundo acople se había mostrado fastidiada por la situación que estaba viviendo, ahora tras 15 minutos seguidos en los cuales le llevaban dando caña sin contemplaciones su juvenil vagina otra vez se comenzaba a llevar bien con esa grotesca vergota que la penetraba rápida y aceleradamente, fue ella misma quien sintiéndose muy bien ensartada comenzó a arremeter contra esa terrible herramienta masculina e invasora, a veces ondulando rítmicamente con sus caderas, o para luego embestir con fuerzas de atrás y hacia adelante contra el duro sexo del delincuente.

Abril con todo su cuerpo desnudo, abierto y brillando por la traspiración en forma apasionada se besaba con el Chivo mientras este se la cogía, de nuevo estaba inconscientemente maravillada con la brillosa herramienta con la que la estaban haciendo gozar, la verga de aquel hombre flaco y cincuentón se la sentía bien parada e inflamada en los momentos en que ella la cobijaba en su interior, esta le palpitaba en forma exquisita.

La eufórica chica también sentía como los asquerosos líquidos pre seminales del delincuente se mezclaban con los suyos, y como estos la contaminaban, pero esto ya casi ni le importaba, solo se daba a realizar con la parte baja de su cuerpo rápidos movimientos circulares, y cuando ella se retiraba hacia atrás con sus caderas lo hacía con la sólida intención de exprimírsela, para luego volver a empujar para delante y repetir la acción copuladora.

Por su parte el hombre Chivo quien estaba enterrado en sus aromáticos cabellos castaños y muy cerca de uno de sus oídos sentía en su aparato todas esas ricas sensaciones que la chica le estaba otorgando sintiendo además que un infernal orgasmo ya se le avecinaba, fue ahí que levantó su cuerpo y le dijo:

--¡¡Eres una perra espectacular a la hora de culear mamacitaaaa!!

Diciéndole esto último tomo férreamente a la chica de su cara y le estampó otro apasionado beso en su boca el cual fue correspondido en el acto por una muy perdida Abril.

Así estuvieron besándose y cogiendo por unos buenos minutos, hasta que el maleante supo que ya no se podía aguantar más:

--¡¡¡Bien putaaaa…!!! ¡¡¡Ahora viene la parte que más he estado deseando desde que te vi por primera vez!!!, -la chica lo miraba con sus ojos lánguidos de tanta calentura, si… una rica calentura que había logrado provocar el miembro del delincuente en su curvilíneo cuerpo y en todos sus sistemas, en tanto el suertudo delincuente se movía sobre ella este seguía notificándole:

--¡¡Escúchame zorraaaa…!! ¡¡Ahora quiero que comiences a menearte lo más rápido que puedas…!! ¡¡¡Y hazlo bien rico…!!! ¡¡¡Quiero que con tu apretada puchita me exprimas hasta la última gota de semen que salga de mi verga…!!! ¡¡¡Ja…!!!

Abril quien escuchó eso ultimo poco a poco fue reaccionando, sus lánguidos ojos de placer de un momento a otro estaban abiertos como platos debido a lo que sus oídos acaban de escuchar, aun así no podía dejar de menearse deliciosamente, mientras el desalmado flacuchento quien no se cansaba de meter y sacar la verga de su íntima fisura este la acariciaba desde el nacimiento de sus nalgas, pasando por sus caderas, cintura y tronco hasta llegar a los contornos de sus tetas, las agraciadas formas de aquella tremenda chiquilla de carácter altanero lo tenían embrujado.

--¡¿Que… que… fue lo último que me dijo…?! -le consulto ahora mirándolo fijamente, pero sus inclinadas cejas hacia arriba denotaban el excitante estado en que ella aún se encontraba muy a su pesar.

--Ps… si putita… me pienso correr adentro tuyo… Jejeje, -em vejete por nada del mundo paraba de cogérsela.

--P… Pe… pero… U… Usted me dijo que no iba a…

--¡¡Cállate estúpida…!! ¡¡Yo me corro dentro de ti todo lo que quiero…!! ¡¡Si ya eres mi zorraaaa!! ¡¡¡Solo sigue cogiendo…!!! ¡¡¡Arghhhhhhhhhh!!!, -junto con gemir de calentura el hombre chivo hundió otra vez su alargada cara en el aromático cuello de la joven comenzando a moverse más reciamente.

--¡¡¡N… Noooooo… p… por f… fa… favor…!!! ¡¡¡Mffssssssss…!!! ¡¡¡N… no lo hagaaaa…!!! ¡¡¡Mffssssssss…!!!, -le pedía Abril entre medio de gemidos placenteros y con la nuca del vejete a un lado de su carita mientras este le lengüeteaba su cuello y uno de sus oídos produciéndoles miles de escalofríos en su cuerpo, ni mencionar todas las deliciosas ondas eléctricas que desprendía su vagina hacia todo su cuerpo gracias a la acción de semejante vergota entrando y saliendo de ella en forma acelerada.

