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Fecha: 20-Abr-17 « Anterior | Siguiente » en Lésbicos

La historia de la Dama & su Poeta 6

Rc Adrii Torres
Accesos: 1.690
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 48 min. ]
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Amiga novia y amante Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Capitulo 6

Cada buen recuerdo con las gemelas me abatia y me hacia llorar, estaba físicamente destruida y psicológicamente muerta! No daba para mas, si algo peor ocurria no lo soportaria! Ambas se encontraban en una cuerda floja que dependia de un pequeño y fino nilo que se carcomía cada vez mas, y alguna de las dos caeira. Por no pensar que las dos se irian.

Es la peor situacion en la que me habia encontrado jamas, y vaya que me habia encontrado con situaciones, Alexandra solia ser tan tremenda... Al recordar cada circunstancia con ella no dude en tomar de la chaqueta una pequeña fotografia que ella me habia obsequiado años atras con una dedicatoria que jamas me cansaria de leer -I Miss You! Sos quien regala vida a mi vida tras una sonrisa llena de amor. Hermana por elección, Amiga por el destino!-

Nadie entendia mi dolor, nadie sabia cuanto sufria, y ser la unica que supiera la situacion de las Medinas era aun mas devastador... No habia logrado avisarle a sus padres, ni si quiera a su hermana... Mi pequeño Brayan en Venezuela con su padre mientras yo, con la cabeza pegada al vidrio de la ventana ahogando cada lagrima para seguir fingiendo estar fuerte esperando el milagro que tanto pedia en ruegos y suplicas.

Llegamos a la clinica, y de nuevo esas malditas palabras que tanto odiaba...

“No puede pasar debe esperar aquí”

Estefania apenas llego comenzo a moverse, en realidad estaba dejando toda su vida para salvar a Alex, se le veia cansada, agobiada, como si estuviese muy destruida mas que fisica... emocionalmente, por un segundo quise agradecerle pero luego recorde nuevamente que era lo minimo que debia hacer despues de todo ella era la unica culpable de todo esto! Si no huebiese sido por la hija de puta de Lawan nada de lo que ahora ocurria fuera ocurrido.

Tuve que salir a la calle a tomar un poco de aire. Caminar, pensar, calmarme, debia estar fuerte, pero era tan dificil la fuerte del equipo era Alexandra pero ella ahora no estaba asi que me tocaba a mi, y en realidad no era algo muy facil que digamos, me estaba sosteniendo el corazon un pequeño hilo de tiempo que me sustentaba la vida.

Tragaba grueso mientras un trago de ginebra me refrescaba la garganta y observaba la pantalla de mi celular la llamada que ahora se mandaba a Venezuela.

-       Kelly! Como estas hija? -Contesto de una forma alegre y carismatica Anaís la madre de Alex que hasta la fecha no sabia nada de la enfermedad-

-       Anaís, Alfredo y tu deben viajar ya a España! Alexandra puede morir en cualquier momento!

-       Pero que ocurrió? Que pasa? Kelly explícame no entiendo nada! Viajaríamos la próxima semana por el embarazo de Alejandra... Que ha ocurrido con mis hijas? -Sus nervios de madre estaban a descontrol-

-       No puedo darte detalles! Solo te pido vengan lo mas pronto posible, quizás sea la ultima vez que veamos a el dúo estrella! -solloce- Tomen el primer vuelo, deben estar aquí lo antes posible... Estaré en la clínica de Gustavo! Dense prisa.

-       Kelly! Explícame! Kel...

No pude mas, no soporte, era ya mucho para mi, solo pude trancar la llamada, ya había hecho lo mas importante que era avisarle a sus padres, ahora el resto quedaba en manos de Estefania.

Las palabras de Kelly todavía sonaban en mi cabeza, me hacían dudar, y cuando se tiene la vida de alguien en las manos, no se puede dar lugar a la duda.  Tenía la cabeza enredada, por todo lo que habia pasado, lo unico que sabía es que el destino de dos personas habia cambiado para siempre y ambas personas me dolían, aunque a una de ella la desconociese.

