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TODORELATOS » SEXO CON MADURAS » EXCURSIÓN DE FIN DE ESTUDIOS DE CON MIS ALUMNOS 3
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Fecha: 30-Jul-17 « Anterior | Siguiente » en Sexo con maduras

Excursión de fin de estudios de con mis alumnos 3

cornoturga
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Esperanza accede a la proposición y trato con sus alumnos aceptando el chantaje de estos. Y es entregada como regalo al joven camarero español de uno de los bares de copas de la ciudad, para que él pueda hacer con ella y su persona todo lo que quiera sin poder oponerse a nada dentro de los términos pactados con los alumnos. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Como recordareis en el relato anterior dejamos a Esperanza duchándose junto con su alumno Ignacio tras una tarde de sexo, ya que les he puesto en situación continuamos con el relato.

Salimos Ignacio y yo de la ducha, nos secamos y él se sentó en la butaca que había en mi habitación mientras yo me preparaba para bajar a cenar, diciéndome:

“Esperanza, para cenar vístete como lo haces en él colegio y como la mayoría de los que estarán en el colegio piensas que eres: una señora decente y respetable, es decir de modo tradicional “

Yo voy al armario y saco una falda azul marino que me llega hasta cinco dedos por encima de mi rodilla, una blusa blanca de seda (no se transparenta nada) y una chaquetita de lana color granate. Luego voy saco de ropa interior un conjunto blanco de bragas altas hasta la cintura y de sujetador con algunos adornos bordados pero de copa completa y para terminar unas medias de cristal negras, pongo todo encima de la cama y le digo:

“Le parece está bien señor, acorde con la imagen que mis alumnos tenéis de mí”

Él cogiendo mis bragas se las lleva a su nariz para olerlas, la retira, la estira la mira y me dice:

“Para la cena está muy bien elegida. Para después cuando salgamos tendrás que ponerte otra un poco más sexi, aunque por encima pongas alguna prenda de tu vestuario habitual, para disimular, a ver que tienes”

Yo le invito que mire en mi armario. Empieza a mirar y coger ropa de él y me dice:

“La verdad es que Profe no tienes nada que pueda llamar la atención de un hombre. ¿Y de ropa interior como estas?”

Yo le enseño la que tengo y tampoco le parece muy sexi, aunque algunos conjuntos para mí si son bastantes atrevidos, pues tengo dos o tres transparentes por completos y las bragas son de tiro corto, por lo que cuando me los pongo apenas pueden tapar mis pechos y en mi parte inferior dejan al descubierto gran parte de la pelambrera de mi coño, según se la enseño le digo:

“Que te parece, algunos sí que son sexi, aunque el más sexi era el que he tenido puesto antes, purés me le he comprado esta mañana aquí, pero ya no me le podré poner esta noche pues tú me has rajado y roto las bragas”

Él entonces me dice:

“No me parece nada lo suficientemente sexi como para que vayas con ello puesto cuando te ofrezcamos como regalo a nuestro amigo. Menos mal que mis compañeros han ido a comprarte la ropa adecuada. Ahora vístete con la que tienes encima de la cama. Durante la cena me acercaré a ti para que me des la llave de esta habitación y mientras cenáis te traeremos la ropa que te hemos comprado. Cuando acabes de cenar, subes  y a los cinco o diez minutos de que hayas subido, subiré yo para verte cambiar y ver cómo te queda. Una vez que te la pongas buscaremos alguna ropa de la habitual tuya para que te la pongas encima para salir del hotel cuando nos vayamos sin que levantes sospechas y en el primer sitio que podamos ya un poco alejado de aquí te la quitas y Luis se encargará de traerla al hotel a tú habitación. Le esperaremos a que vuelva y después iremos a entregarte como regalo a nuestro amigo envuelta en unas ropas adecuadas para la ocasión”.

Yo le digo que de acuerdo y comienzo a vestirme con la ropa que tengo encima de mi cama, cuando me he puesto la ropa interior y me siento en la cama para colocarme las medias, él se levanta y se marcha diciéndome:

“Profe, me voy a arreglar pues quedan diez minutos para cenar y aun no estoy preparado y además tengo que ver si los otros ya han venido de comprarte la ropa. De acuerdo con lo que te he dicho antes, ten la llave de la habitación preparada para cuando te la pida”.

Acabe de vestirme y  a la hora de la cena, baje  y me junte con el director. Tomamos un refresco en la barra del bar esperando que todos los alumnos entraran en el comedor. Después entramos nosotros dos sentándonos los dos juntos en una mesa.

Tras él primer plato y mientras servían el segundo, se acercó Ignacio donde estábamos y pidiendo perdón, se acercó a mi oído  haciendo con que me hablaba y me decía algo Yo entonces saqué la llave de mi habitación y se la dí, diciendo:

“Hay que ver que sois despistado, toma cógelo y después cuando copies la dirección vuelves a dejarlo donde te lo has encontrado. Cuando bajes dame la llave no se te vaya a olvidar también y no pueda entrar luego”.

Luego dirigiéndome a Miguel, le digo:

“Estos jóvenes siempre están pensando en las nubes, ja, ja,ja,….”

Él me sonríe y asienta:

“Es verdad, pero es normal a su edad, seguro que nosotros también éramos iguales”

Al decir esto desliza su mano bajo la mesa y la lleva a mi pierna justo por donde se acaba la falda y comienza mi pierna. Como si no se diera cuenta comienza a ir subiendo hacía arriba de mi muslo. Yo le dejo y cuando ya está a mitad de él, bajo yo mi mano y agarrando la suya, se la quitó y le digo fingiendo indignación:

“Miguel, por favor, estate quieto no seas atrevido, ya te he dicho esta tarde que no puede ser y no es porque yo no lo desee también, pero tú eres casado y yo también. Soy una mujer decente y esas cosas no debo hacerlas, por favor y menos aquí donde están todos nuestros alumnos y nos pueden ver……”

Él se sonroja y me pide perdón. Yo me rio para mis adentros, me gusta este juego que me traigo con el director, aunque yo sé que llegará un momento en que no pueda pararlo y entonces  pasara lo que ……Dios quiera que pase.  Unos minutos después de nuevo se acerca Ignacio y me entrega la llave de mi habitación (se me hace que ha tardado bastante , pues han pasado más de 10 minutos desde que se la entregue, esto me hace sospechar que han hecho algo en la habitación y me preocupa que pueda ser), al dármela me dice:

“Gracias, Profe, ya está todo en su sitio”.

Continuamos cenando y al terminar, cuando me levantaba para ir a mi habitación, el director me dijo:

“Esperanza, ¿quieres que cuando los chicos se acuesten demos un paseo?”

Yo le contesto:

“Lo siento mucho, Miguel, pero me han pedido los chicos de nuevo que les acompañe para que puedan salir y quedarse un poco más tarde como hicimos ayer, y no me he podido negar. Además, es mejor que con lo excitado que te he visto en la cena y con lo que ha pasado en la habitación, cuando me has visitado, hoy al menos no estemos juntos, y de esa forma evitemos la tentación.”

Le dejo, un poco contrariado por mi negativa y me subo a mi habitación, cuando llego tengo varios conjuntos de ropa interior y blusas, medias de rejilla y transparentes negras tipo cristal, un liguero rojo, camisones tipo picardía y una batita, todo ello de telas finas y casi transparentes, las que no eran transparentes del todo. Me pongo a mirar las tallas, comenzando por la ropa interior y veo que todo lo que mis alumnos han comprado, son de tallas más pequeñas que las que yo uso, algunas prendas hasta dos y tres tallas más pequeñas. Las blusas poco más o menos, no son tres tallas más pequeñas pero si dos al menos. Cuando estoy mirando la ropa llaman a la puerta, no pregunto ni siquiera quién es, pues pienso que es Ignacio como me dijo que a los cinco minutos de subir bajaría él a mi habitación para ver cómo me vestía para la noche. Abro la puerta y en efecto allí esta Ignacio, pero acompañado de los otros tres compañeros (Luis, Emilio y Ramón). Les hago pasar y le digo:

“¿Cómo habéis comprado esta ropa tan pequeña?, son al menos dos o tres tallas más pequeña que las que yo uso, mira la ropa interior, yo uso de sujetador una talla 150 y me habéis traído las tallas 120 y 130 y esto que son cintas, supongo que hará las veces de sujetador debe de ser una talla 110 o a lo mucho 120, lo que sí habéis atinado ha sido con la talla de mi contorno que es la D como habéis traído. Y de bragas uso la XL o XXL según el fabricante y vosotros las que habéis traído son la  L y la M y una de la S, que ni siquiera me entrará. Y las blusas uso la XL debido a los pechos tan grandes que tengo, pues si no fuera por ellos me valdría la L  y habéis traído la M y la L y lo demás no me ha dado tiempo de mirarlo. Vais a tener que devolverlo, así que coger e ir a cambiarlo”

Ignacio mira algunas de las prendas y les dice:

“Tiene razón la Profe, si son esas tallas que ha dicho las que usa, la habéis traído todas pequeñas. De modo que Luis, Emilio y Ramón, ya que habéis sido vosotros los que las habéis comprado, por favor coged las pequeñas (las S y M) e id a ver si os las pueden cambiar antes de que cierren, por otra talla mayor. Las otras como pueden cambiar por el fabricante y más estando en otro país que no es España, que se las pruebe antes de devolverlas: Mientras vais a las tiendas donde lo habéis comprado, yo me quedaré con la Profe para que pueda tener una opinión a parte de la suya de cómo la quedan, pues siempre desde fuera se ven más claras y mejor las cosas, pues a lo mejor aunque la queden un poco justas la pueden valer. Y caso contrario saldré a buscaros para que las cambiemos también”

Los tres chavales, protestando un poco, cogen las prendas pequeñas como les ha indicado Ignacio, las meten en sus bolsas y salen deprisa para cambiarlas antes de que cierren las tiendas.

Entonces me dice Ignacio:

“Abras visto que tenías 5 conjuntos de ropa interior, uno solo de ropa de calle para ponerte encima de la ropa interior y otros 4 prendas sexi para lucir en el interior de la habitación. Te contaré, decidimos comprarte un conjunto de ropa interior y una prenda para la habitación cada uno de nosotros, para que uses una distinta la noche que te toque está con cada uno de nosotros. Y la ropa de calle es para que la uses hoy y la lleves cuando te entreguemos como regalo a nuestro amigo. Ahora comienza a probarte la ropa. Esperanza te seré sincero, cuando acordamos comprarte la ropa, decidimos entre todo en cogértela de unas tallas más pequeñas que las que habitualmente usas, yo les dije una o dos tallas, pero parece que en algunas prendas las han cogido bastante más pequeñas, bien a propósito o por desconocimiento de cómo van las tallas en las mujeres. Pero no te preocupes como ves han ido a cambiar las pequeñas, pero estas aunque te queden justas o más bien pequeñas no  las cambiaremos y queremos que las uses tanto esta noche con nuestro amigo como después las otras con nosotros. De modo que comienza a probártelas, me he quedado yo aquí y he mandado a todos los otros a cambiar las prendas, porque supongo que de esa forma te dará menos corte al estar yo solo , que si estuviéramos todos mirando cómo te las pruebas y te quedan”

Yo comenzando a quitarme la ropa que tengo, le digo:

“Sé que me van a quedar pequeñas y que algunas ni me entrarán, y los sujetadores seguro que me quedarán todas las aureolas y pezones casi fuera de las cacerolas de los mismos. Pero ya que os habéis gastado el dinero procuraré ponérmelo y después de lo que me has hecho gozar esta tarde, no quiero ponerte.- y lo hago por ti solo, no por los demás.- ninguna pega para esta noche. Aunque la ropa que me habéis comprado, para la ocasión, me quede pequeña y con ella enseñe todo y de la sensación de una puta. Pues estoy segura que cuando me la ponga es eso lo que voy a parecer. Pues aunque fueran mis tallas al ser tan ajustada la blusa y corta la falda, seguro que daría esa impresión, así que imagínate siendo más pequeña el aspecto que tendré. Menos mal que aquí no me conoce nadie, pues si esto fuera en España no saldría con ello a la calle”

Él entonces mirándome me dice:

“Póntelo, verás como no es para tanto. Además como bien has dicho aquí no te conoce nadie y del hotel vas a salir con la ropa habitual tuya encima de esta y nadie se dará cuenta. Y gracias por hacerlo por mí, sabes qué sino fuera porque los demás no digan que me rajo, esto no te dejaría que lo hicieras. Pero debo de seguir dando el aspecto de duro ante los demás para que me respeten. Además seguro que te quedan magnifico, ajustados pero esplendidos. Con ese cuerpo que tienes no pude quedarte nada mal, además para el tiempo que nuestro amigo te va a dejar con ello puesto, ja, ja,ja,,aj…..seguro que él ni se fija como te queda”

Fui a coger uno de los conjuntos de ropa interior para ponérmelos, pero él me dijo:

“No Esperanza, para esta noche te hemos comprado algo tradicional. Ponte este, los otros te diré cuál te pondrás para estar con cada uno de nosotros, pues cada uno ha elegido con el que te quiere ver y gozar.”

La verdad es que era un conjunto de lencería fina transparente de color negro, que si no hubiera sido porque eran las bragas una L y el sujetador una talla 120, si hubieran sido mis tallas era sexi y provocativo pero dentro de lo erótico bastante normal. Cogí las braguitas y me las puse sobre mi mano para ver la transparencia, la verdad es que era total, se me veía perfectamente la mano con todo detalle. Luego hice lo mismo con el sujetador y tres cuarto de lo mismo.  No lo dude más y comencé a ponerme las bragas, me costó entrármelas, cuando me las subí hasta mi cintura, no me llegaban quedándose el elástico de la misma prácticamente a menos de un centímetro de donde acababa la raja de mi chocha.  Al acabar de subirla hasta donde pude miré a Ignacio, me estaba grabando con su móvil, todo lo que había hecho y estaba realizando, pensé en llamarle la atención y que dejará de grabar pero no lo hice (pensé para que le voy a decir que no grabe si ya me han grabado follando con ellos, que es peor que grabarme desnudándome y vistiéndome). Me miré a un espejo que había en la habitación, viendo en la imagen lo que me temí antes de ponérmelas, me vi desnuda de cintura para arriba. Las bragas que me acababa de poner se transparentaban por completo, además al estarme tan estrechas y ajustadas me marcaban perfectamente toda la raja de mi almeja, sobresaliendo hacía fuera, como si estuvieran expuestos, percibiéndose perfectamente en relieve las formas de mis labios vaginales. Tanto por los lados de las pateras de las mismas como por la parte de arriba se me salía gran cantidad de la abundante mata de los pelos que me cubría mi pubis. Al estarme tan apretada se me entraba en la raja de mi culo, quedando este totalmente al aire, la verdad es que no me tapaban nada. Luego cogí el sujetador y me le coloque sobre mis pechos tapando mis aureolas y pezones, lleve con mis manos los enganches a mi espalda y cuando los fui a abrochar lo tuve que hacer en la última fila de  enganches que había. Al engancharlo quedaron mis pechos apretados y como queriéndose salir de la copa del sujetador. Quedaba medio pecho fuera , se me salía parte de ellos por abajo y sobre todo por encima de las copas , quedando más de la mitad de mis aureolas a la vista y parte de los pezones, que al menor movimiento que hiciera se acabaría saliendo. Los chicos habían acertado en la talla del contorno la D pero no en la de las copas, que era una 120 cuando yo uso una 150. Me miré al espejo y traté de colocarme mis pechos los mejor que podía con mis manos, pero parecía que fueran a explotar y salirse del sujetador al menor movimiento que hiciera. Le miré, volviéndome y mirando hacía Ignacio,  girando sobre mí para que me viera y le dije:

“Ignacio, me está muy pequeño, tanto las braguitas como el sujetador. Fíjate las bragas me marcan todo y mis labios mayores de mi sexo están prácticamente fuera de las bragas y por el culo las tengo todas metidas en mi raja. Y el sujetador fíjate como está si con el menor movimiento que haga, estoy segura que mis pechos se saldrán de él. Yo creo que es mejor que me ponga alguno de mis conjuntos aunque sea el más sexi que tenga, aunque ninguno es tan atrevido como este”

Él acercándose y colocando una de sus manos en mi culo y haciéndome dar de nuevo varias vueltas sobre mí me dijo:

“Yo creo Esperanza, que te queda de maravilla, de acuerdo que ajustado y quizás los pechos muy forzados. Pero de esa forma haciendo que los pechos parezca que se van a salir del sujetador es más excitante y de lo que se trata es de excitar a nuestro amigo y hacer que se caliente solo el verte y aumente su deseo hacía ti. No, no le cambiaremos por ninguno de los que tú tienes, si quieres el sujetador lo puedes cambiar por este de cinta que es el de mi conjunto que te he regalado en vez de ese. Pero si es porque te parece que con el que te has puesto enseñas mucho, más vas a enseñar con el de cinta que solo te sujetan para subirte los pechos, estando toda la teta prácticamente al aire, pues como ves solo son cintas para sujetarlas. Y la parte inferior, las bragas, también son cintas excepto la parte que te cubre el coño que lleva un triangulito de cuatro centímetros poco más o menos. Tú decides, el conjunto que tienes ahora mismo puesto o el de cintas”

Estaba claro, si no podía llevar ninguno de mis conjuntos de ropa interior, mejor que con unas cintas que no me tapaban nada sería llevar el que tenía puesto, por muy pequeño que me estuviera, al menos algo me tapaba.

