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Fecha: 10-Jun-17 « Anterior | Siguiente » en Sexo con maduras

Marisa, Marisa, Marisa. 1. El inicio

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Joven conoce a una mujer madura, con poca experiencia, y se va preparando el tereno .... Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Hola a todos. Es mi primer relato, así que, ruego sus comentarios y opiniones, y disculpen los errores, que iré intentando limar en un futuro.

La historia con Marisa, empezó hace varios años, ……

 Yo tenía entonces 32 años, había terminado mis estudios universitarios de Ingeniero Informático y de Derecho, y estaba finalizando un master de seguridad informática y sus aplicaciones a las empresas.

Físicamente, soy alto 1,87m, 90 kilitos, moreno aunque con el pelo cano desde muy joven (herencia familiar) soy más resultón que guapo, y aunque no soy adicto a los gimnasios, me cuido y estoy en forma, mi aboala siempre me dice que soy el Richard Gere, español.

Soy huérfano, mis padres murieron en un accidente de tráfico cuando yo era niño, los mató un borracho al volante de un camión, hasta ahora he podido vivir holgadamente y guardar el dinero de las indemnizaciones y los seguros, tanto del accidente como de los de vida de mis padres, y sigo teniendo un colchón económico importante.

Cuando ellos murieron yo tenía 3 años, me criaron mis abuelos maternos, pero a medida que crecía me iba distanciando de ellos, no es que les reproche nada, pero vivían anclados en la pena, mi madre era hija única y estaba embarazada cuando pasó el accidente y también se perdió mi futuro hermano, y toda mi infancia y juventud fueron prohibiciones, de jugar en la calle, de salir, de viajar, de diversiones, de campamentos, etc. Eso sí. Me inculcaron los estudios y el conocimiento como único medio de mejorar en la vida, y me apliqué, y al ser mi abuelo directivo de banca, multiplicó mi patrimonio con buenas inversiones.

Cuando cumplí 18 años, y con la escusa de la Universidad, me trasladé al piso de mis padres, que aunque no tenía demasiados lujos, estaba muy bien situado en el centro de la Ciudad donde vivo (una de las grandes ciudades del sur de España), y me fui distanciando de los abuelos.

Lo primero que hice fue despertar al sexo, hasta ese momento había tenido algún roce/beso y sobre todo calentones, calmados a base de masturbaciones y poco más.

Muy pronto contraté los servicios, como persona de toda confianza y ama de llaves, a la esposa del portero del edificio, que conoció a mis padres y a mí de niño, me recibió como a un hijo, una mujer muy apañada y discreta, que me hacía la casa, la comida, me atendía la ropa, no preguntaba nunca, me daba muy buenos consejos sobre las chichas y la vida y yo le pagaba un buen sobresueldo, y a medida que fuimos conociéndonos, tenía unos 50 años y mucha necesidad, su marido solo se dedicaba a beber cerveza y ver pelis porno, y se corría antes de que ella empezara, es una mujer menuda, ni guapa ni fea, resultona, con poco pecho y un culito muy vistoso, pues pasó lo que tenía que pasar, un día le rocé el culo, otro día con la teta me acarició en el brazo, otro se le veían los pezones al venir sin sujetados y abierta la camisa, y otro pues me vio saliendo de la ducha, se arrodilló y empezó … a enseñarme  ….

El mejor consejo que me dio Paquita, fue el de no comprometerme con las chicas, que me rondaron los primeros años, muchas buscando la seguridad de mi cuenta bancaria, y ser un poco ambiguo con ellas, tanto, que se corrió el rumor por la universidad que debía ser gay, ninguna entró nunca en mi casa, y ese papel de posible gay, me di cuenta que me venía muy bien, me permitía acercarme a las mujeres que quería, me gustaba follar a mujeres casadas, y con ese halo de ambiguo, sus maridos no vigilaban, así que lo mantengo todavía.

 Vuelvo al guión, que esta no es Marisa, sino Paquita, y esa es otra historia, ….

Me contrataron, como becario, es decir, muchas horas de trabajo y un sueldo de mierda, pero había que empezar, en una empresa importante, cabecera de varias más propiedad de un industrial conocido en la zona, tiene unos 60 años y es de los antiguos, el primero en llegar al trabajo y el ultimo en irse.

