Utilizamos cookies propias y de terceros para prestar nuestros servicios y mostrar publicidad relacionada con sus preferencias.
Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies.
Usuario:
 Contraseña:
 CREAR CUENTA  Recordar Clave  Ayuda
 5.604 Usuarios Conectados [ Contactos ] [ Comunidad de Cams ] [ Twitter TodoRelatos ]  1.455.170 Miembros | 19.618 Autores | 100.379 Relatos 
Fecha: 16-Dic-16 « Anterior | Siguiente » en Grandes Relatos

Marta, mi exesposa

oscar
Accesos: 16.722
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 26 min. ]
 -   + 
Víctor, un ex compañero de trabajo amenaza con denunciar un desfalco que hice si no convenzo a Marta mi ex esposa, de follar con él Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Me llamo Pablo, tengo 43 años y desafortunadamente hace 3 años me divorcié de Marta. Los primeros años de casados fuimos bastante compatibles en cuanto al sexo pero como ustedes saben, al paso de los años la novedad y la pasión se van extinguiendo.

 

Pero no nos separamos por terceras personas, más que nada fue porque Marta, mi ex, prefería atender a David su único hijo, fruto de su primer matrimonio, no hubo dramas, tan sólo nos fuimos cada uno por su lado.

 

Hasta hace unos meses trabajaba en una aseguradora, digo que trabajaba porque a raíz de mi divorcio me animé a hacer algunas transferencias indebidas y logré adjudicar en mis cuentas una considerable cantidad de dinero.

 

Cuando junté casi 10 millones, decidí no seguirme arriesgando y sin más renuncié, invertí comprando propiedades, con lo que recibía de renta, me permitía darme cualquier capricho que pudiera soñar, redecoré mi casa, compré otro coche, pero deportivo, tenía tiempo libre para disfrutar de la vida.

 

A Marta mi ex la conocí en la aseguradora, pero un año antes de divorciarnos había dejado de trabajar para dedicarse en cuerpo y alma a atender a David, su querido hijo.

 

Estaba por cumplir 40 años mi ex esposa, hacía más de 2 años que no la veía y ahora podía hacerle un regalo especial, inolvidable así es que le hablé para invitarla una cenar a un exclusivo lugar.

 

-Muchas gracias por la invitación, pero me he vuelto a casar, me dijo un poco nerviosa, te confieso que estamos pasando por problemas económicos, ojalá podamos hablar porque te quiero pedir un préstamo.-

 

-Felicidades por tu matrimonio, dicen que la tercera es la vencida, ya veremos lo del préstamo- fue todo lo que acerté a responderle totalmente sorprendido.-

 

Decidí irme de vacaciones durante una semana a la playa; al regresar recibí la inesperada visita de Víctor, el jefe de  programación de la aseguradora, en cuanto le abrí la puerta me dijo:

 

-Descubrí el desfalco que hiciste, por cada cobertura que se hacía, tú transferías el 3% a tus cuentas bancarias, solo quise advertirte que estoy por presentar la denuncia al director de la aseguradora.-

 

Le pedí que pasara a la sala, después de servirle un whisky le rogué que no lo hiciera, le hice ver que quizás podríamos llegar a un acuerdo al ofrecerle una buena cantidad de dinero, la cual aceptó de inmediato.

 

Pero me dijo que también deseaba algo más a cambio de su silencio.

 

- Tengo una fantasía que me podrías ayudar a cumplir.- Expresó completamente entusiasmado.-

 

- Si está en mis manos, puedes contar con ello. Cuéntame-

 

- Verás........... siempre me gustó tu mujer, delgadita, rubia, con buen tipo, en más de una ocasión la invité a salir pero siempre me rechazó altaneramente.-

 

- ¿Mi mujer? ¡Pero si hace tres años nos divorciamos! ¡Además me acabo de enterar que se volvió a casar!-

 

- La cuestión es que estoy obsesionado con ella. -

 

No podía influir en Marta, ya no teníamos nada que ver, traté de disuadir a Víctor para que pensara en alguien más:

 

-Marta es una mujer delgada, pero ya es mayor, acaba de cumplir 40 años ¿No prefieres otra más joven? Podría conseguirte una edecán de 20.-

 

- Por supuesto que no, solo Marta me pone a mil cada vez que la veo o pienso en ella, la cuestión es que me gustaría algo especial con tu ex mujer, tú decides, o te las ingenias para que se cumpla mi sueño,  o pasas el resto de tus días en la cárcel. Sé que tú la puedes convencer, estoy seguro que si se le ofrece la oportunidad de ganar un dinero extra, aceptaría encantada. Ya me entiendes-

 

- No comprendo por qué quieres a una mujer de 40 años cuando podrías tener a una, 20 años más joven, pero no quiero ir a prisión, créeme que haré hasta lo imposible para forzar este encuentro.-

 

Mientras se levantaba me dijo que no quería que le diera vueltas al asunto, que disponía de tan solo una semana.

