¡Buenas! Me llamo Pedro, tengo 23 años soy de un
pueblo de Valencia. Os voy a contar lo que me paso el año pasado con mi mejor
amiga, ella se llama Miriam, tiene 18 años, le gustan las mujeres, entre ella y
yo antes de ese día nunca había pasado nada, simplemente éramos muy amigos. En
ese momento yo estaba atravesando una muy mala racha, en el tema de ligues, mi
amiga tenía sus cosillas pero tampoco conseguía encontrar lo que ella quería…
En primer lugar voy a describir como somos
físicamente los dos, yo mido 180 cms, peso 75kgs, soy castaño, no soy ninguna
maravilla, soy alguien más o menos normalito. Pero buena persona, Miriam es
morena pelo largo, tiene los pechos grandes, un cuerpo precioso, maravilloso,
tiene una sonrisa y una mirada que me encanta…
El año pasado, quedamos un día. Quedamos pero sin
saber dónde íbamos a ir. Habíamos dicho que el día que yo acabase los exámenes
le llamaría y quedaríamos, era un miércoles acabé el examen a las 17:30 fui a
por ella, la recogí y no sabíamos dónde ir, le propuse ir a la playa. Nos
pareció bien la idea, era un día que estaba nublado, no hacía un buen día para
ir a la playa, pero sin embargo dijimos vamos, paseamos por la arena, hablamos
etc. Eso hicimos llegamos a la playa, no había nadie estábamos ella y yo solos,
nos tumbamos un rato en la arena, y yo le dije:
-Molaría darse un chapuzón, aunque el agua debe
estar muy fría y no llevo bañador.
-A mí también me molaría, un chapuzón, pero tampoco
llevo bikini.
-Y si nos tiramos al agua desnudos…
-Va seguro que no te atreves a desnudarte aquí.
-¿Qué no? ¿Sí yo me desnudo y voy al agua a darme
un chapuzón te desnudas también y te das el chapuzón conmigo?
-Vale va.
Empecé a quitarme la ropa, me quité el suéter, me
bajé el pantalón y me quité los calzoncillos, me quedé totalmente desnudo,
entonces le dije:
-Ahora te toca a ti.
Se quitó el suéter, el pantalón y cuando ella
estaba en tanga y sujetador, vemos acercarse a dos chicas de unos 20 años, a la
que llegan a nuestra altura, nos preguntan que si era una playa nudista… Les
dijimos que no, que queríamos tomarnos un chapuzón y que como no llevábamos
bañador, habíamos decidido tomarlo desnudos… Ellas nos dijeron que habían ido a
la playa a pasear, pero que se iban a la casa de ellas (eran hermanas), que
estaban solas en casa, sus padres estaban de viaje y tenían una piscina
climatizada y que allí podíamos tomar el baño los 4 en mejor clima. Sandra y yo
nos miramos y aceptamos.
Ellas eran dos vivían a 5 minutos de la playa,
Zaida tenía 18 años, era morena, pelo rizado, largo, un buen cuerpo, ojos
verdes. Maite, tenía 20 años era más rellenita, tenía los pechos muy grandes,
era rubia, con el pelo corto y los ojos azules muy bonitos.
Llegamos a su casa, nos llevaron hasta la piscina,
nos dijeron que si queríamos que nos dejaran un bañador o preferíamos que todos
nos bañáramos desnudos. Yo enseguida aproveche para decir que ellas me habían
visto desnudo, que lo justo sería que todos estuviéramos desnudos. Eso hicimos
nos desnudamos todos, y nos tiramos al agua. La piscina no era muy profunda,
pero se estaba bien, todos tocábamos tierra estando de pie, empezamos a tratar
de ahogarnos un poco en plan broma, típica gracia que se hace en las piscinas,
pero al estar los cuatro desnudos sin querer se tocaban o se rozaban partes que
no deberían.