Luego me senté en la cama y cogiendo las medias negras de cristal, me las comencé a poner y cuando iba hacerlo, me paró mi alumno y me dijo:

“No Profe, coge esas de rejillas, son más idóneas para la ocasión, con ellas parecerás más apetecible a los ojos de los que te vean y cuando te pongas el liguero rojo, con el contraste que hará con el conjunto de ropa interior y las medias negras, será el no va más.”

Comencé a ponerme las medias de rejilla negras y al inclinarme los pechos casi se me salen, la verdad es que desde donde estaba situado Ignacio debió de verme todos los pechos. Con los movimientos que hacía para subirme las medias las bragas acabaron por meterse dentro del todo de la raja de mi culo y al hacerlo tiraron de la parte delantera de las mismas haciendo con esto que los labios mayores de mi coño quedarán ya también fuera del triangulito de las bragas. Cuando acabé de ponérmelas, me puse el liguero y até las medias al mismo, me puse de pie y de nuevo me miré al espejo. Esta vez el reflejo de mi imagen en el mismo era perfectamente el de una puta de las más bajeras que puedes ver en las calles de los barrios chinos de cualquier ciudad. Ya no hice ningún comentario al respecto, estaba claro que mis alumnos querían que pareciera una verdadera puta y habían elegido, por ahora la ropa interior, perfectamente, ya veríamos cuando me pusiera ahora la que me faltaba.

Tras esto se acercó mi alumno y de toda la ropa que quedaba encima de mi cama cogió una camisa semitransparente negra, me la dio y después buscando entre las demás ropas sacón una faldita corta granate, y al dármelo me dijo:

“Creo que he elegido bien, esta será la ropa que te pongas encima de ese conjunto interior tan excitante y que tan bien te queda”.

Cogí la camisa y me la puse dejando tres botones desabrochados y los demás abrochados, penas me cabían mis pechos dentro de la camisa, parecía que fuera a romper los botones, entonces él se acercó y desabrochando tres botones más me dijo:

“Espera desabróchate algunos botones más, de esa forma no tendrás tus pechos tan oprimidos e irás más cómoda”.

La verdad es que al desabrochar los tres botones, dejo de oprimirme la camisa, pero prácticamente enseñaba toda mi delantera a excepción de otros tres botones que eran los que realmente quedaban abrochados y que impedían que mis pechos quedarán por completo fuera de la blusa, aunque si lo hacía el 70 por ciento de ellos.

Yo le dije:

“Ignacio, tantos botones desabrochados son excesivos, se me ven todos mis pechos, esto y no llevar la camisa es todo uno, deja que me abroche alguno más”.

Se acercó a mí y me abrocho un botón más, diciéndome:

“Si de esta forma vas a estar más cómoda no tengo inconveniente en contentarte, pero solo te abrocharas uno más, pues sino, créeme estarás muy oprimida y a disgusto”

Sin decir nada accedí a lo que decía y después cogí la faldita y me la puse, era muy corta pues su parte inferior me quedaba como a unos 30 centímetros de mis rodillas, con poco que me inclinara se me verían mis bragas. Por el lateral tenía una rajita, sin botones ni nada que la cerrara, que prácticamente llegaba a la cintura. En cada movimiento que hacía al andar se abría pudiéndose ver por completo las bragas y mis muslos, más que taparme enseñaba. Se sujetaba a la cintura con dos botones colocados uno encima de otro. Me miré al espejo y ahora sí que parecía una fulana, una buscona. Encima al estar tan estrecha la camisa y la faldita me pronunciaba un poco mi barriga. Estaba segura que si salía así a la calle y los chicos me dejaban sola, no tardaría mucho en que se me acercara algún hombre a solicitar mis servicios creyendo que fuera una prostituta. Entonces le dije:

“No me gusta cómo voy y como me hace esta ropa, parezco una verdadera puta buscando a sus cliente, por favor, déjame ponerme alguna ropa de las mías, me da corte ir así por la calle”

Pero él acercándose y metiendo su mano derecha por la raja de la falda y palpando con ella mi sexo por encima de mis bragas me dijo:

“Estas preciosa, eso que dices es porque no estas acostumbra a vestir así de juvenil”

No sé qué me pasó que note que al tocarme me empezaba a fluir de nuevo mis jugos, con su toqueteo y sus palabras me estaban excitando y a la vez me mentía a mí misma diciéndome:

“Tiene razón mi alumno, seguro que no es para tanto como yo pienso y es verdad lo que dice que es por estar acostumbrada a vestir con ropas más idóneas para mi edad”.

Entonces haciéndome la ingenua y como si realmente creyera  que fuera verdad lo que me decía le pregunté:

“¿Entonces, te parece bien, como me ves? ¿Crees que así le gustaré más a tu amigo o será mejor que me cambié y me vista como habitualmente voy?”

Él me contesta:

“Estas preciosa, profe, me parece bien, le vas a poner a tope y le vas hacer cogerse una temperatura que no va a poder resistirse mucho a tus encantos y ya veremos cómo acabamos”.

Mientras decía esto no dejaba de tocarme y masturbarme por encima de las bragas, yo ya estaba muy excitada. No obstante le dije:

“De acuerdo iré así para estar con tú amigo, pero no puedo salir con esta pinta del hotel. Seguro que nos cruzamos con alguno de tus compañeros y si no es así con el recepcionista seguro. No me gustaría que murmurarán o hablaran mal de mí y menos perder el concepto de mujer respetable que tienen todos tus compañeros y el director de mí”

El sin dejar de tocarme me dice:

“No te preocupes, lo tenemos todo estudiado, encima de esa ropa te pondrás otra ropa tuya un poco holgada para que te quepa con esa debajo. Y cuando hayamos salido entramos en uno de los bares del camino, te vas al servicio y te quitas la ropa de encima quedándote como estas. Entonces Luis u otro de los chicos se acercarán al hotel y la entrarán en tu habitación, mientras nosotros le esperamos tomando algo en ese bar. A propósito me acaban de poner un WhatsApp que ya han cambiado  la ropa y que nos esperan en el bar donde te cambiarás que es el segundo que hay según vamos para el centro. Dicen que como Luis traerá tu ropa a la vez trae ya la que han cambiado, y que de esa forma ahorramos tiempo no teniéndoles que esperar a que lleguen. De modo que coge la ropa que te vayas a poner encima y vámonos.”

Fui al armario y cogí una falda de las normales mía y la chaquetita que había tenido puesta la noche anterior y le dije mintiéndole, (pues la verdad es que estaba excitada y me daba morbo el estar con ese chico desconocido, pero quería que ellos pensarán que me daba corte hacerlo):

“Es una locura lo que vamos hacer y me da vergüenza y más tenerme que entregar de esa forma a un desconocido estando vosotros delante, no sé si voy a poder hacerlo, Ignacio”

Entonces él me pregunta:

“¿Quieres un poco del coctel que te dimos ayer, para que pierdas esa vergüenza y miedo que tienes?

Yo mimosa le dije:

“No sé, no sé mira lo que pasó ayer por tornarlo, no solo me excito sino que me anuló mi voluntad e hicisteis conmigo todo lo que quisisteis”

Él sin decir nada, sacó su mano de debajo de mi falda separándose de mí me dijo:

“Espera un momento aquí, subo a mi cuarto a por el combinado y bajo. Creo que si te va hacer falta, y no te preocupes esta vez controla lo que bebes y seguro que aunque te excite y pierdas un poco tu personalidad al no beber tanto lo tendrás más controlado que ayer”.

Salió de la habitación cerrando la puerta. La verdad es que si quería tomar el combinado, pues no sé si al estar a solas con el otro chico desconocido sería capaz de dejar que me hiciera lo que quisiera como mis alumnos le habían prometido. Sin embargo si estaba bajo la influencia del combinado seguro que lo haría.

No tardó ni tres minutos en estar mi alumno de vuelta con el combinado, traía una botellita como de medio litro llena. Me la dio y me dijo:

“Bebe un poco, pero con cuidado”.

Yo la cogí me la puse en mi boca y di un trago, cuando me la separé de mi boca pude comprobar que me había bebido prácticamente la mitad de la cantidad que traía la botella. Se la devolví y él cogiéndola me dijo:

“Tienes un botecillo o botella más pequeña, donde pueda vaciar lo que queda”

Le dije que sí y me fui al cuarto de baño, cogí un botecito que contenía un poco de enjuague bucal, lo enjuague con agua del grifo y regresé a la habitación. Se lo di y el con mucho cuidado vació lo que quedaba en la botella en este frasquito que era bastante más pequeño hasta que lo lleno, quedando aún un poco en la botella. Al ver que aún quedaba algo en la botella me dio de nuevo la botella y me dijo:

“Bébete lo que queda, no lo vamos a tirar y total que más da un poquito más que menos”

Le hice caso y me bebí lo que quedaba en la botella. Él cogió el frasco que había llenado y se lo metió en el bolsillo de su pantalón y me dijo:

“Pues venga, vamos que nos están esperando. Y esto me lo llevo por si nos hiciera falta o tú quisieras más.”

Salimos de la habitación y en efecto al bajar a recepción nos cruzamos con alguno de mis alumnos y con el recepcionista, los cuales al llevar mi ropa habitual encima pasé desapercibida, aunque lo único que no era habitual en mí era llevar las medias de rejilla.

Llegamos al bar donde nos esperaban mis otros tres alumnos y nos fuimos a la barra donde ellos estaban. Al llegar Emilio nos preguntó que queríamos tomar, yo le dije:

“Una coca cola, por favor”.

Ignacio pidió una cerveza que era lo que sus amigos estaban tomando. Cuando llevaba tomado menos de la mitad de la misma, Ignacio acercándose a mí me dice al oído:

“Profe, vete a quitar la ropa de encima al servicio, para que Luis la lleve cuando te la quites a tú habitación del hotel, pues si tardamos más se nos va hacer tarde”

Yo, me disculpe con los otros chicos y marche hacía el servicio, me sorprendió que era unisex, entré y había uno ocupado que estaba medio cerrar, era un chico que se encontraba orinando y no había cerrado la puerta. Al lado quedaban aun dos cabinas más vacías, me dirigí a una y cerré por dentro, y comencé a quitarme la ropa habitual mía que llevaba encima de la que me había puesto para estar con el otro chico. Al estar quitándome la ropa me excite pensando que al lado estaba pared por medio (que era una mampara como de un centímetro) el otro chico orinando y que en cualquier momento si quisiera se podía asomar por debajo o por encima de la mampara y ver cómo me quitaba la ropa. Cuando acabe, salí y el chico de la cabina de al lado ya se había marchado, me miré en el espejo que había por encima de los lavabos y vi la pinta de puta que a partir de ese instante luciría durante toda la noche. Me retoque un poco el maquillaje y el pelo y tiré todo lo que pude de la faldita para bajo, no consiguiendo que bajará más de un centímetro. Metí mi ropa en una bolsa que había traído con idea para guardarla y salí del servicio. Según me dirigía a donde estaban mis alumnos notaba como todas las personas que había en el bar me miraban y como mis alumnos no quitaban sus ojos de encima de mi cuerpo y me silbaban y piropeaban a medida que me acercaba a ellos. Yo notaba como a cada paso y movimiento de mis piernas la falda se abría y como todos los que estaban en el bar podían ver con todo detalle el triángulo de las bragas que medio tapaba mi chochito. Yo al notar las miradas de ellos me ruborizaba y me avergonzaba, pero a la vez me excitaba. Notaba también que lo que había bebido del combinado comenzaba hacer efecto en mi persona.

 Al llegar cogió Luis la bolsa con mi ropa y las otras bolsas con la ropa que habían cambiado para mí, diciendo:

“Profe, me dé la llave de su habitación, por favor. Enseguida vuelvo, esperadme aquí”

Saque la llave y se la di como una autómata  y tras cogerla y sin darme tiempo a nada se marchó, yo entonces le pregunté a Ignacio:

“¿Si se lleva la ropa, como voy a entrar luego con esta pinta en el hotel?”

Él me contestó:

“No te preocupes Esperanza, a esa hora no hay nadie en recepción, solamente estará el recepcionista y te pondremos entre nosotros y seguro que no te ve ni se da cuenta que entras”

Mientras llegaba Luis, tomamos otra coca cola y cuando llego marchamos para el local donde trabajaba el chico al que me iban a entregar. Cuando salimos se pusieron a mi lado, pero cuando aún no habíamos dado más de 10 pasos, ellos se retrasaron un poco dejándome a mí ir sola ante ellos para que se me viera bien. Las gentes a pasar a su lado me miraban y murmuraban algo en francés que no llegaba a entender, pero que me imaginaba lo que me decía. Llegamos por fin al bar o pub donde trabajaba este chico español, el cual se encontraba tras la barra sirviendo a unos clientes. Él al vernos, no pudo por menos que sonreírnos y mirarme de arriba abajo, y cuando llegamos a la barra les dijo a los chicos:

“Ya pensaba que no vendríais, y veo que venís tan bien acompañado como ayer, espero que hayáis venido para cumplir vuestra promesa”

Ignacio, como el jefe del grupo le dijo:

“Nosotros somos personas de palabra y te prometimos que esta belleza estaría contigo y tras hablar con ella y una larga charla ha accedido a conocerte y hacer lo que pactamos. Pasar un rato juntos, en principio ha accedido a estar una hora y media contigo pero sin comprometerse a nada solo a estar juntos, hablar, etc, si después pasa algo será porque los dos queráis, ¿no es así Esperanza?”.

