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Fecha: 21-Ago-17 « Anterior | Siguiente » en Intercambios

Nuestro primer trio...3ª parte.

Paskul
Accesos: 18.752
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Tiempo estimado de lectura: [ 21 min. ]
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Con la llegada de Sonia, la mujer de Jordi y otra pareja amiga. Blanca y Marc, cumplen su fantasia de realizar un intercambio de parejas. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.

Después de estar en su bungalow, nos fuimos hacia el nuestro, cuando llegamos nos metimos en el baño y nos dimos una refrescante ducha y casi sin secarnos nos tumbamos desnudos encima de la cama quedándonos dormidos inmediatamente.

Por la mañana me desperté con una sensación muy agradable, Blanca, me estaba chupando la polla. De momento no dije nada y la deje continuar, me la estaba chupando muy despacito, saboreándola, para después  meneármela muy lentamente con su mano y vuelta a empezar.  Al cabo de un rato le dije:

-Buenos días cariño, veo que anoche te quedaste con hambre, ¿ quieres que llamemos a Jordi?

Blanca me contesto,

-Ahora no quiero que llames a nadie, anoche me lo pase muy bien y quiero repetirlo con Jordi o con quien sea, pero ahora quiero disfrutar de tu "pollita".

Dicho lo cual dejo de meneármela y se sentó encima de mí, clavándose mi "pollita" en su mojado chochete. Me empezó a cabalgar despacio, pero una vez estuvo mi polla bien acoplada en su interior, aumento el ritmo, normalmente le voy regulando la cadencia pues me da mucho gusto que me folle así. Pero esa mañana, la cogí por las nalgas con mis manos, para aumentar aún más si cabe el ritmo de la follada. Como era de esperar, con sus frenéticos movimientos no tarde mucho en correrme, al notarlo Blanca, aumento aun mas sus meneos y al cabo de unos instantes, paro de golpe y me apretó muy fuerte con sus piernas, llegando también ella al orgasmo. Y me dijo:

-Quiero repetir de nuevo nuestro encuentro sexual de anoche.

Se tumbo a mi lado y nos quedamos dormidos de nuevo.

Cuando nos despertamos era media mañana, después de desayunar, cogimos el coche y nos fuimos hacia Figueres, que estaba cercana a nuestro camping. Estuvimos paseando el resto de la mañana, y después de comer  visitamos el Museo Dalí.

En su interior se pasaron las horas sin darnos cuenta, íbamos contemplando las obras a nuestro ritmo, sin prisas y completamente desconectados del resto del mundo. Hasta que un amable guarda de seguridad nos dijo:

-Disculpen, pero en cinco minutos se cerraran las puertas del museo.

Salimos y fuimos en busca del coche, habíamos pasado un día muy agradable y estábamos muy contentos. Al llegar al coche, vimos en nuestros móviles, pues los habíamos dejado en el coche, varias llamadas de Jordi.

Le llame enseguida, estaba muy alegre y divertido. Diciéndome:

-Hombre por fin, pensaba que estabas desaparecido.

-Perdona, Jordi, habíamos dejado los móviles en el coche.

 Jordi continuo:

-Sonia, ya esta aquí. Ha llegado esta tarde y también Susana y Emilio, nuestros amigos.

Estamos en un restaurant del pueblo y os esperamos para cenar.

Sin darme opción, me dijo el nombre del restaurant y que no tardáramos mucho.

Cuando llegamos, nuestros amigos ya estaban allí. El local era pequeño, pero muy acogedor y coqueto, un ambiente muy familiar. Solo vernos  entrar, Jordi, se levanto y vino hacia nosotros. Empezando con las presentaciones , comenzó por Sonia su mujer, morena de pelo largo y de estatura mediana, vestido blanco, que resaltaba mucho con su piel. Tendría unos treinta  y tantos años y un físico envidiable...estaba buenísima, además se la veía muy extrovertida.