Su mujer, Marisa, tiene muchos menos, después supe que tenía 44 años, pero igual que él era un hombre al que se podía llegar y te trataba con interés y respeto, ella, que venía poco a la Oficina, además era muy altiva y distante, vestía siempre muy discreta incluso monjil, nunca enseñando nada ni marcando nada en su figura, que por otra parte con esas vestimentas parecía más bien normalita, atractiva de cara pero sin figura, aunque con posibilidades si se arreglaba, nunca te miraba directamente y rara vez te hablaba, y si lo hacía era, como si te perdonara la vida. Según decían los antiguos en la oficina era una amargada por no haberle dado hijos al jefe. Mediría 1,70m, sobre unos 65 kilos, castaña tirando a rubia y unos pechos 95C, vamos dos buenos melocotones.

Un día en una reunión de trabajo, yo estaba destinado en el área de informática que cubría a todas las empresas del grupo, se planteó el tema de los posibles hackers, pirateo industrial, etc., presumiendo mi jefe, el responsable del área, que teníamos un buen sistema y que todo estaba bien protegido, yo en el tiempo que llevaba, había comprobado que eso era totalmente falso, que pagábamos mucho por la seguridad informática, a empresas externas, pero que teníamos una porquería de seguridad. No dije nada, pero me propuse, demostrar que necesitábamos mejorar, mucho y pronto.

Desde ése día me dediqué a hackear desde mi casa, todos los datos sensibles de las empresas del grupo, y me fue bastante sencillo saltarme los cortafuegos, en una semana tenía copia en mi casa de todo el grupo de empresas.

Después de follar con Paquita sobre la mesa de la cocina, y con su consejo, decidí jugármelo todo a un órdago, pues había hablado en varias ocasiones con el jefe del asunto, y siempre me acusaba de querer meter miedo y querer trepar y que no había ningún problema, más allá de los que yo me inventaba, así que me presenté un buen día en el despacho del dueño sin cita previa, claro, le pido a su secretaria que necesito hablar con él urgentemente por un tema muy delicado y personal. Después de más de 40 minutos esperando, me hace pasar a su despacho, y me recibe, cordial pero un poco extrañado, está su mujer a su lado con cara de muy pocos amigos.

Tras los saludos de rigor, me pide Dª. Marisa urgencia en la exposición de mi problema pues tienen mucha prisa, tenía una cara agria que tiraba para atrás, así que muy tenso y temblando, les pongo un disco duro portátil encima de la mesa y les digo, D. Manuel, Dª. Marisa, aquí tienen una copia completa que he sacado en esta última semana desde el ordenador de mi casa, hackeando los sistemas de seguridad de la empresa, de todos los datos sensibles de sus negocios, ……, me quede callado un momento, y ellos tenías los ojos abiertos como platos, pero no decían nada, …… seguí hablando, más que nada por cortar el silencio espeso, ….. por supuesto no hay más copias, y sólo pretendo con ello demostrarles que su sistema de seguridad es malísimo, que están en grave riesgo permanente, y que he informado de ello a mi superior en varias ocasiones y la respuesta fue siempre la que Ustedes oyeron la semana pasada en la reunión de seguridad, y creo que no es justo, pues Ustedes pagan un dineral por esa seguridad que no tienen.

Estaban como las piedras, ambos mirando el disco duro sin decir una palabra, después de otro espeso silencio, ella, me miró a los ojos, qué ojos, qué mirada, era una tigresa (nunca lo había hecho antes, ni a mí ni a nadie por lo comentado en la empresa) y con voz muy suave, pero muy firme, me dice.

Marisa: Ángel, (ese es mi nombre) haga usted el favor de volver ahora mismo a su puesto de trabajo.   (sabía mi nombre) .. (parece que me estaba despidiendo) …..

Yo: Por supuesto señora, ruego me disculpen y perdonen mi atrevimiento.

Marisa: Ángel, ….. de esto …… ni una palabra a nadie, …….. a nadie en absoluto. (Esto último fue rotundo, dando un golpe de autoridad en la mesa que me hizo dar un paso atrás).

Yo: Doña Marisa, no tengo ningún interés en hacerlo público y crearme enemigos en la empresa, solo lo he hecho por la seguridad de los negocios de mis jefes, que son los que me pagan y están en verdadero peligro. No saldrá una palabra de mi boca, …… e insisto, les juro por mi honor, que no hay más copias del contenido de ese disco.