Volvi a la clinica, y despues de mucho intentarlo Gustavo me regalo un par de segundos con Alejandra.

Entre a su habitación, y verla en la cama que atravesaba esta a la mitad me dolio. No quise llorar, en el instante asi que tuve que tragar grueso el monton de vidrios rotos que habia en mi garganta.

No sabia que hacer, esa mujer moriria en solo unos pocos minutos... Que seria de mi si ahora ella no estaba? -Luchare- Se repetia en mi... Su cancion

Esa fue la cancion que Alejandra me dedico en aquel concierto.

La vida se me fue en un suspiro al entrelazar de nuevo nuestros dedos y saber que seria la ultima vez que lo haria... al terminar esa visita seria ese nuestro ultimo encuentro, la ultima mirada, el ultimo beso. Nuestro verdadero Adios.

-       Hola Ale, se que me escuchas... Se que sigues aquí. -respire profundo- Quiero agradecerte esto que haras por Alexandra, me duele, las cosas no deberian ser así. Quisiera ser yo quien este aquí pero no puedo... -Recorde lo que recientemente me habia dicho mi doctora- Quizas tenga... -Calle bruscamente- No quiero dejarla, no quiero la dejes. No quiero me dejes. -Eleve mi mirada al techo y cerre fuertemente mis ojos, devolviéndole la mirada a ella- La familia no se puede descompletar solo por que las cosas sean asi, esto no debe ser así. -tome su mano- La cantante que deja sus letras inconclusas provoca disturbio ante la fanaticada. Regalame un poco de cordura Alejandra, ayudame a estar fuerte... A soltarte. A dejar eso que vivimos de primavera a un lado -aprete con la poca fuerza que tenia su mano- Te extrañare, porque... -Suspire y sonrei ante lagrimas- Te amo! Nunca lo deje de hacer, pero un embarazo inesperado me obligo a huir de tu lado. De tu amor. Y ahora, tengo que decirte Adios! -acaricie el vientre donde habitaba la pequeña niña- Ame mucho a tu mami, de la misma forma en la cual te amare a ti pequeña. -Y me quebre por completo, llore durante unos minutos mas, mientras acariciaba por ultima vez su mejilla.- YOU BE MINE! -bese con la dulzura que siempre nos invadio sus labios, sintiendo como despues que mi rostro se alejara del suyo todo terminaría.- No te olvidare, Te amare siempre! Seguire luchando por las dos -una lagrima se fundió en su mejilla paralizandome en seco haciendome congelar la sangre y dejandome sin aliento.

Sali de la habitacion con la poca vida que tenia, la poca voluntad y el gran dolor. Camine despacio y de una forma sutil hasta la sala de espera... sentandome de nuevo en aquellas sillas de metal frias, tan frias como se encontraba mi alma en esos momentos. Ante mi derrota me coloque los audifonos queriendo quedarme sorda con la enorme melodia que ahogaba mis sentidos!

La mujer que ame un dia estaba apunto de morir para salvar a mi mejor amiga! Alexandra-Alejandra mi mayor dolor de cabeza. Mi delirio. Mi gran compañia.

No tenia tiempo para autocompadecerme allí, tenia que vigilar el procedimiento de cesárea que le iban a realizar a Alejandra. el reloj, estaba a tiempo de vigilar su preparacion, debía estar en la habitación.

Al entrar a su cuarto, me acerqué hasta la cama y me quedé viéndola, Alejandra parecía un angel dormido, su cara, sus gestos eran los mismos de Alexandra. Sentí las lagrimas caer por mis mejillas, era increíble ver un ser tan parecido a ella, luego su vientre y tuve miedo. En este procedimiento podía fallar cualquier cosa y no permitir que el nacimiento del bebé fuera exitoso. En ese momento elevé una plegaria al cielo con los ojos cerrados.

-       Doctora del Castillo? – Alguien interrumpió mi meditación.

-       Si, soy yo… - Respondí. Justo venían a preparar Alejandra, eran los enfermeros y ayudantes de cirugía.

-       Venimos a preparar a la paciente para el procedimiento de cesárea. – Dijo uno de ellos. – Usted estará presente para los dos procedimientos?

