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Fecha: 24-Jun-17 « Anterior | Siguiente » en Transexuales

Un sorprendentemente trió

Jhosua
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Tiempo estimado de lectura: [ 10 min. ]
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Me enrolle con dos chicas por separados, dejándolas a ambas plantada en el reservado al no dejarme llegar a más, proponiéndome una de estas acabar la faena en su casa, cuya única condición era la cumplir con ambas. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Un sorprendentemente trió

Desde este medio os quiero hacer llegar mis experiencias, me gusta contárosla e intentare no enrollarme demasiado con los detalles, os lo contare de manera que no os sea muy difícil imaginar lo sucedido, deseando que vosotros mismos pudierais recrearlo en vuestras mentes. Antes de comenzar os debo de pedir disculpas, pues os tengo bastante desatendidos.

Hace ya unos años de esto, quizás hayan pasado en tres o cuatro años, como todos tenemos nuestras escapaditas, como casados tenemos algo de tiempo para nosotros, algunas ocasiones son para salir con los amigos y otras, para practicar algún deporte con los compañeros, almuerzos, cenas e incluso llego hasta a desayunar con ellos.

En esa ocasión se me junto de todo un poco, os explico… vale, mirad esa semana fue complicada en casa no dejaba de discutir con mi esposa por una serie de cosas, todas eran tonterías y todas ellas se debieron a que mi esposa estaba cabreada con su hermana, cabreo que lo paga con todo “Dios”. Cuando dije que me tocaba salir ese fin de semana… puso el grito en el cielo como toda mujer, motivo que ella me soltó…

  • “Este viernes no te puedes marchar, no puedes dejarme sola con tus críos y los de mi hermana”.

La ignore porque no debía de hacerse cargo con los hijos de su hermana, no porque sean una carga sino porque ni su padre y menos su madre se querían quedar con ellos, pues estaba en pleno divorcio y eran una molestia en sus planes. Cabreado que estaba y encima llevaba sin follar con mi esposa al menos una semana, no tanto con mis “aventurillas” que eran un día sí y el otro no… mmm.

Bueno llegado el tan deseado viernes, estando como estaba no se me ocurrió otra cosa que buscar unas prostitutas, sí… prostitutas pero que no encontré a mí gusto y me marche a un conocido bar de copas de Sevilla, situado en la Avenida de San Francisco Javier con unos amigos.

Amigos que entre cubata y cubata, no dejábamos de entrarle a cualquier chica, no importándonos que estuvieran acompañadas o no, tampoco nos importó la edad de estas, quizás gracias al alcohol pues este nos dio alas. Yo tuve más suerte que mis dos amigos, pues me enrolle con dos chicas… lógicamente no al mismo tiempo al principio, tanto la primera como la segunda nos fuimos a los reservados, donde tras comernos la boca, cuello… mmm, alternando con caricias y magreos en diferentes partes de su anatomía, bueno diferentes no… pues no dejaron meterles la mano entre las piernas… mmm.

Pero eso sí… no deje de meterles mano sobre todo a los pechos y al culo, acabe dejando a la primera plantada con la escusa de que iba a la barra por una copa, excusa más que tonta… pues mi motivo por dejarla, no era otro que por lo estrecha que era esta, sobre todo al ver que esta no me dejaría ir a más. Encontrándome con otra en la barra que tras tontear, acabamos en otro reservado y ocurriéndome más de lo mismo, repitiendo la misma escusa con esta pero con la mala suerte de encontrarme de cara con la primera.

Os juro que la situación era acojonante, no eran chicas del otro mundo pero tenían un cuerpo de infarto y por su rostro y acento claro esta eran sudamericanas. Tuve que excusarme con ellas y pedirles disculpas, teniéndome que justificar con la verdad y tras escucharme estas, me propusieron ir a casa de una de ellas a acabar la faena como un macho semental, siendo la condición de que debíamos de ir los tres.

En el transcurso del viaje en que no tuve un accidente porque “Dios” no quiso, pues estas estaban sentadas en el asiento trasero y durante el trayecto, no dejaron de comerse la boca y meterse mano… mmm. (Joder, yo no tenía polla… sino un mástil).

Comenzaron a besarse… a comerse la boca la una a la otra con ansia, no pondré nombres por no delatarlas, pero las llamare por el color de sus cabellos. La morena parecía llevar la voz cantante ante la pelirroja, pues tras dejar de besarla comenzó a besar el cuello de la pelirroja… mmm, cuya chica se retorcía de gusto dando a entender que ese debía de ser uno de sus puntos sensibles… mmm. Dejándose hacer por esta mas aun cuando soltó el nudo de su top y tras bajar este dejo a la vista su senos preciosos… ooohhh, no pude evitar sacarme la polla del interior del pantalón y comenzar a juguetear con ella… uuuffff. Siendo la morena la que tras separarse de la pelirroja de mala manera, quizás al percatarse por el olor a polla la que llamo su atención, soltándome…

  • “Tu guárdate la polla que es nuestra, ya tendrás tiempo de jugar cuando nos tengas a tu merced, cabrón”.