 

En cuanto cerré la puerta le hablé a mi ex por teléfono, le pregunté si podíamos hablar acerca del préstamo que me había comentado.

 

Dijo por supuesto que sí, que estaba desesperada, me ofrecí a ir a su departamento en ese momento.

 

Al llegar saludé a Martha y me presentó a Omar como su esposo, me sorprendí porque ya lo conocía desde mis tiempos de empleado, pero él solo tuvo un contrato por 6 meses, sentí coraje porque intuí que desde entonces se veían y que él había sido el verdadero causante de mi divorcio.

 

Tuve que hacer un esfuerzo enorme por hacer a un lado mi orgullo y preferí no hacerle una escena a Marta, empezamos a hablar y él a lamentarse por la situación económica tan crítica que sufría y que estaba afectando a su familia tan gravemente.

 

Invité solo a Omar a salir a comer en el mejor restaurante de la ciudad, todo ello regado con un buen vino de quien él, fue el que dio buena cuenta de la botella, dejé que se fuera confiando, me preguntó el motivo por el que había dejado la aseguradora, le contesté que había comenzado un negocio y me había ido muy bien.

 

Él respondió: -Lo que daría yo por tener un trabajo estable y un sueldo a final de mes como el que tenía en la aseguradora.-

 

Me pidió que si me enteraba de un empleo para él o para su mujer se lo dijera de inmediato, para ese momento, ambos nos habíamos dado ya los teléfonos y una vez terminada la copiosa comida, invité a Omar a tomar unos tragos en un bar próximo, el siguiente objetivo era poder abordar mi objetivo sin espantarle.

 

Cuando vi que había más confianza solté lo que llevaba en mente, por supuesto no me convenía decirle la verdad, que Víctor me tenía a su merced, así es que mentí:

 

-Te voy a contar algo, Víctor es mi mejor amigo y el viernes próximo es su cumpleaños. -

 

También mentí acerca de hasta dónde esperábamos llegar, sabía de antemano que tenía que ir poco a poco, así es que solo pensé en plantearle un baile sensual.

 

-El deseo de mi amigo es tener una mujer que le haga un streap tease  privado, sólo para él, le encantaría que esa mujer no fuera una profesional, si no una madura, decente, que no haya hecho eso jamás.-

 

-Supongo que con dinero podrás encontrar a alguien así.- Me respondió.

 

-Me gustaría ayudarlos en su situación económica, así es que esta mujer podría ser tu esposa. Les pagaría 30 mil pesos por tan sólo desnudarse.-

 

Omar clavó su mirada en mí, pensé que me iba a agredir, pero tan sólo quedó serio, hubo un silencio y salió del local sin terminar su copa.

 

Esto fue un lunes así es que todo el martes me la pasé angustiado, consideré ofrecerles más, o hablar a solas con Marta, pero decidí esperar a que consideraran mi propuesta. Hasta el miércoles por la tarde recibí la llamada de Omar, inmediatamente contesté, él fue directo al grano:

 

-Pablo, he hablado con Martha sobre la propuesta que me hiciste antier, Estamos un poco apurados. Si te parece, aceptaríamos, pero solo si nos das 50 mil.-

 

-¿50 mil? Eso es mucho Omar – Contesté regateando. – Si te pago eso, deberá dejar que Víctor la acaricie, pasarle las manos por los pechos y por la entrepierna.-

 

Se produjo un silencio, para decirme que me llamaría en cinco minutos, sin duda lo iba a hablar con Marta, casi enseguida volvió a llamar:

 

-Es mucho lo que pides, aceptaríamos eso solo por 60 mil.-

 

-¿60 mil? También es demasiado, 55 mil o no hay trato.- Me arriesgué a volver a regatear, si cedía fácilmente, se podrían dar cuenta que estaba desesperado  por contratar los servicios de mi ex.

