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Fecha: 23-Ago-17 « Anterior | Siguiente » en Autosatisfacción

Tinkerbell en busca del nuevo polvillo

Sambita8D
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En el reino de las hadas el árbol del polvillo empieza a producir menor cantidad. Tinkerbell y sus amistades deberán ir en busca de alguna alternativa o descubrimiento. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a
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Era una madrugada cercana al fin de la temporada de invierno en el bosque de las hadas, cuando el árbol del polvillo empezó a producir menor cantidad de polvo mágico. Aun nadie se había percatado, y así llego el amanecer.

(Min. de Primavera).- ¡Reina clarión, Reina clarión!

(Reina Clarion).- ¿Que sucede ministro…?

(Min. de Primavera).- El árbol… está… está produciendo menos polvillo

(Reina Clarion).- […] Por la segunda estrella… ¿cómo es posible?

(Min de Primavera).- A este paso no tendremos para iniciar la primavera… o peor aún, no podríamos regresar… si lográsemos ir.

(Reina Clarion).- Debe haber algo que podamos hacer, llamen a las jefas de cada talento es urgente racionar el polvillo…

(Reina Clarion).- Llámenme también a Hada Mary, que venga rapido

Aun no se había reunido la reina con los ministros, jefas de talentos ni Hada Mary cuando ya el bosque encantado en nunca jamás era un caos. En vez de ser más recíprocos con lo que acontecía gastaban más polvillo volando de aquí para allá angustiosamente. Y ello se repetía en cada aldea de talento y en cada bosque estacional.

(Momentos después en el Arbol del Polvillo)

(Reina Clarion).- Cálmense todos por favor, debe haber una explicación.

(Guardia de la Reina).- Alteza, el bosque del invierno reporta menor flujo de polvillo al nuestro… ¿Qué respondemos?

(Reina Clarion).- Hada Gary, Terence… díganme ¿hay suficiente polvillo?

(Hada Gary).- Alteza… con precisión no podría decir que haya para todas.

(Terence).- Hada Gary si racionamos el polvillo y hacemos otras labores elementales sin él podríamos…

(Hada Mary).- No Terence, aun así no llegaríamos –le corto usando la tabla de cálculo-

(Reina Clarion).- envíen una lechuza ártica a Lord Milori avisando lo que sucede… Hada Mary, ¿que sugiere que hagamos?.

(Hada Mary).- Alteza… no hay invento que pueda sustituir el polvillo del árbol… pero si existiera una remota posibilidad, solo Tinkerbell podría hallarla.

(Reina Clarion) Tinkerbell… contamos con tu ingenio una vez más, si necesitas ayuda…

(TinkerBell) Pero, Reina Clarion… solo soy una artesana ¿cómo podría siquiera sustituir el polvillo?

(Reina Clarion) Ciertamente… una muy talentosa artesana, tus ideas han cambiado y transformado la vida muchas hadas. Sé que hallaras respuesta. Tinkerbell, esto es solo otra meta que alcázar.

(TinkerBell).- Entonces, si es posible, me gustaría ir a la bahía perdida, donde llegan objetos perdidos de tierra firme.

(Amigas) ¡Nosotras la ayudaremos alteza! haremos cuanto podamos.

(Tinkerbell) Chicas, gracias…

(Clank/Booble) Nosotros también iremos, bellabell

(Tinkerbell) Terence… ¿Podrias acompañarnos? ¿yo… digo…

(Terence) Claro Tink, debo racionarles el polvillo, además, será un placer acompañarlos.

De esta forma Tinkeerbell, sus amigas y amigos se reunieron en la plaza del otoño, y con Queso (el raton) y una gran carreta de herramientas y provisiones se dispusieron a viajar juntos a la bahía perdida en busca de objetos de tierra firme.

