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Fecha: 14-Jul-17 « Anterior | Siguiente » en Gays

Cine X. La segundad vez (21 años) por hormigueo...

Jhosua
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Estando de pernota un fin de semana en Madrid, nos atrevimos unos compañeros del cuartel y yo a entrar en un Cine X, cine que se encontraba en la calle Alba. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

Cine X. La segundad vez (21 años) por hormigueo...

Como comencé mi anterior confesión. Leí con gran dolor por mi parte, como un nuevo cine X… ha desaparecido, como años de historias y experiencias desaparecen, leo que solo quedan tres cines de este tipo en toda España. Siento añoranza, pues si me paro a recordar mis experiencias cuando entre… uuuffff, llego incluso a sorprenderme de todo las experiencias que viví… mmm

Bueno, vamos a ir comenzando… vale. De momento, poneros en antecedentes de donde se ubicaba este cine X (Sevilla). Cine X que se encontraba en la calle Amor de Dios, cerca de la Campana y la Alameda, dando la espalda a la calle Trajano. Mirad, rondaba el año 1993 cuando a finales de julio, regrese a casa con tan solo veinte años, después de cumplir con el servicio militar. Para mí, fue un reto mayor, no precisamente por cuando me toco incorporarme  marche a hacer el servicio militar, pues en aquel tiempo me toco irme en el 2º remplazo y no lo deseaba… pues me cortaba un año de estudio justo por la mitad. Cosa que mi padre cambio y dispuso en irme el 4º remplazo, marchándome a mediado de julio y no cortaría el curso… perdiendo solo un año de mí vida.

Reto digo, por saber cómo saldría airoso de esas duchas llenas de machos, pues temía que mis gustos dieran malas habladurías. Pero lo cierto que como me iban los maduros, tuve la suerte que no tuve problemas. Aunque tuve algunas experiencias allí, dos de ellas en el lugar donde hice la instrucción, experiencias que en verdad para nada eran experiencias, pues se aprovecharon de mí. Teniendo algunas más en el destino final, donde la distancia del cuartel al pueblo más cercano, propino una nueva mella (experiencia), teniendo algunas más en la zona de duchas de un deportivo donde me iba a duchar… mmm.

Incluso puedo decir, estando de pernota un fin de semana en Madrid, nos atrevimos unos compañeros del cuartel y yo, a entrar en un Cine X, cine que se encontraba en la calle del mismo nombre,  Alba. Recuerdo que entramos, cohibidos en general, bueno todos no, sentándonos en filas diferentes, pues deseábamos reservar nuestra intimidad, la verdad es que no me interesaba para nada vérselas.

Yo me senté en la última fila pegado a una butaca del final, bueno más que sentado estuve recostado. Llegue a echar hasta dos hombres de mi lado, hombres que en verdad eran entre treinta y tantos y cuarentones, no me iban. Acabando por cambiarme de sitio, colocándome en la butaca final, manera que pensé que echaría a los buitres.

Hasta que uno de los míos, no solo se quedó de pie a mi lado, sino que se bajó la cremallera y se sacó su polla fuera, me hice el desatendido, cosa que esté tomándome de mi cabeza me la introdujo el mismo, siguiendo yo con la faena. Aprovechando otro, para sentarse junto a mí, comenzando este a comerme la polla hasta que me hizo correrme. Esos no solo me dejaron satisfechos, sino que me dejaron sus números de teléfono para volverlo a repetir, cosa que por miedo no hice.

Luego vuelves a casa… hecho un hombre, comenzando una vida más centrada, echándome novia, teniendo mis juergas y poca de mis salidas. Siendo más hogareño con mi familia, ayudando en las tareas hasta la finalización de mis estudios y el inicio laboral. Ese día era como cualquier otro, mi madre me encomendó la tarea de ir a recogerle medicina. Cuando salí de casa en dirección al centro, cogí mi autobús urbano (línea 33), dejándome en la Plaza Nueva, andando me encamine hacia el Centro de salud (médico) que tenía en la calle Márquez de Parada.