Yo ya estaba bastante excitada, pues el combinado estaba haciendo su pleno efecto y notaba como mi voluntad iba mermando poco a poco accediendo a todo lo que me iban diciendo mis alumnos, por eso le contesto:

“Si estoy de acuerdo con lo que Ignacio te ha dicho y consiento en ello”.

Entonces el chico dirigiéndose a ellos pero mirándome a mí dice:

“Lo pactado es que se entregaría por completo a mí y no pondría pegas en nada de lo que la pidiera, siempre dentro de los limites pactados, que ya lo sabéis.- Y ahora dirigiéndose a mí, continua diciéndome:  ¿Es verdad que aceptas esas condiciones y que harás lo que yo quiera durante esa hora y media a cambio de nada?. No es hablar y si congeniamos hacer lo que surja. No es eso,  es lo que te acabo de decir, entregarte por completo a mí y hacer lo que yo te pida y quiera bien conmigo o con quién yo quiera en ese tiempo que me has concedido. ¿Cuál es tú nombre?”

Yo le contesto:

“Esperanza”

Y él me responde:

“Yo soy Jorge y soy español de un pueblo de Cáceres. ¿Estas segura que quieres hacerlo? ¿Me has entendido bien, que aceptas que puedo hacer todo lo que quiera contigo y tu cuerpo, incluso compartirte o dejar que otros amigos también te puedan poseer?

Yo ya fuera de mi sin voluntad ninguna, aunque sabiendo en todo momento lo que digo pero sin poder negarme a nada (pues prácticamente el combinado ha anulado mi voluntad) le digo:

“Si estoy segura y acepto las condiciones, que me has dicho, pero si me penetras o como se dice vulgarmente me follas  los que lo hagáis lo tendréis que hacer con preservativo”

Él mirándome y pensativo me contesta:

“De acuerdo lo haremos con preservativo a no ser que luego tú nos pidas lo contrario o consientas que lo hagamos sin él”.

Entonces, él llama a otro joven que se encuentra en el otro lado de la barra y habla con él algo en francés. Se sale de la barra y acercándose a mí, me coge por la cintura, me acerca a él y juntando su boca con la mía me da un morreo de campeonato con lengua incluida. La otra mano la mete bajo la falda y comienza a tocarme mi sexo por encima de la braga (aunque los labios mayores de mi coño al estarme pequeñas las bragas,  están ya fuera de ellas quedando está metida en toda mi raja. Estoy completamente mojada y él nota mi humedad en su mano y me dice:

“Estas empapada, debes de estar muy excitada. ¿Te gusta esta situación, tú una madurita, profesora y decente, vestida como una puta y entregándote a un chico de 23 años, que bien podría ser tu hijo?,”

Yo mirándole directo a sus ojos y muy excitada le digo:

“Sí tienes razón, estoy muy caliente y gozo con esta situación y estoy encantada en entregarme a ti. Además he consentido y permitido a mis alumnos en vestirme así y salir a la calle porque aquí no me conoce nadie y puedo hacerlo sin miedo a dañar mi buena reputación ni a ser reconocida por nadie. Solo lo saben estos cuatro alumnos y han prometido por la cuenta que los tiene guardar el secreto. Pero porque preguntas tanto, no decían estos (refiriéndome a mis alumnos) que te gustaba y me deseabas, que esperas para hacerme tuya, no ves como estoy de caliente y excitada”

Jorge entonces llama a su compañero de barra habla de nuevo en francés con él y le da un papel con varios nombres y al lado números, entiendo que puedan ser de teléfonos. Luego dirigiéndose a mis alumnos les dice:

“Como habéis cumplido con vuestra palabra, yo también cumpliré con lo que os prometí. Mientras Esperanza y yo estamos juntos podéis pedir a mi compañero lo que deseéis del bar. Y como dentro de lo acordado estaba en que podríais grabar todo lo que pase, así será, pero solo podrá venir y grabarnos uno de vosotros, de modo que decidid quién es y que nos acompañe. Los demás esperad aquí hasta que acabemos, son las 10,15 de la noche, según lo pactado volveremos a las 11,45 al no ser, que de mutuo acuerdo, queramos continuar más tiempo.”

Mis alumnos hablan un momento entre ellos y deciden que sea Ramón el que nos acompañe. Ignacio le entrega también su teléfono y la botecito con el combinado sobrante y le dice:

“Graba todo y si puede con todo lujo de detalles y llévate también mi teléfono por si por una causalidad se te estropeara o acabara la batería del tuyo. Y toma también este botecito con un poco del combinado, por si a mitad se viene abajo y tienes que dárselo para que se anime. No obstante si ves que se la bajan las ganas también se lo das aunque no te lo pidas.”

Jorge me agarra de mi cintura y me atrae hacía él y de nuevo comienza a morrearme, a medida que vamos andando hacía unas escaleras que bajan a un sótano. Al llegar abajo, abre con una llave la puerta y enciende la luz, apareciendo ante mis ojos, una especie de almacén, con cajas de bebidas  y varias estanterías puestas en la pared alrededor de toda la habitación y al fondo otra pequeña habitación más donde hay un Water de placa turca con una cisterna en lo alto cerca del techo. Se ve claramente que es el sótano, están las paredes sin pintar y viejas, con bastantes desconchones y hay suciedad por todos lados. Jorge deja que entre Ramón y cuando ha entrado cierra la puerta y dándole una silla la coloca justo tras la puerta y le dice:

“Tú puedes sentarte en esta silla y grabar todo lo que quieras, de esa forma no hará falta cerrar con la llave, pues tú impedirás al estar sentado que nadie que no queramos entre.”

Luego cogió una especie de lona o toldo que había en una de las estanterías, todo lleno de polvo, lo abrió y me dijo:

“Coge de ahí (de dos de sus puntas) y ayúdame a ponerlo en el suelo, pues esta va a ser nuestra cama, de esa forma no tocaremos el suelo evitando ensuciar nuestras ropas y sentí el frio del mismo”

Yo pensé a medida que extendía la lona en el suelo, que quizás si nos tendiéramos en el suelo nos mancharíamos menos que tumbándonos, como íbamos hacer, en la lona que estaba llena de polvo y toda manchada de grasa y otras cosas.

Después Jorge, cogió otras dos lonas dobladas y las puso sobre la lona, que habíamos extendido, a modo de almohada. Tras esto se acercó a mí y me dijo:

“Preparada para comenzar, Esperanza?

Yo asentando con la cabeza, le digo:

“Si, cuando tú quieras”

Él entonces me dice:

“A partir de ahora no te podrás negar a nada y harás todo lo que yo quiera y te mande sin protestar. Son las 10,15 de la noche de aquí a las 11,45 me perteneces en todo y a partir de esa hora si tú quieres podremos continuar “

Se acerca de nuevo a mí y comienza tocarme mis pechos por encima de mi camisa, para luego ir introduciendo sus manos por dentro de la misma. Coge cada solapa de la camisa con cada una de sus manos, y dando un fuerte tirón me la abre, arrancando los pocos botones que llevaba abrochados. Quedando de esta forma la camisa abierta y mostrando mis grandes tetas apretadas bajo el sujetador (que como ya sabéis era varias tallas menor que el que yo uso). Ahora pasa su mano derecha sobre la parte de mis pechos que sobresalen del sujetador, jugando con la parte de las aureolas que están al descubierto a la vez que me dice:

“Ayer cuando te vi lo primero que me llamaron la atención fueron los pedazos de tetas que tienes. Pensé lo que me gustaría poder tocártelas y comérmelas, eres el tipo de mujer que me vuelve loco y la que siempre he deseado, madurita, con grandes tetas y cuerpo relleno pero equilibrado, aspecto de señora respetable, aunque ya veo que en la realidad no es así. Por eso cuando fuiste al servicio aproveche para decirles a los chicos que te acompañaban (que luego más tarde me enteré que eran tus alumnos) que me encantabas como mujer, que daría cualquier cosa por poder estar contigo. No pensé nunca, y menos al ver lo recatada y decente que te estabas comportando que pudiera llegar a pasar esto que estamos viviendo. Por eso quizás, al pensar que no perdía nada,  me lance y les propuse a los chicos que si me ayudaban a poder ligarme contigo todo lo que bebierais desde ese momento estaba pagado. Entonces ellos me dijeron que esa noche sería difícil, pues no te habían preparado. Pero que no me preocupara que mañana (por hoy) no solo me ayudarían a ligarte sino que te  ofrecerían y entregarían a mi sin ninguna condición y que podría hacer contigo todo lo que yo quisiera sin que tú te opusieras a nada, y así ha sido. ¿Puedes decirme como han conseguido eso de ti, es decir hacer que una mujer seria, madura y decente como parecías ayer, te hayas convertido de un día para otro en una fulana vistiendo como una verdadera puta buscona y encima que accedas y consientas a ser mía sin poner condición alguna? “

Al decir esto coge, con su mano libre, metiéndola entre la cintura de mi faldita y mi cuerpo da un tirón fuerte de ella rompiendo también los dos botones con que está sujeta, dejándola caer al suelo. Quedando de cintura para abajo solo con las braguitas metidas entre mis dos rajas, (la de mi coño y la de mi culo), dejando ver todo mi coño, nalgas y culo y las medias de maya sujetas al liguero, con el aspecto, ahora sí,  de una verdadera puta. Yo le contesto:

“Tras irnos de aquí, me invitaron a beber un coctel en su habitación con el cual me drogaron  y a raíz de ahí, pasaron cosas que no debieron de pasar y las grabaron los chicos en sus teléfonos. Por tal motivo he tenido que acceder hacer todo lo que me han pedido, aunque no quería hacerlo. Ya que soy una mujer casada, decente, cristiana profesora y con una reputación muy buena, tanto profesional como personal, tanto en el trabajo del colegio como  entre todas aquellas personas que me conocen y en la ciudad donde vivo. Pero al entrar en el local y ver que eras tú, aunque sé que estoy haciendo mal y no debía, me ha dado morbo de hacer algo prohibido para mí y más con un chico joven totalmente desconocido. Me excita y me calienta muchísimo el pensar que estaré en tus manos y no podré negarme hacer nada de lo que quieras por duro o desagradable que sea, pues caso contrario saldría a la luz los videos que me grabaron ayer. No sé porque todo esto me ha calentado tanto y excitado que estoy ahora mismo emanando gran cantidad de flujo desde el interior de mi coño y estoy deseando de ser poseída por ti. Por un muchacho de 23 años que bien podías ser mi hijo, pues eres aún más pequeño que él, y yo una señora de 55 años, si se enterará alguien de mi entorno esto sería un gran escándalo. Pero en el estado en que me encuentro ahora mismo de excitada no me importa nada, me da todo igual y solo deseo entregarme a ti y a tú voluntad y que hagas conmigo y mi cuerpo todo lo que quieras, por favor no tardes más mira como estoy quiero que me poseas yaaaaaa…..quiero ser tuya  YAAAAAAAA…..NO AGUANTO MAS ESTA SITUACION DE ESPERAAAAAAA……haz conmigo lo que quieras soy TUYAAAAAAAAA…….”

Jorge lleva sus dos manos de nuevo a mi cintura hasta coger con ellas el elástico de mis braguitas y con delicadeza me las va bajando hasta mis pies donde se para u mirándome, me da una palmada en mi muslo para que levante mis pies y él pueda sacarme mi prenda íntima. Yo levanto primero uno y luego el otro y las braguitas quedan tiradas en el suelo al lado de mi falda y mi camisa. Él entonces pasa uno de sus dedos por la rajita de mi chochito donde le mete y le saca completamente mojado por mis jugos. Luego lleva este mismo dedo a la raja de mi culo y buscando el agujero negro del mismo me lo va metiendo poco a poco hasta tenerle totalmente metido dentro de él y comienza entonces a moverlo hurgándome bien hurgado dentro de él. Luego le saca está totalmente mojado y con restos de mis excrementos le lleva a su nariz le huele y después me le acerca a mi boca y me dice:

“Chúpale y trágate todo quiero que me dejes mi dedo limpio, como estaba antes de entrarle dentro de tu coño y culo, guarra”

Al acercármele me da el olor a mis jugos y a mi propia mierda y me da un poco de asco, dándome nauseas, pero él al verlo aprieta el dedo contra mis labios hasta que me hace abrirlos y obedeciéndole le chupo todo el dedo, quedándosele limpio de mis excrementos y flujos y como él me indicó me lo trago todo. Entonces él acerca su boca a la mía y metiendo su lengua dentro de mi cavidad bucal me lame todo el interior y cogiendo con su lengua los restos de mis excrementos que aún me quedan en mi boca se los traga y al hacerlo aumenta sobre mis labios la presión de su beso. Al acabar  se separa de mí y mirándome me dice:

“Unnmmmhhh, riquísimo, como me gusta, está buenísimo, creo que no me confundí al fijarme ayer en ti.”

Entonces con sus dos manos las mete dentro de mi sujetador y saca mis dos pechos al exterior del mismo, dejándomelos a la vista de él y de mi alumno Ramón que no ha parado de grabar todo con su móvil.  Entonces lleva sus manos a mis pechos desnudos y los acaricia suavemente, entreteniéndose un momento en jugar con mis aureolas y pezones y me dice:

“Son preciosos e impresionante, me encantan, me gustaron ayer bajo tus ropas pero ahora al descubierto y sin los tapujos de la ropa me gustan aún más”

Después sube sus manos a mis hombros y cogiendo la fina tela de mi camisa comienza a quitarme la misma, a lo que yo contribuyo moviendo suave y calculadamente mi cuerpo. A la vez que él la va ayudando a bajar a lo largo de mis carnes noto como se va deslizando hasta que al final abandona mi cuerpo cayendo al suelo por su propio peso. Me quedo con mis pechos fuera de las cazoletas del sujetador y este soporta cómo puede el peso de los mismos, pues aún sigo con los cierre del mismo enganchados en mi espalda mientras Jorge me mira con atracción. Yo procuro provocarle con unos movimientos sinuosos,  a este joven desconocido hasta hace unos momentos para mí. Alzo mis manos y me las llevo a mi espalda para desabrochar el sujetador con el fin de dejarlo caer también al suelo, pero cuando voy hacerlo me para y me dice:

“No, no quiero que te lo quites, así te da un aspecto más sexi y de zorra y quiero que esta noche seas para mí lo que realmente eres y llevas en tu interior y no los has descubierto todavía, es decir una buena puta. Date una vuelta que pueda apreciar bien ese cuerpo de madura zorruna que tienes “

Bajo mis ojos como avergonzada al decirme esto y me doy cuenta del gran bulto que se está marcando en su pantalón, prueba irrefutable de que esta excitado. Haciéndole caso giro sobre mí misma dejándole ver al dar la vuelta mí culo respingón, aun apretado a pesar de la edad, y un poco gordo para mi gusto. Sigo muy despacio dándome la vuelta hasta que la completo y de nuevo quedo cara a cara con él. Entonces él me dice:

“Impresionante”

Yo le ofrezco una sonrisa pícara y malvada, y olvidando su orden de no quitarme el sujetador, llevo de nuevo mis manos a mi espalda y le desabrocho. Al hacerlo cae al suelo junto a mi camisa, pues mi cuerpo esta que explota y necesita entrar en acción. Mis voluminosas tetas quedaron libres, al aire, bamboleándose como globos. Miré a Jorge, quien callado, aunque desorientado al no haberle hecho caso, disfrutaba del espectáculo. Posiblemente no tanto del placer de verme desnuda, sino de cómo me entregaba a él. El chico se acercó de nuevo a mí, se dirigió a mi cuello y comienza a besármele suavemente. Mi piel se erizó, mis pezones se erizaron… ¡hasta creo que el clítoris se me erizó! Yo estaba a flor de piel mientras mi amante continuaba besando mi cuello y mi hombro. Mientras sus dedos, previamente ensalivados, comienzan a jugar con mi pezón izquierdo. Me iba a desmayar, pero tuve fuerzas suficientes para, primero, pasar mis dos brazos por su cabeza y llevarle hasta mis dos melones. Luego, froté su espalda, y después, comencé a decirle:

“Si así sigue, no dejes de acariciarme, no dejes de tocarme, chupa mis pechos así chuusssuu, no los dejes, te gustan, ahhhhaaa, asiiii , que gusto me estás dando con tu boca , chúpamelos asiiiiii, chussssss, ahhhhhh, no pareseeeeesss, síiiiii que bien lo haceeeessss aaaahhhh que placeeeerrrr”

 El va haciendo caso a todas mis suplicas, sigue con sus caricias por mi cuerpo pero sin dejar de chuparme mis grandes pechos, parecía que quisiera mamar de ellos, succionándolos, me estaba dando mucho placer. Conseguí desabrocharle el cinturón, le desabotone los botones de la cintura y tirando hacía abajo le hice caer el pantalón  a sus pies. El cómo pudo sin dejar de mamar mis tetas se salió de ellos, yo entonces metiendo mi mano en su calzoncillo cogí su miembro que ya estaba a tope y comencé a masajeárselo, Jorge entonces comenzó a emitir unos suspiros diciendo:

“Aaaahhhhhm que gustoooo, asiiiii, asiiiii pajeame me encantaaaaa, Esperanza lo que me estas haciendoooooo, Chussuuusssm sssssuaaguuuuusssuuchhh oooohhhhh que bieeennnn me lo haceeeesss aaaahhhhh ”

Y seguía chupándome ahora una y luego otra teta, me estaba poniendo a tope, como me tenía entonces le dije:

“Jorge quiero chuparte tu polla, deja ya mis tetas, quiero tu polla”

Entonces él me dijo:.