Marisa: Por cierto, … Ángel, …… arrastraba las palabras como envenenadas, …. Cómo ha sabido Vd de estas deficiencias, si, aunque esta Vd en informática, su cometido es facturación no seguridad (sabia donde trabajaba exactamente…..la plantilla de las empresas es de unas 600 personas)

Yo: Cierto Señora, pero, ese es específicamente el masters que estoy terminando, y un día que no había mucho que hacer, me puse a enredar un poco y descubrí algún fallo, que lo puse en conocimiento de mi superior, y a partir de ahí, como vi que no se hacía nada, seguí investigando por mi cuenta, y la semana pasada en la reunión de seguridad, fue demasiado, encima presumir de tener lo mejor.

Manuel: Gracias por todo, … Ángel (no estaba seguro de mi nombre), le ruego máxima discreción, denos unos días para estudiarlo, y … volveremos a hablar. (parece que no me despiden de momento).

Yo (algo mejor y dándoles la mano, como despedida): Muchas gracias D. Manuel, Doña Marisa ha sido un placer saludarla, como siempre estoy a su disposición.

Al salir miré el reloj, había estado dentro más de media hora, la secretaria de D. Manuel, me miró cuando salía, como intentado averiguar el motivo de mi visita, … entré nerviosísimo y salgo bastante tranquilo. Al ver que me iba, no pudo más y desde ya un poco lejos, me preguntó, … todo bien?, y sin pararme, le contesté …. todo lo bien que cabía esperar.

Terminé mi jornada laboral, sin más incidentes, .. salvo alguna pregunta indiscreta de algún compañero en la comida que desvié sin problemas, aunque sí vi a la secretaria de los dueños comiendo, como otras veces, con el jefe de seguridad y mirarme ambos más de una vez, llegue a mi casa a media tarde, con muchas ganas de ducharme y relajarme, había sido un día largo y tenso.

Tres días después de mi visita, recibo una llamada de un número desconocido en mi móvil, era viernes y faltaba poco para irnos de fin de semana, estaba muy intranquilo y con la tensión de la semana me hacía falta urgentemente un descanso, la llamada era Marisa, y con pocas palabras, me invitaba a comer al día siguiente en un chalet de una urbanización de lujo de las afueras, para hablar del asunto, me citó a la una.

Me había vestido igual que para trabajar, al llegar, los salude con educación, guardando las distancias, le entregue a ella un ramo de rosas y a él una botella de vino “ribera del Duero” que me había costado una pasta, ella estaba completamente distinta, vestía con una camiseta turquesa que marcaba toda su anatomía, se le contaban los encajes del sujetador, pantalones blancos ceñidísimos y calzado con algo de tacón, … joder con Marisa estaba para comérsela, él igual que siempre traje y corbata, miró el vino, y me hizo un comentario, que daba a entender que le gustaba y sabia el esfuerzo que había hecho; ella olió el ramo de flores muy coqueta, y casi con los ojos tapados por las flores, me lanzó un mirada gatuna, era de todo menos hostil. Uffff era otra mujer, en la casa no había nadie más, estábamos solos.

Después de tomar unas cervezas, pasamos al porche, y estuvimos hablando un poco informal, pero por varios detalles de los comentarios de ella, me di cuenta que sabía todo sobre mí, cosa que no me gustó demasiado, seguimos la charla, comimos en plan informar, más picoteo que comida, por lo que al estar de pie, comimos en unos taburetes altos alrededor de una mesa-mostrador alta, fuimos cambiando de sitio y algunas veces tenia a Marisa a mi lado, poniéndome varias veces la mano sobre mi muslo, acompañado de miradas intensas, al terminar fuimos al salón, y al servirnos una copa, Marisa, sin más me dijo:

Marisa: Ángel, hemos revisado tu disco duro, …. y no falta nada, no has dejado nada a la imaginación, …. estamos muy preocupados. El jefe de seguridad, va a ser trasladado de su cargo de forma inmediata a otro más acorde con su perfil, lleva con nosotros toda la vida, pero no podemos ponerte a ti en ése puesto, porque crearíamos un problema grave con los demás compañeros. Lo entiendes verdad (mirada profunda), ese puesto va a quedar vacante, gestionado por nosotros directamente.