Susana y Emilio, eran un poco más mayores, tendrían nuestra edad, unos cuarenta y tantos años, ella de una estatura similar a Sonia, piel bastante clara, cabello corto y un poco rellenita, pero se le adivinaban unas curvas muy sugerentes debajo de sus ropas. Emilio, por el contrario era bastante alto y muy moreno, la primera impresión que nos dieron los tres fue muy buena, personas agradables, amenas...y Sonia un tanto seductora.

Una vez hechas las presentaciones, nos sentamos y empezamos a charlar, que si el trabajo, los niños, las aficiones y poco a poco nos fuimos integrando al grupo como si nos conociéramos de hace tiempo.

A la hora de pedir para cenar, Sonia, tomo la palabra:

- Esta noche, me gustaría que os dejarais llevar y nada mejor que empecemos por la cena.

Todos nos miramos y sonreímos, dimos nuestra aprobación y fue ella la encargada de pedir para todos. La cena fue a base de pescado y marisco, todo de un puerto cercano, y acompañado por un buen vino blanco. La cena discurrido en un ambiente muy ameno y entretenido. Luego vinieron los cafés y algún que otro chupito, alargando nuestra conversación.

Sonia de nuevo se alzo como la voz el grupo:

-Ahora chicos, nos vamos a tomar algo a un sitio que además podremos bailar, la noche es muy joven.

Era un pub cercano, aun no había mucha gente, pero para nosotros nos vino muy bien, podíamos bailar a nuestras anchas, pedimos nuestras consumiciones y poco a poco nos íbamos sentando, excepto Emilio y mi mujer a los dos les encanta bailar. La noche estaba animada y lo estábamos pasando muy bien, no parecía que nos conocíamos de hacia pocas horas.

En un descanso musical y estando todos sentados, Sonia dijo de una manera muy picarona:

-Jordi, me ha contado lo que ocurrió anoche.

y nos miro a Blanca y a mi directamente, nos sonrojamos los dos y no sabíamos hacia dónde mirar. Y continuó diciendo:

-los tríos están muy bien, ¿verdad chicos?.

Y ahora miro a Susana y Emilio, y los tres tuvieron unas miradas y sonrisas de complicidad. Sonia continuo:

-Ahora hemos pasado unos días fabulosos. Pero lo que realmente nos cautiva son los intercambios de parejas y visto que ya habéis dado el primer paso, si queréis podemos dar el siguiente.

Entonces fue Emilio el que tomo la palabra:

-Nuestra vida sexual había entrado en una monótona y aburrida espiral. Gracias a Sonia y Jordi, y más tarde a otras personas, esto ha cambiado radicalmente, ¿ verdad cariño?

A lo cual Susana contesto :

-La verdad es que ha sido un descubrimiento fabuloso, lastima no haberlo hecho antes. Y aconsejo que lo probéis, lo antes posible, no perdáis tanto tiempo como nosotros. Y se puso a reír.

Expuestas las ideas por parte de ellos, nos tocaba ahora a nosotros el aceptar o no sus proposiciones. Blanca y yo nos miramos y dijimos que si a la vez. Tomamos una última copa, para celebrar nuestra aprobación y una vez terminada, pedimos un par de taxis para ir al camping, pues no estábamos en condiciones de conducir.

Nos fuimos al bungalow de ellos, pues era más grande que el nuestro y se estaría mejor. Solo entrar por la puerta fue Sonia la que llevo la voz cantante, quien sino:

-Ya está bien de llevar ropa.

Se bajo la cremallera del vestido, se paso los hombros y su vestido se deslizo hasta sus pies, debajo no llevaba nada. Vimos su cuerpo completamente bronceado, sus tetas medianas y muy firmes ¿quizás un poco de ayuda?, tenía un hermoso y solido trasero, se notaban horas de gimnasio en su cuerpo, su vello púbico escaso y muy bien recortado. Dio un par de vueltas para que la pudiéramos ver bien. Jordi dio un par de silbidos y aplaudió a su mujer.