“No. Aún no…aquí el que manda soy yo y si estas caliente te aguantas, todo a su tiempo y el que marca esos tiempos soy yo”

Yo no le soltaba su miembro, como pudo, mi joven amante consiguió escapar de mis manos. Me hizo tender en la sucia lona del suelo y me invitó abrir un poco mis piernas. Luego él se arrodillo entre ellas, apartó mis bragas de mi coño hacía un lado dejando mi rajita completamente expuesta a su vista. A continuación acercó su cara a pocos centímetros de mi sexo y me le tocaba con su nariz y labios con pericia. Desde luego, el chico estaba excitado, pero controlaba fríamente la situación. Mi coñito estaba absolutamente empapad, con restos frescos del flujo que no dejaba de salir de mis entrañas. De pronto, el olor de mi sexo inundó completamente la estancia y Jorge se dio cuenta. Mi amante pegó más la cabeza, separó mis piernas y pudo contemplar poderosamente mi coño mojado, entregado, abierto, expectante, deseoso, turgente, vacío, caliente, febril, desesperado. Jorge, mi dueño en ese momento, probó mi condición con un dedo, suavemente, y notó que iba a reventar de humedad. Frotó suavemente, dulcemente, la capucha de mi clítoris, que no tardó mucho en descubrir mi botón mágico con el roce. Al primer contacto de la punta de su lengua con mi clítoris, mientras acariciaba mis labios, mi cuerpo dijo basta y empecé a sentir la sensación más maravillosa del mundo, y comencé a decir:

“Así Jorge, así, cómemelo, ahhhhh, que gustoooooo, sigueeeeee, no lo dejes, asiiii, me estás dando mucho gusto, sigue, sigue COMEMELOOOOO”

Y caí en un orgasmo brutal. Mi joven amante acató mi suplica rápidamente y comencé a superar el último escalón del placer. Su mano derecha empezaba a entrar en mi cuerpo mientras su izquierda aprisionaba parte de mi muslo derecho cuando por mi espalda noté una descarga tremenda que luego pasó a mis pechos, luego a mis piernas y después a mi coño para luego extenderse a todo mi cuerpo. El joven devoraba mi clítoris mientras yo disfrutaba de otro de mis grandes orgasmos. Mi cuerpo flotaba, no sabía ni dónde estaba, ni de dónde venía. Mi cuerpo no existía, yo sólo era energía con aquella corrida dentro de mí. Me estaba corriendo vilmente ante el primer contacto con este desconocido. Gritaba como una auténtica zorra de placer mirando la cabeza de Jorge. Tenía por el placer que sentía en esos momentos mis pezones como piedras, mis aureolas contraídas y de pronto noté que algo invadía mi vagina. Cuanto más gritaba, cuanto más apretaba la cabeza del chico uniéndola a mí, noté que me vaciaba y observé cómo no podía evitar que de mi coño salieran dos, tres, cuatro chorros de líquido disparado:

“Aaaahhhhaaa, oooooooohhhhh, me coroooooooo, sigueeeee, asiiiiiiii, que placeerrrr me coroooooooo, ”

Creía que me estaba orinando de placer y eso me provocó que uniera mi primer orgasmo con otro segundo, que duró, quizás, algo menos, pero con el que Jorge aprovechó para introducirme los cinco dedos de su mano derecha y parte de la mano. Me estaba corriendo otra vez mientras mi amante devoraba mi clítoris, que a buen seguro estaba hinchado, rojo. El cosquilleo que me invadió durante dos, tres, cuatro minutos, aquellas oleadas de placer, aquel viaje, aquella fuga de mi cuerpo, fue desapareciendo mientras que veía a mi joven amante, sin dejarme de comer el coño, me miraba a los ojos. Gemía como una puta en manos de aquel chico. No podía contener mi respiración. Estaba agitada. Sudaba. Me mordía mis labios mientras el chico dejaba libre mi clítoris, que efectivamente estaba hinchado, e iba sacando uno por uno sus dedos de mi interior sin dejar de sonreír,. Yo misma me sorprendía al verle sacar sus dedos de mis entrañas, había tenido su mano dentro de mi chocho y prácticamente por el placer que me hizo sentí no me enteré de cómo me pudo entrar ni del grosor de la misma, entonces le dije:

“Gracias Jorge ha sido fantástico ahora quiero ser yo la que te dé placer a ti, déjame que te coma tu pene, lo necesito dentro de mi boca”

Entonces se puso de pie y yo me coloqué de rodillas delante de él entre sus piernas. Le miré a los ojos, mientras muy suavemente le cogía entre mis manos su deseada y bella polla, era larga como de unos 28 centímetros y gruesa al menos tendría los 7 u 8 centímetros de grosor. Me sujeto de la nuca y empujo violentamente mi cara contra su paquete. Comprendí lo que quería y yo misma comencé a frotar mi cara contra su erecto miembro, acariciándolo, pasando mi lengua a lo largo de todo su tallo para acabar en sus gordos cojones, que también chupaba y lamía. Estuvimos así unos  minutos. Después en una de sus pasadas por su miembro al llegar a su prepucio, jugué en él con mi lengua y abriendo mi boca todo lo que pude, con dificultad, me metí dentro todo su capullo, llenándome toda mi boca. Él entonces apretó con su mano en mi nuca haciendo que su herramienta me entrara completamente en mi boca y me llegara hasta mi garganta, donde la mantuvo durante un rato hasta que vio que me ponía roja al no poder respirar. Entonces me dejo de apretar la nuca y yo retrocedí sacando un poco su polla y así poder coger aire y respirar, la operación la estuvimos realizando durante unos diez minutos. Mientras duró esto, ambos gemíamos de placer, de vez en cuando me daba una pequeña bofetada, a la vez que me insultaba, para luego comenzar un acelerado mete y saca como si me follara la boca hasta que conseguí que él se viniera dentro de mi boca, tragándome todo su semen. En ese momento el comenzó a darme bofetadas en mi cara y espalda, a medida que se corría y llegaba a la cima de su orgasmo me daba más fuerte a la vez que me decía:

“Toma so puta, toma por guarra, asquerosa…zorraaaaa rameraaaaa, toma todo mi semen, tomaaaaaa…..no era eso lo que queriaaaassss, ¡eh! !eh no querías mi lecheeeeee…..! toma trágatela ….tomaaaaa perraaaaaa…..ahhhhhhhh toma toda mi leche y lefaaaaaa…me ..corrooooooo……tragatelaaaaa……todaaaaa…siiiiiiiiiiiiiii. siiiiiiiiiii….que placeeeer me estasssss dandoooooooo……putaaaaa   siiiiiii trágate toda mi lecheeeee zorrraaaaaaa rameraaaa…..que dirían tus amistades, tus marido si te vieran tragándote toda mi lecheeeeee….siiiiii tomaaaa máaaasss tragatelaaaa. tTrágatelaaaa todaaaa……”

Entonces cuando acabo de correrse en mi boca, me dio la última bofetada que fue más fuerte que las anteriores  y me dijo:

“La nadie chupa y mamá una polla mejor que una madurita, pero entre todas ellas tú eres la mejor Eres una artista mamando pollas, me has hecho disfrutar un montón, casi me dejas seco, joder que buena eres pedazo de puta, creo que esta noche me vas hacer disfrutar un montón”.

Se apartó y dirigiéndose a Ramón le dijo:

¿Has grabado todo?

Ramón le contestó:

“Sí desde que entramos “

Jorge le hace a mi alumno levantar de la silla, sentándose él  cogió de su pantalón (que estaba en el suelo) su teléfono y marcó un número y dijo en francés algo que no entendí a la persona a la que había llamado. Miró el reloj y le dijo 5 o 10 minutos (esto se lo dijo en francés, pero lo entendí perfectamente). Después volvió a guardar el móvil en el bolsillo del pantalón, dobló bien este y lo colocó en una de las estanterías, después vuelve a sentarse y le dice a Ramón:

“Déjame el móvil que siga yo grabando mientras descanso un ratito tengo que recuperarme para follármela luego. Y mientras puedes hacer a tu profesora todo lo que quieras menos follarla, de esa forma seguirá manteniéndose caliente y seguro que con lo que la hagas se excitará aún más y la crecerán las ganas de polla, hasta que nos la follemos”.

Él se deja caer para atrás en la silla y sigue grabando, yo quedo en el suelo de rodilla, agotada del esfuerzo realizado en la mamada y saliéndome parte de su corredura por la comisura de mis labios. Luego se me acerca Ramón me da su mano y ayudándome a levantar, me dice:

“Profe, ¿lo está pasando bien? ¿Está disfrutando? ¿Quiere un poco más del combinado, para de esa forma excitarse y perder el sentido de culpabilidad que le está produciendo el tener que entregarse obligada a Jorge?”

Yo le digo:

“Si,  pero sois unos sinvergüenza hacerme hacer esto con un extraño que no conozco de nada y obligándome a no poderme negar a nada de lo que él quiera. No obstante, estoy tan excitada que eso ya no importa. Y no, no quiero más del combinado, estoy lo suficientemente excitada para no necesitarlo. Pues como tome más me voy a poner como una moto de caliente y me va a pasar lo de anoche, que no voy a tener bastante y voy a querer más y más sexo. Además me anulará más mi voluntad  y ya la tengo ahora bastante anulada. Ven quítate las ropas, quiero sentir el contacto y el calor de tu cuerpo rozando con el mío “

Mi alumno se despoja rápidamente de todas sus ropas quedándose completamente desnudo y mostrando una tremenda erección. Se acerca a mí y comienza a tocar mis pechos , me los agarra y aprieta , juega con mis aureolas y pezones, se los mete en su boca , me los succiona  y me los muerde con ganas  haciéndome daño. Le aparto de mí y le digo:

“Ramón, no seas bestia, me haces daño, despacio, por favor, despacio. Tócame y chúpame mis pechos como me lo hacías anoche, tu sabes hacerlo y me hiciste disfrutar muchísimo”

Vuelve acercar sus labios a mis pezones y ya con suavidad y delicadez comienza a acariciarlos y besarlos. Sus caricias me vuelven a encender, que bien me lo está haciendo para ser tan joven. Deja mis pezones y pasando su lengua por mi cuerpo sube hasta mi cuello, que mordisquea y besa para luego llegar hasta mi oreja jugando en ella con su boca y lengua. Esta caricia me encanta me hace sentir un cosquilleo que me corre desde la nuca hasta mi coño y no puedo por menos que llevar mi mano a mi clítoris y comenzar a masturbarme. Jorge se da cuenta de lo que estoy haciendo y le dice a Ramón:

“Chaval, no la dejes que se masturbe, quítala la mano de su chocho, no quiero que se corra, quiero que la calientes pero que no se corra”

Ramón le hace caso y me quita la mano de mi sexo, pero entonces pone la suya ocupando el lugar que la mía ha dejado, pero sin acariciar mi clítoris. Se queda así unos segundos y luego  baja hasta mi encharcada raja y me mete primero un dedo, luego otro y así hasta que consigue meter cuatro de sus dedos en mi coño. Comienza a moverlos como si me follara durante apenas, medio minuto, haciéndome comenzar a gozar pero cuando veo que puedo llegar al orgasmo, el muy cabrón,  me saca los dedos de golpe. Y cambiando de raja,  lleva uno de ellos al agujerito de mi culo, donde le mete, luego mete otro y comienza como había hecho en mi coño a moverlos hacía dentro y hacía fuera. Es un poco brusco en esta caricia, pues se ve que  no tiene mucha experiencia, pero poco a poco va consiguiendo que sienta placer en mis esfínteres. Sin dejar su caricia en mi culo lleva su boca a la mía y me hace abrirla, entra su lengua en ella y apretando sus labios a los míos me comienza a dar un beso que prácticamente me deja sin respiración. Cuando estamos en esto oímos que alguien llama a la puerta, Jorge se levanta de la silla, la aparta y abre, dejando pasar a tres hombres, de los cuales uno de ellos es un negro, y les dice:

“Pasad, perdona que no os de la mano pero es que estoy grabando con el móvil. Os gusta la hembra que tenéis delante, esta es de la madurita que os he hablado y que no sabía si sería verdad lo que me prometieron estos chavales. Pero cumplieron su palabra y como soy generoso quiero que la disfrutemos entre todos”.

A mí me sorprende que hable con ellos en español, dado que estamos en Francia y no puedo por menos que preguntarle:

“Jorge, como que los hablas en español ¿es que te entienden?”

Y él me contesta:

“Si putilla, si me entienden y a ti también, ellos son compañeros de universidad y los dos (refiriéndose a los dos blancos) son  Jean y Frédéric y son franceses, pero han pasado dos años con beca de Erasmus en España y el moreno es Alexandre y es cubano”

A todo esto Ramón no había dejado de toquetearme y de seguir calentándome y la verdad es que me tenía muy encendida y excitada. Pero entonces Jorge le dijo:

“Ramón, ven sigue con la grabación y coloca la silla como estaba y vuelve a sentarte si quieres en ella, por ahora tu turno ya ha terminado. Es de nuevo hora de que vuelva a disfrutar del regalo que me habéis hecho tú y tus compañeros”.