Yo: Claro, Dª. Marisa, yo no pretendo quitarle el trabajo a nadie.

Marisa: Soy Marisa, no Dª. Marisa.

Yo: Claro,….. Marisa.

Marisa: Hemos pensado apoyarte, pero de otra forma. A ti te gusta la seguridad informática, … ése sería tu futuro, si tuvieras oportunidad?

Yo: Pues muy probablemente, siempre he soñado, no se molesten pero el trabajo de becario lo tengo únicamente para obtener experiencia, aspiro a mucho más, … decía que siempre he soñado con tener mi propio negocio de seguridad informática y ser una empresa independiente.

Marisa: Lo suponíamos. Si estás de acuerdo, te vamos a ayudar a crear tu propia empresa, en la que ya tienes concedido el contrato de seguridad informática con nuestro grupo de empresas, con las mismas condiciones económicas que tienen los actuales, que tan mal lo hacen y tanto cobran. … Qué opinas?

Yo: Estoy encantado, y muy agradecido, … pero, no quiero injerencias de ningún tipo en mi empresa, si es mía, únicamente yo soy el responsable, si no es así, no es mía y no respondo de nada, y ……. estudiaría si me interesa.

Largo silencio, con miradas entre ellos.

Marisa: Juegas muy fuerte, Ángel, para ser un simple becario.

Yo: Ya Marisa, pero así son las cosas, hace unos días, no teníais ni idea de que estabais desnudos frente al mundo y ahora estáis agobiados por vestiros urgentemente. Esto se lo dije sosteniéndole la mirada profunda que ella aguató si ningún rubor.

Manuel: Marisa, ya está hablado y aprobado, no presiones más al chico, que está siendo muy honrado y claro. Ángel, el lunes a las 9,00, te despides de la empresa a tu jefe actual, sin más, alegando un contrato muy interesante, sin dar detalles. Yo estaré allí por casualidad y te apoyaré y te daré mi enhorabuena, así nadie dirá nada más al respecto.

El lunes a las 11,00, estás citado en el despacho de nuestro abogado, a la vez me dió su tarjeta, para ultimar los detalles de tu nueva empresa, que firmas en el Notario por la tarde, el martes por la mañana, tendrás los primeros documentos legales para empezar a trabajar. Tengo un local vacío en un edificio de oficinas que un deudor no podía pagar, y nadie sabe que existe todavía, te lo cedo para su uso por tres meses, luego si te gusta me lo alquilas y si no te gusta te cambias a tu gusto.

La empresa es solo tuya, tu tomas tus decisiones, contratas a tu personal, y todo lo demás, nosotros te ayudamos …… si quieres, nada más.

El viernes, vienes a verme a mí, tienes cita a las 13,30 horas, y me traes el proyecto básico de trabajo y el contrato preliminar, el abogado te ayudará en todo lo que quieras, y te quiero trabajando en nuestra seguridad, Ya. ….. Alguna duda?

Yo, alucinado por su rapidez y claridad de ideas: No ninguna, estoy deseando empezar.

Manuel: Por cierto, como yo estoy más liado siempre, y esto quiero que se lleve con total discreción, te entenderás para todo con Marisa, y a ser posible fuera de la Empresa.

Marisa, que me miraba fijamente aunque estaba seria sus ojos estaban chispeantes, transmitían una sonrisa tremenda, la tarde transcurrió sin más particulares, solo que Marisa, se paseó y contoneó ante mí como una gata en celo, …. Joder con Marisa, era una mujer mucho más atractiva de lo que aparentaba, y tenía un cuerpo muy cuidado y muy apetecible, como me estaba poniendo, y lo sabía.

Todos los planes se cumplieron, y el viernes, al llegar a la cita, D. Manuel, no estaba, pero estaba “la jefa”, me dijo la secretaria, añadiendo muy bajito, … que te sea leve. Estaba claro que no le gustaba, igual soñaba con acostarse con el jefe.

Marisa me recibió muy distante con semblante muy serio en su papel de jefa, después de los saludos básicos le expuse esquematizado mi proyecto, eran cosas muy técnicas que dudé se enterara de mucho, pero no me interrumpió, me escucho muy interesada, y al terminar me hizo algunas preguntas, aunque básicas, que denotaba que se había esforzado por entenderme. Me dio el visto bueno, y me extendió un cheque para pagar los gastos y honorarios de los primeros meses.

