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Después de la tremenda venida de Jaque, como que todo se volvió más loco, más apasionado, más cachondo, no sé como explicarlo. Javier introdujo su vergón de una sola vez, ella respingó, pero luego empezó a gemir. Javier se movía sin cesar, le daba duro, la sacaba la metía, a Jaque con ese movimiento se le movían rico las tetas, arriba abajo, ella agarraba y medio encajaba las unas al sillón por la fuerza, la resistencia. Yo me sentía mojadita, era una escena muy apasionada, me toqué un poquito, pero despistadamente jejeje. |