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Fecha: 25-Feb-09 « Anterior | Siguiente » en Gays

El brujo de los puros

omarkiwi
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Tiempo estimado de lectura: [ 9 min. ]
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En un partido de basquet conocí a un tipo que resultó ser un brujo que santiaguba con el humo de unos puros. Acá pueden leer lo que sucedió entre nosotos. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

EL BRUJO DE LOS PUROS

Un domingo de noche fuimos a ver un partido de básquet, dije fuimos porque en realidad éramos tres, José un amante mío y Zaira una amiga que nos sabe nada de lo nuestro.

Entre los espectadores había un tipo trigueño de ojos negros, pelo lacio muy velludo ya que por el escote de su remera se asomaban unos traviesos vellos los cuales me excitaron muchísimo, era regordete o sea que pesaría unos 90 kilos que para su altura de un metro 60 y tantos centímetros estaba muy bien.

Su cara me hizo acordar a esos mestizos centroamericanos que se ven en algunas películas, pero ni tenía idea de como iba a llegar hasta él y menos lograr algo de sexo porque ni idea tenía de sus preferencias sexuales.

La salvación vino de parte de Zaira que ni se imaginaba lo que yo estaba pensando en esos momentos, ella lo saludó y como él se acercó nos presentó.

Han pasado muchas décadas de ese acontecimiento y con solo recordarlo mi verga se levanta deseando sentir sus manos sobre ella, pero no me adelantaré a los hechos y seguiré narrando lo que sucedió ese día a finales de la década de los 70s.

Mi amiga lo presentó como Dennis pero no dijo nada más, él siguió mirando el partido con nosotros y de vez en cuado rozaba su mano por mis nalgas sin llegar a insinuarse más.

José se despidió de nosotros porque al otro día tenía que trabajar temprano y como Zaira vivía lejos me dijo a mí que la llevase hasta su casa, cosa que acepté complacido porque así me desharía de él y podría estar a solas con Dennis por supuesto que sí este venía a nuestro encuentro cuando hubiese terminado el partido.

Dennis aceptó la invitación muy complacido porque vivía lejos y a esa hora los ómnibuses escasean en Montevideo, pero creo que lo que más le interesaba era mi culo porque me lo había sondeado cuando estuvo sentado a mí lado.

Aunque Zaira vivía más lejos que su amigo Dennis la llevé a ella primero con la excusa de que el camino de vuelta lo haría acompañado por su amigo y sin objeciones por parte de ella hicimos el trayecto de esa manera.

Ese día tuvimos un encuentro muy rápido ya que cuando llegamos a su casa cortésmente me invitó tomar un licor pero como allí además de su madre estaba un clienta suya lo único que se le ocurrió fue decirles que yo andaba con mucho mal de ojo y que me iba a santiguar.

Me hizo pasar a una habitación con objetos extraños diciéndome que ese era su consultorio, luego encendió un puro poniéndose a continuación a llenar ese lugar de humo y como aclaración me dijo:

-Yo santiguo con el humo de los puros por eso lo encendí porque la clienta puede sospechar que no te santigüé el mal de ojo.

Protesté un poco diciendo que el olor era muy fuerte, en realidad lo era ya que los puros esos fueron hechos con tabaco cubano de muy fuerte aroma.

-Déjate de protestar, van a sospechar que algo raro pasa si no perciben el olor de los puros...

Me hizo parar en una esquina de ese recinto con la cabeza hacia la pared, luego vino hasta mí me bajo los pantalones y dejándome solamente con el slip puesto acarició mis nalgas hasta que mi di vuelta.

Vi que tenia su vergón en la mano, estaba muy grande por eso me dijo que me separase las nalgas con las manos y luego arrimó ese gigantesco glande haciendo presión hasta que logró que pasase por allí.

Ignoro si fue por el aroma embriagador del puro, por mis nervios o por otra causa que a pesar de no haberme dilatado ni humectado esa enormidad carnosa traspasó el umbral hacia mi interior sin causarme ningún dolor.

Estuvo delicioso ese mete y saca gozándolo ambos hasta que sentí que sus manos se apoderaban de mi verga y sus labios me decían:

-Estoy por acabaaaaaaaaaaaaaaaaarrr............!!!

Casi me hizo gritar por lo fuerte que tironeó de mi verga logrando que expulsarse mi leche la cual rebotó contra la pared y al mismo tiempo sentí que un torrente viscoso me inundaba por dentro.