Cuando terminábamos, me dijo que D. Manuel estaba en Madrid, que llegaba en el AVE de las 20,00 horas, que me invitaba a comer y a esperarlo tomando algo, porque tenían que hablar de otro asunto conmigo, pero que tenían que ser los dos. Ya la miraba de otra forma, estaba muy atractiva y después de comer y de tomar un par de copas, no me corté y se lo dije, Marisa, desde que estuve en vuestra casa, parece que tienes 20 años menos, estás muy guapa y atractiva, … “que pena que seas la mujer del jefe” ….. ella sin ningún rubor me miró a los ojos y después de una mirada intensa me dijo como de broma, … mira tú el medio gay, si al final va ser … y lo dejo correr, … me quedé cortado, cómo sabia que tenía ésa fama? … ella se dio cuenta y cambió el tema a otro peor, porque la siguiente pregunta fue … en tono muy socarrón, Paquita te atiende en todo lo que tú quieres? …… Eso ya fue demasiado, me puse de pie para irme y le dije, pero tú que te has creído? Qué derecho tienes a espiarme? A investigarme? ….

Ella muy tranquila me dijo, el mismo que tuviste tu para averiguar todo de nosotros.

Me quede quieto, paralizado, ni me iba ni me sentaba, … y ella tenía razón, yo hice mi trabajo y ellos el suyo, … después de varios segundos y mirarnos ya varias personas me dijo, yo no te voy a pedir que te sientes, pero estás dando un poco la nota, así que decide rápido que parecemos unos enamorados discutiendo. Y se hecho a reír un poco forzado. Me senté y le pedí que a partir de ese momento ninguno nos espiaríamos más, acuerdo que sellamos con un apretón de manos como en los negocios.

Después de recoger a Manuel, fuimos a tomar algo, y como todos estábamos cansados, Manuel fue directo al grano, cosa que agradecí.

Manuel: Mira, Ángel, yo aparte de mis negocios estoy muy metido en los entresijos de la política, por ahí me vienen muchos contratos, no es corrupción, es estar en el sitio adecuado en el momento adecuado, podrá ser dudoso, pero yo no le pago comisiones a nadie, solo soy de su cuerda y estoy en muchas de sus reuniones donde se cuecen los contratos. Yo me relaciono básicamente con los políticos de segundo y tercer orden, que son en realidad los que guisan los potajes. Necesito de ti, tres cosas:

1.- Que tu nueva empresa compre un coche tipo todo terreno de alta gama sin ser escandaloso, oscuro y con los cristales traseros tintados, yo diría un Volvo XC90, Un Audi Q7, o similar, por supuesto en la factura de este mes te pagaremos un suplemento suficiente para ello.

2.- Que a partir de ahora, te desplaces siendo el acompañante de Marisa a determinadas ciudades para que ella en mi nombre se entreviste con determinados políticos e industriales afines. Tu papel básicamente será, el de contratar el hotel siempre a tu nombre o de tu empresa, reservando dos habitaciones, una para ti y otra para la mujer de tu jefe, sin muchos datos, y si es necesario presentas una copia del carnet de ella con otros datos, yo te lo daré. Por ningún motivo puede figurar su nombre en ningún sitio. Los periodistas que andan detrás de la corrupción y que solo buscan sangre están como lobos buscando posibles conexiones, hay que ser extremadamente discretos. Tú siempre estarás en viaje de negocios de tu empresa. Y podrás trabajar en los muchos ratos libres que tengas.

3.- Por supuesto eso te lo compensaremos debidamente, y ni que decir tiene que la discreción ahora es mucho más importante que nunca.

Él al ver mi cara de extrañeza, me aclaró, … será como mucho una semana al mes, y tu no vas a participar en ninguna reunión, ni se te va a pedir ni tu opinión ni tu posición política, ni tu nombre podrá asociarse a esos políticos, a los que raramente verás, y en todo caso, con el tiempo te pueden caer contratos reales de seguridad informática que te den buenos beneficios, eso ya es cosa tuya.

