En una playa nudista con un lector de Todorelatos
Algunos de vosotros ya nos conocéis de relatos anteriores, y por tanto, sabéis que lo que más nos pone a Sara y a mi es el exhibicionismo, y nos gusta ir de forma asidua a playas nudistas. Por eso, para que quien esté interesado, os pongo los enlaces a relatos previos dentro de la categoría voyeur, y así pueda conocer nuestras experiencias previas. En ellos hay fotos de mi pareja para que podáis ver lo buena que está.
http://www.todorelatos.com/relato/69571/
http://www.todorelatos.com/relato/66741/
http://todorelatos.com/relato/62293/
http://todorelatos.com/relato/63126/
http://todorelatos.com/relato/61845/
Sin embargo las dos últimas historias que hemos publicado estaban relacionadas con el exhibicionismo, pero en ellas, uno de los protagonistas era un hombre maduro y por eso están dentro de esa categoría. Podéis leerlas en estos enlaces.
http://www.todorelatos.com/relato/71308/
http://www.todorelatos.com/relato/73000/
La experiencia que voy a contaros ocurrió este verano en una playa nudista que frecuentamos desde hace tiempo, la de Guadalmar en Málaga, con un hombre que conocí a través de Todorelatos. Como seguro que os ha pasado a muchos de vosotros, como escritores o como lectores de los relatos de esta página, es que habéis contactado con otros aficionados a esta web. Pues eso ocurrió con Javier un hombre de unos 50 años que se puso en contacto conmigo a raíz de mis relatos, y todo hay que decirlo, de las fotos de mi pareja. Me contaba que le habían excitado mucho nuestras historias y que él no había podido tener este tipo de experiencias ya que su mujer era reacia a cualquier situación fuera del sexo convencional. Pero además, una cosa que le había gustado mucho, era que uno de los relatos “Situación inesperada en una playa nudista” transcurría en la playa de Guadalmar, que él también frecuentaba desde hace tiempo, y eso hacía que la situación le pareciese más morbosa. Mantuvimos contacto vía correo electrónico, donde intercambiamos fantasías, fotos… y al aproximarse el verano me dijo que iba a acercarse unos días a Málaga y me preguntó si íbamos a coincidir, ya que le encantaría conocernos. Tuvimos suerte y esos días se solapaban con nuestras vacaciones en Málaga.
Según me contó iba con su mujer y una amiga a la parte textil de la playa y mientras que ellas se quedaban tomando el sol le gustaba pasear por la orilla durante un par de horas y así tenía una escusa para pasar por la zona nudista y poder ver todas las tetas y coños que podía.
Yo había hablado de Javier a Sara, ya le había comentado que tenía un ferviente admirador que se mataba a pajas con nuestras historias y con las fotos que le enviaba, pero decidí no decirle nada de nuestro encuentro para darle una sorpresa. Eso no significaba que no hubiese cuidado la cita, ya que habíamos quedado relativamente temprano, sobre la once de la mañana, en un día de diario, para que no hubiese mucha gente, además de hacer que se depilase tanto la zona del pubis como la del culo, para presentar un aspecto completamente limpio y rasurado.
Llegamos a la playa, nos situamos en una zona alejada del aparcamiento y del chiringuito para estar lo más tranquilos posibles, pusimos la sombrilla, extendimos nuestras toallas y nos desnudamos. Me encanta ver como Sara se quita el vestido y se queda directamente desnuda, ya que nunca lleva puesto ni el bikini ni ropa interior, y lo hace delante de la gente, sin ningún tipo de pudor, tanto cuando llegamos como cuando nos vamos. A mi me parece que así muestra su carácter de zorra desinhibida, no sé que os parecerá a vosotros
- Parece que ya estás muy animado esta mañana me decía sonriendo y dirigiendo una mirada a mi entrepierna morcillona
- Ya sabes que el verano, la playa, verte como te desnudas me pone muy caliente no puedo evitarlo
- Y fijarte en otras tías je, je je
- Cómo que tú no miras otras pollas, cacho guarrilla
Ya no quedaba mucho para la hora que había quedado con mi amigo, lo conocía de alguna foto, pero no siempre es fácil reconocer a una persona que no has visto nunca, por ello me dijo que vendría con un bañador y una gorra azul. Yo le había indicado donde estaríamos situados, como era el color de nuestra sombrilla y además le haría una señal con el brazo cuando le viese venir.