Ahogué a Maite y mi pene se apoyo sobre su espalda,
al nadar hubo un momento que pase entre las piernas de Sandra y al levantarme
para subírmela a hombros su coño se situó sobre mi cuello, al levantarme se cayó
hacía detrás y golpeó con su mano los pechos de Zaida. En otro momento empezaron
las tres a la vez tratando de ahogarme… Miriam me empujaba la cabeza hacia
abajo, al mismo tiempo que Zaida se me había subido por la espalda, los pechos
de Zaida estaban sobre las manos de Miriam, al mismo tiempo Maite me cogía de
las piernas para tratar de tirarme, pero su mano subía y bajaba y en un par de
ocasiones me rozó el pene. En una de esas conseguí zafarme de las tres y
conseguí coger a Zaida de la tripa y la apoye contra mí, de espaldas, su espalda
contra mi pecho, su culo apoyado en mi polla. Entonces se acercó Miriam trató de
ahogar a Zaida pero la cogí y la abrace a nosotros, en ese momento estaba Maite
detrás de mí tratando de soltarnos…
Imaginaros la situación Maite detrás de mí, sus
pechos sobre mi espalda, su coño sobre mi culo, delante de mi Zaida apoyada en
mi, y Miriam sobre Zaida, sus pechos se rozaban, con mis brazos abarcaba a las
dos y hacia que no se separaran. Entonces pasó algo que no me esperaba, Zaida
notó que mi pene aumentó el tamaño y besó a Miriam. Se besaron con gran pasión,
mis manos estaban sobre el culo de Miriam, las manos de Miriam, acariciaban el
cuerpo de Zaida y Maite con su mano cogió mi polla y empezó a pajearla, ella me
besaba en el cuello y yo besaba en el cuello a Zaida.
Estuvimos así un rato, nos sobábamos entre los
cuatro, yo besaba a ratos a Maite, a ratos el cuello de Zaida e incluso me di un
par de besos con Miriam, nos tocamos todos los cuerpos. Hasta que me giré, y me
besé con Maite. Mi polla sobre su tripa, mis manos sobre su pecho, nuestras
lenguas se entrelazaban, la lleve contra la pared de la piscina sin dejar de
besarla de tocar todas y cada una de las partes de su cuerpo, sus manos pasaban
por mi polla, mi tripa, mi espalda mi culo… En esas estábamos me giré y pude
observar que Zaida y Miriam habían salido de la piscina, estaba Miriam tumbada
en tierra, Zaida encima de ella chupándole esas maravillosas tetas que ella
tiene, con sus pechos sobre la tripa de Miriam, mientras un par de dedos de
Zaida entraban y salían del coño de Miriam.
Entonces penetré a Maite, dentro de la piscina, la
levante las piernas y las apoyé alrededor mío ella apoyada contra la pared de la
piscina sus manos sobre mi espalda, nuestras bocas y nuestras lenguas se
juntaban y se entremezclaban, mi polla dentro de su coño y empezamos a bombear
los dos, estábamos muy excitados, mientras tanto Zaida no paraba de comerle el
coño a Miriam y ésta no paraba de jadear. Mi polla entraba y salía del coño de
Maite, nuestros cuerpos rodeados de agua, eran sólo uno. Cada vez el placer era
mayor, hasta que llegó el momento en el que ella tuvo un orgasmo, tenía espasmos
del placer que le produjo y en ese momento la saqué, y me salí de la piscina
estaba a punto de correrme, ella me la chupó hasta el final.
Nos acercamos a la zona dónde se encontraban Miriam
y Zaida, en ese momento habían cambiado las tornas, era Zaida la que se
encontraba situada en tierra, boca arriba, sus pechos apuntaban al cielo. Miriam
estaba chupándole con ansias el coñito, tenía una mano en los pechos de Zaida,
la otra la tenía a ratos en el coño de Zaida y a ratos en su propio coño. En ese
momento Maite se acercó, lo primero que hizo fue darle un morro a Zaida, le paso
a su boca un poco de la leche que había sacado de mi polla, entonces se movió y
se puso detrás de Miriam y empezó a chuparle el coño… Era la escena más
excitante que había visto en toda mi vida, Maite le comía el coño a Miriam y al
mismo tiempo se estaba masturbando. Miriam hacía lo mismo con Zaida, que por la
cara de placer que ponía se notaba que Miriam lo estaba haciendo muy bien, tres
dedos exploraban su interior. Zaida había tenido ya varios orgasmos, pero Miriam
no dejaba su coñito libre, al igual que Miriam antes de que Maite y yo
llegásemos, también había tenido sus orgasmos y sus momentos de placer.