Ramón se separó de mí e hizo todo lo que le había ordenado Jorge, el cual acercándose a mí y cogiéndome por mi cintura y dándome un beso y un buen morreo en mi boca y llevando una de sus manos a mi coño me dijo:

“Esperanza, estar chorreando, debes de estar deseando tener una buena polla dentro, ¿no es así?, ja, ja, ja, (yo no digo nada pero asiento con mi cabeza), pero no te preocupes que ya falta poco y no solo vas a tener una sino la de todos nosotros, pues como he dicho les invito a que disfrute de tu cuerpo conmigo, te parece bien, preciosa”

Yo le miro a la cara y le contesto:

“Que quieres que me parezca, sabes que no me puedo negar a nada que me pidas y si has tomada la decisión de compartirme con tus amigos  y entregarme a ellos para que hagan conmigo y mi cuerpo lo que quieran, lo aceptaré pues al acepta las condiciones que me pusieron aceptaba todo lo que tú me mandaras y quisieras. Pero solo te pido que me concedas una cosa, y es que me dejes tomar un poco más del combinado que tiene Ramón y que antes me ha ofrecido y se lo he rechazado. Pues aunque estoy muy excitada, sé que lo voy a necesitar. No por la excitación que me produce (pues para eso no lo necesito pues ahora mismo estoy a tope de caliente) sino para poder hacerlo además de contigo con tus tres amigos. Ya que me da mucha vergüenza y encima tengo un gran sentimiento de culpa por hacerlo. Ese líquido me puede ayudar a superarlo, pues tiene la propiedad aparte de ser afrodisiaco al anular o al menos mermar la voluntad de la persona que lo toma.”

Los tres jóvenes al oír esto se quedaron todos mirándome, no era normal ver a una mujer madura desnuda como estaba y acatando ofrecerse y dejarse hacer todo lo que unos jóvenes quieran.

Entonces Jorge me contesta:

“Así me gusta putilla y si el beber ese brebaje te va ayudar a estar más cooperante y hacernos disfrutar y gozar más de ti adelante. Chaval tare el botecillo con ese combinado y que beba de él”

Ramón se acercó a mí con el botecillo, que cogió de su pantalón, y dándomelo, me lo lleve a mi boca y bebiéndome prácticamente más de la mitad del contenido del botecillo.

Luego Jorge se dirigió a sus amigos y les dijo:

“Para comenzar tú Alexandre descálzate, que esta puta te limpie tus pies con su lengua y boca.”

Alexandre acercándose a mí me da un beso e hizo lo que le dijo su amigo y yo también obediente me arrodillé a su lado. El cubano ya se había descalzado, y sus pies, la verdad es que no estaban muy limpios y desprendían un fuerte olor a sudor. Desde mi posición me llegaba el olor perfectamente. Mientras él me acariciaba el pelo, como si yo fuera su perrita. Me incline y comencé a besarle los pies, para luego pasar a lamérselos a la vez que me tragaba la saliva impregnada de la suciedad que le iba quitando se sus pies. No sé si sería el verme así de rebajada chupando los asquerosos pies de Alexandre o que los efectos del combinado me estaban  haciendo efecto el caso es que mi coño estaba chorreando.

Entonces Jorge y los otros dos chicos franceses se acercan dónde estábamos y Ramón también, para poder grabar lo que hago sin que le tapen los demás y además poder coger planos más de cerca. Los dos franceses comenzaron a tocarme con una mano una pierna y con la otra una teta, cada uno por su lado. Luego se sumó Ramón, sin dejar de grabar. Acariciaban la parte interna de mis piernas, cada vez subiendo más. Yo deje de chupar los pies del cubano y cambiando de posturas me quede sentada en el suelo. Me abrí bien de piernas para que los chicos pudieran apreciar con todo lujo de detalles mi coño y facilitarles sus caricias y tocamientos del mismo, de mis tetas y de todas las partes de mi cuerpo que quisieran. Yo cerré mis ojos dejándoles hacer  y comencé a gemir suavemente de placer:

“Oooohhhhh siiiiii siiiii tocadme ahí, siiiii tocadme toda no pareiiiissss ahhhhhh que gusto, como me gustaaaa lo que me estáis haciendooooooo….”

El coño me estaba chorreando. Noté como sus manos se tocaban al aproximarse a mi coño, y entonces vi como Jorge se acercaba y comenzó a tocarme y sobarme también mis grandes pechos. Acercó su cara a la mía y me beso en mis labios, yo abriéndolos deje que metiera su lengua en mi boca y recorriera todo mi interior. Él, mientras me besaba no dejaba de manosearme las tetas, me las apretaba, me las subía hacía arriba y luego las dejaba caer libres, haciendo que  mis grandes cantaros (por su peso) produjeran un movimiento de vaivén arriba-abajo quedando a la vista de todos. Los demás al ver esto se quedaron mirando cómo se me movían (las  tetas) unos segundos hasta que se pararon. Jean  bajo las dos manos a mi coño. Intente rodearle con mis brazos, y acercarlo a mí, pero era difícil en la postura en la que estaba y más con todos los demás a mi alrededor, y metiéndome sus manos por todas partes. Me temblaba todo el cuerpo por el placer.

No sé si sería por el efecto del combinado o por que, el caso es que me excitaba mucho estar así expuesta ante esos cuatro jóvenes desconocidos y con la participación además de mi alumno Ramón, que aun grabando no dejaba de participar en los tocamientos de mi cuerpo desnudo. Jean entonces comenzó a meterme y sacarme tres dedos dentro de mi coño lentamente, pasado unos segundos metió otro dedo más y no conforme con esto siguió insistiendo el muy bestia hasta que consiguió meter toda su mano dentro de mi vagina. Esto hizo que me produjera bastante daño en mi entrada vaginal, de tal forma que llegue incluso en un acto reflejo a encogerme. Otra mano, no sé si sería la suya o la de otro de sus compañeros a la vez me acariciaba mi clítoris, el francés en un español bastante claro me decía a la vez:

 “Eres una zorra, una puta golfa que vas de decente por la vida. Tienes ahora mismo todo tu coño como una sopa (y era verdad lo tenía totalmente empapado de mis jugos) vas a salir de aquí follada por todos tus agujeros unas cuantas de veces, guarra asquerosa, te vamos a llenar todos tus agujeros con nuestras leches, con nuestras lefas, te vamos a dar rabo los 4 (y si este otro chaval quiere también) por todas partes, putaaa, estas disfrutando, dímelo, dímelo, ¿te gusta lo que te hacemos?”

Yo le contesto:

“Si, si me gusta, eres un bruto, pero me gusta, seguid todos, seguid, no paréis.” ahora

Estuvimos unos minutos así, yo no podía más del gusto que esos cabrones me estaban dando, el placer que me proporcionaban sus sobeteos y la situación en la que me encontraba, estaban haciendo que comenzara a correrme a sentir un primer orgasmo, me iba a correr de gusto, lo sentía cada vez más cerca  hasta que me corrí como una cerda, soltando jugos por el coño y babas por la boca. y comencé a gritar:

“Si, si estoy disfrutandooooo, siiiii  soy una guarra , una puta asquerosaaa, pero no pareeeessss uuummmmmmm que placeeeer me estaisss dandoooooo, seguiiiiidddd, seguiiiiiddddd por favoooooor….. no pareeeeeiiiisssssss……, siiiiii……….siiiiiii……..me corrroooooooo……...siiiiiiii…..….me…….. me viii…….vieneeeee…..aaaaaahhhhhhh…ooooooohhhhhhhhhh….…que ..placeeee ......eeeerrrr……..aaaaaahhhhhh…….me corrooooooo………”

Aunque yo me había corrido ellos no dejaban de sobarme y manosearme. Jean en ese momento me sacó su mano de mi coño y acercándomela a mi boca hizo que se la limpiara con mi lengua, cosa que hice, yo estaba tan excitada que estaba fuera de mí, no sabía ni lo que hacía. Jorge comenzó de nuevo a morrearme y el morreo a medida que pasaban los minutos cada vez era más bestial, me mordía los labios, y me recorría las encías con su lengua, metiéndome bastante de su saliva en mi boca. Me estrujaba los pechos con fuerza y me retorcía los pezones, haciéndome daño, pero me gustaba. A veces bajaba la cabeza y me mordía las tetas y los pezones, también en plan salvaje, para luego volver a subir a mi boca. Notaba su erección al rozarlo con mis brazos.

De pronto Frédéric se separa de mí y dice a los demás que hagan lo mismo y me dejaron unos segundos hasta que recobre el aliento y dirigiéndose a mí me dice:

"Ahora te toca a ti".

Entonces comprendiendo lo que quiere decirme con eso, me pongo de rodillas delante de ellos. Ellos forman un círculo, incluido también mi alumno Ramón, me rodean. Les miro a los ojos, mientras suavemente voy desabrochando las braguetas de sus pantalones a Jean, Frédéric y Alexandre (que son los que aún permanecen vestidos) y les fui bajando a los tres sus pantalones  y calzoncillos todas sus piernas abajo hasta llegar a sus pies haciendo que ellos mismo se los saquen y dejen en el suelo. Entonces los tres que aún tiene puesto sus camisas y camisetas se las sacan ellos mismo quedando de esa forma todos los que estamos en la habitación completamente desnudos a excepción de yo que aún permanezco con mis medias y liguero puesto. De esta forma aparecen quedando ante mí sus pollas completamente erectas.

Uno de ellos me da en mi hombro, me hace volverme y al hacerlo veo y siento el contacto de una gran polla negra, tiesa y gorda en mi mejilla y que se va deslizando hasta mis labios pero sin entrar aún en mi boca, desprende un fuerte olor a orín. Al llegarme a mi nariz ese olor no puedo por menos que hacer muecas de asco, entonces el cubano propietario de la polla en cuestión me dice:

“¿No la gusta a la señora? ¿La molesta su olor o es su color?

Yo para no ofenderle, mintiendo le contesto:

“No, si , si  me gusta mucho y siempre he deseado hacerlo con un hombre de color, y tú serás el primero. El olor de tu polla es delicioso, me encantara comerme la tuya y la de los demás”

Entonces él sonriendo a los demás me dijo:

“Venga señora, comience a portarse como una buena puta come pollas, ja, ja, ja,…”

Yo, en el centro mire hacia ellos recorriendo con mi vista todo el círculo que formaban. Pude apreciar cinco pollas de diversos tamaños  y una además negra que quedaba a pocos centímetros de mi boca. Yo tenía para mi sola cinco esplendidas pollas que iban a llenarme mi boca, en principio por completo. Me coloco frente al negro, que tiene como he dicho su polla tiesa y grande (tanto de larga como de gruesa) y agarro con una mano una polla y  con la otra mano otra polla de los otros dos  chicos que me cogen al lado  (que son Ramón y Frédéric), y con la boca, engullo sin más miramientos la polla del negro que tengo pegada a mis labios. Comienzo primero a lamer todo a lo largo la polla, se la lamo a placer durante un rato y después me la entro como puedo en mi boca, pues de lo gorda que es casi no me entra, me llena toda la boca y comienzo a chupársela sin miramiento, a la vez comienzo a masturbar con mis manos a los dos chicos a los que he cogido sus pollas, me oigo a mí misma a la vez que chupo:

“Glubs….mmmmhhhh…..uuuuuunnnnnnn…mmmmhhhglubs..glubs….!mmmmmmmmmm….uuuuuummmmmm….”

Miro al negro y empiezo a ver que el cabrón está gozando como hace tiempo que quizás no lo hacía, su calentura le hace jadear y gritarme:

"Muy bien putita, enséñales a todos estos como te gusta comerte una buena polla negra, no te quedes con hambre cielo, aquí hay pollas para que te hartes de tragar, seguro que te gustan más que la de tu marido , ¿te gustaaa?¿ esta buenaaaa? ¿habias tragado antes una iguaaaallll….aaaahhhhh putaaaa..guarrraaaaa..chupaa…chupaaa…".

Mientras esto me decía yo se la chupaba con más ganas y mientras con las manos acaricia cada vez más rápido las pollas de los otros chicos. Jorge y Jean  aguardan su turno mientras se la pelan viéndome comer a fondo la polla de su compañero. Jorge, sin dejar de masturbarse se acerca a mi cara y pasando toda su lengua por mi rostro al llegar a mi oído me dice:

“Te gustan las pollas negras, ¡eh golfa….siguee, sigueee …hazle correr pronto pues te tienes que comer todas las nuestras que te estamos esperando….zorra.”

Él entonces lleva su mano a mi coño y comprueba que estoy toda moja entonces se retira y con su mano mojada de mis jugos la cambia por la que hasta esos momentos está agarrando su polla y continua con ella a acariciarse y masturbarse su polla. Mientras yo sigo comiéndome sin parar  y sin dejar de mirarle a los ojos al dueño de esa barra negra que tengo en mi boca, sigo emitiendo jadeos y gemidos como:

“¡Mmmmmmmhhhh….uuuuuummmmm…glubbbsss……slurp….aaaaahhhhhhhhhhh….glubssss”

El cubano con sus manos me agarra fuertemente de mi pelo. Mientras yo sigo usando hábilmente ambas manos, sigo masturbando a mi alumno y al francés (Frédéric) sin compasión, acariciando y palpando a placer las pollas que ya completamente endurecidas, piden a gritos que me las coma, entonces el negro jadea y me dice:.

¡¡AAhhh…siiiiiii…iiiii ahhhhhh…puuutaa…ahhh!!-

Yo dejo de mamársela y sin dejar de masturbas las pollas que tengo en mi mano y como fuera de mí, pido a gritos:

“Venga otra, quién es el siguiente, quiero otra polla en mi boca, cabrones”

Sin darme tiempo a reaccionar, Jean me la mete de un golpe en mi boca que aún está llena de la corrida de su amigo Alexander (el cual se ha quedado de pie, con su polla goteante y contemplando con su mirada como ida, la escena). Comienzo a chupar la nueva polla que me han metido en la boca, suavemente, llenándola de saliva, presionándola con los dientes y las muelas, aplastándola y adorándola, la cual mamo durante varios minutos. Después suelto la polla de Frédéric, que estoy masturbando, (quedándome con la de Ramón mi alumno) y cogiendo la de Jorge  comienzo a masturbarlo. Me saco de la boca la polla del francés al que se la estoy mamando y paso a chupar y mamar la del otro francés. Cuando llevo un rato haciendo esto, dejo la de Frédéric y me meto la de mi alumno Ramón, que  sabiendo que es la suya, se la chupo con más pasión y apasionamiento que he hecho con los demás. Sigo y tras chupársela un rato a mi alumno, continuo la rueda llegando a la de Jorge, que es la que me queda por chupar. Paso mi lengua todo lo largo de su barra, una y otra vez (mientras sigo masturbando a los dos franceses, que son las pollas que tengo entre mis manos) me entretengo y disfruto con su suavidad y sabor, para al final metérmela en mi boca y hacerle una mamada en la que estoy poniendo todo mi amor, mi pasión, quiero hacer que disfrute del regalo que le han hecho mis alumnos. Cuando llevo un tiempo el moreno Alexandre se acerca a Jorge y dándole en el hombro le pide el cambio, quiere que yo se la chupe y de esta forma comienzo una nueva ronda de mamadas. Yo estoy súper caliente y mientras las he estado chupando he  tenido varios orgasmos. Yo suelto una polla y me meto otra en la boca, poniéndome acto seguido a chuparla, así estuve alternando las cinco pollas en mi boca mientras pajeo a dos, primero una polla, luego otra y otra, y otra, en esto oigo a uno de ellos que grita:.

“AAhhh…es una auténtica chupapollas…¡ahhhhh!!, que bien lo haceeeee…”.