Vi como se acerca caminando por la orilla y entonces no me quedó más remedio que comentarle a Sara:
- ¿Te acuerdas del tipo que conocí en internet, ese que venía a esta playa y qué estaba siempre diciéndome que le mandase fotos tuyas?
- ¿Él qué se pasaba el día haciéndose pajas con nuestras historias? Claro que me acuerdo
- Pues por ahí viene andando, había quedado con él, ¿no te parece mal?. En cualquier caso, no puedes decepcionar a un ferviente admirador
- Menudo cabronazo, cómo que tengo otra elección. Pero si estoy en pelota picada
- Recuerdas que en todas las fotos estabas desnuda, se conoce tu cuerpo casi igual que yo
- En eso tienes razón y aunque el tío es un poco mayor se mantiene en buena forma
Como ya he comentado antes Javier rondaría los 50 años, pelo canoso, moreno complexión fuerte y sobre el1.80 mde altura. Me puse de pie y le hice una señal para que se acercase.
- Vosotros debéis ser Nacho y Sara, yo soy Javier
- Hola ¿qué tal? Le contesté mientras le daba la mano y Sara se incorporaba para darle dos besos ¿Algún problema para encontrarnos?
- Ninguno, más o menos donde me imaginaba por lo que me habías dicho, además como hay tan poca gente
- Vamos a sentarnos que estaremos más cómodos, y nos pusimos los tres entre las dos toallas
Estuvimos hablando sobre diferentes cosas, sobre todo de los relatos, de tal manera que la conversación fue subiendo progresivamente de tono. Como Sara era el centro de las veladas alabanzas se sentía muy cómoda y relajada, pasando de estar con las piernas estiradas a sentarse al estilo indio, que como podéis imaginar, dejaba su entrepierna a la vista de nuestro amigo que no le quitaba ojo. Esto hizo que mi chica se lanzase un poco y le dijese
- Me parece que no está bien que estando nosotros dos desnudos sigas todavía con el bañador
- Es que me da un poco de corte, ya que hablando de estos temas y teniéndote tan cerca sin nada, pues me he empalmado decía, señalándose el bañador
- Mejor, así la vemos en todo su esplendor… Nacho también la tiene medio dura y a él no le da corte
- Vale, tienes razón… y se quedó sin nada que le tapase
Javier tenía una buena polla, rasurada, de unos 16-17 cmy de buen grosor, que apuntaba al cielo, sobresaliendo su prepucio violáceo como un arma amenazante dispuesta a descargar.
- Tienes una buena verga, una pena si te hubieses ido sin enseñarla, ¿no te parece Nacho?
- La verdad es que si. Por cierto cariño, creo que deberías ponerte crema protectora no vayas a quemarte… y aprovechando que Javier ha venido a conocerte podría ponértela él, seguro que no le importa
- Por mi encantado, contestó rápidamente
- Ja, ja, ja… esto suena a plan preconcebido entre los dos, pero no me opondré lo más mínimo y se tumbó boca abajo
Le pasé el bote de crema a Javier y empezó a extenderla en la espalda de manera concienzuda y metódica, desde la nuca hasta la parte baja de los riñones, no olvidándose de los laterales de los pechos que quedaban al descubierto ya que Sara tenía apoyada la cabeza en las manos. Después paso a las piernas, desde los tobillos hasta la parte superior del muslo, dejando el culo para el final. Como mi chica tiene un buen trasero se recreó dando crema de una lado a otro y de arriba abajo dejando ver su ojete completamente depilado pero sin atreverse a profanarlo.
- Cariño creo que puedes darte la vuelta ya no queda ni un solo centímetro de tu espalda sin crema.