--¡¡¡Ps… si tanto te espanta la idea…!!! ¡¡¡¿Porque entonces te sigues moviendo con mi verga adentro tuyo?!!!

Y era verdad, si bien Abril decía todo eso ante la horrenda idea que ese viejo drogadicto con barba y cara de chivo se corriera adentro de ella, aun así sus caderas y cintura parecían expresar todo lo contrario, la verga en su vagina le hacían sentir sensaciones indescriptibles, muy ricas y deliciosas, claro que ahora ella deseaba dejar de moverse pero sin embargo por más que se concentraba en dejar de menearse no podía lograrlo.

El maleante estaba al tanto del estado de la chica por lo mismo no le dio tiempo de reacción y se la empezó a coger con más ganas todavía, además sabía que aunque la chica se rehusara era bien poco lo que ella podría llegar a hacer debido a como la tenia de inmovilizada, este arremetía con fuerzas desmedidas a la vez que le notificaba:

--¡¡¡Falta poco putaaaa…!!! ¡¡¡Te llenare tu remilgada concha con mi semennnnnn…!!! –el chivo bufaba todo eso con sus ojos fuertemente cerrados mientras acometía con su verga entrando y saliendo aceleradamente del interior de ella.

--¡¡¡Noooo… no lo h… ha… hagaaaa…!!! ¡¡¡Mffssssssss…!!! ¡¡¡Salgase yaaaaa!!! ¡¡¡Ohhhhhh!!! ¡¡¡Ohhh!!! -le gritaba Abril con delicioso espanto al sentir como esa lanza de carne se envaraba y palpitaba en los momentos en que el vil hombre se la dejaba adentro amenazando con escupir su hirviente cimiente al interior de ella, extrañamente la chica lo gritaba con convicción pero también gemia, además que ella en ningún momento paraba de menear sus caderas a la misma velocidad en que se la metían.

El maleante quien se la estaba culeando como desaforado se la afianzó con poderío metiendo sus delgados brazos con tatuajes carcelarios por debajo de los suaves hombros de Abril, sentía las jóvenes y duras tetas de la chica comprimirse contra su huesudo pecho, el aliento a hembra excitada en los momentos que ella gemía y reclamaba muy cerca de su cara le llegaba de pleno en sus narices calentándolo aún más de lo que ya estaba, por lo que se la metía profundamente para luego de sacarla volver a metérsela con más energías, se la introducía y se la sacaba sin compasión.

En tanto la joven y violada chica que estaba a minutos de ser eventualmente fecundada sentía a plenitud la gruesa verga que le metían y le sacaban, al mismo tiempo que la besaban efusivamente en la boca no dándole opciones de reclamo, literalmente le estaban poniendo la cogida de su vida, su mente otra vez comenzaba a perderse en las delicias de aquel acto de apareamiento, y ella ya lo demostraba gimiendo bien fuerte no importándole las consecuencias en su cuerpo si aquel viejo drogadicto eyaculaba adentro de su vagina, ella otra vez prefería seguir sintiendo rico que ponerse a pensar en otra cosa.

Por otro lado el salido maleante seguía con sus bestiales embestidas, aumentando la velocidad de la cogida, y la desfalleciente hembrita ya no reclamaba nada, ambos estaban a punto de correrse como condenados a la misma vez que se besaban con efusividad.

De pronto el viejo delincuente sintió como la complaciente chica tensaba todos los músculos de su cuerpo a la misma vez que con sus ojos en blanco arqueaba su espalda sobre la camilla con sus manos firmemente engrilladas y puestas en cruz, era como verla sacrificada, este por nada del mundo cejó en dejar de ensartarla con fuerzas a la vez que la animaba a que se corriera y a que le exprimiera la verga:

--¡¡¡Así… así putaaaaa!!! ¡¡¡Gózalo… y correteeeeee...!!! ¡¡¡Mi semen ya viene a ti mamacitaaaa…!!!

--¡¡¡Nooooo!!! ¡¡¡Ohhhhhh…!!! ¡¡¡Uyyyyyyyyy!!! ¡¡¡C… cre… creo que me v… voy…!!! ¡¡¡Me voyyyyyy…!!! ¡¡¡Mffssssssss…!!! ¡¡¡Estoy a puntooooo…!!! -le gritaba Abril con su carita desfigurada de excitación y con sus ojos fuertemente cerrados y abriéndose de piernas lo que más podía, ya que sentía como la verga del Chivo se inflama al interior de su vagina.