-       Si, ella está autorizada. – Respondió uno de los presentes, parecía el cirujano a cargo por su modo de vestir. – Francisco Najera obstetra –  Comentó acercándose hasta mi, luego me extendió la mano en su presentación, gesto que respondí. – No se que influencias tiene pero le han funcionado y puede entrar tanto a la cesarea como a la extracción, asi que le recomiendo que se prepare.

-       Ya tan rápido se la llevan?  - Repliqué un tanto sorprendida, apenas si había tenido la oportunidad de decirle algo, de despedirme asi no hubiera estado relacionada con ella. Sin embargo, sentía la necesidad de hacerlo, después de todo, ella iba a salvarle la vida a Alexandra.

-       Algun problema? Chicos… esperad un segundo. – En ese momento todos se quedaron quietos.

-       Será que podrían darme unos minutos con ella?

-       Respondió Francisco.- Teneis suerte, si hubiéramos venido mas tarde no hubierais tenido tiempo. – Vamos chicos, dadle cinco minutos doctora. – Con la misma efusividad con la que entraron dejaron la habitación y a mi con Alejandra.

De nuevo volví hacia ella cerca de la cama y le tomé la mano.

-       No tienes idea de lo que siento por tu hermana. – Suspiré acariciándole la mano. Estaba muy fría. – No fue mi culpa, sabes?  Yo no quise herirla, yo….. – La verdad quería salir de mi boca, lo sentía. – Yo la amo…  - En ese momento recordé las palabras de Kelly y el malentendido con Lawan. – Como a nadie… - Suspiré y limpié las lagrimas de mi cara. – No si haya una esperanza para ella y para mi, pero te prometo, que velaré por tu hija y cuidaré a tu hermana lo mas que pueda… - Acaricié su vientre abultado. – Cuidaré de ti hasta el ultimo latido de tu corazón… - Ya estaba llorando. – Y cuidaré de tu hermana, asi ella nunca quiera volver a saber de mi… - Me derrumbé en lagrimas no supe si por la horrible tragedia de Alejandra o por el dolor en mi corazón acerca de Alexandra.

Justo en ese momento escuche ruidos fuera de la habitación. Miré de nuevo a Alejandra y me incliné sobre su frente dándole un beso en ella.

-       Cuida de nosotros desde donde estarás. – Susurré reincorandome. Justo en ese momento entraron los enfermeros a prepararla, sentí un fuerte vacío en el estómago, yo seria de las ultimas personas que veria con vida a Alejandra.

Luego de que la hermana de Alexandra fuera retirada de la habitación me dispuse a prepararme para la primera cirugía, la cesarea.

Con mucho cuidado y después de limpiarme accedí al quirófano. Alejandra estaba preparada y conectada a todos los instrumentos de medicion.

-       Como está todo chicos? – Pregunté con curiosidad.

-       Ella está estable y el bebe reporta signos normales. – Replicó Nájera, el obstetra, ya con la indumentaria propia para la cirugia – Listos? Procedamos

Tratando de no dañar el ambiente estéril de la cirugía procuré ubicarme con la mejor visual para verificar como iba la intervención. Realmente todo fue rápido. Primero la incisión a través del abdomen justo por encima del área púbica, luego accedió a la matriz y al saco amniótico. Con cuidado el cirujano extrajo al bebe. Despues de limpiar los líquidos de la nariz y de la boca del bebé. Cortaron el cordón umbilical.

Luego el bebé fue llevado a otro espacio dentro del quitófano para validar que la respiracion de este estuviera estable y sus signos vitales fueran normales.

-       Como está? – Pregunté ansiosa. Un fuerte llanto literalmente retumbó en el quirófano.

-       Parece normal- Dijo la enfermera que revisaba a la bebe.

-       Si que lo parece, vaya llanto… - Repliqué sonriendo.

-       Es una linda niña, como se ira a llamar?  Es una pena que su madre no esté despierta para decirnos su nombre. – Sentí un vacío en el estómago, sin embargo la ternura de la pequeña recien nacida me hizo aterrizar. Ella era el futuro.