 

Al parecer estaba en altavoz escuchando Marta porque alcancé a oír un susurro femenino y casi al instante Omar me preguntó en donde quedaríamos. Sería en mi casa, le daría el dinero en efectivo y en ese momento.

 

Por fin llegó el viernes por la noche, quedamos a las once y media.

 

Víctor llegó media hora antes a mi residencia, el matrimonio se presentó a la hora acordada. Marta, vestía una falda blanca corta, blusa negra, zapatos plataforma. Nos dimos la mano con Omar y un beso a ella.

 

Los conduje a la amplia sala, después de sentarse junto al bar les ofrecí algo de tomar, ambos eligieron whisky con hielo, lo mismo que estábamos tomando nosotros.

 

Tenía música ambiental suave, el aire acondicionado a una temperatura agradable. Les entregué las bebidas, un sobre con el dinero pactado que contó Marta y dejé la botella de un espléndido Chivas junto a Omar.

 

Charlamos unos minutos en los que se quejaban de lo mal que le iban las cosas y el por qué habían aceptado aquel trato, Marta nos pidió la máxima confidencialidad, no quería que esto que iba a pasar se supiera. Le dimos nuestra palabra.

 

-Hacemos esto por David mi hijo, se ha quedado en casa sorprendido cuando le dijimos que saldríamos de paseo dada nuestra situación, en fin.....

cuanto antes empecemos, antes terminaremos, no es agradable para nosotros, así que acabemos cuanto antes.-

 

Víctor y yo nos fuimos a sentar a uno de los muebles de la sala y nos pusimos cómodos, Omar se fue a sentar a una de las sillas del comedor, ahora solo lo acompañaba la botella.

 

Marta se ubicó de pie frente a nosotros. Siempre me había parecido una mujer fascinante. A veces iba con faldas cortas y sus piernas eran bonitas, aún teniendo poco pecho, me parecía muy atractiva y no pude evitar excitarme al ver como poco a poco iba levantando su falda y nos llegaba a enseñar sus bragas blancas.

 

Dejó su falda levantada, a la altura de sus muslos. Sin duda, para una mujer de su edad, el cuerpo era estupendo y empezaba a dar la razón a Víctor por su obsesión.

 

Sin tardar demasiado, sacó la blusa por la cabeza, quedando a la vista su sujetador, en contraste con sus bragas, era de color negro, apenas se apreciaban su senos por delante, no era una mujer voluptuosa.

 

Omar no se movía de la silla, observando a su mujer desde más lejos que nosotros, con una mirada tranquila, asumiendo la situación.

 

Marta desabrochó su falda y se la quitó, inmediatamente después empezó a hacer lo mismo diestramente con el sujetador, Víctor no quería que fuera tan rápido, así que le hizo una pregunta para que hiciera una pausa.

 

-Lo haces con mucha soltura. ¿Has actuado en algún club de streap tease alguna vez?-

 

La hermosa mujer apretó el sujetador contra su pecho antes de contestarle:

 

-¿Cómo puedes pensar eso de mi? Soy tremendamente sosa para bailar, además soy una mujer decente, como les he dicho, hago esto por mi hijo, para mí es un drama tener que hacer esto.-

 

Sacó el sujetador, tapó sus pechos de manera instintiva, pero recordó el motivo por el que estaba allí y lo que estaba cobrando por ello, tras agitarse y suspirar, abnegadamente bajó sus manos.

 

Realmente no había mucho que tapar puesto que sus senos eran pequeños. Mirabamos extasiados sus tetas y sus bragas que al ser blancas transparentaba una fila de vello púbico negro, esto hacía ver algo que yo sabía de antemano, Martha no era rubia natural.

 

Empezó a jugar con su atuendo, Víctor le pidió que se girara para ver su trasero, así lo hizo y se inclinó dejando descansar sus manos en la mesa de centro de la sala.

 

Se le notaba cierta prisa a Marta por terminar cuanto antes, justo lo contrario que nosotros, que deseábamos que se prolongara lo máximo posible.

 

Le pedimos que fuera más activa, que se moviera un poco más, por ello se reincorporó y se sentó en un pequeño mueble situado al lado, Marta se movía y se levantaba, situándose cada vez en un lugar distinto de la sala.

 

Víctor se levantó y la acompañó guiándola para que se sentará en la mesita del centro de la sala, estaba a escaso un metro de nosotros cuando por fin empezó a deslizar sus bragas lentamente, como resistiéndose  a que viéramos su sexo.