Entonces con una sonrisa en mi cara, por el placer que me produce el chupar estas bellas pollas y el placer que me produce que me insulten y me llamen chupapollas, les demuestro que estoy disfrutando como la zorra que soy. Me abalanzo sobre la polla de mi alumno y me la meto en la boca. La paso de un lado a otro, la chupo, la lamo, la estrujo entre mis labios, avanzo arriba y abajo, llego con mis labios hasta el principio troncal de la polla, me la saco de la boca, la lamo por fuera, le chupo los huevos…y finalmente, me la vuelvo a meter en la boca y le dedico una lamida especial al glande, lamida que Ramón no puede resistir derramándose sin control dentro de mi boca a su vez me grita:.

“¡AAAhhh…Profeeee   me…coorro…ahhh…ahhh…zoorra…ahh!!”

Yo me trago todo lo que pude de su semen y después abrí mi boca, saliendo la polla de mi alumno por su propia cuenta, continuando derramando con ella más chorros de esperma que se estrellaron contra mi cara, poniéndome toda perdida y sucia. Yo permanecí allí impasible de rodillas, mientras la polla del chico me  lanzaba chorros y más chorros de semen directamente a la cara. Al final, Ramón da un paso atrás, con su polla desinflándose. Yo miro a Jorge y le sonrió, él también me mira y me sonríe, siguiendo con su masturbación. Yo entonces, deprisa me meto en la boca la polla que tengo más cerca y la succiono aparatosamente, deseando terminar cuanto antes. Se oye el chupeteo, comiéndome literalmente la polla de este francés que no deja de suspirar de placer, y oigo mis propios chupetones que le estoy practicando a su polla:

¡Sgluuussbbbrppp!¡¡ Sgluuussbbbrppp ……Sglubbuurpp….!”

Yo me doy prisa. Chupo más y más fuerte, casi mordiendo la verga del francés, meneando la cabeza hacia delante y hacia atrás, metiéndomela y  sacándomela la polla de la boca una y otra vez…, hasta que oigo al joven decir:

“¡AAAggghhhh….ahhh!!.-¡¡Me corrooo….ahhhh….!¡Como la mamas pedazo de perra!”

Y nuevos y potentes chorros de semen se deslizaron dentro de mi boca, descendiendo garganta abajo. Yo vuelvo a tragar gran cantidad y la polla vuelve a salir de mi boca. El semen desatado riega a placer mí ya sucia cara  dejándome verdaderamente chorreando y totalmente llena de semen.

Después levanto mi cabeza y miró hacía el francés que falta, veo que retrocede un poco, quizás de miedo al ver mi avaricia por las pollas y con la fuerza e intensidad que se la he comido a sus compañeros. Cuando me acerco a él gateando y con los ojos sonriente y brillantes por el deseo y con la cara cubierta por deslizantes riachuelos de semen viscoso. Me  meto su polla en la boca. La chupo vigorosamente durante unos minutos y luego, el chico, sin poderse contener, se corrió dentro de mi boca que ya se había tragado  el contenido de las pelotas de los otros 4 jovenes, y no pudiendo más comienza a gritar:

“¡Aahhhh…..que me corrooo…ahhh……no pareeees ….puta zorraaaaaa…sigueeeee por favooooorrrr ooooohhhhh…….sigueeee…..no pares ahoraaaaa …aaaahhhhh…!!-

Gimió Jean, viniéndose estruendosamente, lanzando chorros de semen a diestro y siniestro, dentro y fuera de mi boca.

Después cogí la que me quedaba, era la de Jorge, la de mi dueño por el tiempo que le habían regalado mis alumnos, la del hombre que me había mandado hacer todo eso. Los siguientes siete minutos estuve adorando la polla de Jorge, su polla, el penetrante olor a sus corridas anteriores, ya no me desagradaba, es más me gustaba. Llenaba su miembro con mi saliva, disolviendo los grumos de semen reseco  para luego tragármelos, saboreándolos como el manjar que era. Le lamía los gordos cojones, metiéndomelos en la boca de uno en uno con mucha suavidad. Me imaginaba la preciosa y rica leche que contenían y que no tardando mucho me echaría en mi boca y cuerpo, se me hacia la boca agua, y me encantaba besárselos suavemente. Me tragaba todo su sexo hasta que el glande llegaba a mi garganta, mientras frotaba mi lengua en su base. Finalmente, apretó mi nuca, forzando que me tragase toda su polla. Apretaba con mucha fuerza, tenía sus cojones en mi barbilla, y su pelo púbico en mi nariz, no podía respirar. Se corrió directamente en mi garganta. Mientras mis ojos se desorbitaban por la falta de aire, note cuatro o cinco trallazos de su esperma que fueron directos a mi estómago. Cuando me soltó la cabeza, su polla quedo unido a mi boca por unos gruesos hilos de saliva y semen mezclados. Di unas cuantas bocanadas, hasta que recuperé la respiración con normalidad y se la limpie con mi lengua. No dije nada, pero mi mirada era de agradecimiento por el maravilloso regalo que sin saberlo me había dado. Jorge  debía estar tan caliente con todo aquello como yo pues no perdió la erección después de correrse.

Estuve aún unos minutos permaneciendo en el centro del círculo y mi cara chorreando semen mientras las pollas de los chicos se mostraban flácidas ante mi cara, la única que había aguantado tiesa era la de mi esporádico y temporal dueño y señor Jorge. Las rodillas me dolían, las tenía magulladas y la mandíbula agarrotada de estar con la boca abierta, había estado cerca de media hora mamando aquellas pollas. Entonces me deje caer sentada frente a ellos y comencé a frotarme con mis manos el semen por mis dos grandes pechos. Cuando acabe de extenderme el semen de todos ellos, mirándoles con mirada picara y melosa,  cogí la mano con la que me lo extendí y llevándomela a mi boca me fui limpiando mis dedos, mi palma y toda mi mano con mi lengua, a la vez que me tragaba los restos de semen que se habían quedado en mi mano.

Después bajo mi mano derecha a mi entrepierna y comienzo a tocarme mi coño, estoy muy caliente y solo deseo que me follen, pero ellos se acaban de correr y a excepción de Jorge, sé que los demás van a tardar un tiempo en recuperarse, entonces se lo pido diciéndole:

“Jorgeeeeee …ahhhhhh…. necesito que me folleeeeesss estoy muy caliente y muy salida, quiero tu polla dentro de mí, dentro de este coño de puta asquerosa que tengo. Por favor fóllame lo necesito, lo necesito y sé que estos amigos tuyos y mi alumno van a tardar en reponerse y estar en forma, sé que el único que puede hacerlo ahora eres túúúú……no puedo mááááásssss…… quiero tu barra dentro de miiiiiiiiii……quiero me perfores y me mates de placeeeerrr….Joge te necesitoooooo….veeeee….veeeeennnnn…..”

Él entonces cogiéndome se acerca y me coge mi teta derecha y me la manosea durante unos segundos para luego llegar a mi aureola y va apretándola poco a poco hasta quedarse solo con el pezón del cual tira fuertemente de él a la vez que me dice:

“¿Estas caliente eh puta? Necesitas polla dentro de tu coñito verdad, que guarra y puta que eres, pues tendrás que esperar a que estos se recuperen. Yo te follaré el último, antes quiero oírte gritar de placer y pedir a gritos a cada uno de estos que te follen y se corran en cada uno de tus agujeros. Mientras ellos se recuperan vete haciendo una buena paja, mastúrbate y córrete en mientras , hazlo bien abierta de piernas que se te vea bien tu coño.Que se vea bien como te metes tus dedos, tu mano dentro de tu almeja y ver cómo te corres de placer y como te salen como si fuera un rio todos tus jugos. Hazlo zorra, quiero verlo y estos también quieren verlo y es más si quieres gozar de nuestras pollas tendrá que ser sin protección, es decir sin preservativos. Además tendrás que concederme al menos otras dos horas más pues con la hora y medía que me regalaron tus alumnos no tendremos suficiente para que estos se recuperen y más llevando ya casi una hora gastada de ese tiempo, de modo que de ti depende si quieres disfrutar o no de nuestras pollas”

Yo muy excitada le digo:

“Haaaayyyyy cabrón me haces daño, no lo mereces como acabas de tratarme, pero estoy tan excitada y salida que necesito vuestras pollas como sea de modo que te concedo las dos cosas, me podréis follar sin protección alguna y tendréis  esas dos horas más de tiempo o las que hagan falta con tal de que me folléis todos de una puta vez”

Tras oír mi respuesta se ríe, sabiendo que acaba de ganar estar más tiempo disfrutando de mi cuerpo y de poder hacer con él todo lo que quiera. Entonces vuelve a tirar ahora con sus dos manos de mis dos pezones, haciéndome mucho daño. Luego se agachó y cogiéndome con cada una de sus manos por mis tobillos me abrió todo lo que pudo mis piernas, quedando mi sexo completamente abierto y exhibido a los ojos de los demás. Después, me cogió mi mano y me la llevo de nuevo a mi sexo y comenzó a movérmela para que comenzara a masturbarme mi clítoris con la derecha. Cogiéndome la izquierda me hizo que me metiera varios dedos de ella dentro de mi coño, como si estos me estuvieran follando. Así estuve un rato y a medida que pasaba el tiempo me iba metiendo más dedos dentro de mi vagina hasta que acabe metiéndome toda la mano. Con la derecha me masturbaba y acariciaba mi clítoris más rápido, hasta que no pudiendo más comencé a chillar y tener un orgasmo tras otro, corriéndome como una cerda, echando tal cantidad de jugos que parecía como si estuviera meándome.

Entonces al ver mi excitación los jóvenes se habían comenzado a acariciar su sexo y comenzaban a empezar a endurecérseles un poquito sus pollas, y Alexandre, el negro, que era además,  el que la tenía más grande, dijo a sus compañeros:

“Vamos a ver si tenéis algo más cómodo aquí abajo Jorge, para que estemos todos más cómodos fallándonos a esta zorra”

Yo seguí acariciándome suavemente mi sexo y mis pechos, sentada aún en la lona sucia y asquerosa, mientras ellos miraban a ver si encontraban algo más cómodo. Al cabo de unos segundos Jorge dijo:

“Creo que ya he encontrado algo donde estará ella y nosotros más cómodos, pero no sé si la gustará a la puta, pues está hecho un asco de roto y sucio”

Entonces hoy decir a uno de ellos, creo que era Frédéric:

“Este colchón está de puta madre, además la puta se tiene que acostumbrar a todo, una puta hace y folla donde la mandan  y folla sin rechistar.”

Salieron del fondo del almacén con una colchón viejo, roto, asqueroso, medio deshecho por uno de los lados. Era como de 1,35 de ancho por unos dos metros de largo y lo colocaron al lado de la lona donde yo estaba  (la lona comparándola con el  colchón estaba limpísima, pues el colchón era una verdadera porquería), cogiendo casi la mitad de la lona quedando a menos de 20 centímetros de donde yo me encontraba sentada y espatarrada masturbándome. Entonces dijo Jorge:

Vamos a cogerla entre todos y la colocamos encima del colchón”

Me cogieron entre tres de ellos, mientras Jorge les dirigía, uno por mis extremidades superiores y los otros dos cada uno por uno de mis muslos y piernas y sin mucho miramiento me dejaron caer sobre el sucio, roto, medio deshecho y guarro colchón. La sensación de mi cuerpo al tocar aquella superficie tan sucia y asquerosa fue de repugnancia y de rechazo. Pero cuando me iba a levantar para que mi cuerpo no tocara tanta mierda el negro de polla gorda y grande me sujeto y haciendo que pusiera la cara contra el colchón me dijo:

“Te da asco el colchón, señoritinga pues para comerte nuestras pollas como una puta no te ha dado asco. Pues ahora lo vas a chupar y quiero que me enseñes como te tragas la lengua tras cada lamida que le des, y vete acostumbrando a la suciedad que tiene el colchón porque hasta que nos hartemos de follarte vas a estar sobre él o sobre cualquier zona del suelo de la habitación, este sucia, llena de orines o de cualquier otra porquería. Una puta no tiene que ser tan delicada y tiene que tragar con todo, zorra asquerosa, puta, si realmente eres tan remilgada y decente ¿Qué haces aquí follando como una puta?  Mira cómo se ríe tú alumno.”

Note su mano sobre mi cabeza y me fue deslizando toda mi cara sobre el colchón y me hizo tragarme toda la saliva y mierda que en esa acción había cogido con mi lengua. Cuando me apretaba con su mano note sobre mi espalda su miembro y fui notando como el cabrón se iba excitando al verme así y al tratarme y humillarme de esa manera. Cuando me cogió del pelo y me hizo dar la vuelta a mi cabeza y mirarle pude ver como estaba su miembro ya totalmente excitado y tieso, se le notaban sus gordas venas a punto de reventar a lo largo de todo su miembro. Luego me hizo abrir mi boca y me echo un gran escupitajo dentro de  ella haciéndome que me lo tragara. Después me soltó y empujándome me dejó tirada en el colchón. Entonces él se tiró de espalda en el colchón al lado de donde a mí me habían dejado y me dijo:

“Ven siéntate encima de mis piernas dándome la espalda”

Yo así lo hice y entonces él levantándome con sus manos y arrastrando mi culo todo lo largo de su muslo hizo que me sentara en su miembro. Luego me dijo:

“Levanta tu guarro culo un poco, hasta que te la coloque”

Diciendo esto se agarró con una mano su polla y con la otra abrió lo que pudo los cachetes de mi culo y separó mi raja posterior. Luego acerco su polla al agujero de mi culo y apuntándola en él me cogió por mis caderas y dándome un empujón hacía abajo me metió su gorda y larga polla de golpe dentro de mi ano. Yo no estaba  preparada y al entrar de golpe sentí un fuerte dolor, como si me partieran el culo y no pude por menos que dar un fuerte grito y decirle:

“AAAAHHHHHHYYYYYYY…..BRUTOOOOOO…..ME HACES DAÑOOOO AAAAYYYYYYY QUE DOLOOOOOORRRRRRRR……NEGROOOO CABROOOONNNN…….DE MIERDA…… Diosssss, diossssssss me estas abriendo el puto culo, diossssss noto como me lo estas desgarrando cabróóóóonnnnn, joderrrrrrr, me la has metido hasta lo más hondo de mis entrañasssssss y me duele muchooo..”

El como si no me hubiera oído llevo sus dos manos a mis dos pechos y tiró de mí hacía atrás haciendo que mi espalda tocara su cuerpo y comenzó en principio un lento mete y saca de su polla en mi culo. Con sus manos me acariciaba y sobaba mis pechos entreteniéndose a jugar con sus dedos en mis pezones a la vez que poco  a poco iba acelerando el mete y saca. A mi, pronto el dolor se me fue cambiando en placer y de nuevo comencé a disfrutar y gritarle:

“Siiiii, siiiiiii, sigueeee asiiiiii, asiiiii me gustaaaa folla mi culo, partemeleeee,tomaleee es tuyo si mi negro es todo tuyooooosiiii quiero que te corras dentro de éllllllll, no pareeees sigueeeeee…….”