Esa escena evidentemente me puso en pie de guerra.
Zaida me pidió que me acercara y empezó a chupármela, me estaba volviendo loco
de placer, lo hacía muy bien su lengua pasaba por el capullo mientras me miraba
ella fijamente a los ojos y se la metía entera en la boca, se la sacaba y volvía
a repetir la misma operación. Su coño estaba con tres dedos dentro, Miriam se lo
estaba chupando enterito, le acariciaba todo, se lo lamía, se lo besaba, se lo
mordisqueaba, al igual que Maite estaba haciendo esta operación con Miriam, y
Maite no dejaba libres las tetas de Miriam, no paraba de sobárselas, esas tetas
son maravillosas.
Estuvimos así un buen rato hasta que Zaida pidió
ser penetrada, me acerqué a ocupar el sitio que tan bien había ocupado Miriam,
que antes de sacar los dedos del coño de Zaida me la chupó un poco se la quiso
meter un par de veces en la boca y acariciármela, me volvió loco. Entonces
Miriam se fue con Maite y se montaron en un maravilloso 69, Maite ya había
conseguido que Miriam tuviera un par de orgasmos, y Miriam quería darle más
placer a Maite tan bien, para agradecerle el placer recibido, no sin previamente
chuparle las tetas, acariciar los pezones, mordisquearle los pezones, lo
hicieron mutuamente antes de situarse en posición de 69.
Entonces Zaida me pidió que me tumbara en tierra,
que sería ella la que me cabalgaría, mi polla señalaba al cielo y ella fue
sentándose y metiéndosela al mismo tiempo una vez toda la polla dentro estuvo
unos cuantos segundos sin moverse con toda mi polla dentro de ella para notarla.
Entonces empezó el mete-saca ella tenía un ritmo infernal. A nuestro lado
podíamos ver como Maite acababa de salir con un consolador, en forma de
cinturón, se lo había puesto y empezaba a penetrar a Miriam. Esta se removía de
placer. Sus bocas no paraban de explorarse mientras el pene de plástico movido
con gran maestría por Maite hacía removerse de placer a Miriam. Mientras tanto
mi polla estaba dentro de Zaida que seguía con ese movimiento que me estaba
llevando al éxtasis, su cara demostraba que ella demostraba que ella estaba
disfrutando casi tanto como yo.
Seguíamos en esa situación hasta que tuvimos los
cuatro un orgasmo, Zaida me pidió que me corriera entre sus tetas, eso hice,
cuando estaba a punto la saqué y me corrí sobre sus tetas, en ese momento Miriam
y Maite ya se habían separado y cada una chupó una de las tetas de Zaida para
limpiarle el líquido que yo le había regalado con tanto cariño y todo mi amor,
tras limpiárselo todo, Miriam también pasó a chupármela un poco para quitarme
todos los pocos restos que me quedaban, y tras hacerlo se puso de pie como yo
estaba me abrazó y me dio un beso, me dijo que había sido el mejor día de su
vida.
Zaida y Maite nos pidieron que nos quedáramos a
cenar, que iba a llegar una amiga suya, a la que también le gustaban esas cosas,
que tenía que traer ella la cena y así después de cenar podíamos seguir, pero en
esta ocasión siendo 5. Justo cuando aceptamos sonó el timbre, su amiga se
llamaba Rocío tenía 22 años, era una pelirroja, espectacular, sin duda era la
que más buena estaba de las tres, en seguida entró a la casa Zaida le dijo que
se desnudara, que íbamos a cenar todos desnudos. Fue Zaida quien le quitó la
ropa, no sin besarle y acariciarle cada parte de su cuerpo. Entonces me la
presentó, ella me dio dos besos y tras eso me cogió la polla, en ese momento
flácida y me dio un morreo. Después se la presentaron a Miriam y tras darle dos
besos, le puso sus manos en el culo y le dio un beso en cada pezón, dijo después
de cenar empezaremos en serio.