 

Había deslizado la prenda íntima hasta la mitad de los muslos, se tapó inconscientemente hasta que terminó de bajarla, abrió ligeramente sus piernas por fin sin taparse y pudimos ver por primera vez su vagina.

 

Miré a Omar, se lo merece por haberme quitado a mi ex, pensé para mí, se había bebido todo el vaso y procedió a rellenarlo, volvía a beber, lo hizo con ansia, sin duda apesadumbrado por la situación, pero sabiendo que era voluntario y que estaba siendo un acto muy bien pagado.

 

Víctor enardecido le daba instrucciones a la hermosa mujer, quien ahora únicamente portaba sus zapatos plataforma de tacón alto:

 

-Marta, enséñanos tu coñito, separa los labios, métete el dedo, haznos disfrutar, Pablo  ha pagado un buen dinero por esta noche, sé generosa.-

 

Ella permanecía sentada en la mesita, empezó a abrir sus piernas y a acariciarse para darnos gusto, pudimos contemplar su sexo, con un vello púbico bien cuidado de dos dedos de ancho.

 

Víctor me hizo saber en voz baja que se acababa de dar cuenta en ese momento que Marta llevaba varios anillos en la mano, pero sobre todo le gustó que tuviera el de casada puesto en aquella situación. Era algo tremendamente morboso, al menos para él, pero Omar alcanzó a escuchar, y de inmediato le pidió a su mujer que se los quitara, ella se levantó y los dejó en el bar.

 

Mientras regresaba caminando continuó tocándose, nos mostró su completa desnudez, se agachó dándonos la espaldas, Víctor y yo no pudimos evitar acercarnos a escasos centímetros.

 

No había demasiada luz, pero era adecuada, si bien Marta se cuida en su alimentación y haciendo ejercicio, pudimos apreciar una incipiente celulitis en su apetecible trasero, en lugar de desilusionarme, esto me pareció mucho más atractivo, honesto y natural que unos artificiales senos y glúteos rellenos de silicón.

 

Nos la queríamos comer con la mirada, se reincorporó y de frente acarició sus pequeños pechos, abrió sus labios y se movió para que pudiéramos ver con todo detalle lo que habíamos pagado.

 

Entonces Marta se levantó para decirme que había cumplido su parte del trato y había finalizado el espectáculo. Tuve que recordarle que el subir a 55 mil era a condición de poder tocarla.

 

No rechistó, fue en ese momento cuando decidimos pasar a la habitación para que se le pudiera manosear a nuestra empleada con mayor comodidad. Sólo nos siguió Víctor, Omar prefirió quedarse en el salón, dando buena cuenta de la botella de whisky.

 

Marta se sentó al borde de la cama y ambos dirigimos nuestras manos a su cuerpo, pero ella recriminó mi actitud indicando que el trato era que solo Víctor le podía meter mano. Sospeché que Omar tendría celos de mi.

 

Después de esto Víctor la guió para que se tumbara en la cama, entonces pasó sus dedos por su entrepierna, tocando su sexo y acariciando sus senos. Marta aguantó estoicamente ya que su rostro mostraba que el libidinoso masaje no le era indiferente.

 

Después de unos instantes Marta se levantó y tomó un un albornoz que le había dejado para cuando terminara su exhibición erótica.

 

Mi amigo esperaba llegar a más, podríamos ir a algún local de preciosas mujeres, pero a él solo le interesaba Marta.

 

Con el albornoz ya puesto sabía que era momento de arriesgarme y plantear mi propuesta final para que por fin Víctor me dejara en paz.

 

Pediría que los 2, Víctor y yo folláramos con Marta, es una regla para negociar, siempre pedir más, así, si no accedían, negociaría que solo Víctor lo hiciera con mi ex.

 

Marta había tomado su ropa para dirigirse al baño y cambiarse en la intimidad, ya lejos de las miradas que tan gustosamente le habíamos destinado, pero suavemente coloqué mi mano en su hombro y la guié a la sala, una vez ahí les serví un trago a cada quien, mientras Marta se lo tomaba apresuradamente propuse:

 

-Omar, Martha....... El espectáculo me ha puesto fuera de mi, me gustaría ofrecerles otro trato.-

 

-Por 55 mil ya han tenido bastante – Respondió malhumorado el marido. -La han visto desnuda y Víctor le ha tocado el coño.-

 

-Por 55 mil sí, pero si les doy 100 mil más, Víctor y yo podríamos follar con Marta un par de horas.-

 

Omar respondió: -Nos marchamos ya, Marta ¡Vístete!-

 

Pensé que estaba en serios problemas con Víctor, pero vi que ella dudaba y se acercó a hablar con Omar.

