No he sido completamente honesta. Me llamo Camila, tengo 19
años y me encanta el sexo. Debo ser honesta con eso. Soy peruana pero vivo en
Buenos Aires, me fascina esta ciudad.
Aún así, estos últimos tres meses la he pasado solitaria. No
tuve la oportunidad de montarme a alguien o que me cojan rico, como me gusta.
Aunque la semana pasada decidí que me iba a divertir como nunca pues me lo
merecía. Además andaba necesitada (en todos los sentidos).
No soy muy alta de estatura, mido 160 centímetros, bastante
bajita para mi edad. Tengo buenas curvas eso sí. Piernas delgadas y firmes.
Culito respingón, tetas redonditas y blanquitas. Cabello castaño oscuro, ojos
verdes. La noche que decidí salir a divertirme me puse un vestido negro pegado
al cuerpo, que tiene la espalda descubierta y cierto escote, que me llegaba a la
mitad del muslo, zapatos de tacón alto una tanguita azul eléctrico y un sostén
que le hace juego del mismo color. Llevaba varios collares en el cuello que
llegaban a mi escote justamente entre mis tetas.
Me maquillé y con unas amigas: Gabriela y Mariana, salimos de
juerga. Mis amigas también son peruanas. Gabriela llevaba un vestido naranja más
corto que el mío y Mariana una falda morada con vuelo y una remera blanca
bastante escotada. Todas en tacón alto. Mariana confesó que no traía ropa
interior. Que puta la menacha.
Fuimos a una discoteca cerca de casa. Yo andaba muy cachonda,
como ya he mencionado, pero no sabía si mis amigas iban en el mismo plan que yo.
Quizás sí lo estaban. Llegamos y nos pusimos a bailar entre nosotras. Todavía
sobrias pero nuestros movimientos eran exagerados o por lo menos los míos.
Al fondo, por el bar se veía un grupo de chicos de mi edad
que se deleitaban con la mirada. Estaban que nos echaban miradas desde hace
rato. Mariana fue la que se percató de esto y fue al bar. Yo me quede bailando
pegado con Gabriela. Ella, que es bisexual, ponía sus manos en mis nalgas y
rosaba su pecho contra el mio. A decir verdad no me molestaba (el alcohol
ayudaba). Me acariciaba las nalgas y rozaba su ingle contra el mio.
-Ay, cami que rica estas…
-No jodas Gaby. No me gustas-le dije en broma.
-Cami, que jodida te pones eh.-se puso a besarme el cuello y
yo admito disfrutarlo
Fuimos al bar a encontrarnos con Mariana que estaba tomando
tequila. Nos metimos unos shots de tequila las tres. Habrán sido unos 12 cada
una. La borrachera llegaba, que rico. Fue ahí que me percaté que el grupo de
chicos nos miraban.
-Mari, ¿los viste? –le susurré al oído, pero quizás lo grité
-Claaaaro que sí, Cami. Están deliciosos!
La música seguía fuerte y perdí la noción del tiempo. Me metí
unos shots más y miré a uno del grupo. Era bastante alto, blanco, cabello
castaño. Me miraba con un vaso de whisky en la mano. Se le veía bien, no había
tomado mucho, en cambio yo sí. Llevaba un jean y una remera. Se le veía buen
cuerpo, musculosos.
-Me los comoooo –le dije a Mariana en señal de mi calentura.-
Mariana me sonrió y se fue a bailar con Gabriela. Yo me
sentía un poco mareada así que me senté frente a la barra con las piernas
abiertas, sin querer. Él se acercó y me invitó un trago. Empezamos a hablar de
qué se yo. Me preocupaba más por aparentar sobriedad. Miraba a Cami y a Gaby
bailar. Estaban muy cachondas ahora. Gabriela se la comía en la pista. Debo
admitir que me exitaba de a pocos la faena de mis amigas pero me exitaba más
pensar que me podría comer a Nicolás (el chico de la barra).
Él aprovechó la oportunidad para darme unos halagos, que
lindo tu vestido, cami; cómo luces las piernas eeh, uuy, a ver tus collares.