Cuando estaba así se acercó uno de los dos franceses, era Jean, el cual me dijo:

“Esperanza, ¿ese es tú nombre, no putilla?, no nos has dicho tu nombre, menos mal que Jorge cuando buscábamos el colchón nos le ha dicho, porque si no te follamos y nos vamos sin saber el nombre de la puta a la que nos hemos follado”

Yo con voz entrecortada, por las embestidas del negro en mi culo le contesto:

“Sí, ese es mi nombre”

Entonces él me sigue diciendo:

“Pues bien, Esperanza, no pedias hace un rato polla, pues ahora vas a tener dentro dos a la vez en vez una. Te voy a follar, como la perra que eres, mientras mi amigo te está taladrando el culo y encima como a mí me gusta sin preservativo para poder correrme dentro de tu vagina y sentir el calor de tu coño”

El chico estaba también con su polla ya bien tiesa, se tumbó sobre mí y apuntando su miembro en la entrada de mi chochito fue metiendo su polla erecta dentro de él. Entonces el negro que me tenía empalada por mi culo, paró un poco para que su compañero cogiera el ritmo y se acompasara a sus movimientos, comenzando a moverse ambos muy lentamente. Uno me la entraba por el culo mientras el otro retrocedía de mi vagina y viceversa, una y otra vez hasta que fueron cogiendo ritmo. Yo me notaba completamente llena y estaba gozando como una loca, estaba fuera de mí. El que estaba encima de mí se agarraba a mis grandes cantaros llevando su boca a mis aureolas y pezones y succionándolos con fuerza, a la vez que no dejaba de empujar con fuerza y a buen ritmo dentro de mi vagina. Sus embestidas provocaron que de nuevo comenzara a tener orgasmos me empecé a correr una y otra vez, el placer era cada vez mayor, yo no podía aguantar más y de nuevo comencé a chillar y a insultarles, aquellos dos jóvenes me estaban matando de placer, les decía:

“Siiiii….siiiiiiii asiiiiii… no pareeiiiisss que biennn que bieeeennnn, que pollas os gastaiiiiiiisssss….aaaahhhhhhhh….seguiiiiiidd cabroneeeeesssss no pareeiiiisssssss, quiero que me lleeeeenéiiiiiis mi culoooooo…. yyyy    coñoooooo……. con vuestra asquerosa…………le..lecheeeeeeeeee……..darme máaaassss deprisaaaaaa…..meeeee…estoyyyyyyy corrriendoooooooo…..me estaiiiiissss matando de gustoooooooo…..negroooooo asquerosooooo que pedazo de pollón me tienes metido por mi culoooooo me le estas partiendooooooo pero que gusto me estas dandooooo con él y tú gabacho de mierda como te mueves de bieeennnnn me  haceeees subiiiiiir a la gloriiiiiaaaaa aaahhhhhhaaaa.... me corroooooooooo siiiiiiii……”

Ellos aguantaban bien y tardaban en correrse, (pues como hacía poco se habían corrido en mi boca y cuerpo con la mamada que les había dado antes), estaban disfrutando de la follada y cogida de culo que me estaban metiendo. Así estuvieron cerca de veinte minutos. Durante todo este tiempo yo no pare de gritar y de tener un orgasmo tras otro. El primero en comenzar a correrse y a gritar fue el francés que me follaba por el coño, no pudiendo más sentí como me inundaba con su leche todo el interior de mi vagina a la vez que con gritos e insultos me decía:

“Toma, toma puta asquerosaaaaa……no querías mi lecheee, tomalaaa tragatelaaaaaa….. te estoy llenando todo ese coño de puta que tieneeeeeeessss…aaaahhhhh como follaaaassss cabronaaaa……aaaaahhhhh  me corroooooo……siiiiiiii………y voy a preñarteeeee putaaa asquerosaaaaa….”

Diciendo esto se tiró sobre mi barriga un momento descansando de su esfuerzo. Pasado unos segundos, el cubano dándole una palmada al francés que estaba encima de mí le dijo:

“Jean, levanta, levanta de encima de esta puta, que estoy a punto y quiero correrme dentro de su coño, para ver si la preño y la criatura que tenga que sea negro a ver que le cuenta luego a su marido”

El negro cuando se quitó el francés sacó rápidamente de un tirón su polla de mi ano, haciéndome daño y sin apenas darme cuenta se colocó encima de mí. Me la metió de un golpe en mi coño, lubricado por la corredura del francés y dando varios envites fuertes a dentro y a fuera se tensó comenzando a correrse abundantemente dentro de mi vagina. Yo notaba como con la punta de su polla llegaba hasta la entrada de mi útero, y como con el grosor de su polla me llenada toda, era muchísimo el placer que estaba sintiendo con la follada de este negro, por eso le decía:

“No pares ahora, sigue sigue moviéndote, ya que me has reventado mi culo fóllame mi coño como debe ser, siiiii asiiii, asiiiiii aaahhhhh como la siento golpear mis paredes vaginales y mi útero negro cabrón sigue, sigue, quiero tu leche, quiero tu leche, no me importa que me preñes y la criatura pueda salir negraaa quiero toda tu leeeche dentro de miiiiiiiiii cabróóóónnnnnn…….aaahhhhhh me corrro de nuevoooooo…..siiiiiiii….”

Él ya no aguanta más , parece como si mis gritos le hubieran animado en su follada, el comienza a darme tortazos y palmadas fuertes en mis muslos, culo, cara ,donde podía a la vez que no paraba de insultarme y gritar, comenzando yo a notar como su leche corría por el interior de mi vagina e incluso como me penetraba su leche caliente dentro de mi útero, a la vez que le oía gritar:

“Tomaaaaa, jaca putorraaaaaa……toma cerdaaaaa….asquerosaaaa…..eres una putaaaaa calienteeeeeee que te gusta recibir por el culoooooooo…igual que ahora por tu coñooooo …….aaaahhhhhhhhiiiiiiiiiiiiii……..siiiiiiii….. que gustoooooooo…meeeee estas dandooooooo zorronaaaaaa voy a preñarteeee siiiii quiero preñarteeee a ver si te hago un hijo negrooooooo para ver qué haces o diceeees a tu maridooooo cuando lo tengaaaaassssss me corroooooo……siiiiiiiii…..aaaahhhhhhh….ooooohhhhhhh………me corrro putaaaaaaaa    aaaaaahhhhhh que buenaaaa que estaaaaasss……”

Al correrse me agarra con fuerza mis tetas haciéndome daño , para quedarse después, como hizo su amigo tirado encima de mi cuerpo pero sin salirse de dentro de mi coño ni de soltar mis pechos. Cuando descansó un rato sobre mi cuerpo me sacó su polla y soltando mis pechos se bajó de mí y poniéndose de pie me dejo tendida en el sucio colchón, con las marcas de sus grandes manos en mis pechos  y con mi coño echando gran cantidad de semen mezclado con mis propios jugos.

Como pude tras reponerme uno instantes me acosté en el centro del colchón boca arriba, abierta de piernas. No había acabado de colocarme cuando de nuevo tenía sobre mí al otro francés a Frédéric, el cual me  penetro de un golpe, sin importarle que estuviera lubricada o no, menos mal que sí lo estaba, dado que acababa de correrse dentro de mi coño sus dos  compañeros. Estuvo un buen rato follándome, dándose gusto con mi cuerpo. Parecía como si su pene fuera un molinillo dentro de mi coño.Jugaba con su pene en mi coño, entrando y sacándolo rápido, lento, girándolo. Era delicioso, el cabrón aunque no tenía delicadeza ninguna,  me estaba haciendo disfrutar muchísimo. Amasaba mis enormes pechos, apretándome los pezones hasta que me dolían. Me los mordía hasta dejarme marcas. Me daba largos besos, metiéndome su lengua en la boca, hasta que me ahogaba con su saliva, que yo procuraba tragar. No dijo ni una sola palabra, simplemente hacía con mi cuerpo lo que le daba la gana, y yo me dejaba hacer y gemía de gusto. Yo le decía:

“Ahhhh franchute asquerosoooo siiiii asiiiiiiiii no me importa quien seas cabrón , como me follas, siiiii aaaahhhhh siiiiii que bien me lo haceeeesss  siiii…… assiiiiiii sigue follandomeeeeee….ahhhhhhh…que placeeeer me estas dandoooooo……ooooohhhhhhh…”

Yo oía el chapoteo que su polla y su cuerpo provocaba al entrármela y sacármela:

“Pluffff….plufffff…pluffffff……”

No sé cuántos orgasmos tuve, antes de que él se corriera dentro de mí, era el tercer hombre que se corría en mi vagina en esa noche, en aquella habitación almacén. Después de llenarme el coño con su leche, me puso su polla en la boca para que se lo limpiara. Tenía un gusto exquisito, su leche mezclada con mis jugos. Se lo deje totalmente limpio, reluciente. Se le bajo la erección, y cuando se levando en vez de apoyar sus manos sobre el colchón lo hizo sobre mis pecho apretándolos fuerte para coger impulso y ponerse de. Me había echado uno de los mejores polvos  y más callados de mi vida, pero al apoyarse en mí para levantarse me hizo bastante daño dejándome marcado mis pechos, pero era tal mi calentura en esos momentos que no noté siquiera el daño que me hizo. Yo en mientras acariciaba mi coño, mientras notaba como rezumaba su semen, manchando mis dedos con su leche, que llevaba a mi boca golosa para saborearlos.

Luego poniéndome de rodilla me acerque hacía donde estaba Jorge y cogiendo su polla le dije:

“Creo que me he quedado con hambre, a ver qué encuentro por aquí para llevarme a la boca”

Le dije queriendo mostrarme pícara y cariñosa con él, continué diciéndole a la vez que pasaba mi lengua por su glande:

 “Me encanta, se me hace la boca agua. Es grande y parece bastante jugosa.  (Como si yo no la conociera ya) Seguro que está cargada de lechita sabrosa”

Entonces Jorge dirigiéndose a mi alumno le dijo:

“Chaval, ¿no quieres ser tú el próximo que te folles a la puta de tu Profesora?”

Mi alumno le sorillo y le dijo:

“Me encantaría, pero como era nuestro regalo, no me atrevía a pedírtelo”

Cuando me la iba a meter la polla de Jorge en la boca para comenzar hacerle una buena mamada se acercó Ramón y poniéndome en la posición del perrito a cuatro patas me dijo:

“Profe, ayer disfrute muchísimo follándola, y estaba deseando que llegara pronto otra oportunidad para poder hacerlo de nuevo, hoy se va a llevar una agradable sorpresa conmigo”

Yo no obstante, aunque seguí en esa posición pude coger la polla de Jorge y comenzar hacerle la mamada que tanto deseaba. A la vez que se la mamaba me venía un olor fuerte a esperma, sudor y sexo, que con nuestras folladas habíamos producido. Ramón se situó detrás de mí, y cogiéndome por mis posaderas y dándome una fuerte palmada en mi culo llevo su miembro erecto a la entrada de mi coño y dando un empujón, me la metió de un solo golpe. Noté como entraba, dándome placer, sin embargo mi placer principal estaba delante, en la polla de Jorge. Las embestidas de Ramón hacía que la polla de Jorge me entrara más adentro en mi boca, haciendo que en ocasiones llegara hasta mi garganta, aquello era divino. Tenía la polla, de mi eventual dueño por unas horas, en mi boca y a la vez estaba siendo follada por uno de mis alumnos, nunca ni en mis sueños más erótico podía haber soñado con esta escena.

Tras unos minutos bombeando mi follador sin decir nada se salió de mí y cogiéndose su polla con una de sus manos y la otra separando todo lo que podía mi raja del culo apunto su pene a mi orificio anal y de un golpe, sin ninguna delicadeza me la introdujo en mi culo, comenzando un mete y saca rápido. Yo no había dejado de chupar la polla de Jorge el cual aguantaba sin correrse. En esto estábamos cuando Jorge me separó y saco su polla de mi boca y colocándose de rodilla comenzó a comerme toda mi boca morreándome con mucha pasión, se notaba que le ponía muy caliente verme poseída por todos aquellos hombres. 

Entonces el cubano, ya repuesto de su abundante corredura, aprovecho para colocarse debajo de mi metiendo sus piernas entre las mías y las de mi alumno que me estaba dando por el culo, y agarrándome de mis caderas apretaba hacía abajo para ver si podía meter su herramienta en mi coño. Entonces Ramón que estaba perforando mi culo paró un momento y le facilitó la labor. El negro pudo apuntar su larga polla en mi almejita y me la fue introduciendo en mi vagina. Cuando la tubo toda dentro se puso de acuerdo con su compañero, mi alumno, y comenzaron los dos un mete y saca acompasado en mis dos agujeros. Yo de nuevo le dije a Jorge:

“Dame tu polla, métemela en mi boca, quiero sentirme llena por mis tres agujeros, quiero que me folléis y os corráis los tres a la vez en ellos”

Entonces Jorge me dijo:

“No mi putita, no, yo me reservo, quiero ser el último en follarte, pero no te preocupes que ese agujero lo llenará otro de estos”

Se puso de pie y llamando con un gesto de mano a Jean, al primero que me follo, le indico que me metiera su polla en mi boca. El otro no se hizo de rogar y acercándose me puso su instrumento en mis labios y abriendo lo que pude mi boca me la entro de golpe hasta llegar a mi garganta. Este también se puso de acuerdo con los otros dos que me perforaban mis otros agujeros y los tres acompasados me follaban con un buen ritmo y ganas todos los orificios de mi cuerpo.  Entonces Jorge se puso de rodilla a un lado de mi cuerpo y comenzó a acariciarme mientras era follada por los otros tres. Luego fue Frédéric el que se colocó al otro lado y agarrando mis pechos comenzó a sobármelos, a estrujármelos y jugar con mis pezones.

Yo estaba fuera de mí, era tal el placer que me estaban dando, que no sabía dónde estaba, ni quién me follaba o quien me sobaba. No tenía voluntad alguna, hacía todo lo que me mandaban y los jóvenes querían, el combinado había hecho bien su labor en anular toda mi voluntad. Tampoco debido a lo mismo (los efectos del combinado) estaba súper excitadísima y  no paraba de gozar y tener orgasmos uno tras otro. Cuando podía me quitaba la polla de turno que tenía en mi boca y gritaba, gemía y les insultaba. Mi coño era un verdadero rio, ya no tenía un orgasmo tras otro ya era un orgasmo continuo, que hacía que me saliera por mi coño tal cantidad de flujo y semen que parecía como si me estuviera meando continuamente. Los jóvenes se iban turnando y cambiando de posición. No sé cuántas veces cambiaron cada uno de agujero en mi cuerpo,  me follaron al menos tres o cuatro veces cada uno por mis tres agujeros durante las siguientes dos horas. Mi coño era una barra libre para aquellos cinco chavales. Todos me follaron corriéndose en mi coño y culo, a nadie le importo que mi coño y culo rebosara de la leche que sus compañeros me habían metido dentro. A mí menos que a nadie, pues me estaban haciendo disfrutar muchísimo. No me importaba que me follaran hasta dejarme el coño y el agujero de mi culo en carne viva mientras me proporcionaran el placer que me estaban proporcionando. Finalmente el flujo y numero  de mis folladores fue disminuyendo, alguno me la metía de vez en cuando y me follaba hasta correrse, pero mi coño comenzó a estar más desocupado que ocupado, hasta que al final todos se rindieron.