- La verdad que lo has hecho muy bien, ¿te importaría darme por delante? Así ya estaría completamente protegida del sol, decía con una cara de zorrilla complaciente
- Vas a hacer que se coja un calentón nuestro amigo, y luego ya veremos si no tienes que aliviarle
- Algo se podrá hacer ja, ja, ja
Sara se tumbó boca arriba con los brazos detrás de la nuca y las piernas ligeramente separadas de tal forma que estaba completamente expuesta a nuestras miradas. Javier volvió a coger la crema y empezó esta vez por las piernas. De forma suave y lenta fue subiendo desde los pies hasta las ingles, acercándose a su sexo pero sin tocarlo, tan solo se aproximaba para que mi chica sintiera que estaba muy cerca y excitarla aún más. Tras repetir ese juego unas cuantas veces paso a la parte de la tripa desde la parte inferior de los pechos que tan solo tocaba de forma lateral hasta la zona superior del pubis que estaba sin un solo pelo. Subía y bajaba cada vez un poco más pero sin llegar a tocar ni los pezones ni el coñito de mi chica. Para terminar este calentamiento se fue desde el cuello hasta la parte superior de las tetas, pero evitando otra vez los pezones. Era obvio que lo que quería hacer Javier era calentar lo más posible a Sara, ponerla a cien, hasta que no pudiese más, y lo estaba consiguiendo ya que ella dijo.
- Uf como me está poniendo este tío, quiero me acariciéis los dos las tetas y el coño que lo tengo chorreando
- Tu mujer está calentorra la muy zorra
- Me parece que la has puesto a punto de caramelo. Miré alrededor y vi que no había nadie pendiente de nosotros, con lo cual, de una forma más o menos disimulada, colocados uno a cada lado de Sara nos dispusimos a darle crema en aquellas zonas que le hacía falta.
Empezamos por las tetas. Cada uno se dedico a la que tenía más cerca, las acariciamos, amasamos, estrujamos, sobamos… hasta hartarnos. Pellizcamos y retorcimos sus duros pezones provocando un montón de gemidos en la dueña de esas dos maravillas naturales, que nos miraba con cara de viciosa mientras se mordía el labio inferior. Pero estaba claro que eso no le bastaba, necesitaba que buscásemos su entrepierna, pues nos estábamos demorando en demasía para su calentura. Su espalda se estaba arqueando a la altura de la cadera y sus piernas estaban ligeramente flexionadas y abiertas en una invitación bastante explícita.
- Sois un par de maricones, quiero que me acariciéis el coño de una vez, que estoy que no puedo más
- Estaba esperando a que lo pidieses, tenía ganas de oírtelo, vamos vuelve a pedirlo dijo Javier
- Quiero que me acaricies el coño, ya veréis como lo tengo…está muy húmedo, seguro que os gusta
- Está chorreando y le pasaba uno de sus gruesos dedos entre los labios vaginales, que provocaron un gemido de placer por parte de Sara
Introdujo un dedo en la acogedora raja, pero parecía insuficiente, metió otro y luego un tercero, lo cual ya parecía saciar, ese agujero negro que lo absorbía todo. La mano de Javier se movía de manera rítmica, y yo aplique la mía al clítoris, acompasando su movimiento para dar el placer que se merecía a ese zorrón que teníamos a nuestra merced. Ahora se notaba que estaba disfrutando de verdad, su cara así nos lo decía, pero nuestra cadencia era lenta para prolongar al máximo esos momentos.
- Me duele el coño de placer, quiero que me deis más fuerte, estoy a punto de correrme… cabrones
- Se una buena putilla y suplícanoslo o paramos de acariciarte, e hizo un amago de hacerlo
- Ni se os ocurra parar, por favor os lo suplico, dadme más fuerte hasta que me corra, así, muyyy biennnn
Su cuerpo sudoroso empezó a convulsionarse de una forma maravillosa alcanzando un largo y prolongado orgasmo que la dejó exhausta y a nosotros con una sonrisa de haber asistido a un espectáculo mayúsculo. Reposamos durante unos minutos y propuse que nos fuésemos al agua para refrescarnos.