Tras valorarlo, les dije que probaríamos, que cuanto viajes serían, etc…

Manuel, sonrió ampliamente, como si le hubiera quitado un peso de encima, y me dijo, dentro de un mes, hay programado un viaje de 7 días de duración por el oeste de España, tienes que reservar dos noches en un hotel en Cáceres, otras dos en Zamora, tres en Santiago de Compostela y dos en Oviedo, sí es muy conveniente que sean hoteles céntricos, para que Marisa no tenga que andar de noche, si alguna reunión se alarga, por los barrios comerciales que no hay nadie a partir de determinadas horas. Miré a Marisa, y me dijo muy sonriente, a mí no me gusta nada conducir y me casa muchísimo.

Compre el coche, y el día previsto la recogí en su casa, y nos marchamos a nuestro primer viaje, llegamos a Cáceres por la tarde, nos instalamos en el hotel, y salimos a dar un paseo, su entrevista era por la mañana, cenamos y charlamos de todo y de nada, muy nerviosos los dos. Nos fuimos a dormir temprano, nuestras habitaciones estaban una al lado de otra, y aunque estuve despierto mucho tiempo, no pasó nada …. Me había imaginado que ella vendría a follarme, pero no.

Ella se fue a su entrevista y yo estuve trabajando toda la mañana en el patio muy coqueto del hotel. Comimos juntos, de su entrevista no me dijo absolutamente nada, estaba igual de nerviosa que por la noche. Pero nada. Así estuvimos hasta que el segundo día de Zamora, teníamos un entrevista camino de Galicia, en Benavente, pero al parecer, la persona no podía asistir y no había avisado, Marisa tenía un cabreo monumental, teníamos el día libre, así que le dije que si quería para quitarse el enfado, íbamos del tirón hasta la costa y llegaríamos con tiempo de sobra para poder comer y pasar la tarde en la playa (estábamos en junio) después de mucho despotricar del político que nos falló, aceptó, aunque me dije que llevaba el bikini en el equipaje. Le dije que parábamos a buscarlo y que se cambiaría en un baño del restaurante donde comiéramos. Paramos en una gasolinera y abrimos su equipaje (por cierto llevaba dos maletones y dos bolsas de viaje, parecía que se trasladaba para un año) buscó, y sacó un bikini rojo, un blusón para ponerse encima, sus cremas, una toalla, y hasta un sombrero, llegamos a la costa a eso de las 12,30 h, y por internet busqué una playa cercana y discreta, donde hubiera un restaurante para comer, como era temprano, tomamos un refresco, ella se cambió en el baño, y yo reservé una mesa para las 14,30 h, y deje encargada una buena mariscada, … había que levantar el ánimo, que estaba muy bajo.

Estuvimos tomando el sol, yo leyendo casi todo el tiempo (estoy con la saga romana de S. Posteguillo) y ella poniéndose morenita. Fuimos a comer, y cuando nos sirvieron el marisco, ella se levantó y me dio un beso, y casi se rozan nuestros labios, agradeciendo mi esfuerzo e interés, nos tomanos unos pocos de cuencos de albariño, por lo que volvimos a la playa a descansar para después tranquilamente poder continuar con el viaje.

Ella siguió tomando el sol estaba un poco alegre por el vino, y en un momento, se incorporó miró a todas partes, y cuando estuvo segura que no había nadie cerca, se quitó el broche de sujetador dejando su espalda libre de presiones. Un momento después me pidió que le untara crema que se iba a quemar, …. Me coloque sentado en mis tobillos a su lado a la altura de sus tetas, empecé con la crema primero la espalda y después fui acercándome a los pechos, ella que se hacía la dormida, subía un poco el torso, casi imperceptible, lo justo para que mi mano llegara a acariciar el pezón si me atrevía, joder como me estaba poniendo, tenía un empalme monumental, y la tengo grande, pero sobre todo gorda (18 y 5,5), mi bañador que era un turbo, no podía con mi polla que salía un poco por arriba, como ella solo hacia incitarme sutilmente, me atreví y al pasar la mano con las crema por su culo, metí el dedo debajo de la goma de la braga, y la fui bajando muy suave sin parar hasta llegar a su coño, ella igual que antes, de forma casi imperceptible, levantó su buen culo y abrió un poco las piernas, lo justo para que mi dedo, le hiciera ver la gloria, … empezó a moverse muy despacio buscando masturbarse con mi dedo, le ayudé y poco a poco fui incrementando mis caricias, ella al rato se incorporó sobre sus codos, dejándome sus pechos totalmente a mi disposición, con la otra mano acaricié el pezón que tenía más cerca, joder lo tenía durísimo, esta mujer estaba a tope con dos caricias, le di un pellizco pequeño en el pezón y ella, se retorció de placer, estaba jadeando como una loca, mis dedos no dejaban de entrar y salir en su encharcado coño, muy peludito por cierto, y con la otra mano acariciar, estirar, apretar, sobrar su teta y luego la otra, son como unos buenos melocotones y sus pezones están como las avellanas, redonditos y muy duros. Ella estaba a tope, bufaba como una bestia, subía y bajaba su culo sin ningún recato para que le entraran más y mejor mis dedos, con otro dedo empecé a acariciar su hinchado clítoris además de masturbarla, ella estaba que iba a explotar, en un momento, se incorporó y al ver la cabeza de mi polla fuera del bañador le dio varios pequeños besos, casi infantiles, y un lametoncito como si se lo diera a una golosina, ufff, como me puso eso, y ya no pudo más, explotó en un orgasmo brutal, estuvo al menos minuto y medio derritiéndose, convulsionando y bufando como hacia muchísimo tiempo no veía a una mujer. Había dejado la toalla empapada de flujos vaginales además de tener las bragas empapadas. Joder con Marisa, esta mujer es una caja de sorpresas.