Sentí todo mi interior mojado y luego ese esperma comenzó a manar por mi agujero mojándome toda la zona circundante hasta que comenzó a bajar por mis nalgas.

Se sacudió la pija y apresuradamente la guardó subiéndose la cremallera.

-Podés vestirte, con este santiguado te vas a sentir mejor.....

Me despidió en la puerta diciéndome que debía repetir el santiguado con los puros, lo dijo muy fuerte para que la mujer sintiese y no sospechase nada más.

A pesar de que fue un polvo de gallo, porque los gallos picotean a las gallinas y se van lo gocé bastante por la suavidad con que había entrado su cabezona herramienta.

Como no volví a la segunda sección de santiguados, él averiguó mi teléfono con mi amiga Zaira y me llamó diciéndome que el tratamiento no iba a resultar si no se repetía.

Como no le demostré interés llamó a Zaira para que me convenciese de que si no repetía en tratamiento éste no iba a producir la curación de mi mal de ojo.

Acordé de ir un viernes por la noche porque quería saber como había hecho que gozase con tremendo trabuco sin producirme dolor

No sé si seria su táctica pero me dijo que me iba a santiguar con los puros por eso me hizo quitar la camisa, luego me desabroché el pantalón y cuando hubo caído hasta mis rodillas me hizo bajar el slip.

Luego sucedieron cosas muy extrañas al menos para mí, porque encendió una vela a la cual me hizo escupir y luego con ella encendió el puro echándome el humo por todo el cuerpo.

Tomó una vela apagada y con ella me frotó todo el cuerpo luego me hizo abrir las nalgas y cuando pensé que me iba a meter la vela por mi culito cerrado, comenzó a acariciármelo.

Luego me hechó humo por toda mi sacrosanta parte hasta que sentí que su verga tanteaba por allí buscando introducirse en mí cuevita.

-Concéntrate, así vas a sentir placer...

En que quería que me concentrara si estaba más asustado que si hubiese visto un búho en noche de luna llena.

Luego de haberme metido la mitad me preguntó si me dolía como le dije que no, le dio un empujón mas fuerte el cual me hizo doler.

-Hayyyyyyyyyyyyyyyyyyy me duele!!!!

Mas despacio comenzó el mete y saca, cuando buscó mi verga la encontró mustia porque el dolor la había hecho bajar por eso comenzó pajearme buscando que se levantara

Con mi mano busqué su verga pero como toda estaba dentro de mí, solamente encontré sus bolas las cuales estaban pesadas por toda le leche que contenían la cual pugnaba por salir disparando de esa cavidad.

Luego de llenarme otra vez con su viscoso líquido, apresuradamente se vistió diciéndome que el tratamiento no había terminado que me esperaba otro día para continuarlo.

Sentir su cabeza dentro de mí me excitaba muchísimo, luego me pellizcaba las tetillas y cuando la sacó aun chorreante calculé apresuradamente que mediría unos 17 cm pero de un grosor inusitado

No sé si me estaba embrujando, porque lo rechazaba por su forma de hacerlo pero al mismo tiempo me gustaba como me hacía gozar penetrándome con ese garrote sin siquiera humectarme.

Aunque me dijo que era versátil nunca me dio la oportunidad de demostrármelo porque la tercera vez que me llamó me preguntó.

-¿Cómo está mi culito?

Me molestó mucho que lo único que le importaba de mí era mí culito como si fuese de su propiedad por eso rechacé su invitación.

La tercera vez lo encontré cuando cruzaba una plaza para ir a la casa de Zaira y al encontrarnos nos saludamos cortésmente pero al abrazarme sentí su pellizcón en mi nalga y su voz que me decía:

-Hola!! Hace tiempo que no como un culito como este!!

Zaira se quedó sin mi visita porque tomamos un taxi e inmediatamente fuimos para su casa donde creí que iba exorcizarme con los puros antes de proceder a sodomizarme como las veces anteriores.

En cambio después de entrar me dijo que fuese al baño a orinar sin saber si yo tenía ganas de hacerlo pero cuando estaba terminado de expulsar las últimas gotas oí que entraba a la diminuta habitación y me decía:

-No hagás ruido pase lo que pase no hagás ruido.

Me asustó esa forma tan misteriosa de decirme esas palabras, me quede helado, luego comenzó a frotarme su bulto por las nalgas y después me dijo que si quería podía tocársela un poco.

Claro que sí, deseaba tocársela y hacerle muchas más cosas que nunca me había permitido por eso le bajé el pantalón, metí la mano en su bóxer de donde extraje su verga la cual tomé entre mis dedos y luego de descapullarla me agaché para comenzar a lamer ese caramelo de unos 7 cm de diámetro.

