En Link World Network S.L. utilizamos cookies de Google Analytics para realizar un análisis del tráfico web que recibimos y para analizar el comportamiento de los visitantes de nuestra web. Si sigues navegando por nuestra web entenderemos que aceptas el uso de estas cookies. Más información sobre las cookies que utilizamos: Política de Cookies.
Usuario:
 Contraseña:
 CREAR CUENTA  Recordar Clave  Ayuda
 6.260 Usuarios Conectados [ Contactos ] [ Cams Porno ] [ Twitter ]  1.459.823 Miembros | 20.233 Autores | 104.625 Relatos 
Fecha: 01-Mar-18 « Anterior | Siguiente » en Amor filial

Madre-hijo verano 2017 III

madreconhijo
Accesos: 45.765
Valoración media:
Tiempo estimado de lectura: [ 5 min. ]
 -   + 
Tercera parte. Seguimos contando Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a

HIJO

Es verdad por la noche iba muy tapada, eso me hizo pensar que ella se había dado cuenta de todo y estaba molesta.

Me desperté con la polla a reventar recordado todo y me hice una paja pensando en mi madre, en su cuerpo, pesando que era a ella la mujer a la que deseaba, la que quería conquistar y tenerla y poseerla.

Me levanté y ella estaba en la piscina, a la sombra, la veía desde la terraza. Esperé y bajé a su lado. Con mis gafas de sol la miraba mientras hablaba cosas sin consistencia, sobre todo el porqué mi padre no estaba allí y si con los amigos en el bar, mi madre ni lo disculpaba.

Luego de un rato y aconsejarla que no tomara nada el sol nos fuimos al apartamento.

MADRE

Esa noche estuve toda intranquila, pensando en mi hijo, en lo que pasó y en lo que hizo después, irse al baño y tal como luego supe, a tocarse pensando en mí. Por un lado pensaba que no era normal y sano pensar en ello y por otro lado me daba cuenta de algo que antes mi amor como madre tapaba, era que sentía amor a mi hijo como hombre, sentí que le seseaba y sin pensarlo mucho más me toque penando en él.

Me levanté y me fui no quería encontrarlo aún, y más después de tocarme, no quería enfrentarme a su cara y cuerpo en ese momento y me bajé a la piscina. Cuando llegó mi corazón dio un vuelco como a las adolescentes cuando ven venir a su amor.

Llegó se tumbó junto a mí y, Dios, que fácil era hablar con él, con su madurez y razonamientos, recordaba nuestras charlas y estancias cuando él estudiaba, y como deseaba muchos días verle llegar. Nos subimos al apartamento esperando que llegara mi marido, su padre, mientras yo hacía la comida mi hijo ponía la mesa. La cocina tiene un medio muro abierto por arriba para pasar los platos, etc. Le miraba desde la cocina como se movía, colocaba las cosas con esa planta de hombre, en bañador y camiseta. Yo me fui a poner otro bikini rojo y un pareo transparente, elegí con cuidado quería que viera mi cuerpo y ya creo que lo miraba.

HIJO

Ya lo creo que lo eligió bien, se veía ese bikini por debajo del pareo, su cuerpo, sus tetas grandes, su culo respingón, el bikini atado por los lados en la braga con unos cordones y con una lazada y parte metida en su culo, sus tetas saliendo algo por arriba. Me la puso a reventar.

Llegó mi padre y comimos y después se durmió en el salón viendo la tele, mientras mi madre y yo recogimos la mesa. En la cocina cuando estaba de espaldas miraba su culo y luego sus tetas moviéndose cuando fregaba los cacharros, le dije que iba a tumbarme un rato, pero antes me fui al servicio donde pensé en como besaba, sobaba y follaba a mi madre.

MADRE

Sentí sus miradas en mi cuerpo durante todo el rato y cuando oí que se metía en el baño me sentó remordimiento y algo de depresión, miré a mi marido durmiendo en el sofá y, lo reconozco, pensé que si el no estuviera ahora mismo mi hijo estaría conmigo en la cama y no en la cocina terminado de recoger y el tocándose pensando en mí.