Caía la tarde bajo un manto anaranjado que se atenuaba a rosa, pasando luego a tonos azules que se iban oscureciendo -era algo bello de mirar- y ver cómo iban brillando cada vez más las dos estrellas hacía tierra firme. Mientras, se oía el suave ir y venir de la marea. Tinkerbell estaba en su refugio, revisando las cosas perdidas que habían traído todos. La jornada en la bahía perdida había sido muy larga y poco fructífera. A pesar de que sonreía cada vez que le traían o informaban de algún objeto no hallaba que nada de ello le ayudase para solventar la falta del polvillo del árbol.

Había estado un rato viendo unas revista gigantescas con imágenes que no entendía pese a que las mismas eran muy explícitas. Imágenes donde aparecían dos mujeres en posturas que considero muy perturbadoras y otras con hombres que le causaban inquietud. Sin embargo, mas allá de eso, nada, volvía su mirada y mente en los objetos que –para ella- consideraba pudiesen tener alguna utilidad.

Ya cansada de no poder concentrarse y dar con nada, se apoyó del marco de la ventana. Tenía la vista perdida en el horizonte, cuando una leve brisa hizo que algunas páginas de una de las revistas pasaran rápidamente, quedando donde había una imagen de dos mujeres desnudas; una estaba de pies con las piernas ligeramente abiertas, la espalda arqueada y sujetaba la cabeza de la otra con ambas manos; mientras la otra; arrodillada, sujetaba a esta por detrás con sus manos y tenía su rostro metido entre las piernas.

No sabía porque, pero algo en ella le producía un pálpito, la imagen no dejaba de ser perturbadora pero placentera al mismo tiempo -estaba sola en su refugio-, por lo que deslizo una de sus manos por la parte interna de sus muslos, acariciándose cada vez más cerca la zona donde la mujer arrodillada tenía el rostro hundido. De pronto una sensación extraña la sorprendió y dio un brinquito con algunos aleteos muy rápidos –vio que se había alejado unos cuantos pasos de donde había estado- pero no le dio importancia, -fue un reflejo…pensó- sin embargo, aquello se sintió agradable.

Volvió a aletear y vio con cierto asombro que podía volar distancias cortas como de uno 5 o 7 pasos –¿serán aun efectos del polvillo, pero, no veo la escarcha dorada?-. La dosis de polvillo que les dio Terence para la búsqueda de objetos, debía haber dejado de ser efectiva ya hace algún tiempo.

Decidió curiosear un poco, salió del refugio y bajo hasta la revista abierta, observando esta vez con más atención cada imagen… sin importar el número de personas o si eran mujeres u hombres en todas las imágenes iban desnudas o con atuendos extraños, la mayoría de las imágenes se centraban en la entrepierna de ellas o de ellos –se preguntó si Terence, Clank y Booble tendrían algo así entre sus piernas- o en la unión de los labios. Cuando vio en otras imágenes que esa cosa la ponían dentro de sus bocas, abajo entre sus piernas o por detrás se asombró toda y se sintió muy inquieta.

Sospechaba que parte del secreto de todo aquello era la desnudes y observando alrededor de su refugio (volando sin darse cuenta un poco más de la distancia inicial) escudriño el área con cierta premura y nerviosismo. Volvió donde estaba la revista y se quitó el vestido quedando solo con la braguita puesta.

Inmediatamente notó como le temblaban las piernas y una sensación parecida a la de antes pero algo más fuerte le recorría el cuerpo, sentía algo de vergüenza… quizás mucha vergüenza y eso la hacía mirar a todos lados dando vuelticas aleteando. Sin embargo no dejaba de sentir algo de agrado por estar semidesnuda.

Suavemente se posó encima de la revista y fue bajándose la braguita por las piernas flexionándose hasta bajarlas casi completas… -se dio cuenta entonces, que tanto sus pechos como su entrepierna eran muy parecidos al de las imágenes, inclusive, la pelusilla rubia que ocultaba su clítoris y la parte superior de su raja, ahora estaba totalmente desnuda. Miraba la revista, volteaba a un lado, veía la revista, volteaba al otro lado, comenzó a pasar páginas; imágenes tras imágenes hasta que encontró unas donde solo estaba una mujer tocándose ella misma.

