Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies.
Usuario:
 Contraseña:
 CREAR CUENTA  Recordar Clave  Ayuda
 5.876 Usuarios Conectados [ Contactos ] [ Comunidad de Cams ] [ Twitter TodoRelatos ]  1.454.642 Miembros | 19.554 Autores | 99.824 Relatos 
Fecha: 06-Ago-17 « Anterior | Siguiente » en Amor filial

Carolina -2.

QUIQUE
Accesos: 20.485
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 5 min. ]
 -   + 
Antonio no puede olvidar el sabor de la leche de las tetas de su hija. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Antonio llegó a casa a las once de la noche, con un ramo de rosas en una mano, una botella de champán y una docena de pasteles en un paquete con un lacito en la otra, y le dijo a Carolina:

-Buenas noches, hija.

Carolina, que estaba sentada en un sillón de la sala de estar, con su bebé en brazos, le respondió:

-Buenas noches.... Rosas, champán y... ¿Qué es eso que traes en el paquete?

-Pasteles. 

-¿Esperas a alguien?

-Las rosas son para ti, los pasteles y el champán para los dos.

-¿Qué se supone que vamos a celebrar?

-Hoy hace una semana que estuvimos juntos en mi cama.

-Esa no es una fecha para celebrar, es una fecha para olvidar.

-Yo jamás la podré olvidar.

-Ya es problema tuyo. Si la quieres celebrar, celébrala, pero conmigo no cuentes.

Antonio, decepcionado, le preguntó:

-¿Qué hago con las rosas?

-Ponlas en un jarrón con agua que las pobres no tienen culpa de nada.

Antonio, se fue a la cocina. Olió las rosas. Las puso en un jarrón y les echó agua. Metío los pasteles en la nevera, el champán en el congelador y volvió a la sala de estar. Carolina ya se había ido con su hijo a su habitación. Él hizo lo mismo, se fue a la suya. Se desvistió, y en boxers, sobre la cama, encendió la televisión y cerró los ojos. Se empezó a imaginar cosas. Vio las tetas de Carolina, y se imaginó su lengua y sus labios mamando de ellas...

Su polla ya estaba empalmada cuando sintió la voz melosa de Carolina.

-¿Qué haces, papá?

Abrió los ojos y vio a Carolina, parada en la puerta de la habitación, en pijama, con el paquete de pasteles en una mano y con dos copas y la botella de champán en la otra. Sabia que no le tenía que preguntar el porque cambiara de idea, es más, sabía que tenía que echarle leña al fuego, por eso le dijo:

-Estaba a punto de masturbarme.

Carolina, se acercó a la cama,  le miró para el bulto que tenía en los boxer y sonriendo, le preguntó:

-¿Ibas a pensar en mí?

-Sí, no puedo sacarme de la cabeza el sabor de la leche de tus tetas. 

Carolina puso la botella de champán y los pasteles sobre la mesita de noche. Se metió en la cama. Besó a Antonio, y después le susurró al oído:

-Vas a beber leche hasta que te hartes, pero antes, vamos a hacer la fiesta. ¡Me encantan los pasteles! !¡Y me chifla el champán!!

Se sentaron en el borde de la cama. Carolina abrió el paquete de los pasteles y Antonio descorchó el champán y llenó dos copas, y levantando la suya, le dijo a Carolina:

-¡Por nosotros!

-¡Por nosotros! 

Brindaron.

Carolina, después de acabar su copa de  champán, se quitó la parte superior del pijamá. Sus preciosas tetas quedaron al descubierto. Cogió una caña y metió un pezón en la crema.

-Lámelo, papá.

Antonio, lamió la crema y después chupó la teta, que le llenó la boca de leche calentita. Posó la copa de chapán sobre la mesita de noche. Cogió un pastelito de coco. Le dio un mordisco y lo regó con leche de la otra teta... Carolina, se comió la caña... después se quitó la parte de abajo del pijama. No llevaba bragas.  Cogió otra caña y untó su clítoris con la crema. Antonio, le chupó un teta, y con la boca llena de leche, se arrodilló y la derramó desde el clítoris al anito. Carolina se echó hacia atrás sobre la cama, y antes de comerse la caña, le dijo a Antonio:

-Haz que me corra, papá, haz que me corra.

Antonio metía la punta de la lengua en su anito... Luego la sacaba y la metía en su vagina... Después lamía su clitoris.... 

Poco más tarde, Carolina, le decía:

-¡Me voy a correr, papá, me voy a correr!

Antonio, dejó de lamer. Se quitó los boxers y Carolina vio su polla erecta,

Caroliina, caliente como una perra, se puso a cuatro patas. Antonio, caliente como un perro, subió a la cama, y cogiendo a su hija por la cintura, se la metió hasta el fondo.

-¡Te voy a follar hasta que se te pongan los ojos en blanco!

-¡A ver si es verdad!

Unos minutos más tarde...

-¡¡¡Me corro, papá, meeeeeee cooooooorro!!!

Antonio cogió a Carolina por las tetas.... La levantó... Carolina giró la cara... Tenía los ojos en blanco.... La besó... Antonio sintió y vio como sus manos se mojaban con la leche que salía de las tetas y como el flujo vaginal de la corrida salía á chorros del chochito y mojaba la cama.... Cuando Carolina se acabó de correr,  Antonio, sacó la polla del chochito y se la metió en el culo.... La joven estaba tan, tan excitada, que le entró con facilidad... Antonio, se corrió en su culo... Al acabar de correrse su padre, Carolina, necesitaba más.... Se puso boca arriba, y comenzó a masturbarlo con las tetas... La polla de Antonio, al entrar en contacto con la leche que salía de las tetas de su hija, se volvió a poner dura... Poco después, cuando Carolina vio que su padre se iba a correr, le dijo:

-Échate en la cama, papá, que te voy a follar como nunca te follaron.

Antonio se puso boca arriba. Carolina, follaba a su padre con una suavidad exquisita. Poco después, cogió la botella de champán, y lo empezó a derramar sobre las tetas. Antonio, al chupar las tetas y saborear el champán junto a la leche, se puso aún más burro.  Comenzó a clavársela a Carolina con violencia, el resultado fue que a Carolina, le vino con tanta fuerza que acabó gritando de placer y tirando la botella contra la pared. Antonio, al ver como  gritaba y se estemecía, se corrió dentro de ella.

Carolina, con sus gritos, había despertado otra vez  a su bebé. Tuvieron que dejarlo, pero ambos sabían que aquella aventura iba a seguir.

Se agradecen los comentarios buenos y malos.


Comunidad de Autores y Lectores de TodoRelatos
Chatea online con webcams!

comunidad.todorelatos.com

© QUIQUE

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradecerán y supondrá una mejora en la calidad general de la web.
 Comentarios sobre este Relato (0)
\"Ver  Perfil y más Relatos de QUIQUE
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« VOLVER A LA PAGINA ANTERIOR IR ARRIBA  ▲
 
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.
LWNET 1999-2017 | TodoRelatos.com v3.80
Info Legal / Privacidad / Cookies · Ayuda · Stats · Enlaces · Contacto · Webmasters (Sponsors Favoritos)