Como os he dicho, mi madre eran de esas que aprovechaba mi estancia en casa por las mañanas para poder realizarle algunas tareas. Recuerdo bien ese día por lo que se originó, pues la falta de información de este centro de salud hacia sus pacientes, pero mejor lo iré contando a medida que vaya relatando, vale.

Mirad, el día era martes, pues el medico tenía los martes y los jueves, como días asignado para pedir medicamentos. Cuando salí de casa a eso de las nueve de la mañana, tome mi línea de autobús, no siendo esta que la línea 33. Tras dejarme en la Plaza Nueva, me encamine hacia el Centro de salud Marqués de Paradas. Una vez llegué a la consulta de Marques de Parada, me informaron el personal médico administrativo que las consultas se habían trasladado a un nuevo Centro de Salud temporal en la calle Amor de Dios. Información que me hizo enojar, tocándome bastantes los huevos.

No pudiendo hacer nada por mucha pataleta que forme, me encamine hacia la calle Amor de Dios. Una vez llegue, me informaron que debía de coger una nueva hora de visita, pues la mía había pasado ya. Encima la que me dieron era para las 11:45 horas y mí reloj marcaba las 10:00 horas, cosa que me tocaba ahora esperar. No quedándome otra que hacer tiempo,  comencé a deambular por las tiendas cercanas, cansado de ver ropitas. Se me paso por la cabeza al ver la marquesina del cine Cervantes, acercarme e informarme de la película que echaban. Acabando cruzar y caminar en dirección a la Alameda de Hércules, pasando de forma fortuita por delante del cine X… mmm.

Me quede mirándolo desde la acera de enfrente, recordando aquella vez en la cual entre... mmm. Comenzando a ponerme nervioso, pero al mismo tiempo excitado, sintiendo mi polla crecer... ooohhh, dude en entrar o no, pensando que dentro de la sala pasaría menos calor que en la calle, además hay dentro estaría más cómodo y haría tiempo. Tiempo que vi como entraron dos hombres mayores, titubee y cuando quise cruzar la carretera para entrar, volvieron a entrar pero en esta ocasión eran tres señores, fijándome como dos de ellos rondaban entre los cincuenta y tantos y sesenta y tantos años, rondando el tercero seguro cercano a los ochenta años.

Acabando por tomar la decisión y acercarme, cruce la calle y me dirigí hacia el cine X, adentrándome por la entrada hasta la taquilla. Donde un señor mayor con bigote y rostro rígido me miro, claro está me acerque con moderación a la taquilla, sin deseo de mirarlo directamente a la cara, temiendo las preguntas por aparentar menos edad de la que tengo realmente. Pero mis dudas se dispersaron cuando este personaje, me pido…

  • “Son 350 pesetas”.

Me quede sorprendido, pero lógicamente no dije nada, simplemente le di el dinero. Este me cobro, devolviéndome el cambio y el ticket, advirtiéndome solamente de la oscuridad inicial. Tras pagar, me encamine hacia la entrada a la sala, había un pasillo donde unas cortinas separan la entrada totalmente a oscura, choque con algo que dando cuenta que este objeto en realidad era una persona, persona que me sujeto para no caer. Seguí caminando despacio por la sala hasta que mí vista pudriera adaptarse, cosa que duro apenas unos minutos.

Una vez pude ver con mayor claridad el interior de la sala, pude ver y gracias a la claridad que desprendía las escenas de la película, película que no repare en ver de qué se trataba… la verdad. Apenas había gente la verdad o al menos eso me pareció a mí, como bien sabéis (al menos, aquellos que han tenido la suerte de haber entrado), dos columnas de butacas llenaban la sala, columnas divididas por un pasillo central y otro en cada extremo. Tanto delante como detrás, había varios metros… bueno detrás algo más, pues al fondo estaba la salida o acceso a los aseos.