-       Feliz cumpleaños pequeña. – Dije acariando su pequeña mejilla. – Cuando podrán los familiares verla?

-       Haremos unas pruebas para revisar que todo esté bien y listo. -

-       De mi parte todo está hecho. – Dijo Francisco llegando hasta mi lado – Ha sido bastante facil, la paciente está estable, no ha tenido pérdidas de sangre significativas. – Justo en ese momento llegó el otro equipo de cirugía.

-       Podemos iniciar la extraccion de los organos? –Preguntó el cirujano a cargo.

-       Asi es, mientras se termina la sutura del vientre, pueden ir verificando el estado de la paciente conmigo -Nájera me dejó mientras se llevaban la niña para otro cuarto. Consideré que lo mas prudente era salir de alli e informar a los familiares y a Kelly sobre como habia salido todo.

Mi sorpresa fue enorme al ver que solo Kelly estaba esperando y no habia nadie mas.

-       Kelly? – Murmuré al verla sentada en la sala. Con cierta aprehensión caminé hasta ella. Al verme casi saltó de la silla.

-       Como salio todo, la bebe está bien? – Se le veia cansada, de seguro el trajín de cuidar de Alexandra estaba cobrándole.

-       Están haciéndole algunos exámenes. – Repliqué. –En cuanto terminen te confirmarán para que puedas verla… - Intenté comunicarle algun optimismo con una suave sonrisa. – Alejandra está estable

-       Quisiera agradecerte todo lo que estas haciendo – Murmuró, pensé que las cosas iban por buen camino.- Pero no puedo -hablo con ira- eres la unica culpable de todo esto, es tu culpa Estefanía, TODO!! La crisis de Alex, el que la pequeña bebe quede huérfana desde su nacimiento, hoy morirá Alejandra por TU CULPA… cada cosa que haces es un error, espero esto sea la excepción, porque llevas en tus manos la vida de mi mejor amiga. – Me equivocaba. Sus palabras me estaban afectando pero tenia que oírlas, quizá en el fondo también pensaba que todo esto era mi culpa.

-       Lo siento Kelly… yo… -

-       Nada Estefanía, tú nada! No vengas acá a hacer tu puto papel de heroína… Esto es solo una minima parte que puedes hacer para remendar tu error –Contuve mis lagrimas y no respondí.

-       Kelly… - Aun cuanto me estaba detrozando, queria saber como estaba Alex.  – Como está ella?

-       Mal… - Replicó bajando la voz de repente. Puede morir en cualquier momento… - Senti que me fallaron las fuerzas de los pies y sentí una dolorosa opresión en el pecho.

-       Te lo juro, yo hubiera dado mi vida para que Alexandra tuviera mis pulmones y Alejandra estuviera con su bebe… - Ya no pude retener las lagrimas. – Yo la amo…- No quise decir mas, de seguro Kelly lo que menos quería era verme ahí. – Pero eso ya no importa… - Susurré limpiando mi cara

-       Estefania...

-       Dime.

-       Aquí tienes -ella me entrego un sobre rojo, sentí siento mella en el estomago-

-       Y esto qué es?

-       Es de Alejandra, dice que es para ti. -ella bajo la cabeza, suspirando profundo y dándome la espalda, ya estaba por irme pabellón de quirófanos, necesitaba volver a quirófano en el que estaban operando a Alejandra.

Escucharla decir que amaba a Alex fue encender ese recelo en mi, y pensar en la forma de amar tan peculiar que tenia la colombiana.

Gracias a Gustavo logre entrar a ver a Alex antes de la operación.... Mi alma se partió en pedazos, cuando la vi indefensa tirada en la cama sin poder hacer nada por si misma.