 

Evidentemente no era plato de gusto para ellos el que fuéramos a tener relaciones con una mujer casada y delante del marido, la oí decir que era una cantidad importante y que no sabían cuándo volvería a tener trabajo, era importante que David, su hijo, pudiera seguir yendo al mismo colegio privado.

Vi como Omar no estaba dispuesto a ceder, aunque  bajaba la cabeza, aceptando lo que Marta decía y reconociendo que llevaba razón.

 

Para ayudar a una rápida decisión, fui a mi caja fuerte, tomé el dinero que ahí guardaba y lo puse encima de la mesa.

 

Les dije:

 

-200 mil y en efectivo.- La pareja dirigió sus ojos al dinero.

 

-Este dinero les vendría muy bien para poder mantener, sobre todo, el bienestar de su hijo y evitar que lo expulsen del colegio por falta de pago.-

 

- Haz lo que debas – Respondió con rabia Omar dirigiéndose a su mujer.

 

-Solo pongo una condición. – Contestó ella. – Nada de sexo anal. –

 

-Solo oral y vaginal. – Contesté.

 

Marta se sirvió otro vaso de whisky, esta vez no se tomó la molestia de ponerle hielo, el clima era agradable.

 

Sin más Víctor comenzó a quitarse diligentemente la ropa, mi ex casi se ahoga al ver la tremenda erección que mantenía su más ferviente admirador.

 

Nuevamente mi amigo y yo la acompañamos a la habitación, al igual que se había puesto el albornoz se lo quitó, quedó totalmente desnuda, aunque bueno, aún portaba sus zapatos de plataforma, pero eran transparentes, el portento de mujer se sentó al borde de la cama, esperando que le indicáramos lo que debía hacer.

 

Volví a observarla, ahora saboreando lo que iba a disfrutar en breves momentos, seguía pensando que su cuerpo estaba perfectamente cuidado, estaba más que excitado, mi miembro alcanzaba su máximo exponente.

 

Víctor se sentó junto a ella y comenzó a jugar con su cuerpo. Tocó sus pechos, acariciando y pellizcando sus pezones, que de inmediato se pusieron erectos. La guió para que solo recostara su espalda, entonces mi amigo se hincó, tras contemplar la excitante vagina de cerca, no dudó en acercar su boca a esta, su lengua la saboreó recorriendo su fina raja de arriba hacia abajo. Sin duda, esta experiencia no la iba a olvidar jamás y lo mejor era que yo tampoco lo haría.

 

Mi verga estaba a punto de reventar ante el morbo de la situación, mi ex estaba desnuda, dispuesta a hacer todo lo que le pidiéramos y su marido mirando como trabajaba y ganaba el sustento para que a su familia no le faltara de nada durante los siguientes meses.

 

Víctor estaba más que entusiasmado, después de profanar el sexo de Marta con su lengua, se sentó en un cómodo sillón que tengo en mi habitación, casi en dirección de frente hacia la puerta, y la llamó, ven, acércate a mi. Colócate encima de mi polla, quiero follarte.

 

La mujer dócilmente de acercó y se colocó enfrente de Víctor pero este le indicó como quería hacerlo.

 

-Colócate de espaldas a mí. Mirando a tu marido. Que vea como se follan a su mujer.-

 

Omar llevó sus manos a la cabeza, sin duda era humillante para él lo que su mujer iba a hacer, pero por otro lado, el dinero que había recibido era importante.

 

Marta se sentó sobre el miembro de mi amigo, a pesar de su considerable tamaño solo tuvo cierta dificultad en entrar, probablemente con los lametones anteriores había lubricado su vagina.

 

En cuanto estuvo ensartada hasta la mitad no pudo evitar jadear un sonoro "jummmm", fue estremecedor, tal vez, no lo estuviera pasando nada mal... En cualquier caso, se mostraba complaciente y dispuesta a hacer todo lo que le pedíamos.

 

Víctor empezó a moverla sin dificultad dada la delgadez de la apetecible mujer. Se puso de pie con ella, apoyó su brazo en el cuello para evitar que se cayera mientras continuaba penetrándola, los pequeños pechos de Marta vibraban con el movimiento y parecían más grandes ahora, al igual que sus cada vez más sonoros alaridos.