Se arrodillo abriendo un poco los muslos encima de la imagen -copiando la postura-  y cerrando los ojos se fue relajando, olvidándose de que estaba al aire libre y expuesta. Aquello era algo nuevo para ella, tan emocionante como inventar cualquier herramienta. Empezó a jugar consigo misma llevándose ambas manos a los pechos, los cuales acaricio suavemente sintiendo su piel y sus caricias diferentes a las de cuando se aseaba, se enfilo hacia los pezones y los halo con delicadeza. Una y otra vez se frotaba los senos y halaba los pezones, mientras inconsciente de todo esto, sus alas aleteaban a ritmo entrecortado. Los pezones de sus pechos se fueron poniendo puntiagudos y sensibles, tan solo rozarlos suavemente con las puntas de sus dedos sentía una serie de espasmos indescriptibles. No pudo evitar arquear la espalda y emitir un suave gemido solapado únicamente por la brisa y el sonido de la marea, a la vez que flotaba suave sobre la revista.

Comenzó a respirar entrecortadamente al mismo tiempo que se estrujaba los senos y  jugueteaba con los pezones entre jadeos que eran interrumpidos por suaves gemidos, que salían por su boca entreabierta que se inclinaba al cielo aun con los ojos cerrados, sin percatarse de que estaba suspendida en el aire más alto de lo que cautela sugería.

Durante ese tiempo una de sus manos descendió de su pecho por el abdomen y el vientre, los cuales exploraba bajando y subiendo, buscando alguna sensación, alguna pista. Sus dedos gráciles a pesar de ser artesana, le erizaban la piel… no era una caricia normal, era ella misma pero a la vez no. Abrió los ojos y vio que estaba flotando sobre la revista -quizás muy alto-, se tapó instintivamente y voló a esconderse tras de una roca cerca de esta, observo el área y salió nuevamente. En otra imagen la misma mujer parecía estarse revisando la entrepierna. Llevo las manos a su entrepierna y despejo un poco la pelusilla dejando al descubierto su rajita y pequeño clítoris escondido -sentía cálida toda esa zona-, veía la foto y se veía ella, algo faltaba… se entretuvo un rato acariciándose los labios superiores y el nacimiento de los muslos con la misma suavidad que trato sus senos, lo cual estaba logrando ponerle más cálida la entrepierna.

Sin poder entender aun lo que sucedía, su cadera empezó a moverse adelante y atrás acompañando el ritmo de sus manos –sentía… no, sabía que estaba flotando-, mientras columpiaba sus caderas una y otra vez, aquello le agradaba, y se aventuró a pasar los dedos sobre su rajita y que de vez en cuando la presionaran sutilmente entreabriendo sus labios. Unos pequeños temblores la invadieron, reflejando un placer en ella que la llevo humedecerse los labios con la lengua y gemir suavemente. Sin poder aguantar más, se llevó una mano a los senos; apretándolos, acariciándolos y halándolos de los pezones a la vez que con la otra mano; se insertaba el dedo medio en la rajita -la cual estaba muy cálida y húmeda-, jugaba con su dedito dándose placer de arriba a abajo dentro de la rajita mientras con los otros dedos se entretenía deslizándolos sin problema por fuera del coñito. Cada vez tenía más húmedo el interior y más caliente el coñito fuera.

Se fijó que tenía los labios vaginales húmedos, hinchados y sensibles… muy sensibles al más mínimo roce sus dedos, los cuales resbalaban desde hacía rato sobre su conchita, mientras, el dedo medio cual cuchara sacaba sus líquidos a la parte más superficial, enchumbando todo, incluso su vello púbico. 