Dolio, dolio tanto como duele ver a tu hermana morir, o a tu madre llorar. Dolio tanto que pude sentir, revivir todo el dolor que senti cuando mi madre estaba en la misma situación. Ella murio muchos años atrás... Porque en la operación todo se complico. -Las lagrimas empezaron a salir de mi sin evitarlo-

-       Alex por qué me obligas a verte así? Amiga por qué no te levantas y nos vamos de aquí! Iremos a un bar. Se que te gustara. -Tome su mano y la bese- Te extraño! De verdad te extraño! Es tan dificil cada cosa sin ti! No es justo, sabes? No es justo esto que nos esta ocurriendo. El que estes aquí tirada en esta cama casi sin vida... -seque mis lagrimas como pude y me sente en la orilla de la cama, deje que su mano descansara sobre mis piernas; en un susurro comencé a cantarle esa cancion que conformo nuestra amista, su cultura con la mia. Españezuela- tengo el Alma confundida marchita y adolorida por mi destino fatal, ya que el dilema en mi vida me causa grandes heridas por no poderlo evitar ella ha sido para mi el amor con frenesí la dulzura de un panal, pero tambien me ha brindado una amistad con agrado como mujer ejemplar... Amiga novia y amante, yo jamas podre olvidarte aunque ya no estes conmigo y aquí en mi pecho escondido tu nombre sera estandarte que diga siempre he de amarte asi pasen muchos siglos. -bese su mejilla- Amiga recupérate por favor. Tienes personas que te aman -recorde las palabras de Estefania- Ella te ama, así que debes salir bien de esta porque tu hermana morira por ti! Porque te ama. Y serás tú quien cuide la bebe. Una hermosa niña. -no se porque fue pero una lagrima se cristalizo en su mejilla- Se que me escuchas condenada, así que te dejare pensar bien las cosas! Recuerda que te espero para tomar una copa de vino. -Bese la comisura de sus labios, e intente soltar su mano, la cual me apreto fuerte por un segundo, quizas fue un reflejo o quizas fue ella diciendome que recuperaría porque aun no era su día. Jamas lo sabria-

Sali de la habitación cabizbaja y fui al cafetín necesitaba un café muy amargo que lograra calmar mi dolor...

Una vez me preparé y entré, la operación ya había comenzado, Nájera ya no estaba en escena, y el nuevo equipo realizaba la operación.

-       Quien está a cargo? – Pregunté sin acercarme demasiado.

-       Yo… - El cirujano giró hacia mi y luego de nuevo hacia el pecho de Alejandra. – Quien es usted y que hace en mi quirófano?

-       Estefania del Castillo, neumóloga. – El cirujano volvió a mirarme.

-        Muy bien, ubíquese en aquella posición, dijo señalando un lugar cerca al anestesiólogo, donde podía ver el rostro de Alejandra.

-       Muy bien… - Me ubiqué en el lugar que me indicó el cirujano y seguí con cuidado toda la intervención y los niveles medidos por los instrumentos. Durante un largo rato no hubo mas que silencio interrumpido por los aparatos y las palabras del medico solicitando instrumental.

-       Doctora del Castillo, querrá saber que en unos momentos el corazón se detendrá. – Me puse de pié y tomé la mano de Alejandra, que se sentía mas fría que antes. De pronto se escuchó el ruido de los instrumentos, su corazón se había detenido. – Hora de la muerte... once y seis de la mañana.

-       Me incliné hacia ella tomando su mano y le di un beso en ella. – Descansa en paz… - Me reincorporé y casi de modo simbólico pase mi mano por sus ojos aunque ellos estaban cerrados.

Después de asegurarme de que la cirugía reparara las heridas hechas en su cuerpo volví a salir del quirófano, tenia que avisarle a Kelly nuevamente, era mi deber.

-       Kelly… Alejandra… - Esta vez ella no dijo nada y solo se dio la vuelta. Tan solo tenia unos momentos mientras los órganos eran preparados, debía descansar.

Ya en la sala de médicos me incliné hacia atrás y dejé que mi cabeza descansara sobre el sillón y cerré lo ojos. Me esperaban muchas horas de pié y solo quería concentrarme. Esta era quizá el octavo procedimiento en el que realizaría un trasplante bipulmonar, pero esta vez era diferente. Era Alexandra, la persona que mas amaba en el mundo.

-       Por qué había pasado todo esto asi?

-       Si a me trataran como lo hizo por la familiar de esa paciente, no que hubiera hecho.- Dijo el colega jefe de Anestesiologia. Su acento español me hizo recordar a Alexandra y se me llenaron los ojos de lágrimas. 