 

Al estar los 2 de pie Víctor no la penetraba hasta el fondo, además era evidente que la concha de Marta no estaba habituada a recibir una verga tan larga, después de algunos minutos se me ocurrió proponer:

 

-Víctor. Llévala a la cama. Estarás más cómodo allí.-

 

-Pablo, aunque sea mi regalo, también debes disfrutar tú de ella. Eres quien ha pagado y también tienes derecho.-

 

-No te preocupes, lo haré, pero ahorita eres el festejado ¡Sigue disfrutando¡-

 

Después de retirar provisionalmente su larga y erecta verga, Víctor dijo que aprovecharía la pausa para pasar al bar.

 

Marta y yo también fuimos por otro trago, ya se había terminado la botella así es que destapé una nueva. Bebimos rápidamente y regresamos los 3 a la habitación. De nuevo Omar decidió quedarse junto a la nueva botella de whisky, ahogando sus penas y descargando su frustración a la bebida.

 

En cuanto entramos a la habitación Víctor exclamó en voz alta, supongo que tanto por su excitación, como para que lo escuchara Omar:

 

-Vamos Marta. Eres preciosa. Haznos disfrutar como tu sabes. Eres una mujer increíble. –

 

 

Marta se quitó sus zapatillas, por fin desinhibida y sin esperarse indicación alguna se tumbó boca arriba sobre la cama abriendo sus piernas, mi amigo reanudó la penetración.

 

Estando allí, vi que Marta no se encontraba para nada incómoda, sobre todo ahora que su marido permanecía en el salón y se encontraba lejos de su mirada, después de unas cuantas embestidas Víctor sacó momentáneamente su verga para seguir retando a la valiente mujer.

 

-Me encanta verte tan dispuesta siendo que cuando te cortejaba eras tan altiva y presumida, mirándome por encima del hombro.-

 

La pausa al parecer no le hacía gracia a la mujer, estaba completamente sometida, su única respuesta fue estirar su mano y guiar ansiosamente el descomunal miembro hacia su intimidad, Víctor ahora disfrutaba cambiando de ritmo, profanando la concha de Marta ahora con extrema lentitud.

 

No pude contenerme, me acerqué y pellizqué los pechos a mi ex, para después ofrecerle un húmedo beso. Su reacción fue dócilmente mover la cabeza, acomodarla, hundirla en la almohada y separar aún más sus piernas para facilitar las acciones de mi camarada, durante sublimes minutos degustamos nuestras lenguas.

 

Hasta que Víctor empezó a aumentar el ritmo, su agitación empezó a ser frenética, al recibir las rápidas embestidas la esposa jadeaba sin control.

 

Era imposible que Omar no oyera los alaridos de su mujer y sobre todo los obscenos comentarios de mi amigo quien a su esposa estaba volviendo loca. Víctor también comenzó a bramar desaforadamente, en ese momento supe que los 2 estaban llegando a un orgasmo descomunal...

Pero Víctor no se resignaba a salir y permaneció prendido durante bastante tiempo... hasta que por fin dejó a la mujer quedó abierta de piernas y con una considerable cantidad de semen chorreando por su entrepierna.

 

Marta tardó algunos minutos en recuperarse, solo hasta que sus gritos bajaron su intensidad y su respiración se volvió a normalizar saqué un paquete de toallitas húmedas, de esas que venden impregnadas de perfume y se las entregué. Sin ningún reparo cogió varias y limpió sus partes íntimas, todo ello, con la mayor naturalidad.

 

En lo que Marta se limpiaba Víctor bajó la voz susurrando a su musa:

 

-Corazón, quiero pedirte algo. Ponte de nuevo tu anillo de casada. El resto me da lo mismo, pero me da especial morbo que lleves puesto ese.-

 

Marta se reincorporó para pasar nuevamente al bar, sin darle demasiada importancia, como para distraer a su esposo hizo una pausa en el trayecto para dirigir un beso en la mejilla a Omar susurrándole algo como: -No pasa nada- mientras se servía y bebía otra copa tomó su anillo y lo escondió apretándolo en su mano, fue hasta que entró a la habitación que se volvió a poner discretamente en la mano derecha la alianza que mostraba que era una mujer casada.

 

Para mí el dinero no significaba nada. Podríamos haber ido a un local con preciosas señoritas en el que hubiéramos estado con una mujer más joven, pero que sin duda no habría sido igual ni por asomo y nuestra satisfacción habría estado lejos de la que disfrutábamos con Marta.