Mientras Emilio, le acababa de desabrochar los botones de la blusa a Susana, la cual ya habia dejado caer su falda hasta el suelo, su marido le quito la blusa y se quedo en ropa interior, la verdad es que estaba muy bien, entonces se despojo del sujetador y vimos sus grandes y hermosas tetas, un poco caídas pero muy naturales y sugerentes. Aun con el minúsculo tanga puesto, se dio un par de vueltas...tenía un culo grande, firme, llamativo, por último se quito el tanga y pudimos ver su pubis completamente rasurado, estaba un poco rellenita, pero yo la veía muy atractiva, me gustaba.

Como la cosa iba por turnos, ahora le tocaba a Blanca, un poco nerviosa y sonrojada, pues estábamos todos pendientes de ella. Yo por mi parte algo nervioso y muy excitado, por lo que habíamos vivido hasta entonces y por ser Blanca la próxima.

Si mas preámbulos, se cogió el vestido por debajo y se lo quito por la cabeza, quedándose solo con un tanga diminuto, sus pezones estaban firmes y duros, ¿excitación, aire acondicionado...?, nos miro a todos con una leve sonrisa y se desprendió de su tanga,

quedándose  desnuda. Recibiendo una calurosa ovación de todos , lo cual hizo que se sonrojara de nuevo. Estaba morenita toda a una, pues ella al ser muy blanca de piel, no suele ponerse muy morena. Tetas medianas a grandes y un poco caídas, preciosas....jajaja y un culo fenomenal, hermoso. Para mi preciosa y muy apetecible toda ella, pero yo no soy imparcial, tendrían que ser Jordi o Emilio, los que valoraran su físico. Ahh y su pubis completamente rasurado, me encanta así. Acabada la ovación, Sonia dijo:

-Eh, chicos, que nosotras también queremos alegrar nuestra vista.

El primero en quitarse la ropa fue Jordi, dejando su atlético y bronceado cuerpo al desnudo y también su enorme pene. Emilio y yo le imitamos y nos desnudamos a la par, la verdad es que yo miraba de reojo a Emilio, pues quería ver el tamaño de su pene, pues como fuera como el de Jordi, haría un poco el ridículo, pero afortunadamente para mi ego personal nuestros penes eran de un tamaño similar. Las chicas al vernos desnudos nos brindaron una sonora ovación. Ya estábamos todos en las mismas condiciones, Sonia tomo de nuevo la palabra:

-Quiero decir, que si en algún momento de la noche, alguien dice "no" a alguna de las situaciones que se produzcan, tenemos que respetar esa decisión.

Todos estuvimos de acuerdo en esa regla elemental y dijimos que se respetaría.

Sirvió una ronda de cava y todos brindamos por una noche de nuevas y enriquecedoras experiencias. Sobre todo para los novatos.

Entonces fue Susana la que tomo la palabra:

-Que hacemos primero ¿el metro? o ¿la ducha?

Nosotros pusimos cara de sorpresa y de no entender la pregunta. Sonia, fue la que despejo la duda.

-Empecemos por la ducha,

Dicho lo cual, Susana se me acerco y me cogió de la mano. Sonia empezó a explicar lo que íbamos a hacer.

-Las chicas, somos las que escogemos pareja, ya veo que alguien se ha adelantado. Y miro a Susana. Esta se sonrió y bajo la mirada.

-No vale estar con tu consorte, lo cual quiere decir que las otras dos parejas ya están hechas. Blanca con Jordi y Emilio conmigo. Por parejas pasamos unos cinco minutos a la ducha y ahí empezamos a preparar la noche.¿ Estáis de acuerdo?

Todos estábamos de acuerdo, nosotros extrañados, pero de acuerdo con esta primera norma. Susana y yo fuimos los primeros en entrar al baño, el resto se quedo tomando el cava y charlando. Una vez solos Susana me dijo:

-¿Espero que no te importe que te haya escogido a ti?