Estiró su mano y los agarró rosando mi piel con sus dedos. Al dejar mi collar de
nuevo donde estaba rosó mis tetas levemente. Yo le sonreí y también le hice uno
que otro halago, pero mi cabeza iba a una velocidad nula de pensamiento.
-Me gustas mucho, te he estado viendo desde que llegaste…
-No inventes, jajajajajaja –le dije yo, nerviosa.
-No, en serio… me encantaste, tu cuerpo… como lo luces.-se
bajó de la silla y se acercó a mi- vamos a bailar, que dices?
No me negué en lo absoluto, se veía delicioso este chico.
Bailamos un buen rato. Le embarré el paquete con mis nalgas. El trago y la
calentura ayudaron a que me libere más con él. Luego bailamos de otra forma. Mi
tanguita rosaba su jean ahora y él, más pendejo, me levantó el vestido de tal
forma que sus manos me acariciaban directamente a las nalgas. Vi que sus amigos
estaban hablando con Mariana y Gabriela, quienes coqueteaban descaradamente. Que
fáciles, pensé (pero mira quien habla).
-¿Vamos a otra parte, qué dices? A un sitio más privado...
solos tú y yo-dijo Nicolas
-¿Por qué solos?-le sonreí y señalé a sus amigos. Él pareció
aceptar la idea.-Sería rico en grupo-Sus ojos brillaron y me dijo perversa o
algo asi
Nos acercamos al grupo y me bajé el vestido. Salimos de la
disco y fuimos a mi depa en taxi. Eramos nueve personas en total: Mariana,
Gabriela, Nicolás, Daniel, Federico y yo. Daniel y Fede eran amigos de Nicolas.
Al entrar al depa Gabriela y Fede se fueron por su lado y se
encerraron en el baño de visitas. Daniel quería proponer un juego pero lo
ignoramos. Seguimos tomando en la sala pero Mariana se abalanzó sobre Daniel,
quien hizo que ella se sentara encima de él. Nicolas siguió a su amigo y me
levantó el vestido. Me empezó a desear mientras me daba unos besos apasionados.
Yo me dejé llevar. Mis manos bajaron a su paquete. Estaba grande y durito debajo
del jean. Pude escuchar los jadeos de Mariana. Nicolas me quitó el vestido
bajando el cierre del lado y también me quitó el sostén. Me quede en tanga. Sus
manos me agarraban de la cintura mientras que me mordisqueaba los pezones. Yo
sobaba mi conchita sobre el jean y mis manos le desabotonaron y sacaron del
encierro a su enorme polla. Era una ricura de 17cm gruesa. Cuando la sentí en mi
mano sentí satisfacción: gracias buenos aires.
Miré de reojo a Mariana quien estaba parada con una pierna en
el brazo del sofá y la cabeza de Daniel escondida en su conchita. Ella con una
mano hundía la cabeza de Daniel y con la otra se acariciaba las tetas. Daniel
jugaba con su conchita y tenía una mano libre para darle nalgadas a mi amiga.
Siempre envidie el cuerpo de Mariana. Larga, delgada. Desde el baño se
escuchaban los gritos de Gaby. Debe de estar gozando a ese Fede, pensé.
Me alejé de Nicolas, quien estaba sentado en otro sofá. Le
bajé el jean hasta los tobillos y masturbé su verga con mis tetas. Lo miraba a
los ojos golosa. Mmmmmmmmmmmm, aaaaaaaaaah, cami que ideassssss. De ahí le di
besitos en la punta y me lo metí a la boca directo a mamarle ese palo.
Delicioso. Oía sus jadeos y gemidos ahogados. Mmmmmmmmmmm, cami siguele, mmmmmmm
-ay, como la mamas camii, mmmmmmmmmmmmm-yo no le decia nada,
queria que goze para que me haga gozar. Su palo era largo y delicioso.
Le lamí toda la verga desde la punta hasta el final, le lame
las bolas también. Luego me la metí entera en mi boca, me provocó unas arcadas
ricas. Con su mano me empujaba a metermela más adentro. Mmmm, camii, mamamela,
mmmmmm, que rica mami, deliciosa. Me daba nalgadas mientras se lo chupaba. Que
rica, mami, me corro, argh hmmmmmmmmmmmm. Aceleré mi ritmo y apreté esa verga en
mi boca y tragué toda la lechita que salió. Rica, calientita. De ahí la limpié y
mamé más para reanimarla. Una vez que ya estaba paradita otra vez Nicolas me
cargó y me sentó sobre su verga dandole la espalda. Lo estaba montando y vi a
Fede salir del baño
-Tu amiga esta descansando un rato en tu cama-dijo con una
sonrisa y se acercó a mi con su verga erecta y se la empecé a mamar mirando a
Mariana gozar a Daniel. Ella también me miraba así.