Entonces Jorge me estuvo acariciando, besando y mimando durante cinco o diez minutos, mientras descansaba y me recuperaba un poco. Pasado este tiempo él se tumbó en el colchón y cogiéndome en volandas por mis caderas me sentó sobre su tiesa polla, introduciéndomela entera en mí ya dilatado coñito, y me dijo:

“Esperanza, putita, ha llegado la hora de que sea yo el que te posea, te dije que lo haría el último y así lo voy hacer. Son ya las 1,05 de la mañana y después de que yo te folle no creo que tengamos mucho tiempo para poder quedarnos, aquí en el pub, pues tengo que cerrar antes de las dos. Has disfrutado con mis amigos y tú alumno”

“Si Jorge, he gozado mucho y he tenido un montón de orgasmos, con todas las folladas que me han dado estos chicos. Pero lo que más he deseado en todo este tiempo, y dado que era lo que no podía tener era esto, que tú me penetraras, que tú me poseyera, ser tuya, sentirte dentro de mí, quería que disfrutaras tú de tu regalo, no tus amigos. Ven fóllame, no pares destrózame, jódeme como tú sabes, te deseo y necesito sentir tu semen correr por el interior de mi vagina. Córrete todo lo que te has estado reteniendo dentro de mí, necesito que tu leche llene mi coño, este coño que tú has dado a estos hombres, este coño que aunque ha sido poseído por ellos, todo este tiempo ha deseado ser poseído por ti. Mis alumnos me han entregado a ti, y mientras estemos aquí te pertenece mi persona, mi voluntad , mi cuerpo y como tal mi coño. Por tanto ahora solamente te pertenece a ti, solo es tuyo y como ahora puedes hacer con él lo que quieras, ya me has prestado a tus amigos para que me follen y disfruten, ahora disfrútale tú, es tuyo mi amor todo tuyo y solo tuyo…te deseo tanto dentro de mi”

Él entonces comenzó también a coger mi ritmo y a follarme con fuerza, con ganas, notando incluso como algo de cariño hacia mi persona. Aunque la follada era dura y fuerte, yo notaba ese cariño que acabo de decir hacía mí, no me follaba a lo bruto como habían hecho los demás. Me follaba con dulzura pero enérgicamente, con delicadeza me acariciaba todo mi cuerpo, mi espalda, me besaba mis pechos mis pezones, mi cuello. Así estuvimos casi tres cuartos de horas, yo en este tiempo me corrí como cuatro o cinco veces. Pasado este tiempo note como Jorge se tensaba y apretándome con fuerza a él note como depositaba gran cantidad de semen en el interior de mi cuerpo. Lo sentía deslizarse por mi vagina, era caliente y me hizo tener mi último orgasmo y comenzamos los dos a gritar y emitir gemidos de placer como dos animales, nos estábamos corriendo, nos corríamos de placer y no voy a decir de amor del uno por el otro pero si de un sentimiento reciproco diferente a lo que sentimos hacía unas horas cuando me entregaron a él, yo le decía:

“Siiiiiii .cariñoooooo, siiiiiii te sientoooooo siiiiiiiiiii.quieroooooo…..siiiiiii…que te corrrasssss dentro de miiiiiiii siiiiii.correteeee dentro de miiiii inundameeee con tu lecheeeeee la quiero toda para miiiiiiii…..siiiiiiii es miaaa solo miiiiaaaa……ahhhhhh…..ooooooohhhhhhh que placeeeerrrr…. Te quierooooo…..mi amooooorrrrr soyyyyy toda tuyaaaaaa……siiiiiii”

El a su vez me dice:

“Esperanzaaaaaa…….no sé qué me pasaaaaa pero yo tambiénnnnnn te deseooooo tantoooooooo siiiiiiii no seeee no seee que seraaaa estooooo pero yo tambiénnnn quiero estar maaas veeeees contigoooooooooo……  no quiero que estoooooo se acabeeeee aquiiiiiiiiiiii……. te quierooooo siiiiii te quierooooooo …..nooooo puedoooooooo   maaaassss me corroooooooo dentro de tiiiiiiii……tomaaaaaa mi viiiidaaaaa toda mi lecheeeeeee……es tuyaaaaaa solo tuyaaaaa mi amoooorrr…. Te quieroooooo………”

Cuando acabamos nos quedamos como cerca de diez minutos abrazados sin decirnos nada uno al otro solo, acariciándonos y besándonos y él sin salirse aún de mí. Después cogiéndome por mis caderas me fue levantando poco a poco y con mucho cuidado y delicadeza fue saliéndose de mí. Depositándome de espalda sobre el colchón y abriéndome de piernas, se colocó de rodillas entre ellas y comenzó a lamer y chupar de mi coño, tragándose con gran deleite y placer todos mis jugos mezclados con semen de todos los hombres que me habían poseído esa noche. Yo le compensé cogiendo su pene haciendo un sesenta y nueve le limpie completamente su polla de mis jugos y del semen que había dentro de mi vagina y que hacía unos segundos acababa de mezclase con el suyo tan deseado durante toda la noche.

Al levantarme, vi en el colchón una gran mancha de humedad y un charco de semen, que se había formado en él debajo de mi coño, era impresionante. Tenía todo mi cuerpo lleno de restos de semen, unos secos y otros recientes, el olor de la estancia era fuerte a sexo y sudor. Entonces pedí para lavarme y y me dijeron que no había cuarto de baño que solo tenían arriba un servicio unisex pero solo con una pila lavabo. Pero entonces Jorge les dijo:

“Cogerla entre todos y ponerla aquí en el suelo encima de la lona tumbada y vosotros hacer un circulo dejándola en el medio, la vamos a limpiar entre todos”

Entonces cogiéndose su polla y apuntando hacía mi cuerpo comenzó a orinarse encima de mí. Los demás al verle hicieron lo mismo llenándome todo mi cuerpo, cara y pelo de orín. Cuando acabaron yo quede en medio de un charco bastante grande de orín, y Jorge dándome la mano me levantó y cogiendo mi camisa, falda, bragas y sujetador, dio una pieza a cada uno y me fueron limpiando y secando todo mi cuerpo con ella. Luego cuando se los pedí para ponérmelos, Jorge me dijo:

“Estas dos prendas me las quedo yo de recuerdo (eran mis bragas y el sujetador), las otras si quieres puedes ponértelas, aunque no están muy bien, ya que al quitártela con las prisas te las rompí por donde se abrochan y además están todas llenas de semen y orines”.

Yo entonces le digo:

“Pero si no me las pongo no tengo nada para cubrir mi cuerpo y al hotel no voy a ir desnuda ¿Por qué no tendrás tú ninguna ropa por ahí que me pueda poner?”

Él pensando un poco me dice:

“La única ropa de mujer que tenemos aquí en el local es la bata de la chica de la limpieza, pero no creo que te este bien, pues es muy delgada y seguro que al menos es 4 o 5 tallas más pequeña que la tuya.”

Fui hacía la taquilla y al abrir y coger la bata que en ella había vi rápidamente que era muy pequeña y estrecha, ni siquiera me entraría. Entonces cogí y comencé a ponerme la camisa, la cual, no pude abrocharme  nada más que un botón  pues los demás estaban desprendidos y varios de los ojales rotos. El botón que me abroche me quedaba justo como dos dedos por encima de mi ombligo. Luego cogí la faldita y me la lleve a mi cintura, y me metí la camisa por dentro de la misma, cuando fui abotonarme los dos botones que tenía para ellos en mi cadera, me di cuenta que no estaban. Jorge al quitármela debía de haberlos arrancado al dar el tirón de ella. Probé a ver si se me sujetaba con mi cadera, pero no era así, sino que se deslizaba por mis muslos hacía abajo.

Entonces al ver mi apuro Jorge, se acercó a mi y metiendo sus manos bajo mi falda desabrocho una de mis medias del liguero y me la saco pierna abajo. Luego cogió la media la lio haciendo una especie de cuerda negra  y me la paso sobre la falda a la altura de mi cadera y me la ató fuertemente, quedando de esa forma la falda sujeta. Luego volvió a entrar sus manos bajo la falda y haciendo la misma operación, me quitó la otra media y se quedó con ella diciéndome:

“Esta también me la quedo de recuerdo, pues si vas con una sola media llamarías mucho la atención y lo suyo es que pases desapercibida, aunque lo veo difícil con la ropa que llevas y con esos pedazos de melones, que al no poder abotonarte la camisa van a ir la mayor parte del camino fuera de la camisa”

Yo me miré y vi lo que decía de mis pechos. La camisa en ese momento tapaba solamente mis pechos hasta las aureolas y los pezones, pero al estar abierta toda,s con el menor movimiento que hiciera mis dos grandes tetas se saldrían sin ninguna dificultad de ella.  De modo que opte por sujetarme las solapas de la camisa con una de mis manos.

Entonces Jorge se acerca a mí y pegado a mi oído para que no pueda oírle nadie de los que están con nosotros en el sótano me dice:

“Me ha gustado mucho estar contigo y me gustaría volver a estar antes de que marches para España y si puede ser también allí cuando acabe el verano y vuelva. Te espero mañana después de comer aquí a las 14,30h., pues por la noche tengo que trabajar. Te prometo que esta vez estaremos solo tú y yo. Pero será si vienes aceptando las mismas condiciones, es decir harás todo lo que yo quiera sin oponerte a nada y lo haremos sin preservativos”

Yo también, bajo con el mismo tono de voz que él, le contesto:

“A mí también me ha gustado, pero estoy casada y no puedo hacer esto a mi marido. Esta vez lo he hecho a la fuerza por el chantaje de mis alumnos, yo no soy así, sino fuera por esa circunstancia no lo habría hecho. Eso sí cuando estés en España llámame , este es mi teléfono 6………y hablamos y tomamos algo juntos”.

Él antes de separarse de mí me dice:

“Te espero mañana, yo estaré aquí”

Yo me callo y no digo nada. Entonces él se separa de mí y dice a todos:

“Venga señores la sesión a terminado, son las dos y unos minutos y ya tenemos que cerrar, por favor id subiendo”.

Tras esto subimos la escalera y al llegar arriba al pub, solo quedaban ya mis alumnos y el camarero compañero de Jorge que estaba detrás de la barra. Todos ellos se quedan mirándome como vengo vestida.

Yo iba muy dolorida y magullada por la intensa sesión de sexo que me habían dado los cuatro jóvenes desconocido y mi alumno Ramón, apenas me podía sostener, por lo que Ignacio me agarro por la cintura y me paso mi brazo por encima de sus hombros y me le sujeto con su otra mano y me dijo:

“Profe, déjeme que la ayude, debe de haber sido fuerte la sesión, pues viene totalmente destrozada por el cansancio y esfuerzo, no me extraña bajaron a las 10,15 y son las 2,05 de la madrugada, ha estado usted ahí abajo cerca de 4 horas y si en todo ese tiempo ha estado haciendo lo que todos sabemos no me extraña que este que no pueda con su cuerpo”.

Jorge, va a la barra y coge un papel y un bolígrafo apunta algo y me lo enseña, es mí número de teléfono que antes le he dado en el sótano. Yo miro el número y le confirmo con mi cabeza. Después se despide de los chicos y a mí se acerca y me da un beso, yo pongo mi mejilla, pero él cogiéndome la cara con las dos manos me pone frente a él y juntando sus labios con los míos me da un beso. Incluida lengua, que me transporta a otro mundo.

Marchamos para el hotel y a cada movimiento que hacemos mis pechos tratan de salirse de la camisa y la faldita al quedar más arriba (para poderla atar la media) enseño prácticamente todo mi culo por detrás y por delante se me ve, si hago movimientos bruscos, toda la rajita de mi chochito. Cuando hemos andado unos metros les pido a Luis y Emilio, que se pongan delante de mí y de Ignacio, para taparme lo que puedan que no se me vean tan a las claras los pechos y al Ramón le digo que haga lo mismo colocándose detrás justo de mi para evitar que si alguien nos ve por la calle o nos la cruzamos puedan verme el culo. Por fin llegamos al hotel, se asoma primero Luis y ve que solo está el recepcionista y que esta medio dormido, entramos todos juntos procurando no hacer ruido, colocándome yo en el medio de todos ellos. Llegamos hasta el ascensor, sin problemas, entramos y al llegar a mi piso, Ignacio dice a los demás que él me acompaña a mi habitación. Salimos y llegamos a la habitación, abrimos y me lleva hasta la cama. Luego se va a quedar para ayudarme a quitarme la poca ropa que llevo, (sigo aún muy excitada por los efectos del combinado, pero no quiero hacer nada más, me duele todo el cuerpo y si necesito desahogarme me masturbaré para ello, pero tengo que evitar que se quede el chico o con lo caliente que estoy volvería otra vez a tener sexo con él y es lo que quiero evitar) pero yo le digo:

“No, por favor Ignacio, déjame sola, y además estoy avergonzada de lo que he hecho esta noche, pues aún sin yo quererlo he consentido en lo que me obligasteis hacer para que no se supiera lo que pasó vosotros y yo ayer. Por favor sal, no me encuentro bien y prefiero estar sola, estoy muy avergonzada por favor, mañana hablamos (mentía, no me sentía avergonzada por lo que había hecho, pues había disfrutado muchísimo en esa maratoniana sesión de sexo que había tenido con Jorge y sus amigos, pero lo que si era verdad que sentí vergüenza por haber sido débil y haber consentido en hacerlo y haber hecho esto a mi marido, por eso si estaba apenada y avergonzada)”

Cuando Ignacio salió de la habitación, me quité los restos de ropa que tenía puestos encima y los tiré a la papelera. Después desnuda me dirigí al cuarto de baño y entrando en la ducha me di una buena ducha para quitarme todos los restos de esperma, sudor, flujo y orín que tenía pegado en  mi cuerpo. Tras secarme me metí dentro de la cama desnuda como estaba , la excitación que sentía me pudo y tuve que masturbarme, cuando llegue al orgasmo me quede relajada al bajarme la excitación en mi cuerpo quedándome dormida a los pocos minutos sin apenas darme cuenta.

Los demás días de nuestra estancia en Francia, fueron muy ajetreados en todos los sentidos. Pase una noche como había prometido con cada uno de mis cuatro alumnos (que en alguna otra ocasión quizás os cuente). Las dos noches que guarde para mí son otras historias que por ahora me guardo, solo les adelanto que mi coqueteo y seducción con el director continuo y ……..(se imaginen ustedes lo que quieran, dejen su imaginación correr hasta que un día de estos cuente mi historia con Miguel el director del instituto donde trabajo.

Al día siguiente, al mediodía tras comer, dije a mi compañero Miguel que me iba a descansar un ratito, subí a mi habitación y a los cinco minutos salí a dar un paseo por la ciudad. Estando paseando por la zona de los Pub pase por delante del local donde trabajaba Jorge, miré y había luz dentro, aunque la puerta estaba cerrada. Continúe andando, miré el reloj, eran las l4, 30 seguí andando hasta donde acababa la calle y decidí volver para el hotel. Al pasar de nuevo delante de la puerta donde quizás me esperaba Jorge…….Como en el caso de la historia con mi director les dejo la incógnita de si caí en la tentación y entre o continúe mi camino. Caso de que se produjera o no algo es parte de esta historia con Jorge que algún día se la seguiré contando, pues a su regreso a España a finales de este verano hemos quedado en vernos.

Voy a dar por finalizada aquí mi relato, donde les he contado lo que pasó en esa excursión a Francia con mis alumnos. Han pasado ya 3 meses de aquellos y son precisamente los meses de gestación que tiene la criatura que llevo en mi vientre. No puedo saber de quién puede ser el hijo que espero, ni si es blanco o si es negro, ni si es de uno de mis  alumnos o de otro o si es de Jorge o de alguno de sus amigos, o si es de……o de mi marido, pues cuando llegué a Madrid por prevenir lo que ha pasado y para evitar las dudas en mi marido estuvimos follando durante al menos dos semanas seguidas. El caso es que estoy preñada de tres meses, no sé si llegará a buen término pues ya he tenido varios embarazos y solo he tenido un hijo, todos los demás se han malogrado y este aunque le estoy controlando bastante, dado mi edad, tengo bastantes posibilidades de que no llegue a su término o tenga complicaciones.

Si alguien quiere ponerse en contacto conmigo puede hacerlo escribiéndome al correo J.trujicornu@hotmail.com


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