Por eso cuando mi marido se fue con sus amigos pensé que no podía seguir así cortaba o daba el paso y…. dí el paso

A media tarde mi hijo salió de su habitación, yo estaba en la mía. Esperé un rato y salí también le dije que ahora después si me podía ponerme pomada. Él lo aceptó enseguida. La primera parte de mi plan estaba ya en marcha. Le dije que me diera unos minutos para preparar las sábanas de la cama y prepararme yo. Dijo que le llamara.

Entré en la habitación estiré las sábanas cogí dos toallas de manos me desnudé del todo, me tumbé en la cama, me puse una enrollada para la frente y la otra en el culo, puse la cabeza en la toalla enrollada y le llamé.

HIJO

Acepté encantado y no solo eso, deseoso de que lo pidiera o pedírselo yo, lo dijo ella mejor aún solo que no sabía lo que me encontraría. De entradas pensé que estaría tumbada como el día anterior con un tanga que le tapara su coño y una toalla preparada para sus tetas.

Entré y avancé miré a ras de la cama par ver que tanga llevaba y, zascas, no vi que llevara nada más bien parte de los labios de su coño, no podía creerlo y mientras me ponía de rodillas en la cama me agaché casi pegado a su culo y ufffffffffffff, efectivamente  mi vista no me engañó los labios de su coño se le veían en parte. De golpe mi polla se puso a mil. Cogí la pomada de la mesilla de noche y empecé a darle por sus brazos como siempre, pero en esta ocasión deseaba llegar lo antes posible a su culo y muslos.

Pasaba despacio mis dedos mientras le preguntaba si le aliviaba, y ella contestaba con monosílabos, algunos poco perceptibles al oído. Bajé por el lateral pasando por sus tetas y luego por su espalda, cogí el bote y sin pensarlo mucho la dije

Hijo: en el bote de la pomada dice que hay que darla por todo el cuerpo no solo por lo quemado para que regeneré bien.

Madre: vale, bien

Descubrí su culo quitando la toalla dejándolo al descubierto, ufffffffff era glorioso, empecé a darle pomada en el culo con ambas manos, cada uno de sus cachetes muy despacio, saboreando el momento, recreándome en él y le pasé un dedo por dentro del culo, desde arriba hacia abajo llegando al coño donde me paré un segundo y luego quité el dedo. Oí gemir a mi madre o eso me pareció y seguí luego dándole más pomada en el culo y luego bajé ambas manos a los muslos, puse una mano dentro de ellos y otra fuera de uno de ellos, le di pomada y luego pasé las manos hacía el otro muslo, pasé el dorso de la mano por su coño muy despacio y luego le dí por muslos y piernas aunque mi vista estaba más en el culo y coño de ella.

Acabé de darle en las piernas y le dije

Hijo: date la vuelta que te dé por delante

Mientras se daba la vuelta se coloca como podía la toalla en el pecho y la otra en el coño

MADRE

UFF  aún recuerdo esos instantes

Durante la tarde llegue a una conclusión mi amor por mi hijo durante mucho tiempo había solapado u ocultado mi amor hacía Él como hombre. Por eso cuando me quedé sin nada debajo de la toalla era porque no solo quería si no que deseaba que pasara algo, como todo amor quiere deseo y pasión.

Desde los primeros momentos en que puso sus manos en mi cuerpo me estremecí, saboreé y sentí no solo pasión, amor y deseo a que fuera a más o bien yo haría que fuera. Me puso caliente nada más tocarme y recuerdo como sus dedos por mi piel hacían moverme como una colegiala.

Cuando dijo lo que la pomada ponía lo de dar en todo el cuerpo vi el cielo abierto, yo sabía que no era así pero me alegré de que diera ese paso, paso crucial para que yo solo recibirá no hiciera.

Paso sus dedos por mi culo llegó a mi coño, mojado, y creí morirme de gusto

Continuará


Comunidad de Autores y Lectores de TodoRelatos
Chatea online con webcams!

comunidad.todorelatos.com



© madreconhijo

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradecerán y supondrá una mejora en la calidad general de la web.
 Comentarios sobre este Relato (0)
\"Ver  Perfil y más Relatos de madreconhijo
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« VOLVER A LA PAGINA ANTERIOR IR ARRIBA  ▲
 
Ashley Madison - Ten una aventura. Infidelidad.