-Para nada, me ha gustado tu iniciativa. Le respondi.

Nos metimos en la ducha, ahora era Susana la que llevaba la iniciativa, me beso de una manera ardiente, lujuriosa, y yo un tanto sorprendido respondí a su beso. Cogió el teléfono de la ducha y empezó a mojarse haciéndolo de una manera que a mí me pareció muy sexy y provocativa. Mientras me decía:

-Llevamos poco tiempo haciendo intercambios de parejas, pero nos hemos adaptado muy bien, no somos tan lanzados como Sonia y Jordi, pero nos gusta conocer a nuevas parejas.

Mientras hablaba me había pasado el teléfono de la ducha, para que me refrescara un poco y se había puesto en cuclillas, me cogió mi pene y le empezó a pasar la lengua por su glande, estaba muy excitado, y poco a poco se lo fue tragando. Cerré los ojos y me deje llevar, no sabiendo hacia donde iba el agua de la ducha. Unos golpecitos en la puerta del baño nos indicaban que se había terminado nuestro tiempo. Al incorporarse Susana, durante unos segundos, puso mi pene entre sus tetas, se las apretó, las meneo un poco y acabo de ponerse de pie. Salimos del baño sin secarnos y yo sin poder disimular mi erección, la cual pudieron ver todos los demás.

Entonces entraron Sonia y Emilio, mientras yo no sabía  dónde poner mi mirada, me daba apuro observar a Blanca. Ella me cogió un momento la mano, la mire y me sonrió. Susana estaba hablándonos de sus primeras experiencias, era mucho más abierta en ausencia de Sonia. Jordi miro el reloj y exclamo:

-Como pasa el tiempo de rápido, voy a avisar a estos dos.

Salieron los dos cogidos de la mano y muy sonrientes, Emilio, lucía una buena erección.

Por último era el turno de Blanca y Jordi, este la cogió de la mano y la invito a entrar en el baño, desaparecieron tras la puerta. Nosotros seguimos charlando, ahora era Sonia la que llevaba la voz cantante. Pero mi cabeza estaba a unos metros de distancia. Susana fue la que miro el reloj y dijo:

-Estos dos se han pasado un poco del tiempo y no quieren salir, ¿que estarán haciendo?...jijiji. Los voy a llamar.

Salieron los dos, primero Jordi, con su pene completamente erecto y detrás como medio escondida, mi mujer. Les recibieron con aplausos y vítores, todos menos yo. Sonia quiso puntualizar.

-Siempre recibimos así a la ultima pareja que sale del baño. Y a partir de ahora ya no podemos estar con nuestras respectivas parejas.

Jordi fue a buscar una nueva botella de cava y sirvió otra ronda, todos la apuramos con rapidez, el ambiente estaba muy caldeado y el cava fresquito entraba muy bien. Con la copa vacía en la mano Sonia dijo:

-Ahora toca la prueba del metro, ¿qué os parece?

Ellos dijeron enseguida que si, nosotros de nuevo estábamos fuera de juego y con cara de no saber de qué iba la cosa. Entonces apareció Sonia con un metro de costurera en la mano.  Y empezó a explicar lo que se tenía que hacer.

-Vamos a tomar medidas de vuestros penes en erección, nos dijo mirándonos a los hombres.  La chica de cada nueva pareja, procurara poner lo más dura y erecta la polla de sus nuevos compañeros y luego las mediremos.

Dicho lo cual, Sonia y Susana se pusieron en cuclillas y empezaron a chupar nuestras pollas, que ya estaban bastante erectas. Al ver lo que hacían, Blanca las imito y empezó a comerle la polla a Jordi. La estuve observando y parecía disfrutar con aquella polla en su boca. Me gustaba verla así...me excitaba.