Acabando por guardarme la polla dentro del pantalón a duras penas, observando por el espejo interior como estas iban a lo suyo, siendo ahora la pelirroja la que tras dejar los enormes senos de la morena fuera, comenzó a atacarlos mediante besos, muerdos y magreos… uuummm. Dejándome ver como esta misma fue la que tiro del vestido de la morena hacia arriba y dejar a la vista lo bien que le quedaba el tanga… mmm, yo no tenía dos piernas sino mas bien tres… ooohhh. Llegando a nuestro destino que tuve que respirar aliviado ante tanta tensión, fue la morena que tras sacar del interior del bolso un pulsador, abrió la puerta del garaje accediendo al interior y desde aquí subimos en ascensor hasta su piso, no dejándome ni tan siquiera acariciarlas, mientras que ellas no dejaban de besarse… uuuffff.

Ya dentro del piso me condujeron al dormitorio, donde me hicieron sentar en un butacón que había frente a la cama, donde ellas comenzaron nuevamente a enrollarse… mmm (coño, aquella visión no tiene precio). Joder… imaginad, mientras yo estaba sentado a pocos metros y ver como ellas se besaban, acariciaba, magreaban y… ppiiiiii, no pude evitar soltar el cinturón, quitar el botón del pantalón, bajar la cremallera e introducirme la mano dentro de los calzoncillos, sacando al exterior mi dura polla… mmm.

Mientras ellas iban despojándose poco a poco cada una de sus prendas hasta quedarse en tanguitas, tiempo que no dejaron de mirarme lujuriosamente, mandándome más de un beso o deslizaba la yema de su lengua por sus labios… mmm. Pude fijarme en el tatuaje de la morena en ambos muslos, pues este parecía el encaje de unas medias de ligas… mmm, soltándome esta finalmente…

  • “Acércate machote que te toca”.

Me acerque a ellas a un lateral de la cama, siendo la morena quien se acerco a mí, mientras la pelirroja se quedaba detrás de esta mirando, no dude un segundo y bese a la morena primero, continuando en minutos con la pelirroja al tiempo que la morena comenzaba a comerme la polla… mmm. Comenzaron a alternarse entre ellas a comerme la polla, mientras yo acariciaba sus cabellos, senos y partes que podía alcanzar, dejando la morena que fuera la pelirroja quien me comiera la polla, fue esta quien me beso nuevamente al tiempo que magreaba el culo a la pelirroja… ooohhh.

Poco a poco me fui despojando de mis ropas hasta quedarme desnudo antes ellas, mientras ellas aun conservaban las braguitas puestas… importándome poco, pues menudos pechos tenían ambas y no os digo el culito… uuuffff. No dejaban ambas de magrearme mi polla al tiempo que yo las acariciaba a ambas, no dejando de pensar que coñito me iba a follar primero… ooohhh.

Pero la primera sorpresa de la noche me la lleve yo, pues al ver como una de ellas dejaba ver lo que tanto escondía bajo sus braguitas, no siendo otra cosa que una polla y joder, menuda polla tenía la morena… uuummm. Pero para nada me corte y menos me achique ante tal hecho, aunque estaba sorprendido (y al mismo tiempo muy excitado… ooohhh), continúe enrollándome con la otra pelirroja, no dejándola de lado a la morena, haciéndole notar lo poco que me importaba, pues me acerque y mientras la pelirroja me comía la polla nuevamente, yo comencé a comerle los pechos a la morena al tiempo que esta se masturbaba… aaahhh.

Apartándose la pelirroja para que fuera la morena quien me comiera la polla, pelirroja que se puso delante de mí y con ansias bese su cuello… mmm, descendiendo por su espalda hasta sus nalgas… ooohhh, tomando con ambas manos la tela de sus braguitas al tiempo que mi lengua besaba sus nalgas, bajándole muy lentamente su prenda intima… mmm. Pero la noche prometía y mas por las sorpresas, pues me lleve una nueva sorpresa… la segunda de la noche, pues fui bajando la tela de sus braguitas pude ver como una polla con dos testículos salieron. Mi rostro era de asombro pero también mostraba algo de desilusión, pues deseaba que aunque esta fuera una chica normal, pero no quise estropear la noche y no deseando dar muestra de tales estados, no me quede más remedio que demostrar que no tenía prejuicio… mmm.

Comenzando lo bueno y esto no otra cosa que metiéndome totalmente en el trió, pues mientras la morena se introdujo mi polla en su boca al tiempo que me magreaba los testículos… ooohhh, yo hice lo propio con el miembro de la pelirroja una vez que me lo puso a la altura de la boca, llevándose la grata sorpresa esta al verme que tenía experiencia en tales áceres. Chupando aquella polla de menor tamaño, pues esta no debería de tener más de quince centímetros… uuufff, cambiamos de posición tras unos minutos… no sabría deciros cuantos, quedando ahora como quien me la comía era la pelirroja  al tiempo que ahora se la comía yo a la morena, cuya polla era una “señora polla”  no teniendo esta más de veintidós por cuatro centímetros al menos… uuuffff, imaginar lo que me costó tragármela… no pudiendo entrarme entera, teniendo que conformarse con chupar y lamer su glande… aaahhh.