Acabe por sentarme en la columna de la derecha, sentándome en medio de esta y en medio de la fila. La película lógicamente estaba empezada, aunque este tipo de salas ponen sesión continua, cosa que no sabes si acaba de empezar, va por la mitad o es el final. En la pantalla aprecia una chica satisfaciendo a tres tíos, sementales cuyas pollas le estaban penetrando por cada uno de sus orificios… mmm.

Me puse a ver la película, calmándome poco a poco, sintiendo mi polla temblar de la excitación… mmm, no dejándome de magrear sobre el pantalón… ooohhh. No pensándomelo dos veces y me baje la cremallera, introduciendo mi mano dentro y tras echar a un lado los calzoncillos, tome mi tronco y me la saque… mmm. Estaba toda pringosa, líquido que me gusta retirarlo con mis dedos y saborearlo… mmm. Miraba de vez en cuando a mí alrededor, veía gente moverse, cosa normal en estos tipos de cines, dándome cuenta que estaba siendo observado por varios hombres… mmm. Estos se movían como piezas de ajedrez, moviéndose de casilla en casilla hasta llegar al rey… en este caso de butaca en butaca hasta llegar a la “reina”.

No paso mucho en que aquellos hombres, acabaron por posicionarse. Algunos me miraban con descaró, fijándome como dos hombres mayores, acabaron por colocarse en la fila detrás de la mía, sentados cada uno en un extremo. Apareciendo un tercero y también este mayor, acabo por adentrarse en la fila delantera a la mía, sentándose a un par de asientos de la mitad. Comencé a ponerme nervioso, si… nuevamente, como es costumbre en mí, no pudiéndolo evitar… mmm.

Uno apareció desde el fondo hasta detenerse donde yo estaba, me miro y yo le mire. Acabando por adentrarse en mi fila, como si esa mirada mía fuera una invitación. Se adentró en la fila donde yo estaba, continuó hasta sentarse a una butaca de la mía. No decía nada solo miraba, yo en cambio a medida que se acercaba le fui mirando con disimulo, fijándome que era de los míos… mmm. Un cincuentón, llevado por la excitación no me deje de tocar, eso sí con disimulo y aprovechando que tenía un suéter azul marino de mangas largas, suéter que me cubría.

El chirriar de la butaca me hacía saber que esta persona se levantaba, bueno a mí y a todo los que estaban cerca. Bueno sigo, como he dicho… este se levantó de su asiento, camino un par de pasos, volviéndose a sentar, ocupando ahora la butaca vacía junto a la mía. Yo no sabía qué hacer, mi mente se me puso en blanco, no sabía cómo actuar… estaba todo nervioso.

Continuo callado, este no pregunto nada y menos hizo referencia sobre la película como otros. Simplemente pego su pierna junto a la mía, sentí no solo la presión de esta, sino el calor que me transmitía. Moviéndola primero de un lado hacia el otro, golpeándome la mía y en pocos minutos, comenzó a restregarla contra la mía… mmm, tiempo que aprovecho para acercar su mano de forma sigilosa hacia mi muslo, evidentemente la había visto y no la detuve. Yo iba a lo mío, sobresaltándome, cuando siento su mano en mi muslo, apartándola al momento, posándola este nuevamente y forma incesante cada vez que la retiraba… mmm.

Dejándola finalmente, momento en que comienza a deslizarla de arriba hacia abajo, notándola desde mi rodilla hasta lo más alto de mi muslo... ooohhh. Lo miro, pero no digo nada… le dejo actuar, este no deja de acariciarme, llegando a rozar con sus dedos mi miembro... mmm.

Noto que hace movimientos extraños con su otra mano, miro con sutileza, descubriendo como intenta sacarse su miembro fuera de su pantalón, acabando por lograrlo... mmm. La luz que desprende la película y dependiendo la escena, hace que pueda verlo mejor, descubriendo el tamaño de su miembro... mmm. En minutos este toma mi mano derecha que descansaba en el apoyabrazos, tirando hacia el hasta llevarla a su entrepierna, comenzando a masturbarse con mi propia mano… ooohhh.