Se quedó tendida en la toalla, como dormida, estuvo así un cuarto de hora, yo me retiré y me puse a su lado, esperando que se reanimara. Se removió, y se puso las gafas de sol, no me miraba, se puso el bikini, y se vistió, recogió sus cosas, y sin mirarme me dijo de forma un poco osca, que se encontraba mal, que por favor la llevara al hotel.

Esta era otra mujer, me cortó todo el calentón, … nos fuimos, no hablábamos, y en unos 20 minutos llegamos al hotel reservado, ella seguía como ausente, al llegar al hotel se acercó un botones y con su carrito, recogió todo el equipaje, mi maleta y las cuatro de ella. Le dije al chico que la señora no se encontraba bien, que le dieran acceso a su habitación y que yo llevaba el coche al parking y pasaba a hacer el checking, así lo hicimos, ella subió de inmediato y yo hice el checking, me indicaron que nos habían asignado unas habitaciones tipo familia, es decir ambas tenían una misma puerta de acceso con llave, y después un hall con dos puerta sin llave, una para cada habitación, me quedé un poco sorprendido, pero le pregunté si la señora no había puesto pegas, y se encogió de hombros.

Subí a mi habitación, su puerta estaba cerrada, y me instalé, mi cabeza daba un motón de vueltas, … me habría excedido, no se habría insinuado tanto como yo había querido ver, tendría esto consecuencias en la empresa,  por muchas vueltas que le daba tenía claro que ella me había buscado descaradamente, si después le daba miedo era su problema.

Al poco llamaron a la puerta, era el servicio de habitaciones, Marisa había solicitado un zumo de naranja recién exprimido y unas pastillas para el dolor de cabeza, recogí su encargo, y llame a su puerta con intención de dárselo y si era posible hablar de lo ocurrido, que por cierto yo estaba a dos velas y tenía un dolor de huevos importante.

Como no contestaba, abrí con cuidado su puerta, la volví a llamar, pero no contestó, entre con cuidado y oí el agua de la ducha, dejé su zumo y pastillas en la mesa, y me iba a ir, pero me di la vuelta y me acerque a la puerta del baño que no estaba cerrada del todo, me asomé y vi reflejada en el espejo a Marisa, sentada en el borde del bidet, desnuda, acariciándose las tetas con una mano, tirando de sus pezones, retorciéndolos y acariciando las aureolas, mientras con la otra mano sostenía un cepillo de pelo, con un mango de madera, y que le estaba sirviendo de consolador improvisado, estaba en ése momento llegando al clímax, por lo que se retorcía y jadeaba, se metía el cepillo a una velocidad de vértigo, y decía entre suspiros, ….. Angeeeeel, métemela, métemela toda, cabrón, … asiiiii, máaaas, Angeeeeel no pareeeeessssss, no paaaaaaresssss, …… volví a ponerme como un caballo, y mientras ella se volvía a correr como una loca delante de mí. Toda esta escena la grave integra con el móvil.

Continuará …..


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