Cuando Sonia creyó oportuno, dejo de chupársela a Emilio y con el metro empezó a tomar medidas. El primero fue Emilio, se la midió y no dijo nada, después vino hacia nosotros, Susana se retiro y tomo mi medida. Por último fue hacia Blanca, a la cual tuvo que tocar en el hombro para que se apartara de Jordi, vaya polla tenia, era enorme y estaba en todo su esplendor, se la midió y no dijo nada. Nos miro y sonrió:

-jajaja, nunca digo la medida de vuestras pollas, pero sirve para calentar el ambiente y vernos unos a otros. Me da morbo esta situación

-Ahora que el ambiente ya esta propicio que os parece si subimos un poco más la temperatura, dijo Jordi.

-Si podemos conocernos un poco más a fondo, comento de una manera picarona Sonia.

Dicho lo cual, Jordi y Emilio se acercaron a Blanca, la cogieron cada uno de una mano y la llevaron hacia uno de los dormitorios. Blanca y yo nos miramos durante unos segundos y desapareció en la habitación con sus dos amantes. Sonia me miro y me dijo:

-Tranquilo, tu mujer está en buenas manos.

Y fue a cerrar la puerta del dormitorio.

Entonces Sonia y Susana, hicieron lo mismo conmigo, me cogieron de la mano y me llevaron hacia el otro dormitorio, al entrar cerramos la puerta y la habitación quedo completamente a oscuras, entramos hasta que chocamos con la cama. Susana me empezó a besar, de la misma manera que lo había hecho en la ducha. Comencé a tocarla, mientras respondía a su beso, mis manos recorrían sus tetas suaves, tersas  y sus endurecidos pezones. Sin darnos cuenta caímos encima de la cama, lo cual aproveche para empezar a besarla por el cuello y seguir bajando hasta sus tetas, chupar sus pezones y mordisquearlos suavemente. Una de mis manos siguió bajando, acariciando su barriga, hasta que encontró el botón preciado del sexo, su clítoris. Lo tenía excitado, grande, mis dedos bajaron un poco más, hasta encontrar sus labios, los separe un poquito y encontré su chochete completamente empapado, era lo que deseaba, mojar mis dedos en sus propia esencia, para juguetear con su clítoris. Así lo hice, Susana gemía y se retorcía de placer. Sonia aun no había participado, pero nos dijo:

-Creo que lo estáis pasando muy bien, voy a encender unas velas y así nos podremos ver un poquito.

En un momento vimos unos pequeños resplandores en varios puntos de la habitación, al instante nuestra vista se adapto a esa iluminación y podíamos vernos, lo cual servía para aumentar aún más la excitación. Sonia volvió hacia nosotros, diciendo:

-Yo también quiero disfrutar de nuestro nuevo amigo, además solo de oíros antes, estoy muy caliente. Además, mirar lo que traigo por si hace falta.

En la mano llevaba un dildo de considerable tamaño, que dejo cerca de la cama.

Se puso entre mis piernas y comenzó a lamer mi polla, muy despacio, sin prisas, saboreando cada centímetro de ella, con una de sus manos me acariciaba los huevos.

Mientras, tenía dos dedos  en el interior del chochete de Susana, follándola con ellos y poco a poco iba separando mas sus piernas, lo cual aproveche para meter un dedo mas y seguir con la follada manual. Estaba en el paraíso, mis sentidos al cien por cien, para poder captar todas las sensaciones que me llegaban. Pero quería nuevas percepciones y así se lo dije a las chicas:

-Me gustaría probar esos deliciosos chochetes que tenéis tan calientes y mojados.

Se pusieron las dos tumbadas boca arriba, con las piernas abiertas y el culo en el borde de la cama, yo me baje para ponerme de rodillas en el suelo delante de ellas, pero cuál fue mi sorpresa que Sonia y Susana, aprovechando el cambio y al estar tan juntas, se empezaron a morrear y a acariciar los pechos, me quede observándolas. Una de las manos de Sonia, fue a buscar el chochete de Susana, la cual se dejo follar por su amiga. Estaba absorto contemplándolas, cuando Sonia me despertó, con su comentario:

-Cielo, nos gusta jugar entre nosotras, pero si tenemos oportunidad de un macho, lo preferimos, ¿quieres estar con nosotras? o ¿prefieres seguir mirando?