El sonido de crujir de las butacas delata a estos mirones, los cuales se van acercando más. Siendo más descarado el que está delante, pues solo tiene que darse la vuelta, quedándose mirando sonriente.

El hombre que está conmigo, me mira, observa como no aparto la mirada de la pantalla, como si no quisiera ver o fuera testigo de lo que hace. Noto como se gira hacia mí, apartando al mismo tiempo su mano derecha de mi mano, mano que tengo sujetando su miembro y que continúo, masturbándosela a pesar de todo… mmm.

Este posa su mano derecha sobre mi pecho, sintiéndola sobre mi camisa primero… mmm, deslizándola sobre mi pecho, comenzando a desabotonar cada botón de esta, abriéndomela y sentir el tacto de esa mano madura, mano que desliza sobre mi piel… aaahhh.

Se inclina, comenzando a besar mi pecho... mmm, lame y chupa mis duros pezones… uuummm, muerde mis pezones... aaahhh. Momento que aprovecha para tirar de mi camisa hacia abajo al tiempo que con su otra mano, comienza a soltar la hebilla de mi cinturón, desabotona el botón del pantalón, tirando de mi pantalón hacia mis rodillas, dejándome con tan solo los calzoncillos... mmm. Soltándome acto seguido al oído...

  • "Chúpamela".

No digo nada y menos hago caso, para mis adentro pienso... "oblígame". Volviéndome este a soltarme...

  • "Venga putita, no te hagas de rogar, chúpamela".

Siendo dos las veces en que me la pide, mientras me rodea con el brazo, acabando por presionar mi cuello, tirando de mí… mmm. Inclinando mi cuerpo hacia el suyo, recostándome sobre sus piernas. Tomando su tronco con mi mano derecha, aferrándola y acercando mi boca, sintiendo el olor nauseabundo y al mismo tiempo embriagador de su polla… mmm. Abro la boca y comienzo a introducírmela... mmm, chupo y lamo su tronco, deslizo mi lengua por sus venas. Saco su polla de mi boca y lamo su glande, mientras masturbo con una mano alternando con magrear sus genitales... mmm. Diciéndome este...

  • "Que bien la chupas maricona".

Lógicamente estoy disfrutando. Tengo bastante experiencia, cosa que este nota. Siento su mano izquierda presionar mi nuca, intentando introducirme la totalidad de su polla… aaahhh. Al mismo tiempo que las caricias de su mano derecha me embriagan… mmm, poniéndome la piel de gallina, deslizándola por mi espalda desnuda ya que mi camisa se encontraba religada en mi cuello. Notando como en cada caricia va deslizándola más hacia mis nalgas, llegando hasta introducirla por el interior de mis calzoncillos… uuumm. Sintiendo como esa mano magrea a su gusto mis glúteos… mmm, introduciendo sus dedos entre estos… aaahhh, presionando mi orificio anal… uuummm.

Dejándole hacer no dejo de estremecerme. Notando como comienza este a intentar a introducirme su dedo anular por mi orificio anal, rebelándome en el acto, quejándome no solo de dolor sino de la misma acción. Quejándome aunque sea mediante sonidos ahogados, pues el grosor de su miembro evita que diga palabra alguna… aaahhh.

Deje de sostenerme con mi mamo izquierda, apartándola del suelo. Alzando mi brazo hacia arriba y hacia atrás, dirigiéndola hacia mi trasero, cuya intención no era precisamente apartar su mano, sino todo lo contrario, mi intención era la de apartar sus dedos de mi orificio anal... mmm.

Mientras yo seguía inclinado hacia su entrepierna, mi rostro hundido en su ingle, implantado en sus vellos, mientras su polla se encontraba dentro de mi boca. Sujetándome como podía con mi antebrazo derecho apoyando sobre el asiento, no deseando perder el equilibrio... mmm.

Este no solo apartaba mi mano mediante manotazos, sino que ayudándose de su mano derecha llegaba a sujetármela. Aquello más que molestarme... me excitaba, llegando a sentir mi miembro erecto... mmm.

