ORGIA ENTRE AMIGOS: POR SAZ
Todo empezó unas fiestas de Pascua, donde yo y unos amigos quedamos para ir a
la casa de campo de una amiga.
Yo, cuerpo atlético, ojos verdes, pelo teñido de negro a lo emo y alto, subía
con mi moto diez minutos tarde.
-Perdonad el retraso pero la moto se me había quedado sin gasolina y he
tenido que parar en la gasolinera.
Estaban todos callados, arreglándolo todo, sacando las bolsas de la compra,
enchufando la Play…
-Tranquilo, ves y coge tu alguna bolsa.-me dijo Sara.
Sara, Celia y Ana eran amigas inseparables. Ana era la dueña de la casa, pero
yo
Estaba locamente enamorado de Sara.
-Esta bien, ¿Dónde lo dejo?-pregunté yo
-Déjalo en la habitación, al lado de las otras bolsas.-me dijo Ana
-Yo no sé donde está la habitación, Ana acompáñame por favor.
-Venga vamos.
Allí estaban las bolsas, al pie de la cama. La habitación era algo pequeña,
pero tenia dos camas individuales. Dejé las bolsas en compañía de las otras y yo
y Ana nos fuimos donde estaban todos.
En la salita estaban todos los demás: Aitor, Guillermo, Alberto, Javier,
David, Sara, Celia y Nieves.
Cuando lo arreglamos todo, hicimos la comida, comimos y lavamos los platos,
todos cogimos sitio en el sofá para ver la tele y, quizás, dormir un poco.
Yo, David y Alberto nos fuimos a la habitación, a ver videos porno nuevos que
yo me había pasado esa mañana al móvil.
Pronto corrió la voz de que estábamos mirando videos porno y entonces entró
Guillermo a unirse al grupo.
Luego, no sé porque, Sara y Celia vinieron preguntando si podían unirse al
grupo, para ver los videos, nosotros les dijimos que sí.
Cuando vimos los siete videos nuevos que tenía ( es de suponer que estábamos
todos muy calientes ) decidimos dormir un poco. A un lado tenia a Sara y al otro
tenía a Celia ( las dos estaban mas buenas que el pan ) y yo, después de mirar
los siete videos, estaba muy caliente. De repente Sara empezó a abrazarme y me
quité la camiseta porque tenía muchísimo calor. Sara le dijo algo a Celia,
susurrándoselo muy bajito, y las dos empezaron a chuparme los pezones. Yo
intentaba alejarlas pero no pude. Sara me pegaba besos por la barriga hasta que
mi poya se puso dura del todo y Sara metió la mano en mis pantalones,
manoseándomela toda. Guillermo se despertó y, rápidamente, volvimos a nuestro
sito.
Media hora más tarde, Sara propuso ( se supone que de broma ) hacer una
orgía. Todos se lo tomaron de broma y empezaron a quitarse ropa hasta quedarse
en calzoncillos. Las chicas se quedaron en ropa interior.
-Venga Celia ven aquí que te la voy a meter hasta el fondo.-dijo Guillermo-
-No, tu no, que me das miedo.-respondió-
-Venga Pedro, ven aquí con migo.-me dijo Sara-
Yo, cómo es de suponer, me acerqué a ella y me cogió las manos y las condujo
hasta sus bellas, grandes y redondas tetas.
Yo cedí y se las toqué. Alberto y Guillermo no se creían lo que estaba
pasando y Celia se quitó la parte de arriba, dejando sus grandes tetas al
descubierto. Alberto comenzó a tocarlas y a chuparlas, igual que Guillermo y
Sara también se quitó la parte de arriba y me pidió que le quitara las bragas.
Yo se las quité y ella me quitó a mi mis Calvin Klein. Al ver mi gran
erección, no se lo pensó dos veces y empezó a chupar. Oh si, recuerdo muy bien
esa mamada. Me la chupaba lento y de una manera que me hizo ver las estrellas,
pero antes de correrme paró y me dijo que me pusiera un condón.
Me lo puse y entonces se subió arriba de mí y empezó a follarme, subiendo su
cuerpo arriba y abajo. Celia, al ver que su amiga ya había empezado, se quito
las bragas, les quitó los calzoncillos a Alberto y a Guillermo y, con las dos
manos, empezó a pajearles. Alberto y Guillermo disfrutaban de placer, mientras
yo y Sara fallábamos cómo locos.
Después de cinco minutos Sara y yo nos corrimos, no tardaron mucho en hacerlo
Guillermo y Alberto y entonces cambiamos de pareja. Celia se vino a mi lado y
Sara se fue con Guillermo y Alberto. Celia comenzó a chuparme la poya llena de
leche y, sin condón ni nada, se puso a cuatro patas y me pidió que se la metiera
por detrás. Yo, cómo un buen amigo, empecé a metérsela hasta que me volví a
correr, entonces entro Ana, la dueña de la casa.
Se quedó asombrada de ver el "panorama", cerró la puerta y se quitó toda la
ropa.
-Cómo que follando sin mi eh..-dijo ella.
-Tranquila Ana, aquí hay para todas.-dije yo.
Entonces Sara, Celia y Ana vinieron hacia mí. Sara me puso su coño abierto en
mi boca para que se lo chupara mientras Ana me follaba y Celia me comía el culo.
Sara se corrió primero, luego Celia y Ana me pidió que le comiera el culo para
que acabara en mi boca.
Yo se lo comí y se corrió en mi boca.
Cuando terminó la improvisada orgia, juramos que no se lo contaríamos a nadie
pero yo os lo cuento a vosotros, con pelos y señales, todo lo que ocurrió
aquella tarde. Sin dudarlo, fue una de las mejores tardes de mi vida.
Atte.: SAZ