- Si claro, quiero estar con vosotras, por supuesto, fue mi contestación

La visión de aquellas dos mujeres jugando entre ellas había aumentado mi excitación,

Me arrodille delante de Susana y observe unos instantes , como entraban y salían los dedos de su chochete, estar tan cerca me permitía percibir su dilatado chocho, lo mojado que estaba, su olor, el ruido que producía el movimiento de los dedos,...

Acerque mi boca hasta la mano de Sonia y la empecé a lamer, al notar mi lengua, retiro la mano y me dejo el campo libre. Directamente comencé a comerle el chocho, no necesitaba más preliminares, estaba muy abierto, mojado, casi chorreando. Con mi lengua intentaba follarla y metérsela lo más adentro posible, ella lo notaba y se abría mas de piernas y con una mano me apretaba la cabeza hacia su chocho.

Procure no olvidarme de Sonia, y con mi mano derecha acariciaba su clítoris, dándole pequeños pellizcos y haciendo círculos alrededor de él. Hasta que ella cogió mi mano y la puso dentro de su chochete, estaba muy mojada y por lo visto necesitaba tener algo metido en él. Comencé  con tres dedos en su interior, pero enseguida intente meter uno más y al ver que entraba sin problemas me decidi a follarla con cuatro.

 Estaba intentando complacer a mis amigas, cuando oí la voz de Susana:

-Marc, necesito tu polla dentro de mí, quiero que me folles, te necesito en mi interior. Jodeme por favor...

Oír estas palabras de su boca me pusieron a mil. Diciendo esto, con sus manos me cogía de mi cabeza para que me incorporara. Me levante y vi a Sonia que con su mirada me daba la aprobación para que complaciera a nuestra amiga y me enseño el dildo que tenía ya preparado en su mano.

Me acerque hacia Susana, con mi polla en la mano empecé a juguetear en la entrada de su chochete, pero esta tampoco quería muchos juegos y cogiéndome por el culo me acerco a ella de una manera bastante brusca, con lo cual la penetre hasta el fondo sin contemplaciones. Una vez ensartada por mi polla, la follada fue fuerte, rápida, a cada embestida mía sus gemidos eran más altos y sonoros, sus pechos se movían al compas de cada golpe de riñón mío.

Ver a Susana era un deleite, su cara, su cuerpo entero era una expresión de sensualidad de lujuria, estaba llegando al momento de máximo placer, este llego cuando además de follarla con todo mi ímpetu, como mi mano le rozaba y acariciaba su clítoris. Disfruto de un orgasmo salvaje, todo su cuerpo se estremeció al llegar al clímax, sus gemidos, se tuvieron que oír por todo el camping.

Mientras, Sonia, estaba muy entretenida dándose gusto con el dildo,  metiendo y sacando con un brío tremendo, las piernas muy abiertas y de su otra mano dos dedos  estaban  frotando su clítoris...hasta que se paró de golpe, cerro las piernas y se estremeció desde la cabeza a los pies.

Susana, se recupero del orgasmo y me dijo:

-A que esperas para darme tu leche, venga córrete dentro de mí, ¿quieres?

Solo tuve que dar unas pocas mas de culadas, para alcanzar el orgasmo, fueron varias descargas a cuál de ellas más fuerte y placentera, me caí a su lado completamente exhausto.

Estábamos los tres tumbados boca arriba  gozando de unos momentos de relax, después de una buena sesión de sexo, mi primera experiencia de intercambios hecha realidad.

Sonia, se sentó en la cama y nos dijo:

-Creo que nos merecemos una copita de cava bien fresquito, ¿no os parece?

-Una o varias, le conteste.