 

Mi amigo me animó a desnudarme, no tuvo que repetírmelo.

 

Sabía que era la noche de Víctor, pero ahora yo quería tener mi momento de gozo con esta preciosa mujer, si hubiera seguido casado con ella, seguiría en la rutina, acostumbrado a lo mismo de siempre, pero en este momento mi morbosa ex representaba una suculenta novedad, ya habían pasado años desde la última vez que habíamos follado, y por si fuera poco, ahora la deseaba más al ser una mujer prohibida.

 

Jalé su rubio cabello guiando a Marta, para que quedara a 4 patas encima de la cama, empecé a acariciar su concha por detrás. Olía al perfume de las toallitas y estaba muy mojado. Busqué su sexo con mi verga. De inmediato la introduje sin ninguna dificultad, mi camarada se lo había dejado bastante abierto.

 

Víctor se puso hincado y en cuclillas en la cama delante de ella, de repente y tras mi primer embestida oí como Marta  gritaba juuum de placer y su cara fue a parar al pecho de mi amigo, llegando a morderle, agitando su respiración.

 

Víctor la retó susurrándole para que no escuchara su marido:

 

- No creo que tengas  el valor de ser una verdadera mujer y permitirte disfrutar.-

 

Como respuesta con su mano Marta agarró el pene de mi amigo, quedé sorprendido al ver como ella deseaba sentir el miembro de Víctor, aunque en estos momentos estaba flácido gracias a la descarga de unos minutos atrás. Con destreza Marta empezó a masajearlo, intentando reanimarlo. Su mano no conseguía su propósito, así que decidió emplear su boca y lengua.

 

Lo que había empezado como un pequeño juego para que Víctor continuara participando se convirtió en una felación en toda regla. Había remontado y de nuevo su pene estaba totalmente erecto.

 

No podía dejar de reconocer que su miembro era enorme, bastante más grande que el mío, lo que sin duda llamaba la atención de la mujer.

 

Yo continuaba con lo mío, en un lento vaivén, quería aguantar el mayor tiempo posible, pero Marta empezaba a llevar la iniciativa.

 

No pude evitar hacer una pausa, mientras la tenía ensartada hasta el fondo por la excitación, le espeté:

 

-Me encanta que hayas accedido a venderte por dinero, eres una puta, en toda la extensión de la palabra- en cuanto Marta me escuchó su respiración se empezó a desbocar más.

 

Ella ahora me indicaba el ritmo a seguir con su esbelta cadera, de un lado a otro y nos guiaba a Víctor y a mí a su antojo, ahora ya en su propio beneficio.

 

Víctor reafirmó:

 

-Esta zorra debe ser la más cara de todas, pero vale todo el dinero del mundo, porque más que venderse por dinero lo hace por puro placer, es evidente que goza como loca esta perra en celo-

 

En sus cinco sentidos Marta se hubiera indignado y nos hubiera abofeteado, pero en estos instantes como respuesta la ardiente esposa bramó uufff llena de lujuria. Habíamos conseguido despertar el lado mas morboso y primitivo de la escultural mujer.

 

Por mi parte, estaba centrado en no embestir y solo mantener mi miembro hasta las entrañas, pero Marta estaba ardiendo, a más no poder, empezó a contorsionarse y a moverse como loca, exprimiéndome salvajemente durante varios gloriosos minutos.

 

Al intuir mi inminente eyaculación dejó de momento el miembro de Víctor, el cual había estado violentamente masturbando, para dedicarse a recibir lo que en ese momento era nuestra prioridad. Quería correrme dentro de ella.

 

Tumbó su rostro angelical en la cama tratando de ahogar sus alaridos mordiendo la sábana, pero sus bramidos delataban su exorbitante placer, ella tiró sus brazos hacia atrás abriendo sus glúteos al máximo disfrutando, al igual que yo, nuestro sensacional orgasmo simultáneo.

 

Quedamos tumbados en la cama, extenuados una vez que había impregnado su sexo de mi semen.

 

En cuanto Marta volvió a agarrar aire, no se distrajo en limpiarse, de inmediato volvió a concentrarse en reanudar una gran felación a Víctor.

 

Nuestra ramera seguía manejándonos a su antojo, a mi me había dejado baldado pero se volvió a poner a 4 patas volteándose para exhibir a Víctor su espectacular trasero, ofreciéndose descaradamente para que mi amigo la volviera a fornicar.