-       Lo siento, estoy un poco sensible, yo conocía a una de las pacientes.

-       Ha sido una tragedia - Dijo el entrando buscando café en la maquina. - Os invitaria uno pero que no debeis tomar cafeina antes de una intervencion.

-       Si... - Suspiré limpiandome la cara.

-       Ya debeis pasar a prepararos... - Dijo mientras servía. - La paciente 1 ya fue preparada.

-       Paciente 1? - La frialdad de ese nombre me hizo mella por dentro. De ninguna manera Alexandra era “paciente 2

-       Os conviene llamarla asi, al menos sería una manera de verle como una paciente mas. - Replicó con algo mas de frialdad. - No me malentiendais, es solo que os conviene ser mas objetiva en todo esto, teneis que salvar una vida en honor al sacrificio de la otra. - Aquellas palabras me hicieron recapacitar, tenia toda la razon.

-       Sala numero cinco, verdad? - Repliqué poniendome de pié con decision. - Debo ir a prepararme, nos vemos en cirugía.- De ahí en adelante comenzó la larga batalla para salvarle la vida a Alexandra Medina.

Quería concentrarme en todo, hasta el mas mínimo detalle. Al entrar a la zona de esterilización guardé absoluto silencio y comencé a lavar mis manos cuidadosamente, primero con un jabón común, limpiando los dedos y luego con el jabón antimicrobiano y un pequeño cepillo. Me esmeré en lavar desde los dedos hasta los codos. Terminé el procedimiento con una solución hidro-alcoholica.

Luego pasé a la sala pre-quirúrgica y uno de los ayudantes me puso la bata esteril, luego el instrumentador me puso los aguantes y el tapabocas. Al ingresar de la sala quise seguir pensando que quien estaba conectada a todos los aparatos de monitorizacion y sondas era la paciente número dos, pero no podía.

-       Paciente lista doctora del Castillo. - Luego de mencionar las variables de su cuerpo, y encontrarlasestables a pesar de su grave condición, el Anestesiólogo comenzó a administrar mas medicamento por la sonda. En ese momento me acerqué a Alexandra. Era increíble verla así después de haberla conocido enérgica, orgullosa, terca, a veces brusca. Me incliné sobre su oído.

-       que me oyesAlexandra... - Su palidez era extrema, los ojos se me humedecieron. - Vas a vivir, te lo prometo... - Me reincorporé y me ubique correctamente frente la parte media de su cuerpo en la camilla de operación. -Antes que nada les quiero agradecer el permitirme realizar esta intervención junto a ustedes. que no es normal que venga cualquiera a sus quirófanos a tratar a sus pacientes, asi que de corazon, lo agradezco. - Dije con seriedad.

-       No es nada doctora... - Asentí y comenzamos el procedimiento estilizando. Luego de solicitar el instrumental procedimos a abrir literalmente la piel con un bisturí cauterizador. Luego de unos minutos y algunos instrumentos mas logramos exponer el interior de la cavidad toráxica. El palpitar de su corazón no era demasiado fuerte.

-       Doctora acá estan los organos. - Aquello me hizo mella en el estómago Alejandra habia muerto. Se me hizo un nudo en la garganta.

-       Por favor vayan preparándolos, es unos minutos estaremos listos. - Tenia que abstenerme de todo esto, tenía que lograr la frialdad necesaria para que mis manos no temblaran un ápice.

-       Doctor Saenz como va todo? - El anestesiologo me reportó sus variables. Todo parecía estar yendo bien.

Una vez nos aseguramos de que no hubiese ninguna complicación, y los nuevos pulmones de Alexandra estuvieron preparados, volví a consultar el estado de las variables de Alexandra. Todo iba demasiado bien, pero tenia una mala corazonada.

De pronto escuché una alarma del monitor y luego un sonido sostenido.

-       Entró en paro cardiaco!! - Dijo el anestesiologo iniciando el protocolo de revision. Al ver su corazon expuesto este estaba inmovil.