Salió un momento al comedor en busca de la botella de cava, momento que aprovecho Susana para darme un beso en los labios, un beso tierno, amoroso. No tuve tiempo de reaccionar, pues ya estaba Sonia de vuelta.

Al verla entrar nos sentamos al borde de la cama, Sonia nos dio una copa a cada uno y nos puso cava, se sentó a nuestro lado y pronuncio un pequeño brindis:

-Por muchas noches, tardes o días, como esta noche de sexo.

-Por muchas más, dijimos nosotros al unisonó.

-Ah, y espero que esta aun no haya terminado, remato Sonia.

Estábamos charlando y saboreando la segunda copa de cava, cuando Sonia nos mando callar:

-¿No oís a nuestros vecinos?

Efectivamente de la otra habitación llegaban unos jadeos y alguna palabra entrecortada, dándonos la sensación que allí al lado también se lo estaban pasando muy bien.

-No pares, no pares, sigue...repitió Susana.

-Vaya, vaya...parece que Blanca necesitaba una buena sesión de noche, dijo mientras se sonreía Sonia.

Por primera vez en mucho tiempo me acordaba de mi mujer, estaba en la habitación contigua con dos tíos en la cama, solo de pensar en lo que podía estar haciendo con esas dos pollas, hizo que la mía empezara a ponerse en forma. Sonia se percato del detalle y me dijo:

-Veo que te pone cachondo oír como goza tu mujercita, pues te vas a poner muy caliente de oírla, está en muy buenas manos y mejores pollas.

Fue oírle decir esta frase a Sonia y ponerse mi polla de nuevo dura y con ganas de jolgorio. Apuramos nuestras copas  y esta vez fue Susana la que marco los tiempos:

-Vamos a seguir disfrutando también nosotras.

Dicho y hecho, entre las dos me tumbaron en la cama y cada una se puso a un lado mío. Una de las dos cogió mi polla con la mano y la empezó a chupar, de nuevo despacio, sin prisas...yo me deje hacer, cerré los ojos e intente disfrutar al máximo del momento. Note que de vez en cuando cambiaba la boca que me hacia la mamada, se estaban turnando en darme placer. No sabría decir quién de las dos lo hacía mejor, ambas me gustaban...

Al cabo de un rato, se oyó la voz de Sonia:

-Quiero probar tu polla en mi chochete, que aun no me has follado.

No me dejo incorporar, continúe tumbado en la cama boca arriba, a su merced. No me importaba lo más mínimo.

-Quiero ser una amazona, necesito cabalgarte, serás mi montura

Se sentó encima de mi polla, se la fue introduciendo poco a poco, paladeando cada centímetro, está muy lubricada, mojada, era una gozada notar lo caliente que estaba y como su chochete me la iba devorando. Por fin se la metio hasta el fondo, comenzo a cabalgarme, el

ritmo inicial era lento, poco a poco lo fue aumentando, mis manos buscaron sus pechos y encontré sus pezones duros, firmes, desafiantes, los acaricie lentamente, me deleite con ellos a Sonia parecía gustarle. Sin darme cuenta, las manos de Susana aparecieron por detrás de Sonia, se pusieron encima de las mías y me las aparto para acariar sus pechos. Susana estaba de pie detrás de ella, empezó a besar el cuello de Sonia, sus orejas, mientras sus manos seguían en sus pechos. Mis manos fueron a las nalgas de Sonia, se las apreté y acelere el ritmo de la cabalgada, esta empezaba a jadear cada vez con más intensidad, una mano de Susana dejo su pecho y acaricio su clítoris desde atrás, mientras le besaba en la oreja, ese fue el detonante final para que Sonia explotara en un fantástico orgasmo. Se dejo caer hacia atrás, donde Susana la aguanto, beso y acaricio.

-Ha sido fantástico,- exclamo Sonia,- hacéis muy buena pareja para darme placer, quizás os contrate para mi disfrute personal.