Cambiamos nuevamente y mientras yo comencé a lamer, besar y acariciar a la pelirroja al tiempo que esta gemía y disfrutaba, la morena comenzó a comerme el culo al tiempo que me masturbaba… ooohhh. No había momento que no me soltaran…

  • “Vez como teníamos razón cuando te dijimos que esta noche ibas a disfrutar de verdad y que te íbamos a sorprender”.

Cuánta razón tenían las hijas de putas y no era para menos, pues cuando la pelirroja se tumbo en la cama… yo cogí su polla entre las manos y comencé a comérmela nuevamente, sintiendo la lengua de la morena muy dentro de mi orificio anal y como está la sustituye por uno de sus dedos… ooohhh, dejando paso al segundo y finalmente sentir como su glande presiona mi orificio anal… mmm. Tras un par de empujes siento como su glande entra… aaahhh y tras posar sus manos en mi cintura… uuummm, comienza a embestirme de forma violenta mi culo… aaahhh… uuummm… ooohhh… uuummm. El muy cabrón comenzó a follarme al tiempo que soltaba…

  • “No vez como cumplo, cuando te dije que esta noche ibas a disfrutar… yo cumplo mis promesas”.

No os miento, si os digo que las muy cabronas me hicieron gozar de verdad, pues menuda polla tenia la morena y no solo era por la longitud… sino por el grosor, no dejando de penetrarme durante un largo rato y hacerme gozar, rato que podría precisar en cuarenta y cinco minutos, tanto que me hizo cambiar de posición y lógicamente… acabe quejándome. No comprendiendo en ese momento que eso fue debido a ser yo intercambiado… mmm, siendo ahora penetrado por la polla de la pelirroja… aaahhh.

Disfrutando como nunca… mmm, ni me lo había planteado la verdad… uuuffff, no era precisamente una fantasía a cumplir al menos pensaba yo, pues con transexuales ya tuve en su día por no decir días… algún que otro rollo, pero hacer un trió entre dos y que estos se sacien conmigo… uuuffff, muy pocos la verdad… aaahhh.

Tras un tiempo que no os sabría precisar, me dejaron descansar… ooohhh, observando como la morena ahora cogía a la pelirroja y la penetraba dulcemente… mmm, mientras esta, estaba colocada de manera que la comía a mí… ooohhh. No dejando de decir…

  • “No queremos que te enfríes, ahora te has adaptado… uuummm”.

Recuerdo que no hubo momento en que yo no llegara a rogarles por dejarme a mí follármelas… uuufff, cosa que la pelirroja finalmente me dejo y menudo culito tragón tenia la muy hija de puta, vaya manera de moverse ni una hembra encelo de verdad lo hubiera hecho mejor. Me dejo deshecho y con mis huevos vacios… ooohhh. Lógicamente los tres nos pusimos preservativos, pero la pelirroja tuvo su punto… pues tras haberme corrido, esta me quito el condón y me la chupo hasta dejármela bien limpia. Soltando…

  • “Oooouuuuffff… uuuffff… aaahhh”.

Tras descansar un rato entre ellas, me dejaron ducharme y antes de marcharme a casa. No dejándome solo en la ducha la morena, pues esta compartió conmigo esta y entre roce… y roce, acabe por ser nuevamente penetrado por esta morena dentro de la ducha… mmm. Joder como fui engañado, cuando me dijo…

  • “Venga hazme sitio, déjame ducharme contigo”.

Y la dejas entrar claro está, dejando enjabonarte, para acabar por ser sodomizado a pelo, acabando está en esta ocasión en mi boca… mmm. Marchándome hacia mi casa muy satisfecho… y dolorido, me fui con el agradable sabor de estas ninfómanas. Tan contento llegue a casa, que hasta lleve churros para desayunar, dándole un tremendo beso en la boca a mi querida mujercita… mmm.

Bueno os dejo y por cierto esta historia es verídica, siempre os puedo pasar el número de móvil de mis amigas. La morena es ahora rubia y aunque ahora tiene 27 años está bastante bien, mientras la pelirroja sigue siendo pelirroja pero esta ahora un poco rellenita, pero no importa con semejante culito que tiene.

Bueno espero que os haya gustado, os dejo con la esperanza de que me hagáis saber que os aparecido y espero que no seáis muy crueles conmigo, aunque me reconozca a mi mismo como pasivo curioso e incluso a veces sumiso, pues cuando me infringe dolor no soy de los que se quejan… mmm. Bueno como una buena putita que soy… al menos eso dicen, me despido no sin antes poneros mi email, os recuerdo que va todo junto… Jhosua 1974 @ gmail .com



© Jhosua

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