EL ÚLTIMO VIAJE INTERPROVINCIAL (En Viaje de Luna
de Miel)
Hola, me llamo Richard, autor de "Loco fin de
semana", "La familia de mi esposa", y ya hace un año "Un viaje interprovincial".
Para los que la leyeron, recordaran que fue en mi época de adolescente en la que
viajaba mucho ya que estudiaba en la ciudad de Arequipa, y mi familia vivía en
la ciudad de Lima, así que cada vacación que tenía viajaba de una ciudad a otra,
razón por la cual a raíz de haber conocido a unos amiguitos muy cachondos, me vi
en medio de mucha aventuras sexuales en mis diferentes viajes.
Como sabrán, de eso, ya hace 15 años, ahora ya
estoy casado desde hace 10, y esta historia, como dirían los escritores, se me
quedó en el tintero, pasó en viaje de luna de miel rumbo a la ciudad de
Chiclayo, al norte del país, tenemos familia por ahí que no visitábamos, y al
escoger una ciudad donde pasar la luna, recibimos la invitación de la familia de
esta acogedora ciudad.
La empresa en la que viajamos no la diré, por
razones obvias, ya que a diferencia de la anterior de mis aventuras de juventud,
esta si está operativa actualmente, solo les voy a decir que tiene un servicio
de bus cama, espectacular.
La historia que les voy a contar sucedió de esta
manera:
Mi esposa y yo tomamos el bus de las 8 de la noche,
debía llegar a Chiclayo a eso de las 8 de la mañana, todo sucedió con
normalidad, cena en el bus, películas divertidas, etc. Creo que a eso de las 10
de la noche nos quedamos dormidos mi mujer y yo. Como les digo hasta ahí nada
digno de resaltar hasta las 3 de la madrugada en la que me dieron ganas de
orinar, y bajé al baño del primer piso, estaba medio dormido todavía creo,
porque olvidé poner el pestillo y creo que no me llegué a bajar bien el buzo
porque al empezar a orinar sentí un líquido calientito que se me escurría por la
pierna, terminé de despertarme sobresaltado, no había bajado bien mi calzoncillo
y el pene se colocó de tal manera que chisguetié por todo lado y me mojé la
pierna izquierda. Maldije por el descuido mientras terminaba de orinar, y viendo
el charco que me había hecho decidí darme una lavada alrededor del pene y la
pierna, así que bajé mi calzoncillo y el buzo que llevaba puesto hasta la altura
de las rodillas, y comencé a la labor de lavarme con un rollo de papel húmedo
tanto el pene como las piernas, ya terminando, decidí darme una lavada a la
cara, y así sin levantarme el buzo ni el calzoncillo, bajé la cara al lavabo y
comencé a darme una lavada, cuando en eso siento atrás mío el sonido de la
puerta al abrirse. Lo curioso es que lejos de subirme el buzo o voltear, o hacer
algo al respecto, solo levanté la cara y miré a través del espejo a un tipote de
unos casi 1:85, peludo a juzgar por el vello que se veía a través de su camisa
abierta en 3 botones que me miró con cara de bandido, y lejos de asustarme, solo
sonreí y él lo tomó como un "no hay problema" y se metió, "perdón, voy a dar una
achicadita" y cerró el pestillo tras de sí.
La imagen de por si era un poco rara, un tipo que
entra al baño del ómnibus, y se encuentra con otro tipo con el culo en pompa, en
posición 90 grados, que lo mira a través del espejo, y solo sonríe, debe de ser
media rara, no?, como dije, él solo me sonrió, algo así como cuando un tipo está
algo distraído y se encuentra cara a cara con una chica guapa, y la primera
reacción es un "hola" con coquetería, algo así fue la reacción del tipo este. Yo
la mía fue la de sonreír porque en ese momento se me vino a la mente la imagen
divertida de por sí, y eso hizo que lejos de asustarme o algo parecido, el
imaginarme en esa situación hizo que me sonría por el hecho mismo.
Claro que después de que el tipo entró, cerró con
pestillo y se puso a orinar atrás mío, ya como que la imagen se estaba poniendo
algo ridícula, así que decidí levantarme el pantalón, y es ahí cuando comenzó lo
surrealista: el tipo puso su mano en mi culo y dijo "no, no, no te subas el
pantalón todavía que este es el culo más bonito que he visto en mi vida" y
comenzó a sobarme el culo con mucha maestría para hacerlo con una mano mientras
orinaba con la otra. El tipo, como dije era un osote, grandote y tenía, a juzgar
por lo que empecé a sentir una manazo, con unos dedos largos y gruesos, empezó a
juguetear con mis nalgas de una manera mux experta porque rápidamente empezó a
calentarme el jueguito, sumado al morbo de la situación, y solo lo deje hacer,
el oso terminó de orinar y se paró atrás mío sobándome todavía con maestría el
culo y empezó a jugar con su lengua en mi oreja, mientras con la otra mano se
sobaba el paquete recién meado. Si de por si el jueguito con su mano ya me
estaba calentando, el jueguito de su lengua me terminó de desatar, me relajé y
comencé a disfrutar de su jueguito mientras ponía mi mano atrás y encontrarme
con un paquete grueso, caliente, jugoso y cabezón, a juzgar por la dimensión en
mi mano, el tipo tendría una verga de casi 20 cms, eso ya me calentó hasta lo
último y ya solo empecé a restregar mi culo en semejante paquete, el tipo
hábilmente ya me había sacado el polo, y besaba mi espalda, calentándome más si
era posible, yo ya estaba que me ponía como puta en celo, restregaba el culo con
fuerza por toda la dimensión de esa verga que se me hacía maravillosa sin
haberla visto todavía.