-Por mi encantado, será un doble placer, darte y recibirlo.-le conteste

-Me apetece, que Marc me folle de nuevo.-dijo Susana. Pero antes ¿te podemos decir un secreto?

- ¿ A mí?-exclame

-Nuestros maridos no saben nada de nuestra bisexualidad, pero hace tiempo que nos sentimos atraídas y hoy hemos aprovechado el estar sin ellos-confesó Sonia

Nos miramos los tres y sonreímos,

-Vaya no soy el único que hoy ha experimentado cosas nuevas,-exclame

-Sonia, túmbate en la cama boca arriba, abre bien las piernas y déjate hacer.-le pidió Susana

Sin rechistar, Sonia hizo lo que le había pedido, se tumbo en la cama, boca arriba y sus piernas separadas. Susana se puso a cuatro patas entre sus piernas y empezó a comerle el chochete, dejando todo su culo en pompa a mi alcance.

-Follame ahora,-exclamo en un momento Susana

Me puse detrás de ella, con mis manos separe sus nalgas y pase mi lengua desde su ano, hasta el chochete, así varias veces, cada vez mas mojada, cada vez más caliente. Cada vez mas deseosa de ser penetrada, ella seguía comiéndose a su amiga, y por los suspiros de Sonia, lo debía hacer muy bien. Me incorpore, la tome por las caderas y acerque mi polla a la entrada de su coño, ya lo notaba ardiendo, le introduje la punta, se estremeció de placer y por un momento dejo de comer la sabrosa almeja de Sonia. Poco a poco se la metí, su calor interno, me daba un placer indescriptible, seguía  cogido a sus caderas y empecé a follarla mas rápido y fuerte, a cada embestida, su boca se tragaba el chochete de Sonia. Sus grandes y hermosas tetas se balanceaban, lo notaba a cada golpe mío.

-¿Me dejas jugar con tu culito, Susana?-le pregunte

-Hazme lo que quieras y no preguntes, dame placer, como sea...follame!!!!

Sin cambiar de posición , lo único que hice fue mojarme unos dedos con mi saliva, y de mi boca a hacer círculos alrededor de su ano, poco a poco iba haciendo el circulo más pequeño, ya casi era solo en su agujerito. Seguia lubricando mis dedos y jugando con su ano, en un momento, Susana, dejo de menearse y puso aun mas su culo en pompa, por lo cual deduje que quería que le metiera mi dedo, así lo hice, despacito y le introduje mi dedo corazón en su culo. Una vez dentro, seguimos con nuestra follada, con mi dedo notaba como entraba y salía mi polla de su coño.

-Follame el culo con tu polla, venga hazlo.-me pidió Susana

Pero era más fruto de la excitación del momento, que realmente de las ganas de ser follada, le quite el dedo de su culito, la tome de nuevo de sus caderas y notando su excitación y la mía, acelere mis movimientos, no tardando en llegar los dos a  otro orgasmo. En ese momento, Sonia emitía un gemido, que nos dio a entender que también había llegado al punto culminante.

Como pudimos nos tumbamos los tres en la cama, estabamos completamente derrotados, cansados, pero muy felices del resultado de la noche...Nos quedamos dormidos, al despertar vimos a nuestras parejas en la puerta de la habitación. Estaban vestidos y nos dijeron.

-Vamos que ya amanece y tenemos hambre.

Nos levantamos y nos dimos una ducha rápida, nos vestimos también y los seis nos fuimos andando al pueblo, a buscar un lugar donde tomar un buen almuerzo, estábamos todos con las pilas agotadas y había que reponerlas. Durante el almuerzo hablamos de muchas cosas, pero para nada de lo que había ocurrido esa noche.

Y ya para terminar un par de cosas, los días que nos quedaban de vacaciones los aprovechamos a tope, sol, buena comida y mucho sexo.

Ya iremos contando nuestros progresos en el mundo del intercambio, y la otra cosa es que también queremos contaros la noche que paso Blanca con Jordi y Emilio.

 

 

 


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