Estuvimos cenando, Zaida y Maite le contaron a
Rocío todo lo que habíamos hecho esa tarde, todo lo que había pasado. Cuando
acabamos de cenar, Zaida y Maite se fueron a limpiar los platos que habíamos
usado. Entonces nos quedamos en el salón Miriam, Rocío y yo. En ese momento
empezaba a estar cachondo otra vez, mi polla se volvía a poner en pie de guerra.
Entonces Rocío le dijo a Miriam que quería comprobar si ella chupaba el coño tan
bien como le habían dicho Zaida y Maite, Miriam le respondió que se lo iba a
demostrar.
Rocío estaba sentada en un sofá justo enfrente de
nosotros y se abrió de piernas mostrándole a Miriam lo que le esperaba. Miriam
fue andando a gatas a cuatro patas hasta llegar al borde del sofá en el que se
encontraba Rocío y empezó a chuparle el coño, entonces yo me acerqué por detrás
y le chupé un poco el coño a Miriam, que no paraba de disfrutar y hacer
disfrutar con el coño de Rocío en la boca, mientras le acariciaba los muslos,
los pechos, la tripa, el coño. Yo detrás de ella dejé de chuparle el coño,
estaba muy excitado, ella estaba a cuatro patas y yo me puse detrás de ella a
penetrarla, al principio sólo le metí la punta a lo que ella soltó un pequeño
gemido de placer, mordisqueando el coñito de Rocío, entonces la penetré más y
más hasta meter toda la polla en el coño de Miriam, que no paraba de disfrutar
con el caramelo que tenía en la boca el coño de Rocío.
En esa estábamos llegaron Zaida y Maite y dijeron
ya habéis empezado sin nosotras… Se acercaron y Zaida se sitúo sobre Rocío y
empezaron a darse morreos, a besarse, a situar las tetas de una sobre las tetas
de la otra sus coños se rozaban, por lo que Miriam tenía dos coños cerca de su
boca y los chupaba alternativamente, mientras metía un par de dedos a cada uno y
no paraba de darles placer. Mientras tanto yo no paraba de penetrar a Miriam,
Maite se situó debajo de nosotros y chupaba el coñito de Miriam mientras era
penetrada, también pasaba su lengua por mis huevos y por mi polla cuando salía y
entraba del coño de Miriam. En esa posición Miriam tuvo un orgasmo y consiguió
hacer llegar al éxtasis a Rocío y a Zaida, que me habían pedido que cuando fuera
a correrme me acercara a ellas. Así estuvimos un rato, hasta que el placer
empezó a recorrer mi cuerpo salí del coño de Miriam que fue ocupado por la
lengua y los dedos de Miriam y me acerqué a Rocío y a Zaida que se desmontó de
Rocío, dejando solo el coño de Rocío en la boca de Miriam, Zaida y Rocío se
afanaban a chuparme la polla que dentro de poco les devolvió el cariño
echándoles leche, justo en ese momento Rocío la quiso toda para ella, se la
metió en la boca y se la bebió toda. Al mismo tiempo que los gritos de Miriam
demostraban que Maite le había hecho llegar al éxtasis y los movimientos de
Rocío que también estaba teniendo un orgasmo gracias a Maite.
Esa noche la pasamos en casa de las hermanas, os
podéis imaginar cómo fue la noche, 5 personas desnudas después de todo lo que ya
habíamos vivido. Ha pasado un año desde entonces, los 5 somos muy amigos ahora
mismo, Miriam ha encontrado el amor de su vida, ella y Zaida son pareja desde
esa noche, están muy enamoradas y siguen con la misma pasión que tienen desde la
primera vez que las hice abrazar y se dieron el primer morreo. Yo también tengo
novia ahora mismo, Rocío es mi novia. Pese a tener pareja en algunas ocasiones
las dos parejas hemos compartido momentos de placer en los que Maite también ha
estado presente.
Esta es una historia de algo que sucedió y que
siempre vamos a recordar los que lo vivimos… Aquellas chicas a ser posible de
Valencia que quieran contactar conmigo para hablar o para sexo o con alguna de
las protagonistas del relato:
pedro_diarte_@hotmail.com
Repito sólo chicas.