-       Un miligramo de epinefrina, ya! - Hacia mi mejor esfuerzo por no caer en la angustia, esta vida se estaba yendo en mis manos. Tomé su corazón en mis manos y comencé a realizar masaje cardiaco.

….minutos después...

¡NADA!

¡OFICIALMENTE ALEXANDRA MEDINA ESTABA MURIENDO!

-       Vamos Medina... voy a matarte si me haces esto... - Murmuré continuando con el masaje.

Asi continué masajeando su corazon durante unos tres minutos. Luego observé los resultados, su corazon seguía inmovil.

-       5 miligramos de epinefrina!! -  Aquella era una dosis irregular, pero  tenia que arriesgarme.

-       Doctora, 5 miligramos? Esta segura? -pregunto uno de los cirujanos-

-       SI! -respondí con convicción, tras la aplicación continué masajeando.-

-       Doctora... - Murmuró uno de los cirujanos. - El estado de la paciente es muy malo, probablemente no lo logre...

-       Alexandra... - Sentí que mis ojos comenzaron a llenarse de lagrimas. - No me hagas esto, por favor... te necesito aquí... - Susurré continuando el masaje. De pronto sentí un leve temblor. Su corazón había comenzado a contraerse irregularmente. - Desfibrilador! - Luego de aplicar la carga directamente en su corazon, este empezó a contraerse normalmente. - Uffffff.... - Sonreí sintiendo que un enorme peso bajaba de mis hombros.

Vigile las variables de Alexandra durante un rato continuamos el transplante. Realicé la liberación del pulmón derecho para exponer todos los elementos que emergían o entraban del tejido pulmonar. Realicé la disección de todos ellos, luego busque la arteria pulmonar y apliqué compresion de forma progresiva con ayuda de una pinza.

Cuidadosamente realicé la extirpación del pulmón enfermo mientras verificaba que el pulmon sano estuviera preparado. Pobre Alexandra, con razon su respiracion estaba tan severamente afectada.

Meticulosamente preparamos los tejidos a modo de poderlos conectar tanto en su interior, como en el pulmon nuevo y luego comenzamos reconectarlo.Una vez finalizamos esta etama y luego de un estricto control de posibles hemorragias, restablecí en forma conjunta la circulación y la ventilación en el nuevo pulmón.

Suspiré. Todo parecía haber salido bien.

-       Saenz? - De nuevo sus variables estaban bien. - Lo estas haciendo bien Alexandra, continúa asi. - El cirujano que me asistía esbozó una pequeña sonrisa. Quizá me tenia por loca.

Realicé el mismo procedimiento con el otro pulmon. Largo rato despues observé con satisfaccion que los nuevos pulmones se expandían ampliamente.

-       Podemos encargarnos desde este momento Doctora del Castillo. - Dijo uno de los asistentes.

-       No, quiero hacerlo yo. - Luego de revisar por ultima vez que todo estuviera bien, procedí a cerrar la cavidad y la piel de su pecho. Finalicé protegiendo la herida con los apósitos y gasas necesarias. Una vez estuvo lista para ser traslada a la sala de cuidados intensivos, detuve a los médicos. - Un segundo por favor. – Me incliné sobre Alexandra y me acerqué a su oído. – Sé muy feliz Alexandra… te amo y siempre te amaré. – Tuve que contenerme para no llorar allí frente a todos, mi corazón estaba desecho, pero al menosAlexandra habia sobrevivido al transplante. Solo en ese momento me di cuenta de que habian pasado casi 10 horas, sin comida, sin bebida, y casi sin respirar. Luego de salir del quirófano me retiré toda la fastidiosa indumentaria de cirugía y busqué la sala de espera. Aun tenía ese nudo en la garganta y tenia que enfrentar a Kelly.

En ese momento ella vino hacia mí en silencio, expectante, nerviosa. Con sus manos en sus bolsillos camino despacio con la cabeza gacha, esperando lo que sea que yo le fuese a decir.

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Gracias por estar al pendiente del relato, esta historia aun esconde mucha trama!

Exitos, un fuerte abrazo, que esten bien, un beso. Bendiciones. Hasta pronto!


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