Apartando el izquierdo de atrás ante la necesidad de coger su polla... mmm. Sintiendo nuevamente esa mano, no negándole el hecho de caricias a mis glúteos o darme nalgadas... mmm, sino el hecho de hundir su dedo anular hasta el nudillo... aaahhh, sacándolo y volviéndolo a introducir como a la chica de la pantalla, pero esta no tenía dedos sino pollas... aaahhh. Este me dio un par de golpes al tiempo que me hacía saber…

  • “Estate quieto maricona. Sí no, te va a doler aún más”.

Tras quedarme quieto, intentando tranquilizarme, este volvió a intentar introducírmelo… aaahhh. Sabéis no creo que en esos momentos, no era el problema que no estuviera lo suficiente dilatado, sino mi primera impresión ante la penetración de su dedo.

Viendo la dificultad, llego a escupir hasta en dos ocasiones, acabando por introducírmelo a pesar de mis quejidos… mmm. Poco a poco me fui acostumbrado, llegando a dejar este su dedo dentro de mi culo durante segundos… mmm, dejándolo a modo de adaptarme a tenerlo dentro… ooohhh. Sacándolo de mí interior y ser sustituido por su dedo corazón… aaahhh, acabando minutos más tarde por sacar este último e introducir ambos… uuuffff, no deje de quejarme a pesar de gustarme, desistiendo este finalmente ante mis quejas y muestra de dolor. Haciéndome saber…

  • “No te quejes tanto coño, solo son dedos, veras cuando te meta la polla… mmm”.

Deje de preocuparme por el chirriar de las butacas, incluso no sabría decir en qué momento deje me bajo los calzoncillos. Llegue a sentir como unas extrañas manos, comenzaron a masturbarme… aaahhh, manos que no debieron de molestar a este. Me deje penetrar por esos dedos, no porque no me quedaba otra, sino que estaba más que adaptado a ellos, eso y que disfrutaba como una puta. Llego este a advertirme…

  • “Como sigas así, me vas a hacer que me corra… mmm”.
  • “Te voy a dar de beber, mi niño… papi te va a dar el biberón”.

No dejando de acariciar mis cabellos, llegando a sentir su boca en mi cuello, sintiendo como besaba mi cuello y espalda, como deslizaba su asquerosa lengua por mi espalda. Soltándome…

  • “No puedo más… aaahhh”.
  • “Me voy a correr”.

No pude levantar la cabeza, este me oprimía contra su ingle, tuve que tragar en toda su totalidad su leche. Oprimiéndome hasta que me soltó de mala manera, levantándose y marchándose a toda prisa hacia la salida. Dejándome allí medio desnudo entre tantos buitres, buitres que más de uno deseaba acabar la faena, pues sus pollas así me lo indicaron.

Mire el reloj mientras apartaba a estos, dándome cuenta que no había pasado más de tres cuarto de hora, dándome cuenta que lo que para mí eran horas en realidad… no era nada. Dejando de apartarlas, tirando de una de ellas hasta introducírmela dentro de mi boca… mmm, sabiendo perfectamente lo que significa ese gesto. Chupe dos más, mientras penetraban con sus dedos mi orificio anal… mmm, masturbe a otro y me marche con ese sabor agrio a semen. Me marche contento, pues uno de ellos, mientras me penetraba con sus dedos, aprovechaba por chupármela… aaahhh, dejándome acabar en su boca.

Dejándome marchar cuando quise, mareado llegue a la consulta. Llevándome la sorpresa de ver a dos mis amantes allí… mmm, ver como estos se avergonzaban, ver como se acojonaban al verlos, como si yo fuera a denunciarlos… mmm. Bueno aquí finaliza mí experiencia, como habréis visto viene calentita y no mejor dicho… mmm. Espero que os haya gustado tanto como a mí recordarla, espero vuestros comentarios. Mi email de contacto es, lógicamente va todo junto… Jhosua 1974 @ Gmail . com



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