--¡¡¡Ahí te voy zorraaaaaaaaa…!!!! ¡¡¡Gozaloooooooo…!!!! ¡¡¡Arghhhhhhhhhh…!!!! ¡¡¡Aaaaahhhhaaaaaarrgggg…!!!! ¡¡¡¡Me… me… c… co… corro d… dentro t… tuyoooo…!!!! ¡¡¡¡Me  corrooooooooo…!!!! ¡¡¡Aaaaahhhhaaaaaarrgggg…!!!! -después de ese bestial grito el delincuente le mandó una brutal clavada para quedarse ensartado en ella con su cara contraída de exquisito placer a la misma vez que comenzaba a soltarle calientes chorreadas de semen en los rosados interiores de la chica, mientras que esta misma sentía que su cuerpo se desintegraba ante las delicias de un intenso y bestial orgasmo que aquel asqueroso delincuente había logrado saber llevarla.

--¡¡¡Siiiiiiiiii…!!! ¡¡¡¡Mmmmmm…!!!! ¡¡¡¡S… Su… Se… semennnnn!!! ¡¡¡¡Diossssss…!!!! ¡¡¡¡Q… que rico es es… estooooo…!!!! ¡¡¡¡Me corrrooooooo…!!!! ¡¡¡¡Me corrooooo…!!!! –gritaba también la chica de gusto y calentura desmedida al saber que estaban eyaculando al interior de ella, todo ese abundante liquido caliente que le inyectaban y que se le desparramaba al interior de su matriz le hacían sentirse como una verdadera mujer.

Con el viejo estando con su verga muy enterrado en ella Abril aún seguía sintiendo y experimentando al interior de su vientre como el semen caliente de aquel viejo delincuente salía a presión desde su erecto pene, de como le llenaban su vagina con unas fuertes chorreadas de espeso y blanco semen, la orgasmeada chica no paró de mover y ondular su comprimida vagina hasta que supo que aquel hombre ya no tenía nada más para darle, su carita de a momentos era de impresionante seriedad en los momentos en que eyaculaban en ella para luego reflejar una sorprendida sonrisa orgásmica, así estuvo por dos largos minutos hasta que por fin todo hubo acabado.

Después de aquella bestial cogida entre la altanera chica de la discoteca y el vil maleante con cara de chivo, este último tras haber estado unos tres minutos por lo menos con la verga metida en su vagina esperando que esta perdiera rigidez este simplemente se salió de su cuerpo y se bajó del camastro metálico dándose a estirarse como si viniera recién saliendo de una agradable siesta dominical, su verga aun la tenía algo parada, desde su posición vio que sus dos amigotes aun dormían la mona tras haber estado bebiendo sendas cantidades de aguardiente en los momentos que esperaban su turno para cogerse a la chica.

El viejo chivo con su sonrisa aborrecible pensó que se merecía un buen trago y cuando ya se encaminaba desnudo como estaba hacia la mesa en donde estaba el licor y los cigarros escuchó la femenina voz de abril que lo llamaba, claro que en la voz de la joven se notaba el notorio agotamiento de ella.

--¡Don Chi… Chivooo…!

--Que quieres ahora zorrita… no te vas a poner a lloriquear ahora porque me corrí dentro tuyo… te movías tan rico que no pude aguan…

--¡Venga…! -Le llamo desde la camilla metálica, su posición era la misma, brazos en cruz y con sus muslos abiertos al máximo por acción de las correas, la única diferencia que existía era que ahora desde su muy mojada vagina escurrían espesas gotas de semen que iban formando un blanco y pequeño charco en la superficie de la camastro metálica.

--¿Qué quieres ricura…? -le consultó el desnudo maleante una vez que ya estuvo junto a ella.

--¡Suélteme p… por favor…! me duelen las piernas y los brazos…, -le pidió mirándolo con una extraña expresión de agobio y cansancio en su rostro, pero sin ni una gota de altanería.

El viejo chivo se percató en el acto de estos detalles aun así no podía darle en el gusto en su solicitud.

--No puedo… si lo hiciera tu harías una mamada de la cual te podrías arrepentir…, -le contesto finalmente

--Le juro… le juro que no lo hare…

--Mmmmm… mira si te portas bien puede que en algún momento te saque esas correas… ahora me iré a serv…

--¡Don Chivo…!, -le volvió a inquirir la agotada chica.

--¿Qué quieres ahoraaaa…? Yo necesito serv…

--¡Por favor…!, -le cortó otra vez y para luego continuar, --N… No deje que… que sus amigos me… me lo h… ha… hagan…

El viejo delincuente no daba crédito a lo que escuchaba, si bien la chica podría haber solicitado esto de cualquier otra forma, lo que le llamaba la atención era la singular forma en que se lo pedía, el acento en que se lo estaba pidiendo era de respeto, y eso como que a él le gustaba, pero quería estar bien seguro:

--Jejejejee… ¿qué me estas pidiendo?

--Yo… yo me comprometo a portarme bien con Usted todo el tiempo que quiera y hasta que se aburra… p… pe… pero no deje que ellos me lo hagan… ni que me toquen… p… por favor…

En la cara de Chivo se reflejó una descarada sonrisa de triunfo y orgullo masculino, su ego subió hasta la estratosfera, pero no sabía si esa zorra estaba hablando en serio o estaba tramando algo la muy guarrilla.

 


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