Se dejo ir… sabe que sus jugos están a brotando -mojando cada vez más sus labios superiores- y lleva su otra mano abajo, abriéndose los labios mojados con ambas manos –su cadera se menea, busca hacer algún contacto, pero no sabe que es-, se desespera y empieza a frotar con frenesí todo el coñito y nacimiento de los muslos, algo pasa… algo necesita sentir… sus manos inquietas acarician toda su entrepierna, pasan frotando su vello púbico y de un sobresalto se le aprietan las piernas, cerrándose. Es allí, hay algo… sentía una sensación extraña de inmenso placer que venía creciendo, cuando, apartando el vello púbico encontró su clítoris alegremente asomado, se detuvo a contemplarlo, aquello le palpitaba como si tuviese vida propia… volteo a ver las imágenes en las revista, observando que se tocaba allí con dos dedos.

Siguió tocándose y no puedo reprimir algún que otro gemido. Coloco dos dedos sobre su clítoris y empiezo a refregarlo haciendo círculos sobre él -jugaba por primera vez con su clítoris-, y mientras lo hacía se acarició con suavidad las tetas con la otra mano, sin dejar de brindarle placer a ese botoncito mágico recién descubierto que se ocultaba en la punta de su rajita. El frote continuo de sus dedos sobre él le provocaba una extraña sensación, y advierto que estaba a punto de derretirse… un calor en su interior le avisaba que algo estaba creciendo cada vez más.

Se estrujo la raja desde el clítoris hasta abajo un par de veces y siguiendo su cálida humedad, enfilo el dedo mayor hundiéndolo en las profundidades de su húmeda cueva -se tensó y dobló la espalda con el dedo metido hasta el fondo- sintiendo como el interior de su cuerpo le succionaba y masticaba el dedo apretándolo y aflojándolo, estuvo así un momento mientras se mordía los labios con pasión y las alas se estremecían de excitación.

Casi inadvertidamente, se le tranco la respiración -estaba tiritando toda- y no tardaría en estallar de gusto… no tardo, de inmediato pudo sentir como las primeras oleadas de un inmenso y nuevo placer la alcanzan. Comenzó a meterlo y sacarlo con frenesí –sin dejar de bombear- dejando ahora que el índice acompañara a su hermano mayor -y juntos la penetraran hasta el fondo- hasta explorar cada rincón de su intimidad, su respiración se hizo rápida y dificultosa, sus pechos bajaban y subian, sus pezones estaban duros señalando el firmamento... Miro hacia abajo vio los dedos deslizarse dentro y fuera completamente encharcados -ya no podía pararse- estaba por tener su primer orgasmo. Su cuerpo se estremeció -y sin dejar de tocarse completamente fuera de control-, estallo en un fuerte orgasmo entre gemidos de placer a la vez que un líquido traslucido de escarchado plateado le mojaba todo el coñito, la mano y descendía por sus los muslos.

Su rostro se ilumino de júbilo -estaba sumida en ese descubrir de placer-, y entre gemidos y jadeos salió volando… voló muy alto haciendo espirales y piruetas… voló muy cerca de la marea sintiéndo el rocio del mar en sus tetas… voló volviendo a su refugio, regresando a la revista a la revista.

De reojo observo sus alas brillar con destellos plateados y se pregunto si esta seria la solucion al polvillo del arbol. Queria volar hacia sus amigas y mostrarles, queria volar mas tiempo y ver cuanto duraba el efecto, pero, no estaba segura de cómo contarles aquello y que pensarian de ella… no, era mejor callarlo de momento. Tomo su braguita y vestido y se fue a dormir, ya mañana se se le ocurriria algo.

PD. Me fui por esta serie porque no hace falta describirlos personajes, muchos seguro los conocen, otros, con buscar informacion en la web tienen. Por otro lado quise ejercitar la narrativa en tercera persona. Por lo que agradezco si resalta alguna muletilla continua o fallo narrativo, todo bueno o malo es bienvenido.

=*


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