 

Él no se hizo del rogar, en cuanto la empezó a penetrar la mujer volvía a gemir, me reincorporé, en eso miré a la puerta y vi a su marido, pálido por la escena, observando a su mujer mientras gozaba una situación que debía haber sido vergonzante para ambos, pero que solo lo era para él. Se dio la vuelta y volvió de nuevo al salón.

 

Por sus alaridos Marta debió haber alcanzado por lo menos un par de orgasmos hasta que Víctor se retiró gritando a nuestra adorada puta:

 

-Trágate mi leche guarra - Ella sumisamente se volteó y acercó abriendo su boca ante el enorme pene, realmente anhelaba llenarse de semen.

 

Mi verga estaba nuevamente erecta y a punto de estallar gracias al morbo que me daba la desorbitante lujuria de Marta, quien estaba fuera de sí masturbando afanosamente y saboreando con su lengua el glande de Víctor.

 

No dudé en aprovechar que su concha estaba nuevamente disponible, el rostro de mi ex se empezó a relajar por las embestidas que ahora yo con lascivia le seguía profanando.

 

Casi simultáneamente los 3 llegamos a un nuevo y bestial orgasmo, Martha ni cuenta se daba de que sus sonoros gritos hacían que escupiera parte del fluido que Víctor le estaba abundantemente descargando.

 

Así nos mantuvimos varios gloriosos minutos hasta que por fin los 3 quedamos tumbados completamente exhaustos y satisfechos, aunque yo seguía viendo con deleite como no dejaba de palpitar la vagina de mi ex.

 

Me encantaba respirar el delicioso aroma que Marta despedía del abundante sudor impregnado en su piel.

 

Cuando consiguió jalar aire y pausar su respiración, Martha fue quien primero se levantó pidiéndome permiso de darse una ducha antes de marcharse.

 

La acompañé, abriendo el grifo para que el agua estuviera tibia.

 

Me quede mirando descaradamente su cuerpo, estaba acostumbrado a verla siempre impecablemente peinada y maquillada, así es que me maravillaba verla con el rímel corrido al estar su cabello y cara embarrados de semen, sudor y saliva. Mi musa no le daba ninguna importancia, me miraba sin decir nada, con total naturalidad. Tomó la alcachofa de la ducha y empezó a mojar su cuerpo.

 

Víctor entró ofreciéndole un vaso lleno de whisky del que dio cuenta ávidamente después de decir coquetamente: -Gracias, eres un amor.- Terminó de ducharse desnuda y mojada, enfrente de nosotros, sin cubrirse. Sin duda se sentía cómoda y le gustaba exhibirse ante sus dos hombres con quienes había mantenido sexo y que sin duda había disfrutado, además de llevarse una cantidad importante de dinero que resolvería sus problemas a corto plazo.

 

Se secó y vistió delante de nosotros hasta que salió igual de preciosa de como había entrado en mi casa, con la falda corta blanca y la blusa negra, aunque sin ropa interior, la cual conservo como el más preciado de mis trofeos.

 

Epílogo

 

Después de un mes recibí otra inesperada visita de Víctor, no creo que me quiera volver a chantajear, pensé para mí.

 

-¿Qué pasó amigo?- Les respondí tratando de aparentar tranquilidad.

 

Mientras entraba a la casa me dijo:

 

-He empezado a usar tu misma estrategia, necesito mucho dinero pero al igual que tú, también pienso retirarme a tiempo.-

 

-Tú más que nadie sabe que es arriesgado-.Fue lo único que se me ocurrió, advertirle.

 

-Lo sé, pero vale la pena, ahora sé que si reúno el dinero suficiente podremos contratar los servicios de Marta por lo menos una vez al mes ¿Qué te parece?

 

Les agradezco sus críticas y comentarios en mi correo:

oscar.martinez.1973@hotmail.com

 


Comunidad de Autores y Lectores de TodoRelatos
Chatea online con webcams!

comunidad.todorelatos.com

© oscar

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradecerán y supondrá una mejora en la calidad general de la web.
 Comentarios sobre este Relato (1)
\"Ver  Perfil y más Relatos de oscar
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« VOLVER A LA PAGINA ANTERIOR IR ARRIBA  ▲
 
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.
LWNET 1999-2017 | TodoRelatos.com v3.80
Info Legal / Privacidad / Cookies · Ayuda · Stats · Enlaces · Contacto · Webmasters (Sponsors Favoritos)