Nicolas me agarraba de la cadera y me jalaba para metermela
hasta el fondo. Aaaaah aaaaaah aaaaaaaaah, ayy, nicolas que rica la tienee-eees
ah ah ah. Tenía jadeos entrecortados y Fede empezo a follarme la boca con su
verga, que era un poco mas corta que la de Nico pero igual de gruesa. Ah ah ah
–a-a-a-a-a-a-a-a-a-a-a-a-a-ah, nico me vengoooo, y así mi primer orgasmo pero
seguía montandome a nicolas, no planeaba darle esa verga aalguien más. De ahí vi
a Mariana acercarse a mi. Daniel se fue a ayudar a Gaby. Mariana apartó a Fede y
me besó masajeandome las tetas. Creo que el alcohol fue la que la empujó a hacer
eso.
-camii, que rica estas-me dijo mi amiga, me excitó serle
razón de deseo-ay, mamita te quiero para mi solita, que rica estas amiga, grr,
como me provocan tus senos mamita…uy….-dejé a nicolas y me abalancé sobre mi
amiga. Tuvimos un 69, yo se la lamía y ella a mi. Vi que nicolas y Fede se
deleitaban con esa faena. Fede se acercó a darme unas nalgadas.
-mmm, que firme estas mami, te lo rompo.-no me opuse, no era
la primera vez pero de solo escucharlo me moje mas.-
Fede se puso en mi culito y me metió un par de dedos y me
deseó hasta lubricarlo. Su verga tenía saliva de cuando se lo mamé y me clavó de
golpe esa delicia de palo. Grité y gozé y vi a nicolas que se masturbaba. Me
sonrió. Tuve otro orgasmo, el segundo de la noche. Mariana me metía la lengua
mientras se la chupaba e hice lo mismo con su conchita.
-que rico sabes, amiga-le dije entre jadeos.-mmmmm, ah ah ah,
siguele Fede
-te gusta por aca, eh puta?-parecia ser que a Fede le gusta
tratarme mal, pero asi me sentia como puta. Me lo clavó aún más fuerte.-
-mmmm, sii, si-sigue Fede, que rico ahmmmmmmmm…
-que puta, eeh, mas fuerte? Mas duro? Asi? Dime que te gusta
puta
-ayy, me encantas –le dije.-aaaaaaaaaaaaaaaaaaah uuuy asi
asi, sigue Fede, que rico lo tienes, mmmmmmmmmmmmm, mmmmmmmmmmmmmmmmmm,
De ahí se acerca Daniel y me dice que se llevara a Mariana un
rato. Se acercó Nicolas y se puso debajo de mi boca arriba a chuparle la concha.
Yo me iba a abalanzar sobre su verga pero mariana se apresuró y se la metió a la
boca. Vi que Daniel le metía por el culo a Gaby y también se lamía la conchita
de la deliciosa de mariana. Aaaaaaaaaaah, uuuuuff, que ricoo, mmmmmmmmmmm
-Sigue sigue… ah ah ah a-a-a-a-a- mmmmmmmmm-dije yo. Fede me
metió una embestida y así tuve otro orgasmo. Me levanté y me senté en el sofá al
lado Nicolas. Estaba cansada ya. El alcohol me dio mareos.
La escena era una delicia: Mariana boca arriba, la cabeza de
Daniel hundida en su conchita y Gaby sobre Daniel metiéndose la polla de este
entre las nalgas. Se me pasó el cansancio un rato y me empecé a masturbar
mirándolos. Nicolas me provocó a una última faena. Me lo monté pero como estaba
cachondisima duré unos minutos y tuvimos un último orgasmo mutuo. De ahí caí
dormida en sus brazos.
Luego, si les interesa, le cuento el despertar de la mañana
siguiente.