- Joder con nuestro amigo de internet ha sabido ponerme cardiaca dijo Sara mientras estábamos bañándonos
- Dirás que no has disfrutado
- Mucho y ya se ha notado, has sabido ir calentándome poco a poco, retardando lo que iba deseando. La verdad que lo has hecho, bueno lo habéis hecho muy bien
- El mérito es suyo dije yo. Pero creo que Javier se ha ganado una recompensa, mira como tiene la polla… seguro que algo puedes hacer para que le baje la hinchazón
- Creo que le podría hacer una paja, además en el agua es diferente, ¿qué dices? Y se acercó a nuestro amigo asiéndole el miembro con una mano mientras que con la otra le cogía los huevos
- La verdad, estás muy buena y preferiría follarte, pero a lo mejor llamamos mucho la atención
- Me parece que no te va desagradar que te la menee. Es una palillera maravillosa, te lo digo yo, que me ha hecho unas cuantas
- Puedo haceros una a cada uno… tengo dos manos, dijo riéndose
- No quiero quitarle la exclusiva a Javier
- Por mi no hay problema, me da más morbo si nos la hace a la vez, parece más puta, dijo él
- Pues no hay problema con la derecha se la meneo a Javier que es la mano más acostumbrada y la izquierda para, ti cariño
Nos pusimos uno a cada lado, en la parte del agua que casi nos llegaba hasta el cuello para que se notara lo menos posible, y mi chica empezó con la paja doble. El mar estaba lo suficientemente transparente para permitir ver toda la acción sin ningún tipo de problema. A pesar de no estar acostumbrada no le costó ningún esfuerzo coger el ritmo y nuestras pollas empezaron a menearse de forma rítmica. Por supuesto nuestras manos no estabas quietas y recorrían todas las protuberancias y valles de Sara, a veces incluso se solapan buscando el mismo tesoro, pero había sitio para ambos.
- Javier ¿Te gusta cómo te la meneo?
- Joder cómo no me va a gustar, tiene razón Nacho cuando dice que eres una puta palillera
- Pues ahora te toca a ti pedirme que continúe, si no lo haces paro en este instante y te dejo a medias
- Menuda zorra, que rápido aprende... por favor sigue moviendo esa mano, no se te ocurra parar… quiero correrme, me has puesto muy caliente
- Tu si que me has puesto caliente
- No te preocupes, intervine yo, no hay nada que le guste más que ver salir la leche de una buena polla
- Pues de la mía está a punto de salir unos buenos chorretones
Nuestro amigo se aferró a las tetas de Sara y ella elevó un poco más el ritmo del movimiento hasta que empezaron a salir chorros de semen que se veían perfectamente a través del agua del mar. Ni que decir tiene que eso hizo que me excitase sobre manera y en cuanto termino de exprimir a Javier situé su mano derecha en mi polla para que terminase de ordeñarme.
- Menuda puta estás hecha, que le vas meneando la polla al primero que se presenta, le dije en ese momento de calentura
- El cabronazo eres tú que has quedado con él y además te pone muy caliente verme con otros tíos
- Me gusta exhibirte y que los demás puedan aprovecharte de ti, que disfruten de lo viciosa que eres, ¿a qué te ha gustado Javier?
- Uff ha sido estupendo, ya me ponían caliente vuestras fotos y relatos pero esto es distinto… no sé como aguantas sin correrte
- Estoy apunto, pero quiero hacerlo en su coñito
Le di la vuelta a Sara y la monté desde atrás, le sujetaba el cuerpo con las manos en las tetas para que no se cayese y comencé a bombear muy rápido ante la atenta mirada de nuestro compañero de fatigas. Creo recordar que no tardaría ni un minuto en rociar con mi esperma el interior de mi chica, lo cual vino bien para que nadie se percatase mucho de lo que estábamos haciendo, pero en esos momentos de calentura como os habrá pasado alguna vez a vosotros, no os importa nada.
- Cómo has montado a la yegua, menuda envidia dijo Javier
- No podrás quejarte, le contestó Sara
- Qué va, pero follarte habría sido la leche
- Quién sabe, quizá otro día, le contestó con cara picarona, mientras que le achuchaba la polla
- No me digas eso, que me voy a pajear todos los días de pensarlo. Por cierto me tengo que ir, no vaya a ser que mi mujer me eche de menos
- Pues ha sido un placer me despedí dándole la mano
- El placer ha sido mío, y le plantó dos besos a Sara y un buen repaso a las tetas y al culo mientras se despedía de nosotros en el agua y se dirigía a por el bañador a la toalla
Espero que os haya gustado y siento no haber podido incluir fotos en este relato, ya que ahora no lo permiten las normas de la página web. En cualquier caso aquí tenéis mi correo electrónico para que podamos intercambiar experiencias e incluso alguna foto.
joseluisvoy@hotmail.com