El oso me volteó y me presentó la verga más hermosa
que he visto en mi vida, gruesa, llena de venas, en forma de lanza, no muy
gruesa en la punta, pero toda una maravillosa rama en el inicio, "chúpamela,
putita, sé que te mueres de ganas", no me hice de rogar, ni huevón,
oportunidades así, creo que casi nadie ha tenido, y me dediqué a chupar esta
hermosa lanza, en posición de 90 grados mientras el oso comenzó a jugar con mi
culo, se sacó la camisa y era todo un oso, peludote, casi nunca en mi vida
conocí gente tan peluda, así que me dediqué de lleno q disfrutar de esta
oportunidad, mi esposa, que carajo, estoy en el baño, ya le explicaré cualquier
cosa cuando vaya al asiento, le di las mejores mamadas que soy capaz de dar y
él, me abría con sus dedotes el culo de una manera de lo más deliciosa. Cuando
sintió que ya estaba listo me puso de espaldas a él, con las manos en el lavabo
y colocó la punta de su lanza, porque eso era, una lanza dura, que comenzó a
abrirse paso en mi culo, así, como lo que era, con autoridad, con el desparpajo
del que dice "esto es lo que tengo y esto es lo que te vas a comer, así que
aguanta", me la mandó así directo y sin escalas, hasta que sentí en toda la
extensión de la espalda hasta el culo, una alfombra peluda que me calentaba
horrores, puso sus labios en mi oreja y mientras jugaba con el lóbulo de mi
oreja me empezó a decir, "te gusta el paquetito que me manejo?, esto era lo que
esperabas que entré al baño?, esto buscabas con el culo en pompa?, te voy a
hacer sentir toda una putita, mi amor, vas a ver, toma aire que ahora vas a
sentir lo bueno…"
Y antes que siquiera intente decir algo, sacó su
verga hasta casi el inicio y me la mandó de nuevo con ganas, "Ahhhhhh…", casi
grité, me tuve que morder la mano para que los demás pasajeros no se den cuenta
de lo que pasaba en este lugar.
El maldito no solo me la mandó de golpe, sino que
empezó con un mete y saca de campeonato que me dejó hasta virolo, creo que los
ojitos se me pusieron como máquinas de tragamonedas, me loqueó el maldito, y me
la mandaba con todas sus fuerzas, mientras seguía calentándome las orejas, eso
me pone, a mil, me la pueden meter y yo tratar de tener el control, pero si me
besan la parte posterior de las orejas, me mataron, porque ahí se me van todas
las reticencias y él lo notó desde el inicio, jugaba con mis oídos y yo movía el
culo como poseída, como toda una puta sin reservas, como si me pagaran por darle
placer a este hermoso semental, y no lo decía por el físico, sino por el
ejemplar de hombre macho que me estaba poseyendo en un bus interprovincial, en
un bus vip, en pleno viaje, con mi esposa a pocos metros y yo sintiéndome la más
puta de todas las putas tratando de satisfacer a este macho en toda su
extensión.
Me reventó como nadie en toda mi vida, y cuando se
vino, me llenó el culo, hasta el estómago, creo. Me sentí como cuando te ponen
un enema antes de operarte, y luego me bajó para que le limpie la verga con mi
boca. Pero por supuesto que se lo merecía, lo dejé muy limpio, me subió, me dio
un beso de machote mexicano en la boca, se subió el pantalón, abrió el pestillo
y se fue como si no hubiese pasado nada.
Yo solo tuve que sentarme, recuperar energías, y
botar de paso todo el enema que me habían hecho. Me di una lavada de cara, me
subí el pantalón, abrí la puerta del baño y me dirigí a mi asiento, mi esposa me
dijo "que pasó", "estaba medio zombie creo, y me mee las piernas, así que me
tuve que dar una lavada para no oler a pichi", "jajaja, ya duérmete meón,
jajaja", se acurrucó en mi hombro y se durmió como si nada.
En el camino comencé a pensar en las cosas
surrealistas que me pasan cuando yo estoy en plan de nada, apuesto que si lo
planeaba en todos mis viajes, que de hecho lo he hecho, y nunca pasaba nada,
peros siempre me pasan estas cosas de la manera que menos me imagino.
Lo gracioso de todo esto, es que al llegar a
Chiclayo, recogiendo los equipajes, yo estaba sacando una impresora que le
estaba llevando a un tío que me pidió que se la compre en lima y se la lleve
aprovechando que viaja para el norte. Y fue ahí cuando se me acerca el oso, y me
dice: "me gustó mucho estar contigo, putita, toma mi tarjeta, llámame cuando
quieras para repetirlo", me dio la tarjeta, se despidió con la mano como si
nada, y se fue, lo seguí con la mirada y llegó donde una señora guapa de casi 40
años y dos niñas que lo esperaban.
Mi esposa que estaba un poco más allá llamando por
teléfono para avisar a la familia que ya habíamos llegado, se me acercó y me
preguntó quién era. "Es un tipo que es técnico de impresoras, vio la que estaba
bajando y me ofreció sus servicios para cuando falle la impresora". "Mira tú,
ese es una persona que valora su trabajo, que se sabe marketear, eh?" "si lo
sabré yo", pensé.
Miré de nuevo la tarjeta, asumo que él le dijo algo
parecido a su familia para explicar porque se me acercó. Tenía dirección de
Chiclayo, e iba a estar por aquí una semana. Hum, aprovecharé un cachito para
llamarlo?, Hay tiempo, ustedes que dice… lo llamé?
Richard
barlovento67@hotmail.com