Me dijo que me sentase en le inodoro así estaría más cómodo, tenía razón porque de pie podía follarme la boca a toda prisa y luego de que su verga empezó a expulsar el precum me la sacó para tomarme de las axilas e izarme hasta que quedé de pie frente a él.

Sin que lo esperase me besó por primera vez dándome esperanzas de que algo más que una penetración podía ocurrir en esta tercera vez.

Pero al sentir el gusto de su pija sobre su lengua me dijo:

-No soy bueno besando. No me gusta tener en la boca los sabores de otras personas...

Se separó de mí para darme vuelta con sus manos y al estar de espaldas a él nuevamente me tocó las nalgas con su herramienta esta vez dura como un garrote.

Aunque las otras veces no me había dolido esta vez vi que tenía la cabeza muy gruesa por eso le pedí que me lubricase antes de proceder a enterrármela.

-¡Déjate de pavadas!! Si sabés que te entra, ya la probaste las otras veces y disfrutaste mucho con ella...

-Sí... pero hoy está más cabezona...

Con sus dedos separó mis pliegues y como no había nada en el baño para lubricarme puso espuma de jabón en sus dedos metiéndomelos por mi canal para humectarme antes de proceder a cubrir su glande con esa misma espuma, luego me ubicó contra la pared diciéndome que no gritase porque su madre podía oír.

Me dolió mucho, pero como no podía gritar porque su mano me tapaba la boca le mordí los dedos haciéndole enfurecer por eso me la metió toda de un solo golpe desgarrándome los pliegue interiores de mi recto.

A pesar del ardor que me producía con cada estocada que abría mis pliegues gocé infinitamente con los violentos golpes que rebotaban mi próstata y a los pocos segundos tuve una inacabable eyaculacción la cual pegó en la pared del baño de Dennis.

Aunque proteste diciéndole que era muy cabezona a él no le importó porque siguió empujando hasta que casi me desmayé porque su verga se hinchó de una forma espantosa y por suerte para mi a los pocos instantes expulsó su enorme descarga en mi interior dejándome saciado y dolorido a la vez.

El Brujo gimió con una fuerte agitación y luego de acabar sacó su pija la cual estaba toda sucia de sangre, semen y otras especies que había encontrado por ese camino donde tan fuertemente la había metido sin ninguna compasión.

Fue la vez que más tiempo duró porque las otras veces parecía un gallo pero esta ni sé con que animal compararlo por la cantidad de metidas y sacadas que hizo dentro de mi ser el cual tenía a su merced.

Luego de asearnos me dijo que me quedase porque quería pasar toda la noche conmigo, invitación que no acepté por hallarme agotado, dolorido y lastimado.

Aunque no quería dejarme ir tuvo que llamar un taxi para que me llevase hasta mí casa y mientras lo esperábamos me dijo que hacía más de un año que no cogía porque nadie lo aceptaba, aunque algún cliente cuando él les echaba el humo de los puros se dejaba hacer alguna cosa muy leve.

Estaba súper excitado porque antes de abrir la puerta para que tomase el taxi me hizo tocar su pija por encima de su short y me di cuenta de que nuevamente estaba dura como una piedra, pero ese contacto no hizo desistir mi deseo de irme.

En mi casa me hice otro lavado para sacarme el semen que hay había corrido por mis nalgas hasta mojarme las piernas y luego de secarme con un secador de cabello me puse una pomada cicatrizante metiéndomela en mi recto con el aplicador.

Fueron mucho días de molestias los que tuve que soportar mientras cicatrizaban las paredes intestinales por eso no lo llamé más ni fui por su casa aunque él me mandaba recados con Zaira nunca le dije a ella lo que había sucedido.

A pesar de que me hubiese gustado que él hubiese sido tierno conmigo, de haberlo hecho en una cama, con lamidas, chupadas, caricias, etc., no se pudo concretar porque a él no le gustaban esa clase de arrumacos simplemente iba a la penetración sin ninguna clase de dilatación previa.

Gocé muchísimo y sufrí muchísimo por las violentas embestida de su verga cabezona pero aunque el deseo me persiguió por mucho tiempo ya lo he superado porque he encontrado otras personas con las cuales tuve más placer del que me daba el Brujo de los Puros.

OMAR

PD: Espero cartas y fotos de los lectores.

omarkiwi@yahoo.com



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